Skip to content

Breverías erasmianas (XIX): “Ne puero gladium”

24 mayo, 2015
Andrea Podesta. Lucha de putti. Detalle. Galería Doria Pamhili. Roma

Andrea Podesta. Lucha de putti. Detalle. Galería Doria Pamhili. Roma

Han pasado ya más de dos meses desde mi último comentario de los Adagios de Erasmo en estas páginas. Así que hace pocos días anduve hojeando su Adagiorum Chiliades (“Millares de Adagios”) y pasando el dedo (o el cursor) por su índice en la edición digital (Belles Lettres y el Grupo GRAC de la Universidad de Lyon 2) dirigida por Jean-Christophe SALADIN.

Ne puero gladium. Index Adagia. Belles Lettres

Ne puero gladium. Index Adagia. Belles Lettres

Y el dedo se detuvo en un adagio que recuerdo especialmente, pues Erasmo lo usa cuando, en la introducción de su colección, diserta sobre la naturaleza de los adagios, y lo relaciona con otras formas de analogía:

Los proverbios tienen también ciertos parientes cercanos, como son los ‘gnomai’, que nosotros llamamos «sentencias», y los ‘ainoi’, que entre nosotros se llaman «apólogos», así como los ‘apotegmata’, que se puede traducir al latín como «dichos breves e ingeniosos». Por otro lado, están los skommata o «expresiones equívocas». En definitiva, algo que se presenta en forma de alegoría o de cualquier otra figura proverbial, como enmascarado. Aunque si uno sabe ajustarse así a la definición como al modelo y a la regla, no le ha de resultar difícil distinguir entre esos géneros y el de los adagios…

…«No dar una espada a un niño» participa igualmente de la naturaleza del adagio y del aforismo e incluso de la alegoría..

(Erasmo de Rotterdam, Adagios del poder y de la guerra y Teoría del Adagio, Edición y traducción de Ramón Puig de la Bellacasa, Madrid, Alianza Editorial, 2008. IV. “Cómo se diferencia el adagio de otras formas que se le aproximan”, páginas 73-74)

.

“Ne puero gladium”

No confíes la espada a un niño

Adagio II, V, 18

“La espada al niño no”, una alegoría proverbial donde el “confíes” se sobreentiende, recomienda que no se entregue el poder ni a los adolescentes, ni a los inexpertos, ni a los necios, porque abusarán del mismo, tanto para su propia ruina como para la de los demás.

Ne puero gladium, subaudiendum, commiseris, allegoria proverbialis, admonens, non esse mandandam potestatem vel adolescentibus, vel imperitis ac stultis, qua tum in suam, tum aliorum perniciem sint abusuri.

No confiar a un joven la administración del dinero: ‘No des la espada a un niño’.  No delegues en un necio el liderazgo del pueblo: ‘No des la espada a un niño’.  No des el reino a un imberbe: ‘No des la espada a un niño’. No encomiendes los cargos públicos a los majaderos: ‘No des la espada a un niño’.  Al que carece de ciencia y de prudencia no le hagas obispo: ‘No des la espada a un niño’

Ne juveni commiseris administrationem pecuniae: ne puero gladium. Ne stulto concionandi apud populum partes delegaris: ne puero gladium. Ne regnum impuberi : ne puero gladium. Ne magistratum mandaris stultis : ne puero gladium. Ne erudito parumque cordato commiseris episcopi munus.

A continuación, Erasmo alude al uso del adagio en los Moralia de Plutarco:

Podría también decir:  ni en el niño riquezas, ni en el adulto incompetencia. Lo que significa que el dinero es pestífero en los adolescentes y en el adulto la incompetencia

Ego vero dixerim: ne puero divitias neve viro imperitiam. Significat pecuniam pestiferam adolescentibus, viro inscitiam

Por lo que el autor de las Vidas paralelas añade que es mejor que

A los niños, para que se entretengan, se les de un sonajero o una pelota, no la lanza o el puñal

Pueris non valentibus conquiescere, non hastam aut ensem, sed crepitaculum aut sphaeram

.

La nota contemporánea

Erasmo acaba su comentario con una anécdota de Enrique VII de Inglaterra (1457-1509), a quien conoció personalmente durante su primera estancia en Inglaterra en 1499.  Aunque hoy se conozca mejor el papel de conspirador y comanditario de asesinatos que caracterizó a aquel rey, famoso por haber derrotado a Ricardo III (el malo malísimo de Shakespeare hoy rehabilitado), nuestro humanista sólo pudo conocer la cara amable del usurpador por la versión de aquellos acontecimientos difundida por Tomás Moro (1478-1535), quien acabó siendo amigo del humanista de Rotterdam

En cualquier caso, a Erasmo le sorprendió agradablemente que al primero de la dinastía de los Tudor le gustase entreverar proverbios en la conversación.

Lo ilustra diciendo que aquel rey,

refiriéndose al sermón que había escuchado a uno de aquellos teólogos apodados ‘mendicantes’, que despotricaba con lengua desenfrenada contra el tenor de vida de los príncipes, no por afán de libertad sino por insania furiosa (hay quienes buscan notoriedad por esta vía), comentó que ‘parecía como un demente a cuyas manos hubiesen confiado una espada’

(NB: Versión latina de los Adagios aquí utilizada: Les Adages d’Érasme, Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pp, 1156-1157, la traducción es mía)

.

A modo de conclusión

Paul Valéry escribió reflexiones de diversa naturaleza, compilándolas “tal cual” (Tel quel) las producía, sin un plan de conjunto y más o menos agrupados. Hay uno que titula “esconde a tu dios” (Cache ton dieu) que me parece especialmente significativo en tiempo de contiendas electorales:

No hace falta atacar a los otros, sino a sus dioses. Hay que golpear a los dioses del adversario. Pero antes es preciso descubrirlos. Sus verdaderos dioses, los hombres los esconden cuidadosamente

.

¡Ah! ¡Me olvidaba! En cuanto al adagio erasmiano debo subrayar que toda similitud con inquietudes y acontecimientos del momento electoral presente es pura persistencia

Ne puero...

Ne puero… Dibujo R.Puig

Esquinas y espacios de la primavera

17 mayo, 2015
Primicias.  Foto R.Puig

Primicias. Foto R.Puig

Para Bernardo

Ayer di un largo paseo.

