¡Basta Ya! recibió hace hoy veinte años el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia, otorgado por el Parlamento Europeo.
Las sociedades democráticas tienen épocas en que gentes de diferentes ideologías, credos y procedencias reaccionan contra las imposiciones de las utopías violentas, salen a las calles y se arriesgan contra quienes no vacilan en asesinar sin distinciones de edades ni de responsabilidades para imponer sus proyectos excluyentes por la vía del fanatismo, la extorsión y la violencia. Es en esos momentos cuando más allá de las preferencias políticas particulares las conciencias de los ciudadanos optan por los valores de la Política con mayúsculas y por la defensa de la convivencia democrática y las leyes que libremente se han dado.
Hoy se cumplen veinte años del reconocimiento por parte del Parlamento Europeo del valor cívico y la libertad de conciencia de la plataforma ¡Basta Ya! que en 1999 nació de la sociedad civil del País Vasco en defensa de la democracia y contra la violencia de ETA.
En aquella ocasión, tal día como hoy y como portavoz de ¡Basta Ya!, el filósofo Fernando Savater pronunció el discurso de agradecimiento a los parlamentarios de Europa reunidos en sesión plenaria en Estrasburgo, del cual extraigo algunos pasajes. El texto completo de la Alocución de Estrasburgo se puede leer en su libro Perdonen las molestias. Crónica de una batalla sin armas contra las armas (Editorial Aguilar, Madrid 2001).
Así definía el filósofo español y vasco a ¡Basta Ya!:
…[somos] sencillamente un grupo de ciudadanos de distintas procedencias, sin jerarquías burocráticas ni apenas aparato organizativo, que empezamos a marchar juntos hace poco menos de un año. Entre nosotros hay profesores y obreros, cargos públicos y simples particulares, religiosos y laicos, sindicalistas, empresarios, militantes pacifistas, artistas, trabajadores de los medios de comunicación, gente cuyo nombre es muy conocido y muchas personas nada célebres: les confieso que formamos un conjunto un poco anárquico. No tenemos ningún afán de protagonismo histórico, ni siquiera de perduración a toda costa: ¡ojalá que nuestra iniciativa dejase mañana mismo de ser necesaria y pudiera volver cada uno de nosotros en paz a su vida cotidiana!
…es importante lo que nos une y moviliza: el rechazo del terrorismo criminal de ETA y el apoyo explícito al Estado de derecho español hoy amenazado por un proyecto totalitario de secesión violenta.
…No queremos sustituir a las instituciones legítimamente establecidas sino urgirlas a que protejan nuestros derechos y nuestras libertades sin concesiones al terror. Nos hemos movilizado, señoras y señores parlamentarios, por solidaridad con las víctimas del fanatismo ideológico asesino y también en defensa propia contra él
Y ante los parlamentarios de Europa resumía el terror que se estaba sufriendo en el País Vasco, desde hacía más de veinte años de vida en democracia, cuando una minoría violenta rechazó la amnistía y el consenso mayoritario y democrático en torno a la Constitución de 1978, y se empecinó en el ejercicio del asesinato, la extorsión y la destrucción:
…Hoy en el País Vasco no hay seguridad ni libertad de expresión o asociación política para una gran parte de los ciudadanos. Los cargos electos no nacionalistas son asesinados, así como empresarios, periodistas, miembros de las fuerzas de orden público o simples particulares que se hayan manifestado de cualquier modo contra el proyecto de imposición independentista. Y no sólo se trata de asesinatos: se han quemado numerosos establecimientos, viviendas y vehículos, se extorsiona cotidianamente a los comerciantes y profesionales, se hostiga y amenaza de mil maneras a quienes son considerados “españolistas”, es decir, a quienes se atreven a manifestarse públicamente a favor del Estado de derecho constitucionalmente vigente. Mucha gente se ve obligada a marcharse para evitar mayores males o porque no soporta la presión del ambiente de intimidación. Otros muchos deben resignarse a vivir acompañados de escoltas policiales y no pueden pasear libremente con sus hijos por la calle o asistir sin todo tipo de precauciones a los locales públicos.
…
Hoy se habla de «memoria democrática» y de «memoria histórica», pero el verdadero relato de esa violencia de reciente pasado que describía Fernando Savater en aquella sesión plenaria del Parlamento Europeo se les escamotea con maniobras diversas a los jóvenes que crecieron después.
Por eso es encomiable que como acto de debida memoria, y con motivo del aniversario de aquel acto de entrega del Premio Sájarov a ¡Basta Ya!, la oficina de Maite Pagazaurtundua haya editado en un vídeo una parte de aquel discurso de reconocimiento que el portavoz de aquella valiente plataforma ciudadana pronunció ante el Parlamento Europeo hace hoy mismo veinte años.
Extraigo dos pasajes de la conclusión del mismo:
…Señoras y señores parlamentarios, como demócratas somos desde luego partidarios del diálogo entre los diversos partidos democráticos porque en tal diálogo permanente consiste la democracia misma. Pero precisamente por vocación de diálogo democrático rechazamos que éste pueda venir forzado por el terrorismo violento, que la agenda política de los ciudadanos la establezcan quienes trastornan los usos de la convivencia pacífica y que las leyes consensuadas parlamentariamente deban cambiarse a gusto de los asesinos para que dejen de matar. Queremos vivir en paz, pero también queremos vivir en libertad; nos negamos a sustituir el Estado de los ciudadanos por el Estado de las etnias. Por eso hemos salido a la calle para defender los principios constitucionales y gritar a los terroristas: ¡basta ya!
…invitamos a los miembros del Parlamento Europeo a visitar el País Vasco, no los despachos oficiales sino las calles, los bares, los comercios, las empresas, las pequeñas localidades, las aulas, para que conozcan de primera mano y sin injerencias propagandísticas cómo se vive amenazado, extorsionado, sin derecho a la libre expresión de las ideas. Que comprueben por sí mismos la verdad de lo que denunciamos y después no lo olviden y que nos ayuden a luchar contra esta lacra que toda la Europa democrática debe sentir como propia.
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Erasmo de Rotterdam y la conciencia europea
He dejado para el final un extracto del discurso que tiene un matiz particular, al recordar que la violencia, tan frecuente en la historia secular de Europa, ha nacido muy a menudo de unas formas de insania nacionalista que arrasan con los derechos de las personas en nombre de pasiones y mitos colectivos, de etnias, credos o derechos dinásticos, en definitiva de la supeditación de los derechos humanos a la invención de la historia. La ETA fue una banda de asesinos al servicio de una mitología de raíces xenófobas y de un delirio supuestamente histórico.
Este es el pasaje del discurso de Savater en el que cita a Erasmo :
… Tampoco parece prudente la permanente búsqueda en el pasado histórico y aún prehistórico de agravios que justifiquen la ruptura de las comunidades democráticas actuales o pretendan demostrar la incompatibilidad de quienes de hecho ya viven juntos desde hace siglos. Como demuestra tristemente la experiencia de otros lugares de Europa, por tal camino siempre se encuentran finalmente justificaciones para el enfrentamiento bélico. Es algo contra lo que ya prevenía uno de los primeros pensadores de la Europa unida, Erasmo de Rotterdam, cuando comentaba en sus Adagios:
“…si un título cualquiera se considera causa idónea para emprender la guerra, a nadie –en medio de tantas vicisitudes de los asuntos humanos, de tantos cambios– le podrá faltar un título. ¿Qué pueblo no ha sido alguna vez expulsado o no ha expulsado a alguien de su territorio? ¿Cuántas veces se ha emigrado de un sitio a otro? ¿Cuántas veces se han desplazado de aquí para allá los imperios por el azar o los tratados? ¡Que los paduanos reclamen hoy el suelo troyano ya que Antenor en otro tiempo fue troyano! ¡Que los romanos reclamen África y España, pues alguna vez fueron romanas! Llamamos dominio a lo que es administración. No se tiene igual derecho sobre los hombres –libres por naturaleza– que sobre los ganados”
Cfr.: Erasmo de Rotterdam, Comentario al adagio «Dulce bellum inexpertis» (La guerra atrae a quienes no la han vivido) en Adagios del poder y de la guerra y Teoría del adagio, edición y traducción de Ramón Puig de la Bellacasa, Serie Filosofía (H 4485), El libro de bolsillo, Alianza Editorial, Madrid 2008, pp.237-238,
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POST SCRIPTUM
Basta Ya, 20 años
Artículo de Gorka Maneiro del 22 de diciembre de 2020 en elDiario.es
Basta Ya surgió a finales de los 90 para enfrentarse al terrorismo de ETA y al nacionalismo obligatorio. Lo novedoso y revolucionario de este movimiento cívico fue que, además de oponerse a los asesinatos de la banda, reivindicó en positivo y sin complejos la Constitución Española, es decir, la legalidad vigente y nuestro Estado de Derecho
Nos vamos haciendo viejos. La semana pasada se cumplieron veinte años de la entrega del Premio Sájarov a Basta Ya por parte del Parlamento Europeo. Fue una forma de reconocer a la iniciativa ciudadana su defensa de la democracia y, por tanto, también de denunciar que en una parte de España no había democracia plena ni la libertad estaba plenamente garantizada por la acción de una banda terrorista.
Permitidme que diga con orgullo que tuve el enorme privilegio de estar allí. Fui una de las personas que viajó a Estrasburgo a recoger el premio (o a acompañar a quienes lo recogían, más bien), y uno de los privilegiados que pudo escuchar en directo la inolvidable intervención de Fernando Savater ante el Parlamento Europeo. Tuve la suerte de compartir aquellas jornadas con personas a las que ya entonces admiraba, como el propio Fernando o José María Calleja, entre otros muchos. Y pude conocer y saludar a José María Mendiluce, de quien había leído su libro Pura Vida, que tanto me había marcado, además de haber seguido con admiración sus reflexiones sobre las guerras de los Balcanes. Además, tuve la ocasión de conocer y cenar junto a Joseba Pagazaurtundúa, asesinado poco después por ETA. Conservo una foto de ese momento, yo sentado a su lado.
Yo era un simple joven comprometido con la defensa de la libertad y de la democracia. Por decirlo de manera menos elevada, me indignaba que ETA asesinara a conciudadanos inocentes por el simple hecho de pensar diferente, así que, en lugar de mirar para otro lado, participaba en las concentraciones que se convocaban después de cada asesinato. Tampoco fue gran cosa, pues era lo mínimo que uno podía hacer (aunque casi nadie lo hiciera). Sí tuve ocasión de participar de manera más comprometida en Denon Artean Paz y Reconciliación, junto con Cristina Cuesta o Iñaki Arrizabalaga, entre otros, desde donde pudimos organizar la primera (y última) manifestación de “La juventud vasca contra ETA”. Fue a mediados de los años 90. Ocasionalmente escribía “Cartas al Director” contra el terrorismo de ETA en El Diario Vasco. Y participaba en las manifestaciones convocadas por Basta Ya.
Fue por todo esto y por la participación de mis padres en esas mismas manifestaciones que un fin de semana, de madrugada, nos lanzaron tres cócteles molotov al balcón de casa, sin otro resultado que nuestro firme propósito de seguir adelante. Al parecer, a los líderes de Basta Ya les gustó mi contestación a los autores del atentado, quienes me acusaron de militar en el PP para justificar lo injustificable. Esta fue mi respuesta: “Podemos entender de dos maneras diferentes el atentado sufrido: como una equivocación, un error más en la larga lista de errores cometidos por la kale borroka, o como un acierto, en el sentido de que han atacado la vivienda que pretendían. Si estamos ante el primer caso, queremos solidarizarnos con la persona a la que pretendían atemorizar y reiterar que nadie debe ser acosado por defender unas ideas tan legítimas como cualquier otra. Si nos encontramos ante el segundo caso, cosa que sospechamos, exigimos a los saboteadores que expliquen las verdaderas razones del acto, y que no mientan”. Sea como fuera, no lograron nada, y seguimos participando en todas las manifestaciones que se convocaron contra ETA, del mismo modo que antes. No nos movilizamos contra ETA porque nos atacaba sino que nos atacó porque nos movilizábamos contra ella. Y justo después de eso, recibí una llamada de Basta Ya invitándonos a mí y a mis padres a viajar a Estrasburgo a recoger el premio. Me apunté sin dudar medio segundo.
Basta Ya no era como tal un movimiento pacifista, puesto que no era paz lo que nos faltaba sino libertad
Basta Ya surgió a finales de los 90 para enfrentarse al terrorismo de ETA y al nacionalismo obligatorio. Lo novedoso y revolucionario de este movimiento cívico fue que, además de oponerse a los asesinatos de la banda, reivindicó en positivo y sin complejos la Constitución Española, es decir, la legalidad vigente y nuestro Estado de Derecho. O sea, la democracia. Y denunció la ideología nacionalista que estaba detrás de las acciones de los terroristas. Todo esto fue lo que diferenció a este movimiento cívico de otros que hubo antes y en los que tuve también la ocasión de participar, como Denon Artean Paz y Reconciliación o Gesto por la Paz. Y todo ello lo hizo usando la voz y la palabra, de manera que se les entendía, con mensajes reivindicativos y en positivo, provocando con todo ello la reacción del PNV, de parte del periodismo y de parte del establishment, que hizo todo lo posible para debilitar a esta iniciativa ciudadana.
Basta Ya no era como tal un movimiento pacifista, puesto que no era paz lo que nos faltaba sino libertad. Es decir, no había una guerra o dos bandos enfrentados sino una banda terrorista, apoyada por un grupo político (Herri Batasuna y sus diferentes versiones), que pretendía doblegar la democracia para alcanzar sus objetivos e imponer su proyecto político totalitario. Basta Ya hablaba con claridad meridiana, razón por la cual sus miembros más destacados fueron perseguidos por ETA y algunos de ellos, como el propio Joseba Pagazaurtundúa o José Luis López de la Calle, asesinados. Basta Ya logró en 2000 reunir en San Sebastián a más de cien mil personas, hecho nunca logrado antes por ningún movimiento de este tipo. Se pasó de concentraciones de apenas dos decenas de personas a manifestaciones multitudinarias en las que participaba gente diversa y de procedencias distintas unidas por su defensa de la democracia efectivamente vigente. A eso ayudó que los mensajes fueran, no solo claros, sino también valientes y desacomplejados. Recuerdo que Otegi, tras una de las grandes manifestaciones de Basta Ya, dijo aquello de: “Solo faltaba la cabra de la Legión”. Basta Ya, en lugar de disimular, mantenerse en silencio o pedir perdón, le respondió como merecía, por boca de Fernando Savater: “Prefiero manifestarme con la cabra de la Legión que con la cantidad de cabrones con los que habitualmente suele manifestarse el señor Otegi”.
Los miembros más destacados de la iniciativa tuvieron que sufrir permanentes amenazas e insultos, no solo desde las filas del nacionalismo más radical sino del supuestamente democrático y de otros sectores del establishment. Ser de o defender a Basta Ya no estaba bien visto en algunos sectores: lo habitual es que te acusaran de tensar a la sociedad o de ser un extremista. Un destacado dirigente del PNV dijo aquello de: “Igual que logramos desactivar a Jarrai, desactivaremos a Basta Ya”. Y otra vez Fernando Savater, representándonos a todos, le contestó como correspondía: “Que venga acompañado porque solo no va a poder”. Poco tiempo después, Joseba Pagaza fue… “desactivado”.
20 años han pasado desde que el Parlamento Europeo entregó el Premio Sájarov a Basta Ya. Nunca tan pocos hicieron tanto por tantos. Y nunca se lo agradeceremos lo suficiente.
Apuntes para la historia de un puente (3): Empresas, ingenieros, técnicos y obreros de varios países contribuyen a construir el Hisingsbron en Gotemburgo.

