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De curioso impertinente por calles inglesas

29 septiembre, 2019
Precaución Niños. Mantener cerrado. Foto R.Puig

«PRECAUCIÓN NIÑOS». «Mantener cerrado». Foto R.Puig

Este blog no suele tratar de política, aunque en ocasiones algo se filosofe aquí de Política, cuando la historia lo solicita. Pero, como a muchos europeos «continentales», me preocupa y me produce tristeza que la saga fuga de la nuestros amigos isleños de Gran Bretaña llegue a consumarse pronto. Así que, durante esta misma semana transcurrida en Inglaterra, al tener ocasión de entrar en comercios y cafés, comprando y consumiendo, he aprovechado para preguntar.

Cerrado por obras. Foto R.Puig

Cerrado por obras. Foto R.Puig

Previa cortés presentación, como español que siempre ha apreciado a la Gran Bretaña y que la ha visitado desde hace años por motivos profesionales y ahora familiares, comienzo con mis preguntas, en una especie de mini-encuesta, algo así como un micro-trottoir sin micrófono. El objetivo es sondear los estados de ánimo de mis interrogados sobre el Brexit, saber indirectamente quienes votaron por irse y quienes por seguir en la Unión Europea y cómo ven las posibles salidas a la división creada.

Me ha alcanzado el tiempo para preguntar a un total de nueve vecinos de una ciudad inglesa (cinco mujeres y cuatro hombres) si creían que, dada la crisis que («al menos yo» les he dicho) percibo en Gran Bretaña y de la que tratan todos los días sus periódicos, sería conveniente ir a un nuevo referéndum. La muestra es muy pequeña pero me ha dado materia para pensar.

Ellos y ellas, británicos de nacimiento, me han tratado con amabilidad, salvo en el caso de un caballero de unos cuarenta y cinco años que se mantuvo defensivo y ceñudo y que citaba la guerra de los Balcanes como demostración de la inoperancia de la Unión Europea. Su colega de la tienda, cortés, evasiva y septuagenaria, dejaba entender que también había votado por el exit.

Escrutando el futuro. Foto R.Puig

Escrutando el futuro. Foto R.Puig

En ocho de los casos suscité el diálogo con ocasión de una compra o una consumición:  un libro (*) en una librería anticuaria y otro en una librería charity; unos yogures y un paquete de cous-cous en una tienda de productos orgánicos; unas salchichas especialidad de la casa; un café «americano» con unas galletas ecológicas o un cruasán (en dos ocasiones); un lunch  en un bistró. Mi conversación se produjo con el comerciante, la persona propietaria o a cargo del establecimiento, salvo en un caso en que hablé con un señor de mi edad ocupado con su café y su cruasán y en leer el periódico.

La única conversación fuera de un local comercial la mantuve con una enfermera de unos treinta y cinco años con responsabilidad de jefatura de un servicio hospitalario. Manifestó no tener una opinión al respecto y no ser dada a preocuparse por la política, pero acabó por decirme que la mayoría de la gente en la ciudad quiere un nuevo referéndum. Es hija de madre hindú y padre de un país del África subsahariana.

Almoneda en Inglaterra. Foto R.Puig

Almoneda en Inglaterra. Foto R.Puig

En tres ocasiones he detectado que el comerciante con el que hablaba no quería (con toda lógica) que su clientela supiese cuál había sido el sentido de su voto. A mi juicio esto denota que la cuestión del brexit ha divido a la gente, hasta el punto de que hay quien me ha confesado que dejaría de comprar en un comercio si supiese que el dueño o dependiente había votado por la salida de la UE. Conviene tener también en cuenta que en esta ciudad triunfaron los favorables a que Gran Bretaña siga en la Unión.

De todos modos sólo en un caso la propietaria de un pequeño café-pastelería se manifestó abierta y orgullosamente en contra de la salida de la Unión Europea, es decir es  taxativamente remainer; el antónimo que designa a quienes quieren irse es brexiteer.

También es significativa la opinión de dos de mis entrevistados, uno de ellos  favorable a la Unión Europea, que sienten que los remainers son arrogantes y suelen darse aires de superioridad cultural.      

¡Hallo Europa!. Foto R.Puig

¡Hallo Europa!. Foto R.Puig

Pero ¿cuál ha sido mi pregunta inicial? No iba evidentemente a espetarles un ¿qué votó usted? Así que opté por formular la cuestión de forma que me permitiera también deducir indirectamente si habían votado por quedarse o por salir. Esta es la cuestión  que he planteado :  ¿Cree usted que es necesario un nuevo referéndum?

No he intuido que algún encuestado pueda ser un arrepentido de haber votado a favor de Brexit, salvo quizás la propietaria del café-bistró (persona 8, ver más abajo). Pero sí he percibido que un encuestado quizás se hayan abstenido de votar: el que me dijo que había tenido preocupaciones mucho más importantes que la cuestión del brexit  (persona 5).  Pero me pidió que no diese datos que permitiesen identificarle, cosa que (muy eventualmente) podría ocurrir si yo identificase aquí su comercio. Ha tenido que hacer una costosa reforma de su establecimiento para adecuarse a los nuevas tendencias de los consumidores. Es uno de los dos que perciben arrogancia en la actitud de los remainer.

Quienes me han dicho que no quieren otro referéndum transparentan que no quieren que el brexit que han votado se invalide. Quienes están a favor de otro referéndum, buscan una oportunidad para invertir el resultado y se trasluce que votaron por quedarse en la UE. A este punto conviene decir que en esta ciudad predomina el votante laborista.

Otra pregunta que ha surgido se ha referido a qué piensan de la tibieza e indecisión que se le reprocha a Jeremy Corbyn, antes del referéndum y también ahora. Las respuestas han sido ambiguas, desde que el líder laborista no ha sabido estar a la altura del momento histórico, hasta que su deber democrático es aceptar la voluntad de sus afiliados y de los votantes.

Huella hispana. Foto R.Puig

Huella hispana. Foto R.Puig

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Resumen de las opiniones

Glorious day. Foto R.Puig

Glorious day. Foto R.Puig

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Persona 1 (Mujer, enfermera, en la treintena, culta y con un empleo importante, carácter abierto): Me dice que la mayoría de la gente quiere un nuevo referéndum. Deduzco que también ella.

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Persona 2 (Mujer, dueña de comercio de productos orgánicos y ecologistas, alegre, abierta y comunicativa, se manifiesta sin complejos en presencia de una clienta mayor que está escuchando) : Es remainer y quiere un nuevo referéndum.

Comercio ecológico y orgánico. Foto R.Puig

Comercio ecológico y orgánico. Foto R.Puig

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Personas 3 y 4 (Mujer de 70 años para arriba, culta e ilustrada en materia literaria, y hombre vendedor en el establecimiento en torno a 45 años. Regentan una charity de libro usado; ella, que creo es la jefa, es afable pero cauta; él algo algo a disgusto con la pregunta): Él opina que la UE no es democrática, financia a países corruptos y no sirve para garantizar la paz (guerra de los Balcanes), además de que soporta con un montón dinero a los países «del Sur» de Europa. Ella se manifiesta prudente, aunque incómoda por la crisis en que está la Gran Bretaña, pero no cree que un nuevo referéndum sea conveniente. Se evidencia que han votado Brexit.

Charity bookshop. Foto R.Puig

Charity bookshop. Foto R.Puig

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Persona 5 (Hombre en la cincuentena, dueño y vendedor en un comercio de la rama de la alimentación, carácter abierto y comunicativo, self made man de pequeña empresa): Más ocupado en los últimos años por mantener a flote su establecimiento, reformarlo y adecuarla a los cambios de los hábitos de consumo; preocupado con Europa. Piensa que en todo caso ha habido un proceso democrático y que, fuese cual fuese el resultado, un nuevo referéndum no cambiaría la situación de división social que el tema ha causado en la sociedad británica. Piensa que la actitud arrogante y de superioridad de muchos remainers versus los brexiteers no ayuda. En todo caso me dice que en su rama de producto los precios se mantendrán, salvo en alguna variedad que bajará de precio por la caída de la exportación y que la Gran Bretaña está en la práctica en nivel de pleno empleo. No queda claro si ha votado o se ha abstenido, aunque pienso que ha sido esto último.

Cuando en dos ocasiones he pasado en días posteriores frente a su establecimiento me ha reconocido y saludado tras su escaparate.

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Persona 6 (Mujer en la cincuentena, propietaria de un café-pastelería, abierta, franca y a mi modo de ver progresista en sus opiniones, no le importa opinar sin tapujos en presencia de clientes):  Está cien por cien en favor de un nuevo referéndum y piensa que Corbyn tiene una actitud equivocada al respecto (bad mentality es su expresión). Claramente remainer.

