La ruta hacia el sur (II): Abadías
Abandono la “Comtoise”, es decir la E60, y por carreteras departamentales me encamino hacia la Abadía de Acey.
El cielo es hermoso y amenazante, contrastando con los trigales en sazón.
En la abadía de Acey
(Franco Condado Dpto.del Jura)
Llego poco antes de las cinco de la tarde, hora del canto de Vísperas de los cistercienses.
Me quedo a escucharlos mientras contemplo el desnudo y sobrio interior de su iglesia, que la fachada exterior no permite sospechar. Es como si la historia se hubiese detenido ahí, en esa comunidad de contemplativos, dedicados a sus trabajos de orfebrería y joyería artesanal, del que según he leído se mantienen. Es domingo y la tienda y la librería están por desgracia cerradas. Creo que también se financian con la hospedería.
Pero me viene a la memoria una polémica afirmación de Erasmo de Rotterdam en su Enquiridion: Monachatus non est pietas, frase que en su época era considerada una perniciosa herejía y causó gran escándalo, pues retirarse a un monasterio y vivir en una comunidad de castos célibes era considerado superior a cualquier otra forma de vida, incluido por supuesto el matrimonio, que, ya lo había dicho San Pablo (más vale casarse que abrasarse), era un mal menor, teniendo en cuenta nuestra frágil concupiscencia.
Decir que “el monacato no es la piedad”, es decir no es la única ni la mejor de las formas de la vida buena, iba a la contra de la tradición medieval. De hecho, casi no hubo príncipe ni señor feudal que no propiciase la donación de tierras y la erección de abadías en los parajes más hermosos de Europa, y en particular de Francia.
Hoy las pocas comunidades de monjes que quedan en algunas de ellas no representan ya aquella alianza entre del poder y las órdenes religiosas que suscitó las iras iconoclastas durante las guerras de religión y la arrasadora furia de la Revolución Francesa.
El “ora et labora” es cosa de pocos y no de las miríadas de contemplativos de épocas pasadas. Erasmo añadía (pues la frase se cita incompleta): sed vitae genus pro suo cuique corporis ingeniique habitu, vel utile, vel inutile, es decir: el monacato es “una forma de vida que puede ser útil o inútil según sea la disposición corporal o mental de cada uno”.
A Erasmo sus votos y su paso por un monasterio de monjes agustinos no le dejaron unos recuerdos muy edificantes sobre la vida comunitaria que allí se practicaba.
Sea como sea, de esta variante contradictoria de la historia de los hombres y las creencias, yo me quedo con esta maravilla arquitectónica y con la hora de silencio y de cantos semi-gregorianos de estos cistercienses de hoy.
La mayoría de los que en Acey concluían la hora de Vísperas con el canto del Magnificat ya son ancianos y las expectativas ‘demográficas’ de continuidad de esta forma de vida, al menos para esta abadía, parecen reposar en los novicios venidos de la inmigración.
¿Una metáfora de Europa?
También me producía una extraña sensación, en este lugar fuera del tráfago y de las noticias de los telediarios, esa afirmación de una de las estrofas del canto que el Evangelio atribuye a la madre del fundador del Cristianismo:
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos
Al menos, este puñado de monjes lo cantaban convencidos.
Valcroissant
(Ródano-Alpes, departamento del Drôme)
Para llegar a Valcroissant hay que dejar la Autopista del Sol (E15) en dirección a Die. La D93 es una carretera panorámica que te invita a pararte en numerosas ocasiones en su recorrido, bordeando a contracorriente el Drôme que desciende en busca del Ródano. En algunos tramos el olor de la lavanda entra por las ventanillas de mi Caravelle y me acompaña.
A poco menos de cinco kilómetros de Die, por una mínima carretera que serpentea bajo grandes rocas se llega a esta recóndita abadía cisterciense, hoy una explotación agropecuaria dentro del parque de Vercors (Hautes-plateaux de Vercors), en medio de los bosques de Glandasse, donde existe una pequeña población de osos.
Una leyenda testimonia de la cohabitación razonable de los monjes con los osos de la zona.
El 23 de diciembre de 1270 un monje llega corriendo donde el Padre Abad.
– Padre mío, no hemos quedado sin trucha, los osos han roto el hielo del estanque y han pisoteado las orillas
El prior va a la fuente para hablar con los osos y les dice:
– Osos de Valcroissant, desde que llegamos a este valle no ha habido ninguna disputa entre nosotros y no tenemos ni perro que guarde las ovejas. Lo que habéis hecho esta noche es una grave atentado a la hermandad entre nosotros. Si no sois unos descreídos, arrepentíos y sigamos viviendo en paz. ¡Que así sea!
A la mañana siguiente los osos habían devuelto las truchas al estanque.
Este monasterio, fundado en el siglo XII sobrevivió tras las guerras de religión gracias a que los monjes lo dedicaron desde finales del siglo XVIII a granja y explotación agropecuaria, hoy gestionada por la Sociedad de Amigos de Valcroissant.
Es también hospedería y granja escuela y un lugar de conciertos y recitales.
A pesar de que llegué demasiado temprano para beneficiarme de la hora de visita, una hortelana que cuidaba de las flores del jardín me autorizó a circular libremente por el lugar, sin que me aceptase el precio de la entrada.
Valmagne
(Languedoc-Rosellón, departamento del Hérault)
La comunidad cisterciense de la abadía de Valmagne no sobrevivió a la Revolución Francesa, los monjes huyeron y se refugiaron en Barcelona.
Esta abadía era una de las más ricas de Francia. Confiscada y declarada “bien público”, tras una temporada en manos de un viticultor burgués que la uso como bodega, acabaría siendo propiedad de los condes de Turenne, cuyos descendientes explotan hoy sus extensos viñedos y la mantienen con los ingresos del turismo y de la venta de caldos de la denominación Languedoc.
La fundó el vizconde de Béziers en el siglo XII para tener en sus tierras a los monjes del Cister y, acabó, por obra y gracia de una revolución, por revertir, ya desprovista de contemplativos, a la manos de un conde. Del vizconde al conde gracias a una revolución.
Si los monjes predicaban el ora et labora creo recordar que fue también un tonsurado quien inventó aquello de amigo, bebe, que la vida es breve.
Sea o no cierto, entre máximas discurre la historia.
Las naves de la iglesia son quizás la única muestra de un templo medieval transformado en inmensa bodega. Almacenaron el vino hasta comienzos del siglo XX.
Ahora sus cubas son una muestra de lo que eran capaces de fabricar con madera de bosques de Rusia los maestros toneleros franceses.
Pero el día que yo visité Valmagne, el vino me lo vendió Claudia, una alemana de Munich, licenciada en Historia del Arte, que hace ya años reside y trabaja en este lugar.
Compré seis botellas y certifico que el vino de Valmagne no está nada mal. Además, bajo estas bóvedas góticas y junto a las cubas centenarias que albergan, aquella estrofa de una oración que nos hacían recitar en el colegio adquiere un sentido inesperado:
¡Sangre de Cristo, embriágame!