El viernes y ayer sábado me acerqué a la obra del nuevo puente (Hisingsbron) sobre la ría de Gotemburgo, de cuyos trabajos hemos hablado en dos anteriores entradas de blog, la última el 20 de setiembre pasado y la primera el 2 de setiembre de 2018.
No es sólo la curiosidad del profano la que me incita a seguir el progreso de esta obra, sino que de modo muy principal es mi admiración por quienes día a día la están llevando a cabo:
- las empresas: las escandinavas de Suecia SKANSKA y MTH de Dinamarca; de España TECADE y URSSA;
- sus ingenieros y trabajadores, entre los cuales no sólo hay suecos y daneses, responsables del proyecto y de la ejecución de la obra, sino también técnicos y obreros de Polonia;
- y los españoles que han producido los módulos de acero del viaducto ferroviario y el tablero levadizo (el corazón del puente), estructuras que se han fabricado en los talleres de TECADE en la provincia de Sevilla; así como los cuatro pilonos de 53 metros que lo sostienen, lo elevan para el paso de navíos y lo bajan para el tráfico de tranvías, autobuses y otros vehículos, así como bicicletas y peatones.
Cuando desde el puente viejo observas las obras del nuevo que lo sustituirá y que crece a su lado, distingues los cascos blancos de los ingenieros y los amarillos y rojos de los técnicos y trabajadores.

Coronación de los pilonos
El viernes por la mañana pude observar la delicada operación de encaje de los cabezales de los pilonos. Se llevó a buen término la colocación de los dos del lado norte del tablero elevadizo. A este propósito recordemos que se dio el nombre de Arpeggio a la propuesta que en 2013 ganó el concurso de arquitectura del nuevo puente a la isla de Hisingen, que es conocido en Gotemburgo como el Hisingsbron, La propuesta fue diseñada por el estudio de arquitectura danés Dissing+Weitling (junto con Elu, Ljusarkitektur y Leonhardt Andrä und Partner). Ese nombre de Arpeggio parece inspirado por la similitud que tienen los pilonos con el símbolo de esa notación musical y el parecido de las líneas del tablero con las de una partitura.
La operación de cierre de los pilonos con su topes, ambos fabricados en los talleres de TECADE en Los Molares y Sevilla, exige una precisión cautelosa, más aún si se tiene en cuenta el viento que puede hacer oscilar el cabezal (pesa diez toneladas y mide diez metros de alto) en su descenso. Baja, colgado del brazo de una enorme grúa, sobre las cabezas del ingeniero jefe, más dos técnicos, a quienes se percibe diminutos, apostados sobre el pilono para guiar al cabezal manualmente, de forma que encaje con total previsión. La operación tiene sus riesgos, la seguridad depende del experto operador de la grúa gigante. Se aprecia el proceso en este vídeo algo artesanal.
Nada de esto sería posible sin un veterano y habilísimo operador de la gigantesca grúa.
Sobre el puente viejo (Götaälvbron) los madrugadores que el viernes contemplábamos la operación éramos sobre todo ociosos pensionistas, como este que lo cuenta. Se le puso el sombrero a dos de los pilonos y se comprobaron los mecanismos que mueven las poleas de elevación y descenso del tablero central.
Todo lo que se ve desde la barandilla del puente viejo, el Götaälvbron, en la imagen de arriba es obra en acero de la tecnología de las dos empresas españolas que he mencionado más arriba, y del saber hacer de sus ingenieros, técnicos y operarios, que también han fabricado los elementos de acero de las rampas de acceso al puente (diseñadas para tráfico de tranvías, autobuses, vehículos y peatones) .
Este es el aspecto final de los cabezales perfectamente ajustados sobre los dos pilonos del lado norte (Fotos R.Puig)
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Aún están a la espera de ser colocados los otros dos cabezales que aquí vemos…
Contra reloj…
Existe el riesgo de que la construcción del Hisignsbron dure más de lo previsto (se preveía la entrega para el verano del 2021). Hubo fallos que el consorcio concesionario SKANSKA-MTH achaca a la Empresa Municipal de Transportes (Trafikkontoret) en cálculos de los cimientos, por lo que, entre otros efectos, se cambiaron las especificaciones para las partes contratadas con las empresas españoles. Ello, unido a tormentas en el golfo de Vizcaya, que retrasaron también el transporte marítimo, acarreó dilaciones. El Ayuntamiento de Gotemburgo va a tener que desembolsar 200 millones de coronas suecas adicionales (19,5 millones de euros) para acelerar y concluir los trabajos.
Confiemos en que la grisura que reinaba el viernes pasado sobre las obras del Hisingsbron no sea presagio de complicaciones para su terminación y, de rebote, para otra obra pública que roza la desmesura y tiene a Gotemburgo sembrado de socavones y erizado de grúas, la que di en llamar hace ahora dos años y medio «la gran lombriz de Gotemburgo.
Este hermoso puente nuevo, sea que lo llamemos Hisingsbron o Arpeggio, en todo caso, con retraso o sin retraso, se inaugurará. Es esencial para el flujo de personas y mercancías entre el centro y los barrios del norte de la ciudad. Y last but not least: el viejo puente, el Götälvbron, está muy deteriorado, vigilado permanentemente con sensores, pues cruje de forma alarmante…
Historia más prolija es la del enorme proyecto del Västlänken. La gente, especialmente los que peinamos canas, nos preguntamos cuándo se terminará ese polémico lumbricus magnus que avanza bajo los barrios de Gotemburgo y cuáles serán los beneficios reales para los vecinos de la segunda ciudad de Suecia.
Versión extraviada (13): Judas