De mañanita. Foto R.Puig

De mañanita. Foto R.Puig

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Persona 7 (Hombre en la cincuentena, propietario de librería de segunda mano desde hace veinte años, pero con experiencia anterior en ferias de libro antiguo, culto y serio conversador): Conviene en que la situación es confusa, tensa y compleja, por lo que piensa que incluso si el resultado de un nuevo referéndum pudiera ser permanecer en la UE, eso no resolverá la grave división creada. Intuyo que ha llegado a esta conclusión tras haber votado por la permanencia. Opina que si se lanzase una nueva consulta, en ningún caso debería plantearse una pregunta binaria en pro o en contra de la salida de la UE, sino una batería de tres o cuatro preguntas, de las cuales pone como ejemplos posibles : remain sin matices, brexit con libre circulación, brexit con garantías de frontera abierta irlandesa, etc. Los resultados se someterían al Parlamento para el debate democrático de la respuesta de los votantes. Acto seguido el Parlamento formularía un mandato al Primer Ministro, bien para renunciar a la salida de la UE y confirmar la permanencia, bien para negociar con la UE unas condiciones de salida basadas en los resultados de la nueva consulta.

Un lugar para perderse. Foto R.Puig

Un lugar para perderse. Foto R.Puig

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Persona 8 (Mujer de alrededor de 60 años, dueña de un Café-bistró, salón de té, carácter abierto) : Opina que es difícil responder a esa pregunta (puede que sea porque el salón tiene clientes en ese momento), que hay mucha división de opiniones y que prefiere no pronunciarse. Percibo que ha estado por el Brexit pero que empieza a dudar. 

En la hora del almuerzo. Foto R.Puig

En la hora del almuerzo. Foto R.Puig

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Persona 9 (Hombre de alrededor de 75 años, jubilado, cliente del café con cruasán de media mañana en la «Cafetería Ética», es decir de productos fair trade y ecológicos; abierto, simpático, culto, buen estado físico, lector de periódico) : Opina que conviene ir a un segundo referéndum y que Corbyn no fue claro en el primero, aunque ahora, cuando le pregunto si es correcto que un líder de un partido no exprese una opinión pro o contra el Brexit, me responde que el líder de los laboristas, al manifestarse neutral, está respetando la democracia interna de su partido y la voluntad democrática de los electores.

Cuando me cruzo con él en la calle al día siguiente me saluda cordialmente.

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Mi conclusión

Al final de este modesto ejercicio de encuesta minimalista a una muestra de 9 personas por las calles de una ciudad inglesa (que no nombro porque hubo varios encuestados que no querían ser identificados) durante mi estancia de ocho días, llego al siguiente resumen:

  • 4 a favor de un nuevo referéndum; 2 en contra; 1 por una consulta especial compleja; 2 no se pronuncian.
  • 4 votaron remain; 4 votaron brexit (pero 1 comienza a dudar); 1 se abstuvo.
  • Sobre la posición (dos opinantes) de Corbyn: 1 totalmente negativa; 1 estima ambigüedad en su postura, en particular en la campaña del referéndum, pero respeta su neutralidad.
Exit dudoso. Foto R.Puig

Exit dudoso. Foto R.Puig

Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.

Mateo, 7, 13


(*)  Nota para ratones de biblioteca:  El libro que compré en la librería de viejo son las memorias del Mayor-General Sir George Bell, en las que se incluye su bautismo de fuego con 17 años en Portugal y España como portaestandarte del 34º Regimiento de Infantería del ejército de Wellington en sus campañas contra las fuerzas napoleónicas.  Entre otros lugares estuvo en la caída de Badajoz, en la provincia de Toledo y en la batalla de Salamanca, así como en la retirada de Madrid, en la batalla de Vitoria y en la travesía de los Pirineos por Roncesvalles (Soldier’s Glory being ‘Rough notes of and Old Soldier’ by Major-General Sir George Bell arranged and edited by his great-great-nephew Brian Stuart, London: G,Bell and Sons Ltd. printed at the University Press, Aberdeen, 1955, 325 págs)

De Lisboa a Toulouse. Itinerario del Mayor General Bell en 1811-1813. Obra citada.

De Lisboa a Toulouse. Itinerario del soldado George Bell de 1811 a 1813. Obra citada, p.145

Postales de Estocolmo

22 septiembre, 2019
Art Nouveau en Strandvägen. Foto R.Puig

Art Nouveau en Strandvägen. Foto R.Puig

Hoy el paralelo de declinación del sol coincide con el plano del ecuador celeste y el día y la noche duran prácticamente igual (aequus nocte). Para los lectores del hemisferio sur se produce el equinoccio de primavera y este bloguero y los lectores del hemisferio norte estamos en el equinoccio de otoño. En teoría por el Sur brotan pimpollos y por el Norte amarillean y se caen la hojas de los árboles.

De modo que, como estuve en Estocolmo el pasado domingo, les traigo las fotos que tomé por la Strandvägen, algo así como avenida ribereña o paseo marítimo. En realidad en la capital de Suecia no faltan paseos junto a las aguas bálticas, pero este bulevar es por excelencia el de la Belle Époque, aquellos años en los que la burguesía europea disfrutaba del dinero y construía lujosas mansiones adornadas al gusto del movimiento modernista o art nouveau, que recuperaba a su manera, la estética gótico-medieval y renacentista.

Fachadas de Strandvägen. Foto R.Puig

Fachadas de Strandvägen. Foto R.Puig

Este bulevar de Estocolmo es un ejemplo de como los arquitectos suecos no escatimaron en bajorrelieves y altorrelieves neo-góticos y neo-renacentistas para las viviendas de los más pudientes. Corrían los años finales del romanticismo decimonónico y de la primera década del siglo XX.

Frontispicio neorrenacentista con San Roque. Strandvägen. Foto R.Puig

Frontispicio neorrenacentista con un San Roque. Strandvägen. Foto R.Puig

No era ningún problema el aprovisionamiento en las abundantes canteras del este escandinavo de piedra sedimentaria de diversos tonos, de talla fácil y rápida.

Piedra clava en Strandvägen. Foto R. Puig

Piedra clave en Strandvägen. Foto R. Puig

En esta avenida no se utilizó el granito, menos dúctil y más oscuro, que tan abundante es en Gotemburgo y más propio de un estilo neorrománico, no apto para los requerimientos de la iconografía modernista.

La piedra en Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

La piedra en Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

La estatuaria de figuras, grutescos, claves de arco, columnas y capiteles de aquel pastiche que imitaba las mansiones del Renacimiento y las formas góticas, o de las que en España se plasmaron en estilo plateresco, se expandió por toda Europa.

Columnas y cariátides de Strandvägen. Foto R.Puig

Columnas y cariátides de Strandvägen. Foto R.Puig

Esta exuberancia fue posible gracias a la acumulación de beneficios por parte de la alta burguesía durante la Revolución Industrial y del auge del comercio que la acompañó.

Grutescos en un portón. Strandvägen. Foto R.Puig

Grutescos en la madera de un portón. Strandvägen. Foto R.Puig

Hoy el bulevar es uno de los paseos preferidos, sobre todo en las jornadas de sol, para vecinos y turistas que deambulan entre el célebre Dramaten  y el Museo Nórdico, (del que hemos tratado antes aquí).

Strandvägen, Estocolmo. Foto R.Puig

Brazo de mar del bulevar de Strandvägen. Foto R.Puig

Hay que destacar que los constructores suecos han sido siempre muy hábiles en el tratamiento del ladrillo como material para la creación de variados diseños en las fachadas.

Fachada en Strandvägen. Foto R.Puig

Fachada en Strandvägen. Foto R.Puig

Es en esta donde hemos encontrado un ejemplo más (a este blog traje otro) de la afición, tanto de la aristocracia como de la alta burguesía europeas, por la representación de las cuatro virtudes cardinales.

Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza son al fin y al cabo virtudes de las cuáles pueden adornarse unos y otros, tanto laicos como eclesiásticos, sin distinción de creencias o descreimientos. No sé si será porque no me he tropezado con ellas en ninguna fuente o fachada, pero de las teologales, las que el catecismo llama Fe, Esperanza y Caridad, no recuerdo haber tomado fotos en mis andanzas.

Hay balcones que, si no fuese porque estamos en la pacífica Suecia, parecería que aguardasen la aparición de algún condottiero moderno dispuesto a arengar a las masas con proclamas encendidas.

