Saltar al contenido

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac. La Huaca de Cao Viejo y la Señora de Cao

19 mayo, 2019
Representación de la dama de Cao (Museo del sitio)

Representación de La Dama de Cao (Museo de Cao)

Nuestras últimas visitas a lo largo de la llamada Ruta Moche estuvieron dedicadas a una de las ciudadelas de la enorme conurbación de Chan Chan (“la mayor ciudad de barro del mundo”). Este complejo alcanzó en su tiempo los veinte kilómetros cuadrados (2000 hectáreas) y conserva hoy una extensión de catorce (1400 hectáreas).

Ubicación de la Huaca de Cao Viejo (Complejo de El Brujo) y de Chan Chan.

Ubicación del Complejo de El Brujo, de Trujillo y de Chan Chan.

Nuestra visita a Chan Chan (15 de febrero) se produjo antes de la que hicimos a la Huaca de Cao Viejo y al Museo Cao, que son parte del Complejo Arqueológico El Brujo, que tuvimos que desplazar del 14 al 16 de febrero por razones de horario.

No obstante comenzaremos por esta última visita, ya que estas edificaciones mochicas preceden en más de seiscientos años al Reino Chimú (850 a 1470 d.C.) del cual fue capital Chan Chan, por no hablar de los 4.000 años de antigüedad de la Huaca Prieta, en la parte sur de El Brujo, para cuya visita no nos alcanzó la jornada prevista.

Y de Chan Chan trataremos en la siguiente y última crónica de la Ruta Moche.

.

El complejo arqueológico de El Brujo

Las tres huacas de El Brujo. Museo Cao

Las tres huacas de El Brujo. Museo Cao

Las tres huacas de El Brujo. Imagen y texto del Museo Cao

Los “enlaces” incluidos en los dos párrafos anteriores aportan tanta información que con ellos habríamos terminado, si no fuese por mi empeño en contarles mis impresiones de esta ruta, que ha sido posible gracias a mis viejos amigos de muchos años Manolo y a Pablo, que nos brindaron la mejor y más amena compañía que desearse pueda. 

.

La poderosa señora de Cao  

La Dama de Cao fue una mujer joven que tuvo un poder similar al Señor de Sipán y gobernó a sus súbditos del valle del río Chicama hacia el año 350 d.C., es decir durante el predominio de la Cultura Mochica (100 a 700 d.C.).

Se llega a la Huaca de Cao Viejo, pasando por el pueblo de Magdalena de Cao y atravesando grandes haciendas de caña de azúcar, que si pudiesen hablar nos contarían una historia más que centenaria de ambiciosas empresas de cultivo y producción, de intentos revolucionarios y sangrientos, de nacionalizaciones militares, de propiedad cooperativa, de aciertos y fracasos, hasta su retorno al capital privado; itinerarios de los que es emblema la legendaria historia de la Hacienda Casa Grande.

Cultivos de caña de azucar en torno al Complejo de El Brujo. Foto R.Puig

Cultivos de caña de azucar y la Huaca Prieta. Foto R.Puig

Viniendo desde Trujillo se pasa por Santiago de Cao y entre los campos de caña se atisba al oeste y al borde del mar la Huaca Prieta. 

Más adelante, retirada de las playas, hacia el este divisamos el objetivo de nuestra visita : la Huaca de Cao Viejo, de treinta metros de altura, con su enorme carpa blanca que cubre las excavaciones en curso y los distintos niveles de sus cuatro edificaciones superpuestas, que corresponden al menos a cuatro períodos de dominio mochica.

La Huaca de Cao Viejo. Foto R.Puig

La Huaca de Cao Viejo. Foto R.Puig

Hacia el norte, al borde del mar se divisa la Huaca Cortada o Partida, cuya enorme hendidura se debe a destructivas excavaciones seculares de los huaqueros, en busca de tesoros ocultos.

La Huaca rajada. Complejo El Brujo. Foto R.Puig

La Huaca Partida o El Brujo. Foto R.Puig

La Huaca de Cao Viejo es famosa por la abundante presencia en sus edificios y plazas ceremoniales de bajorrelieves policromados, testimonio del empeño de quienes gobernaron politica y religiosamente este territorio de dejar periodicamente las imágenes de sus prácticas bélicas y propiciatorias, modeladas sobre adobe.

Fachada principal de el Templo Moche. Cao Viejo

Fachada principal de el Templo Moche. Cao Viejo. Museo Cao

Dada la naturaleza del material de construcción (el barro), un gobernante que quisiera dejar su impronta no podía operar de otro modo que cubriendo con nuevas construcciones lo que habían levantado sus predecesores.

No sólo eso, el paso de tantos siglos se refleja en la marca de los productores de los adobes, seguramente para poder asignarles la retribución correspondiente. Hasta el momento se han encontrado las siguientes marcas a lo largo de las cuatro etapas de construcción y enterramiento de las anteriores.

Marcas de los adobes del Complejo El Brujo.

Marcas de los adobes del Complejo El Brujo. Museo Cao

Se renovaban las representaciones de sus deidades, de la fauna y flora, de los instrumentos y prácticas de subsistencia y sacrificio, de sus ceremoniales. Junto a todo ello se integraban las tumbas de sus personajes principales con su séquito en la muerte.

Ante el Templo Moche. Cao Viejo

Ante el Templo Moche y sus niveles superpuestos. Cao Viejo. Foto R.Puig

En el nivel superior (550 a 650 d.C.) se conserva un interesante muro similar al que ya vimos en la Huaca de la Luna con la representación de mitos y cosmogonías. Se piensa que funcionaba como un calendario ritual que ordenaba los ceremoniales en la época de la Dama de Cao, ya que una mujer con dos mazas o cetros como las halladas en su tumba aparece en ese conjunto gráfico

Posible calendario ritual. Cao Viejo. Foto R.Puig

Posible calendario ritual (llamado el “tema complejo”). Cao Viejo. Foto R.Puig

Reconstrucción del muro de tema complejo o ritual. Cao Viejo. Museo Cao

Reconstrucción del muro de “tema complejo” o ritual. Cao Viejo. Museo Cao

Y al nivel de este edificio, en el gran patio ceremonia, se desenterró un friso de prisioneros desnudos y encordados similar al de la Huaca de la Luna

