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Elogio de la nimiedad (VII): Reproches y rebeldías (de los comestibles)

14 enero, 2018
El ojo airado. Foto R.Puig

El ojo acusador. Foto R.Puig

 

Reproches

No sé si a ustedes les pasa, pero descabezar un pescado cuando te mira fijo puede dejar una regusto de culpa. Se pasa pronto, pero, en todo caso, hay quienes preferimos no tener que guillotinar a un bicho antes de comerlo. No sé si está relacionado con una experiencia infantil.

En los años de la posguerra en España comer pollo, algo tan corriente ahora, era para las ocasiones especiales. Alguien, creo que era por Navidad, había obsequiado a mis abuelos el volátil vivo. Había que sacrificarlo para luego desplumarlo. Al niño que yo era no se le dejó asistir a la decapitación, pero sí que pude ver horrorizado como salía corriendo hacia mí el animal sin cabeza por el pasillo en penumbra que llevaba a la cocina.

Los niños de hoy están acostumbrados a las escenas de horror de la TV, el cine y los videojuegos, pero que un ser vivo sin cabeza, sangrando por el pescuezo seccionado, se te acerque dando saltos era demasiado para un infante de los tempranos años cincuenta del siglo pasado.

Por lo cual no tuvo nada de extraño que hace ya mucho, en una marisquería de Galicia, al observar a un pinche de cocina que sacaba un bogavante vivo del acuario para llevárselo hacia el perolo en ebullición, de sopetón le preguntase si no sentía remordimientos cada vez que ejecutaba a los crustáceos de una forma tan cruel. No debía yo ser el primero que le planteaba este interrogante moral, pues, también sin pensárselo, me replicó poniendo ante mi el animal con sus espectaculares tenazas embridadas (como un criminal esposado) y diciendo: “No señor, yo sólo ejecuto a un asesino del fondo de los mares que ha devorado a muchos pececillos inofensivos, cocerlo vivo no me quita el sueño”.

Langosta de mar

Langosta norteamericana (en España bogavante)

A pesar de esta explicación, no puedo olvidar los ojillos cegatones del bogavante y sigo pensando que si tuviese el oficio de hervidor de crustáceos vivos, al acabar la jornada de trabajo no conseguiría dormir tranquilo.

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Rebeldías

En todo caso, les pido comprensión, pues voy a intentar esclarecer con algunos ripios una especie de visiones, que no sé si a ustedes se les presentarán o son sólo los efectos de mis traumas infantiles que se habrían agravado con la edad.

En cualquier caso no se tomen a la ligera mis advertencias

Despierten almas dormidas

estén alerta y aprendan

cosas que no han de hacerse

y si se hacen adviertan

qué podría sucederles.

Ira de hortaliza. Foto R.Puig

Ira de hortaliza. Foto R.Puig

Un pimiento es un pimiento

hasta que se le acuchilla,

y a sus barbas se ofende

despertando en consecuencia

su agresividad latente.

El pimiento colérico. Foto R.Puig

El pimiento colérico. Foto R.Puig

En el alma de los huevos

pollos frustrados se esconden

así que si los freímos

arrojando chiribitas

los dedos quizá nos quemen.

 

Ova furiosa. Foto R.Puig

Ova furiosa. Foto R.Puig

Hemos de tener presente

que por las cocinas

vagan espíritus durmientes,

puede que a quien les maltrate

su colera persiga siempre.

Ova furiosa. Foto R.Puig

Ova furiosa. Foto R.Puig

Pimientos, calabacines,

repollos, huevos y habas,

puerros, ajos y tomates,

cebollas y calabazas

un respeto se merecen.

El orgullo de la huerta. Foto R.Puig

El orgullo de la huerta. Foto R.Puig

Humildes frutas, hortalizas

y las modestas legumbres

de honor un rescoldo encierran,

 que con arte se les trate

ya nos lo enseñó Arcimboldo.

Arcimboldo. El otoño. 1573

Arcimboldo. El otoño. 1573

No hay queso ni salchichón

que no tenga corazón,

ni ostras que no palpiten,

ni huevos sin condición,

como ya mostró Colón.

Colón y el huevo. Orquesta Mondragón

Colón y el huevo. Orquesta Mondragón 1992

Nos prescribía Gautama,

que antes de hervir una gamba

con reverente humildad

su permiso le pidamos

para preservar su karma.

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Hervidas sin permiso. Foto R.Puig

¡Hervidas sin permiso! Foto R.Puig

Como Plotino enseñaba,

los granos de la granada

sueñan la unidad perdida

y que al fin de su pesadilla

espera su forma divina.

