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Convergencias de Arte y Literatura (IV): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (1)

4 abril, 2021
mi ritrovai per una selva oscura

El viaje de Dante al nunca jamás

Cuando se habla de utopía, normalmente nuestra imaginación nos pinta un no-lugar, a la medida de lo que describía Tomás Moro en su obra de igual nombre, si bien en su labor política no la puso en práctica. De hecho, una de las dos acepciones del Diccionario de la Real Academia (la primera se refiere a un proyecto doctrinal de difícil realización) es la siguiente: “Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano”.

Traigo a colación con motivo del aniversario de la muerte de Dante Alighieri, ocurrida en el exilio hace setecientos años, la representación de aquellos no-lugares por los que transcurre su viaje iniciático, hacia el definitivo bien humano, hacia el ansiado cielo y el amor eterno, guiado por Virgilio a través del Infierno y el Purgatorio, y por Beatriz en el Paraíso, que el poeta narra en su Comedia, que Boccaccio adjetivó Divina.

En nuestro caso, también nos guiará en algunos pasos de este viaje el arte de Gustave Doré quien, con la colaboración de decenas de artesanos, concluyó entre 1861 y 1868 sus ciento treinta y cinco grabados de la obra.

De los dibujos de Botticelli ilustrando algunos pasajes de la Divina Comedia hemos tratado en este blog. Recientemente, con motivo del “día de Dante” en Italia, el 25 de marzo, me entretuve repasando los grabados de Doré, una visión romántica extraordinaria de las escenas que Dante poetizó, distribuyendo castigos y premios desde el exilio al que le condenaron sus conciudadanos florentinos, y en el que vivió durante los últimos veinte años de los cincuenta y seis que vivió.

Paradójicamente, a este exilio debemos esta obra extraordinaria en la que el poeta que consolidó la lengua italiana no sólo despliega las visiones de los tres u-topos de las religiones del libro, sino que también se desahoga en un ajuste de cuentas con la historia política de la Florencia de su tiempo que es a su vez la de su drama personal.

Pero la Divina Comedia es mucho más; más allá de las vidas de aquellos personajes que, como arquetipos del bien y el mal, la pueblan, es sobre todo un poema místico, una novela en verso (o varias a la vez), un ingente retablo sobre el amor y la muerte, el ideal humano y sus fracasos, que trasciende la historia de Italia y los vicios y virtudes de quienes en vida de Dante la poblaron.

Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura,
chè la diritta via era smarrita.

Ahi quanto a dir qual era è cosa dura
esta selva selvaggia e aspra e forte
che nel pensier rinova la paura!

+++

En la mitad del sendero de mi vida,

me hallé por una selva oscura,

con la recta vía ya perdida.

.

¡Ay, cuánto decir cómo era es cosa dura

esta selva salvaje y áspera y fuerte

que pensarlo reaviva la pavura!

(Divina Commedia, Inferno, Canto I, 1-6)

Tras salir de la selva y superar el encuentro con una pantera símbolo de la lujuria

una lonza leggiera e presta molto, che di pel macolato era coverta

y el encuentro del león que simboliza la soberbia, le sorprende el atardecer en compañía de Virgilio

Lo giorno se n’andava, e l’aere bruno
toglieva li animai che sono in terra
da le fatiche loro; e io sol uno

m’apparecchiava a sostener la guerra
sì del cammino e sì de la pietate,
che ritrarrà la mente che non erra.

O muse, o alto ingegno, or m’aiutate;
o mente che scrivesti ciò ch’io vidi,
qui si parrà la tua nobilitate.

+++

El día se marchaba y un aire oscurecido,

liberaba a los vivientes de la tierra

de sus fatigas; y yo aislado

.

me preparaba a emprender la guerra

del camino, o la de la piedad 

que a la mente que no yerra guía.

.

¡Oh musas! ¡oh alto ingenio! ¡ahora mismo ayudadme!

¡Oh intelecto que lo que yo vi grabaste,

aquí tu hidalguía ha de mostrarse!