Cuerdas de prisioneros. Cao Viejo. Foto R.Puig

Cuerda de prisioneros. Cao Viejo. Foto R.Puig

Prisionero para el sacrificio. Cao Viejo. Foto R.Puig

Prisionero para el sacrificio. Cao Viejo. Foto R.Puig

El bajorrelieve de la araña que empuña el tumi para la decapitación de los prisioneros

Bajorrelieve del arácnido decapitador. Cao Viejo. Foto R.Puig

Bajorrelieve del arácnido decapitador. Cao Viejo. Foto R.Puig,

Y el “Dios de las Montañas”

Muro del Dios de las Montañas. Patio Ceremonial. Cao Viejo. Foto R.Puig

Muro del Dios de las Montañas (restaurado). Patio Ceremonial. Cao Viejo. Foto R.Puig

En el edificio precedente (450 a 550 d.C.) destacan los danzarines y los peces,

Bajorrelieves de raya y de pez gato. Cao Viejo. Foto R.Puig

Bajorrelieves de raya y de pez gato. Cao Viejo. Foto R.Puig

Bajorrelieve. Cao viejo. Foto R.Puig

Bajorrelieve. Cao viejo. Foto R.Puig

.

Que también son numerosos en los frescos más esquemáticos del nivel anterior (300 a 450 d.C.)

Motivos marinos. Cao Viejo. Foto R.Puig

Motivos marinos. Cao Viejo. Foto R.Puig

Donde, además encontramos de nuevo la imagen de El Decapitador.

Reconstrucción del arácnido decapitador. Cao Viejo.

Reconstrucción del Decapitador. Museo Cao.

Es en este mismo nivel donde se descubrió la tumba de la Señora de Cao, gobernante de los mochicas en el territorio del valle del Chicama hacia el año 350 d.C.

Sus restos,  en un fardo funerario de unos 120 kilos, además de estar acompañados de una gran cantidad de cerámicas, objetos de su ajuar y piezas metálicas de ornato, autoridad y ceremonia, estaban envueltos en 26 capas de tejidos. Una de las telas medía setenta metros y daba cuarenta y ocho vueltas a su cuerpo.

Dama de Cao El fardo

Dama de Cao. El fardo. Museo Cao  (foto tomada en malas condiciones de iluminación)

Su edad al morir era de 25 a 30 años y se la enterró acompañada de una joven de unos 15, con una soga de juncos en torno a su cuello.

Dama de Cao El recinto

Dama de Cao El recinto. Museo Cao  (foto tomada en malas condiciones de iluminación)

Algunas de las cerámicas decoradas encontradas en la tumba ilustran el proceso de captura y sacrificio de los prisioneros y de libación de su sangre por los sacerdotes. Considerando su indumentaria ceremonial que la cubría en su tumba, similar a la representada en las vasijas, la Dama de Cao fue una de esas supremas autoridades religiosas, una sacerdotisa, además de ser la autoridad máxima de la pirámide del poder.

El combate y captura

El combate y captura. Ilustración cerámica. Museo Cao

Hacia el sacrificio

Hacia el sacrificio. Ilustración cerámica. Museo Cao

El sacrificio. Ilustración cerámica. Museo Cao

El sacrificio. Ilustración cerámica. Museo Cao

Libación de la sangre.  Ilustración cerámica. Museo Cao

Libación de la sangre. Ilustración cerámica. Museo Cao

.

En el edificio más antiguo de la Huaca Cao Viejo (200 d.C.) también se han encontrado diseños de peces y de aves,

Frescos de aves. Cao Viejo. Foto R.Puig

Frescos de aves. Cao Viejo. Foto R.Puig

así como un muro derrumbado por un terremoto que los arqueólogos han repuesto pacientemente adobe a adobe.

El muro repuesto con el Decapitador. Foto R.Puig

El muro repuesto. Foto R.Puig

En este muro se percibe la cabeza de El Dios de las Montañas

El muro repuesto. Foto R.Puig

El muro repuesto. Foto R.Puig

En el mismo nivel hay otras imágenes de esa primitiva deidad, muy parecida al Ai-apaec del que ya hemos tratado anteriormente.

Dios de las Montañas.Patio Ceremonial. Cao Viejo. Foto R.Puig

Dios de las Montañas. Cao Viejo. Foto R.Puig

Hay también varios enterramientos de notables

Cámara de la élite. Tumbas. Cao Viejo. Foto R.Puig

Cámara de la élite. Tumbas. Cao Viejo. Foto R.Puig

Coda

Mientras recupero fuerzas, pienso en la próxima crónica que (antes de volver a Lima y de dirigirnos a Pachacamac) dedicaré a la visita a Chan Chan y a resumir (a modo de ramillete de cierre de la Ruta Moche) algunos interrogantes que flotan por ahí.

No obstante, se me ocurre que nada mejor que cerrar hoy con el Hombre Araña, con el que, ironías del destino, nos encontramos en una parada en el vecino pueblo de Magdalena de Cao, cuando dejábamos El Brujo para volver a Trujillo.

Complejo El Brujo. Localización.

Complejo El Brujo. Localización.

¿No me creen?

El Hombre Araña en Magdalena de Cao. Foto R.Puig

El Hombre Araña en Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Pero éste no es un decapitador, sino un defensor de la justicia, que ha de acompañar a los niños del pueblo en la celebración del cumpleaños de uno de ellos

Carpa para un cumpleaños. Detalle. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Carpa para un cumpleaños. Detalle. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Eate arácnido humano custodia por partida doble la puerta del recinto festero

Carpa para un cumpleaños. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Carpa para un cumpleaños. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Los mitos son eternos, aunque esta vez no sean sangrientos.

Pero -¡ay!-  para que no olvidemos al otro, al decapitador de los mochicas, al sediento de todas las sangres, al preincaico patrono de los vampiros…

Tienda de artesanía "Caup Alaec". Magdalena de Cao. Foto R.Puig

Tienda de artesanía “Caup Alaec”. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

el cortador de cabezas nos esperaba y nos auguraba un buen viaje antes de volver a Trujillo…

Tienda de artesanía Caup Alaec. Detalle. Magdalena de Cao. Foto R.Puig

acompañado, eso sí, por su predecesor el digamos que más benigno Dios de las Montañas. 

