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La mar es móvil

28 noviembre, 2021
Playa de la Almadraba, hoy 28 de noviembre al amanecer, Foto R.Puig

En castellano decimos el Mar, pero también la Mar.

Si nos atenemos a los inacabables atributos de esta variable masa inmensa de aguas y a sus superficies de innumerables colores y tonalidades, que emulan las infinitas calidades de los cielos, es indudable que se le puede cantar aquello que compuso Verdi:

La donna è mobile

Qual piuma al vento

Muta d’accento

E di pensiero

.

Rigoletto, Giuseppe Verdi

Aunque en este caso muda de luces, colores, tonalidades, formas y, en fin, no nos cansamos de contemplar hipnotizados sus variaciones.

Así se ha presentado durante las últimas semanas en este mi rincón de España…

10 de octubre, Playa de La Almadraba del lado de levante tras la puesta del sol. Foto R.Puig
30 de octubre, Playa de la Almadraba. Foto R.Puig
27 de noviembre, Playa de la Almadraba. Foto R.Puig
27 de noviembre, Playa de La Almadraba del lado de poniente. Foto R.Puig

Y esto es sólo una muestra de lo que ustedes, comprensivos lectores, pueden comprobar cuando se acomoden frente al mar durante unos días. No digo pues nada que todos saben. Sólo que el problema se plantea crudo cuando tratas de plasmar sobre un lienzo, alguno de los millones de rostros de esa mar, que «muta di tono e di colore».

En esas estoy. Como ya explicaba el domingo pasado, estoy intentando pintar un cuadro y, para complicarme la vida, se trata de la mar, de esa mar de la Marina Alta, de este rincón del Golfo de Valencia, en donde tengo, como titulaba Vilhelm Moberg una de sus novelas, mi stund på jorden («rincón en la tierra»).

No les cansaré mucho, estas han sido cuatro atareadas versiones del sol levante en la Playa de la Almadraba hasta hoy…

24 de noviembre
25 de noviembre
26 de noviembre
Hoy, 28 de noviembre

Y no estoy convencido. No sé aún cómo resolveré la movilidad y las tonalidades de la mar.

Lo mejor será dejar que el cuadro duerma una temporada y acabarlo cuando ya sea posible zambullirse en esta playa sin agarrarse un resfriado…

Convergencias de Arte y Literatura (XIV): un encuentro con Giorgio Vasari

21 noviembre, 2021
Giorgio Vasari (1511-1574). Portada de «Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos» (Giunti, Florencia, 1568)

Giorgio Vasari

La vida de Giorgio Vasari Aretino (1511-1574) es la suma del trabajo intenso y del perfeccionismo (nunca totalmente satisfecho de los resultados de su esfuerzo) de un hombre polifacético, cabeza de familia tras la muerte de sus padres, dibujante (diseñador decía él), pintor y arquitecto, y del carácter abierto, amistoso y empático (diríamos hoy) y escritor, que no sólo se ocupó de sus tres hermanas y dos hermanos menores tras la muerte de su padre, sino que tuvo la fortuna de ser estimado desde sus primeras obras a los dieciséis años y trabajar por las principales ciudades de Italia y de ver su obra reconocida y exportada en España y Francia.

Por mi parte, vuelvo a menudo a su obra «Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos» en la última edición italiana publicada en vida del autor (Florencia, Giunti, 1568), cuya primera parte apareció en 1550 y fue aumentando sucesivamente hasta antes de cumplir sus cincuenta y seis lúcidos años.

Incluye en las seis partes de esta obra no sólo la biografía y la descripción de la obra de 178 artistas, en su mayoría contemporáneos suyos, sino que la corona con el relato autobiográfico de su propia vida y obra, que es sencillamente fascinante.

No es exagerado afirmar que este libro inaugura con éxito la moderna historiografía del arte.

