Breverías erasmianas (XLIX): “Ollas ostentare” (Exhibir cacerolas).

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“Ollas ostentare”
Exhibir cacerolas
Adagio II, ii, 40
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«Hacer ostentación de las cacerolas», es realizar algo ridículo y vil en sí mismo como si fuera de gran importancia
Φύτρας ἐπιδείκνυσθαι, id est «Ollas ostentare», est rem per se ridiculam ac sordidam perinde ut maximam efferre.
Así comienza Erasmo su comentario a este proverbio griego, usado por Plutarco para fustigar a ciertos sofistas que pomposamente componían panegíricos, incluso de personajes que en absoluto merecían el elogio, sino todo lo contrario (1).
También lo hace Plutarco, con intención irónica, en su Gryllus (2), como una forma de decir la verdad mediante el humor:
…quandoquidem ridentem dicere verum quid vetat ?
…quien prohibe que alguien diga la verdad riendo?
En realidad este proverbio lo va a utilizar Erasmo para contestar a las críticas de quienes se enfurecían al sentirse aludidos por la publicación en 1511 de su Elogio de la locura.
La primera colección de sus comentarios a los Adagios en 1500 no incluía éste proverbio, años después nuestro humanista aprovechó la ampliación de su edición de 1515 para introducirlo y servirse del mismo en su comentario pare responder a los enojados por el Encomium moriae:
Yo mismo me divertí hace muchos años escribiendo mi «Elogio de la locura», terminado en no más de siete días, sin ayuda de ningún libro, porque entonces aún no me había llegado el equipaje (3).
Lusimus et nos ante complureis annos Μωρίας ἐγκώμιον, cui non plus septem dierum operam impendimus, idque nullis librorum adminiculis adjuti, nam nostra sarcina nondum advecta tum erat.

Erasmo continúa, no sin algo de autobombo:
Sea lo que sea este librito, veo que brillantes ingenios que saben de buenas letras lo aprecian en gran manera; quienes, además de su humor festivo, afirman que contiene bastantes cosas, que aportan a la mejora de la conducta humana más que los principios sobre ética y política de Aristóteles, cuya enseñanza en estas materias, no obstante ser pagano, superó con mucho al paganismo.
Hoc quicquid est libelli, video candidis ingeniis et iis, qui bonis litteris sunt initiati, magnopere probari ; qui praeter jocandi festivitatem affirmant illic esse non pauca, quae ad corrigendos hominum mores magis conferant, quam Aristotelis ethica aut politica dogmata, qui paganus plus quam paganice hisce de rebus praecepit

Dicho esto, se ceba en sus críticos:
Sin embargo hay algunos, aunque sean pocos, a los que, según oigo, ofendí; de esos que sólo aprecian lo que es bárbaro, insulso y totalmente ajeno al conjunto de las Musas.
Et tamen audio nonnullos offendi, sed paucos, atque hos ejusmodi, ut nihil probent nisi barbarum, insulsum et ab omnibus Musis alienissimum
para remachar con algo en lo que no le faltaba razón:
estos enemigos jurados de otras formas de poesía leen no obstante a Juvenal para atacar en sus sermones los vicios de los príncipes, del clero, de los comerciantes y en especial de las mujeres, describiéndolos de tal modo, que enseñan obscenidad (4)
Ipsi Juvenalem legunt, alioquin acerrimi poetarum hostes, quo principum, sacerdotum, negotiatorum ac praecipue mulierum vitia in concionibus suis insectentur, quae saepius ita depingunt, ut obscoenitatem doceant

