Saltar al contenido.

Elogio de la nimiedad (VIII): ripios del desayuno

21 octubre, 2018
Siesta canina en la Vall d.Ebo. Foto R.Puig

Siesta canina en la Vall de Ebo. Foto R.Puig

Estaba ya tentado de hacer novillos este domingo. Además una cantata de Bach en la radio me invitaba a la pereza del bloguero, esa que te asalta cuando la semana ha estado mediada por un vuelo low cost y la resaca consiguiente.  Pero, al descargar algunas fotos de mis últimas semanas por las tierras de mi abuela materna, algunas me han devuelto a mis deberes.

Fue en la Vall de Ebo, el cuatro de octubre, en un restaurante al que vamos de pascuas a ramos a comer los platos de los pueblos serranos de la Marina Alta. Hay a sus puertas dos perros reviejos, que siempre parecen estar a punto de estirar la pata y sin embargo, cuando de año en año volvemos, siguen ahí en absoluta indolencia canina o, visto de otro modo, en la mayor placidez.

Y me he dicho : “¡aún no estás ahí!

Así que, a pesar de que había cerrado los ojos (como es de rigor cuando te mece la música de Bach) he oído una voz (no sé si en alemán o en latín) que, entre los vaivenes de la música del genio de Leipzig, me susurraba : “¡abre los ojos y cumple con tu precepto dominical!”

Despertar canino en la Vall d'Ebo. Foto R.Puig

Despertar canino en la Vall de Ebo. Foto R.Puig

La verdad es que, desde el miércoles por la tarde hasta esta mañana de domingo, no puedo destacar muchas nimiedades. No me refiero obviamente al mundo mundial del que se ocupa mi amigo José María Tortosa, donde, gira que te gira, sigue sucediendo de todo, y no precisamente cosas nimias. Más bien, se trata de esas banalidades mías que a menudo rumino en estas páginas.

Pero veamos…

El día antes de volar de Alicante a Gotemburgo, frente a mi balcón el cielo se adornaba con brochazos de amarillo Nápoles.

MIércoles 17 de octubre. Atardecer en la Almadraba. Foto R.Puig

MIércoles 17 de octubre. Atardecer en la Almadraba. Foto R.Puig

Diríase que el espíritu de Rubens andaba enredando entre los nubarrones de un temporal que se anunciaba mientras yo hacía las maletas.

No dejó de llover en toda la noche.

A la mañana siguiente la visión era una mezcla de grisalla, morado y plata. Un charco inmenso el mar, y los modestos aguazales que la lluvia había dejado y que la luz dignificaba.

Jueves 18 de octubre. La mañana desde el balcón.. Foto R.Puig

Jueves 18 de octubre. La mañana desde el balcón.. Foto R.Puig

Y aquí me tienen, mañana de domingo en costas escandinavas, en horas de desayuno, frente a los entes de una prosaica mesa de cocina.

Es la leche. Foto R.Puig

Es la leche. Foto R.Puig

A mí este vaso glauco

a la edad pueril

me ha transportado

.

“¡Bebe niño la leche!

¡Acábatela toda!

¡Si no, no crecerás!”

.

Nadie entonces sabía

que la lactosa

podía ser peligrosa.

.

Es la pera. Foto R.Puig

Es la pera. Foto R.Puig

Pequeña cachiporra

verde, amarilla o pecosa

la pera es otra cosa.

.

Robada del vecino

si decirse puede

sabe aún más sabrosa.

.

Es fruta muy jugosa,

la comas a mordiscos

o te la den con queso.

.

Aquí hay tomate. Foto R.Puig

Aquí hay tomate. Foto R.Puig

No hay por mi Alicante

desayuno o almuerzo

sin tu pan con tomate.

.

Con kilos de este fruto

y otros tantos de azúcar

creaba mi abuela confitura.

.

Pero -¡ay!- (hábito estúpido)

su espachurre en las calles

hoy llaman tomatina.

Cafecito matinal. Foto R.Puig

Cafecito matinal. Foto R.Puig

Es mi ripio final

una modesta laudatio

del fruto del cafetal.

.

Mis amigos colombianos

acostumbran al café solo

llamar tinto.

.

Hasta Bach lo cantó

y gracias a esa taza

hoy el blog despegó.