Giorgio Vasari en grabado de «Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos» (Giunti, Florencia,1568)

Además de su concepto del arte del dibujo como la disciplina que hay que dominar para ser pintor, escultor o arquitecto, lo que añade modernidad a este libro monumental es la pluralidad del acercamiento al trabajo de los artistas. Vasari es un precursor de historia social del Arte, pues analiza las circunstancias y condicionamientos del obrar artístico, muy en particular en su autobiografía, a la manera de un «pre-sociólogo», como por ejemplo:

  • los aspectos mercantiles versus las afecciones, preferencias y pasiones del creador, sin olvidar mencionar las necesarias retribuciones y sus cifras;
  • la intervención del poder político en la promoción del artista y el estado de paz o de guerra que condiciona las posibilidades de realización y conclusión de las obras;
  • el mundillo de animadversiones y celos, incluso los boicots por parte de artistas o operarios, incluso la descripción de huelgas insidiosas promovidas para dificultar la tarea de un competidor envidiado;
  • las ventajas o inconvenientes del lugar, e incluso del edificio donde se ha de crear el fresco o insertar los lienzos o un grupo escultórico, con la necesidad de intervenciones previas para hacer posible con éxito la creación que se demanda…

Y así muchos otro aspectos, que hacen de Giorgio Vasari un precursor del mejor barroco, además de un pintor que en su realismo (el mal llamado manierismo) irrumpe con gran éxito en su época, no sin rendir reconocimiento en los frescos de la Sala Grande de su casa en Florencia a trece artistas que destaca entre los que influyeron en su obra: CimabueGiotto, Masaccio, RaffaelloMichelangeloLeonardo, Andrea del Sarto, Donatello e Brunelleschi, Perin del VagaGiulio RomanoRosso Fiorentino y Francesco Salviati.

Giorgio Vasari. Detalle de la Sala Grande de la Casa de Vasari en Florencia. Fuente wikipedia/commons

De algún modo también, salvadas las distancias, yo agradezco a Vasari que, tras algunos años en que he tenido interrumpida mi actividad pictórica (se me habían secado ya la mitad de mis tubos de óleo), mi relectura hace pocos días de su autobiografía me ha empujado a sacudirme la pereza y tomar de nuevo los pinceles.

Son muchos los pasajes de «Las vidas» que además hacen a este gran aretino merecedor de un reconocimiento como literato. Hay algunas cosas que dejó escritas en su obra que cito y traduzco a continuación, pensando en quienes se propongan dedicarse al arte del dibujo, la pintura o la escultura, con mayor o menor destreza, pero siempre con placer y pasión :

Avendo io in fin qui ragionato dell’opere altrui, con quella maggior diligenza e sincerità che ha saputo e potuto l’ingegno mio, voglio anco nel fine di queste mie fatiche raccòrre insieme e far note al mondo l’opere che la divina bontá mi ha fatto grazia di condurre; perciò che, se bene elle non sono di quella perfezzione che io vorrei, si vedrà nondimeno da chi vorrà con sano occhio riguardarle, che elle sono state da me con istudio, diligenza e amorevole fática lavorate, e perciò, se non degne di lode, almeno di scusa; sanzaché, essendo pur fuori e veggendosi, non le posso nascondere.

.

Habiendo yo en definitiva razonado sobre las obras de otros con la mayor diligencia y sinceridad de que ha sabido y podido ser capaz mi ingenio, quiero, al final de estas fatigas mías, recorrer en su conjunto y dar a conocer al mundo las obras que la divina bondad me ha concedido graciosamente llevar a cabo; por lo que, aunque ellas no tengan la  perfección que desearía, verá no obstante quien con ojo sano quisiera mirarlas, que ellas han sido por mí con estudio, diligencia y amorosa fatiga trabajadas, y por ello, si de alabanza no son dignas, al menos merezcan ser excusadas; aparte de que, al estar ya fuera y a la vista, no las puedo esconder.

(…)

Ma cosí avess’io saputo mettere in opera il mio concetto, come sempre con nuove invenzioni e fantasie sono andato, allora e poi, cercando le fatiche e il difficile dell’arte!

.

