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Trashumancia 2018 (1): Barco y luego…

17 junio, 2018
Adios a Gotemburgo. Foto R.Puig

Adios a Gotemburgo. Foto R.Puig

Para Ima y Theo

Si alguno de ustedes se anima a conducir desde Gotemburgo hasta las costas de Alicante, puede hacerlo llegando primero a las tierras de Escania para atravesar ese puente espectacular que une Suecia con Dinamarca. Tras un par de horas por tierras danesas y una hora y cuarto en el transbordador Rødby – Puttgarden pisará tierras alemanas. Es un recorrido de unas seis horas.

Pero, si al cabo de los años, se siente la necesidad de ahorrar energías y llegar fresco a Schleswig-Holstein, acabará por embarcarse con el coche en el ferry Göteborg -Kiel y, después de dormir toda la noche, llegar a Kiel por la mañana, dispuesto a conducir por las autopistas de Alemania. Además los gastos de gasolina, peaje y embarques son lo comido por lo servido.

Costeando al sur de Gotemburgo Foto R.Puig

Costeando al sur de Gotemburgo. Foto R.Puig

Es recomendable emprender esta travesía fuera de los meses de temporada alta de julio o agosto. El precio es mejor, la nave no va tan llena y el jolgorio libatorio es mucho menor. Además no necesitarán asegurarse de que el camarote elegido no esté cerca del café cantante.

Bueno, pues ahí me encontraba yo el seis de junio disfrutando del aire del puente, de las gaviotas y del sol, ya cerca de Kiel.

Llegando a Kiel.. Foto R.Puig

Llegando a Kiel. Foto R.Puig

Ocho pisos más abajo un pescador alemán nos veía pasar desde su bote.

Pescando en Schleswig Holstein. Foto R.Puig

Pescando en Schleswig Holstein. Foto R.Puig

Schilde y Bruselas

En Schilde. Provincia de Amberes. Foto R.Puig.

En Schilde. Provincia de Amberes. Foto R.Puig.

Tras una buen tirada desde Kiel es reconfortante que unos buenos amigos te ofrezcan su hospitalidad hispano-holandesa en la provincia belga de Amberes, en Schilde, un pueblo flamenco rodeado de bosques, praderas y campos de cultivo.

Parada y fonda. Foto R.Puig

Parada y fonda. Foto R.Puig

Paseando por estos campos acabas entendiendo por qué aquellos españoles de secano, que con Carlos V heredaron los Países Bajos, se resistieron durante más de siglo y medio a marcharse del verde Flandes.

Verde Flandes. Foto R. Puig

Me pregunto si los abundantes caballos que siguen pastando por estos lugares son descendientes de los caballos árabes que supongo trajeron en la silla a más de un hidalgo hispano.

Caballo flamenco. Schilde.  Foto R.Puig

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Bruselas

Por el Parc Royal. Bruselas. Foto R.Puig

Por el Parc Royal. Bruselas. Foto R.Puig

Me acerqué a Bruselas a respirar recuerdos.

En en el parque de Square de Meeus el ángel sigue implorando algo.

Apiádate Señor.. Foto R.Puig

¿Acaso suplica que algún dios resuelva las disensiones que dificultan a la Unión Europea alcanzar acuerdos frente a los desafíos que tenemos delante?

Sobre uno de los edificios de la Comisión Europea los cielos amenazan tormenta.

Nubarrones sobre Bruselas. Foto R.Puig

Nubarrones sobre Bruselas. Foto R.Puig

Algunos líderes saharauis, al saberme español, me tratan fraternalmente y aceptan fotografiarse ante el emblemático Berlaymont, la sede central de la Comisión Europea. Llevan décadas manifestándose, como ese día en Bruselas, esperando que se apliquen los acuerdos de Naciones Unidas y las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que les conciernen.

Líderes saharauis hacia la mnaifestación ante el Berlaymont. Foto R.Puig

Líderes saharauis hacia la manifestación ante el Berlaymont. Foto R.Puig

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Una exposición de Jean Fabre

Exposición My queens. Jean Fabre. Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

Exposición “My queens”. Jean Fabre. Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

De Jean Fabre y de sus modelados en escayola que, en Carrara, los artesanos del pantógrafo y la talla asistida por ordenador traspasan a mármol blanco, ya hemos hablado en este blog.

Esta vez, las grandes losas marmóreas son bajorrelieves que representan  en guisa de reinas plebeyas a mujeres de Flandes.

Elsa de Brujas. Jean Fabre. Detalle. Foto R.Puig

“Elsa de Brujas”. Jean Fabre. Detalle. Foto R.Puig

La realeza femenina tiene aquí un homenaje de suave humor y simpatía por las señoras de las tierras flamencas.

No necesitan una corona de piedras preciosas, les basta con un cucurucho mágico.

Katrina de Gante. Jean Fabre. Foto R.Puig

“Katrina de Gante”. Jean Fabre. Foto R.Puig

La joven  heredera de la corona belga preside este concilio

Mi futura reina Elisabeth de Bélgica. Jean Fabre.Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

“Mi futura reina Elisabeth de Bélgica”. Jean Fabre. Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

La Venus fecunda de Joardaens augura larga descendencia a la monarquía belga desde el fondo de la sala.