Saint Marie
(Languedoc-Rosellón, departamento de los Pirineos Orientales)

Bajorrelieve de la tumba de Guillaume Gaucelme en la abadía de Santa María en Arles-sur-Tech. Foto R.Puig
Me habían hablado muy bien del camping Riuferrer en Arles-sur-Tech, al pie de los Pirineos de la “Cataluña del norte” francesa. Ya me aprestaba a pasar el atardecer calmadamente y escuchando el rumor del río, cuando unos vecinos suizos me explicaron que en el pueblo daban el Suiza-Francia en pantalla grande. La verdad es que estos simpáticos vecinos de Ginebra no se merecieron el resultado
Pero les quedé muy agradecido por mostrarme que bastaba un corto paseo para plantarse en el pueblo.
Acabé descubriendo que la abadía benedictina de Sainte Marie y la amable acogida de las chicas que vendían las entradas y los folletos me esperaban.
No sólo eso, la jovencita pelirroja que me vendió el folleto descriptivo me enseñó su antebrazo, afirmando, más convencida que una maría magdalena en día de Pascua, que el agua que fluye del sarcófago del patio, que según tradición acoge desde siglos los restos de los mártires santos Abdón y Senén, le curó milagrosamente un eczema que ningún médico había conseguido sanar.
Deben de ser tiempos de sequía, pues, por el momento, el sarcófago, también denominado la Santa Tumba, está seco, a pesar del grueso fascículo que explica por siete euros todos los estudios científicos que se han hecho para tratar de comprender el fenómeno.
Hasta hoy sin resultado.
Yo me quedo con el milagroso silencio del claustro y la hermosura de ese pueblo, donde ya venían los romanos a aliviar dolores en sus fuentes termales.
Creo que volveré a pasar por ese valle. Todavía encierra muchas sorpresas.
A la mañana siguiente ascendí hacia España por el pequeño pueblo de Coustuges en el Alto Vallespir.
Continuará.
La ruta veraniega hacia el sur (I): Agua
Llegaron los días de subirse al volante de la furgoneta y descender hacia el Mediterráneo. El año pasado he narrado mi ruta veraniega en cuatro capítulos (julio-agosto 2013) siguiendo un orden cronológico y agrupado. Además fue de sur a norte, pero esta vez la Caravelle ha hibernado en Suecia, así que empezamos al revés. En esta ocasión mis divagaciones serán temáticas. Al final, los lectores del blog seguro que descifran el trayecto.
El leitmotiv de este primer capítulo va a ser el agua que, al hilo del viaje, de un modo u otro siempre se encuentra.
Para empezar, si sales de Suecia hacia Dinamarca para continuar por Alemania, tanto si te subes en un ferry como si optas por pasar el Öresund, el agua la encuentras ineluctablemente, agua de mar, agua del estrecho por donde se realimenta el Báltico con los flujos que llegan del Mar del Norte a través del Kattegat y el Skagerrat.
Dejas las tierras de Escania y cabalgando sobre el Öresundbron y la isla Selandia te adentras en el túnel que te pone en tierras de Jutlandia.
Esta primera etapa, iniciada en Gotemburgo, me lleva a Lübeck, ya en Alemania, ciudad de canales, capital medieval de la Liga Hanseática, donde confluyen dos ríos, el Trave y el Wakenitz.
Cuando, muy temprano, paseo por sus calles, lo primero que encuentro es un apacible parque junto al agua cerca de su catedral.
Y, al día siguiente, una imagen silenciosa refleja también la calma de una mañana y la suave llovizna sobre el Neckar, en mi segunda parada, en Heidelberg.
Me despido, lamentando no adentrarme esta vez en su centro histórico, con una breve subida a su paseo de los filósofos, desde el cual el Neckar, en el que se mira la ciudad, sigue siendo el protagonista del paisaje.
Tras pasar por la abadía de Acey en el departamento del Jura, en el Franco Condado, de la que hablaremos en la siguiente entrega, y cerca de Parcieux, paso la noche en el camping de L’Escluse, en las orillas del Saône, veinte kilómetros antes de su confluencia con el Ródano en Lyon, frente a la isla fluvial de Beyne, poblada hace más de un siglo por pescadores y hoy refugio para aves.
La antigua presa que obligaba a las peniches y barcazas a circular por una antigua esclusa fue demolida hace décadas, dejando libre curso al río. Tenía pues una categoría de puerto fluvial.
Hoy, el canal de la esclusa es un embarcadero deportivo.
Y al día siguiente, encuentro de nuevo el agua, morigerada y modesta, en el estanque de la abadía cisterciense de Valcroissant, en el corazón de los bosques de Glandasse.
Está situada en la comuna de Die, en el departamento del Drôme y hay que remontar las aguas del río que dan nombre a este departamento.
Y de las aguas del Drôme (tras una noche en un camping para olvidar), internándome en el departamento de Hérault, nuevo encuentro con el agua en la fuente octogonal de la Abadía cisterciense de Valmagne, cerca de Villeveyrac, rodeada de los viñedos del Languedoc, en cuyo pilón los monjes hacían sus abluciones antes de pasar al refectorio.
De allí, por las carreteras de los Pirineos Orientales subo al camping de Arles-sur-Tech, situado junto al RiuFerrer, de aguas limpias y torrenciales. En el camping que se denomina como el río concilio el sueño,
arrullado por el rumor de esa corriente de montaña.
Atravieso los Pirineos.
Después de superar el puerto de Coustouges en el Alto Vallespir, cruzo la frontera con España y entro en el Alto Ampurdán, donde en una zona que presenta las trazas de recientes incendios forestales, paro a descansar junto a las aguas del embalse de Boadella-Darnius, que se alimenta con las aguas de la cuenca del río Muga.
La penúltima etapa de mi viaje me lleva al lago de Bañolas, donde me sorprende un crepúsculo incendiado.
Lo contemplo también desde las alturas de la cima de Rocacorba.
Pero las aguas que más me emocionan, son las de la fuente del Can Puig de la Bellacasa, que aliviaron la sed a mis ancestros ya desde el siglo XIII.
De ese lugar hablaremos en la siguiente entrega.
Por el momento, acabemos con el mar de mi punto de arribada en la Marina Alta, en la playa de la Almadraba, en Els Poblets.
Con el solsticio de verano se erigen por todas partes en Suecia los mástiles cubiertos de verde, con su perfil de cruz coronada de un triángulo invertido con sendos anillos que penden de los extremos de ambos brazos.
Hace dos días hemos asistido a uno de estos tradicionales rituales festivos, probablemente el más popular en los alrededores de Gotemburgo, en tierras de Palacio de Nääs, a veintiocho kilómetros de la capital de la Costa Oeste.
Este lugar fue la sede de una histórica renovación pedagógica durante la segunda mitad del siglo XIX. La ideó y propulsó Otto Salomon (1849-1907), venciendo no pocas resistencias, basándose en la formación del profesorado e inspirándose en su aprecio de las tradiciones del trabajo manual de los artesanos y obreros suecos, así como en las ideas de Comenius (1592-1670) -quien fue largamente influenciado por Juan Luis Vives (1493-1540)-, Rousseau (1712-1778), Pestalozzi (1746-1827) y Fröbel (1782-1852)
(Cfr: Otto Salomon. Por Hans Thorbjörnsson. Prospects. Paris.UNESCO vol. XXIV. no. 34. 1994 p. 471 a 485)
Su esfuerzo lo continúa hoy la Näässamfundet (la Fundación Nääs) y sigue rindiendo frutos: http://uk.naas.se/
….