¡Mas ojalá hubiera yo sabido poner en obra la idea mía, ya que siempre, entonces y luego, he andado entre innovaciones y fantasías, en busca de las fatigas y la dificultad del arte!   

(…)

…questo, che se, come ho detto, in loro non si vedrà eccellenza e perfezzione, vi si scorgerà per lo meno un ardente disiderio di bene operare, et una grande e indefessa fática, e l¡amore grandissimo che io porto alle nostre arti. Onde averrà, secondo le leggi, confesando io apertamente il mio difetto, che ne sarà una gran parte perdonato.

…aunque como he dicho, si en ellas no se verá excelencia y perfección, se descubrirá al menos un deseo ardiente de hacerlo bien y una gran e indefensa fatiga así como el grandísimo amor que profeso a nuestras artes. De donde se derivará según las leyes que, confesando abiertamente mi defecto, este me será en gran parte perdonado.

Giorgio Vasari, «Descrizione del’opere di Giorgio Vasari pittore e architetto aretino»
Giorgio Vasari. Autorretrato, 1566-1568, Galeria degli Uffizi, Florencia

.

¿Casualidad?

Vasari pintó un fresco de tema clásico, que, salvo ignorancia de mi parte, tiene un detalle original:

Vasari San Lucas pintando a la Virgen 1572, fresco. Florencia Basílica de la Anunciación

en el fondo se aprecia a la derecha una puerta que muestra el aposento contiguo, donde debería ser San José el que trabaja en su taller, pero curiosamente no es un carpintero sino más bien un alfarero amasando arcilla, o un escultor preparando un modelo de ese material.

Sea quien sea el barbudo en su tarea, al fondo de su taller aparece además una segunda puerta con alguien que parece escribir o agitar una mezcla sentado bajo el dintel, lo cual independientemente de la anacronía de que el apóstol Lucas, a quien se atribuían dotes no sólo de evangelista sino también de pintor, ya anduviese tan temprano en tareas de retratista de la Sagrada Familia, a mi me hace ver una coincidencia en estas puertas, que son en cierto modo los puntos de fuga de la composición, con un punto de fuga de otra famosísima obra

Las Meninas. 1656. Museo Nacional del Prado.

en la que, 74 años más tarde, la composición también incluye al fondo a la derecha una puerta a la que se asoma José Nieto, el aposentador de la familia real.

No sé si tal coincidencia pueda ponerse en relación con la escena pintada por Vasari en 1572, que Velázquez pudiera haber conocido en uno de sus dos viajes a Italia. Además, uno de los bocetos de Vasari en preparación de su fresco llegó (no sé sabe bien cuál fue su primer itinerario) al Museo del Prado, donde forma parte de su colección de dibujos.

Vasari San Lucas pintando a la Virgen 1568 a 1572 Dibujo a tinta y aguada, Museo delPrado

Es posible que este recurso de perspectiva aérea tenga antecedentes similares, aunque quizás menos realistas, en la historia de la pintura. En todo caso, si a algún lector tiene memoria de alguno, le ruego me lo comente.

Colofón: en camisa de once varas

Para acabar y a riesgo de inmodestia, me voy a atrever a ir dando por etapas, para celebrarlo, mi retorno al lienzo, que la lectura de Vasari ha espoleado y motiva para que también mis defectos e imperfecciones en la práctica de la pintura se sometan en este blog al escrutinio de mis lectores. En estos días en la playa de la Almadraba de Els Poblets me estoy inspirando en una salida del sol que habrán ya ustedes visto en el post del hace una semana

¡cercando le fatiche e il difficile dell’arte!

Primera jornada:

1) Salida del sol en Playa de la Almadraba croquis del cuadro en proceso. Foto y trabajo R. Puig
2) Salida del sol en Playa de la Almadraba, preparando en acrílico. Foto y trabajo R. Puig

Continuará y…

…no sé, no sé lo que saldrá

Rumor de mar

14 noviembre, 2021
No sé si la mar me protege. Foto R, Puig

No sé si a las gaviotas

la mar les habla

y si sobre sus aguas

con las olas dialogan,

si la mar las escucha.