La joven heredera sonríe a su manera mientras posa para el escultor.

Mi futura reina Elisabeth de Bélgica. Jean Fabre. Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

“Mi futura reina Elisabeth de Bélgica”. Jean Fabre. Museos Reales de Arte de Bruselas. Foto R.Puig

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Otros aspectos de los alrededores de Schilde

Bunker de defensa de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Bunker de defensa de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Cuando los tercios de Flandes se paseaban por los Países Bajos del Sur (la Bélgica actual) los Habsburgo no podían imaginar las tormentas de fuego que otros alemanes iban a desencadenar cuatro siglos más tarde sobre sus antiguos territorios.

Ni los bunkers de la primera guerra mundial, como el Fort Oelegem, donde me imagino hacinados a cientos de reclutas, víctimas de aquella espantosa locura…

Fort Oelegem. Provincia de Amberes. Foto R.P

Fort Oelegem. Provincia de Amberes. Foto R.Puig

ni los “canales antitanque” que se cavaron con extrema urgencia en vísperas de la segunda lograron evitar el avance arrasador de la potencia invasora

Esto fue un canal antitanques de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Esto fue un canal antitanques de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Gracias a mi amigo Theo, que me llevó a visitar estos lugares y a pensar en este pasado europeo que las nuevas generaciones no deben olvidar, pude evocar mentalmente el destino de los miles de jóvenes reclutas y reservistas exterminados por la violencia totalitaria.

Escalera de acceso a un bunker de defensa de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Escalera de acceso a un bunker de defensa de la provincia de Amberes. Foto R.Puig

Hoy son ruinas quebradas por las explosiones de la retirada. Pero en todo caso, aquel cemento sin armar no ofrecía ninguna resistencia seria a los proyectiles del ejército alemán.

Tristes restos. Foto R.Puig

Tristes restos. Foto R.Puig

Además de las visitas de los escolares, por aquí corren hoy los ciclistas acrobáticos o los practicantes del jogging y pasean los dueños de perros con sus canes.

 

Bunker de defensa de la provincia de Amberes. Foto R.Puig.JPG

Epílogo

No lejos de ahí, en mi paseo del último día (y con esto acabo) encuentro a uno que no sabe de guerras, salvo la que pueda mantener con ratas y ratones…

Me observa. Foto R.Puig Me mira y se larga.

Libre y bien nutrido. Foto R.Puig.JPG

 

 

Trashumancia 2018. Anuncio

10 junio, 2018

Valle de la Abadía de Fontenay

AVISO A LOS LECTORES

Por encontrarme en pleno viaje y sin acceso a una red segura me veo en la penosa tesitura de aplazar la primera crónica de mi viaje desde Gotemburgo a España.

En cuanto disponga de una red me pondré el día. El viaje que empezó el martes pasado ha transitado por las siguientes etapas:

– Travesía a Kiel en Alemania.

– Bruselas y provincia de Amberes

– Borgoña: Selongey, Semur-en-Auxois y Abadía de Fontenoy, cerca de la cual duermo hoy para mañana salir hacia Narbonne

Del Valle de Fontenoy es la única imagen  (que es del folleto explicativo del lugar) de esta nota de emergencia.

Con el androide no puedo ofrecer más, pero todo se andará.

¡Hasta pronto amigos!

 

Pavadas

3 junio, 2018
Que guapo soy. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Qué guapo soy. Zoo de Borås. Foto R. Puig

Seguimos en el zoo de Borås. Estamos al final de la visita. Los niños han correteado detrás de un cerdo muy limpio y de unos cabritillos en el recinto del “zoo infantil”, donde también hay una vaca. Finalmente, unos bancos, unos helados y, sorpresa final: sobre las tarimas del chiringuito un pavo real se contonea entre dos pavas y, ¡zass!, despliega su arco de plumas.

Triángulo. Foto R.Puig

Triángulo. Foto R. Puig

Es la primera vez que contemplo de tan cerca este esforzado cortejo del pavo real y escucho el traqueteo de sus plumas. Es grande el esfuerzo de su musculatura lumbar mientras mantiene sus patas firmemente plantadas y se desplaza en semicírculos para llamar la atención de las pavas.

Más de cien cálamos en tensión. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Más de cien cálamos en tensión. Zoo de Borås. Foto R. Puig

Hay quien ha estudiado las constantes aritméticas y geométricas de este mecanismo de flirteo, tratando de comprender el intercambio de señales que hacen más atractivo al macho a los ojos de la hembra. Por ejemplo, Stuart Burgess en un artículo sobre selección sexual del pavo real : The beauty of the peacock tail and the problems with the theory of sexual selection (Papers,TJ 15(2) 2001, 91-102). Entre otras cosas explica que se han registrado casos en los que el macho ha tenido vibrando sus plumas durante veinticinco minutos ininterrumpidos, lo que supone un formidable consumo de sus reservas energéticas.

