De un viaje a Irlanda (I): días de Dublin (1)
Para Ros y Ciaran
El martes 13 de junio llegamos a Dublín, donde fuimos recibidos por muy buenos amigos.
Del paseo del 14 de junio
Al día siguiente, con un tiempo digno del Mediterráneo nos acercamos a la National Gallery. Allí nos aguardaban las salas de los pintores irlandeses de los siglos XIX y XX. Por ejemplo este lienzo expresionista de un acontecimiento deportivo obra del hermano del poeta William Butler Yeats

o este otro cuadro de Una Watters. Inspirada por el cubismo y el futurismo logra representar la marcha cuidadosa de una joven bajo la lluvia, procurando no mojarse bajo el chaparrón.
La lluvia no es infrecuente en Dublín, pero afortunadamente no nos tocó a nosotros ese día.
El cercano parque, al que San Esteban ampara, estaba lleno de gentes de toda edad y condición disfrutando el buen tiempo
y de otras gentecillas, que siguen obedientes a su mamá,
mientras se apresura a seguirles un papá magnificente
***
Celebración del Bloomsday el 16 de junio 2023 en el barrio de Sandymount
Doy un salto a una celebración literaria que se repite cada año para conmemorar aquel 16 de junio de 1904 en el que Leopold Bloom el protagonista de Ulises, la innovadora novela de James Joyce (1882-1941), inicia su paseo de veinticuatro horas por Dublín.
En la celebración del Bloomsday en el barrio de Sandymount tuve el honor, convenientemente vestido a lo Joyce, de recitar un poema del poeta Harry Clifton que versificó la experiencia de su paseo del Bloomsday del 16 de junio del año del centenario del nacimiento de James Joyce:
Eccles Street, Bloomsday, 1982
Onesided, stripped of its ghosts,
The half that was left of Eccles Street
Stood empty, on that day of days
My own unconscious feet
Would carry me through
To a blind date, or a rendezvous..
Invisible pressure, invisible heat
Laid down the blue coordinates
Of a Hellenic city
From Phoenix Park to the Merrion Gates,
Where disconnected, at one remove
From wisdom, or eternal love,.
A million citizens worked, ate meals,
Or dreamt a moment of Joyce,
And felt themselves wholly real,
The equals of fate, the masters of choice,
As I did too, on Eccles Street,
Before ever you and I could meet.
In the larger scheme … Coincidence
Rules invisibly, the casual date
Upstaged by Greek infinities
Moving among us like common sense,
Imprisoning, setting me free
To dream and circumambulate.
In a myth too young to be formed.
I would built it myself, from the ruined door
Of Bella Cohen’s bawdyhouse,
From other basements, other whores
Unbuttoning their blouses
Forever, while traffic swarmed.
and the lights outside turned green and red
On shifting planes of reality –
And you, a final student, read
Of Joyce in the National Library,
stood in the crowd, my love unseen,
At the unveiling in Stephen’s Green..
An hour went by, on Eccles Street –
Two drunks, at ease in the Mater portals,
Swigged, and sang Republican songs.
I watched a line of taxis wait
And saw where real grass had sprung
Through mythic pavements, already immortal,.
Green as life, and unresearched.
I had come, only that morning,
From Ringsend docks, and Sandymount Church,
Along the arc of odyssey,
With my invisible yearning
To break the circle, set myself free,.
As you had yours, until one day
In the prefigured city,
Where every step is a step of fate
And recognition comes only later,
We could meet, you and I,
Weigh anchor at last, and go away.´´´´
Demediada, despojada de sus fantasmas,
la mitad que quedaba de Eccles Street
estaba vacía, en ese día de días
mis propios pies inconscientes
me iban a llevar por ella
a una cita a ciegas, o un rendezvous.
.
Presión invisible, invisible calor
trazaban las azules coordenadas
de una ciudad Helénica
desde Phoenix Park hasta Merrion Gates,
donde desconectados, todos en uno, apartados
de la sabiduría, o del amor eterno,
.
un millón de ciudadanos trabajaban, comían,
o soñaban un momento de Joyce,
y se sentían totalmente reales,
los iguales del destino, los dueños de elegir,
como hice yo también, en Eccles Street,
antes de que tú y yo pudiéramos coincidir
.
en el designio más amplio… La coincidencia
dicta invisible las reglas, la cita casual
eclipsada por las infinitudes griegas
que circulan entre nosotros como sentido común,
aprisionándome, liberándome
para soñar y dar la vuelta
.
en un mito demasiado joven para formarse.
Lo construiría yo mismo, desde la puerta en ruinas
de la casa de citas de Bella Cohen,
desde otros sótanos, otras prostitutas
desabrochando sus blusas
para siempre, mientras el tráfico hervía
.
y las luces afuera cambiaban del verde al rojo
en planos de realidad cambiantes –
y tú, estudiante en fin de carrera, leías
a Joyce en la Biblioteca Nacional,
o estabas entre la multitud, mi amor oculto,
en la inauguración en Stephen’s Green.
.
Pasó una hora, en Eccles Street –
dos borrachos, a sus anchas en los portales de Mater,
trincaban y cantaban canciones republicanas.
Yo miraba a una cola de taxis en espera
y vi el lugar en que auténtica hierba había crecido
por pavimentos míticos, ya inmortales,
.
verde como la vida, y no buscado.
Había venido, solo esa mañana,
desde los muelles de Ringsend, y Sandymount Church,
pasando el arco de la odisea,
con mi anhelo invisible
para romper el círculo, liberarme,
.
como el que tú tenías, hasta que un día
en la ciudad imaginada,
donde cada paso es un paso del destino
y el reconocimiento viene sólo después,
pudiésemos nosotros encontrarnos, tú y yo,
levad anclas por fin, y partir lejos.
.
Penguin Book of Irish Poetry, by Petere Fallon & Derek Mahon (eds.), London 1990, pp.395-396. (La traducción es mía)
***
En Dublín también se puede celebrar acompañados por alguno de los excelentes espirituosos de las destilerías irlandesas, pero ésta es otra historia…

