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Pilane 2015. Donde la idea y la calidad de la escultura se hermanan con el paisaje

26 julio, 2015
Cambio de direccion (Moment in motion).  Bronce y acero. Detalle.  Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

Cambio de direccion (Moment in motion). Bronce y acero. Detalle. Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

Quiero compartir de nuevo mi paseo anual entre esculturas y cerca del mar en la Costa Oeste de Suecia.

Aunque la monótona repetición del llamado arte conceptual y los híbridos de un arte pop regurgitado me provoquen decir -pesimista yo- que el mercado del arte ha llevado a la escultura a sus horas más bajas, cada año, cuando vuelvo a Pilane, recupero el optimismo.

Aquí los escultores seleccionan el lugar adecuado para sus obras y las piensan para este rincón de la isla de Tjörn, en la costa del Bohuslän, en estos memorables  espacios luminosos, labrados por los glaciares y habitados desde la Prehistoria.

El Pilane Heritage Museum es fruto del amor a la escultura y a esta región de Peter Lennby, que ha sabido atraer y vincular a escultores, suecos y de otros países europeos, con estas rocas y estas praderas rodeadas por el mar, lugar idóneo para sus creaciones y construcciones en piedra, bronce, acero, aluminio y madera y otros materiales.

Versus. Bronce. Tony Cragg. Detalle. 2014. Foto R.Puig

Versus. Bronce. Tony Cragg. Detalle. 2014. Foto R.Puig

Año tras año vienen habituales como el británico Tony Cragg, se suman otros nuevos y aumenta la contribución de las escultoras, pues cinco de los nueve artistas del 2015 son mujeres.

Cambio de direccion (Moment in motion).  Bronce y acero. Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

Cambio de direccion (Moment in motion). Bronce y acero. Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

Las familias y los amantes del arte de todas las edades venimos entre mediados de mayo y final de agosto a disfrutar de sus obras, deambulando  por sus senderos como quien juega a buscar un tesoro, bajo la mirada de mayestáticas ovejas.

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El virtuosismo con el bronce de la sueca Lotta Hannerz auna la creatividad con la idea y el humor.

Worldmaker. Bronce. Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

Worldmaker. Bronce. Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

Worldmaker. Bronce. Detalle. Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

Worldmaker. Bronce. Detalle. Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

No sé si ando descaminado, pero a mí el rostro de su “creador de mundos” me recuerda a Kevin Spacey, pero más melancólico de lo corriente.

Worldmaker. Bronce. Detalle.  Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

Worldmaker. Bronce. Detalle. Lotta Hannerz 2015. Foto R.Puig

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El escultor francés Bernar Venet exhibe en Pilane tres de sus obras en acero corten

Angulos. Acero corten. Bernar Venet. 2015.   Foto R.Puig

Angulos. Acero corten. Bernar Venet. 2015. Foto R.Puig

jugando con la dinámica de sus particulares geometrías y un acertado emplazamiento

Cuatro lineas indefinidas y 223.5 grados Arc x10. Acero corten. Bernar Venet.  Foto R.Puig

Cuatro líneas indefinidas y 223.5 grados Arc x 10. Acero corten. Bernar Venet. Foto R.Puig

Cuatro lineas indefinidas. Acero corten. Bernar Venet. 2010. Foto R.Puig

Cuatro líneas indefinidas. Acero corten. Bernar Venet. 2010. Foto R.Puig

bajo el cielo y frente a la luz del verano escandinavo

Angulos. Acero corten. Bernar Venet. 2015. Detalle.   Foto R.Puig

Angulos. Acero corten. Bernar Venet. 2015. Detalle. Foto R.Puig

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De las sombras del boscaje surge la figura en bronce de un naturista, obligado a serlo por el mundo de piedra de donde parece llegar, cubierta su desnudez con la sola indumentaria de su propia barba

El naturista. Bronce. Laura Ford 2012.Foto R.Puig

El naturista. Bronce. Laura Ford 2012.Foto R.Puig

Esta criatura de la británica Laura Ford ha encontrado su verde gruta vegetal en el lugar más apropiado y parece brotar del mismo suelo

El naturista. Bronce. Detalle. Laura Ford 2012.Foto R.Puig

El naturista. Bronce. Detalle. Laura Ford 2012.Foto R.Puig

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Pretéritos milenios le separan de los seres de la sueca Maria Miesenberger que parecen llegados, siempre inquietos, siempre expectantes, de una dimensión extraña

Movimiento inmovil (Standing Motion). Acero inoxidable. Maria Miesenberger. 2012. Foto R.Puig

Movimiento inmovil (Standing Motion). Acero inoxidable. Maria Miesenberger. 2012. Foto R.Puig

para atraer a los visitantes con su tácita invitación al viaje

Movimiento inmovil (Standing Motion).  Acero inoxidable. Maria Miesenberger. 2012. Foto R.Puig

Movimiento inmóvil (Standing Motion). Acero inoxidable. Maria Miesenberger. 2012. Foto R.Puig

Pero ¿hacia dónde?

Cambio de direccion (Moment in motion).  Bronce y acero. Detalle. Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

Cambio de dirección (Moment in motion). Bronce y acero. Detalle. Maria Miesenberger. 2015. Foto R.Puig

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En un escenario de abedules, Katrinne Helmersson ha plantado un arreglo arbóreo de técnica mixta, composición oriental y aire de tótem de midsommar

Ziarat. Madera, tela, acero, cobre, plata y oro. Katrine Helmersso. 2015. Foto R.Puig

Ziarat. Madera, tela, acero, cobre, plata y oro. Katrine Helmersso. 2015. Foto R.Puig

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La “casa estrecha” del austriaco Erwin Wurm es un trasplante a estas praderas donde pastan los borregos, desde la bienal de Venecia, donde se exhibió junto al Gran Canal en el 2011,

Narrow House.  Erwin Wurm 2011.Foto R.Puig

Narrow House. Erwin Wurm 2011.Foto R.Puig

Se ha inspirado, dicen, en una casa belga.

El retrete no sólo es estrecho, tampoco es adecuado para estreñidos

Narrow House. Detalle. Erwin Wurm 2011.Foto R.Puig

Narrow House. Detalle. Erwin Wurm 2011.Foto R.Puig

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Hay otro árbol, este de aluminio, que camina y se desplaza con su copa rebelde de ropa sucia.

Hulda (Arbol híbrido).  Aluminio.  Linn Grannlund. 2015. Foto R.Puig

Hulda (Arbol híbrido). Aluminio. Linn Grannlund. 2015. Foto R.Puig

Es como si a su autora, la sueca Linn Grandlund le persiguiese el hato de la colada semanal. ¿Son las camisas de su marido las que abandona con alivio en los riscos de Pilane?

Hulda (Arbol híbrido). Aluminio. Detalle, Linn Grannlund. 2015. Foto R.Puig

Hulda (Arbol híbrido). Aluminio. Detalle, Linn Grannlund. 2015. Foto R.Puig

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¿No podría haberlas depositado en uno de los cestos primitivos que otro sueco, Greger Ståhlgren, ha dejado por los alrededores?

Cesto para piedras. Piedra y hierro. Greger Stahlgren. 2015. Foto R.Puig

Cesto para piedras. Piedra y hierro. Greger Stahlgren. 2015. Foto R.Puig

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Ya que comencé mencionando a Tony Cragg, concluyo con esa obra suya que ya estaba el año pasado y que despierta inevitablemente la curiosidad de grandes y pequeños

Versus. Bronce. Tony Cragg.  Detalle. 2014. Foto R.Puig

Versus. Bronce. Tony Cragg. Detalle. 2014. Foto R.Puig

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Hablando de los peques ¿qué les parece si acabamos con un ready made, con uno de esos objetos encontrados que hacían las delicias de Marcel Duchamp?

