Saltar al contenido

Breverías erasmianas (XXXVIII): “In eadem es navi”(Estás en el mismo barco)

14 julio, 2019
Tsutomu Ishida. "Mi barco"

Tsutomu Ishida. “Mi barco”

Para Roberto

“In eadem es navi”

Estás en el mismo barco

Adagio, II, I, 10.

En el comentario de este proverbio, Erasmo cita a Marco Tulio Cicerón (103 a 43 a.C.), comenzando por un primer texto de las “Cartas Familiares” (Epistulae ad familiares, 2.5.1), en realidad cartas a los amigos, en un texto en el que compartir barco significa compartir peligro, lo cual escrito en una época en que el tribuno estaba ya cerca de su trágica muerte, ejecutado de modo cruel por orden de Marco Antonio, cuando la nave de Roma estaba al borde del naufragio, no deja de tener cierto carácter de profecía, sobre todo en el segundo pasaje, que es una cita que aporta Quintiliano (8.6.47) como ejemplo de metáfora.

¿Es que acaso ha habido alguna época en la que se pueda decir que los ciudadanos de un Estado, navegantes de la misma nave, se hayan sentido a salvo de naufragios? No me toca aquí aventurarme en estas reflexiones; así que me limito a decir (sabiendo que hasta las mejores democracias registran episodios lamentables) que incluso cuando durante decenios el consenso entre los ciudadanos y sus representantes (*) haya dado años de libertad democrática y progreso en la igualdad y la solidaridad, nunca faltarán quienes denigren lo que otros laboriosamente consiguieron y se empeñen en abrirnos a todos un boquete  por debajo de la línea de flotación.

Pero vengamos al comentario de Erasmo.

Estás en el mismo barco (In eadem es navi)

Lo expresa Cicerón en el segundo libro de sus Cartas familiares dirigiéndose a Curión: “Estés donde estés, como ya te lo escribí, estás en el mismo barco, aunque me alegro de que no estés aquí”.

Y añade :

Por ‘estar en la misma nave’, quiere decir ‘estar compartiendo un peligro’; del mismo modo que es común riesgo el naufragio para quienes viajan en el mismo barco, sin que tenga gran importancia si van en la popa, en la proa o en la carena, pues ninguno está más a salvo del peligro.

(… qui eodem vehuntur navigio, periculum naufragii communiter pertinet, neque magnopere refert, in prora sint an in puppi, an carina, cum nihilo magis absint a discrimine.)

Para referirse de nuevo a Cicerón y al dramaturgo satírico griego Aristófanes :

Y en otro pasaje dice:

“Me admira y me apesadumbra que pueda haber un hombre tan ansioso por destruir a otro, que sea capaz de abrir un boquete en el barco en que ambos navegan”, es decir que destruya el Estado, con lo cual también ambos perezcan.

(Hoc miror enim querorque, quenquam hominem ita pessundare alterum velle, ut etiam navim perforet, in qua ipse naviget : hoc est ut rempublicam evertat, cum qua sit etiam ipsi pereundum)

Como exclama Aristófanes en “Las avispas” :

¨A la ciudadanía concierne, en todo el navío piensa” (**)

Concluye Erasmo :

Es costumbre entre poetas asociar con el bien común la analogía de las naves

(Est autem familiare poetis a navibus ad rempublicam similitudinem mutuari)

.

El texto latino del comentario de Erasmo procede de:

“Les Adages d’Erasme”, Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), Lyon, 2010, pp 854-855  (la traducción es mía)

En todo el navío piensa...

En todo el navío piensa…


Notas.

(*) A este respecto vale la pena refrescar la memoria con el libro de Roberto Blanco ValdésLuz tras las tinieblas. Vindicación de la España Constitucional, Alianza Editorial Ensayo, octubre 2018, 296 págs. (El autor es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Santiago de Compostela) 

(**) Περὶ τᾛς πόλεως, γάρ ἐστι τοῦ σκάφους ὅλου, id est De civitate est, nave de tota puta

El dibujo que abre la entrada, es obra Tsutomu Ishida, un pequeño de la Nemunoki School, en Shizuoka, Japón. Lo publicó junto con la de otros dibujos de sus alumnos con discapacidades diversas la profesora Matiko Miyagi quien, durante un congreso de Rehabilitación Internacional en el que tomé parte en 1981, me obsequió su esplendoroso libro que hasta hoy he conservado

El libro de los dibujos de los alumnos de Mariko Miyagi. Nemunoki School. Shizuoka, Japón

El libro de los dibujos de los alumnos de Mariko Miyagi, Nemunoki School, Shizuoka, Japón

El rostro de la portada es un dibujo de Kazutaka Narimatsu

El Perú recuerda

7 julio, 2019
Niños de la comunidad Asháninka. Lugar de la Memoria. Lima Memoria. Lima

Niños de la comunidad Asháninka, que fue esclavizada y diezmada por Sendero Luminoso. Lugar de la Memoria. Lima

Para Carlos Flores

.

Tras una visita de tres semanas, el 2 de marzo pasado, un día antes de dejar el Perú, guiado por dos buenos amigos y antiguos compañeros visité en Lima el “Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social“.

Lugar de la Memoria. Lima. Foto Wikipedia Commons

Lugar de la Memoria. LIma. Foto Wikipedia Commons

Es más que un museo, pues tiene la triple misión de ayudar al visitante a que haga suyos los valores que su nombre pregona. Quienquiera que visite Lima debería poner en su programa el recorrido pausado y reflexivo de este espacio destinado, con expresión que tomo de Carlos Flores Lizana, a recuperar Humanidad.

Este recinto museal es una respuesta educativa al trauma nacional que causó la violencia desatada por Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) entre los años 1980 y 2000, a la que respondieron las fuerzas armadas y policiales con una represión a menudo indiscriminada, que a la postre padecieron las poblaciones más pobres del Perú, quienes pagaron el mayor tributo de muerte, destrozo anímico y físico, orfandad y devastación.