En busca de amenidades: seis siglos de parques y jardines.

En el Museo Nacional en Estocolmo está abierta hasta el 7 de enero del 2024 una nutrida y muy bien documentada exposición sobre El Jardín – Seis siglos de Arte y Naturaleza, que he tenido ocasión de visitar.
Los jardines, desde los más ambiciosos y aristocráticos hasta el más modesto balcón, son y han sido en Suecia materia no sólo de interés y cuidados sino también de culto, y por parte de reyes y grandes propietarios de grandes proyectos y dispendios. Pero también de las fiestas populares, no en vano la principal fiesta veraniega en Suecia es aquella en que se celebra el Midsommar bailando en torno a un árbol florido.
La exposición pasa revista a la historia de los jardines y parques, con particular presencia de planos de los proyectos, realizados o no, de famosos arquitectos de jardines, sobre todo franceses y otros a sueldo de la Corona Sueca a lo largo de la historia, así como diseños y pinturas relacionados. El catálogo es magnífico.
A los seres humanos siempre nos han fascinado los jardines. Han servido como lugares de desfile en los castillos reales y las mansiones de los que están en el poder. Ser capaz de presentar plantas exóticas en el jardín era casi tan importante como construir una extensa colección de naturalia, artificialia y scientifica. Se construyeron pabellones y cobertizos para barcas, se diseñaron laberintos y ruinas, y se colocaron esculturas, fuentes, urnas y muebles para crear una experiencia holística donde el visitante pudiera encontrarse con la naturaleza de manera estructurada. La teoría del arte del jardín y la literatura del jardín también vieron la luz.
de la presentación de la exposición
La temática de la exposición es variada y ambiciosa, como aquel jardín del pecado original que se ilustra con obras de artistas modernos. Lógicamente, dedicándose a los últimos seis siglos no incluye los jardines que se regalaron los miembros de la familia imperial romana, ni los jardines severos de los monasterios medievales, ofreciendo en cambio una rica muestra dedicada a los jardines, barrocos y rococós, en los que se exhibía la grandeur de los monarcas franceses y de sus émulos suecos, así como imágenes de jardines del siglo XIX.
No han faltado los nenúfares de Monet, en este caso en un lienzo suyo prestado por el Museo de Arte de Gotemburgo para esta muestra.
Y será casualidad, pero el caso es que unos días después estuve paseando por el parque de la mansión de sombrío estilo neo-Tudor de Tjolöholm en la comuna de Kungsbacka, aquella que acabó de construir la viuda de James Fredrik Dickson (1844-1898), un sueco de origen inglés que murió envenenado por el agua con verdín de un grifo no muy cuidado. Y ¡hete aquí que durante mi paseo, en un lateral apacible del parque encontré un estanque que me recordó los nenúfares de Monet!
Fue la viuda Blanche quien terminó la construcción de la mansión, pero algún maleficio debía cernirse sobre esa obra, pues cuando está emprendedora mujer retornaba de un viaje a Ceilán para visitar las plantaciones de té propiedad de la familia, murió de disentería en el barco y su cadáver encontró sepultura en el Océano Índico.
Menos mal que en ese mismo parque trota un feliz equino,

detalle alegre que contrasta con la sombría vista de la mansión.
Y como el tiempo apremia, animo a quien pueda a darse un garbeo por esta fabulosa exposición de Estocolmo y les dejo con una imagen de los proyectos que a Gustav III se le antojaban para sus parques reales.
Son cosas bastante curiosas, que se pueden descubrir en esta exposición, que nos muestra unas historias de Suecia probablemente menos conocidas por los lectores de este blog. Por ejemplo, una escenografía de Louis Jean Desprez para la pieza teatral que fue representada en 1784-1785 ante Gustav III de Suecia (1746-1792) titulada Reina Cristina, obra escrita por el propio monarca.
El fondo representa una fiesta llena de luminarias en los jardines reales del palacio de Makalös, que ya no existe porque fue destruido por un incendio el 25 de noviembre de 1825 durante… ¡una representación teatral!
No pocos desastres ígneos se han producido en Suecia a causa del amor que los suecos profesan por las velas, lógica tradición debida seguramente a los largos oscuros inviernos de Escandinavia.