Balconada en Strandvägen. Foto R.Puig

Balconada en Strandvägen. Foto R.Puig

Por el contrario, un humilde y sufrido angelote embutido en un extraño taparrabos sostiene trabajosamente un recordatorio de la fecha en la que el edificio se construyó…

Un ángel de tercera en Strandvägen. Foto R.Puig

Un ángel de tercera en Strandvägen. Foto R.Puig

en notable contraste con la ninfa de bronce que se contornea en ademán de escucha en el patio de entrada de una mansión recoleta y de acceso protegido…

Patio de entrada en Strandvägen. Detalle. Foto R.Puig

En un patio de entrada en Strandvägen. Foto R.Puig

Patio de entrada en Strandvägen. Foto R.Puig

Al edificio adyacente se entra por un portal neo-gótico que más parece el acceso a una capilla templaria

Strandvägen 17. Estocolmo. Foto R.Puig

Strandvägen 17. Estocolmo. Foto R.Puig

Llegamos a las cercanías del Dramaten y dejamos el bulevar llevándonos el recuerdo de una época que se fue, pero que sigue asomándose a las aguas del Báltico

Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

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El cielo de Estocolmo era claro a esa hora.

Cielo de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Cielo de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Más tarde, tras un refrigerio y al salir de la cafetería, la tarde brilla aún pero con las luces de un atardecer melancólico

Atardecer de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Atardecer de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

 

 

 

 

 

Floral

15 septiembre, 2019
Aussi tremblante qu'un oiseau. Foto R.Puig

«Aussi tremblante qu’un oiseau»

Fue en aquellos lejanos años sesenta. La Alianza Francesa había prestado a mi profesor de literatura moderna en Lima un cortometraje del prolífico y comprometido realizador neerlandés Joris Ivens (1898-1989) titulado La Seine a recontré Paris, con música de Philippe Bloch (1924-2014) más conocido como  Michel Philippe-Gérard. El realizador le había mostrado sus imágenes a Jacques Prévert (1900-1977) y este compuso el poema para la banda sonora. Fue ese poema el que dio título al film, Gran Premio al Cortometraje en Cannes 1958. Fue entonces cuando me encontré por primera vez con la poesía de Prévert.

Han pasado años de aquello y, hace un par de semanas, compré en una librería de viejo de mi barrio, en Gotemburgo, un ejemplar de la edición de 1946 (1949) en Livre de poche de Paroles. Hace unos días me llevé el libro del poeta francés a uno de mis paseos por el  Trädgårdsföreningen («Asociación de jardines»).

El resultado es que aquí les traigo uno de sus poemas y algunas fotos mías de las flores que en este final de verano aún nos alegran la mirada en ese parque. En este caso, soy yo quien oso ilustrar su poesía y no aspiro a presentarme en Cannes.

Contemplación. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen

 

CET AMOUR par Jacques Prévrt

Cet amour
Si violent
Si fragile
Si tendre
Si désespéré
Cet amour
Beau comme le jour
Et mauvais comme le temps
Quand le temps est mauvais

Cet amour. Foto R.Puig

Cet amour

Cet amour si vrai
Cet amour si beau
Si heureux
Si joyeux
Et si dérisoire
Tremblant de peur comme un enfant dans le noir
Et si sûr de lui
Comme un homme tranquille au milieu de la nuit
Cet amour qui faisait peur aux autres
Qui les faisait parler
Qui les faisait blêmir
Cet amour guetté
Parce que nous le guettions
Traqué blessé piétiné achevé nié oublié
Parce que nous l’avons traqué blessé piétiné achevé nié oublié

Si vivant encore. Foto R.Puig

Si vivant encore

Cet amour tout entier
Si vivant encore
Et tout ensoleillé
C’est le tien
C’est le mien
Celui qui a été
Cette chose toujours nouvelle
Et qui n’a pas changé
Aussi vrai qu’une plante
Aussi tremblante qu’un oiseau
Aussi chaude aussi vivant que l’été

Aussi vrai qu’une plante Foto R.Puig

Aussi vrai qu’une plante

Nous pouvons tous les deux
Aller et revenir
Nous pouvons oublier
Et puis nous rendormir
Nous réveiller souffrir vieillir
Nous endormir encore
Rêver à la mort,
Nous éveiller sourire et rire
Et rajeunir

Rêver à la mort. Foto R.Puig

Rêver à la mort

Notre amour reste là
Têtu comme une bourrique
Vivant comme le désir
Cruel comme la mémoire
Bête comme les regrets
Tendre comme le souvenir
Froid comme le marbre
Beau comme le jour
Fragile comme un enfant
Il nous regarde en souriant
Et il nous parle sans rien dire
Et moi je l’écoute en tremblant

Tendre comme le souvenir. Foto R.Puig

Tendre comme le souvenir

Et je crie
Je crie pour toi
Je crie pour moi
Je te supplie
Pour toi pour moi et pour tous ceux qui s’aiment
Et qui se sont aimés
Oui je lui crie
Pour toi pour moi et pour tous les autres
Que je ne connais pas
Reste là
Lá où tu es
Lá où tu étais autrefois
Reste là
Ne bouge pas
Ne t’en va pas

Reste là. Foto R.Puig

Reste là

Nous qui nous sommes aimés
Nous t’avons oublié
Toi ne nous oublie pas
Nous n’avions que toi sur la terre
Ne nous laisse pas devenir froids
Beaucoup plus loin toujours
Et n’importe où
Donne-nous signe de vie
Beaucoup plus tard au coin d’un bois
Dans la forêt de la mémoire
Surgis soudain
Tends-nous la main
Et sauve-nous.

Tends-nous la main. Foto R.Puig

Tends-nous la main

Pensé en traducirlo, pero, gracias a que me ha faltado el tiempo, he tenido el gusto de encontrar la traducción de Julio Carmona en su bosque de palabras. Julio es un poeta peruano, chiclayano y docente de Literatura en Piura, nacido el mismo año que yo, aunque un poquito más viejo.

¡Gracias Julio!

Si fragile. Foto R.Puig

Si fragile

ESTE AMOR por Jacques Prévert

Este amor

Tan violento

Tan frágil

Tan tierno

Tan desesperado

Este amor

Bello como el día

Y malo como el tiempo

Cuando hay mal tiempo

Este amor tan sincero

Este amor tan hermoso

Tan feliz

Tan jovial

Y tan pobrecillo

Trémulo como un chiquillo en la oscuridad

Y tan seguro de sí mismo

Como un hombre tranquilo en lo más hondo de la noche

Este amor que da miedo a los demás

Que los hace hablar

Que los hace palidecer

Este amor acechado

Porque nosotros lo acechamos

Acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado

Porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado

Este amor íntegro

Tan vivo todavía

Y pleno de sol

Es el tuyo

Es el mío

Ese que ha sido

Este algo siempre nuevo

Y que no ha cambiado

Tan verdadero como una planta

Tan tembloroso como un pájaro

Tan cálido tan vivo como el verano

Ambos podemos juntos

Alejarnos y retornar

Olvidarlo

Y después dormirnos

Despertarnos padecer envejecer

Dormirnos de nuevo

Soñar con la muerte

Despertarnos sonreír y reír

Y rejuvenecer

Nuestro amor sigue allí

Obstinado como un borrico

Viviente como el deseo

Cruel como la memoria

Absurdo como el arrepentimiento

Tierno como los recuerdos

Frío como el mármol

Bello como el día

Frágil como un niño

Nuestro amor nos mira sonriendo

Y nos habla sin decir nada

Y yo lo escucho tembloroso

Y grito

Grito por ti

Grito por mí

Y le suplico

Por ti por mí por todos los que se aman

Y los que se han amado

Sí le grito

Por ti por mí y por todos

Los que no conozco

Quédate

Allí donde estás

Allí donde estuviste antes

Quédate

No te muevas

No te vayas

Nosotros los que somos amados

Te hemos olvidado

Pero no nos olvides tú

Sólo te teníamos a ti en el mundo

No permitas que nos volvamos indiferentes

Cada vez mucho más lejos

Y desde donde sea

Danos señales de vida

Mucho más tarde desde el rincón de un bosque

En la selva de la memoria

Surge de repente

Tiéndenos la mano

Y sálvanos

(Traducción de Julio Carmona)

Lá où tu es. Foto R.Puig

Lá où tu es

 


Nota bene

Son estas fotos obra mía

y

si hoy no lo señalo

es

para que vibre libre

su poesía.

 

 

Pilane 2019 (y III): los escultores

8 septiembre, 2019
Soil. Pilane 2019. Foto R.Puig

Soil. Pilane 2019. Foto R.Puig

Los escultores varones en Pilane 2019 son cuatro. La exhibición de esculturas es paritaria, aunque en el caso de los escultores hay dos (Tony Cragg de Gran Bretaña y Jaume Plensa de España) que mantienen su escultura del año pasado.

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Anna de Jaume Plensa

Pero la novedad para el escultor español es que su Anna, que con sus catorce metros ha resistido impertérrita los ventarrones y las nieves de tres inviernos en la cima de Pilane (anclada en un pedestal de 20 toneladas), ha sido adquirida para siempre por el veterano Peter Lennby, promotor y director de Skulptur i Pilane – djur, natur och konst («Escultura en Pilane-animales, naturaleza y arte») desde sus comienzos en 2007.