Escolares en un aula en zona controlada por Sendero Luminoso. Lugar de la Memoria. Lima

En el velatorio de un escolar víctima de un ataque de Sendero Luminoso. Lugar de la Memoria. Lima

Se dio la terrible paradoja de que fueron profesores y alumnos universitarios de la Universidad de San Cristobal de Huamanga en Ayacucho, imbuidos de un marxismo-maoismo radical y obsoleto, quienes desataron las mayores masacres del Perú moderno y se ensañaron con comunidades campesinas, líderes progresistas, religiosos y agentes de desarrollo de poblaciones modestas en la sierra y la selva, así como en centros urbanos de Lima y su entorno.

Sendero 1

El Lugar de la Memoria explica mediante un ordenado recorrido equilibrado y pedagógico el desarrollo de este periodo que se calcula dejó tras de sí más de 70.000 muertos y que es necesario conocer para entender el curso político actual del Perú.

MRTA 1

El siglo XX ha sido pródigo en horrores generado por lo que Goya ilustró como los monstruos generados por el delirio de la Razón, cuando los seres humanos en vez de armarse de razonamientos se dedican, fanáticos de una u otra ideología, a racionalizar con las armas.

El sueño de la razón. Detalle del grabado. Los Caprichos de Goya

El sueño de la razón. Detalle del grabado. Los Caprichos de Goya

En las postrimerías del siglo pasado no faltaron guerras, conflictos y masacres de carácter étnico, revolucionario o territorial, ni en América Latina y ni en Europa, y desde luego en África y Asia. Pero, si no me falla la memoria, desde las las matanzas de los jemeres rojos en los años setenta no se habían producido empresas criminales de carácter maoista de la dimensión de Sendero Luminoso y sus acompañantes del MRTA, con el agravante de que quienes las iniciaron eran peruanos que se beneficiaban de una educación superior. El 35 % de los condenados por aquellas acciones terroristas eran universitarios, siendo así que la universidad en el Perú la frecuenta sólo el 7 % de la población.

Dibujo propagandístico. Lugar de la Memoria. Lima

Dibujo propagandístico. Lugar de la Memoria. Lima

Asesinaron además de a líderes campesinos y comunitarios y de religiosos y religiosas, a numerosos maestros de escuela y educadores, siendo así que el 50% de las escuelas del país, las de las clases más desfavorecidas carecen de los servicios más básicos y es una labor heroica la de educar en locales sin agua, luz ni electricidad. 

El día 7 de setiembre en la Florida, en el valle de Yurinaqui, cerca al río Ene, SL asesinó a seis personas y a una hermana del Buen Pastor: María Agustina Rivas López, de Parinacochas (Ayacucho). Fue, según tengo noticia, a las 3 p.m. que entró en el pueblo la columna dirigida por una chica pero había un hombre mayor que dirigía la acción. La columna se dirigió decidida a la casa de las hermanas y preguntaron por la hermana Nilda a quien yo sé que le tenían ganas de matar por ser directora del colegio. Como no estaba detuvieron y llevaron a la plaza frente a una pared juntas a seis personas.

Hicieron que se reuniera el pueblo y comenzó el “juicio popular” y las acusaciones. En definitiva “estar en contra del Partido” haciendo cosas a favor del pueblo : desarrollo, organización, catequesis etc.

Después como de 2 horas la chica que tendría 17 años les fue disparando en la cabeza. La última fue la hermana que además había pedido que les perdonaran la vida a los que Sendero venía a matar.

Obligaron a que nadie se acerque a los muertos. Medida de escarmiento ejemplar usada por estos infelices.

Foto Lugar de la Memoria. Lima

Foto Lugar de la Memoria. Lima

Una joven estudiante de las hermanas vio todo lo que pasó porque tuvo la suerte de no ser vista ni buscada por estos asesinos. Esa noche llovió abundante. La joven pudo salir de sus escondite y fue donde los cuerpos y les puso en la boca un poquito de una hostia consagrada. Estas hermanas no tienen párroco permanente, sólo les dejaban un copón con hostias como para cada mes.

Una familia conocida de la hermana Nilda fue a La Merced para avisarle de que no subiera ya que era ella a quien buscaban matar. Al regreso, esta familia de papá, mamá y dos niños fue asesinada. Los niños fueron raptados por SL y no se conoce el paradero de estos dos inocentes. Fue terrible esta matanza ya que fueron degollados delante de los niños, según me contaron, los gritos de dolor se oyeron en toda la subida del bosque. Al día siguiente como a las 5 de la tarde recién pudieron lavar y enterrar a los ocho muertos, en el cementerio del pueblo.

“Diario de Vida y Muerte. Memorias para recuperar Humanidad”, Carlos Flores Lizana, CADEP José María Arguedas y Centro Bartolomé de las Casas, Cuzco, 2004, 338 pp., págs. 278-279

[NB: el autor se refiere al mes de setiembre de 1990]

Cementerio en la sierra peruana. Foto Lugar de la Memoria. Lima

Cementerio en la sierra peruana. Foto Lugar de la Memoria. Lima

Los primeros años de la respuesta del ejército fueron también devastadores entre la población de los departamentos de la sierra central y de la selva, lo que sólo empezó a cambiar cuando los “Comités de Defensa” y las “Rondas campesinas” que funcionaban desde 1982, fueron reconocidas en 1986 y empezaron a ser apoyadas desde 1989 por una política gubernativa revisada.