Gato en la Vall d.Ebo. Foto R.Puig

Gato en la Vall de Ebo. Foto R.Puig

Así que ahora estoy despierto como este gato de la Vall de Ebo vecino de los viejos canes sesteantes.

 

 

 

Los blues de la Almadraba

14 octubre, 2018
Foto R.Puig

Jinetes en el cielo. Foto R.Puig

 

Azul

Hay tardes, yo no sé,

cuando los cielos son mar

y la mar cielos.

.

Hay tardes, yo no sé,

cuando volubles los azules vuelan

en enjambres.

 

Azules. Foto R.Puig

Azules. Foto R.Puig

Hay tardes, yo no sé,

cuando vagamos escindidos

por las orillas.

.

Hay tardes, yo no sé,

cuando las olas son aire

y el aire espumas.

 

Nubes como espumas. Foto R.Puig

Nubes como espumas. Foto R.Puig

Hay tardes, yo no sé,

cuando las nubes al mar

raptan las almas.

.

Hay tardes, yo no sé,

cuando del cielo el azaroso azul

secuestra sentimientos.

 

Pensar azul. Foto R.Puig

Pensar azul. Foto R.Puig

 

Ce bleu me colle aux lèvres

Celui qui bien tard a compris qu’il ne saura jamais le pourquoi ni le comment des choses, et dont le cœur mangé dérive entre deux eaux, enfouit dans les étoffes de la mer son amertume et son désir. Encore espère-t-il du large un secours, des rafales de ciel, un peu de sang neuf, ce qu’il faut de chair pour chauffer ses os, et peut-être même, les beaux soirs, trois milligrammes d’éternité qui fondent lentement sur la langue.

.

Este azul se adhiere a mis labios

Quien bastante tarde ha comprendido que nunca sabrá ni el porqué ni el cómo de las cosas, y cuyo corazón consumido deriva entre dos aguas, sepulta en los abismos del mar su amargura y su deseo. Aun así espera del alta mar un alivio, ráfagas de cielo, algo de sangre nueva, lo que de carne precisa para caldear sus huesos, y puede que incluso, los bellos atardeceres, tres miligramos de eternidad fundiéndose lentos en la lengua.

Jean-Michel Maulpoix, “Une histoire de bleu”,

Paris, Poésie / Gallimard, 1992, p. 104 (la traducción es mía)

Miligramos de eternidad. Foto R.Puig

Miligramos de eternidad. Foto R.Puig

 

Un paseo en el corazón volcánico de Inglaterra

7 octubre, 2018
"The old man" of the Beacon Hill. Foto R.Puig

“The old man” of the Beacon Hill. Foto R.Puig

Hace seiscientos millones de años, durante el período Ediacárico, a finales del “supereón” Precámbrico, en lo que hoy son las alturas del Beacon Hill en el condado de Leicester, las cenizas de varios volcanes se fueron depositando en el fondo de lo que por entonces era mar. Esos sedimentos son hoy ariscos roquedales que se alzan en el corazón de Inglaterra, a poco distancia de las ciudades de Leicester y de Loughborough, situadas en las llanuras de los Midlands. Los beacon son antiguas torres de señales en lo alto de una colina, sobre las cuales se encendían fuegos para transmitirse mensajes desde una a otra.

Nada más abandonar el aparcamiento, entrando en este parque, que es parte de la comarca de Charnwood Forest, nos reciben “el pastor y su carnero”.

The shepard and the ram by Peter Leadbeater. Beacon Hill. Foto R.Puig

“The shepard and the ram” by Peter Leadbeater. Beacon Hill. Foto R.Puig

El parque es una amable espacio para los paseos familiares de fin de semana. Descendemos por un camino flanqueado por estas rocas metamórficas, de las más antiguas de Inglaterra y Gales y que fueron cenizas de volcanes. Son duras y resistentes a la erosión.

 

Roquedal en Beacon Hill. Charnwood Forest. Foto R. Puig

Roquedal en Beacon Hill. Charnwood Forest. Foto R. Puig

Quienes más disfrutan son los niños que lógicamente no resisten el deseo de encaramarse en ellas. Un buen lugar de entrenamiento para futuros alpinistas.