Además Erasmo subraya con algo de sarcasmo que su obra no ataca a nadie en particular:
Por mi parte, aunque el tema elegido no sea incompatible con esto [con la crítica a los sermoneadores] y el tema se abra en tantas direcciones, sin embargo no muerdo a ninguno de los mencionados, salvo quizás a mí mismo.
Ego, cum argumentum susceptum ab hoc non abhorreret et ubique tantus pateret campus, neque mordeo quempiam nominatim, nisi forte meipsum…
A continuación recurre a la auctoritas de un santo padre para insistir en los errores de lectura en los que incurren los detractores del Elogio de la locura:
Y después no se acuerdan de aquella regla, que tantas veces repite San Jerónimo, que donde se debate de los vicios en general no se injuria a nadie, ni a nadie se marca con carbón como si fuera malo, sino que todos deben ser amonestados para que no sean malos. A no ser que pretendan que todos los príncipes son sabios, todos los teólogos inocentes, que todos los obispos y pontífices son como lo fueron Pablo y Martín, todos los monjes y sacerdotes otros tantos Antonios y Jerónimos. Finalmente, no consideran que lo más importante en los diálogos es que las palabras se ajusten al hablante, e imaginan que quien habla es Erasmo y no la Moria.
Deinde non meminerunt illius regulae, quam toties inculcat divus Hieronymus, ubi generalis de vitiis disputatio est, ibi nullius personae esse injuriam neque carbone notari quenquam, quasi malus sit, sed omnes admoneri, ne sint mali. Nisi forte illud contendant, omneis principes esse sapientes, omneis theologos absolutos, omnes episcopos et pontifices esse tales, quales fuerunt Paulus et Martinus, universos monachos ac sacerdotes Antonios esse et Hieronymos. Denique non perpendunt id quod in dialogis est potissimum, personae decorum, et Erasmum imaginantur loqui, non Moriam.
Erasmo termina destacando la falta de sentido del humor de quienes se han tomado la obra como una ofensa personal. Aunque no lo explicite, parece que entre líneas les está diciendo que, si se ofenden, por algo será:
Por último, incluso los tiranos se ríen de lo que oyen de sus bufones y estiman que no es educado sentirse ofendidos por sus dicterios, por lo que sorprende que estos que no sé quienes son no puedan escuchar nada de la Moria, como si cualquier cosa que se dijera de los vicios les señalara a ellos mismos directamente. Mas de este asunto ya he dicho más que suficiente. A las cacerolas volver conviene.
Postremo cum tyranni quoque, cum a morionibus quidvis audiunt, rideant parumque civile putent ullis offendi dicteriis mirum est istos nescio quos ab ipsa Moria nihil omnino posse audire, quasi, quicquid de vitiis utcunque fuerit dictum, id prorsum ad ipsos pertineat. Sed hac de re jam amplius satis. Ad ollas redire praestat.
«Encounter and ornament».
Galería Espacio Mínimo,
ARCO 2022
Notas:
Texto latino tomado de “Les Adages d’Érasme” présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), Lyon, 2010, pp.951-953 La traducción es mía.
(1) Plutarco, Moralia, 44F
(2) Plutarco, Bruta animalia ratione uti (Diálogo entre Odiseo y un cerdo), Moralia, 985D-92E.
(3) Erasmo sale de Italia en 1509 por los Alpes y durante el viaje a caballo empieza El elogio de la locura. Después de descender por el Rhin parte para Inglaterra. En casa de Tomás Moro concluye el Elogio de la locura (Encomium moriae) y se lo dedica a su amigo. Viaja brevemente a París en 1511, donde en ese año se publica el libro sin fecha por la imprenta de Gilles de Gourmont y como primera edición fechada en Estrasburgo, en la imprenta de Mathias Schurer.
(4) Erasmo se refiere aquí a las condenaciones de la lujuria que se pronuncian desde los púlpitos y que recuerdan a los textos eróticos de Juvenal que, según ironiza, leen esos predicadores que atacan su libro.
A este propósito, no está de más recordar los manuales de confesores que con lujo de detalles explican las situaciones del pecado de la carne; cópulas pecaminosas, pecado solitario y fornicaciones varias, que dan pistas para las preguntas morbosas que se deben hacer al penitente (o a la penitente) en la oscuridad del confesonario para evaluar la gravedad y número de sus pecados y, según ello, imponer la penitencia, y amonestar al pecador para que evite las tentaciones y no peque de nuevo.
Entre otros, hay un manual muy reeditado en el siglo XVI, obra de Martín de Azpilcueta Navarro (1492-1586): Manual de confessores y penitentes, que contiene quasi todas las dudas que en las confessiones suelen ocurrir, de los pecados, absoluciones, restituciones, censuras, & irregularidades. Imprenta de Adrian de Anuers, Estella 1566. Hay ediciones ampliadas posteriores en otras imprentas de Madrid (1569) y Zaragoza (1570).