.

No sé si con las piedras

la mar chacharea

y si a sus bramidos

su rumor le responde,

si el mar las atiende.

.

No sé si bajo su manto

la mar me palpa

y si siente mi cuerpo

cuando ella me mece,

si la mar me abraza.

.

No sé si en su misterio

la mar me hechiza

y si me oculta penas

que no he de entender,

si la mar me protege.

.

Rumor de piedra. Foto R. Puig

.

No sé si a los poetas

se revela la mar

y si alguien su secreto

pudo al fin hallar,

si la mar nos entiende.

.

Una voz antigua de viento y de sal. Foto R.Puig

.

Alfonsina y el mar

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve más
Un sendero solo de pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda
Un sendero solo de penas mudas llegó
Hasta la espuma

Sabe Dios qué angustia te acompañó
Qué dolores viejos calló tu voz
Para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar

Cinco sirenitas te llevarán
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado

Bájame la lámpara un poco más
Déjame que duerma nodriza, en paz
Y si llama él no le digas que estoy
Dile que Alfonsina no vuelve
Y si llama él no le digas nunca que estoy
Di que me he ido

Te vas Alfonsina con tu soledad
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños
Dormida, Alfonsina, vestida de mar

.

Texto de Félix Luna y música de Ariel Ramírez

El mar y el poeta, en memoria de Eugenio Montale (1896 – 1981)

7 noviembre, 2021
«le salmastre parole» (Eugenio Montale). Foto R.Puig

Hace un poco más de cuarenta años fallecía en Milán el poeta Eugenio Montale. Comencé a leer su obra poética cuando era joven, en ella siempre descubro y admiro algo nuevo.

Montale agrupó nueve poemas bajo el título Mediterráneo en su libro Ossi di Seppia (Torino, 1925) en el que el mar se presenta ante él como metáfora del impulso que el poeta siente necesitar para que su obra que, embargado por la melancolía de quien se avecina a la treintena, juzga duramente como balbuceos y letras gastadas.

Ahora que yo mismo estoy frente al Mediterráneo quiero recordarle con uno de los nueve poemas que nacieron del mar en el ánimo del poeta:

Potessi almeno costringere

in questo mio ritmo stento

qualche poco del tuo vaneggiamento;

dato mi fosse accordare

alle tue voci il mio balbo parlare:

io che sognava rapirti

le salmastre parole

in cui natura ed arte si confondono,

per gridar meglio la mia malinconia

di fanciullo invecchiato che non doveva pensare.

Ed invece non ho che le lettere fruste

dei dizionari, e l’oscura

voce che amore detta s’affioca,

si fa lamentosa letteratura.

Non ho che queste parole

che come donne pubblicate

s’offrono a chi le richiede;

non ho che queste frasi stancate

che potranno rubarmi anche domani

gli studenti canaglie in versi veri.

Ed il tuo rombo cresce, e si dilata

azzurra l’ombra nuova.

M’abbandonano a prova i miei pensieri.

Sensi non ho; né senso. Non ho limite.

.

Pudiese yo al menos imponerle

a este mísero ritmo mío

un poco solo de tu vagabundeo;

dado que me fuese armonizado

con tus voces mi balbuciente hablar:

yo que soñaba robarte

las palabras salobres

donde naturaleza y arte se confunden,

para gritar mejor la melancolía mía

de aviejado rapaz que no debía pensar.

A cambio sólo tengo las letras gastadas

de los diccionarios, y la oscura

voz que el amor dicta se disipa,

se hace quejumbrosa literatura.

Sólo tengo estas palabras

que como mujeres publicadas

se ofrecen a quien las requiere;

sólo tengo estas frases cansadas

que hasta podrán robarme mañana

los pillos estudiantes en versos verdaderos.

Y crece tu rugido, y se ensancha

azul la sombra nueva.

Mis pensamientos prueban a abandonarme.

