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Postales de Estocolmo

22 septiembre, 2019
Art Nouveau en Strandvägen. Foto R.Puig

Art Nouveau en Strandvägen. Foto R.Puig

Hoy el paralelo de declinación del sol coincide con el plano del ecuador celeste y el día y la noche duran prácticamente igual (aequus nocte). Para los lectores del hemisferio sur se produce el equinoccio de primavera y este bloguero y los lectores del hemisferio norte estamos en el equinoccio de otoño. En teoría por el Sur brotan pimpollos y por el Norte amarillean y se caen la hojas de los árboles.

De modo que, como estuve en Estocolmo el pasado domingo, les traigo las fotos que tomé por la Strandvägen, algo así como avenida ribereña o paseo marítimo. En realidad en la capital de Suecia no faltan paseos junto a las aguas bálticas, pero este bulevar es por excelencia el de la Belle Époque, aquellos años en los que la burguesía europea disfrutaba del dinero y construía lujosas mansiones adornadas al gusto del movimiento modernista o art nouveau, que recuperaba a su manera, la estética gótico-medieval y renacentista.

Fachadas de Strandvägen. Foto R.Puig

Fachadas de Strandvägen. Foto R.Puig

Este bulevar de Estocolmo es un ejemplo de como los arquitectos suecos no escatimaron en bajorrelieves y altorrelieves neo-góticos y neo-renacentistas para las viviendas de los más pudientes. Corrían los años finales del romanticismo decimonónico y de la primera década del siglo XX.

Frontispicio neorrenacentista con San Roque. Strandvägen. Foto R.Puig

Frontispicio neorrenacentista con un San Roque. Strandvägen. Foto R.Puig

No era ningún problema el aprovisionamiento en las abundantes canteras del este escandinavo de piedra sedimentaria de diversos tonos, de talla fácil y rápida.

Piedra clava en Strandvägen. Foto R. Puig

Piedra clave en Strandvägen. Foto R. Puig

En esta avenida no se utilizó el granito, menos dúctil y más oscuro, que tan abundante es en Gotemburgo y más propio de un estilo neorrománico, no apto para los requerimientos de la iconografía modernista.

La piedra en Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

La piedra en Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

La estatuaria de figuras, grutescos, claves de arco, columnas y capiteles de aquel pastiche que imitaba las mansiones del Renacimiento y las formas góticas, o de las que en España se plasmaron en estilo plateresco, se expandió por toda Europa.

Columnas y cariátides de Strandvägen. Foto R.Puig

Columnas y cariátides de Strandvägen. Foto R.Puig

Esta exuberancia fue posible gracias a la acumulación de beneficios por parte de la alta burguesía durante la Revolución Industrial y del auge del comercio que la acompañó.

Grutescos en un portón. Strandvägen. Foto R.Puig

Grutescos en la madera de un portón. Strandvägen. Foto R.Puig

Hoy el bulevar es uno de los paseos preferidos, sobre todo en las jornadas de sol, para vecinos y turistas que deambulan entre el célebre Dramaten  y el Museo Nórdico, (del que hemos tratado antes aquí).

Strandvägen, Estocolmo. Foto R.Puig

Brazo de mar del bulevar de Strandvägen. Foto R.Puig

Hay que destacar que los constructores suecos han sido siempre muy hábiles en el tratamiento del ladrillo como material para la creación de variados diseños en las fachadas.

Fachada en Strandvägen. Foto R.Puig

Fachada en Strandvägen. Foto R.Puig

Es en esta donde hemos encontrado un ejemplo más (a este blog traje otro) de la afición, tanto de la aristocracia como de la alta burguesía europeas, por la representación de las cuatro virtudes cardinales.

Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza son al fin y al cabo virtudes de las cuáles pueden adornarse unos y otros, tanto laicos como eclesiásticos, sin distinción de creencias o descreimientos. No sé si será porque no me he tropezado con ellas en ninguna fuente o fachada, pero de las teologales, las que el catecismo llama Fe, Esperanza y Caridad, no recuerdo haber tomado fotos en mis andanzas.

Hay balcones que, si no fuese porque estamos en la pacífica Suecia, parecería que aguardasen la aparición de algún condottiero moderno dispuesto a arengar a las masas con proclamas encendidas.

Balconada en Strandvägen. Foto R.Puig

Balconada en Strandvägen. Foto R.Puig

Por el contrario, un humilde y sufrido angelote embutido en un extraño taparrabos sostiene trabajosamente un recordatorio de la fecha en la que el edificio se construyó…

Un ángel de tercera en Strandvägen. Foto R.Puig

Un ángel de tercera en Strandvägen. Foto R.Puig

en notable contraste con la ninfa de bronce que se contornea en ademán de escucha en el patio de entrada de una mansión recoleta y de acceso protegido…

Patio de entrada en Strandvägen. Detalle. Foto R.Puig

En un patio de entrada en Strandvägen. Foto R.Puig

Patio de entrada en Strandvägen. Foto R.Puig

Al edificio adyacente se entra por un portal neo-gótico que más parece el acceso a una capilla templaria

Strandvägen 17. Estocolmo. Foto R.Puig

Strandvägen 17. Estocolmo. Foto R.Puig

Llegamos a las cercanías del Dramaten y dejamos el bulevar llevándonos el recuerdo de una época que se fue, pero que sigue asomándose a las aguas del Báltico

Strandvägen, Estocolmo.Foto R.Puig

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El cielo de Estocolmo era claro a esa hora.