Luego abundaremos en ello, pero ahora recojamos los ecos de la fiesta campestre del pasado viernes.
Midsommar en Nääs
Son varios miles de personas las que vienen a esta celebración tradicional del Midsommar (el solsticio de verano), en estas praderas rodeadas de lagos y de los edificios que han albergado desde hace un siglo y medio las actividades de la escuela y los seminarios de Slöjd (“artesanía”, “trabajo manual”) para el profesorado y el alumnado de la enseñanza general básica (grundskola).

Uno de los edificios de la escuela de formación a la pedagogía artesanal de Otto Salomon. Foto R.Puig
El midsommar deja desiertas las calles de las ciudades suecas. Todo el mundo se va al campo a bailar, comer y divertirse al son de la música popular sueca hasta bien entrada esta noche clara del 20 al 21 de junio. Nos reunimos en torno al midsommarstång, cuyo origen es el majstang (palo de mayo) germánico. Los comerciantes alemanes trajeron esta tradición a Suecia para celebrar el reverdecer cíclico de los bosques y la flora. Como tal, sus orígenes son ancestrales y totémicos.
En España, y también en Latinoamérica, la vigilancia eclesial lo cristianizó, convirtiéndolo en la cruz de mayo, aunque, como testimonia un cuadro de Goya, en el que se combina con la cucaña, la cruz cristiana siguió conviviendo con la fiesta pagana. Algo bastante conocido ¿o no?
¿Por qué entonces se celebra en Suecia casi a finales de junio?
Por una razón muy sencilla: encontrar una naturaleza plenamente verdeante a principios de mayo en la península escandinava es harto problemático, y bailar al aire libre hasta la noche es harto frío y oscuro.
Así que de fiesta de la plena fertilidad primaveral se trasformó en fiesta de la festividad del verano recién nacido (pero sus rasgos simbólicos siguen mezclados).
El caso es que nos lo pasamos muy bien, rodeados de familias, niños, muchos niños, y adultos, viejos, jóvenes. Ellas y ellos, en gran número, con sus trajes regionales.
Y abundancia de guirnaldas de flores silvestres coronando las cabezas.
Flores comunes que se recogen fervorosamente en estos días.
En realidad, ya se hacía así, un poco más al sur y un poco más temprano en el año, en tiempos de Boticelli
Alzando el verde mástil
En Nääs la erección del Midsommarstång es tarea de expertos. Es una labor que con precisión y maestría se reproduce cada año. La mayoría de los que tiran de las maromas rondan los setenta años
bajo el mando de un director de operaciones
El público se aparta y les va dejando espacio…
¡Ya está plantado!
¡Ahora a cantar y a danzar en corro!
Se bailan y se cantan los sones tradicionales que todos se saben de memoria desde pequeños
y naturalmente, ¡a los acordes de la banda!
Música folk en el Spelmanscafé
Y si te retiras a tomar un café, un refresco o un trozo de tarta en el café de los músicos te encuentras con un conjunto tradicional en cada sala.
Aquí lleva la batuta, mejor dicho una antigua arpa de llaves («nickelharpa»), un músico experimentado, en su atuendo de gala.
Estos aires de cuerda escandinavos recuerdan a los sones de las áreas europeas de tradición céltica. Me pregunto si ello se debe a las migraciones normandas por el mar del Norte y el Cantábrico.
Pero confieso que soy lego en la materia.
En todo caso disfruto como un niño por el módico precio de un café. Además, el violinista se lo pasa también en grande y responde a nuestros aplausos con una agradecida sonrisa.
En la sala de al lado, también hay unas violinistas que hacen la felicidad de la concurrencia.
Mientras, en el exterior continúa la danza
Una canción de midsommar
Pero sería incorrecto seguir hablando de música y cantos y no traer aquí algunas de las canciones tradicionales del verano sueco.
Así que, si queréis escuchar una, no hay más que pinchar aquí :
El texto está lleno de guiños de las leyendas nórdicas y de implicaciones relacionadas con las ninfas y los misteriosos seres del bosque, con el amor y la fertilidad.
Para ayudar a seguir la canción lo he traducido, seguramente con algunos fallos debido a mis conocimientos limitados.
En cualquier caso, esta canción de dos estrofas tiene algo de noche de Walpurgis y es hermosa.
I
Du lindar av olvon en midsommarkrans
och hänger den om ditt hår.
Du skrattar åt mångubbens benvita glans,
som högt över tallen står.
I natt skall du dansa vid Svartrama tjärn
i långdans, i språngdans på glödande järn.
I natt är du bjuden av dimman till dans,
där Ull-Stina, Kull-Lina går.
…
Trenza las hojas de la corona estival
y de tus cabellos préndelas.
Riete de el hombre paliducho de la luna
que asoma por las copas de los pinos.
Esta noche junto al estanque de Svartrama bailarás
pasacalles y frenéticas danzas ardientes.
La neblina de la noche te arrastrará
al lugar donde Ull-Stina y Knull-Lina están.
II
Nu tager du månen från Blåbergets kam
att ge dig en glorias sken.
Och ynglet som avlas i gölarnas slam
blir fålar på flygande ben.
Nu far du till Mosslinda, Mosslunda mor,
där Ull-Stina, Kull-Lina, Gull-Fina bor.
I natt skall du somna vid Svartrama damm
där natten och mossan är len.
…
Atrapa la luna que asoma por la Montaña Azul
y cúbrete con su glorioso brillo.
Así los renacuajos que se agitan por el pantano
se transformarán en caballitos voladores.
Así irás con las ninfa Musslinda, la madre de Mosslunda,
al lugar donde habitan Ull-Stina, Kull-Lina y Gull-Fina.
Dormirás esta noche a la orilla del Svartrama
donde son suaves la noche y el musgo.
Y un segunda versión de una famosa cantante sueca de los años sesenta: https://www.youtube.com/watch?v=vNxZmkhRMgI
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Acabando por el principio
Dejamos Nääs cuando sigue la fiesta. El salón grande se está preparando para que las parejas bailen hasta que caiga la tarda noche del verano nórdico. Volvemos a Gotemburgo.
Pero no quiero irme sin despedirme de Otto Salomon. Los criterios de su pedagogía de las capacidades artesanales y del trabajo manual como parte integral de la educación creo que tienen bastante que ver con esa habilidad que tienen los suecos para hacer de todo, desde reparar los techos de sus casas hasta construir una entera desde los cimientos.
La pasión por el trabajo bien hecho y por la belleza del objeto bien acabado, tan frecuentes aquí, es algo que siempre me ha llamado la atención desde hace años y por la que envidio a estas gentes que se desenvuelven con esmero en el trabajo manual, aunque su profesión sea intelectual o administrativa.