Cuando terminé de traducir el quizás más sorprende entre los textos de los papiros, pensé en lo que debió sentir Elías cuando comenzó a estudiar estos manuscritos de Samuel. ¿Llegaría a leer lo que yo tengo ahora en mis manos?
La familia Adler fue víctima del secular odio a los judíos, que culminó en el Holocausto, un odio que se atizó desde los primeros tiempos de la Cristiandad. Basta con volver a los sermones ferozmente antijudíos de San Juan Crisóstomo en el siglo IV; aunque la atribución de la culpa de la muerte de Jesús a los judíos se prepara ya desde algunas narraciones evangélicas, en las que destaca el sesgo antijudío del evangelio de Juan.
Me he visto hoy con Jeffrey. A causa de las precauciones que estamos adoptando, me dio cita en la Estación Tiburtina. En cualquier caso, me ha sorprendido proponiendo este lugar de encuentro. Desde la estación fuimos hablando de estas trascripciones mientras caminábamos en dirección al Cimitero del Verano; al poco comprendí que quería que allí nos recogiéramos ante las sepulturas judías.
Yo desconocía ese cementerio cerca de la Via Tiburtina; de los que en el Lacio albergan un sector hebraico es el que queda más cerca de nosotros dos. El lugar de este encuentro lo ha decidido en memoria de Elías y de su padre, el profesor Adler, pues ambos estamos trabajando con los textos en los que los papiros de Samuel reescriben uno de los pasajes evangélicos de donde arranca lo que hoy se denomina antisemitismo; esa tradición de que a Jesús lo mataron los pérfidos judíos.
La versión de los hechos entorno a la Pasión que encierran estos papiros explica que haya tanto interés y activismo clandestino en parar la edición.
Samuel:
Como ya hace tiempo le preocupaba a su madre, Jesús estaba cada día más imbuido de una desmesurada confianza en sus propios poderes. En los últimos tiempos se consideraba el nuevo profeta Elías y creía plenamente en su misión de salvador del pueblo de Israel, como Mesías y descendiente de David.
La triunfal acogida en Jerusalén antes de la Pascua le había terminado de convencer de su ascendencia divina. El milagro que había obrado devolviendo a Lázaro a la vida había también contribuido a la idea de que tenía que hacer algo grande, muy grande, que le conquistase la adhesión incondicional de su pueblo.
Según un discípulo cuyo nombre no revelo, pues aún vive y me ha hecho prometer que lo callaría, Tomás estaba convencido de que Jesús mismo había decidido entregarse y lo había planeado con Judas, con el que tenía largas conversaciones y quien, poco a poco, se había sentido solidario con estas ideas del Maestro y decidido a apoyar sus planes. Estaba decidido a seguirle con fe ciega. En cambio, los otros discípulos empezaban a tener miedo de que los romanos atendiesen a ciertos saduceos y acabasen por ver a Jesús como un zelota peligroso, capaz de soliviantar a las masas.
(Jaume Serra. La última cena. Museo Nacional de Palermo)
Cuentan que Jesús dijo a un cierto punto, durante la última cena de su vida, que quien metía la mano con él en el plato le iba a traicionar. Según confío Tomás a mi confidente, todo habría sido parte de unas apariencias que el Maestro había acordado con Judas. De hecho era él, quien entre los discípulos departía en privado con Jesús sobre los planes que éste tenía para demostrar de una vez por todas ante el pueblo judío no sólo que era el Mesías prometido, sino que era Hijo de Dios, y que su Padre le protegería hasta el final.
Pilato estaba pensando en tomar medidas, pues entre los seguidores de Jesús comenzaban a hacerse ver algunos zelotas que propugnaban la expulsión violenta de los romanos y la instauración de un Reino de Israel libre de imposiciones paganas. A la llegada de Jesús a Jerusalem con motivo de la Pascua, entre sus seguidores venían algunos hombres con estacas. Había como un círculo de protección espontáneo que rodeaba a Jesús. Entre ellos y cerca de Pedro estaban dos seguidores que luego serian detenidos y crucificados junto a él.
Cuando se consumó el apresamiento y la horrible muerte de Jesús, la desesperación y el desengaño de Judas se dice que fueron terribles. Todos le miraban como a un traidor. Antes de ahorcarse, por lo que me ha contado el discípulo a quien se lo había confiado Tomás, el Iscariote habría recibido instrucciones de Jesús para denunciarle, entregarle, aparentando que era por dinero, y guiar al huerto de Getsemaní a a un manípulo de soldados romanos con algunos esbirros. Estos últimos trabajaban para algunos miembros del Sanedrín que querían llevar a Jesús a juicio, y habían conseguido que el procurador romano tomase cartas en el asunto.

***
Estos pasajes de los papiros recogen un testimonio, que Samuel, cercano al final de su vida, declara haber conocido de boca de un discípulo que lo escuchó del mismo Tomás. El apóstol a su vez atribuyó esta versión de los hechos a un Judas desesperado que acabó ahorcándose, pues al parecer, cuando acudió a él profundamente atribulado no encontró la comprensión que esperaba. Cuando empezó a atar cabos, ya era demasiado tarde. Jeffrey, que tiene un bagaje enorme de estudios bíblicos no está sorprendido. Me dice que en parte confirma versiones de evangelios apócrifos y de tradiciones gnósticas antiguas, pero que ciertamente nunca se había encontrado un testimonio tan próximo al circulo familiar y de los discípulos de Jesús como éste.
Tras la visita al cementerio del Verano, en una trattoria poco frecuentada, hemos hablado de los textos y hemos coincidido en su transcripción, él en inglés y yo en castellano. También estamos de acuerdo en concluir lo restante y acelerar todo lo posible su publicación. Tomaremos precauciones, almacenando cada uno en al menos dos ordenadores distintos, la versión final.
Antes de despedirnos hemos visto en el televisor de un bar cercano a la estación las escenas de la caída del muro de Berlín. En el Vaticano se celebra el papel destacado que el Papa Woytila ha tenido en el proceso de liberación del yugo comunista de los países del Este de Europa.
Coincidimos en pensar con preocupación que los agentes de ProFede tienen ahora más motivos para que la versión canónica del papel de los judíos en la muerte de Cristo no se altere…
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Samuel
En el huerto había palos y espadas. Que se sepa de estas sólo hubo dos. Los discípulos preguntaron a Jesús si eran bastantes y el respondió que bastaban, no se sabe bien en qué sentido. De hecho, Pedro lo tomó como un permiso para usarla, como se vio después, cuando agredió a uno de los esbirros que precedían a los soldados romanos y antes de que Judas señalase a a Jesús.
Pedro se escabulló tras la reprimenda de Jesús, que no quería que aquello degenerase. De hecho había planeado con Judas que no prendiese a nadie más que a él, pero luego crucificaron también a otros dos que se mostraron violentos para defenderle.
Creo que fue cierto que Jesús convenció a Judas para que le entregase, simulando que era por dinero. Era la ocasión para demostrar con un gran milagro que el El era el Hijo de Dios Todopoderoso. No es cierto que se ahorcase poco después del prendimiento. En realidad, Jesús le había convencido de que el gran prodigio sería que su Padre le liberaría de los clavos sobre la misma cruz. Es difícil creer que estas expectativas desmesuradas fueron decisivas para su ejecución final, con un suplicio que los romanos destinaban a los esclavos rebeldes. Por mi parte lo transmito como me lo contaron quienes lo vivieron desde mucho más cerca que yo.
Luego llevaron a Jesús directamente ante Pilato ante el cual declaró ser Rey. Circulan varias versiones, pero la realidad es que el procurador romano quería quitarse el posible problema de una nueva insurgencia, y al mismo tiempo quería complacer al sector de saduceos que colaboraban con los romanos. Estos habían enviado un grupo de hombres a reclamar a voz en gritos la crucifixión.
(Giovanni Bellini. Pietà. Museo Poldo Pezzoli. Milán)
***
En los papiros de Samuel estos episodios de lo que los evangelistas narrarían más tarde como «la traición de Judas» muestran algunas variantes sobre esta colaboración suya con Jesús. Lo que parece claro es que su desesperación final la causó el constatar que su ayuda había supuesto algo parecido a lo que hoy llamamos «suicidio asistido».
Por una parte no se ve claro (hay algunas líneas del texto que son ilegibles) todo lo que esperaba Judas que sucedería más tarde y hasta donde estaba dispuesto a llegar Jesús, completamente imbuido de su divinidad y de la protección de su Padre…
Transcribimos a continuación lo que hemos podido obtener en claro del manuscrito del autor.
Samuel:
Pocos días antes de la tragedia de la crucifixión, Judas le había dicho a Tomás que Jesús tenía un plan para manifestarse sin dejar lugar a dudas como el Hijo predilecto de Dios a través de un milagro que asombraría a los judíos y a los gentiles, es decir a los romanos. Judas no le dio detalles pero afirmó que antes del milagro habría angustia y sufrimiento para Jesús y para sus discípulos, pero que el Maestro triunfaría de todos sus enemigos. A Tomás le dejó intrigado y pensando que mejor sería que Jesús no provocase al Sanedrín durante la Pascua.
Tomás confesó a su discípulo, quien me lo contó a mí, que eso que luego ha ido contando Juan sobre el anuncio de la traición de uno de los suyos durante la cena es dudoso, y que Jesús anunció que los miembros del Sanedrín andaban tras él, pero que no temiésemos nada, que todo iba a ser para la glorificación del Padre y de su Hijo. Judas se acercó a Jesús quien le recordó que tenía que hacer lo que le había pedido y Judas salió.
Según Tomás, lo planeado es lo que Judas cumplió con fe plena en los poderes sobrenaturales de Jesús. Como el Iscariote era también fariseo, en el Sanedrín le agradecieron que les preparase la entrega de Jesús y lo del pago por sus servicios no está probado.
En realidad, no está totalmente claro que Jesús llegase a confiarle que una vez en la cruz se liberaría de los clavos y la gloria de Dios y de su Hijo se manifestaría ante el mundo y todos le seguirían. Aunque a Tomás le pareció que fueron gentes del pueblo de Judas los que gritaron en el Gólgota “si eres hijo de Dios, baja de la cruz y creeremos en ti”. Ese era el momento en el que Jesús habría descendido milagrosamente del leño atroz.
Tomás estaba convencido de que Judas no se suicidó por remordimientos de una traición, sino por el dolor de no haber sabido impedir aquella locura y la muerte de su amado Maestro. Además ni siquiera pudo explicarse con los otros apóstoles y, si lo intentó, no le creyeron. Todos se volvieron contra él; el que le habría podido exculpar estaba muerto sin remisión. Probablemente su desesperación ante el juicio de los demás fue el empujón definitivo que le llevó a ahorcarse.
Si alguna vez los seguidores de Jesús llegamos a ganar a los judíos y a los gentiles para su mensaje, si su sacrifico da frutos, mucho me temo que la figura de Judas como el peor de los malvados seguirá perpetuándose. Pero, si algún día mi testimonio llega a conocerse, espero que se le haga justicia, por ello aquí lo dejo escrito.
Me consuela saber que María nunca creyó en esa traición de Judas a pesar de que no vivió para escuchar esto.

Capítulos precedentes : Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Capítulo 11 Capítulo 12
Elogio de la nimiedad (XI)

El tráfico es escaso,
el tiempo sin historia
y la lluvia tan gris
de vuelta de comprar
nada que venga al caso.