Mientras andaba,  pensaba en lo qué escribiría hoy, para publicarlo mañana.

Mañana es hoy.

A pesar del frío es primavera, pero menos que ayer, porque amaneció nublado.

Mi caminata vespertina me llevó hasta los muelles solitarios.

Nadie. Foto R.Puig

Nadie. Foto R.Puig

.

Exilios

Como todos los años por esta época me vino a la memoria el título de un libro. Si lo hubiese citado allá por la primavera del 2012, habría aludido al treinta aniversario de su publicación: Primavera con una esquina rota.  Su autor, Mario Benedetti (1920-2009), me lo firmó a fines de la primavera de 1983, en la Feria del Libro de Madrid.

Entresaco unas líneas

Lo esencial es adaptarse. Ya sé que a esta edad es difícil. Casi imposible. Y sin embargo. Después de todo, mi exilio es mío. No todos tienen un exilio propio. A mí quisieron encajarme uno ajeno. Vano intento. Lo convertí en mío. ¿Cómo fue? Eso no importa. No es un secreto ni una revelación. Yo diría que hay que empezar a apoderarse de las calles. De las esquinas. Del cielo. De los cafés. De sol, y lo que es más importante de la sombra. Cuando uno llega a percibir que una calle no le es extranjera, sólo entonces la calle deja de mirarlo a uno como a un extraño. Y así con todo

(Mario Benedetti, Primavera con una esquina rota, Madrid, Alfaguara, 1983 (1982), pág. 21)

No todas las esquinas de la primavera están rotas, a pesar de que  sean tantos los exilios, y de que por las calles de Europa sigan las gentes venidas de lejos buscando el reconocimiento mutuo.

En Gotemburgo la estación despierta con la explosión de los verdes de sus parques y los aires altos y limpios de sus atardeceres.

Verde. Foto R.Puig

Verde. Foto R.Puig

Y mis amigos los pájaros de los parques siempre atentos a brindarme imágenes

Nos bañamos. Foto R.Puig

Nos bañamos. Foto R.Puig

Si queréis verlos en movimiento sólo tenéis que espiarlos aquí

.

Las grúas de Gotemburgo

Sólo una pareja de muchachas, mirando a la ría, balanceaban los pies al borde del agua

En el muelle. Foto R.Puig

En el muelle. Foto R.Puig

En la otra orilla, se yerguen como mantis las gruas de los astilleros de Gotemburgo, recientemente clausurados

Desde el muelle. Foto R.Puig

Desde el muelle. Foto R.Puig

Ha habido una subasta. Para evitar que fuesen desmanteladas y la línea del cielo perdiese estas señas de identidad de su pasado naviero han pujado empresas y particulares de la ciudad.  Entre ellos, Ingvar Oldsberg  (31 marzo 1945), vecino de mi barrio y animador de programas de TV. Ha comprado una de ellas y la ha regalado a la ciudad

La línea del cielo. Atardece en Gotemburgo. Foto R.Puig

La línea del cielo. Atardece en Gotemburgo. Foto R.Puig

Ahora que estos muelles me son familiares, no me hubiera gustado que desapareciesen sus grandes insectos del pasado. ¡Si hasta se reflejan en las ventanas!

El crepusculo en la ventana.  Foto R.Puig

El crepusculo en la ventana. Foto R.Puig

Mientras vuelvo a casa, al doblar una esquina me tropiezo con el diálogo testarudo de dos objetos urbanos.

No me lleves la contraria. Foto R.Puig

No me lleves la contraria. Foto R.Puig

Ahora que España está en campaña electoral para elegir a quienes han de gobernar los municipios y las comunidades autónomas, estos dos objetos, en sorda lucha de posturas, me hacen pensar en los enroques a los que asistimos.

.

En los viveros

Apenas sé de plantas. Pero he ayudado a mi mujer para el transporte de las que ha elegido para el patio de nuestra comunidad de vecinos. Y, sobre todo, para acarrear los sacos de tierra

Para el patio de casa.  Foto R.Puig

Para el patio de la casa. Foto R.Puig

En el vivero hay que buscar especies que florezcan y crezcan a la sombra, pues, todo hay que decirlo, el sol no nos alcanza mucho.

Poco a poco, ese espacio común va semejando un pequeño jardín, y los niños del quinto piso han plantado tulipanes.

He aprovechado para darme una vuelta por los corredores flanqueados de macetas. Podría llenar esta página de imágenes, pero me he quedado con dos.

Prunus Subhirtella. Foto R.Puig

Prunus Subhirtella. Foto R.Puig

Physocarpus opuliofolius. Foto R.Puig

Physocarpus opuliofolius. Foto R.Puig

He propuesto tímidamente la adquisición de unos románticos ángeles hermafroditas, para que monten la guardia en el patio, pero no he podido convencer a mi cónyuge.  Los fondos comunitarios no permiten tales dispendios. En todo caso, no he querido quedarme con las ganas de mostrarles estas piezas de escultura jardinera

Guardas de jardín. Foto R.Puig

Guardas de jardín. Foto R.Puig

¡Ustedes juzguen!

.

La modesta poesía de lo doméstico

La verdad es que no necesitamos de los ángeles para que las cosas de cada día se revistan de poesía. Un amigo y compañero de mis lejanos tiempos del Perú, me ha mandado desde Lima unas poesías.

De su mirada sobre los objetos de cada día extraigo la dedicada a una humilde escoba

Escobita. Foto R.Puig

Escobita. Foto R.Puig

Escobita

Mi confidente. La saco a pasear

y le cuento cosas caminando por el borde de los días y los años.

Reunimos fragmentos perdidos,

historias de la casa y de nuestra vida,

y los arropamos

con cuidado de no mirar mucho el cielo,

-más bien las losas abrazadas a las vértebras  de la Tierra-

y los guardamos en un pañuelo de olvidos-

presagios y eternas esperanzas.

(Bernardo Regal,  “Cosas de la casa”, 23 de abril del 2014)

.