En ese artículo hay gráficos que ilustran la estructura anatómica que hace posible esa trabajosa ceremonia de cortejo,

Las plumas del pavo real. Stuart Burgess.TJ 15(2) 2001

el diferente diseño de los dos tipos de plumas

Las plumas del pavo real. Fuente Stuart Burgess. TJ 15(2) 2001

y en especial esos ocelos que se considera que son un medio en el intercambio de señales con la hembra.

Las plumas del pavo real. Stuart Burgess. TJ 15(2) 2001

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Proyecciones antropomorfistas

Dura es la gimnasia del pavo real para atraer la atención de la hembra, que no es única, ya que el pavo real practica la poligamia.

Que aguante. Zoo de Borås. Foto R. Puig

Que aguante. Zoo de Borås. Foto R. Puig

Es fácil entender que el pavo esté mucho más delgado que las pavas.

Pues bien, en estos tiempos de lo que algunos han dado en llamar la “guerra de géneros” me ha ocurrido algo que refleja bien cómo una misma foto suscita reacciones diferentes según sea un él o una ella quien la mira.

Compartí la siguiente imagen en un chat familiar con el pie de foto el flirteo en el mundo animal

Flirteo. Foto R.Puig

Flirteo. Foto R. Puig

Sinceramente, no había segundas intenciones, es una foto que me parecía hermosa.

Hubo dos comentadoras, la primera escribió:

Supongo que el que presume de plumas es el pavo. Tiene que ser el más guapo entre los pavos, debe de ser a ellos a los que muestra el plumaje, porque si os fijáis, no parece que la pava esté muy impresionada

y a continuación la segunda:

le tendrá muy visto

y, de nuevo, la autora del primero:

le mira como diciendo, y para qué tanto despliegue, menudo presumido eres. ¡Cuánto teatro!

La realidad es que era el único pavo a la vista y le rodeaban dos pavas, una de ellas  la que vemos aquí inflando las plumas y teniéndolo así, castigado, durante un buen rato. Aunque si el pobre está programado para competir con otros machos, puede que la interpretación sea correcta.

No te inmutes. Zoo de Borås. Foto R. Puig

No te inmutes. Zoo de Borås. Foto R. Puig

No hubo ningún comentador.

Sólo yo -¿solidaridad masculina?- veía al vistoso emplumado como un sufrido pretendiente que aguantaba a pie firme, mientras tensaba sus músculos para mantener  enhiestos sus casi doscientos cálamos y llamar la atención de la hembra con el ruido de sus insistentes traqueteos.

Pareciera sin embargo que ante esta alegoría del amor cortés, no es fácil aislar el simple comportamiento animal, sin teñirlo también con las ideas y conflictos relativos al binomio hombre mujer.

Sea como sea, hay que reconocer que el pavo sobrellevaba con paciencia que la pava le vacilase

¡qué mareo!

¿Dónde te metes?. Zoo de Borås. Foto R.Puig

¿Dónde te metes?. Zoo de Borås. Foto R. Puig

Al parecer estos pájaros han aprendido a calcular lo que les conviene. ¿No será que la dirección del zoo les paga un plus en alpiste por cada representación y que cuánto más dure el cortejo más pitanza? Hay razones para pensar que el actor y la actriz se han aprendido sus papeles y que están conchabados.

De hecho, cuando nos alejábamos, sintiendo que ya nos les mirábamos, ¡plaff!, la pava le dio permiso al pavo para relajarse y

¡rompan filas!

¡Uff! ¡Por fin se han ido!. Zoo de Borås. Foto R.Puig

¡Uff! ¡Por fin se han ido!. Zoo de Borås. Foto R. Puig

¡Mucha pluma, mucha pluma, pero puede que nos hayan tomado el pelo!

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Negocio

¿Sabían ustedes que el pavo real es el ave emblemática, el ave nacional de la India? Yo lo he aprendido en el artículo de la wikipedia sobre el pavo cristatus.

Tampoco sabía que una gran parte de las plumas que se venden por el mundo proceden del pingüe negocio del desplume del ave nacional india; al menos en las tiendas que regentan los comerciantes indios por toda la costa oriental de África, en particular las de Eritrea, como me han contado los amigos con los que fui al parque.

En Asmara, una sola de esas plumas de pavo real que venden los tenderos indios se paga al equivalente de cuatro a cinco euros; lo que para el poder adquisitivo de la población del país es un lujo asiático.

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Y aquí va la despedida

Ya cerca de la puerta de salida, no lejos del mamut que cerraba la crónica del pasado domingo, había otro bicho bien grande.

A juzgar por su postura, hace millones de años que los diplodocus también hacían pavadas.

¿Alguién tiene palomitas? Zoo de Borås. Foto R.Puig

¿Alguien tiene palomitas? Zoo de Borås. Foto R. Puig

¿No será que tienen un lejano parentesco con el pavo real?