Cielo de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Cielo de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Más tarde, tras un refrigerio y al salir de la cafetería, la tarde brilla aún pero con las luces de un atardecer melancólico

Atardecer de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

Atardecer de setiembre en Estocolmo. Foto R.Puig

 

 

 

 

 

Floral

15 septiembre, 2019
Aussi tremblante qu'un oiseau. Foto R.Puig

“Aussi tremblante qu’un oiseau”

Fue en aquellos lejanos años sesenta. La Alianza Francesa había prestado a mi profesor de literatura moderna en Lima un cortometraje del prolífico y comprometido realizador neerlandés Joris Ivens (1898-1989) titulado La Seine a recontré Paris, con música de Philippe Bloch (1924-2014) más conocido como  Michel Philippe-Gérard. El realizador le había mostrado sus imágenes a Jacques Prévert (1900-1977) y este compuso el poema para la banda sonora. Fue ese poema el que dio título al film, Gran Premio al Cortometraje en Cannes 1958. Fue entonces cuando me encontré por primera vez con la poesía de Prévert.

Han pasado años de aquello y, hace un par de semanas, compré en una librería de viejo de mi barrio, en Gotemburgo, un ejemplar de la edición de 1946 (1949) en Livre de poche de Paroles. Hace unos días me llevé el libro del poeta francés a uno de mis paseos por el  Trädgårdsföreningen (“Asociación de jardines”).

El resultado es que aquí les traigo uno de sus poemas y algunas fotos mías de las flores que en este final de verano aún nos alegran la mirada en ese parque. En este caso, soy yo quien oso ilustrar su poesía y no aspiro a presentarme en Cannes.

Contemplación. Foto R.Puig

Trädgårdsföreningen

 

CET AMOUR par Jacques Prévrt

Cet amour
Si violent
Si fragile
Si tendre
Si désespéré
Cet amour
Beau comme le jour
Et mauvais comme le temps
Quand le temps est mauvais

Cet amour. Foto R.Puig

Cet amour

Cet amour si vrai
Cet amour si beau
Si heureux
Si joyeux
Et si dérisoire
Tremblant de peur comme un enfant dans le noir
Et si sûr de lui
Comme un homme tranquille au milieu de la nuit
Cet amour qui faisait peur aux autres
Qui les faisait parler
Qui les faisait blêmir
Cet amour guetté
Parce que nous le guettions
Traqué blessé piétiné achevé nié oublié
Parce que nous l’avons traqué blessé piétiné achevé nié oublié

Si vivant encore. Foto R.Puig

Si vivant encore

Cet amour tout entier
Si vivant encore
Et tout ensoleillé
C’est le tien
C’est le mien
Celui qui a été
Cette chose toujours nouvelle
Et qui n’a pas changé
Aussi vrai qu’une plante
Aussi tremblante qu’un oiseau
Aussi chaude aussi vivant que l’été

Aussi vrai qu’une plante Foto R.Puig

Aussi vrai qu’une plante

Nous pouvons tous les deux
Aller et revenir
Nous pouvons oublier
Et puis nous rendormir
Nous réveiller souffrir vieillir
Nous endormir encore
Rêver à la mort,
Nous éveiller sourire et rire
Et rajeunir

Rêver à la mort. Foto R.Puig

Rêver à la mort

Notre amour reste là
Têtu comme une bourrique
Vivant comme le désir
Cruel comme la mémoire
Bête comme les regrets
Tendre comme le souvenir
Froid comme le marbre
Beau comme le jour
Fragile comme un enfant
Il nous regarde en souriant
Et il nous parle sans rien dire
Et moi je l’écoute en tremblant

Tendre comme le souvenir. Foto R.Puig

Tendre comme le souvenir

Et je crie
Je crie pour toi
Je crie pour moi
Je te supplie
Pour toi pour moi et pour tous ceux qui s’aiment
Et qui se sont aimés
Oui je lui crie
Pour toi pour moi et pour tous les autres
Que je ne connais pas
Reste là
Lá où tu es
Lá où tu étais autrefois
Reste là
Ne bouge pas
Ne t’en va pas

Reste là. Foto R.Puig

Reste là

Nous qui nous sommes aimés
Nous t’avons oublié
Toi ne nous oublie pas
Nous n’avions que toi sur la terre
Ne nous laisse pas devenir froids
Beaucoup plus loin toujours
Et n’importe où
Donne-nous signe de vie
Beaucoup plus tard au coin d’un bois
Dans la forêt de la mémoire
Surgis soudain
Tends-nous la main
Et sauve-nous.

