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Luis Ccosi Salas, el dibujante de Machu Picchu

22 febrero, 2015
Machu Picchu Foto de Manuel Scollo

Machu Picchu Foto de Manuel Scollo

Para el Dr. Ernesto Ávila, eminente cardiólogo del Cusco

Mis visitas a las librerías de segunda mano de Gotemburgo me permiten de vez en cuando conseguir por precios módicos libros amables. A menudo son libros que traen recuerdos o, por añadidura, suscitan mi admiración.

Este es el caso de Machu Picchu de Hermann Buse de la Guerra (Lima, 1920 – Lima, 1981) que adquirí en perfecto estado por el equivalente de cinco euros. Me dirán que exagero, pero volví a casa como un niño con zapatos nuevos.

Viví en el Perú en mis años mozos y lo siento como mi segunda patria.  Así que, cuando te has identificado con sus gentes y el país durante años, hablas la lengua y hasta lograste manejarte con el quechua, y tienes allá un montón de amigos, entonces, seguro que entienden que me alegre mucho el simple hecho de encontrar tan lejos este hermoso libro, que describe e ilustra un lugar tan excepcional como Machu Picchu, donde estuve cuando no había casi turistas y volví por segunda vez en el año 2009.

Hermann Buse fue un escritor, periodista, profesor y catedrático peruano. Dentro de su vasta producción bibliográfica abarcó diversos temas referentes a la arqueología, la historia, el mar y la geografía del Perú. Fue también Presidente del Patronato Nacional de Arqueología del Perú.

La edición que tengo entre las manos es la tercera (Lima, Studium, 1978) de su obra, publicada por primera vez en 1961 (Lima, Nueva Crónia), ilustrada con 20 dibujos magníficos de Luis Ccosi Salas y soberbias fotos de Manuel Scollo .

Machu Picchu por H.Buse de la Guerra

Machu Picchu por H.Buse de la Guerra

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Los dibujos de Luis Ccosi Salas

Luis Ccosi Salas (Puno 1910 – Lima 2003) fue un consumado escultor y virtuoso dibujante que entre los años 1940 y 1947 colaboró estrechamente con Julio César Tello (Huarochirí 1880 – Lima 1947),  médico y antropólogo, considerado el padre de la arqueología peruana. Descubrió las culturas Chavín y Paracas e impulsó y creó el Museo de Arqueología Peruana en Pueblo Libre, Lima. De él aprendió Luis Ccosi el amor por las culturas del antiguo Perú. La minuciosa maqueta de Machu Picchu que se exhibe en aquel Museo, en la Sala Tahuantinsuyo, es obra de nuestro dibujante y escultor.

Machu  Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

Machu Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

Es difícil que yo pueda comentar los dibujos de Ccosi mejor que el autor del libro, del que he extraído algunos textos.

Y qué mejor que alguna foto de Manuel Scollo para completar la glosa.  Por desgracia no he encontrado datos biográficos de este fotógrafo, salvo, curiosamente, la mención de una  “Exposición de Arquitectura Peruana antigua y moderna” organizada en el Museo de Bellas Artes de Gotemburgo en agosto-septiembre de 1950 por el diplomático peruano Raúl M. Pereira, con la cooperación además, del Museo Etnográfico de Gotemburgo. La  exposición se basaba  principalmente en ampliaciones de fotografías artísticas del Manuel Scollo y  las obras de arte peruano antiguo del Museo Etnográfico.  La muestra, de la que se imprimió un catálogo,  viajó al Museo de Norrköping, donde estuvo abierta de diciembre de 1950 a enero de 1951.

Para más detalles al respecto cfr.: Instituto Ibero-americano de la Escuela de Altos Estudios Mercantiles de Gotemburgo,  Informes Anuales de 1939 a 1964 Göteborgs Universitet 2005 (página 69)

 http://www.utbildning.gu.se/digitalAssets/861/861604_informe_anual_1939-1964.pdf

Machu  Picchu. Foto de Manuel Scollo

Machu Picchu. Foto de Manuel Scollo

El río Urubamba y Machu Picchu

Es, pues, un río extraordinario, como corriente de  agua y como quebrada, como potencia hidráulica y como  paisaje. Y, además, en lo que atañe al hombre, un río célebre porque en lo alto de los cerros que lo marginan hay pruebas sorprendentes de civilización, testimonios de  construcciones triunfales como no hay en otro lugar deI mundo. Una serie interminable casi desde las nacientes.  Allí, perdida en un estribo inaccesible, con abismos a un lado y otro y el río abajo; enroscado, bramador como en ninguna parte de su trayecto, entre una cumbre maciza, ancha, y una aguja que se eleva a los cielos; unas veces envuelta en vapor, otras bajo cielo limpio, azul, y toda ella invadida par la violencia de una lujuriante vegetación, se entrega  a los ojos absortos, sobre el telón lejano de los cerros inmensos, la ciudad única, que llaman Machu Picchu. (H. Buse, pág. 37)

Machu Picchu. Dibujo de  Luis Ccosi Salas

Machu Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

Equilibrada entre dos inmensidades…

…ciudadela vertical, religiosa y profana, escalonada, pétrea y florida, militar, monástica y labriega, decorativa y escueta, colgada sobre abismos profundos y anhelantemente abierta hacia los más altos abismos del cielo, titánica obra de seres pequeñitos y humildes, suma expresión de fortaleza lograda por la cooperación de pacientes debilidades incansables, vertical todo el tiempo, siempre subiendo, siempre bajando, tanto en sus interminables escalinatas, como en sus caídas de agua y en sus andenerías; equilibrada entre dos inmensidades, es a la vez tierna y hierática y con ternura y con hermético ademán representa una profunda actitud humana de todos los tiempos y todas lás épocas auténticas, mediante un gesto íntimamente propio de esta tierra y de este pueblo

(cita de Federico Costa y Laurent. en H. Buse pág.214)

Machu Picchu. Dibujo reconstrucción de Luis Ccosi Salas

Machu Picchu. Dibujo reconstrucción del área de Los Morteros. Luis Ccosi Salas

En la cumbre del Huayna Picchu

Así, pues, la cumbre es un lugar de privilegio para repasar y recordar; y también para medir, en definitiva, con medida de admiración, la grandeza de la obra humana. Las montañas inmensas, el río, los precipicios, el cielo alto ora limpísimo, ora abarrotado de vapores, el manto de selva, el viento que azota duro, la lluvia tenaz que levanta una música monocorde de las copas de los árboles, estas cosas grandes del mundo y otras que se pierden en la lejanía, contribuyen a la medida justa de la obra del hombre.

Huayna Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

Huayna Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

Al construir la ciudad, no deshizo el hombre la unidad cósmica que reina en este pedazo de piedra. El mundo, que aquí es soberbio, lo desafió, y el respondió al reto, igualándolo. Hizo algo digno de las montañas, del río, de los precipicios. Y contagiado de la perennidad de las obras del Creador, levantó una ciudad que quiere ser eterna.  (H. Buse, pág. 170)

Machu  Picchu. Dibujo de  Luis Ccosi Salas

Machu Picchu. Dibujo de Luis Ccosi Salas

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Bastantes años más tarde, Machu Picchu se veía así cuando lo visitamos en familia en agosto del 2009…

Machu Picchu y el Huayna Picchu. 2009. Foto M..Puig

Machu Picchu y el Huayna Picchu. 2009. Foto Magnus Puig

Machu Picchu. Andenerías hacia el abismo. Foto Magnus Puig

Machu Picchu. Andenerías hacia el abismo. Foto Magnus Puig

El grupo de los Morteros con el Huayna Picchu al fondo. 2009. Foto M.Puig

El grupo de los Morteros con el Huayna Picchu al fondo. 2009. Foto Magnus Puig

Breverías erasmianas (XVII): “Sponde, noxa praesto est”

15 febrero, 2015
Las ruinas del templo de Delfos. Encyclopedia Britannica

Las ruinas del templo de Delfos. Encyclopedia Britannica

Europa vive tiempos de estrechura, para unos más que otros, y hay agudos debates entre perdonadores y acreedores. Muchas firmas importantes y voces destacadas se suman con sus opiniones en un sentido u otro a la discusión sobre la deuda griega.

