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Elogio de la nimiedad (I)

13 abril, 2014
A esta proa hay que pasarle un trapo. Foto R.Puig

A esta proa hay que pasarle un trapo. Foto R.Puig

Esta ciudad que me acoge está preparando con antelación la celebración de sus 400 años de historia en el 2021. Las visiones y sueños de arquitectos, urbanistas, políticos o simples ciudadanos son noticia diaria en el periódico local, el Göteborgs Posten (el Correo de Gotemburgo). El futuro puente sobre la ría alumbra ya innumerables diseños y enciende debates. Quieren construir la torre más alta de Suecia, que se reflejaría en las aguas de Lindholmen. Alguien ha proclamado que esto es necesario para que la ciudad tenga su símbolo a semejanza de París con la Torre Eiffel.

Otro intenso debate trata de la necesidad de construir más pisos, porque parece que faltan muchos. Los sueños a este nivel no dejan de reflejarse en los periódicos y los prohombres y las promujeres (tenemos alcaldesa como en Madrid o Valencia), los diferentes partidos en liza, los expertos y los urbanistas ventilan sus diferencias ante la perspectiva de las elecciones municipales.

Regulamos el trafico. Foto R.Puig

Regulamos el trafico. Foto R.Puig

Los estudiantes de arte y jóvenes sin empleo, organizados por empresas especializadas en la decoración de los espacios exteriores y por algunos artistas profesionales, han empezado a pintar una pista de bicicletas de 21 kilómetros para unir con colores y creatividad las orillas este y oeste de la ría. El proyecto se llama “Ponle color a Gotemburgo”.  Se trata también de formar a los estudiantes en las técnicas de pintura creativa en espacio público y a la vez dejar un largo trazo artístico que abrace las dos riberas. Es un trabajo de varios años que legará a la ciudad un laberíntico graffiti. Lo que desentona en este proyecto es su aspiración a convertirse en el världens största konstverk, es decir la mayor obra de arte del mundo. Pero, pelillos a la mar, creo que voy a seguir en este blog el progreso de este trabajo.

Aunque no sé por qué me extiendo tanto en ello pues hoy no quiero hablar ni de grandes cosas ni de records, sino de menudencias.

Pues aquí no dice nada. Foto R.Puig

Pues aquí no dice nada. Foto R.Puig

LO NIMIO ES BELLO

Del mismo modo que se discute desde siempre, sin resolverlo nunca, si la función principal del Arte es emocionar o significar ¿qué habremos de decir cuando escenas y objetos banales nos cautivan cada día ? ¿Será que bajo su nimiedad se esconde una emoción? ¿O es que nos brindan algún modesto significado?

No lo sé. ¿Pero qué sería de nuestra vida cotidiana sin las insignificancias y los detalle fútiles?  Dejemos de lado las grandes visiones, y hagamos hoy el elogio visual de algunas nimiedades.

Bichos

Mi mama me mima. Foto R.Puig

Mi mama me mima. Foto R.Puig

 

Pues a mi me han echado de casa. Denia. Foto R.Puig

Pues a mi me han echado de casa. Denia. Foto R.Puig

De paseo

Aqui me las den todas. Foto R.Puig

Aquí me las den todas. Foto R.Puig

Contigo paz y camino. Foto R.Puig

Contigo paz y camino. Foto R.Puig

Contigo pan y jamon. Foto R.Puig

Contigo pan y jamón. Foto R.Puig

Gente menuda

Al chupete me agarro pues si no me caigo. Foto R.Puig

Al chupete me agarro pues si no me caigo. Foto R.Puig

A ver lo que me dan de cena. Foto R.Puig

A ver lo que me dan de cena. Foto R.Puig

Mozas

Las tres gracias. Foto R.Puig

Las tres gracias. Foto R.Puig

 

Cosas

La botella y su sombra. Foto R.Puig

La botella y su sombra. Foto R.Puig

Papel de cocina. Foto R.Puig

Papel de cocina. Foto R.Puig

 

Por los aires

En primavera el nido espera su inquilino. Vasaparken. Gtb. Foto R.Puig

En primavera el nido espera su inquilino. Vasaparken. Gotemburgo. Foto R.Puig

 

 …………………

Nimio, -a:  insignificante, sin importancia.   Nimiedad: cualidad de nimio, pequeñez, cosa nimia (del Diccionario de María Moliner) o insignificancia (Diccionario RAE)

Sobre la crisis y la “crisología” en Edgar Morin (con dibujos del joven Picasso)

6 abril, 2014
Picasso. Hombre con un saco. Barcelona o Paris 1902. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. Hombre con un saco. Barcelona o Paris 1902. Museo Picasso de Barcelona.

A lo largo de las mudanzas de la vida, en sentido geográfico (con camión o camioneta) y también mental, la biblioteca y los archivos se aligeran, se donan libros y se tiran kilos de documentos, aunque sea para volver a sustituirlos por otros. Hay libros y publicaciones que abandonamos por el camino y otros que almacenamos por la pura nostalgia de nuestros debates juveniles.

Reencuentro con unas reflexiones sobre las crisis

Rebuscando por vicio en una de las hileras posteriores de mis estanterías, encontré un libro y dos artículos de Edgar Morin (París 1921). Fueron escritos cuando todavía no era el oráculo venerable que es ahora, sino el semiólogo que en los años 60 y 70 diseccionaba con asiduidad las crisis del siglo XX. Algunas que a los estudiantes de entonces se nos antojaron románticas.

Ya que llevamos años metidos en una crisis tras otra e inmersos ahora en la madre de todas las crisis, sin que ni España ni Europa acaben de levantar cabeza, me ha dado por releer aquellos papeles.

Antes de los gloriosos 60, cuando Morin ya estaba abandonando el partido comunista (1951),  en su libro L’Homme et la Mort dedicaba el penúltimo capítulo a la “crisis de la muerte” en su “relación con la crisis contemporánea”. Lo que trataba en realidad en ese capítulo era la crisis de la filosofía occidental ante la muerte, desde Kierkegaard a Sartre, pasando por Marx, Nietzsche y Heidegger. Afirmaba que “la crisis del individuo se desenvuelve ante la muerte en un clima de angustias y neurosis”… “amputando lo humano de sus significaciones culturales”.

La “crisis del siglo” era para Morin entonces “un síntoma de la decadencia de la civilización burguesa”.