La granada en la rama. Foto R.Puig

La granada en su rama. Foto R.Puig

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Y si no ha sido suficiente para aclararnos, recordaremos lo que escribía Georges Poulet analizando el neoplatonismo en la obra de Marcel Raymond. Aquel influyente crítico literario rechazaba la dualidad sujeto-objeto, al poner de relieve en sus estudios de poetas modernos que somos nosotros quienes prestamos a las cosas la consciencia que no tienen, que es en nosotros donde las cosas se piensan a sí mismas, se sienten, se perciben y hasta se emocionan en

…una especie de universo interior donde el pensamiento no sería diferente de sus objetos, donde ser consciente de alguna cosa sería ver como adquiere su forma en el espíritu, como si se soñase a sí misma.

(La conscience critique, Paris, José Corti, 1971, p. 128)

Bueno, pues lo dicho, eso puede referirse tanto a la fusión del espíritu del crítico literario (el sujeto) con la poesía de Baudelaire (el objeto), como a los pimientos (los objetos) que se piensan en nuestra conciencia (de sujetos) cuando los cortamos en rodajas. Parafraseando a Santa Teresa podríamos decir que entre los pucheros también aletea el soplo de la conciencia.

Prueben y vean que, concentrándose un poco, percibirán lo que sienten los ajos cuando los añaden al sofrito.

¡Que aproveche!

Dibujos reunidos (XII): Del sufrido oficio de modelo de academia (I)

7 enero, 2018
Johan Zoffany. Los académicos de la Royal Academy 1771-1772. Colección Real. Londres

Johan Zoffany. Los académicos de la Royal Academy 1771 – 1772. Colección Real. Londres

Cada año las academias y liceos de Bellas Artes de Italia sacan a concurso las plazas de modelos vivientes de ambos sexos, para sus “scuole libere del nudo”, en las que se  practica el dibujo de anatomía artística. Su reclutamiento y situación contractual están reguladas desde el año 2000. Pero una cosa es la ley y otra su práctica, así que en el 2008 se produjo un paro para reclamar el reconocimiento profesional y protestar por la precariedad y las condiciones en que ejercían su trabajo

Por mi experiencia como alumno en la Facultad de Bellas Artes de Altea, en España, y en la Academia de Bellas Artes de Watermaels-Boitfors, en Bélgica, he sido testigo de que el  trabajo de posar es sufrido, la retribución es módica y la contratación temporera.

La primera Academia de Arte de Europa fue ideada por Giorgio Vasari y fundada por Cosimo I de Medicis en Florencia en 1563. A ella siguió la creación de la primera academia de dibujo de Europa por los hermanos Carracci en Bolonia en 1580. Más tarde se creó la de San Lucas en Roma en 1593. Fue la de Bolonia, la accademia dei desiderosi, luego llamada degli incamminati, la que dio el espaldarazo oficial al dibujo de desnudos dal vero, sin prestar oídos a la prohibición de la Iglesia en aquellos tiempos de contrarreforma.

El dibujo de modelo viviente había existido desde antiguo en el ámbito de los talleres de los artistas, pero la proliferación de academias y escuelas de arte públicas en el siglo XVII y XVIII consagró esta práctica en el ámbito pedagógico y le dio gran importancia para la formación del artista. El oficio de posar estaba permitido sólo a los modelos varones. De hecho, un rey tan ilustre e ilustrado como Carlos III, siguiendo los dictados de su confesor quiso quemar todos los lienzos de las colecciones reales que incluían desnudos considerados indecentes. Sólo la intervención del pintor de la Corte, Anton Raphael Mengs, consiguió que los donase a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, para servir a la instrucción de los alumnos. A fines del siglo XIX se empezó a tolerar el posado artístico de las mujeres en las academias privadas, aunque hubo que esperar al siglo XX para que las mujeres pudiesen retratar a los modelos desnudos en las academias estatales.

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José Maea Desnudo con piedra 1783

José Maea,  Desnudo con piedra, 1783

Los dibujos de la colección de la Academia de San Fernando

Todo esto viene a cuento de que recientemente he examinado los trabajos de dibujo de modelo viviente de la Biblioteca digital de Bellas Artes de San Fernando que posee la Universidad Complutense de Madrid. Son trabajos, por lo general de gran calidad técnica, realizados a la sanguina, el carboncillo o el grafito, algunos sobre papel blanco o en su mayoría amarillento o gris. Entre los dibujos destacan los de alumnos que con ellos pasarían las pruebas para obtener una beca o pensión en la Academia de España en Roma. Algunos lograrían una plaza en la Historia del Arte, como José del Castillo (1737 – 1793), Domingo Álvarez Enciso (1737 – 1800), Alejandro de la Cruz (becario en Roma en 1765), Gabriel Durán (1747 – 1806, becario en Roma), Manuel de Eraso (1742 – 1813), José Maea (1760 – 1826),  Mariano Salvador Maella (1739 – 1819).