Mi maleta es mía. Foto R.Puig

Mi maleta es mía. Foto R.Puig

Volviendo a Benedetti

Pero al hilo de una foto que tenía por ahí, tomada en el aeropuerto de Alicante hace no mucho, he vuelto a otro texto de “Primavera con una esquina rota”:

Entre las cosas que a veces llegan al aeropuerto está por ejemplo mi papá. Los pasajeros que llegan siempre les traen regalos a sus hijitas queridas pero mi papá que llegará mañana no me traerá ningún regalo porque estuvo preso político cinco años y yo soy muy comprensiva. Nosotros frecuentamos los aeropuertos sobre todo cuando llega mi papá. Cuando el aeropuerto está de huelga es mucho más fácil conseguir taxi para el aeropuerto. Hay algunos aeropuertos que además de taxis tienen aviones. Cuando los taxis hacen huelga los aviones no pueden aterrizar. Los taxis son la parte más importante del aeropuerto.

(Mario Benedetti, Primavera con una esquina rota, Madrid, Alfaguara, 1983 (1982), pág. 211)

No sé si mi amigo Antonio Serrano Cuetocatedrático y escritor de excelentes microrrelatos, lo incluiría dentro de ese género literario. En todo caso, estas lineas de Benedetti consiguen decir mucho con poco

De la mano de papá. Foto R.Puig

De la mano de papá. Foto R.Puig

.

Por la primavera besos

Y para acabar, unos versos de John Fuller (Ashford 1937).

Con su aire ligero y su ironía suave, tan adecuados a los días de primavera, los extraigo de uno de los libros que me dedicó cuando estuvo en mi casa en Bruselas, honrando con su visita a este aprendiz de literato. Vino con Prue, su esposa y Directora del ACE Center de Oxford, que yo había visitado hace años, quien estaba en un comité de evaluación de proyectos del que yo era coordinador.  Las reuniones de trabajo me brindaron el encuentro con un brillante poeta inglés.

The Kiss

Who are you

You who may

Die one day.

.

Who saw the

Fat bee and

The owl fly

.

And the sad

Ivy put out

One sly arm?

.

Not the eye,

Not the ear

Can say Yes:

.

One eye has

Its lid and

Can get shy;

.

One ear can

Run out and

Off the map;

.

One eye can

Aim too low

And not hit;

.

One ear can

Hug the air

Get too hot.

.

But lip and

Red lip are

Two and two,

.

His lip and

Her lip mix

And are wed,

.

Lip and lip

Can now say:

“You may die

.

But not yet.

Yes you die

But not yet.”

.

The old lie.

(John Fuller, Lies and Secrets, London, Secker & Warburg, 1979, pp. 44-45)

 

Primicias. Foto R.Puig

Primicias. Foto R.Puig

 

Hace setenta años: “los autobuses blancos” de la Cruz Roja sueca a finales de la II Guerra Mundial

10 mayo, 2015
Zapatos de niños. Memorial de las víctimas de los campos de exterminio nazis. Gotemburgo. Foto R.Puig

Zapatos de niños. Memorial de las víctimas de los campos de exterminio nazis. Gotemburgo. Foto R.Puig

La arriesgada aventura de los Vita bussarna, con 250 voluntarios daneses y suecos de la Cruz Roja, lograron salvar de una muerte cercana en los campos de concentración nazis a miles de prisioneros exhaustos y enfermos,  durante los últimos meses de la II Guerra Mundial.

Fue la mediación y la capacidad de coordinación de Folke Bernadotte (Estocolmo 1895 – Jerusalén 1948), diplomático y militar, vicepresidente de la Cruz Roja sueca, quien consiguió que la expedición llegase a los campos donde estaban prisioneros miles de escandinavos, que era a quienes inicialmente se orientaba la acción de rescate, apoyada por los gobiernos de Suecia y Dinamarca

Busto de Folke Bernadotte en Estocolmo. Foto R.Puig

Busto de Folke Bernadotte en Estocolmo. Foto R.Puig

Vita bussar 1945. Fuente omnibus.se

Vita bussarna 1945. Fuente omnibus.se

La operación duró dos meses. Aún se combatía y, sobre todo se bombardeaba, en Alemania, cuando el convoy se puso en marcha. Alcanzó una dimensión humanitaria doble de lo planeado. Entre los 36 autobuses blancos de los suecos y muchos vehículos similares de los daneses se logró sacar de los campos, para evitar su exterminio final, a 15.500 prisioneros que, en su última etapa salieron por barco desde Hamburgo a Malmö.  La mitad eran escandinavos y, de ellos, 1500 eran suecos. Pero se rescató al mismo tiempo a 7000 internados de origen polaco.

Cuantro mil del total además eran judíos, destacando las cerca de 300 mujeres que fueron  liberadas del campo de Ravensbruck.

Un 10 % de todos ellos se establecieron en Gotemburgo y su región. Anteayer, viernes 8, y ayer sábado 9 de mayo se ha hecho memoria de aquel viaje y de aquella llegada a Gotemburgo.

.

“Un día para una humanidad solidaria sin fronteras” (En dag för gränslös medmänsklighet)

En la tarde del viernes, las ceremonias del recuerdo empezaron con una visita al cementerio judío, situado dentro del gran Cementerio del Este en Gotemburgo, que no hay que confundir con el cementerio judío antiguo del que hemos hablado también en este blog.

Ha sido particularmente emocionante el recuerdo de treinta y nueve de aquellos hombres y mujeres que no consiguieron recuperarse de su grave estado de salud y fallecieron en hospitales de la región durante los meses sucesivos a su llegada o, en algunos casos, se quitaron la vida, tras perder la esperanza de una mejor vida o bajo el sentimiento de culpabilidad de no haber muerto como el resto de los suyos

Tumbas de mujeres judías rescatadas que fallecieron durante 1945 poco después de llegar a Suecia. Cementerio judío. Gotemburgo

Tumbas de mujeres judías rescatadas que fallecieron durante 1945 poco después de llegar a Suecia.                 Cementerio judío. Gotemburgo

He aquí sus nombres:

Fallecidos en la región después de haber llegado que yacen en el cementerio judío.

Fallecidos en la región después de haber llegado que yacen en el cementerio judío.

Del cementerio nos trasladamos al memorial de las víctimas del Holocausto, enfermos mentales, homosexuales, gitanos, judíos y niños usados como cobayas para las experimentaciones de médicos sádicos e inhumanos.