El sistema de artesanía educativa (skolslöjd) de Otto Salomon, que aún sigue vivo durante todo el año en los cursos de Nääs, incluye los siguientes objetivos (del 1 al 8 son de carácter formativo, del 9 al 10 se pueden clasificarse como utilitarios):
1. Inculcar el gusto y el aprecio por el trabajo en general.
2. Desarrollar el respeto por el trabajo físico duro y honesto.
3. Desarrollar la independencia y la autoconfianza.
4. Formar a los hábitos de orden, exactitud, limpieza y esmero.
5. Educar la mirada para ver con precisión y apreciar el sentido de la belleza de la forma.
6. Desarrollar el sentido del tacto y la destreza en el trabajo manual.
7. Inculcar los hábitos de atención, aplicación, perseverancia y paciencia.
8. Promover el desarrollo de las capacidades físicas corporales.
9. Adquirir destreza en el uso de herramientas.
10. Ejecutar el trabajo con precisión y elaborar productos útiles.
Fuente: http://www.ibe.unesco.org/publications/ThinkersPdf/salomone.PDF
Tres días de mayo en Gotland (II): En el norte de la isla, paseo por Fårö y visita al cementerio marino de Ingmar Bergman
La parte norte de Gotland es menos feraz pues está constituida por una enorme plataforma de sedimentos calizos del Silúrico, separados en tiempos geológicos de la parte sur por un brazo de mar, sin que por ello carezca de una actividad agrícola que se alterna con parajes de bosque y de monte bajo y extensos pedregales y una soberbia costa de roquedales fósiles y de reservas de aves migratorias.
La mayor empresa cementera de los países escandinavos
No todo es paisaje, pues gracias a su geología, Gotland cuenta con una inmensa mina a cielo abierto, que provee la materia prima para la producción de cemento. En Slite se halla la empresa Cementa que garantiza puestos de trabajo e ingresos para el desarrollo de Gotland. Exporta a otros continentes, entre ellos Norteamérica.
La presión del movimiento ecologista empujó hace unos años a la creación de unos laboratorios de investigación en un centro de la empresa que cuenta con un equipo de profesionales químicos y de otras disciplinas, para garantizar que se puedan explotar los recursos calizos y se pueda producir el cemento respetando el medio ambiente mediante procesos industriales alternativos.
Claro que para no ser menos, el norte de Gotland está también sembrado de iglesias
e, igualmente, jalonado de piedras miliares,
sin que tampoco falte algún que otro molino centenario
La isla de Fårö
Fårö (pronunciado fore) es el fascinante apéndice del norte de Gotland.
La isla fue base militar durante décadas. Cuando estuve por primera vez hace veintiocho años, necesité como extranjero un pase especial. Hoy es de acceso libre para los miles de turistas que la visitan en verano, aunque el cupo diario es limitado y controlado por el tráfico del pequeño ferry que te transporta a ella en pocos minutos desde su isla madre.
Por desgracia, la población local disminuye año tras año y ya se debe contentar con una sola galería de alimentación.
La Fundación y el Centro Bergman
Tras bordear la costa pedregosa y sus espectaculares formaciones pétreas, el momento álgido de nuestra visita a Fårö fue la visita al Bergmancenter.
Durante el almuerzo escuchamos las explicaciones de sus directivos sobre la historia del proyecto y sus desarrollos actuales, y visitamos el museo con su sala de proyecciones multimedia y distintos paneles y pantallas muy completos.
Quien quiera estudiar la obra del cineasta puede acceder también a un fondo de documentación y a la filmografía de Ingmar Bergman (1918-2007)
Los ambientes y el atrezzo de Fanny y Alexander (1982), el film que evoca la infancia de su autor, se conservan también, incluida la linterna mágica que le regalaron a su hermano mayor y que el logró canjearle por soldaditos de plomo, así como el teatrín donde con precoz imaginación comenzó a dirigir actores de juguete.
Es también un lugar donde vienen a residir becarios de la Fundación a investigar sobre uno de los mejores cineastas del siglo XX. Hay además una muy buena serie de elementos expositivos dedicados a Fårö y a la relación de Bergman con sus vecinos a lo largo de las últimas décadas de su vida. Entre otras cosas, te informan sobre el Bergman mecenas de la restauración y conservación de edificios y antiguas granjas en Fårö (¿remordimiento por las que quemó para filmar Vergüenza?).
Recientemente, el conocido millonario noruego Hans Gudessen, a petición de la escritora y actriz Linn Ullmann (Oslo 1966), la hija de Liv Ullman y de Ingmar Bergman, ha comprado la casa que el realizador construyó pensando en vivir con Liv para siempre y que siguió habitando hasta su muerte. La ha donado a la Fundación. Se ha salvado así de convertirse en un camping.
Ingmar Bergman realizó cuatro films en los que el paisaje de la isla de Fårö es un importante protagonista.
En Como en un espejo (Såsom i en spegel) (1960) la luz de la severa playa de la isla contrasta con las oscuridades que acechan la vida interior de Karin, la protagonista.
Como relata en sus memorias, fue la búsqueda de las localizaciones adecuadas para el rodaje de esa película lo que condujo a Bergman a descubrir Fårö,
El taxi nos llevó finalmente a los “raukar”, las singulares formaciones rocosas del norte de la isla. Allí estuvimos inclinados contra la tempestad, con los ojos clavados hasta las lágrimas en esos misteriosos ídolos que levantaban sus pesadas frentes hacia las olas y el horizonte que iba oscureciéndose.
En realidad no sé qué pasó. Si uno quisiera ponerse solemne se podría decir que había encontrado mi paisaje, mi verdadera casa. Si se quiere ser divertido se puede hablar de flechazo
…
en tu profesión buscas simplificación, proporción, tensión, respiración. El paisaje de Fårö te proporciona todo eso en gran medida.”
(Ingmar Bergman, Linterna mágica. Memorias, Barcelona, Tusquets Editores 1988, traducción de Marina Torres y Francisco Uriz, pp.221-222)
Bergman explica además que su pasión por Liv Ullmann, veinte años más joven, le llevó a construir, durante las filmaciones de sus siguientes películas en la isla, entre 1966 y 1967, la casa a la que se retiró a vivir con ella, pensando que sería para toda la vida. Ella no pudo resistir la vida de enclaustramiento, de celos y de presión psicológica en que aquel idilio al final se transformó. Aunque, más tarde volverían a trabajar juntos en otros films.
En Persona (1966), la playa de piedras se convierte en un tercer protagonista que lleva a su clímax la dramática relación entre Alma y Elisabet.
En Vergüenza (Skammen) (1968) toda luz desaparece en un región en guerra, el entorno es terrorífico y la relación entre Jan y Eva se agrieta de la misma manera que lo hace el paisaje que les rodea. Las escenas de incendios son reales, un especialista, que había sido experto del ejército sueco, las creó quemando granjas abandonadas con napalm. Era precisamente el tiempo de la guerra de Vietnam.
En Fårö se filmaron también Pasión (En passion) (1969) , donde alguien deambula por una especie de reino de muerte, y Escenas de un matrimonio (Scener ur äktenskap) (1973), una larguísima obra (se produjo como serie televisiva), cuya filmación, sumados ensayos y rodaje, duró sólo diez días, con la interpretación inolvidable y despiadada de Erland Josephson y Liv Ullmann.
Además, en 1970, realizó un documental sobre la vida de las gentes de Fårö. El Fårödokumenten es una declaración de amor a esa tierra y su mar y de afecto a sus vecinos, a quienes entrevista ante las cámaras y que le explican sus aspiraciones y problemas.