Como de este vórtice de razones y sinrazones emergen oráculos y dictámenes para todos los gustos y la sabiduría helénica está en juego, me he acordado de que tenía en cartera traer a esta página el tercero de los oráculos de la sibila délfica.

Ya hemos glosado en este blog los comentarios latinos de Erasmo a los otros dos adagios-consejo griegos que estaban grabados en las columnas del templo de Apolo en Delfos.  El Nosce te ipsum y el Ne quid nimis se completaban con este explícito Sponde, noxa praesto est. Dicen los historiadores que el conjunto de los tres quería compendiar de algún modo lo mejor de la sabiduría de los antiguos griegos.

Resulta una ironía cruel de la historia contemporánea que sea la transgresión de estos tres consejos de la sapiencia helena lo que, en cierto modo, reprochan los otros estados europeos a los gobiernos y a la sociedad de Grecia (aunque no falten quienes piensan que la responsabilidad está bastante repartida) y que, en caso de haber escuchado los oráculos délficos, no se estaría en el estrecho callejón del que tan arduo es ahora salir.

Timeo danaos et dona ferentes. Foto Efe

Timeo danaos et dona ferentes. Foto Efe

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Pero volvamos a lo que íbamos, que era a comentar la glosa de Erasmo

Avala, y tu ruina está lista

Adagio I, vi, 97

De nuevo estamos ante un comentario pura y prudentemente filológico. De hecho Erasmo  no era dado ni a prestar ni a endeudarse. Pero lo que sí es cierto es que su libertad de pensamiento le llevó a avalar a intelectuales de la época perseguidos por inquisidores de toda laya, lo que aumentaba los riesgos de tener que pagar en carne propia. Por desgracia su apoyo no pudo salvar a algunos de ellos de la muerte o de la pena y, a él, sus osadías le obligaron a cambiar de domicilio más de una vez.

En su glosa sólo refleja las acepciones de este adagio en cinco pensadores griegos (Sócrates, Platón, Quilón, Homero y Plutarco) y en dos romanos (Plinio el Viejo y Ausonio):

ἐγγύα πάρα δ᾽ ἄτα  o sea “avala, y la ruina está lista”. Según Sócrates, como atestigua Platón, este adagio es el tercero de una misma línea de pensamiento. Quien se hace garante de otro promete algo que no está en su mano garantizar, es decir la honestidad de alguien. Sócrates atribuye el primero de ellos a Apolo y piensa que los otros dos fueron agregados por los mortales.

Plinio, que atribuye todos ellos por igual a Quilón, considera que han ser tratados como oráculos, afirmando que “los mortales han asociado a Quilón el Lacedemonio con el oráculo, ya que grabó los tres preceptos con letras de oro en Delfos, a saber: que cada cual debe conocerse a sí mismo, que no se debe desear nada en exceso, y que la miseria es la compañera de cama de la deuda y el litigio”. Plinio ha explicado el significado de “avalar”. Damos una garantía en nombre de alguien que pide prestado dinero y sucede que, a menudo, es el garante quien se ve obligado a devolver el préstamo en efectivo. También garantizamos a los jueces que el reo se presentará, pero, si este les deja plantados, son los que le han avalado quienes sufren el castigo.

Este dicho también se le atribuye a Homero, que tiene la siguiente línea en el octavo libro de la Odisea: ‘Las promesas de hombres indignos no tienen valor’.

Y en el “Banquete de Platón” de Plutarco es Quersias quien extrae el adagio de la fábula homérica sobre la diosa Ate, que por haber incitado a Júpiter a hacerse garante del nacimiento de Hércules, fue arrojada por el dios a la tierra. Plutarco cita y alaba estos tres apotegmas en su ensayo “Sobre la locuacidad sin sentido”.

(NB: Versión latina de los Adagios aquí utilizada: Les Adages d’Érasme, Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pp. 521-522, la traducción es mía)

En efecto, Plutarco en su pequeño tratado “De la charlatanería” recuerda que los tres adagios atribuidos a la Sibila de Delfos estaban grabados sobre las piedras del templo de Apolo, por ser “simples y cargados de sentido y esconder gran profundidad bajo una fórmula lapidaria” (Moralia, De garrulitate).

ἐγγύα πάρα δ᾽ ἄτα

ἐγγύα πάρα δ᾽ ἄτα

Del poder y de la guerra…

Ya que estamos con el oráculo de Delfos, no puedo menos de recordar uno de los ambiguo pronósticos de la Pitia. Según cuentan Herodoto y Cicerón,  a la pregunta de Creso (rey de Lidia en el siglo VI a. C.) que quería saber si tendría éxito invadiendo Persia, la Sibila respondió de la siguiente forma:

Creso, si cruzas el río Halys destruirás un gran imperio

Ni corto ni perezoso, el último rey de Lidia invadió Persia.  Pero, contra lo que había creído, el imperio destruido no fue el de sus enemigos, sino el suyo propio.

Sibila Delphica. Miguel Ángel. Capilla Sixtina. Wikipedia

Sibila Delphica. Miguel Ángel. Capilla Sixtina. Wikipedia

No sé si será cierto que Vladimir Putin consulta pitonisas, ni tengo idea de lo que estas podrían haberle respondido antes de proceder a la invasión de Ucrania. Tampoco sé si, como se comenta, le guía el propósito de medirse con la Unión Europea y de recrear el esplendor imperial ruso.

Lo que sí enseña la historia de los viejos imperios es que la Sibila puede jugar malas pasadas.

Restos del poder. Fuente Risk.net

Restos del poder. Fuente Risk.net

Fisionomías (XVI): Los dientes y la representación del mal en la obra de Miguel Ángel. Un estudio revelador del Profesor Marco Bussagli

8 febrero, 2015
Portada del libro del Profesor Marco Bussagli

Portada del libro del Profesor Marco Bussagli

A mediados de noviembre, mientras tomaba un café en la cantina de la Stadsbibliotek de Gotemburgo, hojeando Le Monde me topé con el nombre de Marco Bussagli, mi profesor y amigo durante mi año de estudios de Arte en Italia.

La crónica del corresponsal de Le Monde en Roma, Philippe Ridet, comenzaba así:

Marco Bussagli, historiador y profesor de Anatomía Artística de la Academia de Bellas Artes de Roma, contaba y recontaba en vano, no había lugar para la duda. Encaramado, un día de diciembre de 1996, sobre el andamiaje que ceñía la pared del Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, entonces en plena restauración, ha visto que varios personajes presentaban una dentadura particular. En lugar de cuatro incisivos como todo el mundo, tenían cinco. Una anomalía que los odontólogos llaman “mesiodens”, o sea un diente suplementario entre los dos incisivos maxilares centrales

(NB: Nadie se había puesto a pensar sobre este fenómeno, hasta que Maurizio Rossi le hizo notar en 1986 el diente supernumerario de uno de los diablos del Juicio Final, al que el restaurador de la Sixtina no dio particular importancia, pero que desde aquel momento intrigó a Marco Bussagli y le condujo a seguir tirando del hilo. Aunque ya agradeció anteriormente en un artículo de marzo del 2005 la observación de Rossi,  lo hace de nuevo en las páginas 122 y 123 de su libro)

Continúa la reseña de Le Monde:

Han pasado más de veinte años desde este descubrimiento sorprendente. Veinte años para preguntarse por qué Ludovico Buonarroti Simoni (1475-1564) llamado Michelangelo había decidido añadir un diente a algunos de sus retratos. La aparición en octubre del libro de Marco Bussagli representa a la vez la suma de sus reflexiones y el desenlace de su investigación

(Bussagli, Marco, I denti di Michelangelo, Milano, Ed. Medusa, 2014, 175 páginas, de las que 28 están dedicadas a utilísimas notas y valiosa bibliografía, ISBN 978-88-7698-312-2)

A mí me faltó tiempo para conseguir el libro vía internet y leerlo con detenimiento y admiración.