En el memorial de las víctimas de los campos de exterminio nazis. Gotemburgo. Foto R.Puig

En el memorial de las víctimas de los campos de exterminio nazis. Gotemburgo. Foto R.Puig

Concluimos la tarde en la Sinagoga de Gotemburgo, en cuyo patio se alza un memorial con cerca de dos mil nombres que corresponden a judíos sobrevivientes que llegaron a Gotemburgo, rescatados por los 250 voluntarios de la Cruz Roja  de Suecia y Dinamarca.

Memorial de familiares asesinados de los judíos que llegaron a Gotemburgo en 1945. Foto R.Puig

Detalle del memorial de familiares asesinados de los judíos que llegaron a Gotemburgo en 1945. Foto R.Puig

Están sus nombres y los de aquellos familiares suyos que no sobrevivieron a los campos. Me comentaron que en Estocolmo los nombres en los  murales son muchísimos más.

Bajo el nombre de la persona sobreviviente están los de padres y madres, hermanos, hijos e hijas, primos, tíos, abuelos. También figura el parentesco, la fecha de nacimiento y el lugar y la fecha de la muerte, siempre que se hayan podido determinar.

Las ceremonias del cementerio y la sinagoga, en las que intervino el rabino de Gotemburgo y algunos de los descendientes de quienes llegaron en los autobuses blancos, concluyó con una actuación del Coro de la Iglesia de Oscar Fredrik que interpretó canciones suecas y judías.

Detalle del memorial de familiares asesinados de los judíos que llegaron a Gotemburgo en 1945. Foto R.Puig

Detalle del memorial de familiares asesinados de los judíos que llegaron a Gotemburgo en 1945. Foto R.Puig

.

En la catedral

También asistí ayer sábado en la Domkyrkan a algunas de las sesiones del programa de conmemoración de tres acontecimientos: los 70 años del final de la guerra, la liberación de los campos y la acción de los autobuses blancos

Ayer ante la catedral de Gotemburgo. Foto R.Puig

Ayer ante la catedral de Gotemburgo. Foto R.Puig

Intervinieron algunos de los hijos de aquellos que fueron rescatados de los campos por la expedición y un hijo de Folke Bernadotte.  De su vida se habló en un panel. También intervino uno de los conductores de aquellos autobuses, que hoy tiene 92 años.

No entraré aquí en todos los detalles del programa, pues discurrió desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde.

Su conclusión fue musical, a cargo del Coro de Cámara de Gotemburgo, con magníficas interpretaciones de letras de poetas y músicas de compositores, todos escandinavos, entre ellos las del premio nobel Tomas Tranströmer, que incluido el recital de tres de sus poemas a los que puso melodía el compositor Gunnar Eriksson.

.

Epílogo

El arriesgado rescate a cargo de los vita bussarna se desarrolló semanas antes de que Alemania capitulara. Es sabido que primero se rindió al ejército británico el 5 de mayo de 1945 (“capitulación del Noroeste”)  y luego completó la capitulación en Reims el 8 de mayo, ratificando así su rendición ante los americanos.

Setenta años después, en Gotemburgo se recuerda la historia de aquella barbarie y, para que no se repita, se saluda con respeto la memoria de aquellos que arriesgaron su vida sacando del infierno a miles de víctimas de los campos de concentración y de exterminio.

Cuando lo que se recuerda es el final de aquellas matanzas del nacionalismo, del belicismo y del odio racista, constatamos sin embargo con tristeza que una nación que sufrió más de veinte millones de muertes en aquella contienda, lo celebra en la Plaza Roja de Moscú con la ostentosa exhibición de fuerza y de testosterona acorazada de un ejército empeñado en alimentar nuevos conflictos y generar nuevos sufrimientos en tierra europea.

Somos seguramente millares, creo que millones, los que deseamos que estas formas bárbaras de entender el mundo y la historia se extingan y cedan el paso a otras dignas de la persona humana. A quienes nacimos en 1945 y, en mi caso, pocas semanas después de los acontecimientos aquí rememorados, a los pensamientos y emociones que recordarlos nos genera se añade una sentimiento particular, quizá por el hecho de haber proferido nuestro primer berrido cuando las armas habían callado y la población, sobreviviente y atormentada, podía iniciar su duelo y comenzar a reconstruir Europa sobre sus ruinas.

Sólo quería decir que he sentido una honda emoción durante los dos últimos dos días, asistiendo a los actos en los que quienes pueden recordar los hechos aquí resumidos han compartido sus memorias con los que no los vivimos. Cuando los sobrevivientes casi han desaparecido, son sus descendientes quienes se esfuerzan por evitar que aquello se olvide, para prevenir que las nuevas generaciones reincidan en el odio identitario. Esta crónica es un grano de arena que añado a esta labor.

Las varias identidades de cada uno de nosotros son parte natural de nuestras vidas, pero a menudo se usan para justificar la voluntad de excluir a aquellos cuya identidad, étnica, política, religiosa, de orientación sexual u otra, convertimos en un estigma y en una señal para su marginación, expulsión o, como en el caso de los genocidios recientes o antiguos, en  una fanática motivación para extirpar de ellos su condición de personas y decretar su sistemática aniquilación y su extinción en masa.

En mis momentos de pesimismo pienso que, análogamente a eso que enuncia la termodinámica, la energía no puede crearse ni destruirse y sólo se puede cambiar de una forma a otra, en nuestra antroposfera, en esa delgada capa que sobre el planeta formamos los seres humanos, el odio identitario no se reduce nunca. Es como si fuese un maldito repositorio de pasión asesina que cuando disminuye en una región, resurge y cambia de rostro y de motivaciones en otra, como aquella hidra mitológica a la que, aunque se le amputase una cabeza,  siempre le nacía otra.

De modo que el mundo sigue sembrándose con tumbas de hombres, mujeres y niños privados de su dignidad

Sepultura de Manja Bilevitz 1916 a 1944. Cementerio del Este. Gotemburgo. Foto R.Puig

Sepultura de Manja Bilevitz 1916 a 1944. Cementerio del Este. Gotemburgo. Foto R.Puig

Entre abril y mayo: festejos y cortejos

3 mayo, 2015
Frescor de abril. Foto R.Puig

Frescor de abril. Foto R.Puig

Valborg

El jueves 30 de abril y el viernes 1º de mayo forman la bisagra que divide la primavera en dos partes, entre un invierno que, a pesar del frío reinante, se retira y un verano que se espera. Son dos días de flores balbucientes, una noche de fuegos que ahuyentan brujas y las libaciones iniciáticas que dejan a decenas de jóvenes tambaleándose, si no postrados, tras la fiesta de Valborg.