Respecto a la relación de los cuarteles y las comunidades campesina como de los pueblos donde ellos se asentaban, pude ver e informarme de que ocupaban centros educativos, templos, locales comunales, etc. Obligaban a la gente que se quedaba en la zona a que les sirvieran, trayendo leña, haciendo adobes para las paredes y defensas que instalaban. El abuso de ellos sobre la población civil fue muy grande de tal manera que era un verdadero ejército de ocupación y no defensores de los pobladores. Cometían abusos sin fin, hasta evidentemente llegar a violaciones de mujeres y niñas, extorsión para conseguir comida, amenazas de muerte, insultos, etc. De esta mala relación con los civiles es de donde Sendero consiguió colaboración, ya que el desprecio y la prepotencia resiente a cualquiera y más a un pueblo de siglos despreciado y minusvalorado por los grandes, importantes y normalmente de raza blanca o mestiza. Muchas veces los senderistas eran protegidos por los campesinos  no sólo porque eran sus paisanos sino porque ellos “vengaban” los abusos de los malos militares que había. La marina fue la de peor recuerdo en este sentido, eran según lo recuerdan los campesinos que los padecieron, unos malvados, los más crueles y sin entrañas. Por eso los años 83-84 fueron para los ayacuchanos los dos primeros años más atroces, después bajó un poco el conflicto y nuevamente se encendió entre los años 88-89. Los marinos se encargaron de la ceja de selva en la guerra antisubversiva, es decir Huanta y la selva de Ayacucho que colinda con Cusco y Junin.

Carlos Flores Lizana, obra citada, pág. 290

Bordado anónimo. Lugar de la Memoria. Foto R.Puig

Bordado anónimo. Lugar de la Memoria. Lima. Foto R.Puig

De lo que ocurrió en estos años negros que ensangrentaron la vida de los peruanos y determinaron los avatares de la política y de la sociedad en años sucesivos, y aún siguen pesando sobre la democracia del Perú, se llevó a cabo una investigación por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, el resultado de la investigación y las recomendaciones se pueden leer en su Informe.

Bordado anónimo. Lugar de la Memoria. Lima. Foto R.Puig

Bordado anónimo. Lugar de la Memoria. Lima. Foto R.Puig

Tanta violencia e insania acabó con la vida muchos niños y dejó numerosos huérfanos, víctimas en las que no puedes dejar de pensar a lo largo de la visita.

Chuyo de un niño víctima de la violencia Lugar de la Memoria Lima. Foto R.Puig

Los que sobrevivieron han crecido, muchos de ellos refugiados en barriadas de las ciudades de la costa peruana. Tras todo lo sufrido están llamados a ser protagonistas de un Perú más justo y fraterno.

….

Epílogo para hoy

Quienes entonces eran niños se pondrán hoy frente al televisor, pendientes del equipo nacional de fútbol del Perú que jugará esta tarde frente a Brasil en el estadio de Maracaná la final de la Copa América. Con tal motivo quiero acabar con un canto que se ha convertido con el paso de los años en una especie de himno nacional alternativo. Lo pueden escuchar, cantado por su creador, pinchando aquí

¡Contigo Perú!

Lo que me gusta en particular de este himno popular es que no celebra victorias, ni batallas, ni derramamientos de sangre, es que ese “contigo” no es excluyente, no es contra nadie o contra quien no es peruano, no es supremacista, ni de raza, no sirve para desfilar al paso, se puede cantar con sano orgullo ciudadano (bien sabido es que cuando los himnos o las banderas sirven para excluir, para ir contra otros, para la guerra, para el desprecio, entonces estamos en la mala pendiente de la Historia).

Imagino que la hinchada peruana lo cantará esta tarde. Así que, sea que la selección de fútbol nacional pierda o gane, les deseo a mis amigos peruanos lo que, refiriéndose a los tesoneros futbolistas peruanos comentaba ayer un arequipeño amigo mío de toda la vida y que más que amigo es un hermano:

ojalá que ese juego, bonito, limpio y humilde lo contagien a la política

 

 

Rosa, rosae…

30 junio, 2019
Nuestro patio vecinal. Foto R.Puig

Un rincón de nuestro patio vecinal. Foto R. Puig

 

«Mes de rosas. Van mis rimas

a ronda, a la vasta selva

a recoger miel y aromas

en las flores entreabiertas…»

Rubén Darío (Azul)

No tenemos un jardín, es decir que tenemos y no tenemos, compartimos un patio vecinal. Cuando llegamos a este condominio hace de ello diez años, era Kerstin, una alegre y servicial vecina la que ponía aquí macetas y flores. Para tristeza de su esposo, hijos y nietos, y de todos nosotros, una grave enfermedad se la llevó en pocas semanas. Pero, Marie, Karin, Andrea… siguen embelleciéndolo. Los muchachos somos menos duchos en menesteres de jardinería pero participamos activamente en las dos limpiezas anuales de este espacio de todos.

En cuanto a quien les habla, también en nombre de mi esposa jardinera, he de decirles que tenemos el privilegio de vivir en un entresuelo con ventanas que se abren a las plantas de este modesto vergel. Ultimamente, los cuidados que nuestras floricultoras han dispensado durante algunos años a un rosal que plantaron con mimo y que trepa bajo la ventana de nuestra cocina, han sido recompensados.

Rosas en nuestra ventana. Foto R.Puig

Rosas en nuestra ventana. Foto R.Puig

Pensaba componer algún soneto, pero confieso que sería ridículo competir con tantos ilustres poetas que cantaron a la rosa, aunque recuerdo que en el colegio nos hicieron memorizar algo que, pasado tanto tiempo, me suena a poesía. Así que, como la rosa que no sé por qué escondidas asociaciones evoca el tiempo de la infancia y la juventud, a falta de escribir alguna rima les transcribo mi recuerdo…

Rosa

Rosae

Rosae

Rosam

Rosa

Rosas en nuestra ventana. Foto R.Puig

.

Pero con el paso de los días -¡aymé!- las rosas se marchitan como ya lo decía una maravillosa poeta de la Nueva España :

Rosa que al prado encarnada,

te ostentas presuntuosa

de grana y carmín bañada;

campa lozana y gustosa;

pero no, que siendo hermosa

también serás desdichada.

.

Sor Juana Inés de la Cruz

No la desmienten nuestras rosas que cuando su lozanía decae buscan asilo en el alfeizar de nuestra ventana

Por la ventana de la cocina. Foto R.Puig

Por la ventana de la cocina. Foto R.Puig

.