Les juro que estaba así en Pilane, que no lo he preparado.  Algún bebé lo perdió, una mano amiga lo encontró y lo puso ahí, por si los papas volvían a buscarlo o para que yo lo fotografiase para ustedes

El descanso del chupete. Objeto encontrado. Pilane 2015. Foto R.Puig

El descanso del chupete. Objeto encontrado. Pilane 2015. Foto R.Puig

Dibujos reunidos (V) y Fisionomías (XVII): Retratos de varones en el Hermitage

19 julio, 2015
Retrato de un anciano. Tiza negra y roja. Lagneau. ss.XVI y XVII.  Hermitage.

Retrato de un anciano. Piedra negra y sanguina. Lagneau. ss.XVI y XVII. Hermitage.

Es triste que desaparezcan las librerías de viejo. En Suecia las frecuento desde hace más de veinticinco años, en Estocolmo y sobre todo en Gotemburgo; desde entonces he visto desaparecer, sólo en esta ciudad, al menos seis, alguna de ellas de las mejores. La última ha sido una ‘gruta’ llena de libros de segunda mano en el barrio donde vivo.  Han ido liquidando los fondos. De ella salían algunos compradores con lotes enteros en cajas. Encontré dos o tres volúmenes estupendos que adquirí a un precio ridículo, tan bajo que hasta sentía remordimientos.

Uno de ellos, editado por Yury Kuznetsov (quien, por lo que se deduce de su presentación, debió de ser crítico de arte y experto del Hermitage durante los últimos veinte años de la época soviética), me da hoy la ocasión de compartir las imágenes de una serie de retratos admirables de artistas europeos entre los siglos XVI y XX.

El libro se titula  The Hermitage. Western European Drawings (Los dibujos de Europa Occidental en el Hermitage). Lo publicó en Leningrado en 1981 la editorial Aurora Art Publishers, una casa editora que realizaba una impresionante labor de difusión de las colecciones de arte en los museos de la Unión Soviética y de artistas de toda Europa.  Se imprimió en la antigua Yugoslavia. Tengo tanto la edición en francés como la inglesa. Siento no poder escribir el título en ruso y no haber podido solicitar ningún tipo de permiso de reproducción (si es que aún hace falta), pues no he encontrado huella de la editorial, desaparecida desde que Leningrado recuperó su antiguo nombre de San Petersburgo en 1991. Tampoco he encontrado datos sobre el editor. Este blog no tiene ánimo de lucro, por lo que espero que publicar estas imágenes de ese libro, hace mucho agotado, no genere ningún problema.

Yury Kuznetsov hacía equilibrios en su presentación para no dar demasiado relieve al protagonismo de Catalina la Grande, que reinó en Rusia entre 1762 y 1796, que fue quien impulsó la colección del Gabinete de Estampas y Dibujos del Hermitage a través de la adquisición de algunas soberbias colecciones (colección Cobelnz en 1768, colección Brühl en 1769, colección Julienne y muchas otras al final de su reinado). El editor las describe con detalle a lo largo de las dos terceras partes de su introducción, no sin antes sentirse obligado a subrayar que fueron las adquisiciones, donaciones y nacionalizaciones de casi todas las colecciones privadas de San Petersburgo y Moscú tras la Revolución de Octubre las que aumentaron la colección aún más. De esas nuevas colecciones describe en particular la de Stepan Yaremich en 1919, la del Barón Stiegliz entre 1923 y 1928 y la de I. Beteskoy en 1924.

Las descripciones y anotaciones de las obras las redactaron nueve mujeres,  Irina Grigoryeva, Assia Kantor-Gukovskaya, Irina Novoselskaya,  Tatyana Ilatovskaya,  Militsa Korshunova, y Anna Voronikhina, y de 89 descripciones de los 229 dibujos que se presentan fue autor el propio Yury Kuznetsov. Este y las tres primeras mencionadas escribieron las introducciones de las secciones geográficas en que se agrupan los 229 dibujos (Italia, Francia, Flandes, Holanda, Alemania e Inglaterra). La procedencia ilustra bien las áreas de relaciones diplomáticas del Imperio Ruso.

Fisionomías masculinas

Me limito a seleccionar hoy algunos de los retratos de uno de los más importantes Gabinetes de Estampas y Dibujos de los museos de Europa. Comienzo hoy con los de varones y en un próximo artículo concluiré con los retratos femeninos.

Los he ordenado de la vejez a la juventud, aunque podría haberlo hecho de cualquier otro modo. No voy a tratar de sus autores, pues para eso ya está la Wikipedia. Me dejo llevar al hilo de mis impresiones.

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Estudio para cabeza de anciano. Pluma y aguada marrón. Piero di Cosimo. ss. XV y XVI. Hermitage.

Estudio para cabeza de anciano. Pluma y tinta marrón. Piero di Cosimo. ss. XV y XVI. Hermitage.

La pluma y la tinta diluida de la aguada es uno de esos medios mágicos del dibujo donde la sobriedad y el equilibrio, el trazo seguro y la pincelada cierta revelan el nivel de maestría y la experiencia del dibujante. La técnica, ya conocida en el Medioevo se torna de uso corriente en la Italia del siglo XVI.

Pero el dar con el estado de ánimo del retratado, con el caracter del personaje, con el peso de las preocupaciones y la tensión mental del hombre que retratamos hasta casi convertirlo en un paradigma de la cercanía y del absurdo de la muerte ya cercana eso no es una cuestión de técnica.

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Retrato de anciano. Tiza negra y roja con pastel sobre papel con tonalidades verde grisaceas.  Federico Barocci. s. XVI  y XVII. Hermitage.

Retrato de anciano. Piedra negra, sanguina y pastel sobre papel de tonalidad verdigris. Federico Barocci. s. XVI y XVII. Hermitage.

Cuando un maestro de la escuela manierista italiana empuña las tizas o pasteles secos para sus estudios preparatorios de cuadros religiosos y se plantea la expresión del santo, el rey mago o el apóstol estático la vejez se convierte en cercanía de la gloria y de la salvación eterna. La clara mirada azul se dirige al cielo.

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Autorretrato. Tiza roja.Parmigianino. s.XVI.  Hermitage.

Autorretrato. Sanguina. Parmigianino. s.XVI. Hermitage.

Y cuando el hombre que hizo escuela en su misma región de la Emilia, el pintor de la sutileza, las líneas fluidas y las figuras estilizadas, Francesco Mazzola, artista de Parma, se enfrenta a su propia vejez y se retrata, no se idealiza, no esconde el grito y la irrisión de sí mismo como si se apostrofase, disgustado por la cercanía del final, sospechando que -viejo prematuro- no cumplirá los cuarenta.

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Retrato de hombre. Jean Fouquet. s. XVI. Aguada negra y gris y tiza negra y roja sobre papel grisaceo. Hermitage.

Retrato de hombre. Jean Fouquet. s. XV. Aguada negra y gris y piedra negra y sanguina sobre papel grisáceo. Hermitage.

Este señor francés del siglo XVI exhibe una seguridad a toda prueba y algo así como una sólida confianza en su destino, probablemente cimentada en su prosperidad de burgués afortunado. Me recuerda a los retratos (quizás sea un estudio para una de sus tablas) de los donantes que aparecen en los dípticos del pintor autor del dibujo o de sus retratos de nobles personajes de la Corte de Francia.

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Retrato de Michel de Marolles. Tiza negra.Claude Mellan.s.XVII.  Hermitage.