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Algunas ediciones del Elogio de la locura en castellano
Elogio de la locura o Elogio de la sandez, Madrid, Librería Bergua, 1936.
Elogio de la locura, traducción prólogo y notas de Antonio Espina, introducción de José Luis Vidal, Barcelona, RBA, D.L., 1995.
Elogio de la locura, traducción F.J.H., Barcelona, Ediciones 29, 1997.
Elogio de la locura, traducción de Felipe Payro Carrió, prólogo y presentación de Francesc L. Cardona, Barcelona, Edicomunicación, 1998.
Elogio de la locura, Madrid, Alba Libros, 1998.
Elogio de la locura, introducción, traducción y notas de Pedro Rodríguez Santidrián, Madrid, Alianza Editorial, 1998. (Alianza editó también en decadas anteriores una traducción de A.Rodríguez Bachiller.)
Elogio de la estulticia, traducción, introducción y notas de Luis Blanco Vila, Madrid, Torre de Goyanes, 1998.
Elogio de la locura, traducción de Teresa Suero Roca, prólogo de Fernando Arrabal, Madrid, Unidad Editorial, 1999.
Elogio de la locura, traducción de Julio Puyol (que data de 1917), introducción de Pedro Donoso, Algete, Jorge A. Mestas, 2001.
Elogio de la locura o encomio de la estulticia, introducción de José Antonio Marina, edición y traducción de Pedro Voltes, Madrid, Espasa Calpe, Colección Austral, 1999. (Esta traducción la reedita Planeta-Agostini en 2002 y Espasa Calpe de nuevo en 2003.)
Más ilustraciones de la obra en este blog: Quinientos años del Elogio de la locura de Erasmo de Rotterdam. Homenaje gráfico de la mano de Frans Masereel y de Hans Holbein (8 de diciembre 2011)
Pasear en febrero

Si nada te impide pasear, pasea, pasea y recoge lo que febrero te ofrece. Y si, bajo un cielo límpido, el día te regala unas horas de sol en la reserva natural de Änggårdsbergen («la colina de la granja del prado») o una visita a la la sala de las camelias en la Palmhuset, ambos lugares que te regala Gotemburgo, entonces sientes al respirar un vago recuerdo del aire invernal de otros parajes que te han visto.
El bosque de Änggårdsbergen probablemente fue talado en el siglo XVI. La tierra se quemó para su uso como tierra de pastoreo, perteneciente a las granjas Stora Änggården y Lilla Änggården. Estos campos se extendían hacia el sur hasta el pueblo de Eklanda en la parroquia de Fässberg. El farmacéutico Arvid Gren, que se hizo cargo de Stora Änggården a mediados del siglo XIX, hizo plantar un nuevo bosque en las montañas desnudas.
Con la creación del Jardín Botánico de Gotemburgo en 1919-1923, se adquirieron tanto fincas como terrenos periféricos de las dos granjas. Varios terratenientes donaron sus terrenos y la ciudad de Gotemburgo adquirió terrenos adicionales. Como resultado, Änggårdsbergen se protegió de la explotación y se convirtió en el área exterior del jardín botánico, que colinda con su zona sur y se extiende por 352 hectáreas.
Hace dos días estuvimos recorriendo los caminos que bordean el Axlemossen («pantano con forma de hombro») una laguna cercana al sendero que nos lleva al arboretum de la reserva natural, donde hay plantadas 62 especies de árboles caducifolios.

Si te acomodas en el lado norte de la laguna, sobre las rocas que ahí la bordean, podrás sentir la luz del sol, que desplazándose del este al oeste, te cadeará agradablemente el rostro.

¡Son los modestos lujos de pasear por estos senderos! En los que también se puede correr a gusto de jóvenes y provectos.

El agua está cubierta de placas de hielo, lo que no disuade a los patos y las patas de sus flirteos en la orilla de enfrente.

Unos cientos de metros hacia el este se alza la colina de «el oso de Tor» desde donde se domina la ría de entrada a Gotemburgo

La denominación de esa colina, Torbjorn significa «el oso de Thor», el dios del trueno en la mitología nórdica.