Fue necesario un siglo y medio más para que una mujer, la excelente pintora naturalista Marcelina Poncela Ontoria (1864 – 1917), legase un dibujo para esta colección y mereciese que su biografía acabase en la wikipedia. Era una de las seis mujeres que, con permiso real, pudieron ingresar en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado. No se trata de un desnudo, no se llegó a tanto, sino de la figura de un filósofo, a partir de la copia en escayola de una estatua clásica. Su hijo, Enrique Jardiel Poncela, de quien hemos hablado aquí, también dibujaba, seguramente por haberlo aprendido de su madre.

Marcelina Poncela y Ontoría. Filósofo

Marcelina Poncela y Ontoría. “Filósofo”

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Pero estábamos hablando de cuán sufridas pueden ser las sesiones de posado, por ello me voy a fijar en alguno de los recursos que se les ofrecían a los modelos para mantenerse inmóviles.

La piedra como apoyo

Un año antes del dibujo de José Maea que vemos un poco más arriba, otro aspirante a la fama dibujaba con los mismos materiales y la misma técnica al que puede que fuese el mismo modelo aunque con el pelo más corto, esta vez sentado sobre dos piedras, pero en una torsión que no parece demasiado cómoda. Prueben ustedes a mantenerse en esta pose durante veinte minutos o media hora y a ver si recuperan la normal sin tener calambres.

Pedro Carmona Lezcano. Desnudo con piedras 1782

Pedro Carmona Lezcano. Desnudo con piedras 1782

Y ya que hemos mencionado la fama de sus autores, he aquí dos dibujos más antiguos  de  modelos apoyados en la piedra, sobre papel gris y con acabado en albayalde.

Bastones

El primero se sujeta también en una especie de garrota o muleta para mantener su difícil equilibrio. Curiosamente el dibujante ha olvidado dibujar la continuación de la vara entre el antebrazo y la espalda

Mariano Salvador Maella Pérez. Desnudo con piedra 1760

Mariano Salvador Maella Pérez. Desnudo con piedra 1760

Este segundo no necesita de bastones, porque la piedra vertical le sirve de apoyo. Los toques de albayalde (blanco de plomo), un material que ya se usaba en el siglo XIV y fue desechado por tóxico en el siglo XIX,  destacan los volúmenes del cuerpo.

Alejandro de la Cruz Desnudo con piedra 1771

Alejandro de la Cruz Desnudo con piedra 1771

Otro que utiliza un palo

Blas Martín Hidalgo. Desnudo con piedra 1757

Blas Martín Hidalgo. Desnudo con piedra, 1757

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Evolución

Hacia final de siglo la línea se hace más nítida

Luis Rascón Desnudo con piedras 1790

Luis Rascón. Desnudo con piedras, 1790

Y cuando Antonio Martínez dibuja en Roma, pensionado en la Academia de España, esa precisión se acentúa

Antonio Martinez Desnudo con piedra 1799 a Roma

Antonio Martinez. Desnudo con piedra, 1799 “a Roma”

en contraste con sus ejercicios anteriores en Madrid

Antonio Martinez Desnudo con piedra s.f.

Antonio Martinez. Desnudo con piedra. s.f.

Podríamos seguir, pues hay en la colección muchos ejemplos de modelo apoyada en un bloque de piedra. Pero en un próximo domingo comentaremos otra curiosa forma de mantener el equilibrio y hacer más difícil la labor del dibujante.

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Para finalizar, he aquí un ejemplo de otro modelo que, siendo de escayola, no tenía que sufrir para mantenerse inmóvil, una copia del llamado Gladiador Borghese cuyo original está en el Louvre.

Entre los ejercicios que lo representan éste es el más antiguo de la colección. De aquel alumno aventajado sólo nos ha quedado el nombre

Guerrero Borghese Pedro Sasso y Sani 1786

Pedro Sasso y Sani. Guerrero Borghese, 1786

Y este otro al carboncillo obtuvo uno de los premios  del curso del 1911

Guerrero Borghese José Nogué Massó 1911 Premio

José Nogué Massó. Gladiador Borghese, 1911 (premiado)

Aquel catalán, alumno de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, se llamaba José Nogué Massó (1880 – 1973). Llegó a ser director de la Academia de España en Roma y catedrático de dibujo y director de la Escuela de Artes y Oficios de Jaén.