Casi un siglo antes un elegiaco poeta había expresado sentimientos similares a los de Sor Inés :

 

Ayer naciste, y morirás mañana.

Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?

¿Para vivir tan poco estás lucida?

Y, ¿para no ser nada estás lozana?

.

Si te engañó tu hermosura vana,

bien presto la verás desvanecida,

porque en tu hermosura está escondida

la ocasión de morir muerte temprana.

.

Cuando te corte la robusta mano,

ley de la agricultura permitida,

grosero aliento acabará tu suerte.

 

No salgas, que te aguarda algún tirano;

dilata tu nacer para tu vida,

que anticipas tu ser para tu muerte.

.

Don Luis de Góngora y Argote

Sin pretender enmendar a Don Luis yo añadiría :

Aunque el anhelo de vivir

la ocasión de morir esconda,

en el discurrir de nuestra vida

al desvanecimiento de la rosa

es fuerza que acompañe

el despertar de otra.

Decadencia y renovación. Foto R.Puig

Decadencia y renovación. Foto R.Puig

Pues si unas ilusiones se marchitan

¿quién dice que no han de brotar otras?

Prueba el modesto rosal suple

que a las rosas decaídas

con cohorte de pimpollos

las escolta

Decadencia y renovación. Foto R.Puig

Decadencia y renovación. Foto R.Puig

.

Y aquel otro poeta de vigor sutil, al hablar con su amada se admiraba :

¿Cómo vive esa rosa que has prendido

junto a tu corazón?

Nunca hasta ahora contemplé en la tierra

sobre el volcán la flor.

.

Gustavo Adolfo Becquer, Rimas, XXII

.

Así que no te extrañe

que cuando tu corazón como volcán

se estremezca y arda 

en él la rosa brote y crezca.

Solsticio

23 junio, 2019
Midsommar. Foto R.Puig

Midsommar. Foto R.Puig

El viernes, las calles de Gotemburgo estaban desiertas. Sus vecinos se habían esparcido por campos y parques cercanos para pasar el día bajo el sol que se queda (en latín solstitium, de Sol y sistere). En invierno se le pegaban las sábanas durante la noche, pero en verano luce remolón durante el día 

Las que estuvieron remolonas fueron las nubes, pero eso no impidió que cientos o miles de personas se recostaran sobre la hierba y danzaran al son de músicas y cantos  tradicionales en torno al palo florido del Midsommar.

Se vive con entusiasmo y en familia el día más largo del año, se festeja lo que en el sur coincide en estos días con la fiesta de las Hogueras San Juan.

Midsommar 2019. Foto R.Puig

Midsommar 2019. Foto R.Puig

Nosotros elegimos este año las praderas del Palacio de Tjolöholm (en sueco Slott que también puede traducirse como castillo o castle en inglés), una enorme mansión de estilo Tudor, comenzado a construir frente al mar a finales de siglo XIX, cerca de Kungsbacka, por James Fredrik y Blanche Dickson, una matrimonio de industriales ingleses, y terminado en 1904 por la esposa. Blanche había quedado viuda al poco de comenzar la obra, ya que el marido murió de plombemia (envenenamiento por plomo en la sangre). Cometió la torpeza de tratar de parar la hemorragia de un corte en un dedo con el envoltorio de plomo del tapón de una botella de vino. Al parecer tenían de todo menos gasas y esparadrapo.

Tjolöholm Slott. Foto www.tjoloholm.se

Tjolöholm Slott. Fuente: Web del sitio

De vino y otros alcoholes podríamos hablar hoy, pues durante el Midsommar se consume en abundancia, pero me voy a centrar en los aspectos verdaderamente poéticos y familiares de esta fiesta del palo florido.

El palo de Midsommar. Foto Marie Puig

El palo de Midsommar. Foto Marie Puig

No exagero, por la pradera se habían instalado cerca de dos mil personas de todas las edades, en grupos familiares, en parejas jóvenes y ancianas.

Todas las edades. Foto R.Puig

Todas las edades. Foto R.Puig

Las gentes floridas iban y venían entre los jardines del palacio y el lugar de la fiesta y de las danzas…

Un ir y venir. Foto R.Puig

Un ir y venir. Foto R.Puig

Ilustrándose. Foto R.Puig

Ilustrándose. Foto R.Puig

Corriendo entre las altas hierbas…

Campo a través. Foto R.Puig

Campo a través. Foto R.Puig

Coronaado. Foto R.Puig

Coronado. Foto R.Puig

Country style. Foto R.Puig

Country style. Foto R.Puig

Atajando. Foto R.Puig

Atajando. Foto R.Puig

Niños, muchos niños, con ropas de flores,

Midsommar es para los niños. Foto R.Puig

Midsommar es para los niños. Foto R.Puig

Midsommar es de los niños. Foto R.Puig

Midsommar es de los niños. Foto R.Puig

golosinas

Los popcorns son míos. Foto R.Puig

Los popcorns son míos. Foto R.Puig

y guirnaldas

Solsticio 16. Foto R.Puig

Bueno, algunas no tan niñas, pero igualmente decididas,

Toda edad es florida. Foto R.Puig

Toda edad es florida. Foto R.Puig

tanto como la abundante juventud,

Hacia el futuro. Foto R.Puig

Hacia el futuro. Foto R.Puig

ellas y ellos

Solsticio 38.Foto R.Puig

futuro de un país dinámico

El futuro es nuestro. Foto R.Puig

El futuro es nuestro. Foto R.Puig

Esta fiesta colectiva refleja que Suecia tiene la segunda tasa de fertilidad más alta de Europa (después de Francia)…

Familias Foto R.Puig

Familias Foto R.Puig

Tirando de carrito. Foto R.Puig

Tirando de carrito. Foto R.Puig

Con papá .Foto R.Puig

Con papá. Foto R.Puig

Con mamá. Foto R.Puig

Con mamá. Foto R.Puig

…mientras España -¡ay!- tiene la segunda más baja, por delante de Malta.