Tanta fue su identificación con este rincón del Báltico que, cuando aquel hombre elige el lugar de su sepultura, no solo opta por Fårö, sino que decide que los restos de Ingrid (1930-1995), con quien se casó en 1971 y que fue la última de las cinco mujeres con las que estuvo casado (sin contar aquellas con las que convivió), sean inhumados junto a él.
El cementerio marino de Ingmar Bergman
A alguien le podría parecer desproporcionado este paralelismo con el famoso poema de Paul Valéry que canta al cementerio en el que reposan sus restos en Séte y del que hemos tratado en este blog : https://ensondeluz.com/2011/09/18/cementerio-marino-de-sete/
Pero no creo que a Valéry le hubiese disgustado mi aproximación entre él y este otro poeta, el del cine, con cuyos films crecí y me inicié al estudio del séptimo arte a través de los cineforums y cursillos de análisis cinematográfico de los años sesenta.
No en vano, Ingmar Bergman comenzó su carrera de cineasta, inseparable de la del hombre del Teatro, en los años cuarenta, reflejando en sus primeras películas no pocas afinidades con la poesía cinematográfica del Marcel Carné de Le jour se lêve, al tiempo que bebiendo de la tradición estética del sueco Sternberg.
Claro que lo que luego desarrollaría en los cincuenta y los sesenta, ese era ya su propio universo, su sello personal inigualable.
Pero me estoy desviando del lugar del que ahora hablo. Se trata del cementerio del jardín de la iglesia de Fårö enfrentado con el mar.
Allí, en una esquina sombreada desde la que se divisan las aguas del Báltico, está enterrado. En un espacio reservado para él por la mujer sacerdote que regía la parroquia de Fårö en 2007, la pastora de la Iglesia sueca, amiga suya y con la que colaboró en mejorar la isla, descansa Bergman, sin cruz ni símbolos de creencia.
Su nombre está inscrito, junto al de su mujer, sobre una piedra torneada y alisada por el mar Báltico. Sobre estas tumbas no vuelan las palomas de Séte sino las gaviotas y los albatros de las costas escandinavas.
Pero me permito imaginar que alguno de los cormoranes que en verano visitan las reservas de aves de Fårö ha cumplido su migración anual desde el invierno en el mare nostrum, donde les he visto zambullirse, en enero y febrero, en las suaves aguas del Mediterráneo.
Manejo un instrumento tan refinado que podríamos con él esclarecer el alma humana con una luz infinitamente más viva, desvelarla con mayor brutalidad aún e incorporar a nuestro conocimiento nuevos campos de la realidad. Puede que incluso lleguemos a descubrir una fisura que nos permita penetrar en el claroscuro de la surrealidad y narrar de un modo nuevo y transformador
Ingmar Bergman, Qu’est-ce que faire des films?, Cahiers de Cinéma, n° 61 (juillet 1956) Citado por Jacques Siclier en su monografía sobre Ingmar Bergman, Colección Classiques du Cinéma, Paris, Éditions Universitaires, 1966. (la traducción es mía)
¡Ya sé! ¡ya sé! ¡No debería copiar a Los del Río y robarle a Sevilla su canción! Pero quien cita no plagia.
Así que, si por las orillas del Guadalquivir hay desde luego un color especial, en Gotemburgo, modestamente, también hay colores en estas semanas de mayo, cuando -¡venturosos!- hemos alcanzado temperaturas más altas que las de Madrid o Barcelona. Y lo mismo este milagro dura hasta el cuarenta de mayo.
La ciudad alegre y confiada
Por de pronto, estoy tentado de irme a chapotear como un niño en una plaza que tenemos cerca de casa, donde los surtidores me recuerdan los que refrescan a los madrileños en el parque de “Madrid río”.
Además, como no me vigilará mi mamá para que no me resfríe, podré ducharme sin impermeable
Y sin paraguas.
Sobre todo si me he arriesgado a participar en el medio-maratón más nutrido del mundo que pasó por mi barrio hace menos de dos semanas.
De todos modos, hay diversos sistemas de aprovechar el sol y la benignidad del aire de este mes de mayo.
Los más sedentarios sacan una silla al balcón
Aunque les bastaría con darse una vuelta y bajar al parque, que no está tan lejos
o tumbarse en la yerba y, si eres un chaval, trepar como Tarzán por una de las ramas de un árbol centenario
Los más marineros han limpiado el barco y lo van probando por las aguas del puerto
Pero como no faltan orillas soleadas, hay quien combina la bici con la pesca. Aunque no sé a dónde iría a parar el vehículo si picase un pez gordo
Los estudiantes andan de exámenes, lo que no impide llevarse los libros al muelle para empollar al sol. Seguro que las neuronas asimilan mejor bajo los rayos uva.
Y, sin libros, no está de más una pausa en las clases para tomarse un café o un smoothie frente a los embarcaderos cerca del campus tecnológico de Lindholmen
Estos otros no sé si estudian o están mandando sus apuestas para la final de la Champions, lo que es seguro es que no cursan estudios de Etnología.
Pero lo romántico es sentarse en el banco de siempre, donde quizás brotó la primera declaración de amor, no lejos de otras parejas que no necesitan banco
No volveremos a ser niños que chapotean en el agua, la infancia no volverá. No obstante, para el amor siempre estaremos a tiempo.
Con un poco de suerte puede que hasta el viejo banco haya resistido al paso de los años y todavía nos espere.
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..……
…
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Con lo dicho me daría por contento. Así que, si estos colores de Gotemburgo os han dejado buen sabor de boca, no estáis obligados a seguir leyendo una breve nota de color político (sin que sirva de precedente) que se me está escapando.
No puedo evitarlo, pero es que durante el mes de mayo también he encontrado esta imagen en los espacios de publicidad de las marquesinas del transporte público (la segunda foto la tomé en mi parada de autobús) y, además, el candidato en cuestión me ha metido su programa en el buzón de casa (el primer plano procede del folleto en cuestión).
Prometo no reincidir, al menos no demasiado…
El candidato ceñudo y desconfiado
En estos días de sol y aire cálido también ha habido alguien que vela por nuestros intereses, que sacrifica horas de sol rodeado de asuntos importantes, un empresario de los media, cristiano demócrata, que se define como “periodista tozudo e inquisitivo” y que pide el voto para que los suecos le manden al Parlamento Europeo a “limitar la Eurocracia de Bruselas”, a recuperar el poder legislativo que la UE quita a los Estados miembros (el ejemplo que pone es el tabaco de chupar o “snus”) y evitar que haya “estados de la UE que tengan que pagar por culpa de que otros estados viven por encima de sus posibilidades”. Por supuesto hay que conseguir que a la UE sólo entren inmigrantes con el visado en regla…
Independientemente de sus ideas (que están escritas como si aún no hubiese leído los Tratados de la UE que Suecia ha firmado), lo que pienso debería preocupar a sus posibles votantes es que este señor tan enfadado, que quiere ir a Bruselas a examinar con lupa todos esos expedientes que la eurocracia oscuramente maquina, este aspirante, a juzgar por la foto, todavía –¡chico malo!- no ha podido poner orden en su propia mesa de trabajo…
En vísperas de las elecciones al Parlamento Europeo, cansado de leer, salvo honrosas excepciones, declaraciones de candidatos partidistas, de bajos vuelos y cortos de vista, he rescatado un viejo libro de mi biblioteca:
Rencontres Internationales de Genève, “L’Esprit Européen”, Neuchatel, Éditions de la Baconnière, 1947 (*)
El libro transcribe las conferencias y las discusiones de un grupo de intelectuales, convocados gracias a una iniciativa de Marcel Raymond en 1946, para los Primeros Encuentros Internacionales de Ginebra.
