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Nimiedades (XVII): declinante invierno

6 febrero, 2022
Trotecillo de palomas. Foto R,Puig

En el prado ahora verde

del parque de mi barrio

hay un trotar de tórtolas,

quién sabe si anunciando

el suave retirarse

del invierno.

Hace cuatro días. Foto R.Puig

Cuatro días tan sólo han pasado

y en el paseo vecino imperaba

el manto albo de la nieve.

¿Quién habría anunciado

tan súbito invernal

brusco retiro?

Sobre ruedas. Foto R. Puig

Hace ya tiempo te paseaban

tus padres feliz y sentado

de niño por la vida.

¿Quién te anunciaba entonces

que desde un banco verías

al invierno temblar?

El invierno desde un banco. Foto R. Puig

Como planta frágil que a los fríos

resiste en el invernadero

o audaz bajo el cielo,

quién, aunque el invierno le acose,

renunciará a los brotes tenaces

que el sol siempre devuelve.

El invernadero de la «Palmhuset» (casa de las palmeras). Foto R. Puig
Tímidos brotes. Foto R. Puig

Del 27 de enero de 1945 al 27 de enero del 2022: honrando la memoria de las víctimas del Holocausto

30 enero, 2022
Memorial de Raoul Wallenberg en Gotemburgo. Detalle. Foto R. Puig

El régimen nazi alemán mantuvo en Auschwitz desde el 20 de mayo de 1940 un inmenso complejo de tres campos de concentración y exterminio y varias decenas de campos satélites en que hacinó y esclavizó como animales a un millón trecientas mil personas condenadas a la muerte lenta

o a las cámaras de gas y el crematorio.

Crematorios en Auschwitz

AuschwitzBirkenauMonowitz contaba con cuatro cámaras de gas en las que se podían comprimir hasta mil personas desnudas, para asfixiarlas en una larga agonía que duraba 20 minutos.

Cámara de gas en Auschwitz

Este fue el destino de millones de judíos, que por el hecho de serlo -hombres, mujeres y niños- fueron asesinados, y reducidos a cenizas en los crematorios.

Los crematorios de Auschwitz podían efectuar de 1000 a 1200 cremaciones al día.

En Auschwitz

En los días en que la capacidad de los crematorios no daba a basto se les quemaba en fosas.

En el complejo de Auschwitz murieron un millón cien mil personas, noventa por ciento de las cuales eran judíos a las que hay que sumar las víctimas pertenecientes a otros colectivos que el odio nazi exterminó.

Pero no fue el único lugar del exterminio, pues en Buchenwald o Dachau, entre otros campos, se aplicaba la solución final para acabar con los judíos de Europa y, si los campos no daban a basto, los Einsatzgruppe recurrían a las ejecuciones en masa en las afueras de pueblos y ciudades, con el concurso de milicias colaboradoras de los países ocupados por el ejército alemán, donde no faltaron voluntarios antisemitas.

Es el aniversario de la liberación de Auschwitz el 27 de enero de cada año, la fecha que eligió la Asamblea General de la ONU en su sesión plenaria del 1° de noviembre de 2005 para instituir el Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto:

Reafirmando que el Holocausto, que tuvo como resultado que un tercio del pueblo judío e innumerables miembros de otras minorías murieran asesinados, será siempre una advertencia para todo el mundo de los peligros del odio, el fanatismo, el racismo y los prejuicios.

Este año este aniversario ha coincidido con el jueves de hace tres días.

Entre los objetivos de la ONU con este día internacional está el de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro y combatir las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas. Difíciles metas, si tenemos en cuenta los genocidios de los jemeres rojos en Camboya de 1975 a 1979 (régimen que algunos jóvenes «revolucionarios» del mayo 68 admiraron), o el exterminio de los tutsi en Ruanda en 1994, los crímenes de la guerra de los Balcanes, las matanzas del ISIS en Irak o del régimen de El Asad en Siria, o lo que ocurre en China con la opresión de los uigures.

En cuanto a la intolerancia aún estamos muy lejos de lograr el objetivo, si es que no estamos en retroceso.

Hoy dedico esta breve entrada a la memoria de aquel exterminio que se conoce como el Holocausto o la Soah. Es mi granito de arena para nuestro deber como personas humanas y como europeos de prevenir que los nuevos antisemitas nieguen los hechos de aquel inmenso crimen, que aquello se olvide y que se repitan crímenes parecidos.

Memorial del Holocausto. Gotemburgo. Foto R. Puig

Nota: Más sobre este Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto de 2018 y 2019 en este blog.