¿Quién le iba a decir a la santa abadesa del mismo nombre, en la Alemania  de principios del siglo VIII, que cada año cientos de estudiantes de la Chalmers Tekniska Högskola desfilarían en su memoria por las calles de Gotemburgo sobre los más estrafalarios carromatos y artilugios motorizados?

Valborg. Esperando al cortejo.  Foto R.Puig

Valborg. Esperando al cortejo. Foto R.Puig

El cortejo de los futuros técnicos y tecnólogos haciendo gansadas es un espectáculo que reúne a los gotemburgueses durante casi tres horas en las calles del centro y que anticipa los fuegos y las danzas de la noche de Walpurgis por los parques de la ciudad.

La celebración está documentada en Escandinavia al menos desde el siglo XVI, aunque su formato folklórico ha ido evolucionando según regiones. Además no ha sido lo mismo en el campo que en la ciudad.  En realidad enlaza con otras fiestas de culturas europeas ancestrales que el cristianismo medieval fue asimilando. Para el comercio y la administración acababa el año contable y empezaba otro y en los pueblos era la ocasión para la fiesta anual. Los niños se paseaban con cencerros para espantar a los malos espíritus y alimañas.

En la parte central de Suecia (Dalarna, Småland, Södermanland), coincidiendo tras los meses invernales con la suelta del ganado hacia los pastos, las hogueras se prendían en los límites de las aldeas para ahuyentar a los osos y a los lobos y proteger la cabaña. En el sur no era esa la razón. Los fuegos servían para espantar a brujas y trasgos, como también se hacía en otros países de Europa. Naturalmente, al fuego le sigue la danza, el banquete y la bebida. En las ciudades con escuelas y universidades, desde el siglo XVIII está documentada la tradición de los cortejos goliardescos que precedían al resto.

Valborg.  Carroza estudiantil. Foto R.Puig

Valborg. Carroza estudiantil. Foto R.Puig

En Gotemburgo es la Escuela de Ingeniería con su variopinta y larguísima cabalgata mecanizada la que garantiza la tradición.

Valborg.  Cortejo. Foto R.Puig

Valborg. Cortejo. Foto R.Puig

Me admira la cantidad de camiones de gran tonelaje que pueden reunir los estudiantes para la parada anual.

Valborg. Cortejo. Foto R.Puig

Valborg. Cortejo. Foto R.Puig

Y también los artilugios motorizados de menores dimensiones que se inventan para animar el desfile.

Valborg. Cortejo.  Foto R.Puig

Valborg. Cortejo. Foto R.Puig

Acabada la procesión, los estudiantes descansan del esfuerzo bebiendo y celebrando. En los parques en los que el ayuntamiento lo autoriza se encienden las hogueras y las brujas y los brujos danzan y gesticulan entre horrendos gritos rodeados del público que les jalea.

El buen samaritano

Quienes no descansan en la noche de Walpurgis  son las patrullas policiales que conocen bien hasta dónde puede llevar el exceso de alcohol, ingerido desde temprano por miles de jóvenes. El jueves 30 de abril, un agente recordaba  en el diario Metro sus impresiones de cuando llegó a Suecia hace catorce años desde Australia, al ir descubriendo los numerosos  festejos tradicionales que por motivos diversos (la llegada de la luz, la historia de la patata gigante, la fiesta de las cigalas o la de los bollos con nata, etc.) se celebran todos los años. Y, durante sus primero meses en Suecia, se preguntaba “¿pero es que hay algo que no se festeje en este país?”.

Scott Godwin. Foto Eva Lindblad. Metro 30 abrl 2015

Scott Godwin. Foto Eva Lindblad. Metro 30 abrl 2015

Lo que entonces no sabía el hoy agente Scott Goodwin, jefe de una brigada de policías dedicada a los jóvenes, es que uno de sus principales cometidos durante la noche de Valborg sería ir recogiendo borrachos y luego telefonear a los papas de chicos o chicas adolescentes para decirles que vengan a por su progenie que no puede tenerse en pie. En su anecdotario guarda algunas respuestas, como por ejemplo: “¿me podría decir usted cómo de borracho está mi hijo? ¡Para venir a buscarlo, tengo que conducir sesenta kilómetros!”. Sospecho que lo que preocupaba al progenitor, que respondía así al agente, era que la policía de tráfico pudiese hacerle la prueba de alcoholemia.

.

La Fiesta del Trabajo

Quizás sea por eso que en los tradicionales desfiles de 1º de Mayo ya no se ve ninguna de las gorras blancas de los estudiantes. En los cortejos predominan otros colores y las pancartas ya no son chistosas sino reivindicativas. En todo caso el ambiente es festivo, aunque más en unas comitivas que en otras.

Trabaja menos juega más. Niños desfilando el   Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

“Trabaja menos juega más”. Reivindicación de los niños el Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

En la de Iniciativa Feminista (FI) el color es el rosa tirando al fucsia y se reclaman aspectos vinculados con la igualdad y con las condiciones de trabajo en los servicios sociales, como por ejemplo la reducción de la jornada laboral a seis horas para quienes trabajan en las residencias de ancianos dependientes. Al parecer se ha comprobado que eso aumenta la calidad y la empatía en la atención a los residentes y reduce las bajas laborales y el estrés en el personal cuidante.

Los de la izquierda comunista (el “partido de la Izquierda”) le daban duro al bombo, lo podía sentir desde casa.

Desfilando.   Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Desfilando. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Pero cuando bajé a la calle ya estaban desfilaba los Socialdemócratas y los sindicatos afines. Aún siendo festivo, su estilo era bastante más marcial que el de Iniciativa Feminista.

Desfilando.  Primero de mayo.  Gotemburgo. Foto R.Puig

Desfilando. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Sin que faltase la banda de música y muchas banderas rojas.

Por supuesto, son ellos los que cerraron la manifestación en el lugar más representativo de la ciudad, la Götaplatsen, que preside el Poseidon de Karl Miles.