Un futuro escalador en Beacon Hill. Foto R.Puig

Un futuro escalador en Beacon Hill. Foto R.Puig

O de instrucción micológica, sobre todo en materia de setas que no se deben comer…

Un hongo de fábula. Foto R.Puig

Un hongo de fábula. Foto R.Puig

Aunque algunas sean muy útiles para los gnomos cuando quieren guarecerse de las lluvias.

Paraguas para los enanitos del bosque. Foto R.Puig

Paraguas para los enanitos del bosque. Foto R.Puig

En este parque, además de los gnomos, que por desgracia el otro día se escondieron de nosotros, también hay gigantes que con un poco de suerte aparecen desde sus cobijos subterráneos para observarnos.

Un gigante narigudo en Beacon Hill. Foto R.Puig

Un gigante narigudo en Beacon Hill. Foto R.Puig

Nuestro escalador se lo ha pensado dos veces y ha preferido no treparle por las barbas, no fuese que el gigante tuviera ganas de desayunar niño crudos.

Así que seguimos el paseo entre árboles y piedras

Robles y rocas en Beacon Hill. Foto R.Puig

Robles y rocas en Beacon Hill. Foto R.Puig

Mientras ascendemos la colina un viejo roble nos regala una ocasión para extasiarnos

Un hermoso roble en Beacon Hill. Foto R.Puig

Un hermoso roble en Beacon Hill. Foto R.Puig

Llegando a las alturas del toposcopio 

El toposcopio de Beacon Hill y vista de Loughborough. Foto Wikimedia

El toposcopio de Beacon Hill y vista de Loughborough. Foto Wikimedia

el tiempo no es el que aparece en la Wikipedia y la lluvia nos sorprende

El día se ha nublado en Beacon Hill. Foto R.Puig

El día se ha nublado en Beacon Hill. Foto R.Puig

Tras una excelente comida en la taberna de un pueblo cercano, nos despedimos del Leicestershire  en un vuelo low cost. 

El atardecer nos sorprende en otras latitudes

Cambio de latitud. Foto R.Puig

Cambio de latitud. Foto R.Puig

 

 

 

Breverías erasmianas (XXXVI): “Usque ad aras amicus” (Amigo hasta el ara del altar)

30 septiembre, 2018
Amanecer en Marte. Foto NASA

Amanecer en Marte. Foto NASA

Volvemos a los adagios que Erasmo de Rotterdam comentó en su extensa obra Adagia collectanea, que comenzó a publicar en el año 1500 y amplió en sucesivas ediciones durante toda su vida. Son “proverbios de sabiduría antigua” que en su mayorías siguen encerrando lecciones para nuestro tiempo.

En el caso del que traemos hoy aquí, el exordio de sus comentario nos recuerda que no es su propósito recoger en la colección todo tipo de apotegmas, pues sólo selecciona los que responden a las características de los proverbios. Otro aspecto importante es que el adagio haya sido usado o comentado por eminentes autores (“a magnis celebratum auctoribus”).

.

“Usque ad aras amicus”

La amistad acaba en el ara del altar

Adagio III, ii, 10

Eso respondió Pericles a uno de sus amigos que le pidió su apoyo cuando fue imputado por falsedad…

“Es mi deber servir a mis amigos, pero sólo hasta el altar”

.

Responsum est autem a Pericle, quem cum amicus quispiam rogaret, ut in causam quadam sua gratia falsum dejeraret…

“Oportet me commodare amicis, sed usque ad aras”

Como recuerda Erasmo, este adagio se entiende por la antigua costumbre de jurar poniendo la mano sobre el altar :

Olim jurantes aram manu contingebant

En el comentario remite a las fuentes clásicas en las cuales se utiliza este proverbio en tal sentido. Por ejemplo en el ensayo de Plutarco (Obras morales) sobre “La falsa vergüenza”.

El mensaje del adagio es que a veces cuando queremos ponernos de parte de un amigo respondiendo a sus deseos, puede que nos parezca correcto alejarnos un poco del camino recto, pero sólo a condición de que no violemos el respeto que todo ser humano debe a la Deidad.

.

…ne propter hominem amicum numinis reverentiam violemus.