Las conferencias, pronunciadas entre el 2 y el 14 de setiembre de 1946 por los ponentes en negrita, dieron lugar a vivas intervenciones, en su mayoría de un gran nivel de pensamiento y expresión.
Intervinieron Jean AMROUCHE, Ernest ANSERMET, Robert ARON, Antony BABEL, BALDACCI, Julien BENDA, Georges BERNANOS, François BONDY, Umberto CAMPAGNOLO, René DOVAZ, Maurice DRUON, Francesco FLORA, Max-Pol FOUCHET, René GILLOUIN, Antoine GOLÉA, GOLDMAN, Jean GUÉHENNO, Jeanne HERSCH, Karl JASPERS, Jean LESCURE, Georg LUKACS, Victor MARTIN, Dr MAYER, Maurice MERLEAU-PONTY, Fernand MICHAËLIS, MÜLLER, André OLTRAMARE, Marcel RAYMOND, REININCK, Denis de ROUGEMONT, André ROUSSEAUX, Jean Rudolf von SALIS, von SCHENK, Reneé SCHIDLOF, Wladimir SOKOLINE, Stephen SPENDER, Jean STAROBINSKI, VIGORELLI, Jean WAHL y Henri de ZIÉGLER
La de arriba es la lista completa de quienes tomaron la palabra, incluso de aquellas personas del público que lo hicieron sin que a veces nos haya quedado su nombre propio.
Cuando Europa estaba en ruinas
Apenas había transcurrido un año desde el final de la II Guerra Mundial y Europa se encontraba en plena depresión moral, económica y material. En aquellas conversaciones de Ginebra se debatía el futuro de un continente en carne viva, de una civilización arrasada por la barbarie nacida en su propio seno.
Cuando estamos a punto de votar a nuestros representantes en el Parlamento Europeo y a proponer un candidato para presidir la Comisión Europea y las voces de las casandras de hoy se oyen por toda Europa, más que citar lo que la propaganda electoral nos dice, he creído honrar mejor esta ocasión con algunas citas de lo que una serie de intelectuales de diversas disciplinas y países pensaban y trataban de formular sobre el “espíritu europeo” y las vías para su supervivencia tras aquella tragedia inmensa.
Quizás alguien se pregunte por qué no estaba allí José Ortega y Gasset. No estaba porque, aunque se le había invitado a ser uno de los ponentes, el gobierno de Franco no le había permitido salir de España. Curiosamente, sí que estaba entre el público Wladimir Sokoline, uno de los consejeros de la embajada de la URSS en Madrid durante la Guerra Civil Española. Consiguió tomar la palabra, como el único ruso de la reunión, durante el quinto coloquio para hacer una sutil apología del régimen estalinista y defenderlo de “la crítica o más bien de la maledicencia”.
Para estos tiempos de mediocridad
Frente a la ola de euroescepticismo y de inquietantes movimientos xenófobos o nacionalistas que acosan al proyecto europeo, no está de más respirar las ideas de quienes sabían expresarse a favor de una Europa federal y un espíritu de libertad, humilde y herido, pero fiel a la defensa de lo mejor del espíritu europeo.
Los problemas que se debatían entonces, en su esencia siguen siendo los nuestros y el compromiso y la acción que se reclamaban entonces deben más que nunca seguirse reclamando.
A continuación ofrezco algunas citas (la traducción del francés es mía).
Julien Benda
Hoy, cuando la idea de nación parece haber terminado su carrera, haberse convertido en nefasta para los Europeos, la idea de Europa aparece…
Pero Europa, por su carácter abstracto, excitará mucho menos la sensualidad que esos objetos concretos que se llaman naciones…
La verdad –hay que proclamarlo- es que las naciones, para hacer Europa en serio, tendrán que abandonar no todo ciertamente, pero sí algo de su particularidad
Robert Aron
La alternativa no es entre una Europa unida y la diversidad de naciones. Es entre dos concepciones, una la del totalitarismo, que impide la conciliación, y la otra la del federalismo, que permite conciliar la existencia de Europa en tanto que comunidad de cultura, y puede que de intereses, con la diversidad de las naciones en lengua, espíritu y genio
Karl Jaspers
Es peligroso pretender formarse una concepción de Europa aislada, separada; cuando las grandes realidades de esta hora nos empujan, es dentro de ellas donde habremos de encontrar nuestro sitio…
La libertad es la victoria sobre lo arbitrario. Porque la libertad coincide con la necesidad de la verdad. Cuando soy libre, no quiero esto o aquello porque lo quiero, sino porque estoy persuadido de que es justo. Lo que exige la libertad, no es que actuemos arbitrariamente, o por obediencia ciega, o bajo alguna constricción exterior, sino a partir de aquello que hemos constatado, a partir de una certeza…
La libertad no se realiza si no es en la comunidad de todos. No puedo ser libre sino en la medida en que todos lo son…
hay ahí dos realidades europeas: la profundidad de la comunicación humana entre personas conscientes de su propio ser, y el trabajo consciente dirigido a realizar la libertad en la vida pública mediante instituciones que conformen la voluntad común…
La libertad exige la ciencia, la ciencia no sólo como libre dedicación ociosa, no sólo como técnica subordinada a objetivos prácticos, no sólo como juego del pensamiento lógico, sino como voluntad absoluta, universal, de conocer lo cognoscible. La pasión por la ciencia es algo propio de Europa, tanto como las enormes conquistas de las ciencias en la investigación moderna…
Una segunda transformación espiritual es indispensable para establecer un orden mundial: hay que quitar a la historia de los Estados su fuerza mágica. El cuadro histórico que subyuga al espíritu mediante la grandeza de los Estados, con la violencia de los acontecimientos e incluso de las catástrofes, mediante el carácter sensacional de las hazañas inauditas, el mito de los generales y de los hombres de Estado o la gloria transmitida a través de siglos y milenios, ese retablo ha de palidecer. El brillo de la historia ha de someterse en adelante a los impulsos de la conciencia humana
Jean Wahl
Para crear Europa hay que crear el mundo y constatamos hoy que todas las cuestiones europeas son esencialmente mundiales. Será el mundo quien haga al mundo. Esperemos que mantenga la cultura europea
Maurice Merleau-Ponty
Me pregunto si no habrá una unidad de Europa de otro tipo, una forma de Europa en acción y no en representación…
una relación entre el hombre y la naturaleza que, para empezar, no sea de confusión, una distinción entre el yo y el mundo; correlativamente la idea de la objetividad o de la verdad…
una cierta idea de la verdad que estaría en el origen de lo que llamamos ciencia occidental y, en continuidad con ella (pues esa ciencia ha llevado a la técnica), las formas del trabajo europeo…
un Estado considerado como el medio humano propiamente dicho en el cual se pueda realizar la libertad del hombre
Jean-Rudolf von Salis
La clase obrera ha hecho su entrada en la vida política de Europa. La evolución de la economía europea, separándose irremediablemente de la ortodoxia liberal, debe hoy tener en cuenta que sus posibilidades de expansión y, por tanto, sus oportunidades de beneficio son limitadas y se van a reducir. Ya no puede luchar en pie de igualdad con las potencias extra-europeas que le disputan sus mercados. So pena de hundirse en crisis sin salida y en guerras sin esperanza, la economía de los diferentes Estados europeos no puede seguir asegurando a las masas su subsistencia si no instituye un control de la producción y de los intercambios