En esta cima permanecen varias plataformas que en su día sustentaron cañones para la defensa de la entrada por mar a Gotemburgo, así como varias concavidades de nidos de ametralladoras y la cubierta de cemento del refugio de los soldados que servían la posición, cuya entrada está hoy clausurada con hormigón.
Confiemos en que Putin no vuelva a provocar la necesidad de nuevos equipamientos bélicos en esta reserva natural.
Para que se me disculpe mi alusión a algo que preocupa hoy a quienes esperan que las discrepancias entre naciones se resuelvan en paz, me voy a despedir con imágenes de otro paseo por un lugar en el que todo se puede decir con flores

mientras se respira bajo una bóveda tropical

Son los pequeños prodigios que nuestro planeta regala…
Nimiedades (XVII): declinante invierno

En el prado ahora verde
del parque de mi barrio
hay un trotar de tórtolas,
quién sabe si anunciando
el suave retirarse
del invierno.

Cuatro días tan sólo han pasado
y en el paseo vecino imperaba
el manto albo de la nieve.
¿Quién habría anunciado
tan súbito invernal
brusco retiro?


Hace ya tiempo te paseaban
tus padres feliz y sentado
de niño por la vida.
¿Quién te anunciaba entonces
que desde un banco verías
al invierno temblar?

Como planta frágil que a los fríos
resiste en el invernadero
o audaz bajo el cielo,
quién, aunque el invierno le acose,
renunciará a los brotes tenaces
que el sol siempre devuelve.

Del 27 de enero de 1945 al 27 de enero del 2022: honrando la memoria de las víctimas del Holocausto

El régimen nazi alemán mantuvo en Auschwitz desde el 20 de mayo de 1940 un inmenso complejo de tres campos de concentración y exterminio y varias decenas de campos satélites en que hacinó y esclavizó como animales a un millón trecientas mil personas condenadas a la muerte lenta
o a las cámaras de gas y el crematorio.
Auschwitz–Birkenau–Monowitz contaba con cuatro cámaras de gas en las que se podían comprimir hasta mil personas desnudas, para asfixiarlas en una larga agonía que duraba 20 minutos.
Este fue el destino de millones de judíos, que por el hecho de serlo -hombres, mujeres y niños- fueron asesinados, y reducidos a cenizas en los crematorios.
Los crematorios de Auschwitz podían efectuar de 1000 a 1200 cremaciones al día.
En los días en que la capacidad de los crematorios no daba a basto se les quemaba en fosas.

En el complejo de Auschwitz murieron un millón cien mil personas, noventa por ciento de las cuales eran judíos a las que hay que sumar las víctimas pertenecientes a otros colectivos que el odio nazi exterminó.
Pero no fue el único lugar del exterminio, pues en Buchenwald o Dachau, entre otros campos, se aplicaba la solución final para acabar con los judíos de Europa y, si los campos no daban a basto, los Einsatzgruppe recurrían a las ejecuciones en masa en las afueras de pueblos y ciudades, con el concurso de milicias colaboradoras de los países ocupados por el ejército alemán, donde no faltaron voluntarios antisemitas.

Es el aniversario de la liberación de Auschwitz el 27 de enero de cada año, la fecha que eligió la Asamblea General de la ONU en su sesión plenaria del 1° de noviembre de 2005 para instituir el Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto:
Reafirmando que el Holocausto, que tuvo como resultado que un tercio del pueblo judío e innumerables miembros de otras minorías murieran asesinados, será siempre una advertencia para todo el mundo de los peligros del odio, el fanatismo, el racismo y los prejuicios.
Este año este aniversario ha coincidido con el jueves de hace tres días.
Entre los objetivos de la ONU con este día internacional está el de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro y combatir las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas. Difíciles metas, si tenemos en cuenta los genocidios de los jemeres rojos en Camboya de 1975 a 1979 (régimen que algunos jóvenes «revolucionarios» del mayo 68 admiraron), o el exterminio de los tutsi en Ruanda en 1994, los crímenes de la guerra de los Balcanes, las matanzas del ISIS en Irak o del régimen de El Asad en Siria, o lo que ocurre en China con la opresión de los uigures.
En cuanto a la intolerancia aún estamos muy lejos de lograr el objetivo, si es que no estamos en retroceso.
Hoy dedico esta breve entrada a la memoria de aquel exterminio que se conoce como el Holocausto o la Soah. Es mi granito de arena para nuestro deber como personas humanas y como europeos de prevenir que los nuevos antisemitas nieguen los hechos de aquel inmenso crimen, que aquello se olvide y que se repitan crímenes parecidos.
Nota: Más sobre este Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto de 2018 y 2019 en este blog.
Bibliografía:
Friedländer, Saul. El Tercer Reich y los judíos (1939-1945). Los años del exterminio. Barcelona: Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2007
Poliakov, Léon, Breviario del odio. El Tercer Reich y los judíos, Ediciones Cómplices, 2011, también en pdf en traducción de Marta del Pino. La edición original francesa se publicó en 1951 por la editorial Calmann-Lévy que, entre otros, ha publicado su Histoire de l’antisemitisme en tres volúmenes (1955, 1961, 1981). Edición en castellano del primer volumen en Editorial Siglo XX (Buenos Aires,1968); del segundo en 1986 por Muchnik Editor (Barcelona), más un cuarto titulado L’Europe suicidaire publicado en castellano, también por Muchnik Editor en 2016. Del tercer volumen no sé si hay edición castellana. Hay otras ediciones de obras de Poliakov citadas aquí.
Ciento diez obras (libros y revistas en francés) sobre el antisemitismo se pueden encontrar y adquirir aquí
A vueltas con un poeta inquietante