Tends-nous la main. Foto R.Puig

Tends-nous la main

Pensé en traducirlo, pero, gracias a que me ha faltado el tiempo, he tenido el gusto de encontrar la traducción de Julio Carmona en su bosque de palabras. Julio es un poeta peruano, chiclayano y docente de Literatura en Piura, nacido el mismo año que yo, aunque un poquito más viejo.

¡Gracias Julio!

Si fragile. Foto R.Puig

Si fragile

ESTE AMOR por Jacques Prévert

Este amor

Tan violento

Tan frágil

Tan tierno

Tan desesperado

Este amor

Bello como el día

Y malo como el tiempo

Cuando hay mal tiempo

Este amor tan sincero

Este amor tan hermoso

Tan feliz

Tan jovial

Y tan pobrecillo

Trémulo como un chiquillo en la oscuridad

Y tan seguro de sí mismo

Como un hombre tranquilo en lo más hondo de la noche

Este amor que da miedo a los demás

Que los hace hablar

Que los hace palidecer

Este amor acechado

Porque nosotros lo acechamos

Acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado

Porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado

Este amor íntegro

Tan vivo todavía

Y pleno de sol

Es el tuyo

Es el mío

Ese que ha sido

Este algo siempre nuevo

Y que no ha cambiado

Tan verdadero como una planta

Tan tembloroso como un pájaro

Tan cálido tan vivo como el verano

Ambos podemos juntos

Alejarnos y retornar

Olvidarlo

Y después dormirnos

Despertarnos padecer envejecer

Dormirnos de nuevo

Soñar con la muerte

Despertarnos sonreír y reír

Y rejuvenecer

Nuestro amor sigue allí

Obstinado como un borrico

Viviente como el deseo

Cruel como la memoria

Absurdo como el arrepentimiento

Tierno como los recuerdos

Frío como el mármol

Bello como el día

Frágil como un niño

Nuestro amor nos mira sonriendo

Y nos habla sin decir nada

Y yo lo escucho tembloroso

Y grito

Grito por ti

Grito por mí

Y le suplico

Por ti por mí por todos los que se aman

Y los que se han amado

Sí le grito

Por ti por mí y por todos

Los que no conozco

Quédate

Allí donde estás

Allí donde estuviste antes

Quédate

No te muevas

No te vayas

Nosotros los que somos amados

Te hemos olvidado

Pero no nos olvides tú

Sólo te teníamos a ti en el mundo

No permitas que nos volvamos indiferentes

Cada vez mucho más lejos

Y desde donde sea

Danos señales de vida

Mucho más tarde desde el rincón de un bosque

En la selva de la memoria

Surge de repente

Tiéndenos la mano

Y sálvanos

(Traducción de Julio Carmona)

Lá où tu es. Foto R.Puig

Lá où tu es

 

 

 

Pilane 2019 (y III): los escultores

8 septiembre, 2019
Soil. Pilane 2019. Foto R.Puig

Soil. Pilane 2019. Foto R.Puig

Los escultores varones en Pilane 2019 son cuatro. La exhibición de esculturas es paritaria, aunque en el caso de los escultores hay dos (Tony Cragg de Gran Bretaña y Jaume Plensa de España) que mantienen su escultura del año pasado.

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Anna de Jaume Plensa

Pero la novedad para el escultor español es que su Anna, que con sus catorce metros ha resistido impertérrita los ventarrones y las nieves de tres inviernos en la cima de Pilane (anclada en un pedestal de 20 toneladas), ha sido adquirida para siempre por el veterano Peter Lennby, promotor y director de Skulptur i Pilane – djur, natur och konst (“Escultura en Pilane-animales, naturaleza y arte”) desde sus comienzos en 2007.

Anna, Jaume Plensa, 2016, en el invierno de Pilane. Foto privada en Aftonbladet

Anna, Jaume Plensa, 2016, en el invierno de Pilane. Foto privada en Aftonbladet

La obra se instaló en mayo del 2016

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog / SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Instalación de Anna de Jaume Plensa en Pilane en 2016. Foto Jakob Eldenskog SVT

Hubo que abrir una pista hasta la cima de granito, para que accediesen los grandes tractores que traían las piezas de fibra de vidrio y polvo de mármol para su ensamblaje.

Desde entonces es un hito en el archipiélago de Bohuslan que se divisa desde muchas millas a la redonda.

La Anna de Jaume Plensa se queda. Foto R.Puig

La Anna de Jaume Plensa se queda. Foto R.Puig

La superficie de la escultura ha comenzado a sedimentar en sus junturas la pátina del tiempo que los aires del mar y las partículas que el viento acarrea le van dejando.

Anna (Jaume Plensa 2016) y las señales del tiempo. Foto R.Puig

Anna (Jaume Plensa 2016) y las señales del tiempo. Foto R.Puig

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La fauna ornitológica de Johan Creten

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado. Foto R.Puig

Algo tienen los enormes animales en bronce de este escultor belga que atrae a niños y adultos. Por una parte tienen un aire de humor cariñoso. Por ejemplo, este buitre de pico curvo que tendría gran dificultad para encontrar alguna carroña por estos parajes, en los que sería atacado inmediatamente por una bandada de airadas gaviotas.