Jean Guéhenno
Nada sería tan peligroso, en mi opinión, como pretender que la federación europea se haga para oponerla a otros bloques, tanto occidentales como orientales…
El europeo quiere hacerse juez y recreador del mundo, constructor de la verdad. Es el pensamiento europeo. Este es, este ha sido, y no ha cesado de estar en gran contradicción con la política de Europa. Y bien, creo, para mí, que la salud de Europa pasa por acordar su política con sus pensamientos…
El comienzo de la libertad es la alegría del trabajo, pues al fin y al cabo el trabajo colma la mayor parte de la vida de la mayor parte de los hombres, y crear esta alegría del trabajo, esta alegría de la participación, es el deber más urgente
André Rousseaux
Me opongo totalmente a ver la obra de Carlomagno como un ejemplo saludable. En mi opinión se trata de un ejemplo típico de unificación y no de unidad. La unidad, por el contrario, se compone del consentimiento de las diversidades que se entregan a ella, y es este consentimiento el creador de Europa, porque es el único que posee, como acabo de decir, un poder creador
Denis de Rougemont
El nacionalismo se propaga como la rabia, esa enfermedad romántica de Europa. Sólo él, bajo no sé qué pretextos disfrazados del nombre de tradición, en realidad pueblerinos e inocentemente maquiavélicos, mantiene entre nosotros la desconfianza, los odios seculares, las absurdas vanidades locales, manteniendo todavía las barreras de los visados, las exorbitantes tarifas aduaneras, las censuras más o menos reconocidas y los ruinosos presupuestos de la defensa nacional…
Es un estado de complejidad, de imbricaciones y de contradicciones, lo que define el equilibrio humano que llamamos Europa…
una medida del hombre, un principio de crítica permanente, un cierto equilibrio humano que resulta de incontables tensiones…
No es en nombre de no sé qué nacionalismo europeo por lo que hay que defender Europa, sino en nombre de la humanidad más consciente y más creadora del hombre…
El tesoro de Europa es su idea del hombre. Pero es un tesoro explosivo, de ahí la necesidad de una encendida vigilancia en torno a esta noción central de la persona, pues sus desviaciones perpetuas, hacia el individuo sin deberes o hacia el militante sin derechos, son las verdaderas causas de nuestros males sociales. Y nuestra segunda tarea es la de inventar unas estructuras políticas de tipo federalista, las únicas que crean la paz y las solas capaces de salvaguardar la libertad en el orden…
No pedimos la instauración de una Federación europea para crear un tercer bloque, un bloque-tapón, o un bloque opuesto a los otros dos. No resolvería nada, sino, al contrario, exaltaría el nacionalismo a escala continental. Lo que tenemos que pedir, y obtener, todos nosotros, es la supresión a todos sus niveles de las fronteras y los visados, renunciando al dogma de la soberanía absoluta, creando así una actitud nueva, una confianza – abriendo al mismo tiempo Europa al mundo. Lo que tenemos que pedir y obtener –en primer lugar de nosotros mismos- es que el genio de Europa descubra, y propague, las antitoxinas para los virus que infectan el mundo entero
Mme. Renée Schidlof
Creo que este futuro inmediato depende no sólo de nosotros, adultos, sino también de la juventud, de los menores de veinte años, de los que tienen ahora entre quince y veinte años, y me planteo la cuestión: ¿incluso si nosotros estuviésemos de acuerdo sobre el futuro de Europa, qué podríamos hacer para que esta juventud de hoy se sume a nuestra perspectiva?
Stephen Spender
Creo que no podremos recrear Europa si no es en nombre de la humanidad entera. Para ello necesitamos todas nuestras cualidades humanas inseparables las unas de las otras. El objetivo de Europa ha de ser la creación de una comunidad de seres humanos que han encontrado y modelan su futuro por la fe en la libertad y por una visión clara de la naturaleza humana en su integridad
Jean Starobinski
El espíritu europeo será lo que haga de él el hombre europeo. No es algo que nos pertenece de forma inmutable; no es un producto que hemos adquirido con garantía par mil o dos mil años. Somos responsables de su futuro; y somos responsables también de su pasado: si no sabemos solucionar los problemas capitales de nuestro tiempo, todo lo que el espíritu europeo fuese en el pasado está en peligro de haber sido en vano
Georges Bernanos
No hay lugar para Europa en un mundo sin libertad. Me dicen que el hombre no es libre. ¿Pero alguien me lo prueba? Y si me piden que pruebe lo contrario, responderé a mi vez: ya que todo esto debe resolverse, a fin de cuentas, por una apuesta, ¡pues bien! yo apuesto por el hombre. Europa siempre apostó por el hombre. La prueba de que ha puesto todas sus bazas en esa apuesta es que (Europa) se desploma cuando lo hace su libertad…
Al mundo sólo lo salvarán los hombres libres. Hablando así, me mantengo fiel a la tradición de Europa… Hay que hacer un mundo para hombres libres
(*) Edición electrónica de las conferencias y de los debates AQUÍ
Fisionomías (X): Museo Nacional del Romanticismo en Madrid (y II). Los retratos de los caballeros
Por las salas del Museo Romántico he encontrado más retratos femeninos que por su calidad me han llamado la atención, que masculinos. A pesar de que fueron los varones los más dados a suicidarse en actitud romántica (por lo que consta).
De todas formas, algunos sí que he recogido. Principalmente de escritores y hombres de letras que, en varios casos, también se implicaron en la agitada política española del siglo XIX.
No me falta tampoco un rostro del poder y otro del mundo del dinero.
Literatos
La verdad es que es inevitable comenzar por Gustavo Adolfo Becquer (1836 -1870) dignamente retratado en su lecho de muerte por Vicente Palmaroli (1834-1896), el pintor madrileño de padre italiano que fue director del Museo del Prado.

Gustavo Adolfo Bécquer en su lecho de muerte. Vicente Palmaroli. 1870 a 1871. Museo Romántico. Madrid. Foto R.Puig
Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano
tienda, próximo a expirar,
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidríe
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena, en mi funeral),
una oración al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa,
¿quién vendrá a llorar?
¿Quién, en fin, al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?
Gustavo Adolfo Becquer, Rima LXI
El poeta no lo supo, pero los amantes de la poesía seguirán acordándose de él.
—-
Otro de quien también nos acordamos es Mariano José de Larra (1809-1837) que se definía como “el pobrecito hablador” y que dijo y sintió aquello de “escribir en Madrid es llorar, es buscar voz sin encontrarla, como en una pesadilla abrumadora y violenta”, pero a quien no lo mató Madrid, sino, según dicen, un amor no correspondido.