Zoo de Borås. Foto R.Puig.JPG

 

 

 

 

Por la sabana africana… en Suecia

27 mayo, 2018
Buscando la sombrita. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Buscando la sombrita. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Cuando era pequeño, en Madrid, los leones que veíamos en la Casa de Fieras del Parque del Retiro vivían detrás de unas rejas en unos cubículos exiguos, separados del público por un foso. Después se ha progresado y los parques zoológicos modernos son extensos espacios abiertos que reproducen sus ambientes originarios, aunque en su gran mayoría los animales han nacido en cautividad, como es el caso del Djurpark de Borås, el más grande de Suecia. Si se les soltase en el mundo de dónde proceden puede que durasen muy poco. Por de pronto, a los rinocerontes quizás les arrancasen los cuernos y con ellos la vida.

Fortaleza. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Fortaleza. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Los rifirrafes de patio de colegio que mantienen los rinos del zoológico no parece que acaben en tragedia. Será que de alguna forma tienen que entretenerse. Dos de ellos se retaban resoplando como toros bravos y levantaban polvo con sus pezuñas como si se amenazasen con una inminente embestida.

No muy bien avenidos.. Zoo de Borås. Foto R.Puig

No muy bien avenidos. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Pero ¿qué hacía yo en un día de calor veraniego por los senderos arbolados de ese enorme parque, caminando alrededor de la “sabana africana”, despertando la curiosidad de los mandriles, ante la indiferencia de unos tigres dormilones y asistiendo al desayuno de las jirafas?

El almuerzo de la jirafa. Zoo de Borås.Foto R.Puig

El almuerzo de la jirafa. Zoo de Borås.Foto R.Puig

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De Eritrea a Suecia

Esta visita mágica se la debo a un matrimonio amigo con dos niños pequeños. Él no se ha examinado aún del permiso de conducir. Como el martes pasado tenía día libre (suele trabajar también los fines de semana) y se anunciaba un tiempo esplendoroso, me ofrecí a conducirles al zoológico.

Ambos llegaron de Eritrea hace unos años y se conocieron y se casaron en Suecia. Escaparon como muchos otros compatriotas de esas fieras humanas que gobiernan el país. Ella lo consiguió al segundo intento, pues fracasó al primero y estuvo una temporada en la cárcel. Él algo más tarde. ¿Itinerario? El habitual: los traficantes de seres humanos por los desiertos de Sudán y Libia, las pateras hasta el sur de Italia y la travesía de la península hacia el norte evitando que te atrapen y, con la ayuda de otros eritreos en Suiza o Alemania, llegar al país de Europa que (en proporción a su población) más refugiados acoge, Suecia. Coincidí con quien es ahora mi amigo en los cursos de sueco para residentes extranjeros. Desde que nació su primer hijo, somos también amigas ambas familias.

Ellos piensan que aún quedan leones en Eritrea aunque nunca se hayan encontrado con uno. Sí que han visto gacelas y antílopes, así como otros animales que fuimos encontrando en la visita.

Tucán. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Tucán. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Zoo de Borås. Foto R.Puig

Zoo de Borås. Foto R.Puig

Y se supone que aún queda algún elefante.

Elefantes acicalándose. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Elefantes acicalándose. Zoo de Borås. Foto R.Puig

En Borås nos explicó un inspector del parque que la que manda en la manada es la abuela

Elefantes africanos. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Elefantes africanos. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Aquí la vemos tomando su aperitivo de hierbas

Un bocadito de hierba.  Zoo de Borås. Foto R.Puig.JPG

 

En este enorme espacio, conviven diversos protagonistas de la fauna de las sabanas africanas

Búfalos. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Búfalos. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Calma chicha. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Calma chicha. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Calma chicha. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Elefantitos de nacionalidad sueca. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Haciendo las paces. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Haciendo las paces. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Me he referido a los tigres que dormían al abrigo de unas rocas, bajo una sombra, e inalcanzables para mi cámara. No así los leones, que nos observaban displicentes desde su amplio reducto.

Sesteando. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Sesteando. Zoo de Borås. Foto R.Puig

Por hoy nos detenemos aquí, aunque en la próxima entrega trataremos de unos animales que desde su aura mítica y romántica siguen suscitando transposiciones simbólicas actuales y analogías sesgadas.

Nos despedimos con algo que no puede faltar en un sitio así, sobre todo pensando en los niños pequeños…. y grandes, como aún lo es un servidor.

In memoriam. Zoo de Borås. Foto R.Puig

In memoriam. Zoo de Borås. Foto R.Puig

 

Día Mundial de las Abejas

20 mayo, 2018
Libando. Foto Agnès Fayet. Detalle.

Abeja belga libando. Foto Agnès Fayet. Detalle.