(…)

En todo caso, hasta qué punto es posible por un amigo divergir de lo que es recto y cuándo hay que pararse lo discute por extenso y sabiamente Aulo Gelio en sus “Noches áticas¨(I, 3).


Notas

El Numen o la Deidad en una sociedad secularizada pienso que se puede interpretar como la fuente común de la Ética que de un modo u otro compartimos. En este caso, significaría que hay un límite a las obligaciones de la amistad, por ejemplo cuando un amigo o correligionario (también en sentido político) espera que le respaldemos cuando miente o incurre en falsedades.

El texto latino procede de  Les Adages d’Érasme, présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pag.1551. La traducción es mía.

 

 

 

Pilane forever (y 2)

23 septiembre, 2018
"Los desiguales juegan mejor". Olika leka bäst. Kent Karlsson. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Los desiguales juegan mejor”. Olika leka bäst. Bronce. Kent Karlsson. Pilane 2018. Foto R. Puig

Cuentos o fábulas de animales que actúan en grupo hay para todos los gustos, sobre todo en grupo de dos o de tres, como esta brigada de los desiguales de Kent Karlsson, un escultor natural de Gotemburgo (y tan viejo como yo) que ya expuso en Pilane una enorme liebre servicial.  Grupos de tres con su moraleja, recogidos en el sitio Fábulas para niños son por ejemplo El Asno, el Perro y el Lobo; El Buey, la Cigarra y la Hormiga; La Serpiente, la Comadreja y los Ratones; El Águila, la Gata y la Jabalina; El Asno, el Gallo y el León. 

Hay incluso un cuento de los hermanos Grimm que se convirtió en símbolo de toda una ciudad, la de Bremen…

Los cuatro músicos de Bremen. Foto mccrow.org.uk

“Los cuatro músicos de Bremen”. Foto mccrow.org.uk

.

Los desiguales

Pero volviendo a nuestro tema, salvo que consiga entrevistar a su creador y éste me revele algo, no consigo encontrar precedentes de una historia relativa a la cooperativa del perro, la lechuza y el conejo que este año aparecen tan hermanados en Pilane.

Los desiguales juegan mejor. Olika leka bäst. Kent Karlsson. Pilane 2018. Foto R.Puig

Los desiguales juegan mejor. Olika leka bäst. Kent Karlsson. Pilane 2018. Foto R.Puig

¿Un ejercicio de redacción para escolares? ¿A ustedes se les ocurre algo?

.

Huevo

Esto no es un animal, pero es su huevo, aunque sospecho que cocido.

La idea del huevo en su huevera, muy propia de la hora del desayuno, no se me va de la cabeza y me parece que por ahí van los tiros.

"Huevo". Aluminio. Hedwig Bergman. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Huevo”. Aluminio. Hedwig Bergman. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero, ojo, que yo soy partidario de escuchar siempre lo que me quieran decir los creadores. Así que, con la sincera intención de comprender la intención de esta artista sueca, he visionado los veinticinco minutos de un film donde presenta con variados destellos la labor y los significados de su obra: conceptual, decididamente conceptual, y elemental, querido Watson,

Huevo. Hedwig Bergman. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Huevo”. Hedwig Bergman. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero, no sé por qué, el caso es que me va invadiendo la sensación de que en cualquier momento este huevo va a ser propulsado hacia el espacio (¿se acuerdan ustedes del Sputnik?), y yo con él hacia un encuentro en la tercera fase.

.

Tierra

Earth. Bronce. Ida Koitila. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Earth”. Bronce. Ida Koitila. Pilane 2018. Foto R.Puig

Ida Koitila es una joven artista finlandesa que nos sorprende en Pilane con una hermosa escultura en bronce donde se entrelazan formas antropomórficas sumidas en una esfera vegetal, como raíces o brazos, que, más allá de los límites de la tierra, recuerda también los espacios de una esfera armilar. La obra también se ha filmado in situ en solo dos ligeros minutos hipnóticos que se repiten de buena gana.

Como suele ser frecuente, un grupo de turistas ha invadido el lugar, más pendientes de tomar el sol y de sus tarteras que del trabajo de la artista. Claro que esto no es Venecia, así que seamos comprensivos.

Comando invasor. Pilane 2018. Foto R.Puig

Comando invasor. Pilane 2018. Foto R.Puig

.