Bibliografía:

Friedländer, SaulEl Tercer Reich y los judíos (1939-1945). Los años del exterminio. Barcelona: Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2007

Poliakov, Léon, Breviario del odio. El Tercer Reich y los judíos, Ediciones Cómplices, 2011, también en pdf en traducción de Marta del Pino. La edición original francesa se publicó en 1951 por la editorial Calmann-Lévy que, entre otros, ha publicado su Histoire de l’antisemitisme en tres volúmenes (1955, 1961, 1981). Edición en castellano del primer volumen en Editorial Siglo XX (Buenos Aires,1968); del segundo en 1986 por Muchnik Editor (Barcelona), más un cuarto titulado L’Europe suicidaire publicado en castellano, también por Muchnik Editor en 2016. Del tercer volumen no sé si hay edición castellana. Hay otras ediciones de obras de Poliakov citadas aquí.

Ciento diez obras (libros y revistas en francés) sobre el antisemitismo se pueden encontrar y adquirir aquí

A vueltas con un poeta inquietante

23 enero, 2022
Pálido sol en Vasaparken, Gotemburgo. Foto. R.Puig

En estos días de invierno, aprovechar las escasas horas del sol escandinavo para salir a pasear es una rutina saludable, ayuda a tener engrasadas las rodillas y refresca el corazón. A menudo, al volver a la butaca se siente el deseo de abrir los libros de poesía que duermen en alguna estantería.

Mira por donde ayer volví a abrir los collected poems de Philip Larkin (1922-1985), uno de los poetas ingleses más controvertidos, admirados y objetos de la crítica de todo el siglo XX; lo que no es poco para un hombre que fue bibliotecario de la Universidad de Hull desde 1955 hasta 1985, año de su muerte.

Aquí vuelvo (con alguna variante en mi traducción de hace un año y un poema adicional) a compartir unas estrofas que de algún modo respiran invierno o lo clausuran.

Negación

If hands could free you, heart,
   Where would you fly?
Far, beyond every part
Of earth this running sky
Makes desolate?  Would you cross
City and hill and sea,
   If hands could set you free?

I would not lift the latch;
   For I could run
Through fields, pit-valleys, catch
All beauty under the sun—
Still end in loss:
I should find no bent arm, no bed
   To rest my head.

¿Si las manos pudieran liberarte, corazón

adónde escaparías?

¿Lejos? ¿allende los confines

de la tierra, que este cielo fugitivo

asola? ¿Cruzarías

   ciudad, colina y mar

si unas manos te dieran libertad?

.

No retiraré la aldaba;

   pues aunque pudiera huir

por campos y hondonadas, apresar

cuanto bajo el sol es bello,

en paz al fin perderme:

no hallaría ni brazo acogedor o lecho

   donde reposar mi cabeza.

.

Philip Larkin (1944), The North Ship (El barco del norte) July 1945,»Ugly sister» xxiv, Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.28.
Where would you fly? Foto R. Puig

Afirmación

In times when nothing stood

But worsened or grew strange

There was one constant good :

She did not change.

En tiempos en que nada estuvo en pie

sino empeoraba o crecía extraño,

solo un bien constante se mantuvo :

ella no cambió.

.

Philip Larkin (1978), Uncollected poems,1974 -1984, «1952-1977», Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.192.

.

She did not change. Foto R.Puig

Lo irreductible

Days

What are days for?

Days are where we live.   

They come, they wake us   

Time and time over.

They are to be happy in:   

Where can we live but days?

.

Ah, solving that question

Brings the priest and the doctor   

In their long coats

Running over the fields.

¿A qué sirven los días?

Los días son donde vivimos.

Llegan, nos despiertan

una y otra vez.

Son para tenernos felices:

¿Dónde podemos vivir sino en los días?

.

¡Ay! la respuesta a esta pregunta

es la llegada del cura y el doctor

en sus largos gabanes

presurosos por los campos.

.

Philip Larkin (1957), The whitsun weddings (Las bodas de Pentecostés),1964, Collected poems, London, faber and faber, 2003, p.98.
…in their long coats. Gotemburgo, ábside de la Vasakyrkan. Foto R. Puig

Convergencias de Arte y Literatura (XV): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (9): llegada al Paraíso

16 enero, 2022
Esquema del Paraíso de la Divina Comedia. Fuente Baldassari

Si ya era ya largo y complejo el empinado recorrido por el Infierno y el Purgatorio de la Divina Comedia de Dante, ¡qué diremos de la ascensión por los nueve cielos del Paraíso hasta alcanzar el décimo, el Empíreo! Lo que en esas esferas el poeta vio, cuando su intelecto se adentró en ellas, acercándose tanto a Dios («al acercarse a su deseo»), su memoria es incapaz de revivirlo. Advierte por tanto al lector de las limitaciones de lo que va a describir, aunque en todo caso lo va a intentar:

La gloria di colui che tutto move
per l’universo penetra, e risplende
in una parte più e meno altrove.

Nel ciel che più de la sua luce prende
fu’ io, e vidi cose che ridire
né sa né può chi di là su discende;

perché appressando sé al suo disire,
nostro intelletto si profonda tanto,
che dietro la memoria non può ire.


Veramente quant’io del regno santo
ne la mia mente potei far tesoro,
sarà ora materia del mio canto.