Primero de mayo. Gotemburgo.  Foto R.Puig

Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

El mitin

La plaza está llena y una gran parte de los asistentes ha podido sentarse cómodamente

En el mitin. Primero de mayo. Gotemburgo.   Foto R.Puig

En el mitin. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Bajo las arcadas del Museo de Arte se alinean los abanderados

Banderas. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Banderas. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

La banda de música se sitúa ante el estrado donde se produce una breve arenga de un joven militante, centrada en el lema de este año: “Conocimiento, Libertad, Futuro”, enfocado hacia la reforma de la escuela y de la enseñanza en general.

En el mitin. Primero de mayo.   Gotemburgo.   Foto R.Puig

En el mitin. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Pero el plato fuerte de la jornada será el largo discurso de la ministra de Asuntos Exteriores que no desperdicia la ocasión para desplegar los argumentos a favor de la política exterior de su gobierno.  La audiencia aplaude en los momentos en que la oradora hace las inflexiones adecuadas de voz.

Habla Margot. Primero de mayo. Gotemburgo.  Foto R.Puig

Habla Margot. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

No se hace referencia a las genéricas o modestas reivindicaciones de las pancartas que han desfilado por la ciudad, ahora convenientemente plegadas y recogidas en una camioneta. Entre el público sólo ondean tres banderas palestinas

El mitin del Primero de Mayo en Gotemburgo. Foto R.Puig

El mitin del Primero de Mayo en Gotemburgo. Foto R.Puig

Cuando el discurso está por concluir, el cielo parece pedir un final y la lluvia se desata

En el mitin. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

En el mitin. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

Al fondo de la plaza una anciana alza el puño, mientras cerca del estrado se entona la Internacional.

Puño en alto. Primero de mayo. Gotemburgo.  Foto R.Puig

Puño en alto. Primero de mayo. Gotemburgo. Foto R.Puig

——

NOTA: Se puede leer más sobre la fiesta de Valborg en Gotemburgo en la página del GöteborgDaily (un noticiero en inglés sobre la vida de la ciudad. Hace dos años publicó más fotos e información al respecto

Las criaturas de Tony Cragg en Gotemburgo

26 abril, 2015
Tony Cragg.  Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

.

Para Raquel Puerta Varó y sus alumnos de Escultura en la Facultad de Bellas Artes de la UMH en Altea

.

Descubrí la obra de Tony Cragg hace ya cuatro años durante mi primera visita a la isla de Tjörn, al norte de Gotemburgo, en la región del Bohuslän,  en los deslumbrantes espacios de Pilane. Dos de sus obras formaban parte de la exposición de escultura en el paisaje que cada verano organiza el Pilane Heritage Museum.

Desde entonces  he vuelto cada año y mi visita a Pilane se refleja siempre en estas páginas. Los lectores del blog quedan emplazados para la próxima cita con los escultores que este verano presentarán su obras, en medio de las praderas, enterramientos  prehistóricos y rocas modeladas en tiempos glaciares, rodeadas por rebaños de impasibles ovinos.

.

Tony Cragg en el centro de Gotemburgo

Pero mi gran sorpresa de la semana ha sido descubrir tras el vallado del parque de Trädgårdsföreningen,  a cinco minutos de casa, las formas características del escultor, brillando al sol entre los árboles, cuando apenas están despuntando las yemas de sus brotes.

Tony Cragg.  Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Vista desde el otro lado de la valla del parque.  Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Vista desde el otro lado de la valla del parque.                              Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

El caso es que la exposición viajera Ways of Life  del artista británico afincado en Waldfrieden (Wuppertal)  que también tiene taller en la Costa Oeste de Suecia, en la isla de Tjörn, aterrizó el 14 de abril en Gotemburgo, procedente del  Madison Square Park  en New York.

Esas criaturas a medio camino entre la figuración y la abstracción, salidas de su constante búsqueda  de estructuras ocultas bajo la apariencia de las formas, brotan como troncos o rostros superpuestos,  sorprendidos en imposibles contorsiones. Inmovilizados en bronce siguen moviéndose ante nuestros ojos a medida que giramos en torno a ellos.

Dice Tony Cragg, que en su constante ejercicio del dibujo, con el que prepara la creación de todas sus esculturas, lo que ha hecho desde siempre es perseguir tenazmente las energías de lo visible y esforzarse por recrearlas con todo tipo de materiales.

Por lo que yo conozco de su obra, de su formidable taller en Wuppertal (donde cuenta con una docena de colaboradores) y de su sucursal en Tjörn siguen saliendo innumerables obras en bronce coloreado y otras producciones en metal, madera o materiales sintéticos, como resinas y yesos o sus combinaciones (por ejemplo la jesmonite).

Aunque ya no recurra a la piedra, como hizo en sus comienzos de la década de los setenta y los ochenta,

Tony Cragg.  Walks of Life en Götaplatsen.  Göteborg.  Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

algunas de su formas actuales parecen encontrar sus raíces formativas inconscientes no sólo en el movimiento de visajes imposibles, sino también en formas pétreas, fruto de la erosión de millones de años, o en formaciones de coral y excrecencias submarinas llevadas hasta la desmesura y plantadas como raros vegetales en medio del paisaje o los jardines.

Isla de Fårö en Gotland. Rauken.  Foto R.Puig

Isla de Fårö en Gotland. Rauken. Foto R.Puig

¿La naturaleza sigue imitando al arte?

Tony Cragg.  Walks of Life en Trädgårdsföreningen.  Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

A menudo, sus formas, en explosión silenciosa, se asemejan a cúmulosnimbos o a tornados tranquilos.

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

Cumulonimbo. Fuente Parapentepr.com

Cumulonimbo. Fuente Parapentepr.com

O a extraños animales salidos de mundos idos.

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg.  Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

En los umbrales de la primavera y a la espera del verano

Pienso que esta exposición al abierto, promovida por Lisa Brunnstrom (profesora de historia de la arquitectura y transformación urbana y directora de eventos en Trädgårdsföreningen), es una excelente apertura hacia el verano, cuando aún hay golpes de frío que nos sorprenden, y anticipa el optimismo estival escandinavo.