No tengo sentidos; ni sentido. No tengo límite.

.

Eugenio Montale (1896-1981), Ossi di seppia, Mediterraneo, VIII (Torino, 1925), la traducción es mía,

Sordo rugir de mar. Foto R. Puig

Notas:

Texto de Ossi di seppia

Un documental de Marco y Giovanna De Poli, realizado en el1976, poco después de la entrega del Premio Nobel al poeta, sobre Monterosso, el pueblo donde vivió parte de su infancia a la orilla del mar de Liguria.

Convergencias de Arte y Literatura (XIII): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (7): la avaricia rompe el saco

31 octubre, 2021
Gustave Doré: «giacendo a terra tutta volta in giuso», Divina Comedia, Purgatorio XIX

Purgatorio de los avaros

Dante y Virgilio siguen ascendiendo cornisas del Purgatorio y en la quinta se tropiezan con una multitud de gentes tendidas por los suelos boca abajo. Su forma de purgar el excesivo amor a las bienes terrenos es lagrimear pegados a la tierra por una temporada, hasta que estén bien escarmentados antes de poder llegar al cielo.

.

Com’io nel quinto giro fui dischiuso,

vidi gente per esso che piangea,

giacendo a terra tutta volta in giuso

.

’Adhaesit pavimento anima mea’

sentia dir lor con sì alti sospiri,

che la parola a pena s’intendea.

Atravesando que iba el quinto círculo,

vi gente ahí extendida que lloraba

yacentes todos por tierra boca abajo

.

‘Adhirió al pavimento el alma mía ‘

les oía decir tan alto suspirando

que sus palabras apenas entendía

.

Purgatorio, XIX, 70-75

Además de penar rostro a tierra, han de entonar un versículo de los salmos cuya localización precisa no he encontrado. Tratando de entender las razones concretas de su castigo purificador, se encuentran nada menos que con un pontífice romano, el papa Adriano V que confiesa haber sido ambicioso y avaro cuando ejerció de legado de Roma en Inglaterra, aunque luego sólo reinó 38 días, muriendo en Viterbo el 18 de agosto de 1276.

Entre otras cosas el alma del pontífice se expresa así:

.

«Quel ch’avarizia fa, qui si dichiara

in purgazion de l’anime converse;

e nulla pena il monte ha più amara.

.

Sì come l’occhio nostro non s’aderse

in alto, fisso a le cose terrene,

così giustizia qui a terra il merse

.

Come avarizia spense a ciascun bene

lo nostro amore, onde operar perdési,

così giustizia qui stretti ne tene

.

ne’ piedi e ne le man legati e presi;

e quanto fia piacer del giusto Sire,

tanto staremo immobili e distesi»

«La causa de la avaricia aquí se muestra

en la purgación de estas ánimas conversas;

pues pena no hay del monte más amarga.

.

Ya que nuestra mirada no se elevó

a lo alto, dirigida estaba a terrenas cosas,

la justicia aquí a la tierra nos postró.

.

Como la avaricia vació de todo bien

el amor nuestro, en vanas obras perdido,

la justicia aquí atados nos tiene

.

de pies y manos amarrados y presos;

pues cuanto plazca al justo Señor

así estaremos inmóviles y acostados.

.

Purgatorio XIX, 115-120
Gustave Doré: «nulla pena il monte ha più amara», Divina Comedia, Purgatorio XIX

Por hoy nos despedimos, esperando que aprendamos la lección y no seamos avarientos, de lo cual ni siquiera los papas están exentos…

Adriano V el avariento

—-

NOTAS:

Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.

Mis comentarios se basan en parte en el aparato crítico de la obra en: Alighieri, Dante, La Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960. Esa la edición que utilizo para el texto italiano.

La imagen de Adriano V procede de https://www.meisterdrucke.es/

La traducción al castellano de los versos de la obra es mía.