***

La gloria de aquél que todo mueve

penetra el universo y resplandece

en una parte más y en otra menos.

.

En el cielo donde más su luz se enciende

estuve yo, y vi cosas que repetir

ni sabe ni puede quien de allí desciende;

.

porque al acercarse a su deseo,

nuestro intelecto tanto se adentra,

que la memoria seguir no puede.

.

No obstante, cuanto yo del reino santo

en mi mente pude atesorar,

será materia ahora de mi canto.

.

Divina Comedia. Paraíso, canto I, 1 – 12

Para ayudarnos algo en esta ascensión final de la Divina Comedia, como ya ocurría con el Infierno y el Purgatorio, tener ante los ojos el mapa dantesco de la misma puede orientarnos. Pero antes quisiera a modo de prólogo traducir un texto de Pietro Citati :

Ascendiendo al Paraíso en un día de primavera del 1300, Dante podría haber descubierto el reino de los cielos tal como era en aquel momento. Subía ahí antes del Juicio Universal; y las almas de los bienaventurados no estaban acopladas a los cuerpos gloriosos, que revestirán al final de los tiempos. Habría sido un Paraíso defectuoso, demediado: porque en el mundo de Dante, donde el valor esencial es la encarnación, el alma encuentra su perfección sólo cuando se une al cuerpo. Pero ocurrió algo inconcebible, algo que Dante fue capaz de imaginar en uno de aquellos momentos de locura que nutrían su genio. Graciosamente, aquel día de primavera del 1300, Dios le dio a contemplar a Dante la rosa de los beatos no como era en aquel momento, sino tal como será después del Juicio Universal, cuando los bienaventurados endosarán finalmente sus cuerpos gloriosos. Por tanto Dante no sólo vio todo, sino que lo vio como será al final de los tiempos.

(…)

…la última palabra de la historia universal había sido ya dicha. Ya no hay historia. Ya hemos entrado en el reino de lo eterno

Citati, Pietro, La luce della notte. I grandi miti nella storia del mondo, Milano, Arnaldo Mondadori Ed., 1996, pp.145 – 146.

Abandonando la esfera del fuego que engloba el Infierno y el Purgatorio, se progresa por el Paraíso siguiendo las órbitas de los planetas del sistema solar, aunque empezando por nuestro satélite, la Luna. Por ellas se reparten las varias jerarquías angélicas y, según una escala de méritos, residen las almas beatas.

Por este orden:

  • Cielo de la Luna: espíritus que no pudieron cumplir con su votos. Ángeles.
  • Cielo de Mercurio: espíritus que hicieron el bien por deseos de gloria. Arcángeles.
  • Cielo de Venus: espíritus amantes, Principados.
  • Cielo del Sol: espíritus sabios. Potestades.
  • Cielo de Marte: espíritus que combatieron por la Fe. Virtudes.
  • Cielo de Júpiter: espíritus justos. Dominaciones.
  • Cielo de Saturno: espíritus contemplativos. Tronos.
  • Cielo estrellado o de las estrellas fijas. visión de la Iglesia Triunfante. Querubines.
  • Cielo cristalino o del Primer Móvil: visión de los nueve coros angélicos. Serafines.
  • Cielo del Empíreo.
  • La Rosa de los beatos presidida por la Virgen María a la que escoltan los beatos que creyeron «en el Cristo que ya vino» y los beatos que creyeron «en el Cristo venidero».
  • Dios

Dante crea el neologismo transhumanar.

Al poeta le guía Beatriz, su amor platónico. En sus extensas conversaciones ambos ofrecen al lector un conjunto de concepciones y conocimientos, en los que Dante sigue desplegando la enorme erudición que ya exhibió en las dos primeras partes de la obra y ahora culmina en la tercera. La Divina Comedia no es sólo un monumento de poesía sino un tapiz de referencias y alusiones (en ocasiones crípticas para el lector actual) que abarca el estado de las ciencias y saberes de su época, históricos, literarios, filosóficos, astronómicos y teológicos, además de fundar la lengua italiana.

Dante «transhumanado» mira a Beatriz que contempla las esferas del Paraíso. Grabado de Gustavo Doré.

Beatrice tutta nell’etterne rote

fissa con li occhi stava ed io in lei

le luci fissi, di là su remote.

.

Nel suo aspetto tal dentro mi fei,

qual si fè Glauco nel gustar dell’erba

che’l fè consorte in mar delli altri Dei.

.

Trasumanar significar per verba

non si poria;  però l’essempio basti

a cui esperienza grazia serba.

***

Beatriz estaba toda en los eternos círculos

fijando su mirada; y yo en ella

fijos mis ojos, apartados de la altura.

.

Su aspecto entrando en mi interior hizo

como a Glauco el gustar una hierba

en el mar le hizo igual a otros Dioses.

.

Transhumanar explicarse con palabras

no es posible; pero que el ejemplo baste

al que la gracia la experiencia le reserva.