En estos días de invierno, aprovechar las escasas horas del sol escandinavo para salir a pasear es una rutina saludable, ayuda a tener engrasadas las rodillas y refresca el corazón. A menudo, al volver a la butaca se siente el deseo de abrir los libros de poesía que duermen en alguna estantería.
Mira por donde ayer volví a abrir los collected poems de Philip Larkin (1922-1985), uno de los poetas ingleses más controvertidos, admirados y objetos de la crítica de todo el siglo XX; lo que no es poco para un hombre que fue bibliotecario de la Universidad de Hull desde 1955 hasta 1985, año de su muerte.
Aquí vuelvo (con alguna variante en mi traducción de hace un año y un poema adicional) a compartir unas estrofas que de algún modo respiran invierno o lo clausuran.
Negación
If hands could free you, heart,
Where would you fly?
Far, beyond every part
Of earth this running sky
Makes desolate? Would you cross
City and hill and sea,
If hands could set you free?
I would not lift the latch;
For I could run
Through fields, pit-valleys, catch
All beauty under the sun—
Still end in loss:
I should find no bent arm, no bed
To rest my head.…
¿Si las manos pudieran liberarte, corazón
adónde escaparías?
¿Lejos? ¿allende los confines
de la tierra, que este cielo fugitivo
asola? ¿Cruzarías
ciudad, colina y mar
si unas manos te dieran libertad?
.
No retiraré la aldaba;
pues aunque pudiera huir
por campos y hondonadas, apresar
cuanto bajo el sol es bello,
en paz al fin perderme:
no hallaría ni brazo acogedor o lecho
donde reposar mi cabeza.
.
Philip Larkin (1944), The North Ship (El barco del norte) July 1945,»Ugly sister» xxiv, Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.28.
Afirmación
In times when nothing stood
But worsened or grew strange
There was one constant good :
She did not change.
…
En tiempos en que nada estuvo en pie
sino empeoraba o crecía extraño,
solo un bien constante se mantuvo :
ella no cambió.
.
Philip Larkin (1978), Uncollected poems,1974 -1984, «1952-1977», Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.192.
.
Lo irreductible
Days
What are days for?
Days are where we live.
They come, they wake us
Time and time over.
They are to be happy in:
Where can we live but days?
.
Ah, solving that question
Brings the priest and the doctor
In their long coats
Running over the fields.
…
¿A qué sirven los días?
Los días son donde vivimos.
Llegan, nos despiertan
una y otra vez.
Son para tenernos felices:
¿Dónde podemos vivir sino en los días?
.
¡Ay! la respuesta a esta pregunta
es la llegada del cura y el doctor
en sus largos gabanes
presurosos por los campos.
.
Philip Larkin (1957), The whitsun weddings (Las bodas de Pentecostés),1964, Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.98.
Convergencias de Arte y Literatura (XV): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (9): llegada al Paraíso