 

Picasso. Caballo amarrado al carro. Barcelona circa 1898. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. Caballo amarrado al carro. Barcelona circa 1898. Museo Picasso de Barcelona.

Pero su verdadera pasión analítica por otras crisis, las que se manifiestan en la calle, comenzó, según él mismo declaraba en julio de 1968, dos meses después de aquel famoso mayo que dejó en ridículo a no pocos mandarines del pensamiento, pero no a Morin, que era profesor en Nanterre y escribía sus crónicas cotidianas de aquel movimiento, en caliente y en las páginas de Le Monde.

Durante los primeros días calificó la revuelta como “comuna estudiantil”,  luego como “revolución sin rostro”, para acabar por caracterizarla (semiología y análisis estructural obligaban) como “pieza clásica en dos actos”, “revolución simulada” y “crisis teatral”.  Así lo resume en un artículo titulado “Para una sociología de la crisis” (Pour une sociologie de la crise, Communications, Paris. Eds. Du Seuil, n° 12/1968) que empezaba mostrando como el “mayo francés” había dejado en paños menores a la sociología académica.

Pero un prestigioso investigador del CNRS no podía dejar en mal lugar al prestigio revolucionario de los franceses, así que concluía así:

La revuelta estudiantil internacional, de la que la Comuna estudiantil francesa fue una destacada eflorescencia, y la huelga festiva libertario-reivindicativa francesa, a la que sirvió de detonador la revuelta estudiantil internacional, nos enuncia en su mensaje una parte del enigma que la esfinge del siglo XX nos plantea.

Por entonces el sociólogo del CNRS, que evolucionaría radicalmente tras su año de investigación en California entre 1969 y 1970, no hacía ninguna mención de las revueltas de Berkeley, bastante anteriores, que tuvieron mayores consecuencias para los derechos civiles en los Estados Unidos que los que tuvo mayo 1968 en Francia.

Sin embargo, años más tarde seguía empeñado no en explicar la crisis de mayo del 68 (si la hubo) sino en codificar los mensajes de la esfinge sistematizando una teoría de las crisis.

Picasso. Caballo acuchillado. Barcelona 1917. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. Caballo acuchillado. Barcelona 1917. Museo Picasso de Barcelona.

Elementos de crisología

Llego aquí al segundo artículo de Edgar Morin que he desempolvado.

Corre el año 76 y el sociólogo es un pensador sistémico embarcado en los trabajos de su Método para el desarrollo del pensamiento complejo. El nº 25 de Communications , que él mismo dirige, está totalmente dedicado a la noción de crisis y concluye con un largo artículo suyo titulado “Pour une crisologie” que comienza así:

La noción de crisis se ha extendido en el siglo XX por todos los horizontes de la conciencia contemporánea. No hay tema o problema en el que no ronde la idea de crisis: el capitalismo, la sociedad, la pareja, la familia, los valores, la juventud, la ciencia, el derecho, la civilización, la humanidad…

No se puede considerar el campo antropo-socio-histórico como un territorio cerrado. Al contrario, y es aquí donde vengo a lo que desde mi punto de vista es el principio de partida de toda crisología: no se puede elaborar una teoría de las crisis sociales, históricas, antropológicas, si no se tiene una teoría de la sociedad que sea a la vez sistémica, cibernética y bio-neguentrópica

…para concebir la crisis, para ir más allá de la idea de perturbación, prueba, ruptura de equilibrio, hay que concebir la sociedad como un sistema capaz de tener crisis, es decir que hay que establecer tres órdenes de principios, el primero sistémico, el segundo cibernético, el tercero neguentrópico, sin lo cual la teoría de la sociedad es insuficiente y la noción de crisis inconcebible.

 

Picasso. Boceto de figura para la decoracion de una chimenea. Barcelona 1903. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. Boceto de figura para la decoracion de una chimenea. Barcelona 1903. Museo Picasso de Barcelona.

La verdad es que, por entonces, cuando Edgar Morin comenzaba un artículo de 15 páginas en cuerpo 10 había que preparar las neuronas para una crisis de insomnio. El pensador, que ahora tiene noventa y tres años, publica desde hace unos años unas obras mucho más trasparentes que entonces (por ejemplo la transcripción de sus conferencias sobre “Cultura y barbarie europeas”). Pero con cincuenta y cinco comenzaba a practicar el pensamiento complejo de forma complicada.

I

El primer elemento de su propuesta de crisología es el sistémico, y se resume en su frase:

las complementaridades sistémicas son indisociables de los antagonismos

Lo que, en nuestras crisis actuales, donde fluctuamos entre la indignación y la depresión morales, podríamos traducir al nivel político diciendo que la democracia es indisociable del conflicto.

II

El segundo elemento se refiere a lo que denomina  “los antagonismos organizacionales”.

Cuando se consideran los sistemas de complejidad cibernética, es decir los que comportan retroacciones reguladoras, como la máquina, la célula y la sociedad, se constata que la organización en sí misma suscita y utiliza comportamientos y efectos antagónicos provenientes de ciertos elementos que la constituyen. Es decir que también hay un antagonismo organizacional / anti-organizacional.

Dice Morin que las retroalimentaciones positivas (pone el ejemplo del crecimiento económico en las sociedades socio-históricas) ejercen de reguladores sociales atenuando las tensiones, pero suscitan necesidades nuevas creando nuevas tensiones y resucitando las antiguas. Ello conduce a nuevos conflictos ecológicos, energéticos, etc.

Cuanto más rica es la complejidad viviente, más movediza e inestable es la relación antagonismo/complementaridad y más acarrea fenómenos de “crisis”, que al transformar las diferencias en oposición son desorganizadoras y, por ello, pueden suscitar reorganizaciones evolutivas

En nuestras crisis actuales, donde fluctuamos entre la indignación y la depresión morales, podríamos traducir eso al nivel político diciendo que para que la democracia progrese es necesario que las diferencias no se sofoquen sino que se manifiesten 

III

Desde ahí Morin nos lleva hacia el tercer elemento de su teoría, en el cual

el problema central es el de la reorganización permanente, en sí misma vinculada a la desorganización permanente, es decir a la necesaria presencia, a la vez vital y mortal (por tanto compleja) del desorden en las sociedades neguentrópicas

Así se revela el tercer nivel de complejidad que no solamente nutre sino que permite la emergencia del concepto de crisis

De nuevo, en nuestras crisis actuales, donde fluctuamos entre la indignación y la depresión morales, podríamos traducirlo al nivel político diciendo que para lidiar con nuestros desarreglos la democracia ha de integrarlos recurriendo al instinto de adaptación de los individuos,  a las  reglas socio-culturales y a las normas y saberes, así como al saber-hacer, de nuestras sociedades

NB: la neguentropía (que tiende a la organización) es opuesta a la entropía (que tiene a la desorganización)

 

Al final nos vamos aclarando

Hasta aquí los fundamentos del largo artículo.