Retrato de Michel de Marolles. Piedra negra. Claude Mellan.s.XVII. Hermitage.

Y este es el retrato de un rico hombre de Iglesia, abad de monasterios, historiador e incansable traductor de clásicos latinos, ejecutado por uno de los más importantes grabadores de retratos del siglo XVII francés. El Abbé de Marolles era un coleccionador de grabados. Su colección de más de 120.000 grabados fue la base sobre la que se creó el Gabinete de Estampas de la Biblioteca Real de Francia.  De su figura, además de este dibujo, se conservan varias estampas. Los medios y las posesiones no le faltaban, por lo que el artista lo dibujó con este aspecto de buen mecenas soñador.

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Retrato de desconocido. Punta de plata sobre papel tintado. Baldassare d'Este. s. XV. Hermitage.

Retrato de desconocido. Punta de plata sobre papel tintado de lila y fondo en aguada marrón. Baldassare d’Este. s. XV. Hermitage.

El caballero, si es que no condottiero, que aquí perfiló el artista de Ferrara. es un poco arcaico en su estilo pero recoge lo fundamental del peso físico y de la autoridad del personaje, convertido en efigie y en medalla de sí mismo.

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Retrato de un clérigo español ca. 1628. Gouache y tiza negra. Rubens. Hermitage.

Retrato de un clérigo español ca. 1628. Piedra negra sobre papel tintado de marrón. Rubens. Hermitage.

Dicen que este retrato se atribuyó inicialmente a nuestro pintor de monjes y frailes, a Francisco de Zurbarán, para finalmente ser adjudicado a Rubens, del tiempo de su segunda estancia en España. Lo que también se puede colegir es que el clérigo, que reposa su mano izquierda sobre el brazo de una rústica silla castellana y sostiene con la derecha su breviario, es probablemente un severo moralista, puede que confesor de nobles, de la España del siglo XVII.  Su mirada no demasiado amistosa anuncia reprimendas y su curva de la felicidad denota una buena mesa.

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Autorretrato. Aguada marrón sobre tiza negra con toques de blanco. Joachim von Sandrart. s.XVII.  Hermitage.

Autorretrato. Pincel y tinta marrón, realzado en blanco sobre esbozo en piedra negra. Joachim von Sandrart. s.XVII. Hermitage.

Este caballero es un artista y, además, es conocido y reclamado en varias cortes europeas, así que se retrata a sí mismo con toda la dignidad y prestancia de su fama, no sin reflejar su madurez con los blancos canosos de su larga cabellera. ¿O es una peluca? A pesar de que está en la plenitud de su fama se me hace que su expresión traiciona un dejo de tristeza.

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Retrato de un hombre rubio. Tiza negra lápiz y pastel. Daniel Dumoustier.   ss XVI  y XVII. Hermitage.

Retrato de un hombre rubio, 1640. Piedra negra, lápices de colores y pastel. Daniel Dumoustier. ss XVI y XVII. Hermitage.

Todo lo contrario del rubiales que, seguro de sí mismo, nos mira desde su cuello almidonado. Es un retrato realista en el que su cuidada perilla, su bigote fino y sus rizos pregonan que este caballero -¿un alto funcionario de Luis XIV?- se acerca a la cima de su curriculum. No en vano ha sido retratado por el “mejor dibujante de Europa”, que a la sazón ya pintaba y dibujaba reyes desde hacía más de treinta años.

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Autorretrato. Tizas blanca y negra sobre papel azulado. Detalle. Jan Kupecky ss. XVII y XVIII.  Hermitage.

Autorretrato. Piedra negra y piedra blanca sobre papel azulado. Detalle. Jan Kupecky ss. XVII y XVIII. Hermitage.

En cambio, este pintor checo de escuela alemana se ha autorretratado en su transición de la juventud a la madurez, cuando se esforzaba por consolidar su carrera. Ya tiene ojeras de tanto trabajar. Se muestra feliz con sus pinceles y con muchos planes de marketing en la cabeza. De hecho, este dibujo sirvió de base para difundir su imagen en una estampa que ejecutó un colega, importante artista grabador.

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Retrato de joven. Guido Reni. Tiza negra y roja. ss XVI y XVII. Hermitage.

Retrato de joven. Guido Reni. Piedra negra y sanguina. ss XVI y XVII. Hermitage.

Un dibujo preparatorio de algún lienzo, un trabajo cuidadoso de una gran simplicidad de líneas, con un tratamiento sensible y equilibrado de la luz y de la sombra, mediante la administración del color y el claroscuro, y la expresión inquisitiva y expectante del personaje, seguramente retrato de un modelo habitual del artista.

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Retrato de Etienne Dumoustier. Tiza negra y roja. Pierre Dumoustier.   ss XVI  y XVII. Hermitage.

Retrato de Etienne Dumonstier.  Ca 1570. Piedra negra y sanguina con realces de pastel. Pierre Dumoustier. ss XVI y XVII. Hermitage.

El hermano retrató a sus hermano pequeño, que como él era pintor en la Corte de Francia, para un trabajo preparatorio de un lienzo, en el que el autor, Pierre, iba a figurar también. La mirada de Etienne está vuelta hacia Pierre que aquí no aparece.

¡Así dibujaban los pintores franceses en la segunda mitad del siglo XVI!

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Retrato de Carlos IX. Tiza negra y roja. Ca.1772. François Clouet. Hermitage.

Retrato de Carlos IX. Piedra negra y sanguina. Ca.1569. François Clouet. Hermitage.

Y así lo hacía Clouet por la misma época.

El rey de Francia no tiene treinta años cuando lo captó y todavía no sospecha que dentro de tres ordenará la matanza de los hugonotes en la masacre de la “noche de San Bartolomé”. Tampoco imagina que dentro de cinco morirá de pleuresía. ¡Sus ojos denotan sólo la fe en ser rey por la gracia de Dios! ¿O hay algo más que le preocupa?

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Retrato de un joven.Tiza negra y roja.  Maestro IDC. s.XVI. Hermitage

Retrato de un joven.Piedra negra y sanguina. Maestro IDC. ültimo cuarto del  s.XVI. Hermitage

Este hermoso retrato parece que perteneció a una tal Jannet, cuyo nombre aparece en el reverso.  ¡Ya pueden ustedes imaginarse una bella historia! A mí el retratado me parece una buena persona, nada que ver con la mirada taimada del anterior. Pero el trabajo tiene el mismo nivel de calidad y penetración psicológica.

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Autorretrato. Pastel. ca. 1746. nton Raphael Mengs. Hermitage.

Autorretrato. Pastel. ca. 1746. Anton Raphael Mengs. Hermitage.

Anton Mengs es un pintor del primer neoclasicismo, bien conocido en España, aunque la fama de Goya, sobre quien tuvo una notable influencia, haya preterido un tanto la que tuvo en nuestro país en su época como pintor de cámara de Carlos III, y como tratadista y crítico de Arte. Durante su primera estancia en Italia se retrató a sí mismo a los dieciocho años, seguro y orgulloso de su maestría, en este extraordinario trabajo al pastel, que no sabemos si le serviría también para enamorar a su modelo Margarita Guazzi, quien posó para él como modelo de la Virgen María y con la que se casaría tres años más tarde en Italia, no sin, para ello, abandonar su confesión luterana y pasarse al catolicismo romano.

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Retrato de Hans y Ambrosio Holbein por su padre Hans Holbein el Viejo. Punta de plata sobre papel blanco. ca. 1514. Hermitage.

Retrato de Hans y Ambrosio Holbein por su padre Hans Holbein el Viejo Ca. 1514. Punta de plata sobre papel preparado en blanco. ca. 1514. Hermitage.