.

Divina Comedia. Paraíso, canto I, 64 – 72

Para explicar con un ejemplo en que consiste esa superación de la condición humana a la que le conduce su adentramiento en los espacios celestes en los que impera Dios, Dante recurre a un neologismo: transhumanar. Para entenderlo saca a colación un ejemplo de las Metamorfosis de Ovidio (XIII, 898 – 968). Cuenta el poeta romano que un mítico pescador llamado Glauco, natural de Antedón en Beocia, observó como, tras comer cierta hierba, los peces recién capturados saltaban de nuevo al agua. El pescador comió también de ella y se transformó en un Dios marino.

Por su parte Dante se siente transhumanado mirando a la amada, que a su vez está absorta en la contemplación de las esferas en que habita Dios.

«Beatrice tutta ne l’etterne rote fissa con li occhi stava». Grabado de Gustavo Doré.

FUENTES

  • Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.
  • Mis comentarios se basan en parte en el aparato crítico de la obra en: Alighieri, DanteLa Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960. Esa la edición que utilizo para el texto italiano. La traducción al castellano de los versos de la obra es mía.

Errantes

9 enero, 2022
Ernst. Barlach: «El refugiado». Ernst Barlach Haus. Hamburgo. Foto R.Puig

Durante las recientes fiestas de Navidad y Año Nuevo, en las que las familias tratamos de reunirnos, con circunstancias especialmente difíciles por la pandemia en curso, quizás nuestro pensamiento no haya incluido a quienes, errando contra su voluntad lejos de su tierra, lo tienen todo mucho más difícil.

LA QUE CAMINA


Aquel mismo arenal, ella camina
siempre hasta cuando ya duermen los otros;
y aunque para dormir caiga por tierra
ese mismo arenal sueña y camina.
La misma ruta, la que lleva al Este
es la que toma aunque la llama el Norte,
y aunque la luz del sol le da diez rutas
y se las sabe, camina la Única.
Al pie del mismo espino se detiene
y con el ademán mismo lo toma
y lo sujeta porque es su destino.

La misma arruga de la tierra ardiente
la conduce, la abrasa y la obedece
y cuando cae de soles rendida
la vuelve a alzar para seguir con ella.
Sea que ella la viva o que la muera
en el ciego arenal que todo pierde,
de cuanto tuvo dado por la suerte
esa sola palabra ha recogido
y de ella vive y de la misma muere.

Igual palabra, igual, es la que dice
y es todo lo que tuvo y lo que lleva
y por su sola sílaba de fuego
ella puede vivir hasta que quiera.
Otras palabras aprender no quiso
y la que lleva es su propio sustento
a más sola que va más la repite
pero no se la entienden sus caminos.

¿Cómo, si es tan pequeña la alimenta?
¿Y cómo si es tan breve la sostiene
y cómo si es la misma no la rinde
y a dónde va con ella hasta la muerte?
No le den soledad por que la mude,
ni palabra le den, que no responde.
Ninguna más le dieron, en naciendo,
y como es su gemela no la deja.

¿Por qué la madre no le dio sino ésta?
¿Y por qué cuando queda silenciosa
muda no está, que sigue balbuceándola?
Se va quedando sola como un árbol
o como arroyo de nadie sabido
así marchando entre un fin y un comienzo
y como sin edad o como en sueño.
Aquellos que la amaron no la encuentran,
el que la vio la cuenta por fábula
y su lengua olvidó todos los nombres
y sólo en su oración dice el del Único.

Yo que la cuento ignoro su camino
y su semblante de soles quemado,
no sé si la sombrean pino o cedro
ni en qué lengua ella mienta a los extraños.

Tanto quiso olvidar que le ha olvidado.
Tanto quiso mudar que ya no es ella,
tantos bosques y ríos se ha cruzado
que al mar la llevan ya para perderla,
y cuando me la pienso, yo la tengo,
y le voy sin descanso recitando
la letanía de todos los nombres
que me aprendí, como ella vagabunda;
pero el Ángel oscuro nunca, nunca,
quiso que yo la cruce en los senderos.

Y tanto se la ignoran los caminos
que suelo comprender, con largo llanto,
que ya duerme del sueño fabuloso,
mar sin traición y monte sin repecho,
ni dicha ni dolor, nomás olvido.

Gabriela Mistral, de “Lagar”, Editorial del Pacífico, Santiago de Chile, 1954

.

Gabriela Mistral

En estas semanas he estado leyendo a ratos una antología de textos (*) de una poeta chilena, hoy no demasiado recordada, que pasó muchos años yendo de un país a otro. No siempre fue unánimemente apreciada en vida en su propio país, Chile, hasta que tras ser galardonada con el Premio Nobel en 1945 pasó a ser incensada como una especie de santa laica. Me refiero a Gabriela Mistral (1889 – 1957), en realidad nacida como Lucila Godoy Alcayaga. No es mi intención tratar aquí de ella, pues el lector tiene a su alcance en internet su obra y su biografía, sin que falten las polémicas que la rodearon.