Hay hojas que aún gozan
de unas horas de gloria
con colores postreros
que una mirada dulce
guardará en la memoria

Sobre el tapiz de otoño
intrépidos los párvulos
en su rato de parque
trepa que trepa prueban
nuestra herencia macaca

Paso a paso, hacia casa,
concluyo mi paseo
por la húmeda tarde
que en su melancolía
me lleva a mi butaca


Versión extraviada, Capítulo 12
Precauciones
El episodio vivido durante mi viaje a Viterbo me ha convencido de que mi domicilio y mi automóvil han sido detectados por los que quieren evitar la publicación del contenido de los papiros que descubrió el padre de Elías Adler. Así que he decidido dejar el barrio en que pensé estar seguro, demasiado solitario, aparcar el coche en un garaje y mudarme a un apartamento del barrio de Ponte Milvio, donde la animación es permanente y es más fácil pasar desapercibido. El editor de la versión española del testimonio de María corre con los gastos. Si es cierto lo que me han explicado sobre la secta integrista ProFede debo andarme con cuidado.
Para aumentar mis preocupaciones ha ocurrido algo sospechoso: el director de la oficina bancaria, donde hasta ahora he tenido la caja de seguridad para los originales de mi trabajo, me anunció ayer que, por obras en la agencia, se ha reducido el número de cajas de seguridad y, como yo soy uno de los clientes más recientes, tendré que cancelarla. He consultado con Jeffrey que me ha explicado que ese banco está vinculado al grupo del Banco Ambrosiano y del IOR, por lo que me ha aconsejado otro banco mucho menos influenciable. Mañana iré a trasladar el material. Nuestro trabajo, yo con la versión castellana y con la inglesa Jeffrey, está muy avanzado. De la edición inglesa se hace cargo una editorial norteamericana y de la castellana una editorial minoritaria española.
Estos son algunos de los textos que he terminado de preparar (el orden de Samuel es muy dispar, como ya he dicho) :
Samuel:
Tras la muerte de María los discípulos comenzaron a idolatrarla como Madre de Dios y a propalar milagros y portentos, como ya se había hecho con Jesús. Ha influido Juan el de Zebedeo que en sus misiones entre los griegos ha entendido bien la importancia de los lazos familiares entre los dioses paganos y ha insistido en poner a la madre de Jesús a una altura digna de su hijo. La historia de que María “se durmió” y fue llevada a los cielos se ha inventado en la comunidad de Éfeso, tan lejana de Nazaret y de la verdad de los hechos.

Samuel (cont.):
Yo soy seguidor de Jesús pero también sigo siendo creyente de la religión de mis padres, de Moisés, y me dan pena estas tergiversaciones que han propagado, creo que para conseguir ser escuchados por los griegos y otros pueblos gentiles. El mensaje de Jesús y su vida se están cambiando para mejor extender por el imperio romano el mensaje que ha reelaborado Saulo. Gran parte de la culpa de esto la tienen también nuestras autoridades, el Sanedrín que rechazó y condenó a Jesús, pero también muchos de los que le siguen y le han convertido en un dios y a su madre empiezan a convertirla en una semidiosa.
Cuando, tras el desastre de la destrucción de Jerusalem, me retiré a Pel.la encontré una pequeña comunidad que seguía las enseñanzas del Maestro, sin invenciones y dentro de la tradición de la religión de nuestros padres. Descubrí que se había formado a partir de algunos antiguos seguidores de Juan y otros que habían conocido a Jesús cuando estuvo en el desierto con los ascetas y con su primo. Había también gentes que le habían escuchado cuando predicaba en torno al Tiberíades y en Cafarnaum.
Los ascetas de las comunidades del desierto habían conservado libros de la Torah y de los profetas, muchos escritos rabínicos y también otros testimonios de sabiduría, como las predicaciones de Juan y de Jesús. Se habían traído a Pel.la gran cantidad de testimonios escritos. Como algunos de ellos son hombres prósperos y justos que ayudaban a los pobres y que iban al encuentro de los discípulos, se había creado un ambiente de hermandad entre estos y los fieles de la sinagoga. No había luchas y conflictos entre ambas comunidades de piadosos judíos. Creo que la persecución de los romanos y la destrucción del Templo ha hecho posible esta reunión entre todos y este respeto, que espero dure muchos años.
Además, a mí, esta comunidad me ha dado sustento, pues como soy muy estimado como escriba, me piden no sólo que haga trabajo de copista, sino que escriba lo que ellos me dictan sobre sus recuerdos de Jesús, la doctrina del que llaman el Bautista y también de los textos sagrados y de la sabiduría y comentarios de nuestros maestros y rabinos más notables.
Soy ya viejo pero ni la vista ni el pulso me faltan. ¡Dios sea loado
Dudas sobre lo que se ha dicho de Judas:
En los momentos más tristes de nuestras conversaciones, cuando recordaba los últimos días de Jesús, María se hacía algunas preguntas. Una de ellas se refería con insistencia a Judas Iscariote. La traición para la entrega de Jesús que le han atribuido se la había explicado Juan sin muchos detalles, aunque era Pedro el que más entenebrecía la figura de ese discípulo, el tesorero del grupo.
A María no le cuadraba que un hombre tan culto y acomodado y propietario de algunas tierras en su pueblo, a quien el dinero no le hacía falta, se hubiese vendido al Sanedrín. De hecho, Jesús confiaba plenamente en él y trataba con él de cuestiones doctrinales de las que no encontraba conocimientos suficientes en los demás discípulos.

Samuel (cont.):
Yo creo que María tenía muchas dudas sobre la historia de su traición, porque, según ella, Judas adoraba a Jesús y se hubiera dejado matar por él. Es más, según me dijo, Judas siempre la había colmado de atenciones y la había ayudado a ella y a los otros hermanos de Jesús, que habían pasado por tiempos difíciles después de que los fariseos de Nazareth comenzaron a hablar mal de su hijo. Le angustiaba no saber a ciencia cierta por qué su hijo se había dejado capturar tan fácilmente y el papel jugado por Judas, tal como se lo habían contado, no le convencía.
En una ocasión, le dije para tranquilizarla que yo mismo me iba a encargar de verificar todo eso. Luego falleció y por un tiempo no había pensado en ello. No obstante, hace unos meses, tuve una conversación con un discípulo de Tomás que me ha escandalizado y que no puedo menos de referir aquí por si algún día puede ayudar a esclarecer lo que pasó. Ahora sería arriesgado enfrentarse a la versión oficial que presenta a Judas como el más abominable de los traidores.
Ya veremos…

He comprobado que el barrio de Ponte Milvio es el lugar adecuado para pasar desapercibido. Ayer pudo Jeffrey venir a verme, era fin de semana, los bares y restaurantes estaban llenos y la plaza desbordaba en lo que han dado en llamar, como en Madrid, «la movida» de Roma. Hemos estado trabajando y resolviendo dudas. La edición inglesa podría estar lista en un par de semanas. Con lo que me ha dejado podré añadir una parte de lo que falta, traduciendo a partir del inglés.
No nos queda mucho para completar las partes legibles de los papiros. Hay un rollo tan deteriorado que necesitará un trabajo de restauración posterior, que en las circunstancias que ahora nos condicionan va a ser por el momento imposible acometer, mucho más si consideramos que acudir a restauradores de la Biblioteca Vaticana podría acarrear una reacción del entorno conservador de Juan Pablo II que diese al traste con todo.

Capítulos precedentes : Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Capítulo 11
y
«Ensondeluz.com» cumple diez años
II
Siguiendo con los primeros diez años de este blog hoy le toca el turno a otras dos entradas, que podría calificar (si eso es posible) como favoritas.
En esta primera quiero rendir homenaje a quien la hizo posible, mi querido amigo Fernando Cardenal que hace pocas semanas cumplió 95 años, deseando que sigamos leyéndole y departiendo con él durante muchos más.
1
29 de noviembre del 2014
«Fisionomías (XV): tallas tradicionales de comunidades del África Central«

La entrada del domingo pasado nos transportó cinco o más siglos atrás, a un mundo legendario en tierras africanas que son hoy parte de Nigeria y de la República de Benin. Eran obras pertenecientes a una civilización monárquica muy jerarquizada, próspera, y técnica y culturalmente sofisticada. Metal, cerámica y piedra eran los materiales utilizados por los artistas de aquella África legendaria.
Hoy damos un salto en el tiempo y tenemos la oportunidad de contemplar una muestra de lo que con materiales más modestos pero con no menor destreza crearon otros artistas africanos varios siglos más tarde. Se trata de un arte popular con funciones propias dentro de las comunidades en que nace
Y ello se debe a que he tenido el placer de visitar a mi buen amigo el Dr. Fernando Cardenal, que desde enero de 1961 y durante dos largas décadas fue médico en varios países del África Central, principalmente en los que antes formaron parte del Congo Belga y del Congo Francés.
Con tal ocasión he tenido además el privilegio de admirar la importante colección de obras de arte popular que durante los años en que allí ejerció su profesión fue pacientemente reuniendo. Él es además el autor de la rigurosa información que esta crónica contiene.

«Máscara de color claro, de rasgos finos, con cresta de varios niveles y por abajo collarín de rafia. Pertenece al pueblo Suku, que habita en la región del suroeste del Congo-Kinshasa, entre los pueblos Yaka y Pende.(Catálogo FC 47)».
Los creadores de estos objetos suelen ser artistas al servicio de los reyes y los jefes de tribu y también hechiceros y curanderos. Tras cumplir su misión, las figuras hechas con una finalidad mágica son desacralizadas por el hechicero, dejan de tener valor y pueden ser destruidas o vendidas.
La colección se compone de máscaras rituales, fetiches, estatuas-retrato de antepasados o de personajes que han dejado huella en la vida de la tribu, y también armas y objetos de uso, que hoy son de interés etnográfico.
Casi todas las piezas son anteriores a la época de las independencias de esos países (las décadas de los cincuenta y los sesenta del siglo XX), ya que durante las guerras de descolonización y las guerras civiles y tribales que estallaron por entonces se produjeron muchas destrucciones.
Están perfectamente catalogadas y, junto con la importante biblioteca y archivo documental que completan la colección, son de gran valor para los estudiosos de las sociedades africanas tradicionales y de su arte popular.

«Talla en madera dura de 70 cm de longitud, recubierta de fino polvo de teca con cinco personajes representando una escena de un parto. En la foto se aprecian la parturienta sentada en el suelo entre las piernas de su madre y la partera que sostiene la cabeza del niño. Pertenece al pueblo de los Basala Mpasu, que habita en la región del centro-sur del Congo-Kinshasa. (Catálogo FC 130).»
2
Y vamos a otra entrada, esta vez relacionada con otro continente y con un país que ha sido para mí una segunda patria. El post que recordamos a continuación ha tenido más de 9.000 lecturas.
22 de marzo del 2015
«Algo más sobre fotos y dibujos del Perú hallados en Gotemburgo»

Decía en aquella entrada:
Hoy entrevero algunas de las fotografías de Manuel Scollo que se expusieron en el Museo de Bellas Artes de Gotemburgo en 1950 y los dibujos de Arturo Jiménez Borja, quien traspasó al papel cientos de pictografías de la cerámica y los tejidos de la cultura Mochica

Dibujos y cerámicas
Me ha parecido útil combinar con los dibujos algunas fotos de las cerámicas mochicas de diversas colecciones, en las que aparecen esos motivos y pictogramas



«Los pescadores sacan el cal-cal, red redonda a modo de saco, repleta de pescado y con ella se dirigen hacia tierra. Los niños sostienen el caballito por la proa, y el agua los salpica y mueve la ligera nave como si fuera un bruto que luchase por desasirse».
«Como hace cientos de años los indios de Huanchaco reviven diariamente la leyenda. Al atardecer después de terminada la pesca, enrumban las airosas proas hacia tierra y van llegando en filas hasta varar suavemente».