No hay retrato suyo yacente tras el suicidio, pero el museo conserva su camisa ensangrentada. Es mejor recordar al joven escritor en este gran retrato pintado por José Gutiérrez de la Vega (1791-1865) del cual he preferido dejar aquí el detalle de su mirada de soslayo.
—-
Menos dramática fue la vida de Manuel José Quintana (1772-1857), poeta oficial de la época de Isabel II, de quien fue preceptor. Neoclásico y pre-romántico en sus versos, sus poemas puede que nos suenen hoy cursis y revenidos o pomposos y rimbombantes, pero tuvo fama de buena persona entre quienes le conocieron y fue políticamente activo durante la Guerra de la Independencia.
El retrato del taller de Vicente López creo que ha logrado captar la benignidad de su temperamento.
Cuando sus amistades le pedían un poema, no sabía resistirse:
Tarde este libro a tus manos
Se vuelve, niña gentil,
Con el tributo de versos
Que me piden para ti
Bien quisiera yo que fueran
Dignos de tu verde Abril,
Tan frescos como la rosa,
Tan puros como el jazmín;
Y que volando atrevido
A modo de aura sutil,
Las alas de los amores
Te pareciera sentir.
A haber gozado un momento
De tu amable trato, al fin,
Fueran más bellos, sin duda,
Como inspirados por ti.
Una vez sola al pasar
Cual relámpago te vi,
Y no es más dulce la aurora
Cuando comienza a reír.
Y al ver la gracia y la gala
Con que brillabas allí,
Entre las danzas festivas
De las bellas de Madrid,
¡Bien dichoso es quien la adora!
Sin poder más, prorrumpí,
¡Y el que la deba un suspiro
Mil y mil veces feliz!
Ni pienses tú que desdice
Este acento juvenil
De los años que severos
Ya se agolpan sobre mí,
Pues aunque Do deba amar,
¿Por qué no podré aplaudir
En el tributo de versos
Que me piden para ti?
Para el álbum de la Señorita doña María Encarnación Fernández de Córdoba, hija de los marqueses de Malpica, a ruego de su tía la marquesa de Cerralbo. Manuel José Quintana, 10 de Junio de 1835
Pero dicen que el poema que le dio a conocer fue uno dedicado al fragoroso mar.
He aquí un extracto:
Calma un momento tus soberbias ondas,
Océano inmortal, y no a mi acento
con eco turbulento
desde tu seno líquido respondas.
Cálmate, y sufre que la vista mía
por tu inquieta llanura
se tienda a su placer.
Sonó en mi mente
tu inmenso poderío,
y a las playas remotas de occidente
corrí desde el humilde Manzanares
por contemplar tu gloria,
y adorarte también, Dios de los mares.
Oda al Mar – Manuel José Quintana
Así como su poema a la rebelión contra la invasión napoleónica.
Sólo unos versos como muestra:
¿Qué era, decidme, la nación que un día
reina del mundo proclamó el destino,
la que a todas las zonas extendía
su cetro de oro y su blasón divino?
….
Ora en el cieno del oprobio hundida,
abandonada a la insolencia ajena,
como esclava en mercado, ya aguardaba
la ruda argolla y la servil cadena
….
Estremecióse España
del indigno rumor que cerca oía,
y al grande impulso de su justa saña
rompió el volcán que en su interior hervía.
…
La heroica España
de entre el estrago universal y horrores
levanta la cabeza ensangrentada,
y, vencedora de su mal destino,
vuelve a dar a la tierra amedrentada
su cetro de oro y su blasón divino
A España, después de la Revolución de marzo. Manuel José Quintana, Abril 1808
Si alguien se extraña de que cite tanto a este poeta, le daré una explicación: sus versos le gustaban a mi abuelo materno, que también fue romántico a su modo. A su memoria los brindo.
—–
Pero el retrato de verdad romántico es uno del guipuzcoano Eugenio de Ochoa y Montel (1815-1872), un humanista abierto y europeo.
Filólogo, tradujo y editó autores franceses (V. Hugo, J. Sand, F. Soulié, A. Dumas), escribió teatro, novela y poesía, fue un buen crítico literario y fundador de la revista “El Artista”, además de pintor y político. Este lienzo anónimo es estupendo. Hay en él algo que me llama la atención, es ese botón o flor roja de su ojal que añade misterio al aire garibaldino y seguro de sí mismo del retratado.
Con su esposa, la hermana de Federico de Madrazo (1815-1894), fueron padres de una familia numerosa de diez hijos.
De la literatura pasamos a dos mundos y dos rostros que están en el Museo Romántico por mor de la cronología. Uno representa a las milicias de entonces y el último, el del banquero, a la parentela del fundador del museo.
Altivos
En el detalle de mi foto no se ven las condecoraciones en este magnífico trabajo de Federico de Madrazo que le costó al retratado 3000 reales.
Fernando Álvarez Martínez (1814-1883) fue ministro de Gracia y Justicia y presidió el Congreso de los Diputados. Alcanzó el grado de capitán militando en las guerras carlistas. Fue miembro fundador de la Real Academia de Ciencias Políticas y presidente del Tribunal de Cuentas. ¿Quién da más?
—–
Y, hablando de cuentas, también es altiva la fisionomía del banquero Jaime Ceriola enarcando las cejas, retratado en 1835 por el pintor Bernardo López Piquer (1799-1874) hijo de Vicente López.
Ceriola era un emigrante leridano. Se enriqueció en La Mancha comprando propiedades eclesiásticas durante la desamortización de Mendizábal y Madoz. Emparentó a través de sus hijos con otros banqueros y con la nobleza. Fue diputado a Cortes y senador vitalicio. Su primogénito, José Ceriola, llegó a ser uno de los hombres más ricos de la provincia de Ciudad Real. En una generación los Ceriola pasaron del mundo de los negocios en torno a la Ciudad Condal a convertirse en terratenientes de Ciudad Real
(Fuente: Tesis Doctoral de Ángel Ramón del Valle Calzado, La desamortización eclesiástica de la provincia de Ciudad Real, 1836-1854, Cuenca, Universidad de Castilla la Mancha, 1995)
En estos tiempos de alambicadas disputas históricas no hay que olvidar que mucha de la especulación capitalista española en el siglo XIX tenía su origen en el nordeste peninsular. Se dio entonces una especie de emigración (pudiente) desde los polos de la industria catalana hacia los sabrosos negocios del centro del país. Todavía no se podía imaginar que un siglo más tarde serían los charnegos (pobres) los que viajarían con lo puesto en la otra dirección.
Pero esa es otra historia y en eso no soy autoridad, hoy sólo reseño una modesta muestra del repertorio romántico de nuestro patrimonio nacional.











































































































































