¿Pero no nos prometía el autor esclarecer los componentes del concepto de crisis?

Pues sí, y son nada menos que diez en total:

1        La idea de perturbación

2        El aumento de los desórdenes y las incertitudes

3        El bloqueo (parálisis y rigidificación) versus el desbloqueo institucionales:

  • Desbloqueo de feed-back positivos  o sea el surgimiento de formas nuevas a partir de las desviaciones
  • Desbloqueo en modo de transformación de las complementaridades en concurrencias y antagonismos entre individuos, grupos y clases
  • Desbloqueo en modo de aumento y manifestaciones de caracteres polémicos y conflictos
  • Multiplicación de los dobles-condicionantes (double-bind)  para las instituciones, los individuos y los grupos, atrapados en situaciones de impasse, donde hagan lo que hagan se enfrentan a decisiones de doble filo

4       La movilización de las investigaciones y búsquedas creativas alternativas

5       Las soluciones míticas e imaginarias mediante, por ejemplo, identificación y estigmatización de “los culpables” o desencadenamiento de esperanzas radicales o incluso mesiánicas

6       La combinación y la interacción dialéctica entre todos los procesos y fenómenos mencionados

 

Picasso Desbandada. Barcelona 1896. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso Desbandada. Barcelona 1896. Museo Picasso de Barcelona.

 

La crisis como oportunidad

Este enunciado no es de Morin sino mío, pero creo que sintetiza lo que viene a decir al final sobre las posibles desembocaduras de la crisis.

1    Acción:

En situación normal, el predominio de los determinismos y las regularidades sólo permite actuar dentro de márgenes extremadamente estrechos y en el mismo sentido de esos determinismos y regularidades

con el riesgo de que en situaciones del “todo o nada” la acción de

un número muy restringido de individuos, incluso un solo individuo (alea jacta est) pueda acarrear consecuencias irreversibles e incalculables que afecten a todo el proceso

2    Cambio: progresiones /regresiones

Ante la tesitura de la crisis, incluso las sociedades que se consideran incombustibles pueden regresar a un statu quo precedente o asistir a una desintegración parcial de sus estructuras principales, pero pueden también y sobre todo progresar:

Regresividad: el sistema pierde en complejidad y en flexibilidad, lo que se manifiesta a menudo por la pérdida de las cualidades más ricas, de las libertades, que son por otro lado los caracteres  más frágiles y más recientes, y por la consolidación de las estructuras más primitivas o rígidas

Progresividad: el sistema adquiere cualidades y propiedades nuevas, es decir una complejidad mayor

Aunque en las sociedades históricas es frecuente que una crisis encuentre una solución que puede ser tanto progresiva como regresiva según los niveles, es decir que a los progresos económicos pueden corresponder regresiones políticas y viceversa

3    Teoría de la crisis y teoría de la evolución

La crisis es un microcosmos de la evolución. Es una especie de laboratorio para estudiar algo así como in vitro los procesos evolutivos

Aunque creo que, puesto que la normalidad debería ser también compleja y difícilmente se darían períodos en los que todos los niveles fueran normales objetivamente, tendremos que interpretar que la normalidad que Morin menciona a continuación es el fruto de una subjetividad colectiva de estabilidad a todos los niveles:

Hace falta un antes y un después más o menos “normales”: la crisis stricto sensu se define siempre por una relación con períodos de estabilidad relativa

 

¿Hacia una crisología?

Picasso. La comida frugal. Grabado.Paris 1904. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. La comida frugal. Grabado.Paris 1904. Museo Picasso de Barcelona.

Edgar Morin encabezaba su artículo de 1976 proponiéndose desbrozar el camino hacia una teoría de la crisis. Los elementos que ha propuesto eran una buena armazón y al lector de hoy corresponde juzgar si lo son todavía. A mi modo de ver siguen siendo válidos, aunque los tiempos que hemos vivido desde entonces seguramente nos apuntan otros.

Los cinco párrafos finales son una buena motivación para no bajar los brazos. En ellos concluye diciendo que, en resumidas cuentas, aunque el término crisis sea a menudo el cajón de sastre cómodo que oculta la complejidad, se podría convertir en un macro-concepto rico y complejo si se lo considera  (Marx y Freud combinados) como:

- un revelador de las latencias sociales e individuales y de las capacidades de supervivencia y trasformación de la organización social,

- y un efector, un motor de arranque de todo lo que puede aportar cambio, transformación y evolución.

Propone que pongamos en crisis el concepto de crisis, para que el término adquiera una virtud explicativa y, para ello propugna que

el concepto de crisis sea el comienzo de la teoría de la crisis

De este modo el semiólogo, sistémico y más bien prolijo de los años 70 evoluciona a lo largo de este texto hacia esa claridad explicativa de sus trabajos recientes.

¿Sirvieron o servirán esas ideas para sacar algo bueno de esta crisis? ¿Se me escapan otros trabajos de Edgar Morin que desconozco? ¿Hay ya alguna teoría de la crisis que esté sirviendo a salir de ella?

Yo no lo sé, pero espero que lo veamos

Picasso. Caballo enjaezado. Barcelona circa 1898. Museo Picasso de Barcelona.

Picasso. Caballo enjaezado. Barcelona circa 1898. Museo Picasso de Barcelona.

 ……

Fuente de los dibujos de Picasso:  Cirlot, Juan-Eduardo, Birth of a genius, London, Paul Elek Ltd., 1972

Epílogo 

En mi noche de insomnio junto a los textos de Edgar Morin he acabado poniéndome demasiado sesudo. Esta mañana releyendo lo que publiqué a altas horas de la noche, he pensado que les debo a mis seguidores una compensación, así que he recurrido a mis tebeos de infancia (guardo todavía una vieja antología) y ya que estamos en crisis, acabo con una imagen de aquella gloriosa época de la autarquía que nos trajo la Cruzada.