Anna, Jaume Plensa, 2016, en el invierno de Pilane. Foto privada en Aftonbladet

Anna, Jaume Plensa, 2016, en el invierno de Pilane. Foto privada en Aftonbladet

La obra se instaló en mayo del 2016

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog / SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Hubo que abrir una pista hasta la cima de granito, para que accediesen los grandes tractores que traían las piezas de fibra de vidrio y polvo de mármol para su ensamblaje.

Desde entonces es un hito en el archipiélago de Bohuslan que se divisa desde muchas millas a la redonda.

La Anna de Jaume Plensa se queda. Foto R.Puig

La Anna de Jaume Plensa se queda. Foto R.Puig

La superficie de la escultura ha comenzado a sedimentar en sus junturas la pátina del tiempo que los aires del mar y las partículas que el viento acarrea le van dejando.

Anna (Jaume Plensa 2016) y las señales del tiempo. Foto R.Puig

Anna (Jaume Plensa 2016) y las señales del tiempo. Foto R.Puig

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La fauna ornitológica de Johan Creten

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado. Foto R.Puig

Algo tienen los enormes animales en bronce de este escultor belga que atrae a niños y adultos. Por una parte tienen un aire de humor cariñoso. Por ejemplo, este buitre de pico curvo que tendría gran dificultad para encontrar alguna carroña por estos parajes, en los que sería atacado inmediatamente por una bandada de airadas gaviotas.

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado, detalle. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado, detalle. Foto R.Puig

Sobre las rocas más alejadas del parque el buitre y su vecino el murciélago contrastan oscuros con la blanca Anna que medita a centenares de metros en el otro extremo.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

El murciélago con aspecto de vampiro parece inofensivo, aunque al acercarse hay un cartel que avisa: «Está permitido subirse a la escultura a su propio riesgo. No pierda de vista a los niños». Estas esculturas participativas atraen especialmente al visitante.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Para facilitar la participación el murciélago tiene una escalera encima del espinazo.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

La alada trilogía de este escultor belga, al que yo llamaría Johan de Flandes, se completa con lo que parece ser un águila expectante, en la que la vis cómica del buitre ya no está presente.

Johan Creten Bélgica, El precio de libertad, 2016, bronce. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El precio de libertad, 2016, bronce. Foto R.Puig

Así me lo parece por esa actitud vigilante y suspicaz, émula de las que la historia ha prodigado desde que se la adueñaron las legiones romanas, aunque sea belga y en Pilane resulte bastante inofensiva. Si me encuentro con el autor le preguntare queé esconde su título «the price of freedom». De la reina de las aves como símbolo he tratado hace ya ocho años en este blog.

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La fidelidad de Tony Cragg

El escultor británico, con taller en Alemania y Suecia, es asiduo de Pilane. Sus esculturas en hermoso bronce patinado parecen girar. Según sea nuestro punto de vista van mostrando perfiles humanoides que se encabalgan y se generan entre sí.

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

La escultura sigue en Pilane desde el año pasado, aunque colocada en otro rincón rocoso. El granito compite con el bronce en excitar nuestra imaginación con formas que parecen intercambiar secretas conversaciones.

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

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Cuando el acero resplandece

Como el domingo pasado con las obras de las escultoras, también hoy terminaremos con dos obras abstractas de un conocido escultor británico que brillan y crean sombras, bajo el sol de Pilane y en distante contraste con la nívea Anna.

Conrad Shawcross, detalle de su monolíto óptico, 2016, y Anna de Jaume Plensa, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross, detalle de su monolíto óptico, 2016, y Anna de Jaume Plensa, 2016. Foto R.Puig

El monolito óptico de Shawcross podría titularse el tótem poliédrico. De hecho más que evocarme un menhir me hace pensar en alguna efigie venerada, de esas que erigían las antiguas culturas de América o Asia,  aunque esta sea de acero inoxidable.

Conrad Shawcross UK, Monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, Monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Con buenos zapatos y hábil equilibrio podríamos bailar a su alrededor nuestra danza sagrada mientras los vientos del mar alborotan nuestra cabellera. Un penacho de plumas también añadiría.

Conrad Shawcross UK,monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK,monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Y me digo yo, motivado por los vientos de Pilane, que en estos tiempos en que tantos se rapan al cero, debe de haber una diferencia en la forma de sentir el aire sobre nuestra cabeza, según que el cuero cabelludo se agite con vientos y brisas o que estos solamente resbalen sobre una piel lisa, redonda y calva. Yo podría explicarme sobre la primera de las sensaciones. Sobre la otra modalidad quizás algún lector pueda ilustrarme. Algo parecido podría especularse con la sensación de la lluvia sobre la cabeza. Todo esto sea dicho con todo respecto por las diferencias o identidades capilares.

Pero basta de divagaciones. Acabemos esta crónica mostrando el laberinto óptico del británico escultor (toda similitud con el del brexit es pura coincidencia.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018 UK. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018 UK. Foto R.Puig

Estas grandes esculturas modulares se sitúan habitualmente en las zonas llanas de Pilane.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018 UK. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018 UK. Foto R.Puig

En este caso es también participativa, es decir que se puede circular por su interior

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Además el laberinto es realmente óptico, pues crea ilusiones según evoluciona la luz del día y el ángulo desde el que miremos.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

A diferencia del brexit este es un laberinto sereno y bien anclado en la tierra

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018, acero inoxidable. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018, acero inoxidable. Foto R.Puig

que recibe a todos sin excepción, y las aristas de las esculturas de Conrad Shawcross no hieren.

Aunque sean de acero sus obras son luminosas y suaves al tacto…

Conrad Shawcross UK, detalle de su monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

 

 

 

Pilane 2019 (II) : dos escultoras más

1 septiembre, 2019
Desde Pilane. Foto R.Puig

Desde Pilane. Foto R.Puig

Klara Kristalova

El apellido de la tercera escultora de este año en Pilane nos remite a una familia de los llamados «países del Este». En efecto, la escultora nació en 1967 en lo que antes de la disgregación de los países comunistas era Checoslovaquia. Sus padres emigraron con ella a Suecia en 1968 tras la invasión soviética. Su padre, Eugen Krajcik, era escultor y continuó trabajando como tal hasta su muerte en 1999.

Eugen Krajccik, Stilleben, Estocolmo.

Eugen Krajcik, Stilleben (Naturaleza muerta), Estocolmo.

Por su vida, su formación y su obra Klara Kristalova es considerada una escultora sueca. Ya vimos una pieza suya de tema vegetal, también en Pilane, en el 2011.

A la edición de este año ha traído tres esculturas en bronce patinado, donde se aprecia un intenso modelado a mano que precede al molde y a la forja.

Klara Kristalova, República Checa, 2017, Lo que me retiene me impulsa, bronce

Klara Kristalova, Suecia, 2017. «Lo que me retiene me impulsa», bronce. Foto R.Puig

Sus obras están pensadas para el paisaje natural en el que son expuestas.

«What holds me back carries me further» expresa la audacia y determinación de una mujer que encuentra su impulso hacia adelante en los impedimentos que tratan de frenarla.

Sus altos arbóreos zancos parecen decirnos que de la naturaleza y de la tierra nos vienen la savia y la fuerza que nos sostienen y nutren nuestro caminar hacia el futuro.

Klara Kristalova, 2017, Lo que me retiene me impulsa, detalle, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2017, Lo que me retiene me impulsa, detalle, bronce. Foto R.Puig

La segunda escultura de Kristalova data del 2011 y podríamos interpretarla en clave de humor o quizás de angustia.

Todo lo que la anterior tiene de dinamismo lo tiene esta de resignación y derrota.

¿O es sólo una broma teatral? ¿Remite quizás a algún lugar olvidado en el que se amontonan las máscaras que por la vida vamos abandonando?

Klara Kristalova, 2011, Röse, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2011, «Röse», bronce. Foto R.Puig

No obstante, este «mojón» o «montón de piedras» (eso significa röse en sueco) situadas al borde del sendero, este amontonamiento de cabezas, podría significar algo bastante más lúgubre

¿Horrendos jalones, piedras miliares que la historia ha ido levantando?

Klara Kristalova, 2011, Röse, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2011, «Röse», bronce, detalle. Foto R.Puig

Sinceramente, no las tengo todas conmigo y todo lo que puedo decir es que, si algún día encuentro a la escultora, se lo preguntaré. Aunque… ¿y si esta misteriosa pájarita tuviera la respuesta?  Al fin y al cabo es obra de la misma artista y está ubicada a poca distancia de esas cabezas machacadas y apiladas..

Klara Kristalova, 2019, Bird girl, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2019, «Bird girl», bronce. Foto R.Puig

Sea como sea y para no devanarme más los sesos, me despido por hoy de esta artista  de nombre claro y cristalino y escultora de enigmas, para acabar esta crónica con las obras abstractas y espiritualistas de la cuarta escultora de Pilane 2019.