Si ya era ya largo y complejo el empinado recorrido por el Infierno y el Purgatorio de la Divina Comedia de Dante, ¡qué diremos de la ascensión por los nueve cielos del Paraíso hasta alcanzar el décimo, el Empíreo! Lo que en esas esferas el poeta vio, cuando su intelecto se adentró en ellas, acercándose tanto a Dios («al acercarse a su deseo»), su memoria es incapaz de revivirlo. Advierte por tanto al lector de las limitaciones de lo que va a describir, aunque en todo caso lo va a intentar:
La gloria di colui che tutto move
per l’universo penetra, e risplende
in una parte più e meno altrove.
Nel ciel che più de la sua luce prende
fu’ io, e vidi cose che ridire
né sa né può chi di là su discende;
perché appressando sé al suo disire,
nostro intelletto si profonda tanto,
che dietro la memoria non può ire.
Veramente quant’io del regno santo
ne la mia mente potei far tesoro,
sarà ora materia del mio canto.***
La gloria de aquél que todo mueve
penetra el universo y resplandece
en una parte más y en otra menos.
.
En el cielo donde más su luz se enciende
estuve yo, y vi cosas que repetir
ni sabe ni puede quien de allí desciende;
.
porque al acercarse a su deseo,
nuestro intelecto tanto se adentra,
que la memoria seguir no puede.
.
No obstante, cuanto yo del reino santo
en mi mente pude atesorar,
será materia ahora de mi canto.
.
Divina Comedia. Paraíso, canto I, 1 – 12
Para ayudarnos algo en esta ascensión final de la Divina Comedia, como ya ocurría con el Infierno y el Purgatorio, tener ante los ojos el mapa dantesco de la misma puede orientarnos. Pero antes quisiera a modo de prólogo traducir un texto de Pietro Citati :
Ascendiendo al Paraíso en un día de primavera del 1300, Dante podría haber descubierto el reino de los cielos tal como era en aquel momento. Subía ahí antes del Juicio Universal; y las almas de los bienaventurados no estaban acopladas a los cuerpos gloriosos, que revestirán al final de los tiempos. Habría sido un Paraíso defectuoso, demediado: porque en el mundo de Dante, donde el valor esencial es la encarnación, el alma encuentra su perfección sólo cuando se une al cuerpo. Pero ocurrió algo inconcebible, algo que Dante fue capaz de imaginar en uno de aquellos momentos de locura que nutrían su genio. Graciosamente, aquel día de primavera del 1300, Dios le dio a contemplar a Dante la rosa de los beatos no como era en aquel momento, sino tal como será después del Juicio Universal, cuando los bienaventurados endosarán finalmente sus cuerpos gloriosos. Por tanto Dante no sólo vio todo, sino que lo vio como será al final de los tiempos.
(…)
…la última palabra de la historia universal había sido ya dicha. Ya no hay historia. Ya hemos entrado en el reino de lo eterno
Citati, Pietro, La luce della notte. I grandi miti nella storia del mondo, Milano, Arnaldo Mondadori Ed., 1996, pp.145 – 146.
Abandonando la esfera del fuego que engloba el Infierno y el Purgatorio, se progresa por el Paraíso siguiendo las órbitas de los planetas del sistema solar, aunque empezando por nuestro satélite, la Luna. Por ellas se reparten las varias jerarquías angélicas y, según una escala de méritos, residen las almas beatas.
Por este orden:
- Cielo de la Luna: espíritus que no pudieron cumplir con su votos. Ángeles.
- Cielo de Mercurio: espíritus que hicieron el bien por deseos de gloria. Arcángeles.
- Cielo de Venus: espíritus amantes, Principados.
- Cielo del Sol: espíritus sabios. Potestades.
- Cielo de Marte: espíritus que combatieron por la Fe. Virtudes.
- Cielo de Júpiter: espíritus justos. Dominaciones.
- Cielo de Saturno: espíritus contemplativos. Tronos.
- Cielo estrellado o de las estrellas fijas. visión de la Iglesia Triunfante. Querubines.
- Cielo cristalino o del Primer Móvil: visión de los nueve coros angélicos. Serafines.
- Cielo del Empíreo.
- La Rosa de los beatos presidida por la Virgen María a la que escoltan los beatos que creyeron «en el Cristo que ya vino» y los beatos que creyeron «en el Cristo venidero».
- Dios
…
Dante crea el neologismo transhumanar.
Al poeta le guía Beatriz, su amor platónico. En sus extensas conversaciones ambos ofrecen al lector un conjunto de concepciones y conocimientos, en los que Dante sigue desplegando la enorme erudición que ya exhibió en las dos primeras partes de la obra y ahora culmina en la tercera. La Divina Comedia no es sólo un monumento de poesía sino un tapiz de referencias y alusiones (en ocasiones crípticas para el lector actual) que abarca el estado de las ciencias y saberes de su época, históricos, literarios, filosóficos, astronómicos y teológicos, además de fundar la lengua italiana.