 

 

 

 

 

Mare meum

12 mayo, 2019
Foto R.Puig

Tú estarás. Foto R.Puig

Cuando mi tiempo sea pasado

tú estarás, no te habrás ido,

mientras que el paso de mis manos

por tus aguas será olvido.

Mare meum. Foto R.Puig

Mare meum. Foto R.Puig

Irán y volverán esas tus ondas

como besos incesantes a la orilla

y la huella disuelta de mis pasos

otros pies desnudos reharán.

Tus ondas incesantes. Foto R.Puig

Tus ondas incesantes. Foto R.Puig

Mar de todas las horas, querido

mar que a mi niñez le diste brisas

y distraído me mecías con las olas

en vacaciones de estiva placidez.

A mi niñez diste brisas. Foto R.Puig

A mi niñez le diste brisas. Foto R.Puig

Mar mío, he de decirte adiós de nuevo,

mas vosotras, riberas que familiares

a mis abuelos fueron, esperadme,

pues ola vuestra soy que voy y vuelvo.

He de decirte adios. Foto R.Puig

Decirte adios de nuevo. Foto R.Puig

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac: visita a la Huaca de la Luna y paseo por Huanchaco.

5 mayo, 2019
Ai-apaec. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

El héroe-dios principal conocido como Ai-apaec. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Nuestra primera visita en torno a Trujillo fue a la cercana Huaca de la Luna, situada en las proximidades de la llamada Huaca del Sol. Entre estos dos lugares de intensa actividad ritual se situó la ciudad capital de los moches. Ambas fueron verdaderos templos superpuestos, pues cada generación construía sobre el templo de la anterior. Como en la mayoría de los sitios arqueológicos de la Ruta Moche se comienza por una visita al museo del sitio, en este caso el Museo de las Huacas de Moche, que recorrimos brevemente. Ofrece información no sólo sobre la iconografía de los bajorrelieves polícromos que han hecho famosas estas huacas, sino sobre la vida cotidiana de los mochicas, su metalurgia, cerámica y orfebrería avanzadas, sus construcciones, sus creencias y sus ocupaciones para la subsistencia.

Máscara en cobre dorado. Museo de las huacas de Moche. Foto R.Puig

Máscara en cobre dorado. Museo de las huacas de Moche. Foto R.Puig

Tanto el museo, como las dos huacas o templos del Sol (éste destruido en sus 2/3 por depredadores en el siglo XVII) y de la Luna, están muy cerca de la margen izquierda del río Moche, al sur del núcleo urbano de Trujillo, y no lejos de su desembocadura.

La Huaca del Sol. Foto R.Puig

La Huaca del Sol (al fondo Trujillo) Foto R.Puig

Vista de la zona urbana y de servicios desde la Huaca de la Luna (al fondo la del Sol). Foto R.Puig.

Excavaciones de la zona urbana y de servicios desde la Huaca de la Luna (al fondo la del Sol). Foto R.Puig.

Nuestro visita se concentró en la Huaca de la Luna, al pie del Cerro Blanco.

Huaca de la luna. Foto R.Puig

Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Las visitas son guiadas. A este respecto hay que señalar que desde el inicio de nuestra excursión hemos encontrado una acogida competente y amable en todos los sitios y museos arqueológicos visitados. En esta visita, la única en la que se exigía ir guiados en grupo, hemos podido constatar que los Guías Oficiales de Turismo del Perú tienen una sólida formación, gran paciencia y disponibilidad para responder a las preguntas que se les formulan y, como nuestra guía nos explicó, han seguido una formación de tres años académicos. Además, cuando se les asigna un destino, reciben un curso complementario sobre el sitio o museo en el que van a desarrollar su trabajo.

Escuchando a nuestra guía. Foto García Solaz

Escuchando a nuestra guía en la Huaca de la Luna. Foto García Solaz

El complejo de la Huaca de la Luna es sencillamente impresionante.

Huaca de la Luna. Millones de adobes. Foto R.Puig

Huaca de la Luna. Decenas de millones de adobes. Foto R.Puig

Sus tres plataformas y cuatro plazas ceremoniales ocupan un rectángulo de 290 por 210 metros donde se superponen cinco edificios diferentes, formados en períodos de cien años y a lo largo de medio milenio.

Fachada orte de la Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Fachada norte de la Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Plaza y fachada norte del templo viejo. Reconstrucción

Plaza y fachada norte del templo viejo. Reconstrucción

Las ceremonias de los mochicas en relación con sus deidades eran diversas, si bien en sus frisos y bajorrelieves policromados lo que más llama la atención es la iconografía de los ritos sacrificiales, motivados en gran manera por los cambios del clima. Se han encontrado 60 esqueletos de hombres, sacrificados y dejados a la intemperie, al pie de la llamada Roca Sagrada integrada en el templo. Había que impetrar el favor de sus divinidades que, si nos atenemos a sus testimonios modelados en arcilla, no eran proclives al apaciguamiento. El llamado Ai-apaec, nombre que al parecer le dieron los conquistadores y a quien los mochicas llamaron con otro nombre que no conocemos, aparece por todas partes con sus dientes felinos y esgrimiendo los instrumentos del sacrificio, en una mano el tumi  y en la otra una cabeza humana, por lo que se le suele llamar el decapitador.

El decapitador. Foto R.Puig

El decapitador. Foto R.Puig

Por lo que nos fue explicando nuestra guía, en los sucesivos niveles se sucede con variantes su imagen. También fue considerado en sus orígenes como el dios de las montañas

El decapitador. Foto R.Puig

El decapitador. Foto R.Puig

Iconografía del dios decapitador. Reconstrucción.

Reconstrucción de la iconografía moche del dios decapitador.

No me quedó muy claro en qué modo compartía su terrible función con la llamada araña degolladora

La araña degolladora. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

La araña degolladora. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

El encaminamiento de los prisioneros hacia la extracción de su sangre y posterior sacrificio está abundantemente representado.