En Gotemburgo hay perspectivas que no han variado mucho; como ejemplo la vista del gran canal del puerto, que aunque no sea ya puerto sí es siempre canal. En su margen se alza la iglesia alemana (Tyska Kyrkan) como se aprecia a la izquierda de esta acuarela, obra de un pintor que nació y murió en Gotemburgo y fue además arquitecto y grabador.
La iglesia, cuya edificación comenzó en 1625, sufrió dos incendios en menos de cien años, por lo que esta versión corresponde al templo concluido en 1748, que subsiste aún. A la derecha añadió el pintor la torre de la catedral (Domikyrkan) para equilibrar prestancias, aunque en realidad no esté tan cerca del canal como se ve en su versión.
En la foto inferior la catedral no puede verse, pues la he tomado desde el Kämpebron, el puente que ya veíamos en la acuarela, que se construyó también en 1625 como la iglesia alemana. Su nombre significa puente del combate por las grandes esculturas de guerreros de madera con que se adornaba, que fueron retiradas en el segundo puente de 1862.


En todo caso hay un rostro de guerrero de bronce en el centro de la barandilla del actual puente construido en 1925, desde el que he tomado la siguiente foto orientada hacia el oeste.
La construcción de la Torre Karla que aquí divisamos está ya en su fase final y será la más alta de los países nórdicos con 246 metros y 74 pisos. No creo que va a ser fácil habituarse a su testuz, a su mirada ceñuda y a esos largos bigotes que parecen descender por sus costados. Estará rodeada de otras torres más bajas y al otro lado de la avenida sobre la que se cierne hay un polo de empresas de tecnologías avanzadas, el Lindholmen Science Park, situado a la vera del campus de Lindholmen de la Escuela de Ingeniería Chalmers (Chalmers University of Technology) que atrae estudiantes de todo el mundo.
La ciudad ha cambiado mucho desde cuando en esa misma orilla de la ría sus atareados astilleros (1841 – 2015) botaban enormes paquebotes.

Esta foto de 1970 me recuerda otra mía del 2012, aunque yo navegaba en el cómodo transbordador que recorre la ría como un tranvía acuático. No obstante, al pasar a unos veinte metros frente a la proa del ferry de StenaLine que giraba para orientarse hacia la bocana uno se sentía a la merced de la imponente mole.
Colofón
Sería largo informar sobre el nutrido programa de las fiestas de Jubileo que está a punto de despegar con motivo de este 400 aniversario de la ciudad de Gotemburgo. Para abarcar otros aspectos que la segunda ciudad de Suecia ofrece al curioso visitante les puede servir este enlace dedicado al que modestamente han denominado el destino más sostenible del mundo.
En todo caso es una ciudad acogedora donde tampoco falta alguna que otra chispa de humor nórdico…

Notas:
(*) AA.VV, Göteborgs 400. Stadens Historia i bilder, Kristian Wedel Editor, Bokförlaget Max Ström, Göteborg 2022.
(**) Leif Fredén, Små göteborska kuriositeter, Västra Frölunda 2023, pag 48.
No faltaron guerras y enfrentamientos durante casi dos siglos durante los cuales el Reino de Suecia trató de consolidar su presencia en la costa occidental de la península escandinava. Los hoy pacíficos daneses, noruegos y suecos estaban a la greña entre el siglo XV y el XVII, por no mencionar los conflictos de los siglos anteriores.
A continuación expongo las cuatro fases de urbanización que culminarán con el nacimiento de Gotemburgo en su actual emplazamiento. En apéndice incluyo al final un plano de elaboración propia y el detalle del mapa en el que me he basado.
I
En la orilla sur al este de la actual Gotemburgo lo primero que hubo desde mediados del siglo XIV fue una fortaleza que vigilaba la entrada desde el mar, el Älvsborgs slott, al amparo del cual había una población que luego se trasladaría a Nya Lödöse, ya que Älvsborg fue testigo de asaltos daneses y cruentas batallas. Hoy da nombre a una barriada portuaria al sudeste de la ciudad.
II
En el siglo XV los suecos fundan la ciudad de Nya Lödöse en la orilla del Río Göta, vía natural de acceso al Mar del Norte desde Estocolmo, por lagos navegables hasta el estuario del río que de ellos nace y se transforma luego en ancha ría. No pensaban que los daneses la iban a quemar y arrasar en 1563 y de nuevo en 1612.

III
A causa de la destrucción de esa primera población y de la larga historia de guerras contra los noruegos al norte de la desembocadura del río Göta y frente a los daneses por el sur de esa salida al mar, los suecos trataron de hacerse fuertes, primero creando otra ciudad más defendible en la isla de Hisingen a la que desplazaron a los habitantes de Nya Lödöse.

Ese primer emplazamiento estaba limitado en su expansión por dos moles rocosas: Stora Ramberget (87 metros) y Lilla Ramberget (49 metros). En sueco antiguo rám o ravn significa cuervo y Ramberget significa el monte del cuervo. Todavía hoy los cuervos anidan en estas rocas.
IV
El segundo y definitivo emplazamiento de Gotemburgo se ubicó en la margen izquierda y la ciudad, mucho más amplia, fue fortificada por ingenieros venidos desde los Países Bajos y Alemania.
La Carta fundacional fue otorgada a la ciudad por el rey Gustav Adolf II el 19 de marzo de 1619, con efectos a partir del 4 de Junio de 1621. Para entonces el Imperio Sueco había comenzado su historia con la recuperación de territorios al sur y al norte del río Göta a costa de los daneses y noruegos.