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I denti di Michelangelo o la polisemia de un rasgo anatómico

Sibila de Delfos Capilla Sixtina. Detalle del mesiodiente

Sibila de Delfos Capilla Sixtina. Detalle del “mesiodens”

Tras haberlo leído dos veces y  a pesar de su dimensión reducida este ensayo se da a la fuga por todos lados; son muchas las derivaciones y las pistas que abre al  estudio de la personalidad, las preocupaciones, el pensamiento y el itinerario atormentado, pasional, sensual y espiritual de Miguel Ángel, como hombre y como artista, como pintor, como escultor, como poeta, como esteta, como amante secreto o platónico;  a su conciencia cristiana, su sentimiento de culpa, sus creencias, sus oscilaciones entre la desesperación de la predestinación y la esperanza de la gracia; a sus preferencias teológicas, sus veneraciones, sus desilusiones.

Ya tenía yo un poco olvidada la  larga vida y la extensa obra de Miguel Ángel que fueron como un vórtice que absorbía y reflejaba su compleja y turbulenta época. Bien lo resume Marco Bussagli al estudiar la aparición del quinto incisivo en una larga serie de fisionomías de las obras del genio toscano, recorriendo las más de cinco décadas que nos llevan desde el Cristo muerto de la Pietà del Vaticano, esculpido cuando era veinteañero (1497-1499), hasta la Crucifixión de San Pedro de la Capilla Paolina de Roma, que acabó a los 75 años (1545-1550).

Bussagli analiza sistemáticamente la nada casual presencia del mesiodens en frescos y dibujos de Miguel Ángel, así como en la Pietà del Vaticano, poniéndola en relación con las diversas circunstancias de la vida del artista y demostrando, mediante la comparación con otros arcos dentarios normales que aparecen en su obra, su intencionalidad y su polisemia. Para ello aborda las posibles concepciones filosóficas, médico-anatómicas,  gráficas y teológicas que motivaron su inserción del quinto incisivo en toda una serie de creaciones entre 1499 y 1550.

El libro parte de una premisa, la de que Miguel Ángel ocultó esta decisión iconográfica, y abre así un fascinante campo de investigación, desgranado en cinco temas.

Vesalius. De Humani Corporis Fabrica. 1543. Portada

Vesalius. De Humani Corporis Fabrica. 1543. Portada

I       La cuestión anatómica y  la correspondencia entre la idea de belleza y la de la simetría de las estructuras del cuerpo humano, en Vitruvio y Leon Battista Alberti o en la “fabrica” de Vesalio (De Humani Corporis Fabrica), y las relaciones de Miguel Ángel con médicos anatomistas de la época que señalaron la anomalía del quinto incisivo, como Realdo Colombo (De Re Anatomica) de quien fue amigo, o su conocimiento de los escritos del cirujano Michele Savonarola (Practica Major), tío de Gerolamo Savonarola, el famoso predicador, teólogo y líder toscano, a quien admiró y conoció el artista.  Es significativo que en las portadas de los tratados de Vesalio y de Colombo aparezca Miguel Ángel participando en una disección. De ello se deriva el conocimiento que ciertamente tuvo el artista de la anomalía odontológica del mesiodens.

Realdo Colombo De Re Anatomica 1559. Portada

Realdo Colombo. De Re Anatomica 1559. Portada

II     El tratamiento iconográfico del quinto incisivo desde los primeros dibujos de Miguel Ángel como metáfora del mal y del pecado. Bussagli rastrea sus fuentes literarias (Dante Alighieri) y gráficas (Andrea di Buonaioto), conocidas del artista desde joven, que probablemente explican su empleo de las anomalías de los dientes como figuración o signo del mal en sus varias modalidades.

Personje con mesiodiente. Escena de la serpiente de bronce. Capilla Sixtina.

Personje con mesiodiente. Escena de la serpiente de bronce. Capilla Sixtina.

III     La abundante presencia en la Bóveda de la Sixtina (1508-1512) de personajes de la historia de la humanidad antes de Cristo con el quinto incisivo como señal de que, al no haberles alcanzado la redención, vivieron ante gratiam y estaban irremediablemente marcados por el pecado original.

En este capítulo van desfilando varios personajes de la Biblia o del paganismo con la anomalía en la boca. Quienes, por el contrario, representan anticipadamente la historia sub gratia muestran una dentadura armónica

Sibila de Delfos Capilla Sixtina.

Sibila de Delfos y el mesiodens. Capilla Sixtina.

Es un elemento más del ambicioso despliegue de Miguel Ángel que, como es sabido, estructuró los frescos de la bóveda  de toda la Capilla Sixtina siguiendo la división de la historia de la humanidad en tres grandes etapas de Gioachinno da Fiore (1130-1202). Miguel Ángel  se había familiarizado con esa concepción, muy popular en la teología medieval,  a partir de varias fuentes que recuerda Bussagli, como la obra de Dante  (que tanto influyó en sus Rimas y en diversos motivos de su obra), las predicaciones de Girolamo Savonarola  en Florencia, o sus intercambios con Egidio da Viterbo en Roma. La bóveda de la Sixtina las recorre todas, desde el Génesis a la acción salvífica de Cristo y el Juicio Final.

El Juicio Final. Miguel Angel. Capilla Sixtina

El Juicio Final. Miguel Ángel. Capilla Sixtina (1537-1541)

IV      El quinto incisivo en la pared del Juicio Final (1537-1541) es quizás el que mejor resume la pasión teológica, y el estado de contrición y angustia existencial de Miguel Ángel. A este respecto, el libro no olvida que en las intensas Rimas de Miguel Ángel se detectan alusiones al simbolismo de los dientes en la Divina Comedia y en la Biblia. Y es en los frescos del Juicio Final de la Sixtina donde puede decirse que culmina este proceso de alusiones iconográficas al mal original simbolizado por el mesiodens, que se repiten en condenados, esqueletos y diablos.

Craneo con quinto incisivo. Juicio Final. Ilustración M.Bussagli

Craneo con quinto incisivo. Juicio Final. Ilustración M.Bussagli

Ha hecho falta un trabajo de veinte años de paciente investigación de Marco Bussagli para catalogarlos e interpretarlos a la luz del pensamiento del debate sobre la predestinación, que fue piedra de escándalo y conflicto en las pugnas teológicas de la época y una de las causas del cisma protestante. Hoy nos resulta difícil comprender que se muriese por ello y que el ponerse de un lado o del otro implicase a menudo graves riesgos.

Los condenados de la barca de Caronte. Juicio Final

Los condenados de la barca de Caronte. Juicio Final

No puedo resumir aquí el recorrido que hace el autor del libro por las principales polémicas religiosas de la época y por los autores antiguos y contemporáneos que servían para fundar o impugnar las varias concepciones al respecto (San Pablo, Pelagio, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Dante, Lutero, Erasmo, Juan de Valdés, el Círculo de Viterbo y Vittoria Colonna, Calvino, Gaspar Contarini, el autor del “Beneficio de Cristo”,  Reginal Pole, Paulo III, Paulo IV, etc.).

Lateral izquierdo de los condenados del Juicio Final

Lateral izquierdo de los condenados del Juicio Final

Como bien recuerda Bussagli en su análisis, Miguel Ángel no sólo veneraba con amor platónico y admiración intelectual a la patrocinadora del Círculo de Viterbo, Vittoria Colonna (1492-1547), sino que comulgaba con las ideas de reforma conciliante de sus integrantes, que serían, a la conclusión del Concilio de Trento (1545-1563), declaradas heréticas.

Vittoria Colonna. Marquesa de Pescara (1492-1547)

Vittoria Colonna. Marquesa de Pescara (1492-1547)

Bussagli no zanja la cuestión, pero piensa que Miguel Ángel usó el mesiodens como signo de distinción entre condenados y bienaventurados, pronunciándose simbólicamente por las ideas del Círculo de Viterbo. No en vano es un Cristo temible quien envía a los infiernos a los condenados, con un gesto que ya en la época escandalizó por su aire inmisericorde.  No era prudente decantarse por la idea de la predestinación (el servo arbitrio) cuando ya empezaban a arrojarse  acusaciones de heterodoxia contra las posiciones luteranas.