Famoso retrato de los hermanos Holbein atribuido a su padre, con lo que parece ser el “skyline” de la ciudad de la familia, Augsburgo, en la base. El añadido de la figurita de la izquierda debe de ser obra de Hans, quien era aficionado a ilustrar márgenes con viñetas irónicas aunque afables. En este dibujo, él tenía unos quince o dieciséis años y su hermano Ambrosio, que moriría antes de los veinticinco, tendría unos tres más.

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Retrato de joven con ojos marrones. Tiza negra y roja. Anónimo francés  1558. Hermitage.

Retrato de muchacho con ojos marrones. Piedra negra y sanguina. Anónimo francés 1558. Hermitage.

Me parece que este muchacho ya empieza a sentir la importancia de llevar golilla y de tener criados que esté atentos a sus deseos. El peine frente al espejo ha hecho su trabajo, aunque quizás haya sido su noble madre quien le ha pasado un cepillo por la cabellera, no sin aderezarla con algún fijador, para que pueda posar ante un artista aúlico, quien, como suele decirse, “lo ha clavado”.

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Niño con un perro. Goauche. 1905. Picasso.Detalle.

Niño con un perro. Gouache sobre cartón. 1905. Picasso.Detalle.

El niño con su perro es un hermoso gouache sobre cartón de Picasso, preparatorio de un lienzo con personajes del mundo del circo que tenía pensado pintar en aquellos años de su “época rosa”. ¡Qué les voy a decir que ustedes no aprecien!

Picasso. El niño con su perro

Picasso. El niño con su perro

Luces del estío

12 julio, 2015
Por fiordos relucientes. Foto R.Puig

Por fiordos relucientes. Foto R.Puig

En su libro Mörkerseende (Visión nocturna) Tomas Tranströmer (Estocolmo 1931- Estocolmo 2015) publicó en 1970 un poema, dedicado al mes de julio, que acaba con la  evocación de alguien que, al anochecer, se ha dormido en su barca en medio de las islas de la costa.

Se titula Andrum juli que es como decir “julio (es la) habitación donde se respira”.

En 2012, la compositora Andrea Tarrodi (Estocolmo 1981)  le puso música para los Coros de la Radio Sueca.

La última estrofa del poema dice así:

Den som färdas hela dagen i öppen båt

över de glittrande fjärdarna

ska somna till sist inne i en blå lampa

medan öarna kryper som stora nattfjärilar över glaset.

Aquel que el día entero en una barca abierta ha navegado

por fiordos relucientes

terminará dormido en un fanal azul

entre islas que sobre el cristal resbalan como grandes mariposas de la noche.

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(Tomas Tranströmer, Dikter och prosa 1954 – 2004, Ed.Albert Bonniers 2011, p.183.  La traducción es mía)

Un día entero.  Foto R.Puig

Un día entero. Foto R.Puig

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julio en Suecia

El mes de julio es en Suecia el mes de las vacaciones y del buen tiempo. Pero hay algo más que se intuye en la forma colectiva de vivir la llegada del verano. Las metáforas del poeta, galardonado con el Nobel de Literatura 2011, transportan al verso la mística que este mes tiene en el sentir y en el alma de este país.

La navegación veraniega, a fines de los años sesenta, se hacía en barca, sin motores de gran potencia, sin turbar la paz de los islotes e islas de la costa oeste de Suecia. Actualmente son decenas de miles los barcos de vela y también las lanchas con motor de fuera borda los que se hacen a la mar en estos días de comienzo de julio.

No hemos sido menos, pues nos han invitado a la primera salida del velero de unos familiares nuestros.

El castillo de Varberg desde el mar. Foto R.Puig

El castillo de Varberg desde el mar. Foto R.Puig

Después de navegar por la costa de Halland frente a Varberg, de regreso es preceptivo, en el muelle, sentarse a bordo y tomarse un tentempié. Luego, como no nos hemos bañado desde la escalerilla del barco en aguas profundas, decidimos darnos el primer chapuzón de la temporada desde la pasarela de la playa.

Frente a la orilla no faltan las gaviotas voraces. Con sus inquisitivos ojos amarillos vigilan a los bañistas, a la espera de lanzarse sobre los restos de un bocadillo o incluso de disputarle la salchicha a algún niño desprevenido.

Doña  Gaviota. Foto R.Puig

Doña Gaviota. Foto R.Puig

En Gotemburgo hay más gaviotas que habitantes y parecería que hubiesen perdido su instinto. ¿Qué hubiese dicho Darwin? Ya no se las ve pescar. Es más fácil vivir de los restos que dejamos, arrebatándoselos por toda la ciudad a las palomas o a otras aves menos agresivas.

De todos modos siempre resulta decorativo verlas volar en bandada por los muelles, aunque por las mañanas el coche amanezca rociado de guano en la calle.

Vecinas de Gotemburgo. Foto R.Puig

Vecinas de Gotemburgo. Foto R.Puig

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El agua a 19 grados

Pero volvamos a la costa y al baño, a la luz de julio y a sus reflejos frente a las rocas. Este es nuestro segundo chapuzón del verano. Nos anima mucho la temperatura del agua:  ¡19 tórridos grados!

Pero conviene estar atentos, no sea que alguna belleza roja se aproxime demasiado

Navegante. Foto R.Puig

Navegante. Foto R.Puig

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Veleros

¿Y qué decir de esos grandes veleros de tres mástiles que aparecen en la ría cuando el calor llega?

En verano veleros.  Foto R.Puig

En verano veleros. Foto R.Puig

Hermosos bajeles blancos

Veleros negros

En verano veleros. Foto  R. Puig

En verano veleros. Foto R. Puig

¡Veleros píos!

Sailing for Jesus.  Foto R.Puig

Sailing for Jesus. Foto R.Puig

Sus propietarios lo llaman sailing church, es decir iglesia navegante. Embajadores de una buena nueva, sus tripulantes surcan el mar mientras cantan gospels. Les impulsa el soplo del Espíritu Santo. A diferencia de los pescadores del Tiberiades, para seguir a Jesús no han tenido que dejar su barco en tierra.

No llevan tampoco redes. Para pescar almas, las embarcan.

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Esperemos…

A final de junio y principio de julio tuvimos días gloriosos y calientes, pero a ese paréntesis venturoso han sucedido días de lluvia y pronósticos grises. No obstante el ánimo es lo último que se pierde. Así que seguiremos zambulléndonos.

Si toca bañarse...nos bañamos.  Foto R.Puig

Si toca bañarse…nos bañamos. Foto R.Puig

¿Por qué no habremos de perseverar también nosotros en esta fe escandinava que pone su esperanza en el mes de julio y en su inextinguible dulzura?

Además, seguiremos el ejemplo de otros animales que no pierden la calma…

Si llueve pues llueve. Foto R.Puig

¡Si llueve, pues llueve! Foto R.Puig

¿No es acaso el verano la época de cría y de la renovación de la vida?

Tiempo de crianza. Foto R.Puig

Tiempo de crianza. Foto R.Puig

Una nube más o menos ¿a quién le inquieta?

E la nube va. Foto R.Puig

E la nube va. Foto R.Puig

Y aunque al poeta que nació y murió en las orillas bálticas, la tarde, la barca y las islas le inspirasen metafóricas melancolías, que nuestro espíritu estival no decaiga. Llueva o truene, que la pasión por las luces del verano nórdico no ceje.

Desde la isla. Foto R.Puig

Desde la isla. Foto R.Puig

¡Hombres de poca fe! ¿por qué dudáis?