(Inferno, canto II, 1 -9)

el aire oscurecido liberaba a los vivientes de la tierra de sus fatigas

Dante prosigue su camino.

Beatriz aparece brevemente para reconfortarle y se despide de él hasta más tarde.

Virgilio le anima y se acercan hacia la puerta del infierno, sobre la cual está escrito

Per me si va ne la città dolente,

per me si va nell’eterno dolore,

per me si va tra la perduta gente

(Inferno, Canto III, 1- 3)

Por las laderas de la sima descienden blasfemando contra Dios las almas. Caronte, el diabólico barquero las azuza violentamente hacia su nave

Caronte empuja la carga humana para la travesía del Aqueronte

Caron dimonio, con occhi di bragia

loro accennando, tutte le raccoglie;

batte col remo qualunque s’adagia.

.

Come d’autunno si levan le foglie

l’una appresso de l’altra, fin che ‘l ramo

vede a la terra tutte le sue spoglie

+++

Caronte diabólico, con ojos como brasas,  

profiriendo amenazas las recoge todas;

su remo golpea a quienes se retrasan.

.

Como en el otoño vuelan las hojas

una tras otra, hasta que la rama

ve por tierra toda su hojarasca.

(Inferno, Canto III, 109 – 114)

.

Limbo

Antes de entrar en la zona infernal propiamente dicha, Dante y Virgilio atraviesan el Limbo, donde vegetan las gentes que no merecen el Infierno, pero por no haber recibido el bautismo se hospedan para siempre en esa tierra de nadie, es ese mundo (canto IV) que precede a los círculos de los tormentos infernales.

.

En el Limbo (Círculo I del Infierno) con los poetas griegos y latinos que reciben a Dante como un igual

.

Tras las puertas del Infierno

Es a partir de ahí cuando la Divina Comedia nos conduce a esos no-lugares, fuera del tiempo y del espacio, de los que hablan la literatura grecolatina clásica, las tres “religiones del libro” y a su manera otras grandes construcciones míticas y religiosas del medio y el lejano oriente.

Dante desarrolla su desbordante visión con elementos de lo que la Grecia clásica llamaba el Hades, los judíos, o los cristianos y los musulmanes consideran con variantes la Gehena y más específicamente el Infierno y a tradición islámica denomina la Yahannam (una parte del När).

El descenso dantesco de los niveles infernales (*) empieza en el Círculo II del Inferno, donde Minos, convertido en enorme demonio de larguísima cola, recibe a la riada inextinguible de los pecadores para destinar a cada uno según sus culpas a uno u otro círculo.

Minos adjudica el círculo de los tormentos según sean las culpas

Stavvi Minòs orribilmente, e ringhia:
essamina le colpe ne l’intrata;
giudica e manda secondo ch’avvinghia.

Dico che quando l’anima mal nata
li vien dinanzi, tutta si confessa;
e quel conoscitor de le peccata

vede qual loco d’inferno è da essa;
cignesi con la coda tante volte
quantunque gradi vuol che giù sia messa.

+++

Estaba ahí Minos que horripilante gruñe,
examina las culpas a la entrada,
y juzga y dicta con movimientos de la cola.

Quiero decir que, cuando el alma malnacida
se presenta a él y todo lo confiesa,
aquel conocedor de los pecados

ve a qué sitio del infierno corresponde,
y enrolla su cola tantas vueltas
como círculos quiere que abajo se la lance.

(Inferno, Círculo V, 4 – 12)

Un fragor como el del mar hace que Dante levante la vista hacia el río interminable de condenados que fluye como una masa maldita hacia las profundidades.

Es la procesión sin fin de los fornicadores

Intesi ch’a così fatto tormento

enno dannati i peccator carnali,

che la ragion sommettono al talento.

.

E come li stornei ne portan l’ali

nel freddo tempo, a schiera larga e piena,

così quel fiato li spiriti mali

.

di qua, di là, di giù, di sù li mena;

nulla speranza li conforta mai,

non che di posa, ma di minor pena.