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado, detalle. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El buitre, 2017, bronce patinado, detalle. Foto R.Puig

Sobre las rocas más alejadas del parque el buitre y su vecino el murciélago contrastan oscuros con la blanca Anna que medita a centenares de metros en el otro extremo.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

El murciélago con aspecto de vampiro parece inofensivo, aunque al acercarse hay un cartel que avisa: “Está permitido subirse a la escultura a su propio riesgo. No pierda de vista a los niños”. Estas esculturas participativas atraen especialmente al visitante.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Para facilitar la participación el murciélago tiene una escalera encima del espinazo.

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El murciélago 2019, bronce patinado. Foto R.Puig

La alada trilogía de este escultor belga, al que yo llamaría Johan de Flandes, se completa con lo que parece ser un águila expectante, en la que la vis cómica del buitre ya no está presente.

Johan Creten Bélgica, El precio de libertad, 2016, bronce. Foto R.Puig

Johan Creten Bélgica, El precio de libertad, 2016, bronce. Foto R.Puig

Así me lo parece por esa actitud vigilante y suspicaz, émula de las que la historia ha prodigado desde que se la adueñaron las legiones romanas, aunque sea belga y en Pilane resulte bastante inofensiva. Si me encuentro con el autor le preguntare queé esconde su título “the price of freedom”. De la reina de las aves como símbolo he tratado hace ya ocho años en este blog.

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La fidelidad de Tony Cragg

El escultor británico, con taller en Alemania y Suecia, es asiduo de Pilane. Sus esculturas en hermoso bronce patinado parecen girar. Según sea nuestro punto de vista van mostrando perfiles humanoides que se encabalgan y se generan entre sí.

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

La escultura sigue en Pilane desde el año pasado, aunque colocada en otro rincón rocoso. El granito compite con el bronce en excitar nuestra imaginación con formas que parecen intercambiar secretas conversaciones.

Tony Cragg UK, Pool, 2012, bronce. Foto R,Puig

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Cuando el acero resplandece

Como el domingo pasado con las obras de las escultoras, también hoy terminaremos con dos obras abstractas de un conocido escultor británico que brillan y crean sombras, bajo el sol de Pilane y en distante contraste con la nívea Anna.

Conrad Shawcross, detalle de su monolíto óptico, 2016, y Anna de Jaume Plensa, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross, detalle de su monolíto óptico, 2016, y Anna de Jaume Plensa, 2016. Foto R.Puig

El monolito óptico de Shawcross podría titularse el tótem poliédrico. De hecho más que evocarme un menhir me hace pensar en alguna efigie venerada, de esas que erigían las antiguas culturas de América o Asia,  aunque esta sea de acero inoxidable.

Conrad Shawcross UK, Monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, Monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Con buenos zapatos y hábil equilibrio podríamos bailar a su alrededor nuestra danza sagrada mientras los vientos del mar alborotan nuestra cabellera. Un penacho de plumas también añadiría.

Conrad Shawcross UK,monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK,monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

Y me digo yo, motivado por los vientos de Pilane, que en estos tiempos en que tantos se rapan al cero, debe de haber una diferencia en la forma de sentir el aire sobre nuestra cabeza, según que el cuero cabelludo se agite con vientos y brisas o que estos solamente resbalen sobre una piel lisa, redonda y calva. Yo podría explicarme sobre la primera de las sensaciones. Sobre la otra modalidad quizás algún lector pueda ilustrarme. Algo parecido podría especularse con la sensación de la lluvia sobre la cabeza. Todo esto sea dicho con todo respecto por las diferencias o identidades capilares.

Pero basta de divagaciones. Acabemos esta crónica mostrando el laberinto óptico del británico escultor (toda similitud con el del brexit es pura coincidencia.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018 UK. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018 UK. Foto R.Puig

Estas grandes esculturas modulares se sitúan habitualmente en las zonas llanas de Pilane.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018 UK. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018 UK. Foto R.Puig

En este caso es también participativa, es decir que se puede circular por su interior

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Además el laberinto es realmente óptico, pues crea ilusiones según evoluciona la luz del día y el ángulo desde el que miremos.

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, detalle, 2018. Foto R.Puig

A diferencia del brexit este es un laberinto sereno y bien anclado en la tierra

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018, acero inoxidable. Foto R.Puig

Conrad Shawcross UK, laberinto óptico, 2018, acero inoxidable. Foto R.Puig

que recibe a todos sin excepción, y las aristas de las esculturas de Conrad Shawcross no hieren.