Nimiedades (XV): ayer (de seis a siete y cuarto de la tarde)

24 octubre, 2021

Para mi amigo Pere Cardona que también es bloguero

Poniente. Foto R.Puig

Hoy se ha hecho tarde y se me ha ido el santo al cielo, así que recurro a algunas fotos del paseo de ayer por la playa de la Almadrava, durante la hora postrera del sol. Hacia el norte se destaca la silueta del Mondúver.

Sobre el espigón hay quien pesca o lo intenta. Al fondo se aprecia el promontorio de Cullera.

Espigón. Foto R.Puig

Hacia levante se alza el Montgó.

El monte tutelar de la Marina Alta. Foto R. Puig
El puño de Akal. Foto R. Puig

Hay quien aún surfea.

No pillo olas. Foto R. Puig

Otros pasean sus perros

¡Caramba, usted también tiene un husky! Foto R. Puig

o pasean los de otros

Me gano unas perras paseando perros. Foto R. Puig

Se prueba suerte en familia

Muchos para poca cena. Foto R. Puig

y algún solitario pide al cielo peces

¡O Lord just a fish! ¡Please! Foto R. Puig

A lo tonto a lo tonto, este cuento se acabó…

Adios al sol. Foto R. Puig

Grisura

17 octubre, 2021

Como cualquiera

el mar tiene sus días

de grises y grisallas,

de spleen

y de morriñas.

.

Al monte hechizado

del mar al que se asoma

le llegan gasas grises

que le visten

con velos de viuda

Grisalla. Foto R. Puig

.

Indiferentes,

hay empecinados

que desgranan su día

soñando con doradas

y en busca de lubinas

Tozudos. Foto R.Puig

.

No faltan débitos

que, con nublado o sol,

obligan inexorables

a los que estén atados

a rutinas caninas.

La vida sigue igual. Foto R.Puig

.

Por gris que sea el día,

como es tradición

de playas levantinas,

no falta la tertulia

sentados en la orilla.

Tertulia playera. Foto R.Puig

.

Otros vecinos hay

que sobre los tejados

organizan tertulias,

piares y gorgeos,

coloquios de estorninos

Tertulia aviar. Foto R. Puig

,

No muy lejos,

asiduo de la antena

un tenor disidente

afina sus trinos

solitario en su círculo

Siempre hay clases. Foto R.P Puig

.

.

FIAT LUX

Pero no hay gris que mucho dure. Foto R.Puig

Cielos

10 octubre, 2021

bajo el cielo de Madrid el 6 de octubre

Plaza Mayor

El miércoles pasado la lluvia no llegó y el cielo de Madrid se pobló de luces, la noche fue joven como tantas otras y la Plaza Mayor volvió a acoger caminantes de todos los acentos.

Plaza Mayor. 6 de octubre de 2021. Foto R. Puig

El aire es fresco e invita a asomarse al balcón

Plaza Mayor. 6 de octubre de 2021. Foto R. Puig

Todavía hay quien se anima a cenar un cocido

Plaza Mayor. 6 de octubre de 2021. Foto R. Puig

En la plaza de Colón hay una que siempre duerme

Julia la sonámbula. Foto R. Puig

Hay otra que sin embargo detesta el ruido del tráfico y no tiene la misma suerte

La insomne. Foto R .Puig

Cristóbal, impávido, trata de poner orden

Marcando la ruta. Foto R,Puig

en esta época en que hay quienes a troche y moche nos exigen contriciones retrospectivas

Ánimo y al mar. Foto R. Puig

.

domingo 10 de octubre

Por nuestra parte, siguiendo el consejo de Colón hemos llegado al mar

Playa de la Almadrava. 08:30 de hoy domingo. Foto R. Puig

Cuando apunta el sol por el este la costa, del lado de Gandía, se va tiñendo de rosa por el oeste…

Alborada de la Almadrava, 10 de octubre del 2021. Foto R. Puig

Frente a mi ventana se posan las jóvenes palomas que han nacido entre marzo y agosto

Foto R.Puig

Y el sol no se hace esperar

Almadrava. 08:33 a.m. hoy. Foto R. Puig

A todos mis lectores les deseo, bajo todos sus cielos, haya nubes o sol, sea noche o sea día, que su ánimo se alce luminoso.