Miguel Angel. Juicio universal. El antro diabolico

Miguel Ángel. Juicio universal. El antro diabólico

El artista, prudentemente, ni siquiera a los discípulos más cercanos les reveló ese signo esparcido por las paredes de la Sixtina.  Tan es así, que, como señala Bussagli,  la enorme copia del Juicio Final de Marcello Venusti (bien cercano a Miguel Ángel),  realizada en 1548, ignora los numerosos dientes anómalos, cuya presencia corrige sistemáticamente.

V      El mesiodens del Cristo de la Pietà del Vaticano (1498-1499) y la cuestión del pecado original y su redención por la muerte del Hijo de Dios. El espectacular descubrimiento de Marco Bussagli del quinto incisivo en el Cristo de esta escultura juvenil de Miguel Ángel (tenía veinticuatro años cuando la realizó) y su luminoso análisis forman el ápice de esta magnífico estudio del profesor de la Academia de Bellas Artes de Roma, que demuestra que el pensamiento y las preocupaciones teológicas que mueven la iconografía religiosa del maestro toscano no son cosa de su vejez, como se ha estado diciendo, sino que parten de vivencias y reflexiones muy tempranas.

Pietà de Miguel Àngel.San Pedro. Roma. Foto R.Puig

Pietà de Miguel Àngel.San Pedro. Roma. Foto R.Puig

En este capítulo explica detenidamente cómo Miguel Ángel empezó a esculpir desde su adolescencia en el Jardín de San Marcos de Florencia, inspirado por la notable colección de esculturas antiguas que los Medici habían reunido allí, y como por entonces pudo acceder al Libreto de la Doctrina Cristiana, manual muy popular escrito por San Antonino (1389-1459) que había sido prior del convento de San Marcos, en el cual la importancia del cuerpo de Cristo que asume los pecados del mundo es un aspecto cardinal. También conoció las enseñanzas de Savonarola y probablemente pudo ver la edición de su Predica dell’arte del ben morire (1495) que se abre con una xilografía que Bussagli reproduce, en la que el diente del mal truena en el centro de la arcada dentaria del demonio.

Practica dell arte del bene morire

Portada del sermón de la Practica dell arte del bene morire de Girolamo Savonarola. Detalle

Así pues:

Miguel Ángel pudo tener modo de ver un ejemplo de mesiodens real en el círculo de sus conocidos, pero lo que seguramente orientó su elección fue la tradición iconográfica florentina y la predicación apasionada de Girolamo Savonarola, la cual, como ya hemos dicho, se alimentaba de las creencias populares que identificaban el pecado con la enfermedad y la deformidad, como signos de la ausencia de la Gracia divina

Quinto incisivo del Cristo muerto de la Pietà del Vaticano

Quinto incisivo del Cristo muerto de la Pietà del Vaticano. Foto M.Falciani. Fabbrica di San Pietro

De forma críptica, el quinto incisivo del Cristo en brazos de la Virgen de la Pietà del Vaticano proclama que con su muerte carga en sí mismo todos los pecados de la humanidad y su sangre libera a los hombres de la culpa original (“qui tollis peccata mundi…”).

VI     El Profesor Bussagli resume por último la evolución de las preocupaciones y de la religiosidad de Miguel Ángel entre Florencia y Roma y el recorrido “de diente en diente” de su libro:

Como se ve, la religiosidad de Miguel Ángel aparece atormentada y compleja, pero en todo caso cimentada en una inmensa cultura. El gran Buonarroti supo extraer de dentro de su propio lenguaje figurativo soluciones maravillosas y de una gran eficacia comunicativa, a condición de que se tenga la paciencia de buscarlas. Un ejemplo entre tantos es el de su autorretrato en la piel de San Bartolomé que, como la cuestión del quinto incisivo, ha permanecido oculta por siglos, dado que había escapado a gran parte de colegas, alumnos y estudiosos que han trabajado en la exégesis de las obras maestras miguelangelescas

La profundidad del pensamiento del genio toscano no es reducible a la pura ilustración del dictado teológico de otros (por muy elevado que sea) ni a la mera investigación estética. Su contribución activa, eficaz y competente que trasforma su obras en verdaderos tratados teológicos originales, en los cuales el texto escrito es reemplazado por la invención figurativa que conjuga pensamiento y belleza

El uso del mesiodens por parte del gran artista responde a la incoercible exigencia interior de Buonarroti de medirse con los grandes temas de la salvación y del pecado que han atormentado su extraordinaria existencia durante toda la vida

En definitiva el análisis de Marco Bussagli abre nuevas vías de investigación en el campo de lo que denomina la “fisiología del alma” y demuestra de nuevo su gran competencia en materia de Historia del Arte, de Iconología y de Historia de la Iglesia y de la Teología en Europa.

A título personal…

El libro de Marco Bussagli no quiere cerrar las abundantes pistas de estudio que descubre sino que invita a seguirlas. De hecho es como si nos revelase la punta visible de un iceberg en el estudio de Miguel Ángel cuando parecía que todo estaba dicho.

Así que, a partir de lo que este libro suscita, me arriesgo (seguramente sin decir nada nuevo) a apuntar algunas reflexiones de interpretación literaria y de especulación sobre las emociones de Miguel Ángel por la época de ejecución del inmenso fresco del Juicio Final.

Para ello, a las citas que de las Rimas hace Marco Bussagli  me permito yo añadir aquí las alusiones al pecado, no en general, sino al misterioso pecado propio, cuya conciencia agobia a Miguel Ángel y del que se siente incapaz de liberarse y, por el cual teme, ser condenado.

Extraigo de un estudio de Umberto Maria Milizia sobre los sonetos de Miguel Ángel (digilander.libero.it/baraballo/umilizia/SONETTI.doc) las alusiones, en algunas de las rimas (números 293, 301 y 207 de la edición de Girardi) escritas en sus vejez por el artista (entre 1555 y 1560), a lo que llama el triste hábito, forma críptica de aludir muy probablemente a su homosexualidad, entonces condenada por la teología católica y penada severamente (Savonarola condenaba la sodomía que, según él, proliferaba en la Florencia licenciosa anatematizada en sus sermones).

De hecho Milizia dice en su estudio que “propende a creer que el poeta se refiera a un modo de ser suyo y particular, vista la frecuencia con la que esta terminología aparece en su cancionero”

Carico d’anni e di peccati pieno,

E col trist’uso radicato e forte,

Vicin mi veggio a l’una e l’altra morte,

E parte ‘l cor nutrisco di veleno.

Né proprie forze ho, c’al bisogno sièno

Per cangiar vita, amor, costume o sorte (…)

Cargado de años y de pecados lleno

Y con el triste hábito arraigado y fuerte

Cerca me veo de esta y la otra muerte,

Empero el corazón alimento de veneno.

Ni fuerzas propias tengo, que tu ayuda requiero

Para cambiar vida, amor, costumbre o suerte (…)

———–

(…) Se ‘l tuo di te cortese e caro dono

Non fussi, della vita che farei?

Del mie tristo uso e dagli esempli rei,

Fra le tenebre folte, dov’i’ sono (…)

(…) Si de ti tu cortés y don querido

No hubiese ¿qué haría de la vida?

De mi triste hábito y de los ejemplos reo,

En las tinieblas densas, donde yo me encuentro (…)

Jubilo homoerotico entre los salvados. Juicio Final. Miguel Angel

Júbilo homoerótico entre los salvados. Juicio Final. Miguel Ángel

Se lungo spazio del trist’uso e folle

Più temp’il suo contrario a purgar chiede,

La morte già vicina nol concede,

Né freno il mal voler da quel ch’e’ volle (…)

Si al largo espacio del triste y loco hábito

Más tiempo para purgarlo su contrario exige,

No lo concede la muerte ya vecina,

Ni freno quiere el mal de quien lo quiere (…)

(La traducción y la negrita son míos)

A este propósito, subrayaré que, del mismo modo que no reveló a nadie la presencia del diente de la predestinación, ni su autorretrato sobre el pellejo de San Bartolomé, tampoco Miguel Ángel justificó ante nadie las manifestaciones de homoerotismo dentro del grupo de los salvados del Juicio Final.