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen.  Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

No lejos de las obras de Tony Cragg otros artistas anónimos se aplican a reparar el mundo subterráneo de la ciudad…

A la puerta de casa.   Foto  R.Puig

A la puerta de casa. Foto R.Puig

Mientras despuntan las hojas de los árboles en los parques del centro

Ya despunta. Foto R.Puig

Ya despuntan. Foto R.Puig

y aún hay nubes cuya sola visión enfría el aire…

Golpes de frío. Foto R.Puig

Golpes de frío. Foto R.Puig

los ramajes vagamente antropomórficos del escultor se han plantado en el corazón de la ciudad.

Tony Cragg.  Walks of Life en Götaplatsen.  Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

proporcionando puntos de vista iméditos

Tony Cragg.  Walks of Life en Götaplatsen. Detalle. Göteborg.  Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Detalle. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

¿No recuerda este bronce, situado a las puertas del Museo de Arte de Gotemburgo a una metamorfosis de la Victoria de Samotracia?

Tony Cragg.  Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en Götaplatsen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

En definitiva, creo que  los amantes de la escultura al aire libre tienen buenos motivos para darse un garbeo por aquí entre los meses de abril y octubre.

Tony Cragg. Walks of Life en Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tony Cragg. Walks of Life en el parque de Trädgårdsföreningen. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

No sólo les saludarán las obras de Tony Cragg. Unos pasos más y el magnífico Konstmuseet de la ciudad les aguarda.

Tres obras de Tony Cragg en Götaplatsen en su exposición Ways of Life. Göteborg.  Abril a Octubre 2015.  Foto R.Puig

Tres obras de Tony Cragg en Götaplatsen en su exposición Ways of Life. Göteborg. Abril a Octubre 2015. Foto R.Puig

Por el momento, no está de más escuchar a Tony Cragg explicando su obra y darse una paseo virtual por su fundación.

De cal y de arena

19 abril, 2015
Alba de abril en la Almadraba. Foto R.Puig

Alba de abril en la Almadraba. Foto R.Puig

Construir con nada más que arena no se puede. Desde antiguo se ha dicho aquello de harena sine calce, para referirse a algo que no se tiene en pie, que no funciona. De hecho se trata de un adagio latino que está recogido en la colección comentada por Erasmo ( II, III, 57). Se solía decir que un discurso sin nervio ni orden estaba hecho de arena sin cal.

De modo parecido se suele usar en castellano el proverbio “una de cal y otra de arena”, queriendo significar, entre otros posibles sentidos, que para conseguir un equilibrio, para evitar conflictos, para dar satisfacción, mejor será dar una de cal por otra de arena. ¿Cuál es la buena y cual la mala? ¿La cal o la arena? No es esta la cuestión, en realidad la vida esta hecha de lo que cohesiona y de lo que se disgrega, de cal y de arena.

Pero no iba yo en esta dirección al hablar de arena y de cal, más bien pretendía introducir alguna imagen de estos últimos días en Els Poblets, unas alegres, otras ambiguas y otras, otras que dan pena.

Para ir por orden he comenzado por el amanecer desde mi terraza de estos días, en la playa de La Almadraba, jubilosa por fin tras varios días de nublados.

Caminando al pueblo me salen al paso otros motivos que animan el día.

Muro florido de Els Poblets. Foto R.Puig

Muro florido de Els Poblets. Foto R.Puig

Mediado abril los muros floridos de las casas son la norma. Hay para elegir.  Y tampoco es difícil seleccionar algún enanito de jardín. Los hay para todos los gustos.

De la banda de Blancanieves. Foto R.Puig

De la banda de Blancanieves. Foto R.Puig

No sigo, porque tendría que sacar a los siete, cada uno sobre un pilar del muro que rodea la parcela de un chalet extremadamente cuidado en todos sus detalles y caprichos.

….

Pero, ay, ay, ay, de la nota saltarina pasamos a una visión deprimente, la del riurau de Els Poblets que ya lleva años abandonado y sin esperanzas de que se restaure y se le dé un buen uso.

El riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

El riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

Por la Marina Alta hay otros riurau más afortunados y asociaciones que trabajan para catalogarlos y mantenerlos, pues son testimonios de una época próspera, la del comercio de la pasa. El cultivo de ciertas variedades de uva más pequeña y la desecación de la misma para obtener la pasa, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, fue el principal motor económico de la Marina Alta. Se exportaba desde el puerto de Jávea, donde había una cámara de comercio inglesa que negociaba la compra de grandes cantidades. La burguesía regional aumentó y promovió la construcción de muchas de las casas que valorizan hoy el casco antiguo de muchos pueblos de la comarca.

El riurau era el edificio tradicional, diseñado para tratar y secar la uva y obtener la uva pasa, y es una construcción que diversas localidades de la Marina Alta han restaurado y miman con esmero para que no se pierdan. La galería y sus arcos están orientados para aprovechar al máximo las horas de sol y proceder al secado de la uva a cubierto.

La galería del riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

La galería de secado de la pasa del riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

Exterior de la estructura de la chimenea de la caldera del riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

Exterior de la estructura de la chimenea de la caldera del riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

No es el caso, tristemente, del riurau de Els Poblets, hoy abandonando a la erosión de los meteoros y del tiempo, no se sabe si a la espera de que el estado de ruina justifique su demolición.

El pozo cegado del Riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

El pozo cegado del Riurau de Els Poblets. Foto R.Puig

¿Lo veremos algún día convertidos en cascotes, como estos que llenan un contenedor de una obra cercana?

Cascotes. Els Poblets. Foto R.Puig

Cascotes. Els Poblets. Foto R.Puig

Pero no es esta la única señal de desidia que nos golpea. Dentro del término municipal de Ondara, a la vera de un camino vecinal bordeado por los naranjos en flor que mostrábamos el domingo pasado, frente a ellos, cuelgan de una enredadera, que trepa sobre un vallado de alambre unas bayas que me recuerdan a las del cacao y que llaman mi atención.

Gracias a mi amigo Pere Cardona he sabido que se trata de una planta invasora y dañina para los cultivos de la comarca.

Araujia sericifera de una huerta de Ondara. Foto R.Puig

Araujia sericifera de una huerta de Ondara. Foto R.Puig

La Araujia sericifera, me entero, es oriunda de América del Sur (donde al parecer cumple funciones útiles como enemiga de plagas de ciertas mariposas), pero en la Marina Alta es una planta invasora que está prohibida y cuya reproducción se debe evitar.