Beatrice tutta nell’etterne rote
fissa con li occhi stava ed io in lei
le luci fissi, di là su remote.
.
Nel suo aspetto tal dentro mi fei,
qual si fè Glauco nel gustar dell’erba
che’l fè consorte in mar delli altri Dei.
.
Trasumanar significar per verba
non si poria; però l’essempio basti
a cui esperienza grazia serba.
***
Beatriz estaba toda en los eternos círculos
fijando su mirada; y yo en ella
fijos mis ojos, apartados de la altura.
.
Su aspecto entrando en mi interior hizo
como a Glauco el gustar una hierba
en el mar le hizo igual a otros Dioses.
.
Transhumanar explicarse con palabras
no es posible; pero que el ejemplo baste
al que la gracia la experiencia le reserva.
.
Divina Comedia. Paraíso, canto I, 64 – 72
Para explicar con un ejemplo en que consiste esa superación de la condición humana a la que le conduce su adentramiento en los espacios celestes en los que impera Dios, Dante recurre a un neologismo: transhumanar. Para entenderlo saca a colación un ejemplo de las Metamorfosis de Ovidio (XIII, 898 – 968). Cuenta el poeta romano que un mítico pescador llamado Glauco, natural de Antedón en Beocia, observó como, tras comer cierta hierba, los peces recién capturados saltaban de nuevo al agua. El pescador comió también de ella y se transformó en un Dios marino.
Por su parte Dante se siente transhumanado mirando a la amada, que a su vez está absorta en la contemplación de las esferas en que habita Dios.
FUENTES
- Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.
- Mis comentarios se basan en parte en el aparato crítico de la obra en: Alighieri, Dante, La Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960. Esa la edición que utilizo para el texto italiano. La traducción al castellano de los versos de la obra es mía.
Errantes
Durante las recientes fiestas de Navidad y Año Nuevo, en las que las familias tratamos de reunirnos, con circunstancias especialmente difíciles por la pandemia en curso, quizás nuestro pensamiento no haya incluido a quienes, errando contra su voluntad lejos de su tierra, lo tienen todo mucho más difícil.
…
LA QUE CAMINA
Aquel mismo arenal, ella camina
siempre hasta cuando ya duermen los otros;
y aunque para dormir caiga por tierra
ese mismo arenal sueña y camina.
La misma ruta, la que lleva al Este
es la que toma aunque la llama el Norte,
y aunque la luz del sol le da diez rutas
y se las sabe, camina la Única.
Al pie del mismo espino se detiene
y con el ademán mismo lo toma
y lo sujeta porque es su destino.La misma arruga de la tierra ardiente
la conduce, la abrasa y la obedece
y cuando cae de soles rendida
la vuelve a alzar para seguir con ella.
Sea que ella la viva o que la muera
en el ciego arenal que todo pierde,
de cuanto tuvo dado por la suerte
esa sola palabra ha recogido
y de ella vive y de la misma muere.Igual palabra, igual, es la que dice
y es todo lo que tuvo y lo que lleva
y por su sola sílaba de fuego
ella puede vivir hasta que quiera.
Otras palabras aprender no quiso
y la que lleva es su propio sustento
a más sola que va más la repite
pero no se la entienden sus caminos.¿Cómo, si es tan pequeña la alimenta?
¿Y cómo si es tan breve la sostiene
y cómo si es la misma no la rinde
y a dónde va con ella hasta la muerte?
No le den soledad por que la mude,
ni palabra le den, que no responde.
Ninguna más le dieron, en naciendo,
y como es su gemela no la deja.¿Por qué la madre no le dio sino ésta?
¿Y por qué cuando queda silenciosa
muda no está, que sigue balbuceándola?
Se va quedando sola como un árbol
o como arroyo de nadie sabido
así marchando entre un fin y un comienzo
y como sin edad o como en sueño.
Aquellos que la amaron no la encuentran,
el que la vio la cuenta por fábula
y su lengua olvidó todos los nombres
y sólo en su oración dice el del Único.Yo que la cuento ignoro su camino
y su semblante de soles quemado,
no sé si la sombrean pino o cedro