Aunque sean de acero sus obras son luminosas y suaves al tacto…

Conrad Shawcross UK, detalle de su monolíto óptico, 2016. Foto R.Puig

 

 

 

Pilane 2019 (II) : dos escultoras más

1 septiembre, 2019
Desde Pilane. Foto R.Puig

Desde Pilane. Foto R.Puig

Klara Kristalova

El apellido de la tercera escultora de este año en Pilane nos remite a una familia de los llamados “países del Este”. En efecto, la escultora nació en 1967 en lo que antes de la disgregación de los países comunistas era Checoslovaquia. Sus padres emigraron con ella a Suecia en 1968 tras la invasión soviética. Su padre, Eugen Krajcik, era escultor y continuó trabajando como tal hasta su muerte en 1999.

Eugen Krajccik, Stilleben, Estocolmo.

Eugen Krajcik, Stilleben (Naturaleza muerta), Estocolmo.

Por su vida, su formación y su obra Klara Kristalova es considerada una escultora sueca. Ya vimos una pieza suya de tema vegetal, también en Pilane, en el 2011.

A la edición de este año ha traído tres esculturas en bronce patinado, donde se aprecia un intenso modelado a mano que precede al molde y a la forja.

Klara Kristalova, República Checa, 2017, Lo que me retiene me impulsa, bronce

Klara Kristalova, Suecia, 2017. “Lo que me retiene me impulsa”, bronce. Foto R.Puig

Sus obras están pensadas para el paisaje natural en el que son expuestas.

“What holds me back carries me further” expresa la audacia y determinación de una mujer que encuentra su impulso hacia adelante en los impedimentos que tratan de frenarla.

Sus altos arbóreos zancos parecen decirnos que de la naturaleza y de la tierra nos vienen la savia y la fuerza que nos sostienen y nutren nuestro caminar hacia el futuro.

Klara Kristalova, 2017, Lo que me retiene me impulsa, detalle, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2017, Lo que me retiene me impulsa, detalle, bronce. Foto R.Puig

La segunda escultura de Kristalova data del 2011 y podríamos interpretarla en clave de humor o quizás de angustia.

Todo lo que la anterior tiene de dinamismo lo tiene esta de resignación y derrota.

¿O es sólo una broma teatral? ¿Remite quizás a algún lugar olvidado en el que se amontonan las máscaras que por la vida vamos abandonando?

Klara Kristalova, 2011, Röse, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2011, “Röse”, bronce. Foto R.Puig

No obstante, este “mojón” o “montón de piedras” (eso significa röse en sueco) situadas al borde del sendero, este amontonamiento de cabezas, podría significar algo bastante más lúgubre

¿Horrendos jalones, piedras miliares que la historia ha ido levantando?

Klara Kristalova, 2011, Röse, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2011, “Röse”, bronce, detalle. Foto R.Puig

Sinceramente, no las tengo todas conmigo y todo lo que puedo decir es que, si algún día encuentro a la escultora, se lo preguntaré. Aunque… ¿y si esta misteriosa pájarita tuviera la respuesta?  Al fin y al cabo es obra de la misma artista y está ubicada a poca distancia de esas cabezas machacadas y apiladas..

Klara Kristalova, 2019, Bird girl, bronce. Foto R.Puig

Klara Kristalova, 2019, “Bird girl”, bronce. Foto R.Puig

Sea como sea y para no devanarme más los sesos, me despido por hoy de esta artista  de nombre claro y cristalino y escultora de enigmas, para acabar esta crónica con las obras abstractas y espiritualistas de la cuarta escultora de Pilane 2019.

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Helaine Blumenfeld

Nos vamos a los Estados Unidos en compañía de una veterana escultora, nacida en 1940 y Ph.D. en Bellas Artes por la Universidad de Columbia, que es también muy apreciada en Gran Bretaña y ha expuesto en numerosos países.

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, “Taking risks”, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

A mi modo de ver, la obra Taking risks (“Arriesgando”) de Helaine Blumenfeld, en puro mármol de Carrara y de tres cuerpos complementarios, es lo mejor de este año en Pilane, tanto técnica como expresiva y formalmente.

Y algo similar se puede decir de otra obra suya en bronce patinado que ha titulado “Ascensión”

Helaine Blumenfeld, USA, Ascensión, 2018, bronce. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Ascensión, 2018, bronce. Foto R.Puig

Completa su trilogía, otra escultura, igualmente alada y de grandes dimensiones, que ha bautizado “Espejismo” (Illusion).

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Foto R.Puig

¡Acerquémonos!

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Detalle. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Illusion, 2018, bronce. Detalle. Foto R.Puig

¡Deslicemos la mirada!

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

Helaine Blumenfeld, USA, Taking risks, 2019, mármol de Carrara. Foto R.Puig

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Si hace no mucho hubiéramos visitado la catedral de Ely en Inglaterra habríamos encontrado una auténtica antología de la obra más característica de Helaine Blumenfeld. 

Helaine Blumenfeld en la catedral de Ely

Helaine Blumenfeld en la catedral de Ely, del vídeo “Tree of Life” (Violet Productions, 2018)

No lo hemos hecho, pero eso tiene solución, basta con pinchar aquí.