Ha llegado el verano. Foto R.Puig

¡Ha llegado el verano! Foto R.Puig

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Otras costas, otros aires

No sé por qué, pero la memoria de las riberas bravías del norte español me trae tonadas que aprendí de chico. ¿No llueve y se nubla también allá en julio?

Que tú eres el mar

Y yo soy la arena

Que ya no voy sola

Que el agua me lleva

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Que tú eres el mar

Y yo soy la arena

Que ya no voy sola

Que el amor me lleva

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(Soy de Santurce)

Agua y arena del Cantabrico.

Agua y arena del Cantábrico. Fuente RTVE

Breverías erasmianas  (XXI): “Quid cani et balneo?” (¿Qué hace un perro en la bañera?)

5 julio, 2015
El perro en el baño. Fuente Head up for tails.blog

El perro en el baño. Foto Head up for tails.blog

Hoy he seleccionado este proverbio de la colección de los Adagios por dos motivos.

En primer lugar, en este texto me parece de actualidad la muestra de aprecio de Erasmo hacia sus maestros, a la que el estilo de panegírico de los humanistas de su época no le resta sinceridad y emoción genuinas.

Digo que es de actualidad, porque no es que predomine hoy en día el respeto, el aprecio, el apoyo y, a menudo el sostén de la Administración, que se les deben a maestros y profesores; tanto por parte de los alumnos como de sus progenitores, tan exigentes y quejosos cuando se tercia, pero tan tacaños en el reconocimiento.

En segundo lugar, porque la situación que estamos viviendo en la Unión Europea con motivo de la crisis de la economía y la gobernación griegas, así como algunos episodios poselectorales en España, demuestran de nuevo que la gestión de la política no es cosa de broma y requiere no sólo de honestidad, sino además de unos niveles de competencia y responsabilidad, que los candidatos y los electos están muy seguros de tener, aunque cuando les llega la hora de la verdad, la conducta y las intervenciones de algunos de ellos nos susciten una pregunta muy similar a la de este adagio que comenta Erasmo:

“Quid cani et balneo”

¿Qué tiene que ver un perro con un baño?

Adagio I, IV, 39.

El comentario de Erasmo a este adagio no se inicia, como es su costumbre, por las fuentes clásicas.  En este caso ellas se reducen, al final de su glosa, a dos breves citas de Luciano de Samosata:

De inmediato todos los espectadores te lanzarán el tristemente popular reproche: ¿Qué hay de común entre un perro y un baño?” (Contra un ignorante, 5)

En mi opinión un filósofo en un festín es lo mismo que un perro en una bañera (Sobre el parásito, 51)

Elogio del maestro

En realidad, Erasmo aprovechó este proverbio para hacer un elogio de dos maestros a quienes quiso y admiró:  el humanista holandés Rodolfo Agrícola (Winsum, Países Bajos 1444 – Heildelberg 1485) y el alemán Alexander Hegius (Heek, Westfalia 1433? – 1498).

De Agricola destaca Erasmo que, desde muy temprano, sus obras le abrieron los horizontes de la dialéctica, la elocuencia y la literatura clásicas. Subraya también que fue maestro de Hegius, que a su vez lo fue suyo en la escuela de Deventer. Fue allí donde nuestro humanista comenzó su formación, beneficiándose de la renovación pedagógica impulsada por aquel maestro, a quien retrata como promotor del estudio de las obras clásicas y hombre de gran dedicación y generosidad, en especial con los alumnos pobres.

No hay que olvidar que Erasmo era hijo natural de un sacerdote de Gouda y de su sirvienta Margaretha Rutgers y que estuvo en su infancia y adolescencia en manos de tutores, quienes le enviaron a los nueve años, en 1476,  a la escuela de Deventer de los Hermanos de la Vida Común, seguidores de la corriente de la devotio moderna. Hegius fue director de esa escuela durante treinta años, se calcula que desde 1468

Lo que hace aún más comprensible su gratitud hacia ambos pedagogos, como si de niño hubiera encontrado en ellos el reconocimiento y la guía que su padre no le dio:

No me han faltado motivos para extenderme en esta digresión [su elogio de Agricola y Hegius], y no ha sido por engrosar la gloria de Alemania, sino por cumplir mi deber de alumno agradecido y pagar mi deuda con la memoria de estos dos hombres, pues hacia uno me obliga el afecto de un hijo, hacia el otro el amor de un nieto

(propterea quod alteri  velut filii  debeam pietatem, alteri  tanquam  nepotis  charitatem)

El elogio de Rodolfo Agrícola ocupa una buena parte del comentario.  Fue hombre de gran fama en la Europa humanista de los siglos XV y XVI, promoviendo la síntesis de dialéctica y retórica, es decir de la filosofía y la elocuencia, de la invención y la persuasión, en los estudios de la época, podando los excesos de la lógica medieval y revalorizando  la literatura. Fue un viajero y un sabio polifacético, profesor en Alemania y en Italia.

Rodolfo Agricola por Lucas Cranach. Wkipedia

Rodolfo Agricola por Lucas Cranach. Wikipedia

Precisamente Erasmo recoge el epitafio en verso que el veneciano Ermolao Barbaro (1454-1495) compuso para su tumba:

Invida clauserunt hoc marmore fata Rodolphum

Agricolam, Frisii spem decusque soli,

Scilicet hoc vivo meruit Germania laudis

Quicquid habet Latium, Graecia quicquid habet.

….

Decretaron los hados envidiosos que bajo esta piedra Rodolfo

Agricola acabase, esperanza y ornamento de su patria Frisia,

Quien, en vida, ciertamente, ganó tal reputación para Alemania

Cuanta el Lacio y hasta la misma Grecia tienen.

De Alexander Hegius subraya las cualidades de pedagogo, su honestidad, su seriedad como maestro y su actitud modesta cuando se trataba de sus propias obras (tan es así que ni un retrato suyo he podido encontrar)

Si escribía algo, lo hacía como quien juega más que como quien se toma a sí mismo en serio. A pesar de ello, sus escritos, están compuestos de tal modo que el mundo de la cultura les reconoce un valor inmortal

De Hegius se conservan unos diálogos latinos. Lo que incita a pensar que de algún modo con ese ejemplo comenzó Erasmo a interesarse por los coloquios como medio pedagógico.

Pero concluyamos con la parte del comentario que propiamente se refiere al adagio, del que dice:

Recuerdo que, cuando me aplicaba de niño a estudiar los rudimentos de la lengua griega, supe del mismo  en una carta muy docta, con la que mi querido Rodolfo, con convicción y elocuencia, trataba de persuadir al Consejo de Amberes de que tenían que nombrar como rector de la escuela a un docente de las buenas letras y no (como se suele hacer) a un teólogo o a un naturalista que no sepa hablar, quienes tienen seguro que decir de todo un poco, pero que no tienen idea de cómo decirlo.

‘¿Qué hace alguien así en una escuela? ¡Lo mismo que -usando el proverbio griego- un perro en la bañera!’

Textos latinos de “Les Adages d’Érasme” présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), Lyon, 2010, pp.363-365. La traducción es mía.

….

Llegados a este punto, me diréis que me dejo en el tintero mi comentario al segundo motivo de este artículo. Pero, en realidad, pobre de mí ¿qué podría yo decir que no haya sido dicho?

La imagen de alguien más elocuente que yo me sacará de aprietos…

Buster Keaton buscando su voz. Bifur, n.4. Paris, 31 diciembre 1929

Buster Keaton buscando su voz. Bifur, n.4. Paris, 31 diciembre 1929

De los colores de cada día a los frescos de la Capilla Sixtina (I): el verde.