A mi modo de ver es un ejemplo del orgullo moral a contracorriente de Miguel Ángel, que finalmente, se reivindica a sí mismo y se considera salvado y redimido de todas las diatribas de la teología, de las persecuciones condenatorias, de los anatemas y de las miserias y contradicciones flagrantes que tuvo ocasión de ver en directo durante años en la Roma de los papas del Renacimiento.

Autorretrato de Miguel Angel sobre el pellejo de San Bartolome. Juicio Final

Autorretrato de Miguel Angel sobre el pellejo de San Bartolome. Juicio Final

No sólo ironiza sobre el miserable estado al que le ha reducido el durísimo esfuerzo exigido por el fresco del Juicio Final, que le ha dejado en la sola piel, sino que deja un mensaje para la curia romana de su tiempo con su ostensible hipocresía, puritana hacia fuera y lasciva y libertina hacia dentro,  y lo hace colocando entre los que se salvan a los que la teología moral imperante condenaba como sodomitas.

Parece como si en este grandioso trabajo pictórico de su vejez quisiera resolver simbólicamente el dilema angustioso que a menudo expresó en sus rimas:

Vivo al peccato, a me morendo vivo;

vita già mia non son, ma del peccato;

mie ben dal ciel, mie mal da me m’è dato,

dal mie sciolto voler, di ch’io sono privo.

Serva mie volontà, mortal mie divo

a me s’è fatto. O infelice stato!

a che miseria, a che viver son nato!

Vivo para el pecado, para mí muriendo vivo;

lo mío ya no es vida, que es del pecado;

mi bien viene del cielo, mi mal yo me lo he dado,

por mi libre querer, del que estoy despojado.

Sierva es mi voluntad, mi dios mortal

a mí se ha hecho.  ¡Oh infeliz estado!

¡para qué miseria, para qué vivir soy nacido!

Rima 32 de la edición de Enzo Noè Girardi, Bari, Laterza, 1967 (la traducción es mía)

.

Epílogo

El mesiodens reseñado por Marco Bussagli en el rostro del carcelero de la Crucifixión de San Pedro coincide con el final del trabajo pictórico de Miguel Ángel, a los setenta y cinco años, aunque siguió dibujando y diseñando.

A pesar de su avanzada edad, todavía dedicó los últimos años de su larga vida a su obra arquitectónica y a las que quizás sean sus más emocionantes esculturas.  En una de ellas se retrató como Nicodemo

La Pietà Bandini con Miguel Ángel como Nicodemo. Fuente Wikipedia

La Pietà Bandini con Miguel Ángel como Nicodemo. Fuente Wikipedia

Si tenemos en cuenta que los nicodemitas eran aquellos cristianos que fustigaba Calvino por profesar ideas protestantes sin manifestarlas abiertamente, no es del todo infundado que esta obra tenga también un mensaje oculto y un homenaje críptico a  Vittoria Colonna, fallecida precisamente en el mismo año en que Miguel Ángel acomete este trabajo, y a las ideas de Juan de Valdés que en su círculo se profesaban.

Un año antes de la muerte de la Marquesa de Pescara, el artista le había dedicado una pietà de la que se conserva el dibujo

Pietà para Vittoria Colonna. Miguel Ángel.  1546

Pietà para Vittoria Colonna. Miguel Ángel. 1546. Fuente Wikipedia

De un modo o de otro, Michelangelo Buonarroti, siguió hasta el final dejando en sus obra las propias inquietudes y mensajes, acabando su vida con el cincel en mano, como la había empezado de niño, entre los humildes scalpellini  de Settignano.

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Cronología de la obra de Miguel Ángel.

Una excelente cronología por géneros artísticos e imágenes de todas las obras se puede consultar en http://it.wikipedia.org/wiki/Opere_di_Michelangelo

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Publicaciones del Profesor Marco Bussagli:

En Italia no necesita presentación pero he creído útil presentar un listado (probablemente no exhaustivo) de los libros que, además del que estoy hoy comentando, ha publicado su autor, de muchos de los cuales hay ediciones en otros idiomas (sobre todo en inglés).

Los que están disponibles en español van en rojo y precedidos de un asterisco

1       Por un lado están los textos de Anatomía Artística, materia de la que es docente principal en la Accademia di Belle Arti de Roma:

http://www.accademiabelleartiroma.it/didattica/docenti/elenco-docenti/bussagli.aspx

M.Bussagli, Anatomia Artistica. Manuale di disegno. Il corpo nell’arte. Le ossa e i muscoli. Le proporzioni, Firenze, Giunti, 1996, ristampa 1998, ristampa aggiornata 2001.

M.Bussagli, Il nudo nell’arte. La storia. Temi e soggetti. Bellezza ed erotismo, Firenze, Giunti 1997, 1998.

M.Bussagli, Sotto pelle, Medusa, Milano 2003

M.Bussagli, Il Corpo umano. Anatomia e significati simbolici. Mondadori Electa, Milano 2005.

* El cuerpo humano, Sociedad Editorial Electa España, 2006

2       Las monografías de Historia del Arte y de Iconología:

Marco Bussagli, Antonello da Messina, 2014, formato Kindle (y Giunti Editore)

Marco Bussagli, Il paesaggio, 2014, formato Kindle (y Giunti Editore)

Marco Bussagli, Corso di disegno,  Giunti Editore, 2013

*Marco Bussagli, Miguel Angel, Giunti Editore, 2010

Marco Bussagli, Arte americana 1620-1913, 2007

Marco Bussagli, Antonello da Messina, Giunti Editore,2006

Marco Bussagli, Angeli. Origini, storie e immagini delle creature, 2006

*Ángeles : orígenes, historia e imágenes de las criaturas celestiales, Editorial Everest , 2009

Marco Bussagli, L’uomo nello spazio. L’architettura e il corpo umano,  Medusa Edizioni, 2005

Marco Bussagli, Michelangelo. Il volto nascosto nel «Giudizio». Nuove ipotesi sull’affresco della Cappella Sistina, Medusa Edizioni, 2004

Marco Bussagli, Pittura. Riconoscere gli stili, Giunti Editore, 2004

Marco Bussagli, Capire l’architettura, 2004

*Roma: arte y arquitectura  H.F. Ullmann, 2004

*Marco Bussagli, Atlas ilustrado de la arquitectura, Susaeta, 2002

Fabrizio Pesando e Marco Bussagli, Pompei. La pittura, 2003

Marco Bussagli, Escher, Giunti Editore, 2003

Marco Bussagli, Bernini, Giunti Editore,  2000

Marco Bussagli, La via dell’arte tra Oriente e Occidente, 1998

Marco Bussagli, Bruegel, Giunti Editore, 1998 y 2006

Marco Bussagli, Benozzo Gozzoli,  Giunti Editore,, 1998

Marco Bussagli, Storia degli angeli,  1995

Marco Bussagli, Piero della Francesca, Giunti Editore, 1993

3      De técnicas artísticas

Marco Bussagli, Disegno. Manuale completo, Giunti Editore, 2014

Marco Bussagli, Il disegno, Mondadori Electa, 2011

Marco Bussagli, Acrilico. Manuale completo. Materiali tecniche e realizzazioni, Giunti Editore, 2008

Marco Bussagli,  Tempera. Manuale completo. Materiali metodi realizzazioni, Giunti Editore, 2006

Marco Bussagli, Prospettiva. Manuale completo, Giunti Editore, 2004

Marco Bussagli, Ritratto. Giunti Editore, Manuale, 2004

Marco Bussagli, Fumetto, Mondadori Electa,2003

De cómo hacer de un relato de Albert Camus un western argelino

1 febrero, 2015
Atardecer invernal con puente. Foto R.Puig

Atardecer invernal con puente. Foto R.Puig

Entre sesión y sesión del Festival de Cine de Gotemburgo no me ha quedado mucho tiempo para ultimar alguna de las crónicas que estaba escribiendo para hoy. Así que, tiendo un puente con la del domingo anterior y voy a comentar una buena película del director francés David Oelhoffen que he visto hace dos días.