En memoria de Pär, agricultor y apicultor de Skåne y abuelo de mi esposa

Considerando la necesidad urgente de abordar el problema de la disminución de la diversidad de polinizadores en el mundo y los riesgos que ello implica para la sostenibilidad de la agricultura, los medios de vida del ser humano y el suministro de alimentos;

Colmenas en Lekit. Azerbaiyán. Foto FAO

Colmenas en Lekit. Azerbaiyán. Foto FAO

Recordando la labor de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) relativa a los servicios de polinización para una agricultura sostenible y el papel destacado que ha desempeñado la FAO en la facilitación y la coordinación de la Iniciativa internacional para la conservación y el uso sostenible de los polinizadores, establecida por el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) en 2002;

Abeja libando. Foto Agnès Fayet

Abeja concentrada en su tarea. Foto Agnès Fayet

Teniendo en cuenta la Evaluación temática sobre polinizadores, polinización y producción de alimentos, publicada por la Plataforma intergubernamental científico-normativa sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas (IPBES) en febrero de 2016;

En el panal. Foto Agnès Fayet.

En el panal. Foto Agnès Fayet.

Observando la dependencia de los sistemas agrícolas mundiales de los servicios de polinización y la importante contribución de las abejas y otros polinizadores a la mejora de la producción y los rendimientos de la agricultura en todo el mundo y, por tanto, a la creación de empleo rural;

En el panal. Foto Agnès Fayet

En el panal. Foto Agnès Fayet

Observando la contribución y el papel fundamental que desempeñan las abejas y otros polinizadores en la producción sostenible de alimentos y la nutrición, promoviendo así la seguridad alimentaria para la población mundial en crecimiento y contribuyendo al alivio de la pobreza y la erradicación del hambre;

La reina y su corte. Foto Agnès Fayet.

La abeja reina (la señal amarilla corresponde a una reina del año 2017) y sus obreras belgas. Foto Agnès Fayet.

Observando la contribución que los servicios ecosistémicos proporcionados por las abejas y otros polinizadores aportan a la salud del ecosistema, al preservar el estado de diversidad biológica, la diversidad genética y de las especies, promoviendo así una intensificación ecológica y sostenible de la producción de alimentos y ayudando a la adaptación al cambio climático;

Tráfico. Foto Agnès Fayet

Tráfico. Foto Agnès Fayet

Expresando preocupación porque las abejas y otros polinizadores están en peligro a causa de una serie de factores, en particular relacionados con los efectos de actividades humanas como los cambios en el uso de la tierra, las prácticas de agricultura intensiva y el uso de plaguicidas, así como la contaminación, las plagas y las enfermedades y el cambio climático, que amenazan su hábitat, su salud y su desarrollo;

Libando. Foto R. Puig

Abeja sueca libando. Jardín Botánico. Gotemburgo. Foto R. Puig

Afirmando que las abejas y otros polinizadores son importantes para alcanzar las tres dimensiones del desarrollo sostenible, a saber, la económica, la social y la ambiental;

Abeja libando. Foto Agnès Fayet

Abeja belga trabajando. Foto Agnès Fayet

Conscientes de la urgente necesidad de sensibilizar a todos los niveles y de promover y favorecer acciones para proteger a las abejas y otros polinizadores, a fin de contribuir a su salud y su desarrollo, teniendo en cuenta que es importante mejorar los servicios de los polinizadores para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular los de erradicar el hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición, y promover la agricultura sostenible, proteger los recursos naturales limitados y detener la pérdida de diversidad biológica, así como muchas otras dimensiones de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible;

Abejas faenando. Foto Agnès Fayet.

Abejas de Valonia faenando. Foto Agnès Fayet.

Reconociendo que la celebración de un “Día Mundial de las Abejas” por la comunidad internacional contribuiría de manera importante a sensibilizar a todos los niveles de la importancia de las abejas y otros polinizadores y a promover las iniciativas mundiales y las acciones colectivas para su protección.

Asamblea General de la ONU, 18 de octubre de 2017

En consecuencia el 20 de mayo de cada año las Naciones Unidas, por iniciativa de la FAO, decidieron que se celebre el Día Mundial de las Abejas. Este blog se suma hoy al esfuerzo que a todos nos compete para que la población de abejas no sólo no siga disminuyendo sino que aumente.

Si no hubiese sido por Agnès Fayet, quien no sólo mantiene desde hace años el sitio web de La Apicultura de Valonia y Bruselas (L’APIculture wallone et bruxellois) sino que es también una fotógrafa profesional, yo no habría podido ilustrar como es debido esta jornada. Le agradezco haberme facilitado el acceso a la nutrida colección de sus propias imágenes fotográficas, algunas de las cuales tienen hoy ante sus ojos mis lectores.

Atareadas. Foto Agnès Fayet

Atareadas. Foto Agnès Fayet

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Con los apicultores del Sur de Suecia

Como esto de abrir un tema en el blog es como lo de tirar de un racimo de cerezas, ayer, cuando creía tener lista esta crónica, me sucedió lo siguiente: mi esposa me propuso irnos a visitar la Feria Anual de Jardines en el Parque Liseberg de Gotemburgo.

Eso es lo que hemos hecho, no sin antes dar un paseo entre las multitudes que animaban a los 63.000 participantes de la media maratón de Gotemburgo, donde han corrido con un tiempo espléndido y de la que podremos comentar algunas fotos el domingo próximo.