Carpanta en crisis

Carpanta en crisis. Viñeta de Josep Escobar

 

Para los que no han sido niños españoles de la posguerra, quizás convenga añadir un poco de documentación:

http://www.lecturalia.com/blog/2011/01/01/carpanta-el-tebeo-de-la-posguerra-falta-revisar/

¿Eran tiempos de crisis? A Fraga Iribarne le parecería que no, pero si no lo era desde luego se le parecía mucho.Lo que ocurría es que mandaban los mesiánicos.

Carpe solem

30 marzo, 2014

 

Carpe solem. Foto R.Puig

Carpe solem. Foto R.Puig

 

Esta noche hemos adelantado la hora. Cuando apenas la primavera asoma tímidamente y las fachadas de la ciudad reflejan la luz desde temprano y hasta un poco más tarde, somos optimistas, ya hemos de poner los relojes en horario de verano.

A las diez de la mañana, en mi barrio, una vecina se había ya arrellanado en su balcón para aprovechar el mínimo fotón y aumentar sus niveles de vitamina D.

Fauna 

Sobre las aguas del puerto, cuando voy y vuelvo con el  älvsnabben, las veo.

Ahora que el sol de la primavera las recorta sobre el cielo se me antojan jirafas, escapadas de algún oasis, que han venido a montar la guardia tras los diques gigantes donde se reparan los barcos.

Jirafas en Gotemburgo. Foto R.Puig

Jirafas en Gotemburgo. Foto R.Puig

 

Guardacostas en dique seco. Foto R.Puig

Guardacostas en dique seco. Foto R.Puig

 

Luz frágil

En las costas del levante español la luz y el calor del sol se dan por descontados. Nadie se sorprende de que puedan pasar semanas sin que falten. La lluvia, el frío y los nubarrones son la anomalía.

En cambio, por estas tierras escandinavas, en cuanto los breves días y semanas de sol y luz comienzan, sientes que estos dones frágiles no están garantizados. Todo el mundo se apresura en absorberlos. De las azoteas llega un olor a barbacoa y las terrazas de los cafés se llenan de clientes.

Rojos.Foto R.Puig

Rojos.Foto R.Puig

En Suecia el “carpe diem quam minimum credula postero” se transforma en “carpe solem”.

Es como si Horacio, desde el cielo de los poetas, nos dijera: “haz acopio del sol, no creas que mañana será igual”.

Sol de tarde. Foto R.Puig

Sol de tarde. Foto R.Puig

En las cosmogonías nórdicas se cuenta que los primeros dioses habitaban en el Midgard, la tierra de en medio. Era una morada a medio camino entre el Niflheim, el país del hielo y del silencio y de la niebla, y el Muspelheim, el mundo del fuego y del sol de mediodía.  Los dioses arrancaron centellas  de ese mundo ígneo para crear el sol. Así consiguieron que el Midgard pudiese acoger a los seres humanos.

Pues bien, en estas tierras, vecinas de los fríos boreales,  el sol ya despierta flores

Ya están aquí. Foto R.Puig

Ya están aquí. Foto R.Puig

sus reflejos incendian las fachadas al atardecer

Atardecer con brotes. Foto R.Puig

Atardecer con brotes. Foto R.Puig

y acarician las aguas

Travesía vespertina. Foto R.Puig

Travesía vespertina. Foto R.Puig

Sus rayos afables templan el ladrillo y la piedra

Un poco de luz todavía. Foto R.Puig

Un poco de luz todavía. Foto R.Puig

bañan las casas de Slottsberget

Mirando al mediodia. Foto R.Puig

Mirando al mediodia. Foto R.Puig

animan a los patos a flirtear

Y si nos bañamos... Foto R.Puig

Y si nos bañamos… Foto R.Puig

y facilitan el condumio a las avecillas de largo pico (¡ayuda! ¿hay algún ornitólogo por ahí?) que vemos en la foto siguiente.

NB: mis amigos ornitólogos me aclaran desde Galicia en España que estos pájaros llevan el nombre de “ostreros”. Gracias por la aclaración.

Buscando la lombriz. Foto R.Puig

Buscando la lombriz. Foto R.Puig

Los bancos ya no son tan fríos y esperan las posaderas de los paseantes

Timida calidez en el Midgard. Foto R.Puig

Timida calidez en el Midgard. Foto R.Puig

Las vitrinas nos invitan a cambiar de vestuario

Viva, ya es primavera. Foto R.Puig

Viva, ya es primavera. Foto R.Puig

y los manifestantes ya desfilan sin paraguas

Contra el racismo y por el derecho de asilo. Foto R.Puig

Contra el racismo y por el derecho de asilo. Foto R.Puig

Cuando termina mi jornada y el sol retorna a su mundo de fuego, yo aguardo que mi “tranvía” acoste

Ya llega el tranvía. Foto R.Puig

Ya llega el tranvía. Foto R.Puig

En el embarcadero siento la fragilidad del instante.  Nada ha de darse por descontado. El calor, la luz, los colores, el tacto del sol sobre la piel son para disfrutarse ahora y aquí, pues mañana será otro día y Apolo podría retirarse al mundo de la niebla

Embarcadero. Foto R.Puig

Embarcadero. Foto R.Puig

El pintor de Crimea era un armenio: Hovhannès Aïvazovski

23 marzo, 2014
Aïvazovski. Naufragio de un navio en la Guerra de Crimea.1855. Coleccion particular

Aïvazovski. Naufragio de un navío en la Guerra de Crimea.1855. Coleccion particular

De Groucho Marx se cita aquello de ”Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”.

Me parece que sobre los conflictos territoriales se podría también decir ”Estas son mis identidades. Si no le gustan tengo otras”.

Pues bien, el trasiego identitario que se vive actualmente en Crimea me ha traído a la memoria a un pintor armenio y cosmopolita que fue vivo ejemplo de un mosaico de identidades. Se trata de Hovhannès Aïvazovski (1817-1900) más conocido como Ivan Aïvazovski. En él se reunían las identidades del armenio y del ruso, pues era hijo de una familia, los Aïvazian,  que había abandonando las tierras armenias, entonces bajo dominio otomano y, después de haber pasado por Polonia en el siglo XVIII, se había instalado en Théodosia, hoy Feodosia, en la Crimea rusa a principios del XIX.