Se trata de una adaptación muy libre de “L’hôte” (el huésped) uno de los relatos de Albert Camus en L’exile et le Royaume (Gallimard, 1957). Las imágenes son del tráiler que publicita el film.

Sobre las montañas del Atlas. Loin des hommes. David Oelhoffen

Sobre las montañas del Atlas. Loin des hommes. David Oelhoffen

Oelhoffen ha creado un hermoso western. En sus declaraciones durante una presentación anterior en el Festival de Venecia del año pasado  no ocultaba que esto es lo que quiso hacer desde que leyó el texto. De modo que su adaptación narra dos días en la vida de un pacífico maestro rural argelino, a quien un acontecimiento imprevisto convierte en cowboy noble y arriesgado, con todos los ingredientes del género, en el marco deslumbrante y hosco de las altas mesetas norteafricanas. Una espiral de violencia, el enfrentamiento entre códigos morales diferentes, persecuciones,  emboscadas sanguinarias y dos actores bien compenetrados y excelentes en su papel, sin que falte el elemento imprevisto de la benevolencia femenina con la aparición fugaz de una madame del desierto (Ángela Molina).

Es el año 1954, la guerra de Argelia está comenzando.  Daru (Viggo Mortensen ), que, siempre según el film, había sido comandante del ejército francés libre durante la II Guerra Mundial,  trabaja como maestro en un pueblo perdido del altiplano del Atlas. Nacido en Argelia, se presenta (guiño del realizador  a la biografía de Camus) como hijo de emigrantes españoles que vinieron a cosechar esparto para los hacendados franceses. Daru es por tanto argelino,  pero los árabes lo miran como a un colono francés y los franceses como si fuese árabe.

Viggo Mortensen en Loin des hommes de David  Oelhoffen

Viggo Mortensen en Loin des hommes de David Oelhoffen

El alguacil de la zona le pone en un grave aprieto, al ordenarle que escolte a un prisionero, Mohamed (Reda Kateb), acusado del asesinato de su primo, hasta el juzgado de Tinguit,  a veinte kilómetros de la escuela.

Reda Kateb en Loin des hommes de David  Oelhoffen

Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

La orden le repugna y el maestro se ve atrapado en un dilema moral y en una arriesgada peripecia.

Viggo  Mortensen y Reda Kateb  en Loin des hommes de David Oelhoffen

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

No obstante,  de la convivencia con el prisionero nace progresivamente un vínculo de solidaridad y comprensión, reforzado tanto por la amenaza de quienes quieren vengar el asesinato como por los combates entre guerrilleros y soldados franceses en los que se ven involucrados.

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

Daru y Mohamed se ven forzados a una dura travesía  por las peligrosas montañas del Atlas en invierno.

…….

Quienes hayan leído el austero texto de Albert Camus comprenderán que el film está adobado con abundantes añadidos, para transformarlo en un western argelino.  Sólo una pequeña parte corresponde al original.

Además, es importante destacar que el prisionero del relato no tiene nombre propio como en la película, sino que es nombrado repetidamente como “el Árabe”; a mi modo de ver para subrayar que ese con quien Daru establece inicialmente una relación de alteridad no  es un individuo concreto, sino el Otro, con quien gradualmente acabará identificándose.

Tras los dos protagonistas, Camus es ambos a la vez.

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David  Oelhoffen

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

A pesar de todo, pienso que el director ha salvado el lazo de unión y de respeto que se va formando entre los dos hombres, que es lo que, a mi juicio, constituye la mitad del núcleo moral en este relato de Camus, un drama que refleja el conflicto de su propia vida de pied noir.

Pero creo que David Oelhoffen no debería haber cedido en el desenlace final a la previsible sensibilidad del público, que suele preferir los happy ends, pues eso amputa la otra mitad que es esencial a la obra que ha inspirado la película.

El verdadero desenlace  del relato de Albert Camus es más consecuente con el absurdo del mundo, de la violencia y de la muerte.

Viggo Mortensen y Reda Kateb  en Loin des hommes de David Oelhoffen

Viggo Mortensen y Reda Kateb en Loin des hommes de David Oelhoffen

Para concluir, he seleccionado un extracto del comienzo de su narración cuando describe la vida de maestro rural de Daru:

Frente a esta miseria, él, que vivía casi como un monje en esta escuela perdida, contento sin embargo de lo poco que tenía y de esta ruda vida, se había sentido un señor entre sus muros de yeso sin enlucir, con su estrecho diván, sus estanterías de madera blanca, su pozo, y las provisiones semanales  de agua y alimentos.  Y, de repente, esta nieve, sin previo aviso y sin el alivio de la lluvia. Así era el país, cruel de vivir, incluso si faltaban los hombres, que, en todo caso, no lo mejoraban nada. Pero es ahí donde Daru había nacido. En cualquier otro lugar se sentía en el exilio

Y otro del final, en su escuela desierta…

…plantado ante la ventana del aula, el maestro miraba, sin verla, la luz que saltaba joven desde las alturas del cielo sobre toda la extensión del altiplano. A su espalda, sobre la pizarra, entre los meandros de los ríos de Francia, discurría, trazada a la tiza por una mano torpe, la inscripción que acababa de leer: “Has entregado a nuestro hermano. Pagarás”. Daru miraba al cielo, la meseta y, más allá, las tierras invisibles que se extendían hasta el mar. En este país que tanto había amado, estaba solo.

(la traducción es mía)

…….

Y a mí, por las calles y los parques de Gotemburgo, ya fuera del cine y de su magia, la noche me saca bruscamente del altiplano argelino…

El árbol, el invierno y la luna. Foto R.Puig

El árbol, el invierno y la luna. Foto R.Puig

Invierno con algo de nieve y muchas películas

24 enero, 2015
Parece que va a nevar. Foto R.Puig

Parece que va a nevar. Foto R.Puig

Hace dos días, la sensación de frío y la visión vespertina de las espesas nubes que se cernían sobre la ciudad, me trajeron a la cabeza una de esas extrañas asociaciones que surgen de no sé qué rincones del cerebro. Me sorprendí tarareando para mis adentros la estrofa de una guaracha que cantaba el Trío Los Panchos (“parece que va a llover / el cielo se está nublando / parece que va a llover / ay mamá, me estoy mojando”), aunque, mientras atravesaba el canal en el barco, se me cruzaban los cables con la guajira “al vaivén de mi carreta”. El resultado decía tal que así:

Parece que va a nevar.

Las nubes se están cargando.

Compadre, están anunciando

que ya entramos en febrero.

Es notorio que cuando se maltrata la música acaba por llover. Pero, como estamos en Gotemburgo, lo que he traído es la nieve.

Y yo con estos pelos. Foto R.Puig

Y yo con estos pelos. Foto R.Puig

Quedaban sólo restos de la tímida nevada del martes. Una capa delgada, indigna de estas latitudes. Para remediarlo, las nubes que la anoche anterior me inspiraron la estrofa de marras han descargado ayer una nevada persistente de generosos copos.

Algo si ha cuajado. F oto R.Puig

Ahora ha cuajado. F oto R.Puig

Así que la ciudad ha recuperado ayer ese aspecto que tanto ha rareado en los últimos inviernos.

Las bicicletas son para el verano. Foto R.Puig

Las bicicletas son para el verano. Foto R.Puig

Por la mañana, cuando los espectadores del Festival Internacional de Cine marchábamos hacia alguna de las veinte salas que durante una semana larga proyectan más de quinientos films, lo hacíamos sobre la pantalla blanca de la nieve.

Veremos si hoy domingo el sol no nos deja las calles de la ciudad hechas un pantano de aguanieve, camuflando esas traicioneras láminas de hielo que pueden llevar a más de uno a las urgencias. Si son las del antiguo hospital Carlanderska esperemos que no se lo haya tragado antes ese socavón que excavadoras y dinamiteros están abriendo, para cimentar su ampliación.