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Helaine Blumenfeld

Nos vamos a los Estados Unidos en compañía de una veterana escultora, nacida en 1940 y Ph.D. en Bellas Artes por la Universidad de Columbia, que es también muy apreciada en Gran Bretaña y ha expuesto en numerosos países.

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, «Taking risks», 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

A mi modo de ver, la obra Taking risks («Arriesgando») de Helaine Blumenfeld, en puro mármol de Carrara y de tres cuerpos complementarios, es lo mejor de este año en Pilane, tanto técnica como expresiva y formalmente.

Y algo similar se puede decir de otra obra suya en bronce patinado que ha titulado «Ascensión»

Helaine Blumenfeld, USA, Ascensión, 2018, bronce. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Ascensión, 2018, bronce. Foto R.Puig

Completa su trilogía, otra escultura, igualmente alada y de grandes dimensiones, que ha bautizado «Espejismo» (Illusion).

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Foto R.Puig

¡Acerquémonos!

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Detalle. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Detalle. Foto R.Puig

¡Deslicemos la mirada!

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

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Si hace no mucho hubiéramos visitado la catedral de Ely en Inglaterra habríamos encontrado una auténtica antología de la obra más característica de Helaine Blumenfeld. 

Helaine Blumenfeld en la catedral de Ely

Helaine Blumenfeld en la catedral de Ely, del vídeo «Tree of Life» (Violet Productions, 2018)

No lo hemos hecho, pero eso tiene solución, basta con pinchar aquí.

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Pilane. 2019. Foto R.Puig

El próximo domingo proseguiremos con las obras de los escultores varones de Pilane

Pilane 2019 (I): dos escultoras

25 agosto, 2019
Camino a Pilane. Foto R.Puig

Camino a Pilane. Foto R.Puig

Para Eva Martí

Tierras habitadas desde antiguo son estas de la isla de Tjörn, como ya comentaba el domingo pasado.

Es un placer para la vista el recorrido que lleva a Pilane, a partir del puente que por Stenungsund une la isla a la autopista que sube hacia Oslo. Si además luce un sol esplendoroso la expectativa de un paseo sobre estos roquedales, entre esculturas integradas en el paisaje, esponja el alma.

El mar desde Pilane. Foto R.Puig

El mar desde Pilane. Foto R.Puig

Todos los años un grupo de reconocidos artistas eligen aquí los emplazamientos para sus  esculturas, algunas expresamente concebidas para el sitio. Son ocho este año, por lo que he pensado que era mejor tratar primero de las obras de las escultoras, empezando por dos de ellas. El domingo próximo presentaremos las de sus otras dos colegas, para luego continuar con los varones.

Algunos artistas ya han expuesto aquí e incluso dos obras estaban ya en Pilane el año pasado, aunque en un emplazamiento diferente.

Una de ellas es «Earth» (Tierra).

Ida Koitila

Ida Koitila, Suecia, 2018, Tierra, bronce

Ida Koitila, Suecia, 2018, «Tierra», bronce patinado. Foto R.Puig

Entrando en el sitio web de Ida Koitila se aprecia su variado recorrido desde la experimentación con formas de materiales frágiles y en pequeña dimensión, hasta esta escultura en bronce de 120 cm que se codea al aire libre con las rocas de granito.

Es una escultora sueco-finlandesa extremadamente concienzuda, que practica un arte conceptual teñido de analogías, y de una exquisita calidad técnica, atreviéndose con todo tipo de materiales.

Ida Koitila, Suecia, 2018, Tierra, bronce. Foto R.Puig

Nosotros seguimos subiendo y bajando por los senderos de Pilane, entre praderas y rocas, ovejas, arbustos y cardos.

Flor de cardo. Pilane. Foto R.Puig

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Laura Ford

Esta escultora británica, galesa para más señas, es una habitual de Pilane, maestra del trabajo en bronce, aficionada a personajes de fábula o salidos de su exuberante imaginario en el que abundan las ensoñaciones infantiles. Ya vimos sus gemebundas silenciosas el domingo pasado, por lo que traemos de ellas algunos detalles.

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. Foto R.Puig 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, UK, «Silent howlers». 2016. Bronce patinado. Detalle. Foto R.Puig

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, UK, «Silent howlers». Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford.UK, «Silent howlers». Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

No se sabe qué admirar más, si el modelado de las figuras o el trabajo de vaciado, fundición y patinado del bronce. Para estas obras ha elegido un lugar arbolado y sombreado y una roca, que parecen que las estuvieran esperando.

En esta edición hay tres creaciones más de la misma artista donde insiste en sus temas favoritos, los personajes infantiles y los animales.

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Las bailarinas atrapadas

Laura Ford, U.K.,2013. Dancing clog girls. Bronce, Foto R.Puig

Laura Ford, UK, 2013. Dancing clog girls. bronce patinado. Foto R.Puig

Estas bailarinas de minué parecen talladas como pinochos femeninas que ensayan pasos de baile, de modo que sus faldas de anticuadas presumidas se despliegan y flotan a pesar de estar ligadas a la tierra.

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Los caniches Waldegrave

Y del cuento a la sátira…

Cuando Sir Joshua Reynolds  en 1780 retrató a las hermanas Waldegrave (The Ladies Waldegrave) no pudo imaginar que Laura Ford les encontraría un aspecto de caniches…

Reynolds, 1780, The Ladies Waldegrave, National Galleries of Scotland.

Reynolds, 1780, The Ladies Waldegrave, National Galleries of Scotland.

Laura Ford, U.K., 2015. Caniches Waldegrave. Bronce.

Laura Ford, U.K. 2015. «Los caniches Waldegrave», Bronce.

y que esculpiría a costa del venerado pintor, académico y aristócrata británico, sus   «preciosas ridículas». 

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La hiena con un collarín

La cuarta escultura que la artista ha traído este año a Pilane no desmerece de la intención bufa de las anteriores.

Pero no las tengo todas conmigo. En principio se diría que el coche en donde viajaba la hiena ha sufrido un encontronazo por detrás y sus vértebras cervicales han sufrido daños, por lo cual el veterinario le ha prescrito un collarín…

Laura Ford,UK. Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015.  Foto R.Puig

Laura Ford, UK. Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015. Pilane 2019. Foto R.Puig

Pues bien, Doña Laura, permítame que sospeche que su hiena estaba perfectamente sana antes de otro tipo de accidente, uno de los que pueden ocurrir en el proceso de modelado o vaciado, si es que no en un momento posterior. Como resultado, la cabeza se habría separado del tronco, requiriendo una intervención urgente y la implantación de un collarín con cierto aire de esparadrapo…

Laura Ford.Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

En todo caso, el sentido del humor de sus creaciones estaría no sólo a salvo sino acentuado.

El próximo domingo continuaremos el paseo.

 

Píntame una piedra

18 agosto, 2019
Mats Gustafson. Roca. 2006. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2006. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Cada verano vamos a la isla de Tjörn  al norte de Gotemburgo y tributamos visita en Pilane a la mejor exposición internacional de escultura al aire libre que conozco en Suecia. Tiene lugar cada año entre mediados de mayo y fines de setiembre. Las altas rocas de esta finca, que permiten otear el mar en un ángulo de casi 300 grados, emergen de un inmenso batolito, como las puntas de un iceberg granítico, afloramiento de nuestra glaciación cuaternariaen uno de cuyos períodos interglaciares nos encontramos, testimonio pétreo del cambio climático lento e incesante del planeta. 

Comencé a visitar Pilane cada verano desde el año 2011Paseamos por estos parajes y entre los menhires que aquí dejaron para señalar sus tumbas quienes, al menos desde la Edad del Hierro, los habitaron. El metal sigue siendo uno de los protagonistas de la exposición anual.

Laura Ford. U.K. Silent howlers. Brnce patinado. 2016. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, «Silent howlers» (Gemebundas silenciosas), bronce. Pilane 2019. Foto R.Puig

 

Pero no adelantemos acontecimientos, en una próxima entrega hablaremos de las esculturas…

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Cuando se escucha a las piedras

Hoy quería referirme a las acuarelas de Mats Gustafson, un artista sueco nacido en 1951, conocido por sus trabajos de ilustrador de moda femenina y que ha despertado mi envidia por su maestría con la acuarela, y en particular por esas rocas que retrata emergiendo del agua, en el mar y en los lagos de la costa occidental sueca.

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Siempre he tenido dificultades con la acuarela, con esa forma de dejar que el agua teñida se difunda de forma controlada sobre el papel granulado, hasta ocupar la superficie que has delimitado con el pincel, y se funda con los otros pigmentos que has seleccionado para reproducir el volumen, las luces y las sombras de ese objeto, que, por humilde que sea, revelará su presencia más allá de lo físico, bajo la luz del momento y en el contexto de ese instante.