Cuerda de los prisioneros llevados al sacrificio. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Friso de danzantes y de  los prisioneros llevados al sacrificio. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Se celebraban otro tipo de sacrificios, consistentes en duelos rituales entre los mejores guerreros. El que perdía su penacho a manos del contrincante era destinado al sacrificio, lo cual se consideraba un privilegio.  En este caso se les drogaba antes de darles muerte ritual.  Sólo los miembros del poder militar y sacerdotal tenían acceso a estos sacrificios, aunque la plebe podía acceder desde la plaza al ritual de la ofrenda de la sangre que se escenificaba en una terraza del templo por encima de sus cabezas.

Pedestal con escalinata en el templo. Foto R.Puig

Pedestal con escalinata en el templo. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Recreación de la ofrenda de la sangre del prisionero

Recreación de la ofrenda de la sangre del prisionero en la Huaca de la Luna

Aunque predominen las imágenes de las deidades del sacrificio y de los rituales que lo rodeaban, hay otros bajorrelieves, en especial en los niveles más antiguos, que muestran las tradicionales imágenes marinas y faunísticas de la iconografía mochica, de la que ya hemos tratado en este blog.

Iconografías marinas en los niveles primitivos. Foto R.Puig

Iconografías marinas. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

No obstante destaca en particular un sorprendente mural en el que se escenifican mitos y narraciones legendarias. Está situado en los muros que circundan la plaza de la fachada norte. No sé si exagero (doctores tiene el Perú que quizás lo hayan completamente descifrado) pero los desafíos que su interpretación presenta me han recordado los proverbios y aforismos de la cultura antigua y medieval en Europa, como por ejemplo los proverbios flamencos de Pieter Brueghel el Viejo.

Mural de los mitos.Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Mural de los mitos. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Reconstrucción

Reconstrucción

Las abigarradas imágenes de este mural son ingenuas y llenas de símbolos y de explicaciones míticas del universo mochica, tanto que se diría que el decapitador, en alguno de los rombos en los que asoma, se mostrase pasmado ante su infantil belleza y dudase de su destino cruel.

Ai-Apaec. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Ai-Apaec. Huaca de la Luna. Foto R.Puig

Pero lo cortés no quita lo valiente y estas elocuentes señales de tráfico nos amonestan diciendo: ¡ceda el paso o aténgase a las consecuencias!

El dios felino. FotoR.Puig

El dios felino. FotoR.Puig.JPG

.

Huanchaco

Huanchaco. Trujillo. Perú. Foto R.Puig

Huanchaco. Trujillo. Perú. Foto R.Puig

Tras nuestra inmersión en ese pasado que revela la Huaca de la Luna y que Rudolf Otto habría calificado como fascinosum et tremendum, volvíamos al presente para ir a cenar pescado y a dar un paseo por Huanchaco.

Huanchaco. Trujillo. Perú. Foto R.Puig

Huanchaco. Trujillo. Perú. Foto R.Puig

Este balneario, a dos pasos de Trujilllo, guarda la tradición navegante y pesquera de los caballitos de totora de la cultura mochica.

Caballitos de totora. Huanchaco. Foto R.Puig

Caballitos de totora. Huanchaco. Foto R.Puig

Navegante sobre caballito de totora. Cultura mochica. Lima, Museo del Banco Central de Reserva

Navegante en caballito de totora con cautivos. Lima, Museo del Banco Central de Reserva

En el caballito de totora. Huanchaco. Foto R.Puig

En el caballito de totora. Huanchaco. Foto R.Puig

Por su playa, por su muelle, por su paseo marítimo, se practica el surf, se pesca, se pasea y se come en los numerosos restaurantes que sirven pescado fresco, preparado de varios modos, entre ellos el tradicional ceviche.

La pasarela de Huanchaco. Foto R.Puig

La pasarela decimonónica del muelle de Huanchaco. Foto R.Puig

En la plataforma del muelle de Huanchaco (*) los pescadores te ofrecen sus capturas

Recién pescados. Huanchaco. Foto R.Puig

Nosotros, cuando sobre el Pacífico se ponía el sol, emprendimos el regreso a Trujillo.

Huanchaco. Perú. Foto R.Puig

Huanchaco. Perú. Foto R.Puig

.

Era el viernes 15 de febrero. Para el día siguiente, último de nuestra Ruta Moche, quedaba la visita a Chan-Chan y a la Dama de Cao.


(*) José Carlos Martín Gallardo Ulloa : El muelle de Huanchaco

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac: el Señor de Sipán y Trujillo

28 abril, 2019

 

Cabeza Señor de Sipán.Museo Tumbas Reales de Sipán. Foto R.Puig

Cabeza del Señor de Sipán. Museo Tumbas Reales de Sipán

En nuestro camino hacia Trujillo, además del Museo Brüning, del que hemos hablado hace dos semanas, tuvimos tiempo para una rápida visita al Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán, ubicado también en Lambayeque y uno de los más visitados en la Ruta Moche, en el que no está permitido tomar fotografías.

El plato fuerte del museo es el contenido de la tumba del poderoso señor mochica que le da nombre, quien gobernó su reino amparado por un notable aparato militar. Su sepultura tuvo la suerte de no haber sido saqueada. En 1987 los arqueólogos peruanos Walter Alva Alva y Luis Chero Zurita la descubrieron intacta.

Reconstruccion del enterramiento del Señor de Sipán. Detalle

Reconstruccion del enterramiento del Señor de Sipán. Detalle

Como ya hemos visto en el caso de la sacerdotisa de Chornancap, estos poderosos personajes de la cultura Mochica o Lambayeque no partían solos al más allá.

Disposición de la tumba del Señor de Sipán. Foto Bernard Gagnon (sitio web del Museo)

Disposición de la tumba del Señor de Sipán en el Museo del Sitio de Sipán. Foto Bernard Gagno.

Otros dignatarios de la Corte del Señor de Sipán le acompañaron al submundo, para asistirle en su existencia en el más allá, desde la que participaban de los avatares del los que aún seguían vivos ahí arriba. De manera que el sacrificio de seres humanos tenía otras funciones, además de las ejecuciones rituales y propiciatorias de prisioneros, guerreros selectos, niños o adolescentes. Con motivo de la visita a Chan-Chan abundaremos en este tipo de prácticas.