Con papá y mamá. Foto R.Puig

Con papá y mamá. Foto R.Puig

.

En fin, con el paso de las horas, mientras seguía llegando la gente con sus condumios, había que abrigarse con lo que fuese, pues un vientecillo refrescante se iba levantando. Aun así los que sustituían a los que partían tenían el firme propósito de seguir escuchando la música y las canciones, así lloviera o tronase.

Y si para entrar en calor hay que darle al balón, pues se pone en movimiento…

Midsommar 2019. Foto R.Puig

Midsommar 2019. Foto R.Puig

.

Un deseo

Desde estas tierras, estén donde estén, ¡feliz verano si en el hemisferio norte y feliz invierno si en el hemisferio sur!

Al fin y al cabo en ambos casos estamos todos en solsticio, embarcados en el mismo planeta, alumbrados por el mismo sol y velados por la misma luna.

Solsticio en Tjolöholm.Foto R.Puig

Saludos desde el solsticio veraniego en Tjolöholm. Foto R.Puig

 

Transiciones peruanas de Lambayeque al Santuario Arqueológico de Pachacamac, final de nuestra ruta arqueológica.

16 junio, 2019
Pachacamac. El templo del sol. Foto R.Puig

Pachacamac. El templo del sol. Foto R.Puig

Esta es la décima entrada y la final de las crónicas del recorrido arqueológico que hemos ido narrando desde el 17 de marzo. A pocos kilómetros al sur de Lima, cerca de la desembocadura del río Lurín, se encuentran el pueblo, el museo del sitio y el santuario de Pachacamac, ese que fuera polo de peregrinaciones y de influencia política.

Mapa del emplazamiento del Santuario de Pachacamac. Museo del sitio.

Mapa del emplazamiento del Santuario de Pachacamac. Museo del sitio.

Su ídolo oracular fue respetado y venerado por sucesivas culturas precolombinas desde los inicios del primer milenio. El complejo se erigió como centro religioso de los Lima en un territorio poblado desde hacía milenios. Subsistió inclusive durante el imperio Inca, pasando por la ocupación de los Wari y los Ichma.

Al ídolo de Pachacamac  acudían en consulta señores y reyes desde todos los lugares de lo que hoy es el Peru. La llegada de los conquistadores acabó de forma abrupta con esa tradición secular.

Museo de Pachacamac. El ídolo bifronte. Detalle. Foto R.Puig

Museo de Pachacamac. El ídolo bifronte. Detalle. Foto R.Puig

Queríamos compartir el día con varios amigos que viven en la municipalidad de Pachacamac, por lo que nuestra visita al sitio se limitó a un somero vistazo, aunque precedida de un recorrido detallado del Museo del Sitio fundado por Arturo Jiménez Borja. El recinto actual es una obra arquitectónica muy acertada y perfectamente integrada en el entorno arqueológico. Nos orientó la arquitecta y museóloga Carmen Rosa Uceda, responsable del museo y del recorrido arqueológico del santuario, que tuvo la gentileza de obsequianos con la magnífica obra colectiva Pachacamac. El oráculo en el horizonte marino del sol poniente (Banco de Crédito del Perú, Lima 2017, 337 páginas) que he consultado repetidas veces para la elaboración de estas crónicas.

Botella de estilo epigonal (ss.VII a XI d.C.), Museo del sitio de Pachacamac.

Botella de estilo epigonal (ss.VII a XI d.C.), Museo del sitio de Pachacamac.

El museo cuenta con una extensa colección de piezas de cerámica

Vasija votiva con forma de crustaceo. Museo del sitio de Pachacamac.

Vasija votiva con forma de crustáceo. Museo del sitio de Pachacamac.

y objetos funerarios y votivos

Falsa cabeza mortuoria (ss.VII a XII d.C.), Museo del sitio de Pachacamac.

Falsa cabeza mortuoria (ss.VII a XII d.C.), Museo del sitio de Pachacamac.

Dejamos el santuario con el deseo de volver en el futuro para recorrer, en bicicleta y con guía, el atractivo itinerario arqueológico que se propone a los visitantes.

Falsa cabeza mortuoria (ss.VII a XII d.C.). Museo del sitio de Pachacamac.

.

Moraleja

La deidad de Pachacamac, el ídolo que golpearon los primeros soldados españoles que entraron en su capilla, el oráculo que consultaron los señores y reyes de las culturas precolombinas de todos los territorios costeños, andinos y amazónicos hoy ocupados por Ecuador, Perú, Bolivia y el norte de Chile, al que acudieron en peregrinación sus pobladores durante 1500 años, estaba tallado en madera.

Qué le voy a hacer pues, si me hace pensar en otra figura de madera, la de Santiago Apóstol, el de Compostela, al que siguen acudiendo, abrazando y besando desde hace siglos los peregrinos (incluidos reyes, gobernantes y papas) de territorios extensos, aunque algo menores, llegados de toda Europa.

No sé si existe o no un “inconsciente colectivo”, pero que la fascinación por los ídolos en madera es compartida a lo largo y ancho de la historia de la humanidad y por todo el planeta, esto es innegable.

.

La municipalidad de Pachacamac merece una visita

Nuestra jornada continuó con una visita al pueblo y a su iglesia y retablo expertamente restaurado

Iglesia del Salvador. Pachacamac. Foto Mochileaperu

Iglesia del Salvador. Pachacamac. Foto Mochileaperu.blogspot

en compañía de nuestro amigo Felix, pachacamino de toda la vida, y con una deliciosa copa de helado de lúcuma de elaboración propia en el frondosos jardín de su casa.

Los sabrosos frutos están al alcance de la mano.

Lúcumas de Pachacamac. Foto R.Puig

.