ni en qué lengua ella mienta a los extraños.Tanto quiso olvidar que le ha olvidado.
Tanto quiso mudar que ya no es ella,
tantos bosques y ríos se ha cruzado
que al mar la llevan ya para perderla,
y cuando me la pienso, yo la tengo,
y le voy sin descanso recitando
la letanía de todos los nombres
que me aprendí, como ella vagabunda;
pero el Ángel oscuro nunca, nunca,
quiso que yo la cruce en los senderos.Y tanto se la ignoran los caminos
Gabriela Mistral, de “Lagar”, Editorial del Pacífico, Santiago de Chile, 1954
que suelo comprender, con largo llanto,
que ya duerme del sueño fabuloso,
mar sin traición y monte sin repecho,
ni dicha ni dolor, nomás olvido.
.
…
En estas semanas he estado leyendo a ratos una antología de textos (*) de una poeta chilena, hoy no demasiado recordada, que pasó muchos años yendo de un país a otro. No siempre fue unánimemente apreciada en vida en su propio país, Chile, hasta que tras ser galardonada con el Premio Nobel en 1945 pasó a ser incensada como una especie de santa laica. Me refiero a Gabriela Mistral (1889 – 1957), en realidad nacida como Lucila Godoy Alcayaga. No es mi intención tratar aquí de ella, pues el lector tiene a su alcance en internet su obra y su biografía, sin que falten las polémicas que la rodearon.
Simplemente traigo aquí dos hermosos poemas suyos, pues son estos los que me han hecho pensar de nuevo en tantos como viven sin quererlo errantes y que, sin ignorar los trances difíciles de la vida de aquella maestra, escritora y diplomática, están en condiciones mucho más graves. Aunque todos somos peregrinos, unos son forzados a peregrinar más que otros. La lírica de Gabriela Mistral se avecina de alguna manera a ese indecible extrañamiento que a decenas de millones cotidianamente embarga.
A Gabriela Mistral se la galardonó con el Premio Nóbel en 1945, cuando el número de desplazados en busca de refugio por la II guerra mundial, que entonces tocaba a su fin, era el mayor hasta el momento en la historia de la Humanidad, a causa de un conflicto bélico que arrojó de su patria a 15 millones en el mundo, de ellos 8 en Europa.
Más de siete décadas después, en 2019, la Comisión de las Naciones Unidas para los Refugiados estimaba en 70,8 millones las personas fugitivas de guerras, persecuciones o conflictos (en cifra conservadora).
En Europa a principios del año 2020 la población de nacidos fuera del UE era ya de 37 millones, de ellos 3,5 millones en condición de asilados.
A finales de 2020, el número de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo superó los 82 millones.
…
VINE DE OSCURA PATRIA
Vine de oscura patria y claro dueño
sin saberlo o, sabiendo vagamente,
sin escoger ni valle ni faena
y vine ciega y ciega voy y vengo.
¡Quién me diera el saber por qué camino
en turno de praderas y espinales!
¿Por qué me hablan en lenguas que no entiendo
y no más que una vez la que me dieron?
¿Por qué nombres me dan que no son míos
y sólo en el soñar el verdadero?Me he de interrogar sin que respondan.
Me dan el pan y nunca me contestan.
Lechos me dan, y fábulas me cuentan
para hacerme dormir o despertarme.
Pero lo que me aprendo cuando sueño
aunque es lo mío yo me lo reniego.Una densa embriaguez me dio la Tierra
Gabriela Mistral, de “Lagar II”, publicación póstuma de la Biblioteca Nacional de Chile, Santiago, 1991
desde que abrí los ojos y la tuve,
fue un entenderle las palabras mágicas,
«océanos», «montañas», y «pinares».
Pero al silbo de un niño que me llame
o a la voz del hermano, acudo, acudo
y pierdo el tronco angélico de musgos
que me tenía, o la arena salada
en donde sin memoria, era dichosa.
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(*) Gabriela Mistral. Las renegadas, antología. Selección y prólogo de Lina Meruane, Editorial Lumen, Barcelona 2019, 228 páginas.





















