La exención de impuestos, el emplazamiento estratégico y fortificado, la excelencia de su puerto comercial y pesquero en la boca de la ría del Göta, sin olvidar la seguridad que otorgaba el poderío sueco en crecimiento (conquista del Bohusland hacia el norte frente a los noruegos y Halland al sur contra los daneses) atrajeron a comerciantes y artesanos venidos de Dundee (Escocia), Amsterdam (Países Bajos), Ausgburgo y Lübeck (Alemania), amén de otras procedencias, y naturalmente de los propios territorios de Suecia.

A finales del siglo la población rondaba ya los 10.000 vecinos, lo que era una cifra considerable para la época.

La arquitectura de Gotemburgo fue adquiriendo un notable empaque a finales del siglo XVII, de lo que es ejemplo este grabado del Dahlbergh impreso en 1716, en el que se puede apreciar la Puerta del Rey, hoy desaparecida a causa de las reformas del primer tercio del siglo XIX.
***
Cabe mencionar algunos aspectos sombríos (no exclusivos de Gotemburgo), como que hasta 1838 a los judíos se les prohibía entrar en Gotemburgo, como en otras ciudades y regiones, salvo previa conversión a la fe luterana (del Estado). No obstante pudieron empezar a instalarse en la vecina isla de Marstrand en 1779 y a aventurarse a vivir en la ciudad desde finales de ese siglo. En 1792, fecha en la que se obtuvo la concesión, las familias de judíos suecos que se dieron a conocer también por su contribución al progreso de la ciudad y el país, se hacían sepultar en el cementerio que se les autorizó a crear. Fue en 1870 cuando el Parlamento les concedió igualdad de derechos con la ciudadanía sueca.
Más duro fue el tratamiento de los gitanos. a quienes se denominaba zíngaros o tátaros. Hasta bien entrado el siglo XX se les prohibía pasar la noche en el recinto de las ciudades, además de otras medidas eugenésicas y humillantes (****). Hoy en día esto se ha investigado y enmendado, e incluso en el Museo de la Ciudad se reconoce la historia de esas medidas discriminatorias.
Colofón
El próximo 4 de junio se celebrará el jubileo de los 400 años de la ciudad, con dos años de retraso debido a que la fecha exacta en 2021 coincidió con la reciente pandemia.
Así pues, con la imagen de unas chicas de origen alemán muy bien vestidas, que vivieron en aquellos años fundacionales de Gotemburgo, doy por finalizado este capítulo (***)

Continuará…
Notas:
(*) Göteborgs 400. Stadens Historia i bilder, Editor Kristian Wedel, Bokförlaget Max Ström, printed in Lettland 2022.
(**) Svecia Antiqua et Hodierna, 1661, tres volúmenes.
(***) Exposición dedicada a los 400 años transcurridos desde el nacimiento de Gotemburgo (Göteborgs Födelse), abierta desde 2017 en el Museo de la Ciudad. Las imágenes que cito de esa exposición las he tomado con mi habitual pequeña cámara digital de bolsillo.
(****) The Dark Unknown History White Paper on Abuses and Rights Violations Against Roma in the 20th Century. Ministry of Culture, Stockholm, 2015.
Apéndice
Las cuatro ubicaciones (I a IV) de las que hemos hablado

Playas de mayo en la costa oeste de Suecia
para Marie
Si en pleno verano será difícil encontrar un rincón entre la modesta pradera y las rocas de la Reserva Natural de Valda Sandö, ayer no fue difícil sentarnos para abrir el termo de café y tomar un refrigerio, tras hacer sendero frente a este horizonte de la Costa Oeste al sur de Gotemburgo, en la playa de Kinnevik.
Más o menos como hacía alguna familia en el mismo paraje de la costa oeste (västkust) de Suecia.
El día se prestaba a mojarse los pies, sobre todo para los pequeños a quienes la temperatura del mar en primavera no parece afectarles.
El paseo por el sendero se prolonga hacia un promontorio desde el que se avizora el siguiente vik, término que en español se suele traducir como bahía, aunque me parece que en este caso, por sus dimensiones, se podría traducir mejor como ensenada.
Conviene mirar bien dónde pones los pies, en mi caso ayudado por bastones nórdicos, aunque ella no los necesita.
Hay también quienes no abandonan la esperanza de conseguir algún pescado; no me pregunten de qué especie ictiológica, pues no faltarán profesores que lo expliquen. Aunque sea en sueco, aquí tienen algunas imágenes.
Entre las rocas se percibe la modesta flora del borde de este mar, que ya en primavera ofrece su encanto humilde a quien sepa apreciar estas flores silvestres.
De la de nominación de la amarilla tengo dudas, así que, si hubiera quien lo sepa entre mis lectores, agradeceré la corrección. En cambio, la que en sueco llaman strandlejlika sí que me parece es la que en español llaman clavelina del mar, en latín Armeria maritima.
Cuando llegamos al promontorio nos sorprende la vista de una pareja de cisnes deslizándose y buscando pitanza en la calma del Ottervik, la ensenada siguiente en nuestro paseo.
Todo invita a quedarse aquí volviendo la mirada a la redonda…
Nimiedades (XXI) de estos meses