Este otro es un aspirante que no llegó tan lejos aunque, sin saberlo, intentaba emularlos cuando dibujaba la misma estatua, pero en Roma y un siglo más tarde…

Este bloguero dibujando en la gipsoteca de Roma.

Dibujando en 2011 en la Gipsoteca de la Sapienza en Roma.

Pero mejor sería darse una vuelta por el Louvre para ver el original en mármol

Gladiador Borghese. Siglo III a.C. Louvre

“Gladiador Borghese” de Agasias de Éfeso. Siglo III a.C. Louvre. Foto Ryan Bauman

 


Nota:  La Colección de dibujos antiguos de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de Madrid se puede consultar pinchando aquí

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Breverías erasmianas (XXXIII): “Qui mori nolit ante tempus” (Sin ganas de morir antes de tiempo)

31 diciembre, 2017
Vaso ático con escena de banquete. 420 a.C. Foto Marie-Lan Nguyen. Wikipedia Commons

Vaso ático con escena de banquete. 420 a.C. Foto Marie-Lan Nguyen. Wikipedia Commons

Se acaba 2017 y no faltarán quienes dediquen la última noche del año a imitar a los sibaritas, habitantes de la ciudad de Sybaris en la Magna Grecia, de quienes se dice que llevaban una vida de placeres refinados. Si alguno de mis lectores vive en un lugar donde el sol sólo calienta un poco en las horas centrales del día, quizás sufra el mismo síndrome de aquellos griegos del sur de la península itálica y sucumba a la tentación de ocupar la fría noche en libaciones y orgías y el amanecer en roncar en la cama, postrado por la resaca.

Es eso lo que cuenta con ironía Ateneo, el mayor experto en banquetes y compilador de recetas culinarias de la antigüedad grecorromana. Pero no nos adelantemos al comentario de Erasmo en uno de los adagios de su colección, que, para equilibrar la cosa, se referirá también a dos estoicos romanos, quienes no eran tan conciliadores como el gastrónomo griego con aquellas costumbres libertinas, ni con la creencia de que el desenfreno de ocasos y amaneceres te mantiene más eficazmente en vida.

En todo caso, Erasmo tenía una fe ciega en las cualidades salutíferas del vino de Borgoña. Así que imagino que en tal noche como la de hoy brindaría, con una copa del barrilito que siempre le acompañaba en sus viajes, por que el año entrante fuese para todos mejor y menos violento. Así que no hay razón para no imitarle, aunque con la debida moderación.

Pero, les dejo con el texto y ¡que tengan un buen 2018!

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“Qui mori nolit ante tempus”  

Sin ganas de morir antes de tiempo

Adagio I, II, 94.

 

Ateneo, en sus diálogos de sobremesa cita un proverbio relacionado con los habitantes de Sibaris:

“entre los sibaritas, quien no quiere morir antes del tiempo que el destino le reserva no debe ver ni la puesta ni la salida del sol”.

Comenta que el dicho era corriente en Sybaris, porque la ciudad estaba situada en una depresión, una especie de valle encajonado; de modo que, en verano, de mañana y de tarde hacía un frío inmenso y al mediodía un calor insoportable.

Edición de los Deipnosophistae. Leiden 1657

Edición de los Deipnosophistae (Banquete de los eruditos). Leiden 1657

Cicerón en “De finibus” explica que lo mismo se atribuía a los asotos (libertinos), nombre de una raza de gentes, famosa por su vida desenfrenada, que al ocaso estaban borrachos y por la mañana roncaban.

Columela, en el proemio de su “De re rustica” (De la agricultura), usa este dicho para referirse a los gandules que pasan sus noches en la lujuria y la embriaguez y sus días durmiendo y jugando:

Columela. De la agricultura. Madrid. 1871. Ejemplar de la BNE

Columela. De la agricultura. Madrid. 1871. Ejemplar de la BNE

“De manera que, para ir bien preparados a nuestras orgías glotonas, cocemos en las saunas nuestras cotidianas indigestiones y nos deshidratamos sudando para excitar la sed, pasamos las noches en desenfrenos y borracheras y los días en jugar y dormir, y nos consideramos afortunados por no ver ni la salida ni la puesta del sol”

Embriaguez en Pompeya.