Pero Théodosia no siempre fue territorio ruso; desde su fundación griega en el siglo VI a.C. estuvo bajo ocupación mongola, bizantina, genovesa, polaca, turca, rusa, soviética (con un breve interregno de ocupación alemana que los policías del SD-Eisatzgruppe aprovecharon para asesinar a miles de judíos), ucraniana y ahora, gracias a un plebiscito que también podría inspirar a los hermanos Marx, se ha despertado de nuevo en Rusia.

Aïvazovski. Puesta de sol en Feodosia. 1865.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. Puesta de sol en Feodosia. 1865.Galería Nacional de Armenia.

La historia de esta ciudad de Crimea me lleva a pensar que tiene razón Timothy Garton Ash cuando hace pocos días recomendaba que

Empecemos por olvidarnos de las etiquetas “etnia ucrania” y “etnia rusa”. No quieren decir nada. Lo que existe es una mezcla fluida y compleja de identidades nacionales, lingüísticas, cívicas y políticas. Hay personas que se consideran rusas. Hay otras que viven sobre todo en ruso, pero también se consideran ucranias. Hay muchísimas familias de origen mixto, cuyos padres y abuelos recorrieron diversos lugares de la antigua Unión Soviética. La mayoría preferiría no tener que escoger

El País, 20 marzo 2014 “La pelea de Kiev acaba de empezar”

Por abundar en la cuestión de la lengua y la identidad, valga fijarse en  cómo se escribe Feodosia, la ciudad de Aïvazovski: en ucraniano es Феодо́сія y en ruso Феодо́сия. Así que es rocambolesco que por un cámbiame esa letra vengan unos soldados a dictarles a sus ciudadanos cuál ha de ser la identidad apropiada.

Aïvazovski. Vista de Crimea. 1865.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. Vista de Crimea. Aïou-Dagh, 1865.Galería Nacional de Armenia.

Ivan Aïvazovski

Pero volvamos a nuestro artista. Cuando vino al mundo, la mayoría de los habitantes de su villa natal procedían de los repetidos exilios armenios, que el siglo XIX se transformarían en masacres y culminarían con el genocidio a manos de los turcos a principios del siglo XX.

Aïvazovski se identificó toda su vida con la cultura armenia, sin dejar de ser un cosmopolita. Valga decir que se compró un traje de torero en Madrid en 1843, se retrató vestido con él en Italia y, además, viajó, vivió y pintó también en Francia, en San Petersburgo, en el Caúcaso, en Constantinopla, los Estados Unidos y los Países Bajos. Es considerado el pintor de Crimea y una gloria del arte armenio, ruso, ucraniano y europeo de la época, artista romántico y admirador de Byron y de la lucha griega por la independencia, y convencido de las ideas democráticas de la revolución francesa.

Fue un artista ecléctico, especializado en el paisaje marino, que sumó a las influencias, entre otros,  de Claudio de Lorena y Joseph Vernet, clásica, y de los pintores holandeses del mar, probablemente absorbidas en la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo y en sus estancias en Italia, Francia o en su paso por los Países Bajos, la pasión romántica y su admiración por los paisajes de al menos tres territorios patrios: Armenia, Crimea y Rusia. Estuvo incluso en Suecia, Portugal, Alemania, Austria, Polonia, Dinamarca y Egipto, donde fue invitado a la inauguración del canal de Suez en 1869 y pintó algunas vistas de las pirámides. Fue elogiado por Delacroix y por Hector Vernet (pintor y nieto de Joseph) y tiene obra en museos de Crimea, Armenia, Rusia, Francia, Italia y Estados Unidos.

Aïvazovski. En la tempestad. 1872.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. En la tempestad. Detalle, 1872.Galería Nacional de Armenia.

Su tema dominante fue el mar y frente a la costa del Mar Negro nació y murió.

Pero no nos hagamos ilusiones, estos equilibrios abiertos y cosmopolitas no son mayoría. La triste costumbre es que las variadas identidades de los individuos y de las colectividades sean manipuladas y sirvan de pretexto para invasiones, anexiones y otros acontecimientos de índole parecida, cuando no para violencias y depuraciones étnicas.

De todos modos, la identificación de un pintor con el mar, símbolo de la circulación entre los pueblos, no debería ser nacionalizada.

No obstante, los últimos años de la vida de Hovhannès Aïvazovski estuvieron cada vez más dedicados a su nación sin tierra e invadidos por la angustia de recibir noticias de las masacres de armenios en Turquía, y sus marinas se cargan de visiones de tempestad y cielos amenazadores.

Su último lienzo, comenzado poco antes de morir e inacabado, es significativo, representa la violenta deflagración de un navío en una noche oscura.

Aïvazovski. Explosion de un navio.Lienzo inacabado.1900. Museo Aïvazoski. Crimea.

Aïvazovski. Explosión de un navio. Lienzo inacabado,1900. Museo Aïvazoski, Feodosia, Crimea.

(Me he basado en el libro de Chahen Khatchatourian y Marjolaine Mourto, Aïvazovski (1817-1900) la poésie de la mer, Musée National de la Marine y Thalia Edition, Paris 20o7, publicado con ocasión del Año de Armenia en Francia y de la exposición de los cuadros del pintor en el citado museo)

Breverías erasmianas (XIV): “Nosce tempus”

16 marzo, 2014
Los cormoranes saben cuando hay que migrar. Foto R.Puig

Los cormoranes saben cuándo hay que migrar. Foto R.Puig

 

No sé si porque el nuevo imperio ruso se ha propuesto conmemorar los cien años de la Gran Guerra amagando con otro episodio nacionalista en las tierras de Crimea -sí, en aquella península en la que hace 160 años el inoportuno Lord Cardigan sacrificó para nada a nueve regimientos de caballería ingleses, escoceses e irlandeses (la carga de la brigada ligera)- o por la actualidad de tantos errores y desmanes, incesantemente repetidos, de los que habrá que arrepentirse luego, o por tantas ocasiones de hacer mejor las cosas que dejamos ir, pero el caso es que ha caído en mis manos otro adagio de Erasmo que no he querido dejar escapar.

Así que, agarrándolo por la cabellera, hablaremos de ese Nosce tempus que nos viene hoy al pelo.

 

Reconoce el momento oportuno

Adagio I vii 70

Este proverbio de origen griego fue popular, como comenta Erasmo, pues era uno de los dichos de los Siete Sabios de Grecia. Con el tiempo también ha encontrado su acomodo, en formas diversas, en nuestro refranero (e.g.: “cada cosa a su tiempo” o “a la ocasión la pintan calva”).