Del libro Moche (Lima, Editorial Lumen 1937) de Arturo Jiménez Borja (1908-2000), con un prólogo de Hidelbrando Castro Pozo (1890-1945), sociólogo y político indigenista.
Entresaco algo de lo que sobre Arturo Jiménez Borja escribí en aquel post :
No tengo que abundar mucho sobre la persona y la obra de este descendiente del último curaca de Tacna de la que se encuentra información en la wikipedia. Nació durante la ocupación chilena de esa ciudad del extremo sur peruano, por lo que su familia se exilió en Bolivia y él hizo sus primeros estudios en el colegio de San Calixto de La Paz.
Se doctoró en Medicina y, aunque ejerció su profesión durante toda su vida en el Hospital Obrero de Lima, fue un humanista polifacético. Sus trabajos de exploración, preservación y divulgación arqueológicas sobre las culturas preincaicas de la costa del Perú sirvieron para salvar y divulgar la arquitectura de varios importantes sitios, creando museos y sirviendo con entusiasmo a la construcción de la memoria ancestral del Perú.

«En la margen sur del río, se anida la villa de Moche. Está rodeada de una alegre campiña, lindamente parcelada por tapiales que recortan en cuadros el verde intenso del valle. El río nace en la cordillera, y desde allí baja cantando hasta morir en el mar. A su paso se abren los cerros y las quebradas se derraman en dones; al llegar al llano, el valle se hace amplio, el río se remansa y de él parten muchas acequias y riachuelos que extienden hasta muy lejos, ganando tierra al despoblado, la gracia campesina del valle»
Arturo Jiménez Borja, Op.cit.

«El totoral, alarde último de la vega, se halla situado en la linde del valle; más allá comienzan a ondular los arenales. El agua que filtra del río discurre secreta bajo la campiña y aflora en las tierras bajas junto al mar, formando charcas y quietas lagunas. Las plantas acuáticas cubren en gran parte la superficie del charco. La “Pistia stratioes” abre sus rosetas verdes y extiende un suave velamen sobre las riberas cenagosas. En las márgenes de la laguna el viento mece las totoras. Los tallos verdes emergen del agua y sacuden en el ápice sus flores menuditas. Hay varias clases de totoras. La enea o “Typha domingensis” es esbelta, sus hojas son lanceoladas y en la punta del tallo florece una espiga morena. La corta-corta o “Gladium mariscus” tiene hojas ásperas y filudas y las flores se mecen en menudas borlas desde la mitad del tallo. La totora o “Scirpus riparus” es la más bella de todas, flexible y armoniosa; la base del tallo es ancha, después se adelgaza y en la punta baila un fleco de flores»
Arturo Jiménez Borja, Op.cit.
Y este fue mi colofón:
Visto lo visto, no sé qué pensarán nuestros modernos diseñadores gráficos y quienes se exprimen el cerebro para idear logos e iconos corporativos preñados de sentido y densos de mensaje, que puedan además ser reproducidos con nitidez e impacto visual sobre cualquier tipo de soportes.
Mi modesta opinión es que esas habilidades creativas ya las dominaban los artistas mochicas hace siglos.
***
En estos días de zozobra nuestros hermanos del Perú están manifestándose pacíficamente para reivindicar su Constitución, unas Instituciones limpias y su convivencia en democracia, a ellos dedico mi recuerdo y mi solidaridad.
«Ensondeluz.com» cumple diez años (I) y breve reportaje de un «panseo en la pasdemia»
Para todos los que siguen este blog ¡muchas gracias!
Aniversario
La entrada de hoy es la quinientos setenta de este blog. Se abre pues con su primera imagen, la isla de Montecristo cuando el sol se ponía sobre su cumbre el 20 de octubre del año 2010. Tal día como ayer, 7 de noviembre de hace diez años, escribí esto cuando se inauguraba ensondeluz.com :
El sol se pone tras la isla, una columna de nubes la corona, el mar se rinde al cielo, y el perfil de la montaña evoca un volcán incendiado por el astro de fuego. Con esta visión comienza a germinar el título de este blog que hoy despega. Aunque al final desembarcaré con cinco horas de retraso y ya de noche, vengo a Roma “en son de luz”.
La mañana del miércoles 21 de octubre en Roma confirma con sus luces de otoño (vegetales, leñosas, aéreas, vaporosas, ásperas, resbaladizas, fluyentes, pétreas, murales, terrosas) firmes o fugitivas, en un proceso de cambio efímero y eterno, esa primera intuición. Si vienes a Roma para dedicar el año a la pintura, al dibujo, la escultura y a la historia del arte en directo, como yo, has de venir en son de luz.
A Roma, durante siglos, ejércitos o viajeros y peregrinos han llegado en son de guerra o en son de paz. Pienso que los pintores y poetas venían y vienen en son de luz. Entonces, con los ojos y los demás sentidos bien abiertos, Roma responde a diario, por cualquier rincón, desde cualquier perspectiva, de tantas como te abre, a pie, en autobús, en tranvía, en coche, por sus varios centros históricos o por sus extensas irradiaciones con las que se entrevera la campiña del Lazio, con todos los matices y vibraciones de su luz, en un continuo estremecimiento impalpable.
Goethe llegó a Roma el 1º de noviembre de 1786 (“Viaje a Italia”), yo muchos años y unos días más tarde siento como mías algunas de sus sensaciones. El día antes de iniciar la última etapa hacia la ciudad, el 28 de octubre, escribe: “No son aún las ocho, todos se han acostado, de modo que puedo recorrer por última vez mi pasado reciente y alegrarme con el pensamiento del inminente futuro. La jornada de hoy ha sido muy hermosa y serena, la mañana bien fría, el día claro y templado, la tarde un tanto ventosa pero bella”. El 7 de noviembre escribe: “no me canso de abrir los ojos y de mirar, de ir y venir, ya que sólo en Roma nos podemos preparar para comprender Roma”.
Diez años después este es el medallero de las 20 entradas más vistas clasificadas por número de visitas:

Y resulta que «El mito del Montgó» publicado el 21 de marzo del 2012 ostenta el record de 31.137 visitas, o sea una media de más de 3000 visitas por año. ¿Qué le otorga tal popularidad? No lo sé, pero se lo pueden preguntar a mis paisanos de Els Poblets, Denia, Ondara, El Verger, la Xara, Jávea, Benitatxell y otros pueblos de la Marina Alta alicantina.
No obstante, en caso de que me pregunten si, además de el Montgó (el Mons agonum de los romanos, el Jabal Qaun de los árabes), hay otras entradas que figuran como favoritas en un rincón del corazón, y a riesgo de traicionar mis secretos, les señalaré hoy algunas, sin prejuicio de que retorne a la cuestión el siguiente domingo.
Hoy traigo aquí tres de las entradas siguiendo un orden caprichoso.
(I)
10 de marzo del 2013
«El mar junto a mí (Albert Camus)»
«Creciendo con el mar mi pobreza ha sido fastuosa, luego he perdido el mar y todos los lujos me han parecido grises, la miseria intolerable. Desde entonces, espero. Aguardo que vuelvan las naves, la casa de aguas, el día límpido. Me lo tomo con calma, pongo mi mayor empeño en ser educado. Se me ve pasar por las hermosas calles de los sabios, admiro los paisajes, aplaudo como hacen todos, doy la mano, no soy yo el que habla. Se me alaba, sueño un poco. Se me ofende, apenas me sorprendo, después olvido y sonrío a quien me ultraja; o saludo con exceso de cortesía a quien me gusta. ¿Qué voy a hacer si tan sólo tengo memoria para una imagen? Finalmente me conminan a que diga quién soy. “Todavía nada, todavía nada…”
Es en los entierros donde me supero. Soy en verdad excelente. Marcho a paso lento por suburbios ornados de chatarra, me adentro por amplias alamedas, plantadas de árboles de cemento que terminan en agujeros de tierra fría. Allí, bajo la venda apenas enrojecida del cielo, observo como unos gallardos camaradas inhuman a mis amigos a tres metros de profundidad. La flor que una mano arcillosa me tiende en ese momento, si la lanzo, no falla jamás la fosa. Mi piedad es la precisa, la emoción exacta, inclinando la nuca como es debido. Admiran el acierto de mis palabras. Pero no tengo mérito: yo espero.
Espero largo tiempo. A veces, tropiezo, pierdo apoyo, el éxito me escapa. Qué importa, entonces estoy solo. Así que me despierto de noche, y, medio dormido, me parece escuchar un ruido de olas, la respiración de las aguas. Desvelado del todo, reconozco el viento en los ramajes y el rumor desgraciado de la ciudad desierta. Después, debo poner todo mi esfuerzo en esconder mi desamparo o disfrazarlo a la moda.
Otras veces, al contrario, algo me ayuda. En Nueva York, hubo días en que, perdido, al fondo de esos pozos de piedra y acero por los que erran millones de hombres, yo corría de uno a otro, sin ver el fin, agotado, hasta que ya sólo me sostenía la masa humana que buscaba su salida. Entonces me ahogaba, mi pánico estaba por volverse grito. Pero, cada vez me llegaba la llamada lejana de un remolcador, para recordarme que esta ciudad, cisterna seca, era una isla, y que en la punta de la Battery el agua de mi bautismo me esperaba, negra y podrida, cubierta de corchos huecos.
De este modo, yo, que nada poseo, que he dado mi fortuna, que acampo al margen de todas mis casas, sin embargo estoy satisfecho cuando lo quiero, aparejo a cualquier hora, el desaliento me ignora. No hay patria para el desesperado y , en cuanto a mí, yo sé que el mar me precede y me sigue, tengo una locura siempre pronta. Quienes se aman y están separados pueden vivir en el dolor, pero no es el desánimo: saben que el amor existe. Por eso sufro el exilio con los ojos secos. Todavía espero. Un día viene, al fin…
Siempre he tenido la impresión de vivir en alta mar, amenazado, en el corazón de una felicidad real»
Extractos de: Albert Camus. “L’Été”, Paris, Gallimard, Les Essais LXVIII, 1954. (traducción propia)
…
(II)
29 de marzo del 2011
¿Qué espera el púgil del Palazzo Massimo (Museo Nazionale Romano)?
¿Qué escucha, qué mira, el curtido púgil de Palazzo Massimo?
Quizás su rostro, marcado de cicatrices, se vuelve porque ha oído la llamada para un último pugilato. Ha de reunir sus fuerzas y alzarse de nuevo, aunque la edad y el cansancio le vencen. El adversario se estará poniendo en pie del otro lado de la palestra y en unos instantes nuestro púgil veterano estará listo para el combate.