De ahí nos dirigimos a las lomas que rodean el pueblo, áridas en verano y milagrosamente verdes en el húmedo invierno de la costa peruana, para disfrutar de un chapuzón en la piscina de Pepe, otro viejo amigo vecino de la villa,

Panorama desde casa de Pepe. Foto Marie Puig

Panorama desde la casa de Pepe. Foto Marie Puig

quien, antes de dejar Pachacamac, nos agasajó con unas excelentes pizzas en la Trattoria La Bella, de genuina cocina italiana…

Trattoria La Bella. Pachacamac

Trattoria La Bella. Pachacamac

y un café como debe ser en la tostaduría cafetería y tienda natural MamaQuilla. 

Cafetería tostaduría y Tienda Natural MamaQuilla. Pachacamac

Cafetería, Tostaduría y Tienda Natural MamaQuilla. Pachacamac. Foto CafeLab


Bibliografía:

Pachacamac. El oráculo en el horizonte marino del sol poniente, Banco de Crédito del Perú, Lima 2017

Pachacamac. El oráculo en el horizonte marino del sol poniente. Varios Autores, Banco de Crédito del Perú, Lima 2017

 

 

 

Amagos de verano

9 junio, 2019
Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

O love is, yes, a great thing,

A great thing to me!

Thomas Hardy (1840-1928)

 

Interrumpimos por hoy la crónica de nuestro reciente viaje por la costa peruana, donde el invierno se acerca, trayendo finas lluvias de Lima y hacia el sur y sequías por el norte. Entretanto, en Gotemburgo las temperaturas se han endulzado y los últimos días nos han hecho pensar en un verano adelantado.

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Los parques van estando más y más floridos

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

y las abejas más y más activas.

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

En el de la Trädgårdsföreningen (La Asociación de los jardines) los jardineros han trabajado con esmero y tesón

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen. Gotemburgo. Foto R.Puig

.

Al sur de la ciudad, entre los muelles de baño

Muelle de Småholmen. Onsala. Foto R.Puig

Muelle de Smarholmen. Onsala. Foto R.Puig

y los islotes de granito y basalto, un duo de cisnes se desliza solemne,

Småholmen. Onsala. Foto R.Puig

Smarholmen. Onsala. Foto R.Puig

y un velero fondea en la ensenada.

Småholmen. Onsala. Foto R.Puig

Smarholmen. Onsala. Foto R.Puig

.

Al día siguiente, en el parque de Slottsskogen (El Bosque del Castillo) se juega al brännboll,

Jugando al kubb. Slottskoggen.Foto R.Puig

Jugando al “brännboll”. Slottsskogen. Foto R.Puig

se pasea,

Slottskuggen.Foto R.Puig

Slottsskogen. Foto R.Puig

se merienda,

Slottskogen.Foto R.Puig

Slottsskogen.Foto R.Puig

se contempla a los patos

Slottskogen. Foto R.Puig

Slottsskogen. Foto R.Puig

o se espía el movimiento de las enormes carpas en su estanque.

Slottskogen. Foto R.Puig

Slottsskogen. Foto R.Puig

.

En estos días de sol

Mirando al sol en Slottsskogen.

parece que el cielo estuviera al alcance de la mano

Tocar el cielo. Foto R.Puig

Tocar el cielo. Foto R.Puig

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac. Huaca Pucllana (Lima)

2 junio, 2019
Vasija con tejidos. Cultura Lima. Museo Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Figura de ofrenda con tejidos. Detalle. Museo de la Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Finalizadas nuestras visitas de la Ruta Moche y de Chan Chan, tras recorrer los 554 kilómetros que dista Trujillo de la capital del Perú, retrocedíamos 700 años, los que median aproximadamente entre el comienzo del Reino Chimú y la edificación del complejo ceremonial de los Lima que hoy se conoce con el nombre de la Huaca Pucllana, en pleno distrito de Miraflores (Lima).

Huaca Pucllana. Lima. Fuente ArqueoTur

Huaca Pucllana. Lima. Fuente ArqueotuR

Con el paso de los años la expansión de Lima ha ido rodeando e invadiendo el territorio de aquellas culturas que habitaron durante siglos el valle del Rímac, con la consiguiente desaparición de una gran parte de su patrimonio arqueológico. Sobre este proceso el Doctor Arqueólogo José Joaquín Narváez Luna en un extenso artículo publicado en la página de la Ciudad Virtual de Antropología y Arqueología detalla lo siguiente:

Pucllana es uno de los principales monumentos arqueológicos que se encuentran en el valle del Rímac. Fue visitada desde el siglo pasado por numerosos viajeros siendo sometida a varios trabajos de investigación. Se trata de una gran pirámide de aproximadamente 30 mts. de altura que se encontraba rodeada por un conjunto de plazas, recintos y otros ambientes que conformaban un pequeño asentamiento urbano. Cronologicamente pertenece al Intermedio Temprano-Horizonte Medio 1 y a la cultura Lima o Maranga. Se encuentra ubicado en el barrio residencial de Miraflores.

Pucllana sufrió daños desde la Colonia al ser huaqueada y utilizada como atalaya para el avistaje de piratas. En 1854 sirvió de parapeto durante la batalla de La Palma entre Rufino Echenique y Ramón Castilla quienes se disputaban el poder y durante la batalla de Miraflores entre los ejercitos peruano y chileno durante la Guerra del Pacífico en 1883.

Sin embargo, los mayores destrozos ocurrieron cuando la Compañía Urbanizadora Surquillo lotizó completamente el sitio y la vendió en parte entre 1930 y 1965 al amparo de resoluciones del Ministerio de Fomento y Obras Públicas. Con grandes bulldozers demolieron amplios sectores de la parte baja del monumento, destruyendo plataformas, plazas, recintos, etc. La enérgica intervención del Patronato Nacional de Arqueología pudo detener los destrozos aunque gran parte del sitio había quedado afectado. Abandonada por mucho tiempo, en 1982 por iniciativa de la Municipalidad de Miraflores se inició la recuperación del monumento con extensas excavaciones a cargo de la Dra. Isabel Flores quién aún prosigue los trabajos de investigación en el sitio. Actualmente, Pucllana se encuentra bajo la custodia de la Municipalidad de Miraflores y es buen ejemplo de conservación y puesta en valor de un sitio arqueológico

“La destrucción del patrimonio arqueológico en el Valle del Rimac, Perú”

El autor informa, como parte de un estudio suyo, que en 1994, sólo subsistía “el 27% de los monumentos arqueológicos existentes en 1944 en los distritos de Lima (Industrial), Breña, San Miguel, Pueblo Libre y Magdalena del Mar”.