La verdad es que la extemporaneidad tanto colectiva como individual ha sido siempre una de las características de la conducta de los seres humanos. Lo que ha cambiado, por ejemplo, es la superabundancia informativa que nos abruma y pone de manifiesto cada día la tozuda  inoportunidad de los poderes públicos y de las naciones, así como la facilidad con que los individuos apretamos una tecla a la primera ocasión o tiramos de micrófono, para tener que arrepentirnos mañana.

Erasmo lo constataba ya con meridiana claridad:

Tantam vim habet opportunitas, ut ex honesto inhonestum, ex damno lucrum, ex voluptate molestiam, ex beneficio maleficium faciat et contra breviterque rerum omnium naturam permutet

Tanta fuerza tiene la Oportunidad, que puede convertir algo honorable en deshonor, la pérdida en ganancia, el placer en fastidio y el favor en perjuicio, o viceversa, y cambiar rápidamente la naturaleza de todas las cosas

Como es su costumbre, nuestro humanista pasa revista a una serie de autores clásicos, confirmando así la antigüedad y el sentido del adagio.

Nos recuerda que Teócrito, el poeta de los Idilios campestres aludía a lo mismo cuando afirmaba que “hay cosas que se hacen en verano y otras en invierno”. Algo que saben bien los agricultores, pero que parece ignorar Vladimir Putin cuando se pone a recuperar Crimea para Rusia con el mejor estilo decimonónico, en pleno siglo XXI. Aunque ahora manda a sus soldados de riguroso incógnito para que no se diga que el nuevo Zar de todas las Rusias no es un innovador de la gloriosa estrategia militar.

Pero, volviendo a las sentencias griegas, así traduce Erasmo una de ellas al latín:

Vel maxima est pusilla res loco data

Lo pequeño  se hace grande cuando llega la estación

Maxima est pusilla. Foto R.Puig

Maxima est pusilla. Foto R.Puig

En definitiva, como enseña la naturaleza, hay que saber actuar cuando las circunstancias han madurado.

Pero hay ocasiones en que, sin embargo, atarse la manta a la cabeza puede ser conveniente, como recuerda Horacio:

Dulce est desipere in loco

Dulce es la locura a su debido tiempo

Representaciones de la diosa Ocasión

Fronte capillata, post haec Occasio calva

In occasionem (1591). Emblem Project. U.Glasgow

In occasionem. Andrea Alciato,  (Ed. 1591). Fuente: Emblem Project. U.Glasgow

Dice el refrán que a la Ocasión la pintan calva, pero no del todo, como bien recuerda Erasmo:

la parte frontal de su cabeza poblada de espesa cabellera, la posterior calva, de modo que se la pueda aferrar fácilmente por delante, pero que sea imposible hacerlo desde atrás

Lo refleja gráficamente Andrea Alciato (1492-1550), que en su obra de los Emblemas siempre la representó con una larga cabellera al viento en su frente y calva en la parte posterior de la cabeza, los pies alados sobre una inestable rueda de la fortuna que navega sobre las olas y blandiendo un agudo cuchillo de dos filos.

….

(Nota Bene: todas las imágenes de los emblemas de Alciato las he tomado del proyecto “Emblem” de la Universidad de Glasgow, en el que colaboran, con sus diversas ediciones de la obra, bibliotecas y universidades de toda Europa y algunas americanas:  http://www.emblems.arts.gla.ac.uk/. La fuente latina del adagio de Erasmo es: Les Adages d’Érasme, Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pp. 609-612)

Un diálogo en verso

Andrea Alciato. In occasionem Facsimil. Edición de París. 1540. Biblioteca U.Toronto

Andrea Alciato. In occasionem Facsimil. Edición de París. 1540. Biblioteca U.Toronto

Para su emblema In occasionem Alciato copió el epigrama de Posídipo (siglo III a.C.) de la traducción de Erasmo al latín. En sus versos el poeta griego atribuye a Lisipo (370-318 a.C.) la escultura que representa la deidad Ocasión, tal como a partir de entonces se acostumbró a representar.

El epigrama es un diálogo que Ocasión establece, respondiendo a las preguntas de un forastero, y que acaba con una advertencia que la misma le hace:

Cuando corriendo sobre mis pies alados he adelantado a un hombre, nunca, por mucho que él lo ansíe, me alcanzará por detrás. Es este el motivo, extranjero, de que el artista así me hiciera y me colocase en su atrio, para serviros de aviso a ti y tus compañeros.

Finalmente, según otro epigrama del poeta Ausonio, la diosa afirma:

Sum dea, quae facti non factique exigo poenas,

Nempe ut poeniteat, sic Metanoea vocor

In occasionem. Emblema de Andrea Alciato (1536).Emblem Project. U.Glasgow

In occasionem. Emblema de Andrea Alciato (Ed.1536).Emblem Project. U.Glasgow

Soy la diosa que exige castigo, tanto por lo hecho como por lo no hecho,

Y que no falte la contrición, pues me llamo Arrepentimiento.

El epigrama acaba con una ironía del gusto de Erasmo. Ocasión se dirige al preguntón y le señala mordaz:

Tu quoque dum rogitas, dum percontando moraris,

Elapsam dices me tibi de manibus

Tú mismo, mientras preguntas e inquiriendo te demoras,

Dejas que de tus manos yo me escurra.

Así que, sintiéndome amenazado por esta cruel deidad, por hoy dejaremos aquí el tema, pues me temo que he perdido la ocasión de hacer casi todo lo que tenía que hacer.

Si la diosa Ocasión lo ve me voy a arrepentir de haberme extendido tanto.

Pero, me olvidaba de introducir una opinión personal en este debate. A mí me parece que sólo los niños escapan a la regla y que hagan lo que hagan nunca son inoportunos. Sólo empezamos a ser extemporáneos de verdad cuando salimos de la infancia

¿O no?

La infancia tiene derecho a la inoportunidad. Foto R.Puig

La infancia tiene derecho a la inoportunidad. Foto R.Puig

Viejos, pero no secos.

9 marzo, 2014
Nocturno invernal en Gotemburgo. Acrilico sobre lienzo. R.Puig

Nocturno invernal en Göteborg (120 x 100 cm). Acrílico sobre lienzo. R.Puig

Pasito a paso el invierno se despide y se acerca la primavera y con ella, aquello que por antonomasia simboliza: la esperanza; es la segunda de las teologales y probablemente la virtud más a menudo defraudada (no sé qué dirán de ello mis amigos sociólogos).