28 junio, 2015
Tonos de verdes. Vasaparken. Gotemburgo. Foto R.Puig

Tonos de verdes. Vasaparken. Gotemburgo. Foto R.Puig

Verdes de junio en Gotemburgo

En Suecia el mes de junio es la madre de todos los verdes. Basta darse un paseo por los parques cercanos o sentarse en un banco y esperar a que los juegos de la luz y de la sombras cambien paulatinamente los tonos del mundo vegetal que nos rodea.

Esperando paseantes. Foto R.Puig

Esperando paseantes. Foto R.Puig

Y cuando las guarderías se invitan a la fiesta del verano principiante, el color de los gorros de los pequeños es naturalmente el verde.

El día de los gorros verdes. Foto R.Puig

El día de los gorros verdes. Foto R.Puig

Los papás y las mamas también tienen derecho a coronarse de verde.

Aunque algunos progenitores opten por vestirse conforme a preceptos y tradiciones de acentuada diversidad tonal.

Verdinegro. Foto R.Puig

Verdinegro. Foto R.Puig

El manto verde del césped invita a descansar a la sombra de las esculturas polimorfas de Tony Cragg.

Diversos tonos de verdes. Foto R.Puig

Diversos tonos de verdes. Foto R.Puig

Oro y verdes. Foto R.Puig

Oro y verdes. Foto R.Puig

Así que, motivado por la explosión de los mil distintos tonos de verde de este final de junio escandinavo, abro esta serie que iré dedicando a los colores, y comienzo hoy con el verde.

Para saber de cactus. Foto R.Puig

Para saber de cactus. Foto R.Puig

Además me viene a a la memoria una estrofa de aquella canción “paisaje de Catamarca” de Facundo Saravia, tantas veces escuchada a Los Chalchaleros:

Paisaje de Catamarca

con mil distintos tonos de verde;

un pueblito aquí, otro más allá,

y un camino largo que baja y se pierde.

Y si a ustedes le parece excesivo mi flashback, tendrán que culpar a mi gusto por la divagación, porque ahora nos vamos a Roma.

.

Los colores de la bóveda de la Capilla Sixtina

Se trata de un salto hacia atrás, hacia otro paisaje que nos va a acompañar en las entradas de esta serie, el de la bóveda de la Capilla Sixtina.

Después de la extraordinaria restauración que concluyó en 1989, hemos recuperado la visión que, con luz natural, debieron de tener de ella quienes la pudieron admirar cuando Miguel Ángel concluyó esa primera parte de sus frescos en 1512.

Boveda Capilla Sixtina. Fuente  Historian Zehar.blogspot.se

Boveda Capilla Sixtina. Fuent:  Historian Zehar.blogspot.se

Antes de ilustrar los tonos de verde que plasmó en su formidable despliegue pictórico, resumiré algo que los expertos han comentado al analizar la estructura y sentido de lo colores que Miguel Ángel empleó en la bóveda.

Sixtina Oeste Boveda

Capilla Sixtina. Extremo oeste de la bóveda. Fuente: fotografía de Takashi Okamura

John Shearman ha visto en la bóveda ciertas series de combinaciones binarias de color que transitan de unas figuras a otras a medida que el artista ejecuta su obra,  comenzando por las primeras figuras y composiciones de su lado oriental, sobre la entrada de la capilla, donde el artista comenzó pintando al profeta Zacarías, hasta su conclusión occidental con la figura de Jonás, sobre el altar y sobre el fresco del Juicio Final(John Shearman, “La funciones del color de Miguel Ángel” en La Capilla Sixtina. Una restauración histórica, Editorial Nerea, Madrid 1995, pp.80-89).

Estas series de variaciones que él califica de “alternancias e intercambios isocromáticos” aplican unas veces las variaciones de saturación del color, otras los progresivos cambios de color y, en su mayor contraste, la vecindad de colores que se complementan. Todo ello con la finalidad de destacar volúmenes y diferenciar entre lo que el crítico denomina “macroformas” y “microformas”.

En definitiva, Miguel Ángel habría buscado obtener de este modo unos equilibrios estructurales, si no definidos y planificados desde un principio para la totalidad de la obra, sí construidos a través de un uso del color, progresivamente sofisticado.

Sixtina. Boveda. Centro oeste

Capilla Sixtina. Bóveda. Zona centro-occidental. Fuente: fotografía de Takashi Okamura

El resultado es, según este reconocido especialista, un impresionante equilibrio de líneas, formas y superficies, así como de matices de color con los que el artista consigue destacar los volúmenes de sus personajes, de sus sombras y sus luces, y crear un paradigma, que aunque enlaza con el primer renacimiento, supone un decisivo paso hacia delante y una base que inspiró a los pintores manieristas y barrocos.

Sixtina. Bóveda.  El Diluvio

Capilla Sixtina. Bóveda. El Diluvio. Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Los verdes de la bóveda

El pigmento que los restauradores dicen que usó Miguel Ángel para los verdes de la Sixtina es el silicato de hierro o “tierra verde”, aunque las referencias que he encontrado no lo mencionan en la bóveda sino en el Juicio Final, concluido treinta años más tarde. Así que, de algún modo, estoy extrapolando.

Verde. El profeta Zacarías. Capilla Sixtina. Bóveda

Verde. El profeta Zacarías. Capilla Sixtina. Bóveda.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

En todo caso, me parece que, además de las  interpretaciones estructurales o técnicas mencionadas, hay una constante “temática” que encuentro en esos verdes en la bóveda. Por un lado están las figuras de los lunetos y de los triángulos sobrestantes, de las pechinas de los cuatro ángulos y de las figuras de los profetas y de las sibilas, donde el verde es uno de los colores principales en los ropajes.

Verde. Sibila Délfica.  Sixtina

Verdes. Sibila Délfica. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Verde. Isaías.  Sixtina

Verdes. Isaías. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Verde. Genio aprisionado. Sixtina

Verde. Genio aprisionado. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Y por otro, en la franja central de los cuadros del Génesis, donde, además de mantenerse en algunos ropajes, el verde es el color del terreno natural que soporta a los personajes y de los motivos vegetales, sobre todo el de las hojas y bellotas de los robles, símbolo de la casa Della Rovere, la del papa Sixto IV, promotor de la decoración pictórica de la capilla que lleva su nombre, quien, a pesar de sus orígenes franciscanos, no se destacó por su modestia y sí en cambio por su afán de pompas y su desbocado nepotismo.

Verde. Adán y Eva. La tentación. Sixtina

Verde. Adán y Eva. La tentación. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Verde. Ignudo junto a la Sibila Cumana. Sixtina

Verde. Ignudo junto a la Sibila Cumana. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Verde. Adán. Sixtina

Verde. La creación de Adán. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Verde. El sacrificio de Noé. Detalle. Sixtina

Verde. El sacrificio de Noé. Detalle. Sixtina.Fuente: fotografía de Takashi Okamura

Hubo quienes criticaron la restauración de la Capilla Sixtina, por ejemplo alguien que no se caracterizó precisamente como experto del periodo renacentista ni de la restauración de obras de arte, me refiero a Andy Warhol, que firmó una solicitud para que Juan Pablo II detuviese los trabajos.

Hoy todos podemos congratularnos de que no se le hiciese el menor caso.

….

Y mientras yo andaba con estas disgresiones, caigo en la cuenta de que la mamá que, el domingo pasado lidiaba con sus traviesos vástagos, encantados de calarse hasta los huesos, sigue intentando controlarlos…

Verdes mojados. Foto R.Puig

Verdes mojados. Foto R.Puig

Midsommar en Suecia

21 junio, 2015
A por el verano. Foto R.Puig

¡A por el verano! Foto R.Puig

Las fiestas con ocasión del solsticio de verano en Suecia, son similares por sus orígenes paganos a la fiesta de San Juan de España.