Luigi Pirandello (1867-1936), dramaturgo y «novelista filósofo», en su novela «Uno, nessuno e centomila» (1925) (*) dice por boca de su personaje Vitangelo Moscarda -un antihéroe filósofo cuyo nombre es un oxímoron (ángel de la vida <> moscardón)- que la realidad en la que nos vemos no es la realidad en la que los demás nos ven. Por eso nunca podremos situar al otro en la realidad en la que el otro se ve a sí mismo, y viceversa.
En una entrevista para la revista L’Epoca (5 de julio de 1922), hablando de este libro que tenía entonces en preparación, dice :
Espero que en él aparecerá, más claro de lo aparecido hasta ahora, el lado positivo de mi pensamiento. Lo que de hecho predomina a los ojos de todos es sólo el lado negativo: aparezco como un diablo destructor que quita la tierra debajo de los pies de la gente. Sin embargo, cuando retiro la tierra de debajo de los pies ¿no aconsejo acaso dónde hay que ponerlos?
Pirandello reconocía ser un destructor, sí, pero un destructor de ilusiones, de esas que nacen de confundir el ser con el aparecer. Su relativismo psicológico y cognoscitivo se refleja tanto en sus novelas como en su obra teatral, en especial en Seis personajes en busca de un autor (1920), probablemente la más conocida y analizada de todas.
Ahora estoy inmerso en la lectura laboriosa de Uno, nessuno e centomila del genial siciliano. He aquí un momento en el que en diálogo con su autor, el protagonista de la novela nos da una idea de cuán paradójica es la percepción de la realidad para ese personaje, por boca del cual se expresa el escritor.
La realtà che ho io per voi è nella forma che voi mi date; ma è realtà per voi e non per me; la realtà che voi avete per me è nella forma che io vi do; ma è realtá per me e non per voi; e per me stesso io non ho altra realtà se non nella forma che riesco a darmi.
La realidad que tengo para usted es en la forma que usted me da; pero es realidad para usted y no para mí; la realidad que usted tiene para mí es en la forma que yo le doy; pero es realidad para mí y no para usted; y para mí mismo yo no tengo otra realidad que en la forma que consigo darme.
Uno, nessuno e centomila, Libro II, XII, I romanzi de Luigi Pirandello, Garzanti Editore, Col. Grandi Libri, Milano 1993
De modo más simple lo expresaba ya Ramón de Campoamor (1817-1901) :
Y es que en el mundo traidor
Ramón de Campoamor, poema LIX, Doloras, 1846,
nada hay verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira.
***
Sea como sea, traigo hoy a esta página algunas fotos de nimiedades, de esas que siendo generan ilusiones, pues, si hacemos caso al enfoque pirandelliano, el mundo en que vivimos es un lugar de prestidigitaciones donde vagamos entre millones de apariencias, tantas al menos como millones de seres humanos ponemos los pies sobre el planeta. Lo que ante ti se aparece no es nunca lo que ante mí aparece, por mucho que lo veamos al mismo tiempo y desde el mismo ángulo. Ese aparecer participa del ser de modo diferente según quien lo percibe.
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De aves
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Alimentaria
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Infancia
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Reino vegetal
El incendio quemó innumerables árboles el año pasado en la Val de Ebo (Alicante). Sean las flores invernales de la Eranthis hiemalis un augurio de renacimiento.
Notas:
(*) Estoy traduciendo de la edición italiana de I romanzi de Luigi Pirandello, con introducción de Nino Borsellino, Garzanti Editore, Col. Grandi Libri, Milano 1993, en la edición digital de junio 2017. El texto de Epoca que cito aparece en el prefacio de Pietro Milone a esta novela. El libro fue publicado originalmente en 1925.
Con el título Uno, ninguno y cien mil hay una edición en castellano de la editorial chilena LOM Ediciones (2014), en traducción de Jorge Aulicino. Hay versión digital para kindle en Amazon.
dedicado a Antonio Serrano Cueto
El título de la obra que Erasmo publica en 1517 bajo el título de Querela pacis (Queja de la paz) en sus ediciones del siglo XVI continúa con lo siguiente: undique gentium eiectae profligataeque; que podemos traducir «de que por todas partes se expulse y destruya a los pueblos». Es un poderoso alegato que el gran humanista, de forma alegórica, pone en boca de la Paz en persona.
Bajo el título de queja o lamento redacta un formidable elenco de duras quejas contra los causantes de las guerras y contra sus excusas, describiendo exhaustivamente los males que aquellos enfrentamientos armados causaban a las gentes de la Europa de su tiempo. Como un fiscal ante el tribunal de la Historia desgrana su acusación para que los lectores juzguen a los causantes de las guerras de su tiempo.
Su requisitoria sigue hoy vigente.