Tres osos

Tres osos. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Tres osos”. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

Estos ya no son animales desiguales, aunque siguiendo la tradición de los tres cerditos sería divertido escribir un cuento para estos tres osos de Laura Ford (una artista británica que ya expuso aquí en 2014 y 2015 sus irónicas obras en bronce).

Entre otras cosas, porque siendo osos los tres y marchando al mismo ritmo, sin embargo forman un equipo de habilidades distintas.

Este que parece el benjamín marcha feliz tocando el tambor.

El oso tamborilero. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

El oso tamborilero. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

El de los platillos camina más bien resignado, como pensando ¡quién me mandaría meterme en esto!

El oso tachin tachan. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

El oso tachin tachan. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero quien dirige el grupo es ciertamente alguien decidido a todo, una mano con la browning  y la otra en el bolsillo…

El oso pistolero. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

El oso pistolero. Bronce. Laura Ford. Pilane 2018. Foto R.Puig

¿Y si en realidad fuese una familia y la madre fuese la de la pistola, el padre el de los platillos y el nene el tamborilero?

¡Escritores, a vuestras plumas!

.

A la escucha del océano

Audioscopio oceánico. Acero cortén.Per Svensson. Pilane 2018. Foto R.Puig

¿Y esto qué es?

Desde las alturas de Pilane se divisa siempre el mar hacia el oeste, el sur y el este. Al fin y al cabo estamos sobre la isla de Tjörn.  No es raro pues que al artista multidisciplinar Per Svensson se le haya ocurrido plantar una enorme trompetilla en acero corten orientada hacia el este (¡imaginen cómo se observará desde ahí la salida del sol!), a través de la cual se escuchan esas confuses paroles que (Baudelaire dixit) la naturaleza deja parfois sortir, siendo en este caso el océano quien nos brinda l’expansion des choses infinies. 

Audioscopio oceánico. Acero corten. Per Svensson. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Audioscopio oceánico”. Acero corten. Per Svensson. Pilane 2018. Foto R.Puig

Si bien en este caso tenemos que caminar sobre las rocas y ascender por una escalera hasta una plataforma, donde se nos propone entablar un diálogo amplificado con el mar; eso sí, con la ayuda de algunas conversaciones grabadas por el artista, que resuenan en el interior del artefacto.

Audioscopio oceánico. Acero corten. Per Svensson. Pilane 2018. Foto R.Puig

Audioscopio oceánico. Acero cortén. Per Svensson. Pilane 2018. Foto R.Puig

En días de viento, como los que nos está trayendo el huracán Knud (primero de este otoño), no hay duda de que la escucha podría ser particularmente intensa.

.

Tony Cragg

Para terminar y como todos los años, no puede faltar en Pilane el británico Tony Cragg, a quien es de suponer que el Brexit no le afecte mucho, pues desde hace años está afincado en Alemania y también tiene taller en Suecia.

Sabe establecer simbiosis de bronce con las rocas de Pilane

Pool. Bronce. Tony Cragg. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Pool”. Detalle. Bronce. Tony Cragg. Pilane 2018. Foto R.Puig

o crear piezas de aspecto industrial, como mecanismos de transmisión de quién sabe que enorme motor…

Un bloque. Bronce. Tony Cragg. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Un bloque”. Bronce. Tony Cragg. Pilane 2018. Foto R.Puig

pero que en su interior semeja las corrientes de un sinuoso aparato digestivo o de una gruta cárstica

Hasta el año que viene

La tierra sobre la tierra. Bronce. Ida Koitila. Pilane 2018. Foto R.Puig

“La tierra” sobre la tierra. Bronce. Ida Koitila. Pilane 2018. Foto R.Puig

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pilane forever (1)

16 septiembre, 2018
Observando de Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Observando” de Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

La visita a Pilane en la isla de Tjörn es una costumbre mía. Cada año, desde 2011, repito. Esta vez hemos deambulado por este parque de escultura ambiental aprovechando uno de estos días de setiembre en que no llovió durante las primeras horas del día. Las nubes planearon sobre nosotros, dando alguna breve tregua al sol, pero nos perdonaron.