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Pilane. 2019. Foto R.Puig

El próximo domingo proseguiremos con las obras de los escultores varones de Pilane

Pilane 2019 (I): dos escultoras

25 agosto, 2019
Camino a Pilane. Foto R.Puig

Camino a Pilane. Foto R.Puig

Para Eva Martí

Tierras habitadas desde antiguo son estas de la isla de Tjörn, como ya comentaba el domingo pasado.

Es un placer para la vista el recorrido que lleva a Pilane, a partir del puente que por Stenungsund une la isla a la autopista que sube hacia Oslo. Si además luce un sol esplendoroso la expectativa de un paseo sobre estos roquedales, entre esculturas integradas en el paisaje, esponja el alma.

El mar desde Pilane. Foto R.Puig

El mar desde Pilane. Foto R.Puig

Todos los años un grupo de reconocidos artistas eligen aquí los emplazamientos para sus  esculturas, algunas expresamente concebidas para el sitio. Son ocho este año, por lo que he pensado que era mejor tratar primero de las obras de las escultoras, empezando por dos de ellas. El domingo próximo presentaremos las de sus otras dos colegas, para luego continuar con los varones.

Algunos artistas ya han expuesto aquí e incluso dos obras estaban ya en Pilane el año pasado, aunque en un emplazamiento diferente.

Una de ellas es “Earth” (Tierra).

Ida Koitila

Ida Koitila, Suecia, 2018, Tierra, bronce

Ida Koitila, Suecia, 2018, “Tierra”, bronce patinado. Foto R.Puig

Entrando en el sitio web de Ida Koitila se aprecia su variado recorrido desde la experimentación con formas de materiales frágiles y en pequeña dimensión, hasta esta escultura en bronce de 120 cm que se codea al aire libre con las rocas de granito.

Es una escultora sueco-finlandesa extremadamente concienzuda, que practica un arte conceptual teñido de analogías, y de una exquisita calidad técnica, atreviéndose con todo tipo de materiales.

Ida Koitila, Suecia, 2018, Tierra, bronce. Foto R.Puig

Nosotros seguimos subiendo y bajando por los senderos de Pilane, entre praderas y rocas, ovejas, arbustos y cardos.

Flor de cardo. Pilane. Foto R.Puig

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Laura Ford

Esta escultora británica, galesa para más señas, es una habitual de Pilane, maestra del trabajo en bronce, aficionada a personajes de fábula o salidos de su exuberante imaginario en el que abundan las ensoñaciones infantiles. Ya vimos sus gemebundas silenciosas el domingo pasado, por lo que traemos de ellas algunos detalles.

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. Foto R.Puig 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, UK, “Silent howlers”. 2016. Bronce patinado. Detalle. Foto R.Puig

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, UK, “Silent howlers”. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford.Silent howlers. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford.UK, “Silent howlers”. Bronce patinado. 2016. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

No se sabe qué admirar más, si el modelado de las figuras o el trabajo de vaciado, fundición y patinado del bronce. Para estas obras ha elegido un lugar arbolado y sombreado y una roca, que parecen que las estuvieran esperando.

En esta edición hay tres creaciones más de la misma artista donde insiste en sus temas favoritos, los personajes infantiles y los animales.

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Las bailarinas atrapadas

Laura Ford, U.K.,2013. Dancing clog girls. Bronce, Foto R.Puig

Laura Ford, UK, 2013. Dancing clog girls. bronce patinado. Foto R.Puig

Estas bailarinas de minué parecen talladas como pinochos femeninas que ensayan pasos de baile, de modo que sus faldas de anticuadas presumidas se despliegan y flotan a pesar de estar ligadas a la tierra.

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Los caniches Waldegrave

Y del cuento a la sátira…

Cuando Sir Joshua Reynolds  en 1780 retrató a las hermanas Waldegrave (The Ladies Waldegrave) no pudo imaginar que Laura Ford les encontraría un aspecto de caniches…

Reynolds, 1780, The Ladies Waldegrave, National Galleries of Scotland.

Reynolds, 1780, The Ladies Waldegrave, National Galleries of Scotland.

Laura Ford, U.K., 2015. Caniches Waldegrave. Bronce.

Laura Ford, U.K. 2015. “Los caniches Waldegrave”, Bronce.

y que esculpiría a costa del venerado pintor, académico y aristócrata británico, sus   “preciosas ridículas”. 

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La hiena con un collarín

La cuarta escultura que la artista ha traído este año a Pilane no desmerece de la intención bufa de las anteriores.

Pero no las tengo todas conmigo. En principio se diría que el coche en donde viajaba la hiena ha sufrido un encontronazo por detrás y sus vértebras cervicales han sufrido daños, por lo cual el veterinario le ha prescrito un collarín…

Laura Ford,UK. Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015.  Foto R.Puig

Laura Ford, UK. Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015. Pilane 2019. Foto R.Puig

Pues bien, Doña Laura, permítame que sospeche que su hiena estaba perfectamente sana antes de otro tipo de accidente, uno de los que pueden ocurrir en el proceso de modelado o vaciado, si es que no en un momento posterior. Como resultado, la cabeza se habría separado del tronco, requiriendo una intervención urgente y la implantación de un collarín con cierto aire de esparadrapo…

Laura Ford.Hiena con collarín. Bronce patinado. 2015. Detalle. Pilane 2019. Foto R.Puig

En todo caso, el sentido del humor de sus creaciones estaría no sólo a salvo sino acentuado.