Su obra fue muy censurada. En una edición procedente de las estanterías de la Universidad de Salamanca, con firma y fecha del censor, aparecen las tachaduras del doctor Pedro López de Montoya, ilustre teólogo y pedagogo, pero también partidario de la censura del Santo Oficio contra todos aquellos que denunciasen a papas, cardenales obispos y sacerdotes como cómplices de las guerras del siglo XVI que sembraban de muertos Europa, en especial por sus responsabilidades en las guerras de religión entre cristianos. El papel que los censores del Santo Oficio asumían entonces con ahínco lo representan hoy en las redes de Internet los apologetas de la brutal agresión del régimen ruso contra el pueblo de Ucrania.
La fecha de esta censura confirma que el fallecimiento de Pedro López de Montoya tuvo que ser no sólo (como aparece en la wikipedia) después de 1596, sino que tuvo que suceder más allá del 27 de octubre de 1599. En cuanto a su labor para el Santo Oficio en el artículo a él dedicado se dice que:
Al menos en 1576 consta que trabajaba en la confección de un Índice de libros prohibidos, mérito que alega para pedir en 1596 y obtener una plaza de censor general de libros del tribunal de la Inquisición, aprobando por ejemplo un par de obras del jesuita manchego Pedro de Ribadeneyra. Gregorio XIII lo nombró canónigo de la Colegiata de Jerez de la Frontera, pero no consta que tomara posesión de esa prebenda. Se ignora la fecha de su muerte.
Fuente: Wikipedia
Pero, no divaguemos más sobre ello, pues el propósito de la entrada de hoy es constatar que lo que Erasmo denuncia en su época se repite por desgracia en la Europa de ahora mismo en la guerra agresora de Rusia contra Ucrania.
Pax loquitur (habla la Paz):
Et quod est omnium sceleratissimum, sunt qui tyrannica arte, quod populi concordia potestatem suam labefactari sentiant, dissidio stabiliri, subornent qui data opera bellum excitent, quo simul et coniunctos dirimant, et infelicem populum licentius expilent: id procurant scelestissimi quidam, qui populi malis aluntur, et quibus pacis tempore non multum est quod agant in Republica. (Querela pacis, IX-X).
.
Y lo que resulta más criminal de todo: hay quienes con ardides tiránicos, al advertir que la concordia del pueblo amenaza a su poderío y que con la disensión se fortalece, sobornan a terceros para que aguijoneen con ahínco hacia la guerra y, al mismo tiempo que separan a los hombre unidos, despojan con mayor licencia al pueblo infeliz. Son algunos muy criminales que se alimentan de los males del pueblo y, en tiempos de paz, poca tarea tienen en la república.
Versión castellana de la «Querela pacis» por Antonio Serrano Cueto en :»Erasmo», selección de textos de Erasmo, Editorial Gredos, Biblioteca de Grandes Pensadores, Madrid 2011, con estudio introductorio de Jordi Bayod y Joaquim Parrellada (y varios traductores). El texto latino procede de The Latin Library (*)
No es difícil ver como lo que denunciaba Erasmo entonces, en las guerras generadas por los príncipes de la Europa del siglo XVI, lo repite el fanático gobernante responsable de la agresión, destrucción y matanzas de la «operación especial» contra Ucrania, que en vez de atender a los problemas y males de Rusia, pretende fortalecer su tiranía interior derivando la atención de los ciudadanos rusos de sus graves problemas internos con una guerra de ocupación más allá de sus fronteras. Ese suele ser el método de los absolutismos, de las dictaduras, además de una censura férrea de la información sobre sus guerras, para justificarse y mantener el control de sus pueblos.
Como muestra, dos extractos más de la queja de la Paz remachan la acusación:
Quin ubi nihil subest causae, ipsi dissidiorum causas sibi fingunt, regionum vocabulis ad odiorum alimoniam abutentes: et hunc stultae plebis errorem alunt Magnates, et in suum abutuntur compendium, alunt Sacerdotes quidam. Anglus hostis est Gallo, nec ob aliud, nisi quod Gallus est. Scoto Britannus infensus est, nec aliam ob rem, nisi quod Scotus est. Germanus cum Franco dissidet, Hispanus cum utroque. (Querela pacis, XXII).
.
Es más, cuando no hay ninguna razón, ellos mismos inventan las razones de la discordia, abusando de los nombres de los países como pábulo de los odios, y los poderosos alimentan este error de la plebe ignorante y abusan de él en beneficio propio; también lo alimentan algunos sacerdotes. El inglés es enemigo del francés, no por otro motivo que por ser francés. El británico es hostil al escocés, no por otra razón que por ser escocés. El germano disiente del franco; el español de uno y otro.
Ibidem.
¿Les suena lo de la invención de las razones para iniciar una guerra, de cómo los conceptos de territorios propios y denominaciones de las naciones, según etnias que se sacralizan, son usados para agredir, incluso secuestrar a niños, en función del delirio y los odios acumulados por el matón de turno?
Es además una inquietante coincidencia secular el que el supremo sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Rusa, como entonces los papas, obispos y predicadores de la Cristiandad europea del siglo XVI, bendiga la guerra de invasión de Ucrania como un deber sagrado de los cristianos rusos, tratados como aquella «plebe ignorante» de la que guías perversos «abusan en beneficio propio».