Pilane 2018. Visitantes y habitantes. Foto R.Puig

Pilane 2018. Visitantes y habitantes. Foto R.Puig

Merece la pena entretenerse en el trabajo de dos escultoras, una holandesa, radicada en Bélgica, Hanneke Beaumont, y otra del norte de Suecia, María Miesenberger, así que dedicaré dos crónicas a esta visita, comenzando por la de hoy.

Por cierto que la gigantesca cabeza de Anna de Jaume Plensa ha permanecido otro invierno meditando y dominando Pilane desde su promontorio más elevado. Vayas por donde vayas acaba por encontrarte, vigilando tus pasos, sin necesidad de verte.

Anna de Jaume Plensa y Observando de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Anna” de Jaume Plensa y” Observando” de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero vayamos por partes, comenzando por las tres obras (cinco figuras) que presenta la primera de las escultoras que cito.

.

“Conectados-Desconectados”

Connected Disconnected de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Connected-Disconnected” de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

La escultora es holandesa, aunque sus estudios de arte tuvieron lugar en Escuelas de Bruselas y alrededores y es en Bélgica donde tiene su estudio. Lo que tiene de especial su trabajo artístico es que no es seriado (contrariamente a las factorías de lo que he llamado aquí “la escultura de maniquíes”), pues ella moldea en arcilla (su materia preferida) todos sus trabajos. Esa es la tradición, por ejemplo de la escultura de Miguel ÁngelBernini que partían de la obra en arcilla antes de pasarla al mármol o, en el caso de Hanneke Beaumont, al bronce.

Los tres personajes de esta alegoría, como la mayoría de sus figuras, parecen situarse en un mundo intemporal y asexuado que participa de los colores terrosos o graníticos de este lugar arcaico.

Connected Disconnected de Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Connected-Disconnected” de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

Si bien, a juzgar por la atracción que estos seres (que no sabemos si se conectan o se desconectan) ejercen sobre los habitantes estables del lugar, habría que añadir que la artista ha quizás pensado más, al elegir la tintura del bronce, en las lanas de los ovinos de Pilane. Uno de las ovejas se rasca con fruición aprovechando el basamento de una de las esculturas.

Connected Disconnected. Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Connected-Disconnected”. Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

Sinceramente, si alguna vez estuvimos conectados -parecen decirnos- ahora andamos ya cada uno por nuestro lado.

Connected Disconnected de Hanneke Beaumont. Detalle Pilane 2018. Foto R.Puig

“Connected-Disconnected” de Hanneke Beaumont. Detalle Pilane 2018. Foto R.Puig

!Me he puesto perdida! ¿Me echa alguien una mano?

“Observando”

El cuarto personaje observa, no se sabe bien qué o para qué, pero su mirada denota una cierta expectación.

"Observing" de Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Observing” de Hanneke Beaumont. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

Aunque su postura no indica muchas ganas de levantarse.

“Dando un paso adelante”

¡Al fin alguien se pone en movimiento!

Stepping forward de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Stepping forward” de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

Con un rictus de hartura, huyendo quizás de la pasividad del grupo, cansada de vivir entre ovejas, la que parece ser una ella irritada se pone en marcha. Lo que contempla ante sí no parece ser halagüeño…

Stepping forward de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Stepping forward” de Hanneke Beaumont. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero peor es quedarse. ¿Acaso no es andando como se hace camino?

.

“Agarrándose”

Agarrándose. Holding on. María Miesenberger. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Holding on”. María Miesenberger. Detalle. Pilane 2018. Foto R.Puig

María Miesenberger ya expuso hace dos años en Pilane. Es una escultora sueca. Esta vez su criatura, una especie de spiderman, ya no es el hombre-avestruz de acero y bronce que escondía su cabeza en un hoyo. Ahora es un ser estilizado que prefiere encaramarse de forma inverosímil en los sitios más inesperados.

Holding on. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Holding on”. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

En un marco que encuadra dos perspectivas del paisaje

Agarrándose. Holding on. María Miesenberger y Anna de Jaume Plensa. Pilane 2018. Foto R.Puig

” Holding on”. María Miesenberger y “Anna” de Jaume Plensa. Pilane 2018. Foto R.Puig

Puede que esté intentando que Anna salga de su impasible meditación y abra los ojos para observar sus cabriolas. ¿Una propuesta para Jaume Plensa? Desde luego sería una sorpresa que, el año que viene, el artista nos descubra la mirada de su obra.