Mats Gustafson. Rocas. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Rocas. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

A partir de ahora, cuando me adentre en las aguas del mar o de un lago y una roca se ofrezca emergiendo desde el fondo, creo que la mirare de otra forma. Esas piedras pulidas por el hielo hace millones de años y lavadas cada día por las olas y las ondas, tienen de algún modo un rostro que varía con las horas y con la luz cambiante, que dialoga con la nubes, con el cielo y con el espejo de las aguas. 

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

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La exposición tiene más cosas, pero por hoy nos detendremos aquí, pensando en la silente conversación de las rocas, para que cuando veamos a alguien extasiado frente a la orilla de un lago o del mar, mirando como las aguas acarician una piedra que suavemente se sumerge, emerge, se sumerge, emerge…

no perturbemos su meditación.


Nota: En todo caso, no quisiera que alguien se desespere ante las dificultades que tiene esto de dibujar y pintar a la acuarela…

Siempre se puede aprender a pintar. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Siempre se puede aprender a pintar a la acuarela. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

No importa la edad para practicar ese arte, no tienen más que venirse unos días al Nordiska Akvarellmuseet en la Isla de Tjörn.

 

 

Elogio de la nimiedad (IX): al hilo del verano

11 agosto, 2019
Siesta felina. Midsommar 2019. Foto R.Puig

Siesta felina. Midsommar 2019. Foto R.Puig

Un verano no es igual a otro, cada uno deja sus propios recuerdos y nos regala imágenes propias. Hoy el día es perezoso y no se presta a graves reflexiones. Como quien pincha fotos en panel de avisos, dejo aquí algunas cosillas al buen tuntún de este verano.

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 martes 18 de junio

Eran las 14:11 de la tarde, y tres días antes del solsticio de verano con lo que tenía a mano en la nevera improvisé un plato veraniego.

Les dejo mi receta libre de royalties :

  • pappardelle al dente
  • tiras de calabacín rehogadas en aceite de oliva
  • tomatitos troceados y rehogados en aceite de oliva
  • tacos de queso feta
  • pimienta de molinillo
  • sal
  • chorrito de aceite de oliva vírgen

Me inventé un plato. Foto R.Puig

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viernes 21 de junio

Tras la fiesta del midsommar en las praderas de  Tjolöholm, nos hemos recogido en familia para una merienda-cena en el jardín. El reloj marca las 22:10.  En el cielo los últimos fuegos del atardecer…

La tarde se alarga en noche. Foto R.Puig

La tarde se alarga en noche. Foto R.Puig

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miércoles 3 de julio

Había rosas en el supermercado, ahora en su búcaro acaparan la mirada.

Rosas del supermercado. Foto R.Puig

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martes 9 de julio

Están cambiando los raíles a lo largo de la Aveny de Gotemburgo. La parada del tranvía está vacía. Los borrachitos que ahí suelen sentarse con una lata de cerveza se han buscado otros bancos

Cambio de vías. Foto R.Puig

Cambio de raíles. Foto R.Puig

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sábado 13 de julio

Fin de semana en Estocolmo, barrios desiertos. Lejos del campo abierto un sabueso húngaro se asoma nostálgico a un balcón.

Spleen de perro. Foto R.Puig

Spleen de perro. Foto R.Puig

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viernes 26 de julio

Fin de semana en Båstad, meca de veraneantes y de torneos de tenis. Una playa con casa de baños y un hotel tradicional. El sol ha lucido toda la mañana y he tomado mi primer baño de mar de la temporada. Cuando el diluvio llega al mediodía hay un jolgorio de bañistas que abandonan sus tumbonas. El agua de la playa se agradece, pero cuando cae de las nubes todos escapan corriendo. No hay quien entienda a los veraneantes.

Båstad. Desde la ventana del hotel. Foto R.Puig

Båstad. Desde la ventana del hotel. Foto R.Puig

Al filo de la puesta del sol, el cielo se incendia

Båstad. Atardece. Foto R.Puig

Båstad. Atardece. Foto R.Puig

El cielo sigue ardiendo aunque el sol ya se ha ocultado…

Båstad. Crepúsculo vespertino. Foto R.Puig

Båstad. Crepúsculo vespertino. Foto R.Puig

Båstad. La roca y la noche. Foto R.Puig

Båstad. Cuando llega la noche. Foto R.Puig

Båstad. Son las once pasadas. Foto R.Puig

Båstad. Son las once pasadas. Foto R.Puig

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sábado 27 de julio

Segundo día y crepúsculo matutino en Båstad a las cuatro de la mañana

Båstad. Segundo día. Foto R.Puig

Båstad. Segundo día. Foto R.Puig

La visita a la iglesia medieval de Båstad merece la pena, sobre todo si coincide con un concierto dominical de música de cámara

Båstad. Iglesia de Santa María. Foto R.Puig

Båstad. Iglesia de Santa María. Foto R.Puig

Båstad. Nave central de la glesia. Foto R.Puig

Båstad. Nave central de la iglesia. Foto R.Puig

En las iglesias suecas anteriores a la Reforma protestante son frecuentes (tras haber sido liberados de la cal que les cubría) los restos de ingenuos frescos, así como los lienzos, en los que todavía se celebra a la Virgen María y a los santos. De otros templos medievales suecos y de alguno de sus artistas más destacados ya hemos hablado en este blog y citado bibliografía. De esta de Båstad no he podido consultar ninguna publicación, pero me han llamado la atención algunas de sus sencillas iconografías, como la escena del martirio de San Erasmo  en el momento en que le están extrayendo los intestinos con un cabrestante en el que van quedando enrollados. A izquierda y derecha los dos verdugos se aplican con furor a la tarea, pero el mártir sigue sin claudicar, amarrado al potro por las piernas y el cuello y pudorosamente cubiertas sus partes con un slip.

Båstad. Castigos del pecado. Foto R.Puig.

Iglesia de Båstad. ¿Castigos del pecado.? No, martirio de San Erasmo.Foto R.Puig.

Para compensar el horror de la anterior sirva la escena del tierno abrazo de La Visitación 

Båstad. Santa Isabel y la Virgen se abrazan. Foto R.Puig.

Iglesia de Båstad. Santa Isabel y la Virgen se abrazan. Foto R.Puig.

 

También hay un gran lienzo barroco, que parece sólo abocetado o puede que malamente restaurado. San Roque, acompañado de su perro, le muestra una cicatriz del muslo y le recomienda a San Sebastián algún remedio para las heridas de las flechas.

San Roque enseña el muslo a San Sebastián. Foto R.Puig

Iglesia de Båstad. San Roque enseña su cicatriz del muslo a San Sebastián. Foto R.Puig

De hecho, se suele representar a San Sebastián atendido por Santa Irene o por los ángeles, pero a veces, como aquí, con San Roque vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en una pierna, siendo la más habitual la izquierda, y acompañado de un perro llamado Melampo o un ángel, aunque a veces son representados ambos (Cfr. Heridas y heridólogos). Parecería que un sabio niño Jesús le estuviese apuntando la composición de la pomada.

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sábado 3 de agosto

En este apacible lugar me di (Tösaviken) el segundo chapuzón de la temporada…

Primer baño de la temporada. Foto R.Puig

Tösaviken, segundo baño de la temporada. Foto R.Puig

¡Que las vacaciones les traigan muchas buenas zambullidas!

 

 

 

El retrato en la “Edad de Oro”danesa (y III) (Fisionomías XXXI)

4 agosto, 2019
Elisabet Jerichau-Baumann. Soldado danés herido.1865. M.N.Copenhagen

Elisabet Jerichau-Baumann. Soldado danés herido.1865. M.N.Copenhagen. Foto R.Puig

Los pintores de la Edad de Oro danesa seguían adelante con su obra, un buen grupo de ellos trabajando fuera del país, en Italia, en Alemania, Austria… Pero los ecos de los desastres bélicos de Dinamarca se plasmaron en muy pocos lienzos. Sólo una artista, aparte del autor del cuadro del incendio de Copenhague, los destaca en esta notable exposición. Se trata de Elisabet Jerichau-Baumann a la que siguiendo con el orden cronológico de las fechas de nacimiento mencionaré en esta entrada.

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Wilhelm Marstrand (1810-1873)

Wilhelm Marstrand. Las hijas del artista, 1865. detalle. M.N. Estocolmo

Wilhelm Marstrand. Las hijas del artista, Ottilia y Christy. 1865. detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

A Wilhelm Marstrand se le compara por la calidad de sus dibujos con Jean-Baptiste Greuze (1725-1806), uno de los mejores dibujantes del siglo XVIII en Francia.

Wilhelm Marstrand. Las hijas del hermano con su niñera Justina. 1857. M. N.. Copenhagen

Wilhelm Marstrand. Las hijas del hermano con su niñera Justina. 1857. M. N.Copenhagen.