Ucrania, marzo 2022
Concluyamos con el tercer extracto:
…si quando conspexisti ruinas urbium, dirutos vicos, exusta fana, desolatos agros, et id spectaculum miserandum, ut est, visum est, cogita hunc esse belli fructum. Si grave iudicas sceleratam conductitiorum militum colluviem in tuam regionem inducere, hos civium tuorum malo alere, his inservire, his blandiri, immo horum arbitrio te ipsum ac tuam incolumitatem committere: fac cogites hanc esse belli conditionem. (Querela pacis, XXIII – XXIV).
.
…si alguna vez has visto ciudades ruinosas, barrios destruidos, templos quemados, y campos desolados y este espectáculo te pareció, como es, digno de lástima, piensa que este es el fruto de la guerra. Si estimas de gravedad llevar a tu región un criminal aluvión de soldados mercenarios, que se alimentan del mal de tus ciudadanos, servirles y adularlos; es más confiar a su albedrío tu persona y seguridad, piensa que ésta es la condición de la guerra.
Ibidem
Ayer como hoy, esta guerra de exterminio, emprendida contra un pueblo, de tradición multicultural y repetidamente mártir; esta vuelta a las deportaciones de la época soviética, a la violación de los derechos humanos, a todos los crímenes de guerra y de lesa humanidad, contra civiles indefensos en sus casas, en hospitales, en escuelas, en el robo y en la destrucción sistemática de sus recursos vitales; este odio y fomento de la amenaza de las armas nucleares; este recurso a delincuentes y mercenarios inmisericordes y al uso de soldados de todas las edades, en especial a los jóvenes que son el futuro de Rusia como carne de cañón para satisfacer el odio insensato del tirano; esto nos retrotrae a la más crueles guerras de la historia en las que no se respetan las más elementales reglas de la Convención de Ginebra.
Recientemente el profesor de Ciencias Políticas Fréderic Gros en un ensayo titulado Pourquoi la guerre? (Ed. Albin Michel 2023) en que presenta su análisis de la moral, la política y el lenguaje de la guerra, intentando responder a preguntas como ¿para qué sirve la guerra? ¿a quién sirve?, cita una reflexión de Enmanuel Kant que por desgracia ilustra lo que hoy se ha perdido en esta agresión contra todos los principios sobre la paz:
Hace falta que al menos quede en la guerra alguna suerte de confianza en los principios del enemigo, en caso contrario jamás se podrá concluir la paz
Por otro lado el filósofo Roberto R. Aramayo ha publicado hace poco, en el boletín The conversation del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del que es profesor, un artículo titulado ¿Qué podría decirle Kant a Putin sobre la invasión de Ucrania? cuya lectura encarezco y que termina con la siguiente cita del filósofo:
Si para decidir si debe o no haber guerra, se precisa el consentimiento de la ciudadanía como no puede ser de otro modo en una constitución republicana, nada resulta más natural que se pondere mucho el inicio de un juego tan funesto, dado que son los ciudadanos quienes acaban asumiendo todas las penalidades de la guerra. Pero la guerra es lo más fácil del mundo si un jefe de Estado ejerce como su propietario y no le hace perder ni un ápice de sus cacerías, palacios de recreo u otras cosas por el estilo, pudiendo declararla por motivos insignificantes, como si fuera una especie de juego.
Enmanuel Kant, Hacia la paz perpetua.
NOTAS:
(*) The Latin Library es un sitio web que recopila textos de dominio público latino dirigida por el profesor de Latín y Derecho Romano William L. Carey de la Universidad George Mason en Fairfax, Virginia, USA.
Los textos han sido extraídos de diversas fuentes. Muchos fueron escaneados con formato original y de los textos en el dominio público. Otros han sido descargados de sitios diferentes en Internet (muchas de las cuales han desaparecido hace mucho tiempo). La mayoría de los textos recientes han sido presentados por los contribuyentes de todo el mundo. Los textos no están destinados para fines de investigación, ni como sustitutos de ediciones críticas. No hay traducciones en el sitio.
De lo abstracticio cotidiano
Famosas son las obras del expresionismo abstracto que se expandieron por el arte occidental después de la II Guerra Mundial y que ocupan grandes espacios de los museos de arte contemporáneo de la segunda mitad del siglo XX. Todo aficionado a la pintura y a la escultura habrá en alguna ocasión visitado, al menos virtualmente, las salas de Europa o América en donde están expuestas. Sin ir más lejos, en Cuenca hay un Museo de Arte Abstracto Español dedicado a los pintores y escultores españoles que se expresaron a través de la abstracción.
No seré pues yo quien pretenda dar lecciones en la materia, si bien en alguna ocasión me he visto tentado por esa tendencia y he producido algún modesto lienzo e incluso alguna labor escultórica en esa dirección expresiva. Pero hoy quisiera rendir tributo a las manifestaciones cotidianas aleatorias de lo abstracto que se producen a nuestro alrededor sin que nos paremos a prestarles atención.
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Emulsiones
Ya dijo Santa Teresa que entre los pucheros anda el Señor” (Fundaciones 5,8) y hace unos días me sorprendió que exactamente donde pongo los pucheros a hervir se me apareció, como modesta diosa, la abstracción pictórica.
No sé yo, pero me parece que si nos ponemos a pensar lo que estas formas representan en su aleatoria expresividad, podríamos por ejemplo imaginar algún tipo de tormenta cósmica en una galaxia lejana,
sin que falte algún que agujero negro a millones de años luz. Al fin y al cabo, las imágenes que nos traen las sondas espaciales, cuando van por el espacio retratando los orígenes del universo, son como borrones de la mano de un creador que incluso bajo los pucheros deja efímeras imágenes de lo que aquel caos inicial pudo ser: una inconmensurable papilla.
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Visitaciones