El próximo domingo continuaremos el paseo.

 

Píntame una piedra

18 agosto, 2019
Mats Gustafson. Roca. 2006. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2006. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Cada verano vamos a la isla de Tjörn  al norte de Gotemburgo y tributamos visita en Pilane a la mejor exposición internacional de escultura al aire libre que conozco en Suecia. Tiene lugar cada año entre mediados de mayo y fines de setiembre. Las altas rocas de esta finca, que permiten otear el mar en un ángulo de casi 300 grados, emergen de un inmenso batolito, como las puntas de un iceberg granítico, afloramiento de nuestra glaciación cuaternariaen uno de cuyos períodos interglaciares nos encontramos, testimonio pétreo del cambio climático lento e incesante del planeta. 

Comencé a visitar Pilane cada verano desde el año 2011Paseamos por estos parajes y entre los menhires que aquí dejaron para señalar sus tumbas quienes, al menos desde la Edad del Hierro, los habitaron. El metal sigue siendo uno de los protagonistas de la exposición anual.

Laura Ford. U.K. Silent howlers. Brnce patinado. 2016. Pilane 2019. Foto R.Puig

Laura Ford, “Silent howlers” (Gemebundas silenciosas), bronce. Pilane 2019. Foto R.Puig

 

Pero no adelantemos acontecimientos, en una próxima entrega hablaremos de las esculturas…

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Cuando se escucha a las piedras

Hoy quería referirme a las acuarelas de Mats Gustafson, un artista sueco nacido en 1951, conocido por sus trabajos de ilustrador de moda femenina y que ha despertado mi envidia por su maestría con la acuarela, y en particular por esas rocas que retrata emergiendo del agua, en el mar y en los lagos de la costa occidental sueca.

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Siempre he tenido dificultades con la acuarela, con esa forma de dejar que el agua teñida se difunda de forma controlada sobre el papel granulado, hasta ocupar la superficie que has delimitado con el pincel, y se funda con los otros pigmentos que has seleccionado para reproducir el volumen, las luces y las sombras de ese objeto, que, por humilde que sea, revelará su presencia más allá de lo físico, bajo la luz del momento y en el contexto de ese instante.

Mats Gustafson. Rocas. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Rocas. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

A partir de ahora, cuando me adentre en las aguas del mar o de un lago y una roca se ofrezca emergiendo desde el fondo, creo que la mirare de otra forma. Esas piedras pulidas por el hielo hace millones de años y lavadas cada día por las olas y las ondas, tienen de algún modo un rostro que varía con las horas y con la luz cambiante, que dialoga con la nubes, con el cielo y con el espejo de las aguas. 

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Mats Gustafson. Roca. 2003. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

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La exposición tiene más cosas, pero por hoy nos detendremos aquí, pensando en la silente conversación de las rocas, para que cuando veamos a alguien extasiado frente a la orilla de un lago o del mar, mirando como las aguas acarician una piedra que suavemente se sumerge, emerge, se sumerge, emerge…

no perturbemos su meditación.


Nota: En todo caso, no quisiera que alguien se desespere ante las dificultades que tiene esto de dibujar y pintar a la acuarela…

Siempre se puede aprender a pintar. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

Siempre se puede aprender a pintar a la acuarela. Museo Nórdico de la Acuarela. Foto R.Puig

No importa la edad para practicar ese arte, no tienen más que venirse unos días al Nordiska Akvarellmuseet en la Isla de Tjörn.

 

 

Elogio de la nimiedad (IX): al hilo del verano

11 agosto, 2019
Siesta felina. Midsommar 2019. Foto R.Puig

Siesta felina. Midsommar 2019. Foto R.Puig

Un verano no es igual a otro, cada uno deja sus propios recuerdos y nos regala imágenes propias. Hoy el día es perezoso y no se presta a graves reflexiones. Como quien pincha fotos en panel de avisos, dejo aquí algunas cosillas al buen tuntún de este verano.

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 martes 18 de junio

Eran las 14:11 de la tarde, y tres días antes del solsticio de verano con lo que tenía a mano en la nevera improvisé un plato veraniego.

Les dejo mi receta libre de royalties :

  • pappardelle al dente
  • tiras de calabacín rehogadas en aceite de oliva
  • tomatitos troceados y rehogados en aceite de oliva
  • tacos de queso feta
  • pimienta de molinillo
  • sal
  • chorrito de aceite de oliva vírgen

Me inventé un plato. Foto R.Puig

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viernes 21 de junio

Tras la fiesta del midsommar en las praderas de  Tjolöholm, nos hemos recogido en familia para una merienda-cena en el jardín. El reloj marca las 22:10.  En el cielo los últimos fuegos del atardecer…

La tarde se alarga en noche. Foto R.Puig

La tarde se alarga en noche. Foto R.Puig

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miércoles 3 de julio

Había rosas en el supermercado, ahora en su búcaro acaparan la mirada.