Tras comprar tomates y flores, ya de camino a la salida, nos hemos tropezado con el stand que representa en esta feria a la Asociación de Apicultores del interior del Sur de Suecia, fundada en 1894

Asociación de Apicultores del interior del Sur de Suecia

Y a estos entusiastas representantes de los apicultores del sur de la Suecia interior les hemos dado la noticia de que el 20 de mayo (o sea hoy) se celebra por primera vez el Día Internacional de las Abejas, proclamado por la Naciones Unidas en octubre del año pasado. Ni esta asociación regional, ni la Asociación Nacional de Apicultores de Suecia  de la que forma parte, se habían enterado de esta proclamación, lo que no dice mucho en favor de agilidad de las oficinas de información y comunicación de las agencias de la ONU, en particular de la FAO, aunque sí estaba anunciada en la página de la asociación belga arriba mencionada.

Y para que vean que un panal de abejas suecas es muy parecido a un panal de abejas belgas, aquí tienen algunas imágenes del panal que en vivo y en directo nos han enseñado en el stand

Panal de abejas suecas. Foto R.Puig

Panal de abejas suecas. Foto R.Puig

Trabajan con el mismo entusiasmo que sus camaradas belgas

Panal de Åke Jantén Tjörns. Foto R.PuigJPG

Abejas suecas faenando con entusiasmo. Foto R.Puig

La abeja reina sueca, con la etiqueta blanca del año 2018, se rodea igualmente de sus obreras, tal y como sucede en las panales de Bruselas y Valonia..

La reina abeja sueca (marcada con la señal blanca de 2018) en un panal sueco. Foto R.Puig

La abeja reina (marcada con la señal blanca de 2018) en un panal sueco. Foto R.Puig

No recuerdo si en El Capital se menciona a las abejas. Me tocó leerlo de cabo a rabo en 1968 (no miento) y, qué le voy a hacer, no se me han quedado ni esos detalles ni muchos otros. Pero, en todo caso, ante las amenazas que penden sobre las cabecitas de las abejas, creo que deberíamos exclamar, esta vez parafraseando al famoso manifiesto, de más fácil lectura:

¡Abejas de todos los países, uníos!

Por el momento, a todos los que tengan un césped a su cargo y en primavera o al comienzo del verano lo vean crecer y en él brotar las flores, les rogaría que se aguanten las ganas de cortarlo. No sieguen esas flores, pues son un bufé de nectar para nuestras hermanas abejas.

Sería una pequeña ayuda a la supervivencia de sus enjambres y estarían sirviendo a que aumente la esperanza de vida de estas obreras de la polinización y al futuro agrícola y alimentario del planeta.

Ahora, para endulzarles esta crónica, nada mejor que unos versos de un querido poeta de las tierras de España:

………

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una colmena tenía

dentro de mi corazón;

.

y las doradas abejas

iban fabricando en él,

con las amarguras viejas,

blanca cera y dulce miel.

……..

Antonio Machado

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Abeja libando. Foto Agnès Fayet. Detalle.

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Pero, aún no se libran de mí, la culpa a las cerezas, pues ya se sabe que tirando de un racimo, acaba saltando otro.

Así que hablaremos de

lo que va del tábano a la abeja

Hace ya mucho tiempo hubo en la Italia medieval una familia rica y con sueños de grandeza. Era la familia de los Tafani (los Tábanos), señores de Barberino Val d’Elsa, en la comarca del Chianti, a unos 40 kilómetros de Florencia.

Pero hablemos brevemente sobre ese díptero que al apellido de aquellos señores prestó su nombre. Según dicen los expertos, los tábanos se alimentan del néctar de las flores, si bien las hembras tienen una boca reforzada que les permite picar a caballos, asnos y a otros ganados para alimentarse de sus sangre.

Tábano. Foto Wikipedia.

Tábano. Foto Wikipedia.

Esta especie de moscones grandullones y tenaces no suelen, salvo alguna excepción africana, dedicarse al digno ejercicio de la polinización, como hacen las abejas. Y, ya se sabe, decir que es pesado como un tábano no es el mejor elogio que puede hacerse del tacto y la delicadeza social de alguien.

No he conseguido averiguar por qué aquella próspera familia, originaria de Barberino Val d’Elsa, se mereció un escudo heráldico con tres tábanos campando en el blasón. Puede ser que se debiera a algunas hazañas en defensa de la vecina Florencia o en las guerras entre güelfos y gibelinos. No he logrado averiguarlo, pero si alguien, aguijoneado por la curiosidad, descubre la historia de este patronímico, su aporte será más que bienvenido.

En cualquier caso, algo de útil pudieron tener los tábanos con su capacidad de incordio en, por ejemplo, aquellas batallas entre facciones rivales que caracterizaron las luchas dentro y entre las ciudades estado italianas de  los últimos siglos de la Baja Edad Media y de los primeros de la Edad Moderna.

Los tábanos de los Barberini. Palazzo Tafani da Barberino. Florencia. Foto Silko. Wikipedia Commons

Los tábanos de los Barberini. Palazzo Tafani da Barberino. Florencia. Foto Silko. Wikipedia Commons

De hecho, los tres tábanos de aquel antiguo blasón más parecen tener cascos de guerreros que cabezas. Si no fuese porque en su época no se habían inventado, podríamos verlos casi como una escuadrilla de cazas de combate en formación de ataque.