Embriaguez en Pompeya

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He traducido del texto original latino publicado en  Les Adages d’Érasme, présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), Lyon, 2010, pp. 241-242, que reza así

“Athenaeus in Sermonibus convivialibus de Sybaritis hujusmodi refert  proverbium : Qui non velit apud Sybaritas ante diem  fatalem mori, eum haud oportet solem conspicere nec occidentem nec orientem. Hoc ideo vulgo jactatum scribit, quod Sybaritarum civitas in humili loco ac velut in convalle sita fuerit, ut aestatis tempore mane pariter ac vesperi frigus immensum sentirent, meridie intolerandum ardorem. Cicero libro De finibus bonorum secundo docet idem dictum in quosdam Asotos, cui genti nomen inditum est a luxu vitae. Nam sub solis occasum erant ebrii, mane stertebant. Columella in prooemio Rerum rusticarum usurpat in ganeones, qui noctes libidinibus et ebrietate, dies somno vel ludo consumunt. Mox deinde, inquit, ut apti veniamus ad ganeas, quotidianam cruditatem Laconicis excoquimus et exusto sudore sitim quaerimus noctesque libidinibus et ebrietatibus, dies ludo vel somno consumimus. Ac nos dicimus fortunatos, quod nec orientem solem videmus nec occidentem”

 

Referencias: 

  • Sobre el Banquete de los eruditos de Ateneo ver aquí
  • Sobre Columela ver aquí , y para leer su obra De la Agricultura pinchar aquí 

La buena noche

24 diciembre, 2017
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Diálogo. Foto R.Puig

Diálogo. Foto R.Puig

Hay noches junto al mar que se anuncian poco a poco, con el remordimiento de robar la luz del día.  Los poetas lo saben.

Los cantos rodados asisten a la conversación de la tímida noche con el día, la noche le habla pudorosa y el rumor de la orilla es el eco de su diálogo.

El día se consume en un derroche de fuegos, homenaje a la centinela de nuestros sueños.

Homenaje. Foto R.Puig

Homenaje. Foto R.Puig

Del incendio esperaríamos pavesas, mas lo que aletea en las alturas es un inmenso hosanna, un sendero por el que tropeles de arcángeles marchan.

Senderos de arcángeles. Foto R.Puig

Senderos de arcángeles. Foto R.Puig

Las luces en la orilla son antorchas de pastores que buscan cobijo antes de que la noche caiga, vaqueros de otros siglos, de cuando la ribera era vía pecuaria, tan antigua como los senderos de Judea.

Quiero pensar que sí, que esta noche y este cobijo, que han visto en fugaz encuentro a pastores y ángeles, son el símbolo de un deseo, ancho como la tierra, de que todas las noches del mundo sean buenas.

Noches buenas, noches que a todos cobijan, noches que para todos alcanzan.

Alguien camina en esta noche. Foto R.Puig

Alguien camina en esta noche. Foto R.Puig

 

 

En el XXX aniversario de la muerte de Marguerite Cleenewerck de Crayencour (Marguerite Yourcenar)

17 diciembre, 2017
Marguerite Yourcenar

Marguerite cuando ya comenzaba a firmar como Marguerite Yourcenar

Para Agnès

Hace algunos años una compañera de trabajo en Bruselas, estudiosa de la obra de Marguerite Yourcenar, al darme a leer su magnífica tesis doctoral (*) sobre el papel de la imagen y de la obra de arte en el proceso de creación de la escritora, me ayudó a entender qué alturas puede alcanzar la prosa en el ejercicio literario de la écfrasis. He de añadir que, si hubiera yo tenido las cualidades de escritor requeridas me hubiese gustado ser capaz de describir las obras de arte como Marguerite lo hacía.

Todo esto viene a cuento de los actos conmemorativos que desde hace algunas semanas se llevan a cabo en Bélgica a los treinta años de su muerte, tal día como hoy de 1987. No he podido ir a ninguno de esos coloquios, exposiciones y representaciones teatrales, entre otros actos que rinden homenaje a su obra;  así que yo agrego mi pequeño tributo a la autora de las Mémoires d’Hadrien y de la L’Œuvre au Noir, entresacando de los Archives du nord (1977) una de sus écfrasis.