+++

Comprendí que a esta clase de tormento

condena tienen los pecadores de la carne,

que la razón sujetan a vil temperamento.

.

Como estorninos de sus alas arrastrados

en enormes bandadas durante el tiempo frío,

así ese bufido a los espíritus réprobos

.

de aquí, de allá, hacia arriba, hacia abajo les lleva;

nunca esperanza alguna les consuela,

ni de reposo, ni de reducir la pena.

(Inferno, Círculo V, 37 – 45)

.

Paolo e Francesca

Buena parte del círculo V lo dedica Dante a su conversación con Francesca de Rimini, quien junto a su cuñado Paolo leía la historia de los amores de Lancelot y Ginebra, de modo y manera que ese libro fue “el intermediario” (en italiano “il galeotto”) que encendió la llama de la pasión amorosa que les empujó al adulterio.

Gianciotto, marido de ella y hermano de él, los sorprendió y los mató. Ahora ambos sufren abrazados para siempre en los tormentos del infierno.

Amor, que a nadie amado, amar perdona

Respondiendo a la curiosidad del poeta, Francesca le dice a Dante:

“Amor, ch’a nullo amato amar perdona,

mi prese del costui piacer sì forte,

che, come vedi, ancor non m’abbandona”.

+++

“Amor, que a nadie amado, amar perdona,

me ató a este hombre con un placer tan fuerte,

que como ves, ni aun muerta me abandona”.

(…)

“Noi leggiavamo un giorno per diletto

di Lancialotto come amor lo strinse;

soli eravamo e sanza alcun sospetto”.

.

“Per più fïate li occhi ci sospinse

quella lettura, e scolorocci il viso;

ma solo un punto fu quel che ci vinse”.

.

“Quando leggemmo il disïato riso

esser basciato da cotanto amante,

questi, che mai da me non fia diviso,

.

la bocca mi basciò tutto tremante.

Galeotto fu ‘l libro e chi lo scrisse:

quel giorno più non vi leggemmo avante”.

.

Mentre che l’uno spirito questo disse,

l’altro piangëa; sì che di pietade

io venni men così com’ io morisse.

.

E caddi come corpo morto cade.

+++

«Leíamos un día por deleite

cómo a Lancelot el amor forzó,

estábamos solos sin sospecha alguna”.

.

« Largo tiempo nuestros ojos capturó

aquella lectura que nos robaba el color del rostro;

mas fue un punto solo lo que nos venció”.

.

«Cuando leímos que la sonrisa deseada

besada fue por un tan gran amante,

este hombre -¡que de mí jamás se aparte!-

.

estremeciéndose todo, la boca me besó.

¡Galeotto fue el libro y quien lo escribió!

Ese día la lectura no seguimos adelante»

.

Mientras un alma en pena así decía

la otra lloraba; de modo que de piedad

desfallecí yo, como si yo muriera.

.

Y caí como cuerpo que cae muerto.

(Inferno, Círculo V, 102 – 105 y 127 – 142)

Continuará


Notas:

  • Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.
  • Texto usado para los extractos: Dante Alighieri, Commedia, a cura di Giorgio Petrocchi, 3 vol. Milano, Mondadori,1966 – 1967
  • Texto italiano de referencia: Alighieri, DanteLa Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960
  • La traducción de los versos es mía.

(*)

Esquema del Infierno según Baldassari

8 comentarios leave one →
  1. 4 abril, 2021 16:53

    Leeré este texto a partir del martes, ya me perdonas, Ramón, no en plena Semana Santa con peste negra, un exceso para alguien nacido con un amor a la vida y a la libertad similar quizá al de de una Juana de Ibarbourou cualquiera; al fin y el cabo, ella misma era hija de gallego. Me quedo, pues, con Caronte, que me pasó por delante al ir a echarle un vistazo general a la entrada, y que evocó sin querer aquel al que Juana de Ibarbourou se dirigía en estos términos 🙂

    «Salvaje» (Las lenguas de diamante, 1919) Juana de Ibarbourou

    Caronte: yo seré un escándalo en tu barca.
    Mientras las otras sombras recen, giman o lloren
    y bajo tus miradas de siniestro patriarca
    las tímidas y tristes, en bajo acento, oren,

    yo iré como una alondra cantando por el río
    y llevaré a tu barca mi perfume salvaje,
    e irradiaré en las ondas del arroyo sombrío
    como una azul linterna que alumbrara en el viaje.