El caso es que, pasados los siglos, empezaron a sentir que con aquel escudo no conseguirían nunca limpiarse el pelo de la dehesa, así que los Tafani, aspirantes a mayores rangos de nobleza, sustituyeron los tábanos por melifluas abejas, justo cuando, ya instalados en Florencia, por ser de Barberino se transformaron en los Barberini. 

Escudo de armas de los Barberini. Wikipedia

Escudo de armas de los Barberini. Wikipedia

Y la escuadrilla de agresivos tábanos, transformada en un enjambre de doradas abejas, acabó volando bajo el cielo azul del Lazio. Si visitan el Palacio Barberini en Roma, no dejen de subir y bajar pausadamente por la fascinante escalera que en este lugar nos dejó Borromini. Miren también al alto techo del gran salón para ver volar a las abejas por el enorme fresco de Pietro da Cortona.

Las abejas Barberini. Palacio Barberini. Tintoretto. Detalle

Tan alto volaron los que una vez fueron tábanos y ahora eran hábiles abejas que un Barberini se instaló finalmente en el trono de San Pedro con el nombre de Urbano VIII y gobernó los Estados Pontificios entre 1623  y 1644.

Pero no crean ustedes que los genes de los tábanos habían sido sustituidos por el honesto genoma de las abejas. En realidad, su tozudez agresiva acabó transformándose en avaricia devoradora, pues el papa y sus familiares se dedicaron con empeño a desenterrar o mutilar las obras de la antigüedad romana. Tales fueron su destemplanza  y sus destrozos, que los romanos acuñaron una frase que lo dice todo:

quod non fecerunt barbariBarberini fecerunt 

“lo que los bárbaros no hicieron, lo hicieron los Barberini”

No obstante, algún recuerdo suyo original ha subsistido en los muros de la Ciudad Eterna: unas abejas en piedra en el friso de Sant’Ivo alla Sapienza, que merecerá la pena que ustedes vean durante la visita que les deseo hagan a Roma.

Abeja de los Barberini en Sant'Ivo alla Sapienza. Roma. Foto R.Puig

Abeja de los Barberini en Sant’Ivo alla Sapienza. Roma. Foto R.Puig

Como no podía ser menos, ese monumento es otro regalo de Francesco Borromini (1599-1667).

Para acabar, formulemos un deseo: que la abejas consigan no sólo revertir su actual proceso de disminución, sino que aumenten en número para el bien del planeta y de nosotros mismos; que las abejas no se queden en recuerdos esculpidos en piedra o pintados al fresco. Si eso llegase a suceder, es de temer que la especie humana estaría para entonces en camino de convertirse en una serie de rastros antropocénicos, para curiosidad y estudio de los visitantes de otra galaxia más cuerdos que nosotros.

Colmena de Trädgårdsförenigen. Gotemburgo.Foto R.Puig

Colmena en el parque de Trädgårdsförenigen. Gotemburgo. Foto R.Puig

No permitamos que desaparezcan su laboriosidad y su hermosura.

Abeja. Acuarela de Emma Sjödin.

Abeja en vuelo. Emma Sjödin. Suecia

 

 

 

En el mar fluyen rimas y navegan pensamientos

13 mayo, 2018
Pensamientos en calma. Foto R. Puig

Pensamientos en calma. Foto R. Puig

En el año 2004, cuando ya había cumplido 73 años, Tomas Tranströmer (1931-2015) publicó Den stora gåtan (El gran misterio), una colección de cinco poemas y 44 haikus. 

¿Por qué he pensado en uno de ellos en particular?

Tankar står stilla

som mosaikplattorna

i palatsgården

.

Ideas en calma

cual teselas de un mosaico

en el jardín de palacio

.

Tomas Tranströmer, “Dikter och Prosa 1954 – 2004”, Bonniers 2011, p. 413

Quizás porque

desde un muelle carcomido,

hace sólo unos días,

eran mis pensamientos

suaves ondas en calma,

que la brisa

de su mano invisible se llevaba.

.

Libres de inquietudes,

meciéndose en el mar,

reflexiones, razones y conceptos

en su fuga vibraban.

Porque  el mar es un jardín

que le dicta armonías al poeta

y en él las ideas no son

inmóviles teselas,

sino las ondas de un adagio

que en el agua,

sucediéndose, navegan.

Alguien se ha ido. Foto R. Puig
Alguien se ha ido. Foto R. Puig

Es también el tiempo de las flores junto al mar

Flores junto al mar. Foto R.Puig

Flores junto al mar. Foto R. Puig

Así  lo cantaba un poeta elegíaco:

Douce plage où naquit mon âme;

Et toi, savane en fleurs

Que l’Océan trempe de pleurs

Et le soleil de flamme;

(…)

Tandis qu’au loin riait la mer

Sur le corail sonore.

Suave playa donde nació mi alma;

Y tu, pradera en flor

Que el Oceano baña en llantos

Y el sol en llama;

(…)

Mientras que lejano el mar reía

Sobre el coral sonoro.