No obstante, puede decirse que para los suecos se trata de una tradición sagrada (midsommar är helig) que no se limita a prepararse a la noche más breve del año. Durante la víspera del viernes, el día de midsommarafton, se inician los festejos en todo el país.

Envidiable agilidad. Foto R.Puig

Envidiable agilidad. Foto R.Puig

De modo que también nosotros, cumplimos en familia durante el midsommarafton con todos los condumios preceptivos  y participamos en una de las muchas fiestas de música y danza en torno al midsommarstäng (el palo de midsommar) revestido de sus verdes frondas.

Bailarines del Midsommar. Foto R.Puig

Bailarines del Midsommar. Foto R.Puig

A su alrededor se baila al son de música de violines. El grupo de bailarines en trajes regionales abre la danza. Luego seguirán todos en corro, niños y adultos, repitiendo año tras años las canciones y los gestos que aquí todos aprenden desde que echan a andar.

Violinistas del Midsommar. Foto R.Puig

Violinistas del Midsommar. Foto R.Puig

Manos hábiles han trenzado las guirnaldas de flores con las que –costumbre ancestral- niños, jóvenes y viejos orlan sus sienes en esta fiesta. El universal jolgorio tiene carácter bucólico y se prolonga con comidas, libaciones, danzas y juegos al aire libre, hasta que la oscuridad de la corta noche deje paso al día de midsommar, a la pigricia y a la relajación del sábado. Ese día, ayer sábado, abría el verano y sus promesas de calor y fertilidad. Las gentes habían desertado las calles, esparcidos por el campo o los parques.

Pero, antes, en la tarde del viernes, que transcurrió entre sol y chaparrones, tras las danzas y antes de volver a casa para la cena al aire libre, nos acercamos al mar, donde la tranquilidad en la orilla era total.

Esperando al calor.  Foto  R.Puig

Esperando al calor. Foto R.Puig

De los prados y claros del bosque nos llegaban los ecos de la música y los cantos que continuarían por varias horas. ¿Eran las ondas que cubrían el mar una respuesta a los violines?

Eco de violines.  Foto  R.Puig

¿Eco de violines? Foto R.Puig

Aguardé, hipnotizado, por ver si el sol lograba romper las nubes y reflejarse franco sobre las aguas. En vano, no me fue dado asistir al momento en que, antes de ponerse, tuvo que dejarse ver por esa postrera franja de cielo que las nubes respetan sobre el mar.

Esperando al sol. Foto R.Puig

Esperando al sol. Foto R.Puig

De vuelta a la casa de mis familiares, en el jardín se servía una cena cocinada sobre la obligatoria barbacoa. Un poco antes, las manos de mi mujer posaban, por sorpresa, una guirnalda de flores sobre mi cabeza.

Si me viese Botticelli. Foto M.Puig

¡Si me viese Botticelli! Foto M.Puig

El arte de reciclar. A propósito de la exposición de Johan Zetterquist en el Konsthall de Gotemburgo

14 junio, 2015
Exposicion de Johan Zetterquist. Konsthallen de Gotemburgo. Foto R.Puig

Exposicion de Johan Zetterquist. Konsthallen de Gotemburgo. Foto R.Puig

 

Mi idea es la de cuestionar a quienes deciden lo que se puede reproducir en el arte público

declaraba Johan Zetterquist a la periodista del Göteborgs-Posten un día antes del vernissage de su exposición “Kill the Poor Eat the Rich” en el Konsthall de Gotemburgo.  No me hacía falta más para despertar mi interés de ghostbuster a la caza de los eternos retornos de la moda conceptual que dominan la escena del arte desde que Bruce Nauman inventase en 1964 sus performances videograbadas y sus instalaciones. Aunque hay que remontarse a Marcel Duchamp y a 1914 para el inicio de los readymades, que es otro componente esencial para la persistencia de la corriente “conceptual” en el arte contemporáneo.

Página del diario local de Gotemburgo sobre la exposición Zetterquist. Foto R.Puig

Página del diario local de Gotemburgo sobre la exposición Zetterquist. Foto R.Puig

Johan Zetterquist nació en abril del 1968, bajo el signo de la conjunción estelar de las invenciones de Nauman y la sonada performance de la “revolución de mayo del 68″, aquella representación teatral (Edgar Morin dixit) que se celebraba cuando el recién nacido apenas llevaba un mes en este mundo.

Cuando cursa sus estudios de arte (1989-94) en la Academia Valand de Gotemburgo la enseñanza está dominada desde hace tiempo por el reciclaje sin fin de los hallazgos “conceptuales” y el uso de “objetos encontrados” de producción industrial, las instalaciones tous azimuts y con cualquier tipo de materiales y, por supuesto, el arte de videograbar todo género de performances de intrincado mensaje.

Zetterquist es lector ayudante de Primer Año, e investigador en plaza, de la Facultad de Arte de la Universidad de Gotemburgo, en cuya página se muestra como representativa de su expresión artística la Proposal No 1 Self-supporting Group of Supporters and Providers, que quiere decir lo siguiente:

A windmill park where the energy produced by the mills is used to make the blades of one windmill turn the other way around, against the wind

Parque eólico en el que se utiliza la energía producida por los molinos para que las aspas de uno de los eolianos  giren al revés, contra el viento.

Una proppuesta de eolianos contestatarios de Johan Zetterquist. Facultad de Arte. Goteborg

Una propuesta de eolianos contestatarios de Johan Zetterquist. Facultad de Arte. Goteborg

Además,  es uno de los artistas habituales de la Galeria Andrehn Schiptjenko de Estocolmo en cuyo sitio web se puede encontrar su curriculum vitae y observar algunas de sus obras, como por ejemplo:

Johan Zetterquist. Basket Flower 2001. Galería Andréhn-Schiptjenko. 2001

Johan Zetterquist. Basket Flower 2001. Galería Andréhn-Schiptjenko. 2001

Johan Zetterquist. Fotografía.  Galería Andréhn-Schiptjenko. 2011

Johan Zetterquist. Fotografía. Galería Andréhn-Schiptjenko. 2011

Desde 1996 ha sido beneficiario de hasta seis becas, como en el 2009 la de la prestigiosa Fundación Sten A. Olsson, en cuya página web se puede leer lo siguiente sobre los objetivos de su arte que le hacen merecedor del estipendio:

Johan Zetterquist crea propuestas de obras de arte público, a menudo bajo la forma de proyectos gigantescos que no se pueden realizar. Entre sus ideas destaca la de perforar un gran agujero que atraviese la luna. Sus visiones son a la vez utópicas y distópicas, teñidas de ironía y humor. Sus propuestas tienen gran concreción y precisión en su variedad de técnicas, destacando sus esculturas e instalaciones, siempre con una fuerte expresión visual.

Es además guitarrista de la banda Kallhygge (“Arma Fría”) y amante, según sus declaraciones del “rock duro brutal”.

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Kill the Poor Eat the Rich. Exposición de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Kill the Poor Eat the Rich. Exposición de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Kill the Poor Eat the Rich

Dos canciones de hardrock, una de los Dead Kennedys  y otra de Motörhead  han inspirado el título de su exposición

Dead Kennedys

Dead Kennedys

Eat The Rich. Motorhead Song. Fuente Wikipedia

Eat The Rich. Motorhead Song. Fuente Wikipedia

La exposición “Mata a los Pobres y Cómete a los Ricos”, según su comisaria Liv Stoltz, recibe su adecuada luz de los textos de Sociología de la Cultura de Pierre Bourdieu, o de los de Slavoj Zizek sobre los Objetos Sublimes, e incluso de una cita de Richard Wagner, en la que el músico juzga la belleza vulgarmente perecedera de Luis II de Baviera y en cierto modo anuncia la “obra de arte total” de Zetterquist y su espíritu de contestación. La comisaria resume el espíritu de la exposición como un “puñetazo en el plexo solar”.