…
(III)
17 de marzo del 2013
.
Para engañar al frío
el cisne se hace nieve.
.
Para engañar al agua
se hace pasar por nube
y el aire se extravía
al sentirlo tan leve.
.
El cisne engaña al tiempo.
pues ni se va ni vuelve,
y el cisne nos confunde
afectando que es cisne.
.
Ramón Puig de la Bellacasa, sábado 9 de marzo del 2013

Continuará…
***
De un panseo en la pasdemia
Los paseos en tiempo de pandemia empieza tener un no sé qué, aunque sean en este Gotemburgo que, hasta hace poco, era una ciudad «alegre y confiada», como si el coronavirus fuese cosa de otros, y ahora comienza a descubrir que esto hay que tomárselo más en serio. Así que el paseo ha pasado a ser «panseo en la pasdemia». Todos los días me doy una garbeo y a veces cosecho imágenes de algunos escaparates del barrio…
La vitrina del librero de viejo
Una lectura para tiempos de plagas es lo primero que me llama la atención entre los libros de segunda mano expuestos en el escaparate. El editor es un neuro-psico-farmacólogo británico, quien, además de escribir obras de ficción, en sus ratos libres inventa nuevas drogas para substituir el alcohol. Le acompañan en la obra un top-doctor estadounidense y un psiquiatra «adictólogo» francés. La vitrina está llena con otros libros de psiquiatría y psicoanálisis.
¡Qué ingratos son algunos herederos con las bibliotecas de sus predecesores difuntos! Cada vez que alguien limpia de libros las estanterías del fallecido padre o abuelo, mi librero llena una vitrina con los libros del viejo catedrático.
Como esta obra, muy adecuada para los tiempos que vivimos.
Pues si necesitaban otra lectura para esta época de pandemia, se pueden entretener con el el libro del Dr. Foster Green que les revelará cómo la amenaza de la esquizofrenia progresa desde las neuronas hasta invadir la vida diaria de quienes la padecen.
Y «Roma, por la puerta asoma», porque en la misma vitrina hay en venta un medallón conmemorativo de la Conferencia de Yalta que cerró el reparto de territorios entre los victoriosos aliados de la II Guerra Mundial. Aquí tienen las caras de Churchill, Stalin y Roosevelt que un amateur de la escultura modeló el año en que yo nací.
Reza así en la leyenda inferior: «MÄNNEN SOM ÅSTADKOM FRED» (los hombres que establecieron la paz).
Pues bien, a propósito de la obrita artesanal de alguien que quiso celebrar la Conferencia de Yalta con este tondo, se me ocurre cotejarlo con la famosa foto de aquel encuentro…

y proponerles una adivinanza:
¿Cuál creen que era la ideología de este artesano sueco anónimo?
La vitrina del barbero
Sigo con mi panseo pasdémico por delante del barbero…
Alguien está en la gloria tras un lavado de cuero cabelludo y un corte de pelo al estilo ejecutivo, mientras aguarda a que le rasuren la barba y le apliquen un refrescante aftershave.
Pero, ¡de repente me ha descubierto el barbero! Y me mira, embozado tras su mascarilla anti-covid, con cara de pocos amigos….
Como no tengo al día mi carnet de reportero, ahueco el ala como quien no quiere la cosa…
Poetisa
No lejos de ahí, me reencuentro con Karin Boye (1900-1941) la célebre escritora sueca que no llegó a saber de aquella «paz de Yalta».

Ni sus hermosas poesías, ni su éxito como novelista, pudieron salvarla de su pánico
PORTARNA
Jag älskar de vita bergen, de marmor vita
med pannan sköljd av himlarnas högblåa vila,
och salthavs stormande glitter,
och doriska tempel, och tankens svala kristall.
…
LAS PUERTAS
Amo las montañas blancas, blancas como mármol.
cuya frente baña la paz de las alturas azuladas de los cielos,
y del mar salado los brillos tempestuosos,
y los templos dóricos, y el frescor cristalino de los pensamientos
…
Men dröjt har jag också vid gläntande portar
och sett dit in i tomande skymmingsdjup,
där altarljusens skimmer stilla jublade
mot bävande tid, advent,
medan vintermorgonen stirrade mörk genom välvada fönster.
…
Pero también me he demorado junto a las puertas entreabiertas
y he sumergido mis pensamientos en el crepúsculo sonoro,
donde en silencio exulta un resplandor de cirios
cuando tiemblan los tiempos, es adviento,
mientras la mañana invernal miraba oscura por ojivales ventanas.
He traducido las dos primeras estrofas de su poesía «Portarna» del poemario Moln (Nube),1922, que concluye afirmando que «nadie camina más de un camino» (mer än en väg går ingen).
Karin Boye se suicidó el 23 de abril de 1941 sobre una colina con vistas a la ciudad donde vivía.
…
Ya de vuelta a casa paso por la esquina del parque, el viento ha tapizado de hojas muertas el área de recreo…

Versión extraviada (11): reencuentro

Mi desvío, pasando por Bracciano, me ha permitido llegar a Viterbo sin que nadie me siga. La cita con Geschner es en un pequeño hostal cerca de la Universidad de Estudios de la Tuscia. Esta comarca se llamó así desde la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media. Su territorio corresponde con la Etruria, la tierra de los Etruscos.
Doy bastantes vueltas para poder aparcar en la zona de la ciudad universitaria. Viterbo es una ciudad medieval. En su centro es complicado dejar el coche. Por fin puedo acercarme a pie al lugar de la cita, que encuentro tras pasar bajo un arco centenario. Llamo por el celular frente al hostal y cual no será mi sorpresa que, tras Geschner, aparece mi viejo amigo Jeffrey, por la puerta de lo que, más que un hostal, podría ser una casa rural, si no fuese porque está situado en un centro urbano…
La universidad tiene un curso de master en Historia del Arte y Arqueología, en el que mi amigo cuenta con profesores a los que conoce desde hace años. En definitiva, un lugar donde pasar desapercibido…
Pero no adelantemos acontecimientos, pues he venido a discutir con ellos del estado de nuestras transcripciones, en particular de algunas que deparan notables sorpresas.

Vengamos pues a algunos de los textos con los que he estado trabajando, empezando por la expulsión de los mercaderes del Templo…
María:
Mi prima María, la mujer de Cleofás, me contó algo que le habían narrado sus hijos que habían venido a buscarla para ir a Jerusalem a la Pascua. No quería preocuparme, pero al oírla, decidí venir yo también a Jerusalem para la fiesta.
Jesús estaba provocando cada vez más a las autoridades del Templo. Lo que había hecho esta vez era muy arriesgado.
Desde que yo recuerdo, bajo los soportales y pórticos del Templo siempre ha habido puestos de comerciantes. Cuando llega la Pascua u otras grandes fiestas del pueblo judío, su número aumenta para poder aprovisionar a los peregrinos. Predominan los puestos de comida y de recuerdos, textos de la Torah y muchas otras cosas, sobre todo animales para el sacrificio. También se instalan puestos de cambistas para que los que vienen de lejos sin moneda romana puedan obtener la moneda local, pero todo esto se hacía en una zona no sagrada destinada a ello.
Los sacerdotes reciben pagos e ingresan tasas y comisiones de los comerciantes y corren voces de que muchos se han enriquecido ilegalmente con ello, en vez de destinarlo al culto y al mantenimiento del Templo, así como al socorro de los pobres y las viudas como prescriben nuestra religión.
Por lo que me contaron, Jesús había entrado con grandes voces y había empezado a volcar mesas, azuzar a los animales y creado un gran revuelo gritando que la casa de oración, la casa de su Padre había sido convertida en cueva de ladrones. Juan y Santiago iban con él y mi prima, su madre, estaba preocupada porque también habían intervenido siguiendo a Jesús y zurrando a algunos comerciantes con varas que habían quitado a los vendedores de ganado.
Cuando llegaron los fariseos con una manípulo de guardias del Templo, Jesús estaba ya fuera de la escena rodeado de pobres y lisiados, la multitud empezaba a escucharle, y no se atrevieron a prenderle. Por lo visto, como había riesgo y él y los hijos de María habían sido bien identificados por los guardias y por algún sacerdote del Templo, y algunos comerciantes empezaban a reclamar que se les ajustasen las cuentas y pagasen los desperfectos, amparados por la multitud, decidieron salir de Jerusalem y refugiarse en Betania en casa de Marta.
…
María Magdalena consiguió estar más cerca de la cruz que yo misma. A mí me rodearon varios discípulos a mayor distancia, pues temían sinceramente que alguien me reconociese y me insultara o incluso me arrastrara ante el Sanedrín. Además a las mujeres no se les permite estar en un lugar de ejecución, pues es un sitio muy impuro. Así que no pudimos acceder al mismo Gólgota.
Yo sufrí como nadie puede imaginarse y creo que María de Magdala no sólo sufrió sino que, durante aquellas horas espantosas, también enloqueció, al menos por un tiempo. Ahora no sé dónde está ella.
Pedro y los demás discípulos no la apreciaban, aunque no les importó aprovecharse de lo que fue diciendo dos días después de la muerte de Jesús sobre que se le había aparecido todo luminoso y vivo. Usaron ese testimonio para empezar a correr la voz de que mi hijo había resucitado. Lo que yo sí sé es que su cadáver se lo habían llevado y que María debió de tener alucinaciones al constatarlo.
El resultado fue que a ella también la marginaron y no le dieron nada que hacer en la naciente comunidad. Lo mismo ocurrió con las demás mujeres. Había varias que eran esposas o compañeras de algunos discípulos y que habían seguido a Jesús con ellos. Se trataba de las que no tenían hijos. Cuando estuve con todo el grupo pude darme cuenta de que las mujeres que seguían a mi hijo le admiraban y la servían con total devoción.
Muerto mi hijo y con la dispersión del grupo de los discípulos, pues los romanos les buscaban tras lo que había ocurrido cuando prendieron a Jesús, las mujeres, como mucho nos tuvimos que limitar a cocinar y a ordenar cuando había que atenderles, pero el dinero en común lo administraban los hombres. A las mujeres se nos trataba según la tradición judía más estricta.
…
Me preguntas, Samuel, cuáles son mis deseos y eso me va a obligar también a decirte cuáles son mis problemas.
Mis deseos son muy sencillos. Yo lo que quiero es volverme para siempre a Nazaret y olvidar todo esto, curarme de mi dolor rezando y ayudando a mis hijas y a mi hijo José, el único que se han quedado allá con su mujer Raquel y mis nietos.
Pero, aquí vienen mis problemas, mis otros tres hijos, Jacobo, Judas y Simón trabajan por la misión que dicen les encomendó su hermano y están de acuerdo con los demás discípulos en que yo soy más útil aquí, que eso es lo que Jesús querría si viviese. Así que estoy recluida la mayor parte del tiempo y sólo salgo cuando raramente quieren que me muestre.
En los momentos en que muchos judíos forasteros vienen a nuestras grandes fiestas, la predicación de Simón Pedro y los demás se dirige a ellos. Entonces les conviene que está ahí, la madre del profeta, la madre del Mesías, silenciosa como una diosa de esas que los romanos tienen en sus templos. Soy algo sagrado, soy la garantía silenciosa de la verdad de lo que proclaman. Cada día comprendo con mayor claridad que han renunciado a hacer lo que Jesús quería y han decidido probar suerte por el ancho mundo. Cuando una nueva expedición de apóstoles, que así se llaman, parte lejos, a mí, la que llaman «madre de Dios», la madre de Jesús, me piden que les de mi bendición protectora.
A mí me parece que cada día se va perdiendo la idea de lo que Jesús vino a hacer, es decir cambiar la sociedad judía, hacerla recobrar la pureza de su fe y de sus costumbres, reducir sus reglas y ritos, renovarla. La muerte de Jesús, la resistencia de los judíos ortodoxos, el temor a la violencia y a las autoridades romanas de Jerusalem, todo esto les impulsa a buscar otras multitudes que les escuchen. Por eso cada vez viajan más por el imperio romano y por las comunidades judías fuera de Israel