Localización Huaca Pucllana. Fuente Infografías del Centro de Investigación Histórica. Lima

Localización Huaca Pucllana. Fuente Infografías del Centro de Investigación Histórica. Lima

La Huaca Pucllana, si bien disminuida, no ha sido de los complejos que salieron peor parados, pues se conservan sus dos tercios como testimonio de los aportes de tres culturas sucesivas: Lima (200 a 650 d.C.), Wari (650 a 1100 d.C.) e Ichma (1100 a 1450 d.C.)

Huaca Pucllana. Emplazamiento. Fuente ArqueoTur

Huaca Pucllana. Emplazamiento. Fuente ArqueotuR

Gracias a nuestros buenos amigos Bernardo y Rosi y dando un corto paseo por su barrio pudimos realizar la visita nocturna a la vecina Huaca Pucllana y a su Museo del Sitio, así como ser por ellos obsequiados con una sabrosa cena en el renombrado restaurante adyacente al complejo.

Huaca Pucllana. Lima. Foto R.Puig

Huaca Pucllana. Lima. Foto R.Puig

La visita nocturna es altamente sugestiva, si bien no se pueda acceder a los planos superiores, como sí es posible de día. Pero el recorrido a la luz de los focos a lo largo de los muros y escalonamientos de millares de “adobitos”, apretados en hileras a la manera de libros en inmensas estanterías, es muy especial.

Muro de adobitos en técnica de librero. Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Muro de “adobitos” en técnica de librero. Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Circunvalando desde abajo su mole iluminada se experimenta la sensación mágica de haber traspasado el espesor de los siglos que nos separan de sus pobladores, esos miles de trabajadores que amasaban el barro con sus pies y levantaron esta obra pieza a pieza.

Haciendo adobitos. Reconstrucción. Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Más que explicarla con mis propias palabras recurro de nuevo a algunos textos de quienes se dedican a divulgar la arqueología peruana :

Huaca Pucllana fue construida por gentes de la cultura Lima, entre los años 200 y 700 dC en la costa central del Perú. Concretamente, entre los valles de los ríos Chancay, al norte y Lurín, al sur. Sus principales centros ceremoniales como Pucllana se encuentran en el medio de los valles pero las aldeas se ubicaban alrededor de estos o en las playas sin formar verdaderos núcleos urbanos.

Huaca Pucllana. Reconstrucción de ceremonia de ofrendas al tótem. Foto R.Puig

Huaca Pucllana. Reconstrucción de ceremonia de ofrendas al tótem. Foto R.Puig

Se dedicaron a la agricultura, la ganadería y también a la pesca y la recolecta de mariscos, a la que dispensaban especial atención. Construyeron gigantescos centros ceremoniales construidos con adobes unidos con barro y fueron un pueblo pacífico.

El tiburón en la Cultura Lima. Museo Huaca Pucllana. Foto R.Puig

El tiburón en la Cultura Lima. Museo Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Su cerámica sirvió para diversos usos tanto domésticos como religiosos

Amamantando. Vasija Cultura Lima. Museo Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Amamantando. Vasija Cultura Lima. Museo Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Los habitantes de la cultura Lima no formaron un solo reino o un imperio. Los valles estaban divididos en varios curacazgos a manera de pequeños reinos que debieron tener un trato igualitario entre sí. Es probable que el Santuario de Pachacamac haya tenido mayor importancia debido a su prestigio religioso.

Huaca Pucllana no fue propiamente una ciudad, fue un centro ceremonial y como tal tenía como objetivo ser la residencia de una elite sacerdotal que poseía tanto el poder político así como el religioso y el económico.

Huaca Pucllana. Reconstrucción Ceremonia de ofrendas al tótem. Detalle. Foto R.Puig

Huaca Pucllana. Reconstrucción de ceremonia de ofrendas al tótem. Detalle. Foto R.Puig

A la vez, servía para ejercer desde este sitio el poder hacia la zona del valle que le correspondía.

Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Huaca Pucllana posee básicamente dos zonas bien diferenciadas: la Gran Pirámide y sus plazas y una parte baja formada por plazas con banquetas. Cada una de estas dos áreas tenía una funcionalidad distinta: la pirámide estaba destinada a ser un lugar de culto mientras que la parte baja se asocia a actividades más cotidianas o relacionadas al trato directo con la población.

Huaca Pucllana. Foto R.Puig

La pirámide es un edificio alargado de más de 400 metros de largo por 22 metros de alto, que cuenta con siete plataformas a la vista en cada una de las cuales se encuentran plazas, recintos y pasadizos, algunos de ellos pintados de color amarillo. En la parte baja encontramos plazas y sistemas de recintos. La parte baja es de construcción más reciente que la pirámide y es probable que en el inicio Pucllana fuera sólo un centro religioso y luego se requiriera de anexos para actividades administrativas.

Fuente :  ArqueotuR

.

Wari

Terminado el dominio de los Lima, hacia la mitad del siglo VII d.C. el complejo cayó en el abandono durante cien años, hasta que los Wari pensaron que su gran pirámide era un excelente lugar para enterrar a los suyos.