Horas de Madrid

3 octubre, 2021
Madrid en pausa. Foto R. Puig

La mañana del domingo me pilla en Madrid sin nada de importancia que contar, o casi nada…

.

Ayer hemos deambulado mañana y tarde,

uno de esos días de otoño en los que se puede exclamar

¡ de Madrid al cielo !

Madrid y el cielo. Foto R. Puig

Con la ayuda del Dr. Google, encuentro esta explicación de la famosa frase, que entre muchas posibles hoy les cito:

Madrid recibe a los conductores que acceden a la ciudad por la M-30 con uno de sus dichos más populares. Quienes pasan por debajo del puente peatonal que une el Parque de Roma con Moratalaz pueden leer que se dirigen «De Madrid al cielo». Es decir, que como en la capital no se está en ningún sitio.

El origen de esta repetidísima frase está algo difuso. Al parecer, pudo hacerse famosa a finales del siglo XVIII a raíz de las reformas que Carlos III realizó en la ciudad para embellecerla. Gracias a ellas Madrid dejó de ser la anticuada villa castellana y pasó a convertirse en la regia capital de un vasto imperio.

Existe otra teoría que afirma que en el Cerro Garabitas, en la Casa de Campo, se reunen todas las noches las almas de los difuntos madrileños y desde allí ascienden al cielo. Esta creencia la alimentan los vecinos del parque que aseguran que ven luces que ascienden por las copas de los árboles. Es probable que sean luciérnagas o fuego de San Telmo.

No obstante, la tesis más fiable relaciona el refrán con la obra del dramaturgo del Siglo de Oro, Luis Quiñones de Benavente, titulada «Baile del invierno y del verano». En ella hay unos versos que dicen:

«Pues el invierno y el verano,

en Madrid solo son buenos,

desde la cuna a Madrid,

y desde Madrid al Cielo».

Publicado en el diario ABC el 4 de octubre del 2014

En todo caso el aire y el cielo invitaban ayer a pasear y a comprar algo que no pese demasiado en la maleta…

De compras. Foto R. Puig

Caminando calle abajo por la Ribera de Curtidores, si ustedes quieren curiosear sin fin pueden entrar en las Galerías Piquer y elegir de todo un poco, si es que buscan cosas viejas, lo que se suele llamar antigüedades y, con menor respeto, antiguallas.

¿Qué me llevo?

Entre anticuarios. Foto R. Puig

Si están cansados de pensar, hasta pueden sentarse en las escaleras y ver pasar…

Charros. Foto R. Puig
Mano en la barandilla. Foto R. Puig

Cuando cae la tarde

A Madrid desde el cielo. Foto R. Puig

mejor es dejar el coche en casa

El tráfico de los imposibles. Foto R. Puig

Es hora del teatro

Reponiendo a Arthur Miller. Foto R. Puig

de sentarse a tomar copas

¿ Me quiere o no me quiere ? Foto R. Puig
¡ Me quiere ! Foto R. Puig

Los pies ya están cansados

En la terraza del Gijón. Foto R. Puig

y se encienden los faroles

Se hace tarde. Foto R. Puig.

La noche fue joven

Este domingo vuelve a ser niño

Foto R. Puig

Convergencias de Arte y Literatura (XII): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (6): purgando la envidia y la iracundia.

26 septiembre, 2021
Gustave Doré. “col livido color della petraia”. Divina Comedia, Purgatorio, XIII, 9

Entre envidiosos

Dante y Virgilio se pasean ya por la segunda cornisa del Purgatorio donde los justos purgan sus envidias para poder llegar al Paraíso. Es difícil distinguir las sombras de las ánimas del pálido color de la piedra contra la cual están apoyados unos junto a otros con los párpados cosidos para purgar así la excesiva atención de la vida ajena que en vida les carcomió.