Académico en sus obras históricas y mitológicas, sin embargo son la extraordinaria calidad y expresividad de las escenas naturales de la vida cotidiana y el retrato de sus protagonistas los que le han ganado un lugar en la pintura europea del siglo XIX.

Además del retrato de sus hijas (Ottilia y Christy) es también admirable el de Justina, la niñera de sus sobrinas Emily y Annie Laetitia, con quienes la que fuera esclava y liberta aparece en un parque de Copenhague.

El padre de las niñas y hermano del artista, Otto Jakob Marstrand (1809-1891), fue un acaudalado comerciante y cónsul en la isla de Santo Tomás, colonia entre 1671 y 1917 como parte de las Indias Occidentales danesas, en donde prosperó el mercado esclavista y el cultivo de la caña de azúcar, al que fueron obligados generaciones de esclavos africanos, hasta que se les dio la libertad en 1848. 

Cuando el trabajo dejó de ser esclavo la economía de la isla decayó y Justina viajó con la familia a Dinamarca, donde siguió trabajando como niñera y gobernanta. 

Wilhelm Marstrand. El profesor de Historia Niels Lauritz Hoyen, 1868. detalle. M.N.Copenhagen. Foto R.Puig

Wilhelm Marstrand. Niels Lauritz Høyen, 1868. detalle. M.N.Copenhagen. Foto R.Puig

Este magistral retrato del ilustre crítico e historiador del Arte Niels Lauritz Høyen (1798-1870) fue realizado por Marstrand como presente por el 70 cumpleaños del profesor, que aparece aquí dos años antes de su muerte, impartiendo una clase sobre la pintura de Rafael.

El artista sólo sobrevivió tres años al retratado.

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Peter Christian Skovgaard, (1817-1875)

Este profesor de la Academia de Bellas Artes de Copenhague fue conocido como un soberbio pintor de paisajes pero, como lo prueban los expuestos en la muestra, también destacó por sus retratos con grafito o tinta, como este de un maestro de la forja, que en su edad avanzada se muestra ya cansado de tan exigente trabajo.

Peter Christian Skovgaard. El maestro de forja Hermann Ernst Freund,1844. M.N.Copenhagen. Foto R.Puig.

Peter Christian Skovgaard. El maestro de forja Hermann Ernst Freund,1844. M.N.Copenhagen. Foto R.Puig.

El de Meta Boisen (1827-1887), también en tinta y aguada, cuidadosamente trabajado a pluma y pincel, comunica normalidad doméstica, no exenta de ocultas preocupaciones, retenidas por sus manos y el anillo de casada en la derecha. Fue madre de cuatro hijas y dos hijos. Tenía 19 años de edad en el momento del retrato. Se quedó viuda con 45, sobreviviendo a su marido Peter durante 25 largos años; él falleció a los 47 y ella a los 60.

Peter Christian Skovgaard. Retrato de Meta Boisen, 1846. Museo Nacional de Arte. Copenhagen.

Peter Christian Skovgaard. Retrato de Meta Boisen, 1846. M. N. Copenhagen. Foto R.Puig

El siguiente retrato está hecho a lápiz y representa a una joven, en realidad una adolescente, cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros.

Peter Christian Skovgaard. Retrato de una joven, 1849.Detalle. Museo Nacional de Arte. Copenhagen.

Peter Christian Skovgaard. Retrato de una joven, 1849. Detalle. M. N. Copenhagen. Foto R.Puig

El retrato demuestra una agilidad de ejecución envidiable.

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Elisabeth Jerichau-Baumann (1819-1881)

Era polaca e hija de alemanes, de nacionalidad danesa por su matrimonio con un escultor danés que trabajaba en Roma. Es la única mujer artista de la exposición. La sirena que pintó en 1847 no sería raro que hubiese inspirado la escultura, más ingenua y pacata, de la popular sirenita de Copenhague.

Elisabet Jerichau-Baumann. Sirena.1847. Col.Privada. Foto R.Puig

Elisabet Jerichau-Baumann. Sirena.1847. Col.Privada. Foto R.Puig

No se ha documentado que sea el retrato de una persona real. Se caracteriza por la idealización de los rostros femeninos del simbolismo y es algo así como una pintura feminista avant la lettre y como un desafío. Este lienzo realizada en Roma, así como otros lienzos eróticos de la artista representando a mujeres, tardó en ser expuesto en aquella Dinamarca a la sazón luterana y puritana. Eran además fisionomías inspiradas en rostros mediterráneos. No en vano en 1869, durante una estancia en Turquía, la pintora fue autorizada a retratar a algunas concubinas del harem de Mustafa Fazil Paşa a la sazón ministro de finanzas del Imperio Otomano. Aunque se dice que fue el cuento «La sirenita»  de H.C. Andersen, publicado en 1837, el que inspiró la sirena de la artista.

El cuadro del soldado herido en la guerra de 1864, atendido por su esposa, fue por el contrario muy admirado por una sociedad que reconoció en esta obra los sentimientos patrióticos de una nación herida y en trance de ser territorialmente mutilada.

Elisabet Jerichau-Baumann. Soldado danés herido.1865. Detalle. Museo Nacional de Arte. Copenhagen

Elisabet Jerichau-Baumann. Soldado danés herido.1865. Detalle. M. N. Copenhagen. Foto R.Puig

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No se ha expuesto en Estocolmo, pero es un cuadro que merece la pena traer aquí, pues retrata a Hans Christian Andersen (1805-1875) acompañado de cuatro de los hijos de la artista, a los que está leyendo el cuento «el ángel». Si  leen el cuento el lienzo adquiere un significado especial, pues a la pintora de sus nueve hijos dos se le murieron de bebés.

De los siete que llegaron a la edad adulta dos fueron pintores de estilo impresionista.

H.C.Andersen leyendo El ángel a sus hijos. Elisabet Jerichau-Baumann. 1862.

H.C.Andersen leyendo «El ángel». Elisabet Jerichau-Baumann. 1862. Foto Wikipedia Commons

H.C.Cristiansen que tanto escribió para niños nunca tuvo hijos.

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Ludvig August Smith (1820-1906)

Llegamos al final de mi selección de fisionomías y retratos de esta estupenda exposición que ya se clausuró en el Museo Nacional de Estocolmo. Y lo hacemos con un pintor de escenas domésticas y populares, donde los protagonistas suelen ser las mujeres y los niños. A pesar de su longevidad, no he podido encontrar nada sobre su biografía aunque sus cuadros aparecen con frecuencia en los sitios de subastas de arte.

En la exposición destacó un supuesto autorretrato donde aparece con 21 años. Su calidad técnica y su expresividad son muy notables para un pintor de esa edad

Ludvig August Smith. Probable autorretrato, 1841.M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

Ludvig August Smith. Probable autorretrato, 1841.M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

al que se ve absolutamente determinado a seguir adelante. Lo que ciertamente consiguió, a juzgar por la abundancia de su obra.

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Despedida

Por nuestra parte, como el Museo Nacional de Bellas Artes de Copenhague guarda inestimables colecciones, además de una nutrida colección de aquella «Edad de Oro», sólo nos queda animarles a visitarlo en su próximo viaje a Dinamarca. ¡Ah! y no dejen tampoco de adentrarse en la Gliptoteca de la Fundación Carlsberg. Les garantizo que alucinarán.

Tampoco me opongo a que se tomen un selfie con su sufrida  sirenita

Captura

El retrato en la “Edad de Oro”danesa (II) (Fisionomías XXX)

28 julio, 2019

 

Christoffer Wilhem Eckersberg. Claro de luna en una calle. 1838. Museo Nacional de Arte de Copenhagen..

Christoffer Wilhem Eckersberg. Claro de luna en una calle. 1838. M.N.Copenhague. Foto R.Puig

Decíamos el pasado domingo que no siempre las edades de oro coinciden con las de paz. Pero la paz tiene diversos sentidos, no sólo la falta de guerra, sino también eso que solemos llamar la paz interior. El grabado que encabeza esta entrada es uno de los pocos que realizó Christoffer Wilhem Eckersberg, de quien ya hemos tratado y que, además de ser considerado «el padre de la pintura danesa», fue un experto en el arte de la perspectiva y un profesor de la misma materia. Lo que me llama la atención es que la calle parece un callejón sin salida, un poco como las situaciones en las que colocó a la filosofía, también en Dinamarca y también en esa «Edad de Oro», el autor de Temor y temblor, es decir Søren Kierkegaard (1813-1855), quien, a juzgar por todas las obras que escribió (firmadas o bajo seudónimo) a partir de cuando se conocen las primeras, debió de estar escribiendo día y noche durante 14 años.