No obstante, por algunas sierras benditas, la primavera ya lleva semanas floreciendo

Febrero en Benimaurell. Foto R.Puig

Febrero en Benimaurell. Foto R.Puig

pero, en Gotemburgo los brotes son todavía tímidos

Brotes de Gotemburgo. Foto R.Puig

Brotes de Gotemburgo. Foto R.Puig

Esperar con el poeta

Así que mejor será mirar a nuestro inmediato futuro estacional con los ojos de la poesía. Hay versos que de algún modo expresan lo que sentimos, cuando, contra la dura tozudez de las evidencias, nos atrevemos a esperar. 

Muchos se acordarán de aquel poema, la oda a un olmo seco, con el que nuestros profesores también esperaban despertarnos a la poesía. Los que vamos siendo viejos lo descubrimos durante los años de la posguerra española (época de verdad seca).

No puedo atestiguar que se leyese a Antonio Machado en todas las aulas de aquel tiempo, pero en la nuestra sí que se estudiaban sus versos. Aunque me temo que no todas sus obras ni toda su vida, de modo que no podíamos sospechar, adolescentes ignaros, que por los pueblos y ciudades de España la trágica realidad de los hechos seguía negando las esperanzas machadianas.  Pese a ello, leer a Machado en el Madrid de los cincuenta, era, sin nosotros saberlo como el deseo oculto de un milagro.

Lo que no recuerdo que se nos dijera, es que, a pesar de la estrofa final de ese poema, al poeta se le murió la amada. El milagro no se operó, el olmo no reverdeció. Más aún: a Machado el fratricidio patrio les arrastró, a él y a su madre, a morir fuera de España.

Fueron dos muertes, que siguen siendo el símbolo de muchas esperanzas defraudadas, la del poeta y la de Ana Ruiz, fallecida tres días después de la muerte de su Antonio. ¿No es así que lo peor que puede ocurrirnos es que un hijo no nos sobreviva?

Sepultura de Antonio Machado y de su madre Ana Ruiz en Collioure. Foto R.Puig

Sepultura de Antonio Machado y de su madre Ana Ruiz en Collioure. Foto R.Puig

La primavera es hoy una palabra muy traída y llevada por los medios de comunicación. Vivimos tiempos de primaveras alentadas por los grandes titulares. Luego prevalecen los de siempre, los de los dogmas, los de los mitos, los de la metralla y los de las cifras, siempre las cifras.

Por el paseo de San Saturio

Pero acerquémonos con Antonio Machado, todavía en aquella primavera de 1912, al olmo de sus paseos junto al río.

Aún vive Leonor

                A un olmo seco

      Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

    ¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero!Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

     No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

     Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

     Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas en alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

    Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

 

              ________

Han pasado más de cien años desde aquel poema.

Sus versos son viejos, sí, como el alma de España.

Pero siguen vivos, no están secos.

Reverdecen en cada lector que los musita.

 

Un olmo que resiste. Guadarrama. Foto R.Puig

Un olmo que resiste. Guadarrama. Foto R.Puig

Al hilo de unos versos de Théophile de Viau

28 febrero, 2014
El marinero a la fortuna. Anonimo holandes s.XVII

El marinero a la fortuna. Anónimo holandés s.XVII

Estaba hace unos días hojeando un viejo carnet de notas y di con un texto que traduje hace ya casi doce años. Son versos de un poeta barroco francés, Théophile de Viau (1590 –1626), puede que el más leído en Francia durante el primer tercio del siglo XVII, coetáneo de nuestros Góngora y Quevedo, aunque por desgracia menos longevo.

Ya que en las anteriores crónicas he tratado mucho del mar, del viento, del cielo, de los pescadores y de la luna, pensé en reproducirlo aquí.

Los versos que me motivaron y que hoy comparto rezan así:

Les zéphirs se donnent aux flots,

Les flots se donnent à la lune,

Les navires aux matelots,

Les matelots à la fortune

El viento se da a las olas,

Las olas se dan a la luna,

Los barcos al marinero,

El marinero a la fortuna

Son un fragmento de la Oda al marqués de Buckingham, en la que subyace la filosofía de la naturaleza, una especie de determinismo deísta, de Théophile de Viau.

Continua del siguiente modo:

Tout ce que l’univers  conçoit

Nous apporte ce qu’il reçoit

Cuanto el universo concibe

Nos aporta lo que recibe

Théophile de Viau. Grabado de 1677

Théophile de Viau. Grabado de 1677

Théophile de Viau  tenía el don de traducir sus sentimientos con imágenes del mundo natural y del paisaje. Tanto es así que, no obstante ser un poeta barroco, fue considerado por algunos románticos como su antecesor. En realidad anticipó la modernidad con su poesía y su vida libre. De esta oda  fluye un corolario que el poeta deja que su lector deduzca: si en los varios reinos de la naturaleza, los entes y los seres reciben para, a su vez, dar a otros; si las abejas, las rocas, los campos, los árboles y hasta los desiertos más estériles reciben para dar ¿cuál será el objeto de la vida humana y cuál la finalidad del amor?

Víctima de la homofobia

El poeta murió joven tras años de persecución y de reclusión.  No supo cuidarse  del odio contra los libertinos de los clérigos y de los moralistas de su tiempo. No contó con el arma de los milenarios libros sagrados y con un jesuita, el abate Gossaret (1585-1931), que fue su más empedernido lector, no por amor de la poesía, sino por su ímpetu de inquisidor.

Aquel censor concienzudo dedicó interminables horas a escudriñar morbosamente los poemas de Teófilo (nombre que significa “el amante de Dios”), obsesionado por demostrar que el poeta ensalzaba no sólo la libertad de las costumbres amorosas, sino, mucho peor, la nefanda sodomía.

Finalmente aquel abate, que gozó de sonora y efímera fama en su tiempo (1622 a 1625) como incansable querellante y perseguidor de ateos y libertinos, cayó en desgracia ante el cardenal Richelieu y Luis XIII y perdió en consecuencia el apoyo de sus superiores que, en verdad, ya estaban preocupados por sus desvaríos, pues había publicado sin permiso una Suma Teológica en la que, sintiéndose otro Tomás de Aquino, explicaba los dogmas con metáforas. Por ejemplo, el misterio de la Encarnación se elucidaba con una analogía ecuestre. El provincial de los jesuitas lo desterró a Poitiers, a cuidar apestados, y allí murió en 1631. Hoy nadie lo recuerda, salvo los eruditos, mientras el poeta sigue editándose.