Que mis admirados artistas visuales me perdonen, pero me arriesgaría a decir que sin pagar sus elevadas tarifas, ustedes y yo podríamos obsequiarnos alguna que otra obra de esa tendencia, con sólo abrir los ojos a nuestro alrededor.
Lejos de mí querer emular a mi admirado Mark Rothko, pero, cuando hace nada observaba las ventanas de mi estudio, me pregunté en qué momento y ante qué imágenes diarias, aquel gigante del expresionismo abstracto norteamericano inició la revolución personal que le condujo a producir sus inimitables lienzos.
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¿ Sería que Rothko miraba al mar cuando se produjo su milagro agustiniano (*) ?
Notas:
(*)
Una tradición medieval recoge la historia inicialmente narrada sobre un teólogo en abstracto que más tarde fue identificado con San Agustín, cuenta la siguiente anécdota:
Un día San Agustín paseaba por la orilla del mar, dando vueltas en su cabeza a muchas de las doctrinas sobre la realidad de Dios, una de ellas la doctrina de la Trinidad. De repente, alza la vista y ve a un hermoso niño, que está jugando en la arena, a la orilla del mar. Le observa más de cerca y ve que el niño corre hacia el mar, llena el cubo de agua del mar, y vuelve donde estaba antes y vacía el agua en un hoyo.
Así el niño lo hace una y otra vez. Hasta que ya San Agustín, sumido en gran curiosidad se acerca al niño y le pregunta: «Oye, niño, ¿qué haces?» Y el niño le responde: «Estoy sacando toda el agua del mar y la voy a poner en este hoyo». Y San Agustín dice: «Pero, eso es imposible».
Y el niño responde: «Más imposible es tratar de hacer lo que tú estas haciendo: Tratar de comprender en tu mente pequeña el misterio de Dios». (Fuente: Catholic.net).
Aquí el gallo no ha cantado
A la orilla del mar nuestro no suelen cantar los gallos, aunque se escuche de vez en cuando el trino de algún ruiseñor y los zureos de palomas. En todo caso tenemos un gallo mudo que aquí posa rodeado de verde.
Y hablando de verde, mencionaré que en estos días me instruyo leyendo la historia de «la verde Irlanda«, como preparación para un viaje del que no tardaré en contar algo en estas páginas.
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Tierra de poetas
Es la tierra de donde llegó a España uno de mis antepasados.
Recordando aquello y en espera del viaje, traigo aquí un poema del jurista y poeta Donagh MacDonagh (1912 -1968), quien era hijo de Thomas MacDonagh (1878 – 1916), también poeta, que luchó por la independencia de Irlanda y fue fusilado por los soldados británicos.
A Warning to Conquerors
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This is the country of the Norman tower
the graceless keep, the bleak and slitted eye
where fear drove comfort out; straw on the floor
was price of conquering security.
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They came and won, and then for centuries
stood to their arms; the face grew bleak and lengthened
In the night vigil, while their foes at ease
sang of the strangers and the towers they strengthened.
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Ragweed and thistle hold the Norman field
and cows the hall where Gaelic never rang
melodiously to harp or spinning-wheel.
Their songs are spent now with the voice that sang;
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and lost their conquest. This soft land quietly
engulfed them like the Saxon and the Dane
but kept the jutted brow, the slitted eye –
only the faces and the names remain.
***
Una advertencia a los conquistadores
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Este es el país de la torre Normanda,
torreón triste de ojo sombrío y rasgado,
donde el miedo desterró al confort; suelo de paja
a cambio de conquistar la seguridad.
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Vinieron y vencieron, y durante siglos
montaron la guardia; el rostro se alargó triste
en nocturnas vigilias; mientras el enemigo reposaba
cantando coplas a ese extraño que se amurallaba.
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Hierbas salvajes y cardos cubrían el campo Normando
y las vacas las demoras donde el Gaélico nunca sonó
melodiosamente con el harpa o al girar de la rueda.
Sus cantos se han apagado con la voz que cantaba;
.
sus conquistas las perdieron. Esta dulce tierra silenciosa
los sepultó como al Sajón y al Danés,
mas guardaron las cejas prominentes y el ojo rasgado.
sólo los rostros y los nombres quedan.
,
Donagh MacDonagh (1912 – 1968)
.
Aunque por el momento, aún estoy en tierra de palmeras…
Frente al Mediterráneo, por donde navegan diversos tipos de naves
Y, aunque no me lo explico, ha habido viajeros que, durante unos minutos y al anochecer, hace unos días han detenido su nave en el aire frente a mi terraza.
Cada día llegan más y más turistas, algunos desde lugares remotos.
Pero las piedras de esta playa no sufren afortunadamente de taquicardias…











































