Si el filósofo estaba tan angustiado y desesperado como expresan sus obras, esa es una cuestión sobre la que no se ponen de acuerdo los estudiosos, pero la época de oro danesa a la que alude la exposición que estamos comentando fue también el substrato de otras guerras interiores de las que siguió tratando la filosofía de la existencia durante más de un siglo.

Pero volvamos a nuestros pintores de aquella edad dorada…

Martinus Rørbye (1803-1848)

Aunque es sobre todo conocido como un gran pintor de paisajes y escenas exóticas, en los que influyeron sus incansables viajes por Escandinavia, Italia, Grecia y Turquía, siempre encontró tiempo para retratar a su madre en repetidas ocasiones, incluido este retrato de su progenitora poco antes de la muerte del pintor (ella le sobrevivió tres años).

Martinus Rørbye. La madre del artista, 1848, detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

Martinus Rørbye. La madre del artista, 1848, detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

Como otro testimonio de un siglo en que las fuerzas navales de Dinamarca fueron humilladas por la armada británica, dejó el retrato de un marino danés en uniforme, cuya expresión habla de recuerdos tristes

Martinus Rorbye. Viejo marino sentado en un cañón, 1826, detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

Martinus Rørbye. Viejo marino sentado en un cañón, 1826, detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

El viejo combatiente está sentado en la cureña de un cañón. Quién sabe si el parapeto de madera que le sirve de fondo indica que el marino jubilado se halla en el que fue su buque de guerra, fuera ya de servicio y arrumbado en algún muelle de Copenhague.

Martinus Rorbye. Viejo marino sentado en un cañón, 1826, detalle. M.N. Estocolmo. Foto R.Puig

Pero el siglo todavía le reservaba a su país nuevos desastres…

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Albert Küchler (1803-1886)

Si Rørbye no fue longevo, lo contrario le ocurrió a Küchler, quien vivió casi ochenta y tres años, de los cuales cincuenta en Roma -¡bendita dieta mediterránea!- donde fue un activo miembro de la colonia de artistas daneses como pintor de retratos y escenas cotidianas de género romano. Tras su conversión al catolicismo, se especializó en lienzos de carácter religioso.

Albert Küchler. Escena romana. 1833. Detalle. M.N.Copenhague. Foto R.Puig

Albert Küchler. Escena romana. 1833. Detalle. M.N.Copenhague. Foto R.Puig

Su pintura es realista y, a mi modo de ver, su composición es clásica y  rafaelita.

Albert Küchler. Escena romana. 1833. Detalle. M.N. Copenhague. Foto R.Puig

Albert Küchler. Escena romana. 1833. Detalle. M.N. Copenhague. Foto R.Puig

Las dos escenas son parte del mismo cuadro

Albert Küchler. Escena romana. 1833.

 

Tras residir tres años en Silesia, Albert Küchler, que había ingresado en la Orden de San Francisco, pasó los últimos años de su vida en un monasterio romano, donde fue autorizado por el Papa a seguir pintando hasta su muerte.

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Constantin Hansen (1804-1880)

Nuestro siguiente pintor, en sentido contrario al precedente, nació en Roma aunque creció en Viena, donde su padre, Hans Hansen, conocido retratista, había retratado a los hijos de Mozart y a la viuda del genio, Costanza, que fue la madrina en el bautizo del pequeño Constantin. Cuando sólo contaba un año de edad la familia retornó a Copenhague. Con tales principios no es extraño que fuese soñador, pues se dedicó a pintar motivos literarios, históricos y sagas de la mitología nórdica. Lo traigo a mi selección porque también fue un excelente retratista.

Los retratos de sus hermanas recuerdan que, con solo veinticuatro años, el pintor se hizo cargo de ellas al morir de tifus los padres.

Constantin Hansen. Las hermanas del artista, 1827. Detalle. M.N.Copenhague. Foto R.Puig

Constantin Hansen. Las hermanas del artista, 1827. Detalle. M.N.Copenhague. Foto R.Puig

Además de ocuparse de sus tres hermanas el pintor se casó a los cuarenta y dos años. Su esposa Magdalene Barbara Købke era hermana de Christen Købke, artista del que trataremos enseguida. Tuvieron trece hijos, cuatro de los cuales murieron con menos de un año y otro a los diecinueve en un naufragio.

Constantin Hansen. Meta Magdelene Hammerich y la hija del artista Kristiane, Detalle, 1861 M.N. Copenhague. Foto R.Puig

Constantin Hansen. Meta Hammerich y la hija del artista Kristiane, 1861 M.N. Copenhague. Foto R.Puig

Kristiane Konstantin-Hansen (1848-1925) es la hija mayor del pintor que aparece en este cuadro. Andando el tiemp, se convirtió en una famosa artista del tapiz y activa protagonista del movimiento feminista y sufragista danés.

Kristiane Konstantin Hansen. Wikipedia

Kristiane Konstantin Hansen. Wikipedia

Ser la hija mayor de una familia tan numerosa, en la que hubo tantos momentos duros, debió tener algo que ver con su extraordinario temple y su carácter emprendedor. Sus padres influyeron seguramente en la vocación artística no sólo de la hija mayor, sino también en la de otra hija, diez años más joven, Elise Konstantin-Hansen (1858-1946), que llegó también a ser una reputada pintora y ceramista. 

Constantin Hansen. Retrato de su hija Elise. Colección particular. Foto Wikipedia.

Constantin Hansen. Retrato de su hija Elise. Colección particular. Foto Wikipedia.

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Christen Købke  (1810-1848)

Recibió, a poco de casarse una beca de la Academia para viajar a Italia, con lo que se despidió de su esposa y en Roma se reunió con el hermano de ella, escultor, y con otros artistas suecos. Durante varios meses viajó por el sur de Italia con el también cuñado Constantin Hansen  (casado con su hermana) dibujando y pintando paisajes al aire libre. Terminado su Grand Tour italiano retornó con su paciente esposa. Por desagracia el pintor moriría ocho años más tarde de pneumonía. No fueron sus paisajes los que le dieron de comer, sino la herencia familiar, sus retratos y la decoración del Thorvaldsen Museum en Copenhague.

Antes de estos viajes, había ya realizado abundantes retratos, como los que aquí mostramos…

Christen Kobke. El pintor paisajista Frederik Sodring. 1832. Detalle. Colección Hirschprungske. Copenhagen. Foto R.Puig

Christen Købke. El pintor Frederik Sødring. 1832. Detalle. Col. par. Copenhague. Foto R.Puig

En este, el amigo y colega Frederik Sødring aparece con sus trebejos de pintor y al fondo alguno de sus dibujos. Era costumbre que unos pintores retratasen a otros como quien dice «con las manos en la masa».

Christen Kobke. El pintor paisajista Frederik Sodring. 1832. Colección Hirschprungske. Copenhagen.

El retrato del temperamental y admirado escultor Hermann Ernst Freund  (1786-1840) se rige también por esas pautas.

Christen Kobke. El escultor Hermann Ernst Freund, 1838. Real Academia de Bellas Artes. Copenhagen

Christen Købke. El escultor Hermann Ernst Freund, 1838, detalle. Real Academia de Bellas Artes. Copenhague. Foto R.Puig

El escultor está pensando en su obra y tiene ante sí el modelo en arcilla de su escultura de Odin.  Abstraído en su tarea y en ropa de trabajo, no mira al retratista,

Christen Kobke. El escultor Hermann Ernst Freund, 1838. Real Academia de Bellas Artes. Copenhagen.Foto R.Puig

Como Martinus Rørbye había hecho pocos años antes, también retrató a un viejo marino danés con el rastro de los muchos años de navegación de un lobo de mar sobre el rostro.

Christen Kobke. El viejo marino. 1832.Museo Nacional de Arte. Copenhagen.

Christen Købke. El viejo marino. 1832, detalle. M. N. Copenhague. Foto R.Puig

La piel de la anciana campesina, cuadro también realista del mismo año, está marcada por una vida de labores rurales y domésticas.

Christen Købke. Anciana campesina.1832.Museo de Arte de Randers..

Christen Købke. Anciana campesina.1832.Museo de Arte de Randers. Foto R.Puig

Por hoy y para terminar, nos quedamos con el retrato del Profesor Frederik Christian Sibbern  (1785-1872) un filósofo de gran renombre en la Dinamarca de su época autor de obras de Lógica, Psicología, Cosmología y Filosofía Moral.

Christen Købke. Profesor Frederik Christian Sibbern, 1833. Detalle. MN. Copenhague.

Christen Købke. Profesor Frederik Christian Sibbern, 1833. Detalle. M.N. Copenhague. Foto R.Puig

Fue realizado por Købke a lápiz. Era un encargo del profesor para ser trasladado al grabado, lo que permitía una edición de su imagen destinada a los alumnos. ¿Quién de ellos sería capaz de descuidar la preparación de los exámenes bajo una mirada tan inquisitiva como la suya?

Continuará…