    Por más que tú no quieras, por más guiños siniestros
    que me hagan tus dos ojos, en el terror maestros,
    Caronte, yo en tu barca seré como un escándalo.

    Y extenuada de sombra, de valor y de frío,
    cuando quieras dejarme a la orilla del río
    me bajarán tus brazos cual conquista de vándalo.

    Sigo admirando y agradeciendo el fruto sin fin de tu “Escribe o revienta”. Un fuerte abrazo.

    • 4 abril, 2021 19:06

      ¡Magnifica Juana!
      Se ve que había leído la Commedia y ajusta cuentas con el barquero ya desde antes que le toque el turno.
      Me apunto sus versos por si llega la ocasión de que le encuentre… ¡intentaré hacer zozobrar su barca!
      Un abrazo in itinere
      Ramón

  2. 9 abril, 2021 19:53

    Ramón. De nuevo me has puesto a pensar profundo, siempre el universo de Dante que recoge culturas y creencias, aquellos metarrelatos religiosos que llegaron con los curas doctrineros. Me has llevado a un inframundo americano que solo puedo intuir y divisar, incluso adivinar, desde un desdoblamiento mental muy complicado, me colocas un espejo con las lecturas e ilustraciones que nos traes. El sincretismo entre esta literatura y las narrativas que llegaron en sermones y creencias, puestas en el escenario indígena y negroide, se despliega entre las aguas de los ríos y en la neblina de las montañas. Pienso en escenarios telúricos con terremotos y repienso la comedia. Gracias por esta búsqueda.

    • 10 abril, 2021 14:02

      Guillermo, gracias por tus oportunas reflexiones.
      Convengo contigo en que nuestras culturas son el fruto de seculares amalgamas.
      En el caso de la Commedia, yo no la veo como un relato religioso, como en cambio si han sido siempre los “novísimos” desde los púlpitos. Para mí es un relato moral donde los personajes, muchos hoy históricamente olvidados, viven para siempre como arquetipos de pasiones, vicios, virtudes, conductas, tragedias, éxitos y fracasos… Olvidado también el afán justiciero del poeta, queda como un monumento a la poesía, construido con fulgurantes retazos de la Humanidad en sus cimas y abismos.
      Por cierto que de descensos a mundos de abajo (sin que falten tampoco los ascensos a mundos de arriba) están llenos los relatos y las tradiciones gráficas y orales de culturas ancestrales (léase a Mircea Elíade y sus textos sobre las rupturas de niveles y los viajes iniciáticos), no escritos en las lenguas de las religiones del Libro.
      En las últimas décadas, por ejemplo, se han estudiado los bajorrelieves de las huacas de la civilización preincaica de los Mochicas en la costa del Perú, en particular los viajes y enfrentamientos de su héroe mítico Ai Apaec en el submundo, cuando desciende para rescatar al Sol.
      Recomiendo ver los seis breves episodios de la Miniserie “Ai Apaec, el héroe Mochica” del Museo Larco Herrera de Lima:
      https://www.museolarco.org/miniserie/ai-apaec/

      Un fuerte abrazo
      Ramón

  3. 10 abril, 2021 11:29

    Uno de los jueces que aprobaron mi tesis doctoral tenía un conversatorio en que se leía semanalmente la Divina Comedia pero no sabía que no la he leído yo ni siquiera en castellano.

  4. 10 abril, 2021 13:43

    Non è mai troppo tardi, Bernardo, basta con dejarse resbalar por el texto de Dante…

Trackbacks

  1. Convergencias de Arte y Literatura (VIII): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (4), de paseo por el Limbo. | en son de luz

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