Lambayeque. Museo Tumbas Reales de Sipán.

Lambayeque. Museo Tumbas Reales de Sipán.

El Museo de las Tumbas Reales en Sipán (departamento de Lambayeque) se inauguró hace 17 años y evoca la arquitectura de las pirámides mochicas. Por desgracia no están permitidas las fotografías y, además, no tuvimos tiempo para visitar las excavaciones de la Huaca Rajada-Sipán.

Huaca Rajada. Sipán. Lambayeque.

Huaca Rajada. Sipán. Lambayeque.

Es ahí donde más recientemente se inauguró el Museo del Sitio de Sipán, que tiene la ventaja de estar situado junto al conjunto Arqueológico de Huaca Rajada en donde se realizaron los hallazgos  de las tumbas reales y se siguen produciendo otros.

Museo del sitio. Sipán

Museo del sitio. Sipán

.

Trujillo

Al anochecer llegamos a Trujillo

Catedral de Trujillo. Foto R.Puig

Catedral de Trujillo. Foto R.Puig

para alojarnos en un hotel de la animada Plaza de Armas.

Trujillo. Plaza de Armas. Foto R.Puig

Trujillo. Plaza de Armas. Foto R.Puig

Salimos por el centro en busca de un restaurante frecuentado por la población local

Trujillo. La noche. Foto R.Puig

Trujillo. La noche. Foto R.Puig

En el camino, el guarda del Palacio Iturregui, fuera ya del horario de visitas, nos deja franquear la entrada para admirar su soberbio patio neoclásico.

Patio del Palacio Iturregui. Trujillo. Foto R.Puig

Patio del Palacio Iturregui. Trujillo. Foto R.Puig

De vuelta a la Plaza de Armas el tráfico ha amainado. Hay que retirarse a recobrar fuerzas para el resto de nuestra Ruta Moche, que incluyó la Huaca de la Luna, la ciudad chimú de Chan-Chan, Huanchaco y la Huaca de la Dama de Cao en el complejo de El Brujo, visitas que contaremos en próximas crónicas.

Trujillo. Complejos arqueológicos.

Trujillo. Complejos arqueológicos. Hojas de ruta del Perú, Wust Ediciones. Lima 2015

La noche del 14 de febrero nos brindó un merecido descanso.

Trujillo. Fachadas de la Plaza de Armas. Foto R.Puig

Trujillo. Fachadas de la Plaza de Armas. Foto R.Puig

.

El próximo abordaremos los dos últimos días del programa de nuestra ruta en el departamento de la Libertad, en el Perú, el pasado mes de febrero.

Hoy, 28 de abril, lo que no tiene en vilo son los programas que pretenden marcar la vida de los españoles durante los próximos años. 

 

 

 

 

Notre-Dame de Europa

21 abril, 2019
Notre-Dame en llamas. Fuente: La Voix du Nord

Notre-Dame en llamas. Fuente: La Voix du Nord

Paris, Francia y Notre-Dame han dejado huellas en la memoria de nuestros años jóvenes y en otras etapas de nuestras vidas. Es parte del corazón de Europa y de su historia, que no entiendo sin la lengua, el arte y la literatura francesas. Notre-Dame-de-Paris pertenece a lo mejor del tesón de los europeos y a la cultura cristiana y humanista de nuestro continente, es símbolo de la la reinvención permanente de la misma. 

Cuando al atardecer del día 15 de abril nos llegaban las imágenes de las llamas devorando Notre-Dame de París, pensamos que este símbolo de nuestra historia europea iba a derrumbarse. Y sentí que esta catástrofe me dolía también a título individual. Con el paso de las horas supe que había muchos como yo, entre mis amigos y entre quienes se agrupaban en París, atónitos, apesadumbrados o arrodillados y en plegaria.

Imagen de La Voix du Nord

Imagen de La Voix du Nord

Un buen amigo que vive desde hace muchos años en Francia, economista y profesor en una universidad de París, escritor y artista autodidacta, no quiso acudir a las cercanías del incendio y prefirió, después de la caída de la aguja, plasmar de memoria su imagen interior de Notre-Dame. 

Me comenta que es una Notre-Dame de ficción, como lo son -me dice- los recuerdos de nuestras vidas y nuestros sueños rotos; que la nueva aguja de su lienzo es más grande y luminosa, como exorcizando la fatalidad, como retando al destino. Por eso, también los arbotantes son más rectos e inclinados, como si arrimasen el hombro, como si guardasen la memoria de les bâtisseurs de cathédrales.   

Juan Calaza. ¡Qué llueva luz!

Juan Calaza. ¡Qué llueva luz! 

.

Al día siguiente, descubrimos con alivio que la estructura de piedra seguía en pie, aunque el tejado y la admirable carpintería medieval que lo sustentaba se habían consumido y la aguja de madera y plomo del siglo XIX se había desplomado en llamas. La catedral sigue entre nosotros y será restaurada, las campanas de Quasimodo volverán a repicar.

Ha sobrevivido la esperanza y Notre-Dame seguirá acompañando la historia de Europa y de París, la Ciudad, cuya preeminencia cantó Charles Peguy :

Paris

Sept villes se vantaient d’avoir cerné la Ville :

Auteuil voulait en faire un jardin potager ;

Grenelle en voulait faire un énorme verger ;

Bercy des entrepôts, Montmartre, un vaudeville.

.

Passy faillit en faire un immeuble servile,

Un caravansérail pour le noble étranger ;

Vaugirard, la Villette à ce peuple léger

Faisaient des abattoirs pour sa guerre civile.

.

Mais la dame a mangé les sept petites sœurs,

Elle a mis pour toujours la liberté de l’âme,

Et tous ces fourniments et tous ces fournisseurs,

.

Le négoce, l’amour, et la cendre, et la flamme,

Et tous ces boniments, et tous ces bonisseurs,

Et les gouvernements gendres et successeurs,

 

Sous le commandement des tours de Notre-Dame.

.

Vendredi, 20 septembre 1912

.

París

Siete ciudades pretendían dominar la Ciudad:

Auteuil quería convertirla en huerto;

Grenelle quería hacer de ella un enorme vergel;

Bercy, un almacén de vinos, Montmartre, un vodevil;

.