Vasija Wari con imagen de tiburón. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Vasija Wari con imagen de tiburón. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Dada su importancia como centro ceremonial luego que los Lima fueran conquistados por los Wari el sitio se transformó en un cementerio y se mantuvo así hasta el señorío Ichma. Es de los entierros wari que se ha logrado recuperar importantes evidencias textiles, únicas en su género en la costa central, al igual que cerámica, mates y otros objetos presentes en las tumbas nos sirven para conocer acerca de los pobladores que se instalaron en la costa central con la conquista de ésta a manos del imperio wari.

Fuente citada

Vasija Wari con focas y serpiente marina. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Vasija Wari con focas y serpiente marina. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

La representación del tiburón en las vasijas y en los diseños textiles de los Wari continuó y asimiló la tradición gráfica de motivos de la fauna marina de la Cultura Lima.

Vasija Wari con boca de tiburón. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Vasija Wari con boca de tiburón. Museo del sitio Huaca Pucllana. Foto R.Puig

Ichma

Al principio del siglo XII d.C. los pobladores de la cultura Ichma retomaron el complejo,para sus enterramientos y para depositar ofrendas a sus ancestros.

Actualmente los trabajos de investigación y las excavaciones en la Huaca Pucllana siguen adelante dirigidas por la arqueóloga Isabel Flores, amparados por el Distrito de Miraflores.

….


Nota sobre los enterramientos

Además de las sepulturas con finalidad puramente funeraria, en la Huaca Pucllana se han encontrado restos  de sacrificios humanos, principalmente de mujeres jóvenes. En la iniciación de una nueva fase de construcción se practicaban tres tipos de rituales, que han sido verificados por los arqueólogos: ruptura de vasijas, sacrificios humanos o banquetes rituales.

Los restos humanos hallados en medio de los rellenos o sobre los pisos cubiertos consisten mayoritariamente en mujeres jóvenes. También se sacrificaban varones y niños, pero en cantidad mucho menor. Los análisis antropológicos revelan gran violencia en la muerte. Los cuerpos fueron colocados entre el relleno apenas envueltos en sencillas telas, sin ofrendas de ningún tipo.

Fuente: wikipedia en referencia a:

BARRETO, María; CCENCHO HUAMANÍ José; CHUCHON AYALA, Hilda; SILVERA LA TORRE, Hernán,  “Sacrificios humanos Lima asociados a la última etapa constructiva de Huaca Pucllana” en: Arqueología y Sociedad 22: 55 – 72. Museo de Arqueología y Antropología, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, 2010.

El lector habrá notado que la práctica de los sacrificios humanos ha ido apareciendo en las distintas visitas de este viaje. Se menciona en los museos de los varios sitios y por los guías turísticos, sin olvidar a los cronistas de la colonización de América por el Imperio Español.

Como es sabido, una de las justificaciones morales que los conquistadores españoles esgrimieron para asentar su derecho a intervenir en las costumbres de los pobladores que iban encontrando a su paso era el descubrimiento de las costumbres diabólicas o bárbaras que se sintieron con derecho a erradicar en su misión evangelizadora. Las que más citaron los cronistas, quizá la que más, era la de los sacrificios humanos.

Recientemente, repasando los aspectos lingüísticos, políticos y religiosos de la conquista, de los que trata una obra de reciente publicación (que cito enseguida), encontré de nuevo la cuestión en la célebre disputa sobre la legitimidad de la colonización de los territorios de los indios y de sus formas de actuación que enfrentó a Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de Las Casas en la Junta de Valladolid (1550-1551).

Se trata de cómo, en su afán por vencer en el debate, como atestigua el texto de su Apología (Editora Nacional 1975, traducción y edición de Ángel Losada), el segundo de ellos, ardoroso acusador contra los abusos de la conquista, esgrimió argumentos bíblicos y teológicos para defender la legitimidad de los sacrificios rituales de seres humanos por parte de los indios americanos, por ser una justificada ofrenda a la Divinidad.

Apología

He aquí algunos de los argumentos citados en el libro de Santiago Muñoz Machado, Hablamos la misma lengua. Historia política del español en América, desde la Conquista a las independencias”, Crítica, Barcelona, 2017 (2018), 826 páginas:

…los hombres están obligados a ofrecer al Dios verdadero, o al que consideran verdadero, sacrificios humanos

Apología, p.285

Bartolomé de Las Casas lo fundamenta en varios textos del Antiguo Testamento para finalmente explicarse de este modo :

Luego no es absurdo sospechar que la costumbre de inmolar hombres pasó a todos los pueblos, a cuyo conocimiento llegó el hecho de que el máximo Dios se los judíos había ordenado a su queridísimo siervo Abraham que le ofreciese en sacrificio su propio hijo, y aquel otro hecho de que un preclaro capitán de dicho pueblo judío, después de haber conseguido la victoria, había inmolado a su única hija a Dios , lo que, de verdad, no hubiese hecho si no hubiera pensado que esto sería gratísimo a Dios

ibidem, pp. 296-297

y resume Muñoz Machado :

Concluye Bartolomé de las Casas que entre los indios los sacrificios humanos son una costumbre antigua que opera como ley. Por tanto, está justificada para ellos, no constituye pecado algunos en su comunidad y es una práctica difícil de erradicar de cuajo

en “Hablamos la misma lengua”, p. 181

Una observación mía: 

Bartolomé de las Casas se limitó a citas bíblicas legendarias y argumentos teológicos para justificar los sacrificios humanos de las culturas de la América precolombina. Me permito suponer que se guardó mucho o no se le pasó por la cabeza sacar a colación otros argumentos que tenía como quien dice a la vuelta de la esquina.

Puesto que sacrificios humanos fueron los ofrecidos a la Divinidad, decretados, legalizados y ejecutados por la Santa Inquisición. Desde 1478 (cuando la instituyen los Reyes Católicos) hasta la fecha de la intervención del célebre dominico en la Junta de Valladolid, supusieron la tortura y posterior muerte, con el garrote vil (si abjuraban) o en la pira (si no abjuraban), de cerca de 2000 personas, entre herejes de diverso tipo, judaizantes y moriscos. 

Las Casas