 

Paul-Jean Toulet, Contrerimes, 1921 (citado y estudiado por Marcel Raymond en “De Baudelaire au Surréalisme”, Paris, José Corti, 1982, pp. 140-143)

El mar en llama. Foto R. Puig

El mar en llama. Foto R. Puig


Nota bene: las traducciones son mías

Hay una edición castellana de las Cotrarrimas de P-J. Toulet:  Valencia, Pre.Textos, 1998, traducción de Jorge Gimeno.

“Nunc decet viridi nitidum caput impedire myrto” (Hoy conviene que la cabeza luzca coronada de verde mirto)

6 mayo, 2018
Finnsmossen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Finnsmossen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Nunc decet aut viridi nitidum caput impedire myrto

Aut flore terrae quem ferunt solutae

.

Hoy conviene que la cabeza luzca coronada de verde mirto

o con las flores que el suelo ha liberado

(Horacio, Odas I, iv, 9-10)

Jardín botánico . Foto R.Puig

No hemos ceñido las sienes con guirnaldas de flores como nos animaba Horacio, pero ayer aprovechamos la mediada primavera para caminar unas horas por el jardín botánico de Gotemburgo, donde quienes sí que han trabajado con las flores han sido sus artesanos jardineros.

Saltarina. Jardín botánico. Gotemburgo. Foto R.Puig

Saltarina. Jardín botánico. Gotemburgo. Foto R.Puig

Pasito a paso. Jardín botánico. Gotemburgo.Foto R.Puig

Pasito a paso. Jardín botánico. Gotemburgo.Foto R.Puig

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Por el sendero japonés se llega al Arboretum asiático, donde el estanque del Finnsmossen está rodeado de árboles oriundos de las zonas templadas de Asia.

Si Cezanne anduviese por aquí. Foto R.Puig

Si Cezanne anduviese por aquí. Foto R.Puig

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Algunos de ellos existieron ya en Europa hace decenas de millones de años, lo que prueban los troncos fósiles de cryptomeria japonica (una especie de sequoia asiático)  que se han encontrado en Irlanda.

Cryptomeria japonica. Foto R.Puig

Cryptomeria japonica. Foto R.Puig

Bordeando el estanque no sólo encontramos árboles, como el serbal japonés…

Serbal Japonés. Foto R.Puig

Serbal japonés. Foto R.Puig

… sino numerosos matrimonios de pato y pata, aparentemente muy bien avenidos

Pato y pata. Foto R.Puig

Pato y pata. Foto R.Puig

Pato y pata. Foto R.Puig

Pato y pata. Foto R.Puig

Finnsmossen. Foto R.Puig

Finnsmossen. Foto R.Puig

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En los muelles de Eriksberg

Solvitur acris hiems grata vice veris et Favoni,

Trahuntque siccas machinae carinas

.

 Retornan a disipar el cruel invierno la dulce primavera y el Favonio,

y los cabrestantes arrastran las secas quillas de los barcos

(Horacio, Odas I, iv, 1-2)

Hacia el sur, al otro lado de la ría, la primavera se hace notar en los muelles de Eriksberg porque los barcos de vela han alzado sus mástiles y comienzan a aparejar.

Aparejando. Muelle de Eriksberg. Foto R.Puig

Aparejando. Muelle de Eriksberg. Foto R.Puig

Aparejando. Foto R.Puig

Aparejando. Foto R.Puig

Hay incluso los que cada año navegan por Jesús.  Dentro de poco se harán a la mar entonando cánticos y salmos.

Aparejando con Jesús. Eriksberg. Foto R.Puig

Sailing for Jesus. Foto R.Puig

Y los que además de izar velas, lanzarán sus redes.

Aparejando. Eriksberg, Foto R. Puig

Aparejando. Eriksberg, Foto R. Puig

El histórico Götheborg -¡ay!- no podrá navegar este año. Se limitará a seguir anclado como un barco museo. Por lo que se ha publicado, no efectuaron en el debido plazo la revisión técnica, la empresa anda mal de fondos, y sin esa especie de ITV de los barcos, no está autorizado a surcar los mares.

Hace unos meses se habló de que lo iba a comprar una empresa china, pero se arrepintieron. En todo caso, si vienen a Gotemburgo no dejen de visitarlo.

Aparejando. Foto R.Puig

El Götheborg. Foto R.Puig

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Y, desde luego, dense una vuelta por los senderos del jardín botánico, donde no faltan confortables bancos para alejarse del ruido y practicar el carpe diem horaciano, puesto que…

Vitae summa brevis spem nos vetat incohare longam

.

La brevedad de la vida nos impide concebir duraderas esperanzas

(Horacio, Odas I, iv, 15)

Carpe diem. Foto R.Puig

Carpe diem. Foto R.Puig


Referencias:  El texto latino de las Odas (Carminum) de Horacio procede de The Project Gutenberg EBook of Odes and Epodes, by Horace. Lo pueden encontrar aquí

(la traducción de los versos que he seleccionado es mía)