Passy casi la hizo una mansión servil,

Un albergue serrallo para el noble extranjero,

Vaugirard, la Villette a este pueblo frugal

Le construían mataderos para su guerra civil.

.

Mas la señora ha absorbido a las siete hermanitas,

Ha puesto para siempre la libertad del alma,

A todas esas intendencias y a todos sus intendentes,

.

Al negocio, al amor, y la ceniza, y la llama,

Y a todos esas palabrerías, a todos sus palabreros,

Y a los gobiernos nepotes y a sus sucesores

.

Bajo el mando de las torres de Notre-Dame.

                                                                                  20 de setiembre de 1912

 

Charles Peguy, “Les sept contre París”, La Grande Revue, 7 de marzo de 1913, y Oeuvres Poétiques complètes, NRF, Bibliothèque de la Pléiade, París 1967, pag. 883. (La traducción es mía)

No en vano Peguy fue el poeta del Misterio de la Segunda Virtud.

Virxilio Blanco. Notre-Dame-de-Paris. hacia 1930.

Virxilio Blanco. Notre-Dame-de-Paris. hacia 1930.

 

 

 

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac. El Museo Brüning

14 abril, 2019
Museo Brüning. Máscara funerariade la cultura Lambayeque. Foto R.Puig

Museo Brüning. Máscara funeraria de la cultura Lambayeque. Foto R.Puig

El 14 de febrero, de camino a Trujillo, nos detuvimos a visitar el Museo Brüning de Lambayeque. El nombre le viene de un ingeniero mecánico alemán quien llegó joven para trabajar en una hacienda azucarera del Perú y dedicó cincuenta años al estudio etnográfico y arqueológico del norte peruano. Desembarcó en 1875 en el Callao y durante una primera etapa de veinte años y una segunda de veintisiete fue constituyendo una gran colección, hoy expuesta en el museo que lleva su nombre y del que fue el primer director, cuando se instaló en su propia casa en 1921. De llamarse Hans Einrich paso a llamarse Enrique Brüning (1848-1928).

A la entrada del Museo Brüning de Lambayeque. Foto R.Puig

A la entrada del Museo Brüning de Lambayeque. Foto R.Puig

Lo primero que vimos al acercarnos a la entrada del museo fue un grupo de niños y niñas en su clase de tondero 

Clase de tondero. Foto R.Puig

Clase de tondero. Museo Brüning. Foto R.Puig

Algo que casa muy bien con la pasión por las manifestaciones de la cultura regional del quien fuera fundador del museo y además violinista y amante de la música.

El museo en su edificio actual abierto en 1966 alberga los hallazgos de diferentes excavaciones en torno a la ciudad de Lambayeque (el Morro de Etén, Huaca Chotuna, Sipán, etc.) donde a lo largo de varios períodos se cruzan las influencias de las culturas Chavín, Mochica, Chimú e Inca.

De la cultura Lambayeque y Chimú, de un período entre el 750 y el 1350 d.C. datan enterramientos, de los cuales se han coleccionado objetos simbólicos de autoridad o propios del ajuar de personas con poder.

Se puede ver en el museo el de la Gobernante y Sacerdotisa de Chornancap, cuyo palacio se ha ido revelando en la Huaca Chotunaya investigada entre las décadas de 1910 y 1920 por Brüning. La tumba fue descubierta en 2011.

Sacerdotisa de Chornancap. Reconstrucción del Museo Brüning.

Sacerdotisa de Chornancap. Reconstrucción del Museo Brüning.

Rostro cubierto de la sacerdotisa de Chornancap al descubrirse el fardo. Museo Brüning.

Rostro cubierto de la sacerdotisa de Chornancap al descubrirse el fardo. Museo Brüning.

La sacerdotisa y gobernante fue enterrada nada menos que con ocho acompañantes, quienes casualmente tuvieron que abandonar el mundo de los vivos al mismo tiempo que su poderosa señora,

Disposición del grupo del enterramiento de la sacerdotisa de Chornancap. Reconstrucción museo Brüning

Disposición del grupo del enterramiento de la sacerdotisa de Chornancap. Reconstrucción. Museo Brüning

La tumba de la Sacerdotisa de Chornancap. Foto museo Brüning.

La tumba de la Sacerdotisa de Chornancap. Foto museo Brüning.

Otro enterramiento importante es el del llamado personaje de Collud, 

Momia y ajuar funerario del del personaje de Collud. Museo Brüning. Lambayeque. Foto R.Puig

Momia y ajuar funerario del del personaje de Collud. Museo Brüning. Lambayeque. Foto R.Puig

Personaje de Collud. Museo Brüning. Lambayeque. Foto R.Puig

en relación con el cual hay que mencionar el  Proyecto Especial Naylamp-Lambayeque del Ministerio de Cultura del Perú. Es de las excavaciones de la Huaca Collud, encuadradas en este proyecto y dirigidas por el arqueólogo Ignacio Alva Meneses en el distrito de Pomalca, de donde procede el rico fardo funerario de este personaje.

Escalinata dentral de la Huaca Collud. Distrito de Pomalca. Foto Ignacio Alva

Escalinata central de la Huaca Collud. Distrito de Pomalca. Foto Ignacio Alva Meneses

La Huaca Collud es un gran complejo de pirámides, templos, viviendas y talleres de artesanos y de trabajo con metales, vinculado al legendario Naylamp, supuesto fundador mítico de la cultura Lambayeque. El Museo Brüning encierra una impresionante colección de orfebrería de esa cultura, como representaciones sagradas (¿amuletos?) zoomorfas

Amuleto zoomorfo. Huaca Collud. Museo Brüning. Foto R.Puigy signos de autoridad, como narigueras, penachos, collares y pendientes

Simbolos de autoridad. Cultura Lambayeque. Museo Brüning. Foto R.Puig

Simbolos de autoridad. Cultura Lambayeque. Museo Brüning. Foto R.Puig

Last but not least hay que mencionar la colección de spondylus, molusco del que ya hemos hablado en entradas anteriores, muy preciado a lo largo y ancho de las culturas precolombinas del Perú y del Ecuador.