E come a li orbi non approda il sole,

così a l’ombre quivi, ond’io parlo ora,

luce del ciel di sé largir non vole;

.

ché a tutti un fil di ferro i cigli fóra

e cusce sì, come a sparvier selvaggio

si fa però che queto non dimora.

Como a ciegos a que el sol no toca

así a las sombras de las que aquí hablo

del cielo la luz les es negada,

a todos hilo de hierro los párpados perfora

y cose, como al salvaje gavilán

se le hace para que esté tranquilo.

.

Purgatorio, XIII, 67-72
Gustave Doré. “de li altrui dannipiù lieta assai che di ventura mia”. Purgatorio, XIII, 110-111

Cuando el poeta se encuentra con Sapia, una mujer de Siena que, según dudosa leyenda, no fue sabia sino envidiosa, hasta el punto de desear la derrota de sus conciudadanos en la «battaglia del Colle» en 1269, donde los florentinos mataron a más de mil sieneses.

Sea cierto o no, la pobre purga sus envidias y exclama:

Savia non fui, avvegna che Sapìa

fossi chiamata, e fui de li altrui danni

più lieta assai che di ventura mia.

Sabia no fui, si bien Sapia

me llamaba, y del daño ajeno fui

más contenta que de la ventura mía.

.

Purgatorio, XIII, 110-111

.

Penitencias de los iracundos

Y sube que te sube, los viajeros ascienden a la tercera cornisa de este monte donde quienes para llegar al cielo tienen que purificarse de sus pecados capitales, no obstante haber muerto demandando perdón.

En este tercer círculo (girone) están envueltos en el humo del fuego de su ira los que se dejaron arrastrar por esta cegadora pasión.

Encuentro con Marco Lombardo, Gustavo Doré, Divina Comedia, Purgatorio, XVI,

Entre ellos uno noble cortesano del siglo XIII, Marco Lombardo, a quien no le bastó para alcanzar el cielo ser noble, digno y buen consejero del Conde Ugolino, pues tenía la costumbre de dejarse llevar de su ánimo furioso.

Pero no todo es castigo, pues en este círculo los iracundos ruegan e invocan a Dios con sus preces, cantando el Agnus Dei («Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo…») y reflexionan sobre los excesos de la ira. Para ello se les presentan ejemplos de mansedumbre, la virtud que se opone a la ira: el primero es el de la Virgen María y el segundo el de Pisístrato, señor de Atenas, que, comprensivo con el amor, fue paciente con el joven que besó a su hija, como cuenta Valerio Massimo (Facta et dicta memorabilia, VI. 1).

El tercero es San Esteban, lapidado por una turba de iracundos:

Gustavo Doré, Divina Comedia, Purgatorio, XV 106-114,

Poi vidi genti accese in foco d’ira

con pietre un giovinetto ancidere, forte

gridando a sé pur: «Martira, martira!».

.

E lui vedea chinarsi, per la morte

che l’aggravava già, inver’ la terra,

ma de li occhi facea sempre al ciel porte,

.

orando a l’alto Sire, in tanta guerra,

che perdonasse a’ suoi persecutori,

con quello aspetto che pietà diserra.

Vi a gente encendida por el fuego de la ira

matando a un jovencito, con vocerío

animarse : “¡Al tormento, al tormento!”

.

Y a él veía inclinarse, por la muerte

que le vencía ya, hacia la tierra,

mas con los ojos al cielo dirigidos,

.

pidiendo al Altísimo, en tanta guerra,

que perdonase a sus perseguidores,

con aquel aspecto que la piedad revela.

.

Purgatorio, XV 106-114,

Por hoy, dejaremos a Virgilio y Dante en su ascenso hacia la cuarta cornisa del Purgatorio, algunos de cuyos detalles ilustrarán de nuevo a modo de ékfrasis los grabados de Gustavo Doré en posterior etapa.


NOTAS:

Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.

Mis comentarios se basan en parte en el aparato crítico de la obra en: Alighieri, Dante, La Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960. Esa la edición que utilizo para el texto italiano.

La traducción al castellano de los versos de la obra es mía.