Marguerite Yourcenar (Bruxelles, 1903 – Northeast Harbor, Maine, 1987)

Marguerite Yourcenar (Bruxelles, 1903 – Northeast Harbor, Maine, 1987)

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El juramento de los bátavos o la conspiración de Claudius Civilis

(Museo Nacional de Estocolmo)

En el primer capítulo de Archivos del norte, titulado la noche de los tiempos, Marguerite Yourcenar compara el carácter irredento de sus antepasados del Flandes occidental, los Bieswal del siglo XVII, reacios a cualquier concesión a los reyes de Francia, con los bátavos seguidores de Claudius Civilis (Gaius Julius Civilis)

Sintetiza las virtudes y extremos del carácter flamenco recurriendo a la écfrasis del cuadro de Rembrandt, protagonizado por aquel legendario jefe que encabezó la revuelta  bátava contra los romanos y sus compañeros de conspiración, donde entreve algunos rasgos que, a quienes hemos residido muchos años en Bélgica, no nos resultan extraños, y que comparten los habitantes de ambos Flandes, el occidental francés (de donde eran los Cleenewerck de Crayencour) y el oriental belga.

Rembrandt. La conspiración de los bátavos. Museo Nacional de Estocolmo

Rembrandt. La conspiración de los bátavos. Museo Nacional de Estocolmo

Rostros eternos de partisano, de correbosques, de plebeyo, de parlamentario insumiso y de proscrito. Aquellos que, desde la época de Cesar, se refugiarían en Bretaña en compañía de Commio, su jefe atrebate, inaugurando, o quizás continuando, el perpetuo ir y venir de los exiliados entre las costas belgas y la futura Inglaterra. Más tarde, se habrían incorporado al movimiento de Claudius Civilis, el resistente bátavo cuya red se extendía hasta aquí. Los vemos, tal como los vio Rembrandt, en alguna sala subterránea alumbrada por una lámpara incierta, quizás algo borrachos, jurando la muerte de Roma o, algo más fácil de acometer, su propia muerte, mientras levantan hacia lo alto sus hermosas copas de cristal de importación renana y de factura alejandrina, cargados de joyas bárbaras, degustando a la vez su lujo rústico y su peligro.

Ya se constatan ciertos rasgos de esa raza a la vez astuta e intratable: la incapacidad de unirse, salvo en la fogosidad del momento, regalo de las malas hadas celtas, el rechazo a someterse a cualquier tipo de autoridad que explica en parte toda la historia de los Flandes, contradicho a menudo por un espeso apego al dinero y a las ventajas de aceptar todos los statu quo, el amor a las bellas palabras y a las bromas groseras, el apetito sensual, un sólido gusto de vivir transmitido de generación en generación, y que constituye justamente el único patrimonio inalienable.

Rembrandt. La conspiración de los bátavos. Detalle. Foto R.Puig

Rembrandt. La conspiración de los bátavos. Detalle. Foto R.Puig

Visages du partisan, du coureur des bois, du Gueux, du parlementaire rétif et du banni éternels. Ceux-là, du temps de César se seront réfugiés en Bretagne avec Komm, leur chef atrébate, inaugurant, ou continuant peut-être, le perpétuel va-et-vient de l’exil entre les côtes belgiques et la future Angleterre. Plus tard, ils auront adhéré au mouvement de Claudius Civilis, le résistant batave dont le réseau s’étendit jusqu’ici. Nous les voyons, tels que les a vus Rembrandt, dans quelque salle souterraine éclairée par une incertaine lanterne, un peu saouls peut-être, jurant la morte de Rome ou, ce qui est plus facile à réaliser, leur propre mort, en levant très haut leurs belles coupes de verre d’importation rhénane et de facture alexandrine, chargés des bijoux barbares, et goûtant tout ensemble leur luxe rude et leur danger.

Nous constatons déjà certains traits de cette race à la fois avisée et intraitable : l’incapacité de s’unir, sauf dans le feu du moment, cadeau des mauvaises fées celtes, le refus de plier sous une autorité quelconque qui explique en partie toute l’histoire des Flandres, combattu souvent par un attachement épais à l’argent et aux aises qui fait accepter tous les statu quo, l’amour des belles paroles et des grasses plaisanteries la fringale sensuelle, un solide goût de la vie légué de génération en génération, et qui constitue bien le seul patrimoine inalienable.