Ampliando. Foto R.Puig

Ampliando. Foto R.Puig

Pero volvamos al festival de cine…

XXXVIII Göteborg Film festival

La sede del XXXVIII Festival de Cine de Gotemburgo. Foto R.Puig

La sede del XXXVIII Festival de Cine de Gotemburgo. Foto R.Puig

El Festival de Cine de Gotemburgo (23 de enero – 3 de febrero) tiene carácter propio. No es un festival glamouroso. La mayoría de los films, documentales y cortometrajes son de los que casi nunca llegan a las salas y multicines comerciales. Por lo general se proyectarán en certámenes o salas de cinéfilos.

Por su historia y por su sede central, situada en la Jarntorget, en el complejo de la Folket Hus de Gotemburgo, este certamen casi cuadragenario tiene un estilo que podríamos decir socialdemócrata, en el sentido sueco de esta palabra.

El “palacio del festival” es modesto, nada que ver con los de Cannes, San Sebastián, Berlín u otros festivales. Hay, sí, una alfombra roja, bastante pisoteada por cierto, pero, justo a su entrada, no falta un puesto ambulante de perritos calientes y un carromato en el que sirven empanadillas unos alegres cocineros chilenos.

Al otro lado de la plaza las figuras de “las cinco continentes”, siguen impasibles en su fuente, mientras el festival ofrece mucho cine comprometido, política y socialmente testimonial proveniente también de las cinco partes del mundo.

Qué tal si nos vamos a la sauna. Foto R.Puig

Qué tal si nos vamos a la sauna. Foto R.Puig

No faltan creaciones de intervención y de investigación social, a menudo realizadas con medios limitados (por ejemplo mediante crowfunding). Una buena parte de los films de la sección Europa, Europa entra dentro del género de denuncia o de exposición crítica de problemas candentes, como son los dedicados a las vicisitudes de inmigrantes y demandantes de asilo que tratan de acceder a Europa por vías de alto riesgo. Lo mismo se puede decir de las películas procedentes de América Latina.

Algunos cineastas sufren persecución en sus países de origen y hay películas que generan amenazas de atentado, como en el caso de Timbuktú que, por tratar de las atrocidades de los islamistas radicales en Mali, ha ocasionado hace unos días la suspensión del certamen de cine Ramadán en Tournai (Bélgica) a causa de una grave amenaza yihadista.

Hay casi veinte sesiones monográficas, entre las que destacan las de las producciones que optan al Dragón al Mejor Film Nórdico, al Dragón al Mejor Documental Nórdico y al Galardón Internacional Ingmar Bergman para el mejor largometraje debutante. El Dragón Honorario Nórdico lo recibe este año Liv Ullmann. Con esta ocasión se estrena en Suecia su última película como directora, Miss Julie, basada en la famosa obra de Strindberg, Froken Julie.

El premio del público a la mejor película lo votaremos los espectadores en un plebiscito vía sms.

El país de la sección Fokus es este año el Japón. Hay como siempre una retrospectiva de Clásicos, con películas restauradas y documentales dedicados a la historia del Cine.  No falta una sección Maestros de directores consagrados y otras de Comedias, Animación, Visionarios, Musicales Juegos y ficciones futuristas

Los habituales del certamen reservan con tiempo. Hay cinéfilos que se toman una semana de vacaciones para darse un atracón. En mi caso veré un racimo de películas, entre las cuales no faltan films peruanos, mejicanos, chilenos, italianos, árabes o africanos, la poesía de alguna obra japonesa o, por supuesto, el último trabajo de Liv Ullmann y el film de Roy Andersson que obtuvo el León de Oro en el Festival de Venecia en 2014, así como alguna vieja joya del cine noruego.

A la página oficial del Festival en su versión inglesa se puede acceder mediante enlace: http://www.giff.se/en

En sueco: http://www.giff.se

Eppur si muovono. Foto R.Puig

Eppur si muovono. Foto R.Puig

Cuando la rutina vuelva a las cerca de veinte salas de Cine que albergan las proyecciones y debates del festival (hay también seminarios y clases magistrales), la nieve quizás se haya derretido, pero adentrados ya en febrero todavía tendremos que salir bien abrigados.

Bien abrigados.  Foto R.Puig

Bien abrigados. Foto R.Puig

Imposible ataraxia

18 enero, 2015
Entrando a puerto.  Foto R.Puig

Entrando a puerto. Foto R.Puig

Para un amigo lejano que también se llama Charlie

Me han dicho que estas páginas aportan un poco de serenidad y alegran algo las horas del domingo. Parece que salvan bien las aguas de algunos océanos, que aterrizan en lugares que, cerrando los ojos, imagino.

De vez en cuando empero de la atalaya caen algunas piedras en sus aguas y los reflejos ya no son tan cristalinos.

¡Qué oscuridades se ciernen cada día sobre este mar que surcamos! ¡qué derramar de sangres! ¡cuántas palabras llueven como balas! ¡cuántas armas se cargan de palabras! ¡qué ciega sinrazón inacabable!

Si  la serenidad existe,

si se puede vivir imperturbable,

no me lo digan hoy.

No me pidan horizontes

imposibles,

no sabría adoptar

la postura del loto.

.

A falta de puertas

que sólo abran al campo,

por ventanas inciertas

desde los altos muros,

como fugas de Bach

quizá lleguen imágenes

 que hagan de estas páginas

obsequios razonables.

……

Faz al mar. Foto R.Puig

Faz al mar. Foto R.Puig

Anteayer hojeaba una antología de poetas latinoamericanos publicada por Penguin en 1971 y, quizás por lo que este comienzo de año nos está deparando, me detuve en el siguiente poema de un excelente poeta argentino que murió hará este año veinticinco años, Edgar Bayley (1919-1990):

la violencia

.

La violencia al sofocar el día

al arrojarte fuera del camino

te hace crecer por dentro un diente helado

violencia reina de una madrugada oscura

olvido entre palabras calcinadas

.

estoy aquí debo comprender

decir correctamente organizar

no ceder posiciones al tumulto

.

debo salir cruzar no detenerme

compartir otra vez una alegría

venida del más alto corazón

entre los hombres

.

debo seguir cavar un nuevo surco

buscar buscar la voz del otro

escuchar extender

la morada y el aire.

The Penguin Book of Latin American Verse, edited by E.Caracciolo-Trejo, Middlesex, 1971, pág.40

 …

¿Podrá el mar lavarnos algún día?

Pescadores de retorno. Foto R.Puig

Pescadores de retorno. Foto R.Puig

Creo que fue durante las vísperas de Reyes, antes de que en este principio de año el corazón de Europa se manchara de sangre. Estuvimos por las alturas del Cabo de San Antonio, nuestra mirada sobrevolando Jávea, y por el mirador de Altea avistando la mágica dentadura surreal de Benidorm, cuando la tarde se marchaba.

Benidorm. Foto R.Puig

Benidorm. Foto R.Puig

Un poema de Luis Cernuda nos ayuda a terminar esta página y quizás disuelva ese nudo que sigue aún en la garganta:

El mar es un olvido,

Una canción, un labio;

El mar es un amante,

Fiel respuesta al deseo.

.

Es como un ruiseñor,

Y sus aguas son plumas,

Impulsos que levantan

A las frías estrellas.

.

Sus caricias son sueños,

Entreabren la muerte,

Son lunas accesibles,

Son la vida más alta.

.

Sobre espaldas oscuras

Las olas van gozando.

Luis Cernuda, Donde habite el olvido (1932-1933)

El mar es un olvido. Foto R.Puig

El mar es un olvido. Foto R.Puig

Je suis Charlie

11 enero, 2015
De la página web de Charlie Hebdo el 8 de enero

De la página web de Charlie Hebdo el 8 de enero

Hace pocos días, de nuevo, la violencia asesina con sus metralletas ha querido acabar con la libertad de expresión de quienes usan la pluma y el humor para ejercer ese derecho a la crítica, a la sátira y a la blasfemia, al pensamiento, a la creación y a la palabra libres, que Europa y la civilización aquí nacida han ido conquistando palmo a palmo a través de autocrítica, sacrificios, coraje, dolor, guerras y muertes. Ha llevado siglos liberarse de la propia barbarie y de inquisiciones ideológicas y religiosas de toda índole y los únicos límites que aceptamos son las leyes que los ciudadanos nos damos en el marco de la democracia. No queremos que ningún inquisidor, ningún profeta iluminado, ningún ayatolá, diciendo defender a Dios, dicte a nuestras sociedades lo que se puede o no decir.