…
Samuel :
Después de mi última entrevista con María en Nazaret, volví allá con algunos discípulos que estaban en Jerusalem tras su muerte. En el pueblo habían procedido ya a enterrarla junto a José, como había sido su última voluntad. Los hijos y familiares y las mujeres cercanas a María que habían asistido a su agonía me contaron que hasta el final habló de Jesús. Ya cuando deliraba entre los dolores que le causaba su enfermedad pedía ser enterrada junto a su hijo. Había perdido la memoria de la desaparición del cuerpo de Jesús.
Los discípulos venidos de la comunidad de Jerusalén quisieron exhumar su cuerpo, pues proclamaban que la madre de Dios no era corruptible y querían demostrarlo y llevar su cadáver a un mausoleo que, decían, estaban preparando en Judea. La familia y los del pueblo se opusieron. Más tarde propalaron que, igual que Jesús, su madre había subido a los cielos sin conocer la muerte, sino sólo al modo de alguien que se duerme.
Ella ya se temía algo así, cuando me dijo que le dolía la forma en que todo había sido desbordado por los discípulos, creando una serie de historias y propagándolas por todas partes. Cuando pasaban algunos por Nazareth en sus viajes de ida o de vuelta hacia Fenicia y Asia Menor, hablaba con discípulos que habían estado ya predicando por las comunidades judías de Italia, y sentía que estaban haciendo de Jesús un dios, como esos que ella había oído que se veneran en los templos romanos de Tiro o de Sidón.
…
María:
No es este el Mesias que dicen fue mi hijo, no es este el esperado. Es verdad que él dejó que algunas de estas creencias crecieran en vida suya, alrededor de su persona. Fue imprudente. Pero no se imaginaba hasta donde llegaría todo esto.
Yo misma temo que, cuando muera, me trasformen en una especie de Diosa Madre, como las que tienen en lugares de idolatría. Si ya han hecho un dios de mi hijo, qué no se atreverán a hacer conmigo. Te ruego, Samuel, que los que aún os mantenéis prudentes, lo impidáis.
***
Gracias a Geschner, el reencuentro con Jeffrey me ha quitado un peso de encima, o, al menos, ha servido para que la carga volvamos a compartirla, pues hay señales de que este proyecto corre el peligro de ser abortado por una organización clandestina, que tiene infiltraciones en el Vaticano. Sus miembros la llaman Pro Fede.
Ambos jesuitas me explican que no todos los jerarcas católicos se sintieron contentos con la evolución de lo que fue la Santa Inquisición Romana (*) , cuyo nombre cambió en 1908 al de Sagrada Congregación del Santo Oficio y en 1965 adoptó el nombre actual de Congregación para la Doctrina de la Fe; evolución por la cual se fueron arrumbando no sólo las torturas, los sambenitos y las piras de los primeros siglos, sino el Índice de libros prohibidos y los inquisidores de triste memoria primero y los comisarios luego (suprimidos en la reconversión del 1965), que habían heredado la función policial de los interrogatorios y procesos de ex-comunicación por herejías y desviaciones doctrinales.
El recurso a la violencia y a la pena de muerte, abolida por Paolo VI en la legislación vaticana en 1969 (las últimas ejecuciones en los Estados Pontificios se produjeron en 1870), así como los calabozos (sustituidos por penas de reclusión) fueron desapareciendo también paulatinamente.
Pero Pro Fede ha asumido parte de los roles de persecución y represión secretas de quienes puedan atentar a su juicio contra la integridad del Dogma. A eso ha obedecido la advertencia que me hizo Geschner de andar con cuidado y el retiro discreto de Jeffrey. Como hubo que fingir sometimiento y (guardando copia) entregar los documentos, al parecer han llegado al conocimiento de los socios de la secta. Aunque está cada día más claro que ya sabían mucho de los manuscritos y del proyecto de su publicación; parece que haya sido Laura Escobar quien les ha tenido al corriente desde que nos espiaba en Chicago.
Geschner ha conseguido ayudar a Jeffrey gracias a un cardenal jesuita, renombrado experto vaticano en materia de Cristología, que desde hace años tiene dudas sobre la forma en la que los evangelistas supeditaron su narrativa, por una parte a la necesidad de convencer a los judíos de que Jesús cumplía todas sus expectativas bíblicas y, por otra, a hacer posible la recepción de la nueva religión entre los gentiles, de acuerdo a la expansión paulina. El resultado es que en los Evangelios hay afirmaciones y relatos que no reflejan la realidad de lo que ocurrió.
Hemos decidido acelerar el trabajo y seguir adoptando las mayores precauciones
(*) La Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición la instituyó en 1542 el papa Paolo III con la constitución apostólica Licet ab initio. Casualmente fue ese mismo papa quien en 1540 había aprobado la fundación de los jesuitas.
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En la reserva dorada

Ya estaba ahí la piedra
antes de que un pie humano
la evitara

y que en tiempos pasados
con piedras más livianas la mano humana
a los campos cercara.

Mas para el lago Råda
los muros de los hombres
no sirvieron.

Ese lago dio el nombre
a este «Feudo Real» que es ahora
reserva natural

Como una guirnalda
oros regios engalanan el lago
y sus orillas,
y abstractos vergonzantes
para no desentonar los vegetales difuntos
en un rincón se apiñan.

El esplendor del día
a salir de la cama y quemar unos gramos llama
a los dormilones.

¡Trekking, hiking, sendero,
chandal y deportivas! ¡a llenarse de luz!
¡perezosos, arriba!

Si contemplativo fueres
déjate secuestrar por las hadas
del bosque

Si callas un poco
quizá escuches a la gentil curruca
que canta para ti.
Las plantas de la reserva
pues están protegidas no se pueden
llevar

Pero con tu teléfono
o cámara del safari botánico puedes
disfrutar

Del musgo los verdes
el mismo Miguel Ángel para sus altos frescos
los quisiera emular

El bosque se renueva
y hay troncos caídos que esgrimen sus raíces
como garras rebeldes

Mas los troncos vivientes
bajo cortezas ásperas albergan la ternura
de almas protectoras

Hay bosques como éste
que para ser románticos unas ruinas
ofrecen

Si amáis las sinestesias
con los ojos oiréis de unas hojillas frágiles la canción de los
fénix dorados

Hacia el fin del paseo
a la orilla del bosque el prado se abre y el caserío
se ofrece

Privilegiados,
mimados y abrigados, ajenos al otoño unos equinos
pastan

Jamelgos señoritos
quizás ganen medallas y nunca irán uncidos
a un tiro de carreta
.
.
Jinetes del sábado
una amazona a su alazán y un caballero a su tordo
les hacían trotar
Tras otra palizada
sus compañeros disfrutaban de asueto sin nada
que pensar

y por el campo vecino
parece que ha pasado un regimiento de ulanos
al galope tendido

Arriba allá en el cielo
sobre las copas negras se anuncien quizás ya los jinetes grises
del venidero invierno.
Versión extraviada (10): improntas.

Estoy trabajando a marchas forzadas para poder entregar la transcripción, con la introducción y las notas, al editor, antes de que las cosas se compliquen.
Para desplazarme utilizo el transporte público y presto atención a no ser seguido. No creo que nadie haya localizado mi apartamento, pero en todo caso aplico variaciones en mi fisionomía y vestimenta. Cuando me desplazo a pie procuro dar algunas vueltas, sobre todo tomo grandes precauciones antes de entrar en el banco para dejar una copia del nuevo material.

He aquí mis transcripciones más recientes de las manifestaciones de la madre de Jesús en las conversaciones con Samuel. En cuanto a Samuel, estoy trabajando en paralelo con algunas informaciones que escribió y no está muy claro si compartió con María o son posteriores a su muerte.
María:
En nuestra familia siempre nos habíamos reunido, sobre todo en las tardes de invierno, después de la cena, en torno a José y a otros parientes piadosos, artesanos de Nazaret y fieles habituales de la sinagoga para escuchar sus historias y parábolas. Unas veces nos tocaba en casa y otras en la de algún vecino. Es una tradición que viene de nuestros antepasados. Entre los judíos siempre ha sido así, la moral y las buenas costumbres se enseñan con cuentos y parábolas. A Jesús le gustaba desde muy pequeño sentarse junto a mí y escuchar sin perder palabra.
Por eso me emocionaba escucharle cuando me fue posible asistir a alguno de sus largos coloquios con los grupos o con la multitud que le seguía. No he podido estar presente tantas veces como lo hubieses deseado, porque además poco a poco se fue distanciando de nosotros, sobre todo después de la ejecución de Juan. Creo que también estaba preocupado, pues los fariseos y los enviados del sanedrín le seguían y le provocaban.
Ahora, con el tiempo, he comprendido que Jesús no quería tenerme cerca, pues temía por mi propia seguridad. Entonces no me daba cuenta, pero tras sus últimas semanas y su muerte, y después de los peligros que corrimos todos, los discípulos y yo misma, he entendido que Jesús empezó a tomar precauciones desde muy pronto para evitarme riesgos.
Pero en sus primeras predicaciones descubrí al oírle que aquellas historias ejemplares que Jesús había escuchado en Nazaret se le habían quedado tan grabadas que ahora las utilizaba, a veces añadiendo cosas de su propia cosecha, para explicar a las gentes su mensaje de cambio y renovación de forma que le entendiesen todos.

Entre lo que yo le oí personalmente y las que algunos discípulos me han referido y han seguido usando tras su muerte, hay algunas que no se pueden olvidar, pues yo o su padre también se las repetimos cuando era pequeño. Hay una que se la escuchábamos también a un buen rabino de nuestra sinagoga, fallecido hace tantos años. Los campesinos de Galilea la podían entender bien pues hablaba de un sembrador que, la verdad de forma un poco alocada, echaba su semilla, pero no siempre sobre la buena tierra, así que los pájaros se comían un parte, otra crecía rápido, pero como había mucha piedra sus raíces no alcanzaban a la humedad y se secaba pronto; otra estaba rodeada de matojos, pues el sembrador no los había arrancado antes, no podía prosperar. Sólo las semillas que cayeron en la tierra fértil y profunda fructificaban.
En Nazaret entendíamos bien estas parábolas. Todos habíamos escuchado las explicaciones y sabíamos bien cómo había que cuidar los campos y cómo se debía sembrar. Pero cuando Jesús acababa de hablar ante tanta gente, y luego les miraba para preguntarles si habían entendido, pocos se quedaban. Así que solía seguir explicando a los restantes que la semilla es la palabra santa, es el mensaje del reino de los cielos, que unos ni siquiera quieren considerarla, pues están habituados a la maldad, otros están demasiado interesados por otras cosas terrenales, otros son inconstantes. Sólo los de la tierra buena son capaces de escuchar al profeta, al mensajero, al que anuncia el reino de los cielos, y de entender y de cambiar sus vidas.
También utilizaba otras parábolas campesinas que había escuchado en nuestro pueblo, como la del grano de mostaza, tan pequeño y sin embargo es tan grande la planta cuando crece. O la de los malvados que prosperan y crecen en medio de los buenos, como la cizaña crece en medio del trigo, por lo que hay que tener cuidado en no generalizar y no castigar a todos por la culpa de unos pocos, para que no paguen justos por pecadores, pues ya les llegará su hora de ser separados del trigo limpio y ser quemados.