Simplemente traigo aquí dos hermosos poemas suyos, pues son estos los que me han hecho pensar de nuevo en tantos como viven sin quererlo errantes y que, sin ignorar los trances difíciles de la vida de aquella maestra, escritora y diplomática, están en condiciones mucho más graves. Aunque todos somos peregrinos, unos son forzados a peregrinar más que otros. La lírica de Gabriela Mistral se avecina de alguna manera a ese indecible extrañamiento que a decenas de millones cotidianamente embarga.

A Gabriela Mistral se la galardonó con el Premio Nóbel en 1945, cuando el número de desplazados en busca de refugio por la II guerra mundial, que entonces tocaba a su fin, era el mayor hasta el momento en la historia de la Humanidad, a causa de un conflicto bélico que arrojó de su patria a 15 millones en el mundo, de ellos 8 en Europa.

Más de siete décadas después, en 2019, la Comisión de las Naciones Unidas para los Refugiados estimaba en 70,8 millones las personas fugitivas de guerras, persecuciones o conflictos (en cifra conservadora).

En Europa a principios del año 2020 la población de nacidos fuera del UE era ya de 37 millones, de ellos 3,5 millones en condición de asilados.

A finales de 2020, el número de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo superó los 82 millones.  

Los Andes por las costas del Pacífico sur. Foto R. Puig

VINE DE OSCURA PATRIA


Vine de oscura patria y claro dueño
sin saberlo o, sabiendo vagamente,
sin escoger ni valle ni faena
y vine ciega y ciega voy y vengo.
¡Quién me diera el saber por qué camino
en turno de praderas y espinales!
¿Por qué me hablan en lenguas que no entiendo
y no más que una vez la que me dieron?
¿Por qué nombres me dan que no son míos
y sólo en el soñar el verdadero?

Me he de interrogar sin que respondan.
Me dan el pan y nunca me contestan.
Lechos me dan, y fábulas me cuentan
para hacerme dormir o despertarme.
Pero lo que me aprendo cuando sueño
aunque es lo mío yo me lo reniego.

Una densa embriaguez me dio la Tierra
desde que abrí los ojos y la tuve,
fue un entenderle las palabras mágicas,
«océanos», «montañas», y «pinares».
Pero al silbo de un niño que me llame
o a la voz del hermano, acudo, acudo
y pierdo el tronco angélico de musgos
que me tenía, o la arena salada
en donde sin memoria, era dichosa.

Gabriela Mistral, de “Lagar II”, publicación póstuma de la Biblioteca Nacional de Chile, Santiago, 1991

.

«El refugiado». Ernst Barlach. Detalle. Foto R.Puig

(*) Gabriela Mistral. Las renegadas, antología. Selección y prólogo de Lina Meruane, Editorial Lumen, Barcelona 2019, 228 páginas.

Tarde de fin de año

2 enero, 2022
Tarde neblinosa del día 31. Foto R.PUig

Los fuegos artificiales del último día del año reventaban tras una espesa niebla mientras frente a la ría la gente se agolpaba como cada año para escuchar los estallidos y percibir solamente unos resplandores difusos.

En todo caso, cuando la multitud se había retirado para prepararse en casa al cotillón de despedida del infeliz 2021, pude, antes de volver a casa, dar un refrescante paseo por el centro desierto de Gotemburgo. No obstante, la liturgia de las 18:00 horas en la Domkyrka (la catedral) estaba por comenzar. Junto a la entrada hay estos días un belén de tamaño natural que representa a una sagrada familia que evoca a tantas familias de refugiados de las guerras de Oriente Medio.

Pesebre al exterior de la catedral de Gotemburgo (detalle). Foto R.Puig

En el interior sigue en una mesa la oración que desde el año pasado pide por los refugiados que son devueltos (en especial a Irán) con riesgo de pena de muerte por haberse convertido al cristianismo, e implora a Dios para que la a cogida a los refugiados en Suecia mejore y no se les devuelva al lugar del que huyeron.

Oración por los conversos iraníes devueltos a Irán. Foto R. Puig

Traduzco su primer párrafo:

Dios, que has creado y amas a todos los hombres y velas por nosotros con gran misericordia, protege a los que se han visto obligados a huir. Rogamos en especial por nuestros hermanos y hermanas que son devueltos contra su voluntad a países donde se les persigue. Gracias por estar a su lado, pedimos que el sistema que expone a los seres humanos a situaciones en que su vida peligra quiebre y cambie. Gracias por escuchar nuestras oraciones.

El texto continúa pidiendo que los creyentes abran su corazón a los solicitantes de asilo y logren corregir las carencias del sistema sueco de acogida.