Afortunadamente no la he manipulado, pues, como me explica Pere, tiene una savia pegajosa (sericifera significa serosa) que produce alergias graves y picores en la piel.

Araujia sericifera de una huerta de Ondara.  Foto R.Puig

Araujia sericifera de una huerta de Ondara. Foto R.Puig

En todo caso, su imagen tiene algo de fascinante, por no decir turbador.

….

De vuelta al pueblo, la imagen del Segaria sobre los campos de naranjos, aporta serenidad y magnificencia.

Vista del Segaria desde els Poblets. Foto R.Puig

Vista del Segaria desde els Poblets. Foto R.Puig

He de volver a subir a sus riscos, como ya hice hace unos años. Pero por esta vez no va a poder ser.

Roquedales del Segaria y la flor de azahar. Foto R.Puig

Roquedales del Segaria y la flor de azahar. Foto R.Puig

El solo deseo de trepar y el paseo de la mañana me ha despertado el apetito, es mediodía y hora de comer. El sol de abril me sigue por las calles del pueblo

Mediodía de abril en Els Poblets. Foto R.Puig

Abril en Els Poblets. Foto R.Puig

hasta recalar en el pub inglés, lugar de reunión para quienes añoren la cocina británica, así que, en vez de caminar sanamente, acabo recalando frente a un plato de…

Fish and Chips made in Els Poblets. Foto R.Puig

Fish and Chips made in Els Poblets. Foto R.Puig

Para compensar, ¡nada de coche! ¡he venido caminando y me volveré caminando!

Una figura esbelta, me recuerda severamente que algo tendré que sacrificar para reducir los nacientes michelines y disciplinar mis hábitos alimentarios.

Forma grácil. Els Poblets. Foto R.Puig

Forma grácil. Els Poblets. Foto R.Puig

Y ya que me he excedido con las suculencias del pescado rebozado y las patatas fritas de la pérfida Albión, me propongo seguir lo que el National Health Service inglés, precupado por las inquietantes estadísticas de la obesidad anglosajona ha lanzado como su programa oficial para el adelgazamiento: el método 12 weeks. Todo hay que decirlo, el soplo me ha llegado de Leicester…

¡Pronto estaré tan estilizado como ese árbol que me ha mirado desde un jardín!

Me merezco un atardecer sin grasas en la playa.

Signos de la tarde en el mar de la Almadraba. Foto R.Puig

Signos de la tarde en el mar de la Almadraba. Foto R.Puig

Los ópalos del crepúsculo. Foto R.Puig

Los ópalos del crepúsculo. Foto R.Puig

La tarde se extingue tras la línea de los montes hacia el noroeste de la Almadraba.

Crepuscular. Foto R.Puig

Crepuscular. Foto R.Puig

Sin pena y con glorias

12 abril, 2015
Por los jardines de La Almadraba. Foto R.Puig

Por los jardines de La Almadraba. Foto R.Puig

 

Han tocado mis ojos el esplendor del mundo (Francisco Brines)

La semana se ha ido en un suspiro y, entre unas cosas y otras, sin escribir nada de serio, he llegado sin pena a hoy domingo, aunque transitoriamente cojitranco.  En definitiva, que he estado poco andarín.  No por ello he dejado de recoger algunas modestas glorias que al observador atento se regalan.  Son esas nimiedades las que de nuevo me permiten el cumplimiento del precepto dominical que me he marcado; como esas flores de la imagen que inicia esta crónica, que se alzan curiosas sobre sus tallos a modo de avestruces vegetales, observándome tras las vallas de un jardín de la Partida de La Almadraba.

Y la floración de los naranjos es una gloria para los ojos y los aires.

Naranjo en flor. Foto R.Puig

Naranjo en flor. Foto R.Puig

El perfume de la flor azahar se cuela por las ventanillas abiertas del coche e invita a detenerse a la vera de los bancales.

Azahar. La flor del naranjo.   Foto R.Puig

Azahar. La flor del naranjo. Foto R.Puig

Pero los limoneros me tienen despistado. Cuando ya los botones rojizos de sus flores se preparan a abrirse para competir con las del naranjo, de las ramas de un solo árbol cuelgan sus frutos maduros junto a otros verdes.

Las tres fases del limón. Foto R.Puig

Las tres fases del limón. Foto R.Puig

Cerca del mar, sobre la arena, se extiende espontáneo el Carpobrotus edulis con sus  flores moradas que, cuando abren, muestran unos pistilos de un pálido amarillo anaranjado. Es una planta humilde, que se arrastra a baja altura y persiste en sus colores de Viernes Santo, cuando hace ya días que las campanas tocaron a Gloria.

Por las orillas de La Almadraba. Foto R.Puig

Por las orillas de La Almadraba. Foto R.Puig

Junto al paseo que separa la partida de Las Rotes en Denia de las orillas rocosas del Parque Natural del Cabo San Antonio, unas discretas flores silvestres resisten frente al mar.

Por las orillas de las Rotes. Denia. Foto R.Puig

Por las orillas de las Rotes. Denia. Foto R.Puig

El panel explicativo me habla de la fauna marina, pero no de la escasa flora de roca que adorna sin pretensiones el paseo. Como no soy submarinista no podré bajar a observar los peces en directo,  así que me contento con sus imágenes.

Entre las fotos del panel me llama la atención la del mero (Cephalopholis argus)

Mero de las aguas de la Reserva del Cabo de San Antonio.

Mero de las aguas de la Reserva del Cabo de San Antonio.

y la del dentón o dentol (Dentex dentex),

Dentón de las aguas de la Reserva del Cabo de San Antonio.

Dentón de las aguas de la Reserva del Cabo de San Antonio.

ya que de ordinario sólo los veo en las pescaderías sobre un lecho de hielo.

Termino este breve recorrido con otra de las imágenes que he capturado esta semana, transcurrida sin pena… pero con glorias. Es una más de mi montaña mítica,  alzándose sobre la playa de Jávea.

El Montgó presidiendo la playa del Arenal. Jávea. Foto R.Puig

El Montgó presidiendo la playa del Arenal. Jávea. Foto R.Puig

————————————————————

Nota bene:  El verso de Francisco Brines que preside esta crónica procede de La última costa (1995), en concreto de su poesía “Los espacios de la infancia”.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 91 seguidores