Una que aprendió de mi es la de la masa del pan que crece y aumenta gracias a un poquito de levadura. Yo se la enseñé cuando me observaba preparando las hogazas. «¿Ves, Jesús, que la harina crece hasta hacerse un buen pan, gracias a la bondad de este poquito de levadura que parece tan insignificante? Tú eres un niño, pero eres bueno, un día podrás hacer buenos a otros, a muchísimos otros que necesitarán tu ayuda, del mismo modo que esta poca levadura alza y multiplica la masa para obtener un buen pan.» El me miraba y callaba. Pero he sabido que esta parábola se la repite a menudo a sus discípulos.
Mateo me leyó en Jerusalem algo de lo que estaba recopilando sobre los dichos y predicaciones de Jesús. Hay algunas que hablan de pesca y seguramente se le ocurrieron a él cuando predicaba junto al lago. Otras hablan de comerciantes que descubren cosas valiosas, como perlas o tesoros escondidos. Yo le dije a Mateo que hay otra muchas de estas historias ejemplares las había aprendido en casa cuando era pequeño. No sé si lo dirá cuando difunda sus escritos. En general, las mujeres no somos importantes en la forma de pensar de los discípulos, la costumbre en Israel es dejarnos de lado. Los méritos se les atribuyen a los hombres.

Fue en Galilea y sobre todo en Cafarnaúm donde Jesús empezó a sentirse seguro de sí mismo y donde se enfrentó con nuestras autoridades religiosas, volviendo una y otra vez a la sinagoga y haciendo uso de esa extraña fuerza que tenía para conseguir que los enfermos se sintieran curados.
Su fama aumentó muchísimo, así que ya no sabíamos si lo que contaban era real o fruto de las pasiones que despertaba entre las masas. Yo creo que por eso se quedó tanto tiempo en Galilea. Fue así como decidió reclutar a sus discípulos entre hombres muy corrientes pero que le seguían a ojos cerrados. Los galileos son así, cuando se apasionan nada les para.
A partir de entonces se fue desvinculando de la familia. Tenía otra familia que le arropaba y, en cierta manera, le protegía. Yo me sentía innecesaria. Sus hermanos estaban bastante irritados, pues en una ocasión dijo que la gente que estaba sentada escuchándole esos eran de verdad su madre y sus hermanos. Yo creo que entendí luego lo que quería decir, pero no ellos, pues además habían venido con provisiones. Incluso, Jesús, me pidió disculpas al día siguiente por haber sido tan brusco y tan tajante.
Sus hermanos no quisieron saber de él durante más de un año, hasta la entrada en Jerusalem antes de su muerte, que les impresionó mucho. Ahora son muy activos en la comunidad de Jerusalem y me reprochan que yo sea tan escéptica sobre todo lo que están predicando y sobre los portentos que admiten como irrefutables.
Me tienen de nuevo muy preocupada, pues ya ha habido víctimas como es el caso de uno que se llamaba Esteban al que han lapidado.
Recuerdo lo que me contó José (mi hijo) sobre lo que ocurrió en Cafarnaúm, adonde había acudido para llevar de mi parte algo de ayuda a Jesús: se produjo una discusión con un grupo de fariseos y escribas que habían venido de Jerusalem. Se habían sentado a comer, José entre ellos, y, como la mayoría de los trabajadores y de los pescadores del lago no habían hecho las abluciones rituales. Lo fariseos que les seguían para espiar a Jesús se escandalizaron mucho y le acusaron de ir contra la tradición de nuestros padres.
Curiosamente, Jesús les respondió con lo mismo que yo le había enseñado de pequeño, que todas esas purificaciones obligaban en realidad a los sacerdotes que servían en el templo y que poco a poco se habían impuesto a todos los judíos abusivamente. Incluso el marido de mi prima, Zacarías, aunque era sacerdote, lo veía así. Me contó José que Jesús les dijo que eran unos hipócritas, pues otras verdaderas obligaciones de los judíos, como honrar a los padres, ellos las quebrantaban por su avaricia, inventando fórmulas para justificarse.
Les reprochó que se preocupasen por la contaminación de cosas que van al vientre y luego se eliminan con las heces y, sin embargo, no luchasen contra la contaminación moral y las perversiones que ellos mismos toleraban y aceptaban en el pueblo de Israel. Son las maldades que salen del corazón las que de verdad contaminan.

…
Ha ocurrido algo extraño cuando circulaba en mi coche por la Vía Cassia en dirección a Viterbo para entrevistarme fuera de Roma con el padre Geschner que me quería informar de sus pesquisas para localizar a Jeffrey. Un vehículo negro con cristales tintados ha entrado desde el acceso de la vía Trionfale tan violentamente que he tenido que frenar y maniobrar al carril del centro para no ser impactado. Después, extrañamente a reducido su marcha y me ha dejado pasar, pero ha comenzado a seguirme.
He tomado un rápida decisión y me he detenido bruscamente en el arcén antes de La Storta, con lo cual no ha tenido más remedio que adelantarme. He proseguido cuando se alejaba y cuando he visto que continuaba hacia Viterbo he tomado rápidamente la salida hacia Bracciano por la via Braccianense…

Por el momento dejo la continuación para el próximo capítulo…
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Algo más del otoño

Hace dos semanas, en estas crónicas de la estación, nos entretuvimos con las dalias del otoño, que al poco tiempo fueron retiradas de sus parterres en el Jardín Botánico para prepararlos a la llegada de los fríos. Pero hay muchos otros paseos posibles en Gotemburgo, y las temperaturas suaves y un sol oblicuo que acaricia tímido al caminante invitan al ocioso deambular, sin excluir la bicicleta que no es sólo para el verano…

Cuando, a juicio del viandante, las piernas ya se han entrenado suficiente, y la pereza es pecado venial, quién nos reprochará que nos concedamos una ración de banco frente a los nenúfares sin flor, mientras el Padre Sol nos sonríe benigno.

Bueno, no todos dejan de mover las piernas, aunque sean piernecillas infantiles…

A la vera del estanque esta personilla aprende a manejar un patinete. No muy lejos de ahí la el edificio de la universidad, que, pasados los años, este precoz patinador quizás frecuentará, vegeta sin sus estudiantes, que se supone están frente a su ordenador tele-aprendiendo.

Confiemos en que en algunos libros resistan y no hayan sido, como dice la canción goliarda, empeñados en el «Monte de Piedad».
Me pregunto si, no lejos del parque, en el elegante edificio del siglo XVIII, que me dicen se destinaba a albergue de investigadores universitarios visitantes, hay todavía alguno que siga laborando sesudo, indiferente a la pandemia

…
Hacia el mar


Antes de ayer elegimos otro camino, el que flanquea la ría hacia el mar por la margen izquierda. Era día de semana y algunos cafés y restaurantes estaban abiertos y frecuentados por jubilados, en mesas que guardan la preceptiva «distancia social». Tras la caminata, y en uno de ellos, en un ángulo soleado de la terraza, resguardados del viento, reponemos fuerzas con un café solidamente acompañado de…
…
Algo que hace pensar
A unos cien metros admiramos el ejemplar desactivado de un oscuro artefacto con aspecto de virus letal, de esos a los que nunca sabremos cuantos muertos, civiles y combatientes, se les deben.
Salvo que haya por algún lugar un museo de la marina o un centro de estudios de la guerra que, abarcando los casi dos siglos de empleo de tales ingenios de muerte, se haya dedicado a contabilizar el número de sus víctimas.
Esta visión nos remite al inventor que perfeccionó bombas similares para la armada del Zar de Rusia, el padre de Alfred Nobel (1833-1896), que fue un genio de numerosas patentes (no todas es verdad para la guerra), el ingeniero y empresario Immanuel Nobel (1801-1872).
Otros dos de sus hijos, los hermanos del famoso Alfred, es decir Robert (1829-1896) y Ludvig Nobel (1868-1946), no le fueron a la zaga con su desarrollos para la industria del petróleo y la maquinaria pesada, incluidas las modernas cureñas de cañones, aunque la dinamita diese mucha más fama al mecenas de los premios Nobel. En el proceso de desarrollo del famoso explosivo, se produjo una deflagración de nitroglicerina que mató al hermano menor, Emil Oskar (1843-1864) y a varios trabajadores de la factoría familiar de los alrededores de Estocolmo. Alfred había salido ese día, de otro modo no hubiéramos tenido los prestigiosos premios.
Ludvig fue también un empresario pionero en prestar servicios a sus trabajadores (viviendas, escuela para los hijos, colmado, capilla, etc.) y participación de un 40 % de los beneficios. Sus hijos Carl (1862-1893) y Emanuel (1859-1932), inventor y fabricante de motores diesel, convirtieron la empresa creada por su tío Robert, Branobel, en la mayor empresa de petróleo de su época, ubicada en Rusia.
Los bolcheviques les expropiaron todo, pero al llegar la perestroika el recuerdo de su obra se recuperó para la historia industrial de Rusia, siendo considerados a partir de entonces como «buenos capitalistas».
…
Por el muelle
Seguimos el paseo por el muelle, donde sólo un barco, de los que se emplean para trasladar a los trabajadores de la ría, está amarrado. Es el «cisne del mar», cuyo nombre combina el genitivo latino (maris) con el sueco (svanen = el cisne).
El patrón que lo ha nombrado debe ser alguien entrado en años que aún guarda las reminiscencias de cuando los escolares salían del colegio sabiendo algo de latín.
En el resto del muelle hay una exhibición de argollas de amarre con nostalgia de barcos…




Estos pesados artilugios suscitan mi instinto de adopción. De buena gana me llevaría una de esas rojizas argolla a casa, para colgarla de la pared del salón rodeada de azul y de barcos de madera. Pero no veo a nadie que me la quiera vender.
Tampoco entiendo cómo diablos habrá saltado la valle espinada el artista callejero, para entrar en el recinto de mantenimiento de los muelles y estampar esas letras rojiblancas sobre un gran contenedor
Casi me iba a despedir con este graffitti que descubro rodeado del verde de los arbustos del camino.
Pero no voy a acabar aún, pues en estos días, cosa que ocurre cada dos por tres en un rincón del planeta, hay quienes se están matando unos a otros con ahínco por vaya usted qué fronteras por las tierras del Cáucaso.
Nada nuevo bajo el sol, pero es que ha coincidido con la concesión del Premio Nóbel de la Paz al Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, y además me había enfrascado en la historia de las cuatro generaciones de la familia Nobel, pues me despertó la curiosidad la reseña de un libro en el Svenska Dagbladet sobre el patriarca de esa saga de inventores e industriales de artilugios de guerra.
Así que disculpad si acabo con una foto que me estremece y me conmueve. A estas horas quién sabe si están muertos o malheridos estos tres jóvenes de Nagorno Karabaj, que parten al frente confiados en el crucifijo que besan en el autobús que les conduce a la masacre en curso. No estoy tan seguro como Byung-Chul Han de que hoy estén desapareciendo los rituales, al menos no estos.

Nota :
Leo ayer que se han producido varias llamadas de la ONU a detener este conflicto entre Armenia y Azerbaiyán y que se ha anunciado una tregua en esta nueva guerra en el Cáucaso, para retirar heridos y muertos. También he leído que ni siquiera eso ha detenido las operaciones militares.





















