Pocos fieles en la liturgia de fin de año en la catedral de Gotemburgo. Foto R.Puig

Casualmente, en el ABC de hoy se publica un reportaje que muestra el rostro y circunstancia actual de seres humanos concretos, refugiados en países de la Unión Europea, en un momento en que las naciones europeas están cerrándose cada día más a los solicitantes de asilo, peloteados como seres anónimos, como números sin rostro, de unas fronteras a otras. En este comienzo de año vale la pena dedicar unos minutos a escuchar sus testimonios.

El belén de todos los años en la Domkyrka de Gotemburgo (detalle). Foto R. Puig

Escucho durante un rato el canto de los salmos de los pocos fieles, de avanzada edad en su mayoría, que esa tarde asisten a la liturgia y me apresto a salir de nuevo a las calles neblinosas. En el recibidor del templo una pareja ha encontrado el lugar apropiado para que su bebé en el carrito tome su papilla de potito. Ella le habla en español con suave acento hispanoamericano mientras le acerca la cuchara.

La calle junto al muro de la iglesia. Foto R.Puig
La calle coronada. Foto R.Puig
Última tarde del 2021 en las calles del centro. Foto R.Puig

El centro de la ciudad está cuasi desierto. Sin embargo una pareja joven, simpáticos viajeros que, como me explican, nos visitan desde Nueva Delhi, están muy contentos de que un raro paseante, además español, haya accedido a fotografiarles abrazados con la cámara que él me alarga.

Me caldea el corazón está mi última buena acción del año que ellos recordarán cuando muestren las fotos de su viaje a familiares y amigos en la India. En verdad el mundo es un pañuelo.

Sacando a los niños a airearse. Foto R. Puig
Cerrado. Foto R. Puig
Pocos viandantes. Foto R.Puig

Los canales en la niebla recuerdan aquellas películas donde hacía de las suyas Jack el Destripador amparado por las nieblas londinenses de fines del siglo XIX.

Niebla inquietante. Foto R.Puig
Nocturno de fin de año. Foto R. Puig

Karl IX (1550-1611) también debió de destripar algo (sobre todo acusadas de brujería), basta ver el hacha que esgrime y recordar la guerras que promovió.

Estatua de Karl IX frente a la Oficina de Turismo de Gotemburgo. Foto R.Puig

No creo que los turistas que no lejos de ahí se hacen fotografías fantasmales lo sepan, ni que en la cercana oficina de turismo les cuenten que el caballero en su caballo impulsó la quema de brujas en Suecia.

Visitantes. Foto R. Puig

Como se acerca la hora de cenar yo vuelvo a casa, pues soy el encargado de descorchar el champagne. En la vecindad hay edificios que me hacen siempre pensar en el colegio de Harry Potter, sobre todo en esta tarde en que la niebla y las luces de las ventanas producen un ambiente fantasmagórico.

Mis vecinos. Foto R.Puig

¡Rápido a casa! ¡no sea que el fantasma de Karl IX ande vagando por ahí!

Veredas

26 diciembre, 2021
Bufandas en Gotemburgo. Foto R.Puig

Sobre el parque de Trädgårdsföreningen («la sociedad de los jardines») hemos escrito en varias ocasiones, también de su aspecto en invierno.

Antesdeayer, día de Nochebuena, la temperatura rondaba los 9 grados bajo cero y éramos pocos los que entrábamos en estos jardines, por el momento gélidos pero con la luminosidad matinal del invierno nórdico, por la puerta principal frente a la la explanada del Gran Teatro (Stora Teatern) .

Invernadero. «The Palmhouse». Foto R.Puig

Anduve por sus veredas desiertas, así que hoy dejo para vosotros unas imágenes de este paseo sin historia.

El canal separa el parque del centro de la ciudad.

Reflejos, Foto R.Puig

Sus orillas suelen estar en primavera y verano ocupadas por familias de patos, pero el viernes era difícil atisbar algún palmípedo deslizándose entre témpanos de hielo.

Patito frío. Foto R.Puig

¿Adónde van los patos en estos días?

La verdad es que no sé cuáles serán sus cuarteles de invierno y de qué se alimentaran.

Por las cercanías también encontré alguna urraca que no parecía tener problemas con el frío que reina en nuestro barrio,

La urraca pensativa. Foto R.Puig

mientras tanto, yo seguía caminando por la magia y la luz de estas veredas solitarias

Vereda luminosa. Foto R.Puig

que podrían inspirar la bandera de algún país feliz y bondadoso, que duerme aún en estos días que han superado ya el solsticio de invierno y se estiran imperceptiblemente.

Bandera verdiblanca. Foto R.Puig
Vereda que serpentea. Foto R.Puig

El humus de este suelo tiene algo así como el color de unas ensaladas frías que los duendes del parque hubieran sazonado con escarcha.

Ensalada fría.Foto R.Puig

En este humus sobrevive y reúne fuerzas el verdor que triunfará con Primavera.