Marguerite Yourcenaur, Archives du Nord, Paris, Gallimard, 1977, pp. 26 -27

(la traducción es mía)


 


Notas:

(*)  Agnès Fayet, Le rôle de l’image et de l’œuvre d’art dans le processus de création de Marguerite Yourcenar: una referencia aquí

En la web:

Marguerite Yourcenar et la non-violence : un combat littéraire d’avant-garde par Agnès Fayet:  AQUÍ

Marguerite Yourcenar et  Les voies secrétes du mysticisme 
par Agnès Fayet : AQUÍ  

Écrivains voyageurs : Marguerite Yourcenar et le kaléidoscope du monde (Le Devoir)
Page de référence : ICI

Les Flandres avec Marguerite Yourcenar – Invitation au voyage (Arte)
Page de référence : ICI

Marguerite Yourcenar à travers sa correspondance par Jean-Pierre Castellani (Diacritik)
Page de référence : ICI

Marguerite Yourcenar sous la coupole par Pierre Boisdeffre
Revue des Deux Mondes, ICI

 

Me han llegado unos poemas

10 diciembre, 2017

 

Paisaje de invierno. Caspar David Friedrich

Paisaje de invierno. Caspar David Friedrich

Para Bernardo

Me han llegado unos poemas desde el Perú, son de la lectura pública de un amigo poeta, Bernardo Regal. Coincide con que estoy leyendo un hermoso estudio del tenor inglés Ian Bostridge dedicado al Winterreise (“Viaje de invierno”) de Franz Schubert (1797-1828), famoso ciclo para voz y piano de 24 lieder con letra del poeta Wilhem Müller (1794 – 1827): Schubert’s Winter Journey. Anatomy of an obsesion, New York, Alfred A.Knopf, 2015, 502 pp. Todavía no hay edición castellana. Por mi parte me estoy sirviendo de la reciente edición italiana de Il SaggiatoreBostridge lleva muchos años ofreciendo su recital del Viaje de invierno.

Como Bernardo Regal es poeta y además tiene las virtudes de saber alemán y de tocar el piano, dos cualidades estas que a mí me faltan, he decidido, en primer lugar, reproducir aquí uno de los poemas que me ha enviado desde Lima:

REVELACION

Caminé varios inviernos por las mismas rutas que las gaviotas

sobre la playa conocen de memoria.

Escuché las voces de todos los abismos

y descubrí que fui educado para ver la puesta de sol en silencio

sin que el viento quiera llevarse mis palabras y las escuchen

los enamorados buscadores de ilusiones.

Descubrí que fui adiestrado para cerrar todas las puertas

y estar solo, encerrado en los sueños de los niños.

Nadie sin embargo me avisó que era para estar contigo

y esperar que amanezca la mañana siempre juntos

aunque todos los demás estén dormidos todavía.

 

Bernardo Regal Alberti

Y en segundo lugar, de ofrecerle el texto del quinto lieder del Wintereisse de Schubert y la interpretación del barítono Dietrich Fischer-Dieskau con Gerald Moore al piano

 

El tilo del poeta Wilhem Müller en Bad Sooden-Allendorf

El tilo que reemplaza desde 1912 al plantado por el poeta Wilhem Müller en Bad Sooden-Allendorf

 

Der Lindenbaum

Am Brunnen vor dem Tore

Da steht ein Lindenbaum;

Ich träumt in seinem Schatten

So manchen süßen Traum.

Ich schnitt in seine Rinde

So manches liebe Wort;

Es zog in Freud’ und Leide

Zu ihm mich immer fort.

.

Ich mußt’ auch heute wandern

Vorbei in tiefer Nacht,

Da hab’ ich noch im Dunkel

Die Augen zugemacht.

Und seine Zweige rauschten,

Als riefen sie mir zu:

Komm her zu mir, Geselle,

Hier find’st du deine Ruh’!

.

Die kalten Winde bliesen

Mir grad ins Angesicht;

Der Hut flog mir vom Kopfe,

Ich wendete mich nicht.

.

Nun bin ich manche Stunde

Entfernt von jenem Ort,

Und immer hör’s ich’s rauschen:

Du fändest Ruhe dort!

.

El Tilo

Junto al pozo, fuera de la verja,

crece un tilo.

A su sombra sueño.

¡Cuantos dulces sueños !

En su corteza he grabado

muchas palabras tiernas.

En la alegría y en la tristeza

me cobijará su sombra.

.

Esta noche hube de pasar ante él

envuelto en las sombras de la noche.

Y de nuevo en la oscuridad

cerré los ojos.

Y sus ramas se agitaron

como si me llamaran.

“Ven a mi, joven.

Aquí encontrarás reposo.”

.

¡El viento

me azotó la cara!

Mi sombrero voló.

Yo no me di la vuelta.

.

Ahora varias horas de camino

me separan de ese lugar

y aún sigo oyendo su susurro:

“Aquí hallarías reposo.”

.

Versos de Wilhem Müller

Traducción de  Sergio Quinto Serna 1999

Abandonos

3 diciembre, 2017

Para Martin

Recientemente he sabido que si un indio paiute de América del Norte te amonestaba con la frase “has perdido tu sombra” significaba lo mismo que decirte que has perdido tu alma, que ya estás muerto aunque camines.