Profundas reflexiones en la exposicion Zetterquist.  Foto R.Puig

Profundas reflexiones en la exposicion Zetterquist. Foto R.Puig

Leyendo este prólogo confieso que entré expectante en el templo de arte contemporáneo del Konsthall de Gotemburgo (situado en un ala prudentemente separada del magnífico Museo de Arte), algo inquieto ante  las provocadoras propuestas que se me anunciaban o, al menos, con la ilusión de que me iban a divertir con algo nuevo.

En realidad se trata de una recolección de cosas que Zetterquist ya había expuesto en anteriores ocasiones. Si me dejase llevar por un malévolo impulso de hacer sangre diría que se trata de una muestra más de la pereza y el pensamiento vacuos que caracterizan (con limitadas excepciones) al llamado arte conceptual, que sigue regurgitando lo que fue vanguardia hace más de cincuenta años y que va camino de perpetuarse, ya que en numerosas academias y facultades de arte los alumnos están obligados a ingurgitarlo, so pena de suspender.

Pero, vayamos a la cosa en sí, no nos dejemos tentar por la fiesta del vernissage bon enfant en el jardín del Konsthall…

La fiesta del vernissage. Exposición Zetterquist. Foto R.Puig

La fiesta del vernissage. Exposición Zetterquist. Foto R.Puig

pasemos y veamos…

Cartel de la exposición Zetterquist

Cartel de la exposición Zetterquist

 

Video performance

Empecemos por el vídeo de una de sus performances, en el que ironiza sobre la sumisión a los poderes amurallados que nos rodean y la pleitesía que se les rinde.

Los muros del poder en la exposición Zetterquist. Foto R.Puig

Los muros del poder en la exposición Zetterquist. Foto R.Puig

No quiero ser demasiado duro, pero a mí me parece un remedo de esos vericuetos de muros que instala desde hace décadas Bruce Nauman para conducir al espectador hacia la proyección de una video-performance. La pared de Zetterquist está coronado de afilados cascos de botella, queriendo expresar algo así como los muros de los poderes securitarios…

Muros del poder. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Muros del poder. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

y el video escenifica la actitud sumisa ante una poderosa muralla  -¡la de la China!- frente a la cual hay que bajarse los pantalones y postrarse…

Ante el muro hay que bajarse los pantalones. Video de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Ante el muro hay que bajarse los pantalones. Video de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Ante el muro hay que bajarse los pantalones.  Video de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Ante el muro hay que bajarse los pantalones. Video de Johan Zetterquist. Foto R.Puig

(este blog les ahorra piadosamente las imágenes en las que aparecen los colgajos del performer)

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Instalaciones o propuestas

Proposal 19. Gasolina gratis. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Proposal 19. Gasolina gratis… Johan Zetterquist. Foto R.Puig

En la sala grande nos recibe una instalación de readymades, es decir de unas hileras de bidones de gasolina que quieren ser su propuesta Nº19: “Gasolina gratis para los coches del músculo y barras calientes” (Free Gas for Muscle Cars and Hot Rods), que nos da una primera idea del humor sofisticado de la cosa

En la misma sala hay otras dos instalaciones (¿esculturas?) menores.

Un bocadillo zoomorfo que surge de la extremidad de una pértiga de plástico negro es la “Propuesta nº 28” se titula “Monumento al final de la era de la artificialidad”

Un bocata de Johan Zetterquist. Proposal 28 Monumento al final de la era de la artificialidad. Foto R.Puig

Un bocata de Johan Zetterquist. Proposal 28 Monumento al final de la era de la artificialidad. Foto R.Puig

Otra, sin número, se titula “Monumento para celebrar el final del Capitalismo tal como lo conocemos”

Monumento para celebrar el final del Capitalismo. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Monumento para celebrar el final del Capitalismo. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Pero la más importante por tamaño y ambición, en la sala siguiente, es una enorme cruz invertida, la de San Pedro para la tradición cristiana, o cruz satánica para los círculos del HardRock y de la mística punk, colocada sobre lo que quiere ser el pináculo de una iglesia.

Proposal 666. Poner las cruces al revés en todas las iglesias. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Proposal 666. Poner las cruces al revés en todas las iglesias. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Se titula “Propuesta nº 666: démosle la vuelta a la cruz en los pináculos de las torres de las iglesias”. Aquí ha hecho un alarde de imaginación al numerar su propuesta con el número de la Bestia.

En cualquier caso la cruz invertida en la simbología del “brutal rock duro” no la ha inventado Zetterquist.  No sería extraño que la idea de usar este símbolo en sus instalaciones proviniese de algún grupo rockero, por ejemplo el de la banda Putrid, que lo tiene en el centro de su logo

Logo de Putrid dead metal band

Logo de Putrid dead metal band

Nunca se sabe, a lo mejor la Iglesia Sueca se deja convencer y se pone manos a la obra para cambiar las cruces en todas sus iglesias…

Dibujo para la Propuesta 666. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

Dibujo para la Propuesta 666. Johan Zetterquist. Foto R.Puig

podría ser que así se llenasen más sus templos.

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Reciclaje

Pienso que es hora de terminar esta crónica y, como me siento culpable de animadversión hacia una gran parte de las ocurrencias del omnipresente arte conceptual, no quisiera acabar sin una nota positiva: Johan Zetterquist ha pintado un cuadro en el que utiliza la misma técnica que yo, la de comenzar la obra con pintura acrílica y acabarla al óleo. Al menos lo hizo en el 2011, pues ha traído un lienzo de entonces y de apreciables dimensiones, que cuelga del muro de la sala principal del Konsthall.

Johan Zetterquist. Study for a monument. Acrilico y oleo. 320 x 200 cm. Galería Andréhn-Schiptjenko 2011

Johan Zetterquist. Study for a monument. Acrilico y oleo. 320 x 200 cm. Galería Andréhn-Schiptjenko 2011

Se titula “Estudio para un monumento”, así, a secas, dejándome en la peligrosa tesitura de imaginar para qué podría servir el monumento. Así que la culpa es suya si -¡ay, ay, ay!- a mí me hace pensar en las plantas de reciclaje y de incineración de desechos de la empresa Renova en Suecia

Planta de eliminación de residuos de Renova

Planta de eliminación de residuos de Renova. Fuente Worldmapz.se

No puedo evitar la sensación de que el Konsthall, algo así como el único museo de arte contemporáneo de Gotemburgo,  ha querido con esta exposición rendir homenaje a una de las virtudes del llamado arte conceptual, la de reciclar la producción de las últimas décadas o, dicho de otro modo, la de vivir de las rentas y así economizar las escasas energías de innovación que puedan todavía quedar en el mercado del arte.

Así que, me atrevería yo también a avanzar una propuesta, la de rebautizar el “Arte Conceptual” con un nombre menos visto, llamándolo “Arte de Reciclar”.

¡Quién sabe si hasta deberíamos empezar a trabajar en el manifiesto de esta nueva vanguardia!

Aunque, no sé, no sé…  ahora que las temperaturas suben y el sol resplandece, es grande la tentación de tumbarnos a la bartola en uno de los tantos rincones mullidos de los parques de Göteborg…

A la bartola. Gotemburgo 11 de junio 2015. Foto R.Puig

A la bartola. Gotemburgo 11 de junio 2015. Foto R.Puig

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