Sin embargo la liturgia de la tierra también parece musitarme otros mensajes…

humus sumus et humus fiemus. Foto R.Puig

Aunque también hay caminos que se despliegan como copas invitando a celebrar la luz

Reconfortado con esa luz, acabo el paseo retornando hacia la entrada por donde vine

A la vera del canal. Foto R.Puig

Por hoy no aprovecharé el solitario banco.

Espera. Foto R. Puig

A punto de franquear la verja de salida digo adiós a la paciente Primavera (Våren, 1950), que esculpió Gunnar Nilsson, símbolo del renacimiento de la naturaleza que, sin necesidad de nuestra ayuda, seguirá volviendo.

Convergencias de Arte y Literatura (XIV): los grabados de Gustave Doré para la Divina Comedia (8): donde purgan los glotones.

18 diciembre, 2021
Gustave Doré: «Nelli occhi era ciascuna oscura e cava», Divina Comedia, Purgatorio XXIII, 21

Habíamos dejado a Dante y a Virgilio en medio de una turba de avarientos que en el purgatorio purgan su avaricia con el creativo castigo de estar pegados a la tierra cuyos bienes tanto ambicionaron. Pero cuando se avecinan las fiestas navideñas es casualidad que cuatro cantos más adelante los versos de Alighieri y los grabados de Doré nos prevengan contra el vicio característico de estas fechas : la glotonería.

Sì come i peregrin pensosi fanno,
giugnendo per cammin gente non nota,
che si volgono ad essa e non restanno,

così di retro a noi, più tosto mota,
venendo e trapassando ci ammirava
d’anime turba tacita e devota.

Ne li occhi era ciascuna oscura e cava,
palida ne la faccia, e tanto scema
che da l’ossa la pelle s’informava.

Non credo che così a buccia strema
Erisittone fosse fatto secco,
per digiunar, quando più n’ebbe tema.

+++

Al modo que los absortos peregrinos tienen,

cuando en su camino encuentran gente ignota,

que volviéndose a mirarla no detienen la marcha,

.

así tras de nosotros, moviéndose más aprisa,

tras llegar y adelantarnos nos sorprendía

aquella turba de almas silenciosa y devota.

.

Cada una de ojos apagados y ojerosos,

pálida la cara, y tanto consumida

que los huesos la piel transparentaba.

.

No creo que siendo ya pellejo puro

Erisicton tuviese tanta magrura,

por ayunar, cuando más miedo tuvo.

.

Divina Comedia, Purgatorio XXIII, 16-27 (*)

Los peregrinos no salen de sus asombro al ver que, reducidos a esqueleto y piel, braman purgando su gula esas ánimas del Purgatorio, excitadísimas al simple aroma de las manzanas.

Purgatorio, “volse a me li occhi un’ombra”,  Divina Comedia, XXIII, 34- 51

Entre ellos hay un conocido de Dante que al verle le saluda. Al poeta le resulta difícil reconocerle por su aspecto y solo por la voz logra identificarlo como Forese Donati, un vate de poca monta de la Florencia de sus tiempo. Y sin embargo será ése mismo quien le explique lo que a estas ánimas sucede

Chi crederebbe che l’odor d’un pomo
sì governasse, generando brama,
e quel d’un’acqua, non sappiendo como?

Già era in ammirar che sì li affama,
per la cagione ancor non manifesta
di lor magrezza e di lor trista squama,

ed ecco del profondo de la testa
volse a me li occhi un’ombra e guardò fiso;
poi gridò forte: «Qual grazia m’è questa?»

Mai non l’avrei riconosciuto al viso;
ma ne la voce sua mi fu palese
ciò che l’aspetto in sé avea conquiso.

Questa favilla tutta mi raccese
mia conoscenza a la cangiata labbia,
e ravvisai la faccia di Forese.

+++

¿Quién creería que el olor de un manzano

tuviese poder de generar bramidos,

y el de un agua, sin saberse cómo?

.

Me admiraba qué de hambre les matara

una causa aún a mí no manifiesta

de esa su delgadez y de su piel en escamas,

.

y he aquí que de su cóncava cabeza

volvió a mi los ojos y me miró fijo una sombra;

y luego gritó fuerte: «¿A qué debo esta gracia?»

.

Jamás le hubiera reconocido de vista,

pero en la voz suya me fue patente

lo que por aspecto estaba consumido.

.

Esta chispa me iluminó todo

el conocimiento de aquella faz cambiada

y reconocí el rostro de Forese

.

Purgatorio, “volse a me li occhi un’ombra”,  XXIII, 34- 51

El pobre Forese es absuelto por Dante (cinco años tras su muerte) de otros vicios que le había atribuido en versos que ahora no vienen al caso, para dejar sus penas del Purgatorio reducidas exclusivamente a purgar sus excesos de gula.

De modo que es él quien le explica el extraño fenómeno que a las almas glotonas hace quedarse en el puro pellejo, al aspirar el aroma del árbol de las manzanas y contemplar el verdor que por su fronda asciende.