Agarrándose. Holding on. María Miesenberger y Anna de Jaume Plensa. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Holding on”. María Miesenberger y “Anna” de Jaume Plensa. Pilane 2018. Foto R.Puig

Por el momento nos quedaremos con las ganas…

“Cambio de dirección”

Así que, como cualquiera de nosotros haría, la spiderman, despechada, se va con sus piruetas a otra parte a practicar el más difícil todavía.

Cambio de dirección. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Change of Direction”. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

Pero ahora, para el nuevo riesgo, ha abandonado su brillante cuerpo de acero inoxidable y se ha transfigurado en un inquietante ser de bronce.

Cambio de dirección. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig (2)

“Change of Direction” María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

Oscura presencia que a las nubes desafía

Cambio de dirección. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

“Change of Direction”. María Miesenberger. Pilane 2018. Foto R.Puig

Ajenos a estas tensiones, los visitantes siguen tratando de alcanzar los diez mil pasos diarios que nos aconsejan los doctores

Sendereando por Pilane 2018. Foto R.Puig

Sendereando por Pilane 2018. Foto R.Puig

 

Castañas

9 septiembre, 2018
Advertencia por caída de castañas. Foto R.Puig

Advertencia por caída de castañas en el Parque Vasa de Gotemburgo. Foto R. Puig

Cuando ante los castaños de Indias que hay cerca de casa aparece de nuevo el cartel que aconseja, sobre todo si hay viento o lluvia, no aventurarse bajo sus altas copas, es que el otoño se avecina…

Justo ahora de este árbol

se desprenden castañas,

que pueden caer

sobre los coches aparcados

y sobre los paseantes.

Sea extremadamente cauto

si sopla el viento o llueve

Hoy en Suecia es día de elecciones al parlamento, a la región y a la comuna. Para mí que este cartel es también la metáfora de una amonestación a los votantes.

Castaña caida. Foto R.Puig

No olvide ponerse el casco. Foto R. Puig

.

Preotoñal

El pasado fin de semana podíamos aún, siendo osados, zambullirnos en un mar que ya empezaba a resfriarse.

Costa Oeste de Suecia.Ultimas zambullidas. Foto R.Puig

Al sur de Gotemburgo. Ultimas zambullidas. Foto R.Puig

Días de sentarse frente al mar y sentir que nos transporta lejos bajo velas ligeras

Costa Oeste. Foto R.Puig

E la nave va. Foto R. Puig

Perezosa, la luz solar ha comenzado a retirarse antes

Se va acortando la tarde. Foto R. Puig

Se acortan las tardes. Foto R. Puig

Ayer, el parque se tapizaba de hojas doradas

Preotoñal. Foto R.Puig

Preotoñal. Foto R.Puig

Ayer era ya día de no olvidar el chubasquero

Días de chubasquero. Foto R.Puig

Días de chubasquero. Foto R.Puig

Días de chubasquero. Foto R.Puig

Aquí no se arredra nadie. Foto R.Puig

Ya no son días de vino y rosas

Otro verano se ha ido. Foto R.Puig

Otro verano se ha ido. Foto R.Puig

.

Pero, como si sigo así me pondré cursi, le paso la vez al poeta, a uno que sabía expresar mejor lo que estos días quizás nos traigan a las mientes

                                                                        SONETO

                                            Huye del sol el sol, y se deshace

la vida a manos de la propia vida,

         del tiempo que, a sus partos homicida,

en mies de siglos las edades pace.

 

                                               Nace la vida, y con la vida nace

del cadáver la fábrica temida.

                      ¿Qué teme, pues, el hombre en la partida,

                si vivo estriba en lo que muerto yace?

                                                Lo que pasó ya falta; lo futuro

          aun no se vive; lo que está presente

                           no está, porque es su esencia el movimiento.

 

                                                 Lo que se ignora es sólo lo seguro.

      Este mundo, república de viento

              que tiene por monarca un accidente.

 

Gabriel Bocángel (Madrid 1603-1658), Antología Poética.

Edición de Luis Alberto de Cuenca, Editora Nacional, Madrid, 1982

Melancolía. Foto R.Puig

Melancolía. Foto R.Puig