Spondylus. Museo Brüning. Lambayeque. Foto R.Puig

Spondylus. Museo Brüning. Lambayeque. Foto R.Puig


Bibliografía:

Wester La Torre, Carlos,  Chornancap: palacio de una gobernante y sacerdotisa de la cultura LambayequeMinisterio de Cultura del Perú, 2016, 427 páginas (se puede leer también en Google Play)

Transiciones peruanas de Lambayeque a Pachacamac : Túcume (y III)

7 abril, 2019
Arbol milenario. Foto R.Puig

Algarrobo milenario. Bosque Sagrado de Pómac. Foto R.Puig

Con mi indefectible amistad y admiración para el Mudo

Terminamos nuestra visita al complejo de las pirámides de Túcume y nos acercamos al Bosque Sagrado de Pómac que atraviesa el río La Leche, para luego dirigirnos por último al Museo Nacional Sicán en Ferreñafe.

Era el miércoles 13 de febrero del presente año.

Complejos arqueológicos y museos en torno a Lambayeque

Museos y sitios arqueológicos de Lambayeque, Hojas de ruta del Perú, Wust Ediciones. Lima 2015

.

En el Bosque Sagrado de Pómac

Al bosque de Pómac (o zona arqueológica monumental de Batán Grande) se le califica de sagrado porque alberga hasta treinta huacas, cuyas estructuras piramidales terminan en una plataforma para usos ceremoniales y religiosos. Dos de estas pirámides truncas han sido investigadas : la Huaca El Oro (donde se halló la tumba del Señor de Sicán) y la de Las Ventanas (donde se encontró el Tumi Lambayeque o Tumi de Oro). Nuestro propósito de visitarlas quedó también truncado, pues hubiéramos tenido que vadear a calzón quitado el río La Leche que, haciendo honor a su nombre, venía crecido por las lluvias en la cordillera y podía darnos sorpresas.

De modo que optamos por detenernos junto al árbol milenario de Pómac (viejo de unos  quinientos años), un algarrobo recostado en su enorme tronco, del que surgen grandes ramas retorcidas. Esta es la especie dominante en este bosque junto a la de los zapotes, que alcanzan más de diez metros de altura.

Tres expedicionarios. Foto R.Puig

Tres expedicionarios. Foto R.Puig

El bosque alberga más de cien especies de aves y es un apreciado observatorio de las mismas.

El bosque de Pómac desde la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

El bosque de Pómac desde la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

.

En la huaca de La Merced

Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Al no poder atravesar el río, nos contentamos con subir a la Huaca  de La Merced, la que , como ha ocurrido en muchas de la huacas peruanas, ha sido ya excavada sin muchos miramientos por los huaqueros o, lo que es lo mismo practicantes del huaqueo, actividad generalmente ilícta y crematistica que consiste en saquear sitios arqueológicos. De ella se nutre el tráfico de hallazgos que a menudo termina en colecciones públicas y privadas esparcidas por el mundo.

Por aquí anduvieron huaqueros. Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Por aquí anduvieron los huaqueros. Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Se trata de una huaca de grandes dimensiones, lavada por siglos de erosión, pero donde aún se aprecian algunos de los innumerable adobes que la forman.

Formas del adobe en la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Formas del adobe en la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

Junto a estas enormes edificaciones inexploradas, de las que hay muchísimas en el Perú, pienso en la importancia que tiene para este querido país la formación de buenos arqueólogos. Uno mismo siente aquí una especie de impulso vocacional, el deseo de participar en las excavaciones e investigaciones que siguen desenterrando la historia de las culturas y civilizaciones peruanas, anteriores al imperio incaico.

En lo alto de esta huaca se entiende que los habitantes de estos parajes de hace más de mil años concibieran la sacralidad de esta floresta, como refugio propiciatorio para sus invocaciones, ceremoniales y sacrificios, destinados a congraciarse las fuerzas de una naturaleza que ciclicamente les beneficiaba o les amenazaba.

El bosque de Pómac desde la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

El bosque de Pómac desde la Huaca de la Merced. Foto R.Puig

No sabían a ciencia cierta, como hoy se sabe, que el océano tan cercano determinaba, con las alteraciones periódicas de la temperatura de sus corrientes, su prosperidad o su ruina.

Antes de partir hacia el Museo Nacional Sicán en Ferreñafe, en la vuelta hacia Chiclayo ascendemos al Mirador de las Salinas

Tres expedicionarios en el Mirador de Las Salinas. Foto R.Puig

Tres expedicionarios en el Mirador de Las Salinas. Foto R. Puig (con trípode y disparador automático)

para despedirnos del bosque sagrado.

.

Museo Nacional Sicán

Para llegar al museo, la ruta nos conduce a través de los arrozales lambayecanos, que con sus 50.000 hectareas cultivadas producen 350.000 toneladas de arroz al año, el 14 % de la producción peruana.

Arrozales en Lambayeque. Foto R.Puig

Arrozales en Lambayeque. Foto R.Puig

El arroz no fue conocido por los mochicas, pues llegó con los colonos españoles y se comenzó a cultivar con el trabajo de esclavos traídos de África. Así que el Señor de Sicán, cuyo museo vamos a visitar, no tuvo la suerte de probar ni la paella, ni por supuesto el  arroz chaufa, aunque no le faltaron los alimentos de una cultura agrícola y navegante : pescado, maíz, yuca, frejoles.

Entrando en el Museo del sitio del Señor de Sicán en Túcume.13 febrero 2019. Foto R.Puig

Expedicionarios de la “Ruta Moche” llegan al Museo Nacional Sicán, Ferreñafe. Foto R.Puig

Sicán en lengua Muchick (Mochica) según fuentes coloniales quiere decir “Casa de la Luna”. La cultura Sicán se formó alrededor del curso medio del río La Leche (también llamado río Motupe) entre el 750 y el 1375 d.C., con su fase de mayor florecimiento entre el 900 y el 1100 d.C. Es una fusión de la cultura Moche con culturas sureñas (Wari y Pachacamac) además de la influencia por el norte de culturas del actual Ecuador.