Rosas del supermercado. Foto R.Puig

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martes 9 de julio

Están cambiando los raíles a lo largo de la Aveny de Gotemburgo. La parada del tranvía está vacía. Los borrachitos que ahí suelen sentarse con una lata de cerveza se han buscado otros bancos

Cambio de vías. Foto R.Puig

Cambio de raíles. Foto R.Puig

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sábado 13 de julio

Fin de semana en Estocolmo, barrios desiertos. Lejos del campo abierto un sabueso húngaro se asoma nostálgico a un balcón.

Spleen de perro. Foto R.Puig

Spleen de perro. Foto R.Puig

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viernes 26 de julio

Fin de semana en Båstad, meca de veraneantes y de torneos de tenis. Una playa con casa de baños y un hotel tradicional. El sol ha lucido toda la mañana y he tomado mi primer baño de mar de la temporada. Cuando el diluvio llega al mediodía hay un jolgorio de bañistas que abandonan sus tumbonas. El agua de la playa se agradece, pero cuando cae de las nubes todos escapan corriendo. No hay quien entienda a los veraneantes.

Båstad. Desde la ventana del hotel. Foto R.Puig

Båstad. Desde la ventana del hotel. Foto R.Puig

Al filo de la puesta del sol, el cielo se incendia

Båstad. Atardece. Foto R.Puig

Båstad. Atardece. Foto R.Puig

El cielo sigue ardiendo aunque el sol ya se ha ocultado…

Båstad. Crepúsculo vespertino. Foto R.Puig

Båstad. Crepúsculo vespertino. Foto R.Puig

Båstad. La roca y la noche. Foto R.Puig

Båstad. Cuando llega la noche. Foto R.Puig

Båstad. Son las once pasadas. Foto R.Puig

Båstad. Son las once pasadas. Foto R.Puig

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sábado 27 de julio

Segundo día y crepúsculo matutino en Båstad a las cuatro de la mañana

Båstad. Segundo día. Foto R.Puig

Båstad. Segundo día. Foto R.Puig

La visita a la iglesia medieval de Båstad merece la pena, sobre todo si coincide con un concierto dominical de música de cámara

Båstad. Iglesia de Santa María. Foto R.Puig

Båstad. Iglesia de Santa María. Foto R.Puig

Båstad. Nave central de la glesia. Foto R.Puig

Båstad. Nave central de la iglesia. Foto R.Puig

En las iglesias suecas anteriores a la Reforma protestante son frecuentes (tras haber sido liberados de la cal que les cubría) los restos de ingenuos frescos, así como los lienzos, en los que todavía se celebra a la Virgen María y a los santos. De otros templos medievales suecos y de alguno de sus artistas más destacados ya hemos hablado en este blog y citado bibliografía. De esta de Båstad no he podido consultar ninguna publicación, pero me han llamado la atención algunas de sus sencillas iconografías, como la escena del martirio de San Erasmo  en el momento en que le están extrayendo los intestinos con un cabrestante en el que van quedando enrollados. A izquierda y derecha los dos verdugos se aplican con furor a la tarea, pero el mártir sigue sin claudicar, amarrado al potro por las piernas y el cuello y pudorosamente cubiertas sus partes con un slip.

Båstad. Castigos del pecado. Foto R.Puig.

Iglesia de Båstad. ¿Castigos del pecado.? No, martirio de San Erasmo.Foto R.Puig.

Para compensar el horror de la anterior sirva la escena del tierno abrazo de La Visitación 

Båstad. Santa Isabel y la Virgen se abrazan. Foto R.Puig.

Iglesia de Båstad. Santa Isabel y la Virgen se abrazan. Foto R.Puig.

 

También hay un gran lienzo barroco, que parece sólo abocetado o puede que malamente restaurado. San Roque, acompañado de su perro, le muestra una cicatriz del muslo y le recomienda a San Sebastián algún remedio para las heridas de las flechas.

San Roque enseña el muslo a San Sebastián. Foto R.Puig

Iglesia de Båstad. San Roque enseña su cicatriz del muslo a San Sebastián. Foto R.Puig

De hecho, se suele representar a San Sebastián atendido por Santa Irene o por los ángeles, pero a veces, como aquí, con San Roque vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en una pierna, siendo la más habitual la izquierda, y acompañado de un perro llamado Melampo o un ángel, aunque a veces son representados ambos (Cfr. Heridas y heridólogos). Parecería que un sabio niño Jesús le estuviese apuntando la composición de la pomada.

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sábado 3 de agosto

En este apacible lugar me di (Tösaviken) el segundo chapuzón de la temporada…

Primer baño de la temporada. Foto R.Puig

Tösaviken, segundo baño de la temporada. Foto R.Puig

¡Que las vacaciones les traigan muchas buenas zambullidas!