Por eso, en este blog, hoy también soy Charlie.

Loïc Secherersse en Tweeter

Loïc Secherersse en Tweeter

La solidaridad de todos quienes nos identificamos con un estado de libertades, fundado sobre la inmanencia y la laicidad es la única forma de demostrar a los asesinos y aspirantes a asesinos que no pueden dividirnos y vencer, que no van a intimidar con sus anatemas a los ciudadanos y a sus medios de comunicación para que se autocensuren.

David Pope en Tweeter

David Pope en Tweeter

Los asesinos de los trabajadores de Charlie Hebdo han querido emitir con su acto atroz un mensaje de miedo, venganza impía y terror.  ¡Y les hemos entendido! ¡Pero no en el sentido que ellos han querido dar a estas muertes!

Lo que está en juego es el futuro de Europa y el de la libertad, incluida la libertad de religión o de irreligión, de adscripción a una u otra confesión o de agnosticismo, ateísmo, apostasía y también, por supuesto, a eso que el fundamentalismo religioso califica de blasfemia (en realidad, si somos rigurosos, sólo puede ser blasfemo el que cree en aquello contra lo que blasfema).

Hajo de Reijger en Liberation

Hajo de Reijger en Liberation

Uno de los clásicos de la sátira contra los excesos de gobernantes o jerarcas y autoridades religiosas fue Erasmo de Rotterdam. Si han leído el Elogio de la locura o los Coloquios, entenderán porque su vida fue la de un codiciado objetivo de los yihadistas y de los ayatolás del siglo XVI europeo, pues era alguien que entendía y ponía en práctica la libertad de crítica y la fuerza de la irrisión para desenmascarar el fanatismo, el integrismo y la intolerancia de quienes lanzan anatemas y de quienes, amparados por ellos,  matan en nombre de Dios.

En homenaje a quienes por ejercer esa libertad han sido agredidos y asesinados en la redacción de Charlie Hebdo y también de las víctimas que los islamistas fanáticos, por añadidura antisemitas, han ocasionado en Francia en los últimos días, traigo al blog un texto en el que Erasmo rendía un homenaje al hombre y a su destino de paz y de no violencia, en una hermosa descripción del ser humano, ese que los fanáticos quieren abatir, pero que seguirá alzándose una y otra vez frente a la ceguera ideológica y a cualquier oscurantismo religioso.

Plantu en Tweeter

Plantu en Tweeter

Erasmo de Rotterdam: La imagen del hombre

Para empezar, si alguien considera el aspecto y la forma del cuerpo humano, ¿no percibirá enseguida que la naturaleza –o más bien Dios– creó a este animal no para la guerra sino para la amistad, no para la perdición sino para la salvación, no para la agresión sino para la clemencia? Porque a los demás seres vivos los ha dotado individualmente con sus propias armas. La acometividad de los toros la armó con los cuernos, la fiereza de los leones con las garras. Al jabalí lo equipó con dientes letales, al elefante además de la piel y de su mole le defiende la trompa. Ha protegido al cocodrilo con unas escamas parecidas a láminas. A los delfines les ha dado por arma sus  aletas. Al puerco espín lo defendió con espinas, a la raya con aguijones, a los gallos les añadió el espolón. A unos protegió con la envoltura, a otros con el pellejo, a otros con el caparazón. Se ocupó de la seguridad de otros – como las palomas– dándoles agilidad. También los hay a quienes por arma dio el veneno. A todo esto añadió el aspecto horrible y bestial, los ojos amenazadores, la estridencia de la voz. Sembró antagonismos instintivos.

Sólo creó desnudo al hombre, débil, tierno, desarmado, de carne blandísima y cutis delicado. Nada hay en sus miembros que pueda parecer destinado a la lucha y a la violencia. Y no me ocuparé por el momento de cómo los restantes animales nada más nacer se bastan a sí mismos para sobrevivir: sólo el hombre nace en un estado que por mucho tiempo le obliga a depender totalmente de la ayuda ajena. No sabe ni hablar, ni andar, ni buscarse la comida, sólo implorar asistencia berreando, para que de ahí podamos deducir que se trata del único animal nacido exclusivamente para la amistad, que principalmente madura y se refuerza con la ayuda mutua. Por eso la naturaleza ha querido que el hombre reciba el don de la vida no tanto para sí mismo como para orientarlo hacia el amor, para que entienda bien que está destinado a la gratitud y a la amistad.

Es así que no le dio un aspecto feo u horrible como a otros sino dulce, pacífico, marcado con el sello del amor y la ternura. Le dio una mirada afectuosa que refleja los movimientos del alma. Le dio unos brazos capaces de abrazar. Le dio el sentido del beso para que las almas puedan unirse al mismo tiempo que se unen los cuerpos. Sólo a él le acordó la risa, signo de alegría. Sólo a él las lágrimas, símbolo de clemencia y misericordia. ¿No le dio acaso una voz que no amenaza ni es temible sino que, a diferencia de las fieras, es amistosa y agradable?

Satish Acharya en Tweeter

Satish Acharya en Tweeter

No contenta aún con estos dones, la naturaleza reservó al hombre el uso de la palabra y de la razón, atributos que contribuyen sobre todo al establecimiento y al fomento de la benevolencia, de modo que nada entre los hombres se resuelva por la fuerza. Le inculcó el odio a la soledad, el gusto por la compañía. Plantó en lo más profundo de su ser los gérmenes de la bondad. Dispuso que lo que más le conviene sea también lo más grato. Pues ¿hay algo más agradable que un amigo? Y por otra parte ¿hay algo que sea así de necesario? De modo que, aunque se pueda en principio pasar la vida sin relación carnal, sin embargo nada se pueda considerar atractivo sin compañía, salvo por quien se haya deshumanizado del todo y retrocedido al estado de bestia.

Más aún, le añadió el gusto de las disciplinas liberales y la pasión del conocimiento, cualidades que no sólo apartan eficazmente de todo salvajismo al ingenio del ser humano, sino que también son de gran ayuda para conciliar amistades. Ni el parentesco ni la consanguineidad unen a las almas con lazos de amistad tan estrechos y firmes como lo hace el compartir unos estudios honorables. Por añadidura, la naturaleza ha repartido entre los mortales una admirable variedad de cualidades, tanto espirituales como corporales, para que el individuo encuentre en otros individuos algo que amar y reconocer por su excelencia o que desear y abrazar por su utilidad y atractivo.

Por último, depositó en su interior una chispa de espíritu divino para que, aunque no se ofrezca recompensa, a todos agrade hacer el bien por el bien mismo. Porque atender a las necesidades de todos es precisamente lo propio y característico de Dios. Pues si no, ¿qué otra cosa es ese extraordinario placer espiritual que sentimos al saber que alguien se ha salvado por causa nuestra? El mecanismo por el que un favor significativo crea un vínculo es el mismo que hace que un hombre trabe amistad con otro.

De este modo Dios ha puesto al hombre en este mundo como réplica de sí mismo, para que a la manera de una divinidad terrestre vele por la salvación de todos. Hasta los animales mismos lo presienten, pues vemos que no sólo los que son inofensivos sino también las panteras y los leones, e incluso otras bestias más feroces que éstas, buscan la protección del hombre en ocasiones de gran peligro. Aquí está el asilo de todos en las situaciones extremas, aquí el altar sacrosanto de toda la creación, ésta es el áncora de salvación que a nadie falla.

(*) Dulce bellum inexpertis. Adagios del poder y de la guerra y Teoría del adagio. Edición, traducción y notas de Ramón Puig de la Bellacasa, Madrid, Alianza Editorial, El libro de bolsillo, pp. 201-204

Nous sommes tous Charlie Nous sommes tous  Charlie.  Portada de Liberation del 8 de enero.

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