Cronología Culturas precoloniales. Norte del Perú

Cronología Culturas pre-coloniales. Norte del Perú. Museo Nacional Sicán

Tuvo un final violento. La capital Sicán sufrió un devastador incendio cuyos indicios han encontrado los arqueólogos. Sus tecnologías y prácticas culturales continuaron en zonas no afectadas, aunque el fenómeno climático que hoy se llama El Niño habría completado la decadencia de las áreas secundarias del territorio de esta cultura, que en sus épocas de auge llegó a compartir sus técnicas del cobre arsenical con la lejana Tiahuanaco y, atravesando la cordillera, alcanzó a ejercer su influencia en las las selvas ribereñas del río Marañón.

Culturas precoloniales. Norte del Perú

Culturas pre-coloniales (orden temporal de izquierda a derecha). Norte del Perú. Museo Nacional Sicán

Los chimús acabarían conquistando a los sicanes en 1375 y llevándose a sus artesanos con sus conocimientos a Chan-Chan, asimilando así los estilos artísticos característicos de la cultura Sicán, motivo por el cual a veces es difícil diferenciar las obras de ambas culturas.

El Señor de Sicán. Reconstrucción. Museo del Señor de Sicán. Lambayeque. Perú

El Señor de Sicán. Reconstrucción. Museo Nacional Sicán. Lambayeque. Perú. Foto R.Puig

Lo que hace la diferencia de este museo es la colección del ajuar funerario (1200 kilos) del llamado Señor de Sicán (que no hay que confundir con el de Sipán).

Imperó entre el 1000 y el 1100 d.C. y su tumba (que no había sido profanada) fue desenterrada entre 1991 y 1992 por arqueólogos japoneses y peruanos en la Huaca de Oro, que hemos arriba mencionado.

Museo Nacional de Sicán. Lambayeque. Perú

Cráneo del Señor de Sicán. Museo Nacional Sicán. Foto R.Puig.

Con la técnicas actuales de reconstrucción facial, se ha logrado modelar el rostro probable de este cacique, por cierto nada tranquilizador,

El Señor de Sicán. Reconstrucción facial. Museo Nacional de Sicán. Lambayeque. Perú

El Señor de Sicán. Reconstrucción facial. Museo Nacional Sicán. Foto R.Puig.

al que obedecían miles de súbditos, quienes entre otras gabelas tenían la de contribuir con su lote anual de adobes para la construcción de las pirámides que pueblan la zona de Batán Grande.

Ubicación de nuestras visitas del 13.02.2019. De un panel del Museo del Señor de Sicán

En su tumba se encontraron los restos de dos mujeres jóvenes y dos niñas, sacrificadas para que le acompañasen en el más allá. Da la casualidad de que, no lejos de su tumba en la Huaca de Oro, en la vecina Huaca de las Ventanas el arqueólogo peruano Dr. Julio C. Tello (“padre de la arqueología peruana”), con ayuda del huaquero local, Hipólito Granados Durand, descubrió a fines de 1936 o principios de 1937 el emblemático Tumi de Oro, que hemos mencionado más arriba, instrumento tradicional de los sacrificios en el Perú pre-colombino.

Más adelante podremos referirnos un poco más a la costumbre de los sacrificios humanos, que puede interpretarse de muchas maneras, ceremoniales u otras. Por el momento, quizás quieran ver a este propósito un documental que resume lo que aquí venimos viendo sobre la civilización mochica y las culturas que con ella estuvieron enlazadas.

Por nuestra parte y tras las visitas a Túcume, al Bosque Sagrado de Copán y al Museo Nacional Sicán, regresamos a Chiclayo.

Regresando a Chiclayo 13.02.2019. Puestos del mercado. Foto R.Puig

Atravesando Chiclayo. Puestos del mercado. Foto R.Puig

Chiclayo es la cuarta ciudad del Perú por su volumen de población, en continuo crecimiento y con bastante desorden urbanístico. En los barrios periféricos se observan masas ingentes de basuras abandonadas, que pienso son signos de sucesivas administraciones municipales incompetentes y quizás de algo más. Es triste, porque la ciudad tiene sus valores y no se merece esto, sus gentes son cordiales y sus calles muy animadas.

Chiclayo 13.02.2019. Vista desde el hotel. Foto R.Puig

Chiclayo. Vista desde el hotel. Foto R.Puig

Llegados a Chiclayo queremos descansar y prepararnos a las siguientes visitas que Manolo ha planeado para nosotros, al Museo Brüning de Lambayeque, a las Tumbas Reales y al Señor de Sipán (no confundir con el de Sicán del que hemos tratado hoy), así como a la Huaca de la Luna, a Chan-Chan, y a la Señora de Cao en el conjunto de El Brujo

En la merecida cena en Chiclayo nos acompaña el tío de uno de nuestros expedicionarios a quien yo no veía desde hace más de cincuenta años y que me dio la estupenda sorpresa de venir a nuestro encuentro desde Piura.

Pablo y su tío en Chiclayo. Foto Marie Puig

Pablo y al fondo su tío, en el restaurante de Chiclayo. Foto Marie Puig

Además nos sirvieron muy buen pescado

El bloguero y su recompensa. Foto Marie Puig

El bloguero y su recompensa. Foto Marie Puig

 

A MI MANERA

EL BLOG DE MANUEL CERDÀ

Poesíainstante

Personal e íntimo

Cristo espera...

quiero caminar algún paso hacia su encuentro (San Cayetano de Thiene)

El blog de Fernando Cuevas

Escribiendo sobre cosas que me interesan: Cruz Roja; Docencia - Educación; Cooperación al Desarrollo; Trabajo Social

A l'échelle du livre

Crónicas de vario lugar

Support

WordPress.com Support

GRANO ROJO

Guillermo Gamba L

Désert Occidental

Ménagerie d'images

Elizabeth Ashworth - author

About me, my writing and my research.

LaRestano

Gastro pasión Italiana: recetas, trucos y mitos culinarios al descubierto.

Fotent's Blog

El repós de l'Internauta

martapuigdotes.wordpress.com/

Diseño de Jardines // Garden & Landscape Design

Rebecca M. Bender, PhD

Assistant Professor of Spanish Language and Literature

Docuhistorias

Viajamos para tocar con las manos la realidad tantas veces leída.

Sobre el mundo mundial

Crónicas de vario lugar