Teologo segun Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Teólogo según Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Lo malo es que el padre Gossaret había antes conseguido que Téophile de Viau, poeta, dramaturgo y tratadista, fuese procesado como supuesto apologista de la homosexualidad (de la sodomía en términos de entonces) por el Parlamento de París, condenado a caminar descalzo frente a la catedral de Notre Dame y a morir allí mismo en la hoguera. Como no se dejó atrapar, lo quemaron en efigie el día 18 de agosto de 1623.

En setiembre del mismo año lo capturaron cerca de la frontera con Flandes y lo mantuvieron en un calabozo durante dos años. Su cautividad fue fatal para su salud. Murió joven, en 1626, probablemente de tuberculosis Precisamente él, que había dado a los jóvenes el siguiente consejo:

Jóvenes, mientras la edad os lo permita, gozad como yo de la vida y que todos los días de vuestra primavera, gobernados por la mano de seda del amor, os preparen un agradable otoño, de modo que un delicioso recordar os devuelva los placeres pasados y os ayude a soportar el peso de la fastidiosa vejez.

(extracto de “Larissa”)

Al tipo de censores intolerantes e hipócritas que le perseguían aluden seguramente otros versos del poeta, escritos en prisión:

Certains critiques curieux

En trouvent les mœurs offensées,

Mais leurs soupçons injurieux

Sont les crimes de leurs pensées.

Le dessein de la chasteté

Prend une honnête liberté

Et franchit les sottes limites

Que prescrivent les imposteurs

Qui, sous des robes de docteurs,

Ont des âmes de sodomites.

Le Ciel nous donne la beauté

Pour une marque de sa grâce :

C’est par où sa divinité

Marque toujours un peu sa trace.

Tous les objets les mieux formés

Doivent être les mieux aimés,

Si ce n’est qu’une âme maligne,

Esclave d’un corps vicieux,

Combatte les faveurs des cieux

Et démente son origine.

Ciertos críticos curiosos

Dicen las costumbres ofendidas,

Pero sus sospechas injuriosas

Son sus pensares malévolos.

Desea la castidad

Darse honesta libertad

Y desborda estultos límites

Prescritos por impostores

Que, bajo capa de doctores,

Ocultan almas sodomitas.

El Cielo nos da la belleza

Como marca de su gracia:

Siempre la divinidad en ella

Imprime un poco su huella.

Todos los objetos bien formados

Están para ser más amados,

Salvo que un alma maligna,

Esclava de un cuerpo corrompido,

Combata el favor de los cielos

Y reniegue de su origen.

Oda IV de “La maison de Sylvie”

Inquisidores segun Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Inquisidores según Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

La homofobia de hoy

Hoy en día, el odio a las personas homosexuales sigue tan vivo o más que en el siglo XVII. Las leyes y las prácticas homofóbicas son de triste actualidad en la Rusia de Putin o en la Uganda de Museveni (en este caso importadas por misioneros evangelistas norteamericanos).

Vladimir Putin. Foto ALEXEI NIKOLSKY/AFP/Getty Images

Vladimir Putin. Foto Alexei Nikolsky/AFP/Getty Images. Publicado en la Gazzeta DF.

El presidente de Ugana Yoweri Kaguta Museveni. Wikipedia

El presidente de Ugana Yoweri Kaguta Museveni. Wikipedia

Variante de lo mismo, aunque no digan su nombre, son en Francia las campañas contra el matrimonio de parejas del mismo sexo. Los fundamentalistas de raíz bíblica o islámica que incitan a la persecución de los homosexuales y lesbianas en África, en Asia, Oriente Medio o América, la marginación y penalización de la homosexualidad en Rusia o los absurdos intentos de discriminar a las parejas homosexuales por motivos de “libertad religiosa” de los comerciantes de Arizona, forman parte de la ideología y los prejuicios  atávicos de quienes propugnan una moral basada en preceptos vetustos, supuestamente revelados por la divinidad, que pretenden monopolizar “la ley natural” y quieren someter a los demás a sus propias leyendas y creencias.

Sólo hemos citado los más recientes ejemplos de aquellos estados donde ser gay o lesbiana es un delito que puede llevar aparejada incluso la pena de muerte como es el caso de Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/12/131211_india_homosexualidad_global_am.shtml

Anclada en temores y prejuicios ancestrales, la plaga de la homofobia, cuando parece batirse en retirada en algunos países, renace sin cesar en otros, como las cabezas de la mítica hidra de Lerna.

Hidra de Lerna. Del blog Mitologia en el arte.

Hidra de Lerna. Del blog Mitologíaa en el arte.

Sobre esa ola de terror y odios surfean no pocos clérigos y políticos, mientras muchos se valen de ella para sus ajustes de cuentas y linchamientos.

Contra el invierno

Acabaré con otros versos de Théophile de Viau, que traducen lo que muchos de mis amigos y lectores de España y de Europa, así como de Norteamérica y otros países del hemisferio norte han probablemente sentido durante los meses de este invierno inclemente que ya toca a su fin (*)

Invierno. Esaias van de Velde

Invierno. Esaias van de Velde

Se trata de la primera estrofa de una de sus odas:

Contre l’hiver

Plein de colère et de raison

Contre toi, barbare saison,

Je prepare une rude guerre,

Malgré les lois de l’univers,

Qui de la glace des hivers

Chassent les flammes du tonnerre,

Aujourd’hui l’ire de mes vers

Des foudres contre toi desserre.

….

Rebosante de cólera y razón

Contra ti, bárbara estación,

Preparo una ruda guerra

Pese a las leyes del universo,

Que de los hielo invernales

Expulsan los fulgores del trueno,

Hoy la ira de mis versos

Contra ti desata rayos.

…..

Ojalá que el calor de la poesía y la palabra acaben por desterrar de nuestro mundo la helada crueldad de esas ideologías, fanatismos y fundamentalismo, que condenan a un bárbaro invierno irracional a millones de personas.

———-

(*) Además, les deseo a mis amigos de Bolivia que hayan parado las lluvias que han causado este año tantos desastres, en particular en el Beni y en Rurrenabaque, donde han estado sin agua potable y sin electricidad durante largas semanas. Ojalá recuperen pronto la vida normal.

++++++

NB: las traducciones del francés al castellano son del autor del blog

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