No sé si ustedes miran mucho al suelo cuando caminan. Supongo que con la edad y por miedo a tropezar se va haciendo más frecuente que prestemos atención a donde ponemos los pies. Así que no se preocupen, no lo hago por miedo a que mi sombra me haya abandonado, no, al menos no todavía. Es por el motivo prosaico de no dar con mis huesos en el suelo.

Pues bien, ocurre con frecuencia que por los pavimentos y adoquinados de nuestras calles hay no pocas trazas del paso de las personas. Pueden ser tan comunes como las inevitables colillas, pero, a veces, adquieren la cualidad de signos.

Hace poco, a escasa distancia uno de otro, percibí dos de estos signos, que sin querer, te interpelan.

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De un escrito perdido en Gotemburgo

La misiva pisoteada. Foto R.Puig

La misiva pisoteada. Foto R.Puig

Al principio, me emocioné pensando que era una misiva tirada al suelo por despecho, una señal de que algo penoso le había sucedido al que la abandonó a su suerte, cebo de meteoros, pasquín y recuerdo entregado al olvido, una hoja más de las que, piadosas y desde los árboles. han venido a sumarse a su destino.

Pero mis impulsos contaminados, no por las letras de la canción ranchera sino por subconscientes reminiscencias becquerianas, me traicionaban. ¿Carta de despido o, más triste aún, de despedida? ¿Mandato judicial, o más lastimoso, demanda de divorcio?  ¿La tiró con rabia su destinatario o le movieron la frustración o la desesperación?

Mis pensamientos dejaron de volar en alas de la poesía cuando, examinando la foto con detalle percibí cuatro palabras que explican el sentido de la misiva: “Morgan Stanley. ACCOUNT STATEMENT”.

En todo caso ¿le estarían diciendo al destinatario que había perdido su sombra? Quizás sí, pues hay muchos para quienes perder dividendos o ver disminuir el capital que consideraban bien colocado es peor que perder la propia sombra.

No obstante, cuando, pobre de mí, me aventuro en la página oficial del banco de inversiones más poderoso del mundo me encuentro con un descubrimiento: nunca sabremos del todo cuan útiles pueden ser los dibujos del sufrido Michelangelo Buonarroti. ¡Cómo no me había dado cuenta de que fue un eximio antecesor de nuestros emprendedores inversores! ¡Me lo acaba de revelar Morgan Stanley!

What can we learn about work, career and success from a Renaissance master who lived 500 years ago? Quite a lot, as it turns out…

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¿Qué nos enseñan el trabajo, la carrera y el éxito de un maestro del Renacimiento que vivió hace quinientos años? Bastante, como resulta de…

Michelangelo Buonarroti. Estudios para la Sibila Libia. Metropolitan N,Y

Michelangelo Buonarroti. Estudios para la Sibila Libia. Metropolitan Museum N,Y

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Así que la poesía que ya se insinuaba en mi cabeza…

De la calle

en el asfalto mojado

de su destinatario

por despecho

tal vez arrojada…

tuve que cambiarla por esta otra…

Por el suelo mojado

de otoño

de una hoja de abedul

por piedad arropadas

se arrastraban

las cifras de ahorro

de un global

inversor

¡aymé!

nunca sabremos

si buenas

o malas!

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De un chupete caído entre adoquines

El chupete caído. Foto R.Puig

El chupete caído. Foto R.Puig

Poderoso contraste el de este otro signo: la suavidad del caucho flexible que remite a la delicada boca de un bebé entre las fauces de los adoquines de granito, compactados por negros corpúsculos de una materia asfáltica apenas moteada de color por un escuchimizado brote verde y por diminutos cristales de cuarzo, uno de ellos transparente y algunos de pálido rosa.

El aro roto del chupete pende apenas de su cabecilla azul y ocre, la que hace no mucho debió oscilar entre los labios de la criatura hasta que la propulsó con el movimiento de sus encías predentales, mientras la mamá o el papá empujaba su sillita de paseo, más pendiente de los hermanitos, que del pacificador que caía al suelo, tras alguna que otra manopla de los niños.

Y el bebé sentía que…

 

Estaba,

ya no está

la redonda cosa,

blando placebo

de la teta de mamá.

Ha volado,

no la chupo ya.

.

Pero esto

no parece

a nadie

preocupar,

qué remedio

sino ponerme

 a berrear.

¡¡¡ Buaaaaaa!!!

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Foto Chupetes.com

Foto Chupetes.com