Así discurre la conversación entre Forese Donati y Dante:

Gustavo Doré: “questo spazzo girando, si rinfresca nostra pena”, Purgatorio, canto XXIII, 70-71

Ed elli a me: «De l’etterno consiglio 
cade vertù ne l’acqua e ne la pianta
rimasa dietro, ond’io sì m’assottiglio.

Tutta esta gente che piangendo canta
per seguitar la gola oltra misura,
in fame e ‘n sete qui si rifà santa.

Di bere e di mangiar n’accende cura
l’odor ch’esce del pomo e de lo sprazzo
che si distende su per sua verdura.

E non pur una volta, questo spazzo
girando, si rinfresca nostra pena:
io dico pena, e dovria dir sollazzo,

ché quella voglia a li alberi ci mena
che menò Cristo lieto a dire ’Elì’,
quando ne liberò con la sua vena».

E io a lui: «Forese, da quel dì
nel qual mutasti mondo a miglior vita,
cinqu’ anni non son vòlti infino a qui.

Se prima fu la possa in te finita
di peccar più, che sovvenisse l’ora
del buon dolor ch’a Dio ne rimarita,

come se’ tu qua sù venuto ancora?
Io ti credea trovar là giù di sotto,
dove tempo per tempo si ristora».

+++

Y él a mí: “De la voluntad eterna

baja una fuerza al agua y a la planta

que ahí queda mientras yo adelgazo.

.

Toda esta gente que llorando canta

pues en exceso la dominó su gula,

en hambre y sed aquí tornase santa.

.

De beber y comer enciende el deseo

el olor del manzano y el destello

que asciende arriba en su verdura.

.

Y por más de una vez este suelo

al renovarse, renueva nuestra pena:

digo pena, cuando decir alivio yo debiera,

.

pues el deseo que a los árboles nos lleva

es el que a Cristo llevó a exclamar ‘Eli’,

cuando con su sangre ganó la libertad”.

.

Y yo a él: “Forese, desde aquel día

en que mutaste mundo a mejor vida,

apenas cinco años han pasado.

.

¿Si tu ocasión ya había acabado

de pecar y te llegó la hora

del buen dolor que Dios te guarda,

.

por qué estás aquí arriba ?

Yo pensaba encontrarte más abajo,

donde el tiempo con tiempo se renueva”

.

Divina Comedia. Purgatorio, canto XXIII, 61-84

  • Las ilustraciones de Gustave Doré para la Divina Comedia han sido materia de numerosas ediciones francesas e inglesas desde fines del s.XIX. Hoy son de dominio público. Por mi parte me he guiado por la edición de los 135 grabados editados recientemente por Gabriele Baldassari en La Divina Commedia di Dante Alighieri, Gustave Doré, Mondadori, 2021.
  • Mis comentarios se basan en parte en el aparato crítico de la obra en: Alighieri, Dante, La Divina Commedia, Testo critico de la Società Dantesca Italiana, riveduto e rifatto da Giuseppe Vandelli (Firenze, 1937). Ristampa facsimile a Milano, Ulrico Hoepli Editore-Libraio, 1960. Esa la edición que utilizo para el texto italiano. La traducción al castellano de los versos de la obra es mía.

Nimiedades (XVI): una pausa griposa : – (

12 diciembre, 2021
Fragilidades. Foto R.Puig

Una gripe desconsiderada me impide acabar el proyecto que estaba preparando para hoy. Pero no quiero que entre los seguidores de estas crónicas dominicales alguien pueda preocuparse.

¡El próximo domingo volveremos!

En cualquier caso, seguro que el blog de mi amigo Guillermo Gamba les compensara con creces. ¡Ah! ¡y no dejen de escuchar el bambuco del final de su post, preferentemente con una taza de café!

Quizás ensoñando una orilla florida…

Mirando al mar… Foto R. puig

Año de nieves…

5 diciembre, 2021
Mamut alegre. Foto R. Puig

Tras años de nevadas tardías, la nieve ha llegado temprano a Gotemburgo y el paisaje urbano se ha cubierto de un manto de varios decímetros de espesor blanco. Los cronistas locales habrán de destacar una serie de fenómenos, como el despertar de un mamut que para evitar males mayores han tenido que cercar en el parque de Heden.

Ayer fui testigo de este acontecimiento, cuando cámara en ristre paseaba yo por ese paraje en busca de imágenes de la ciudad bajo esta repentina albura.

Atardecer en Heden. Foto R. Puig

Charles Felix Lindberg parecía también sorprendido de esta vuelta a la tradición de los inviernos de su época, cuando nevaba cuando tenía que nevar.

Charles Lindberg pensativo. Foto R.Puig
¿Qué he hecho de mi bufanda? Foto R. Puig

Aquél que tanto legó a su ciudad observa a los paseantes que ya no le recuerdan… más atentos a no resbalar.

Días de nieve. Foto R. Puig

Hay que reconocer que los gotemburgueses no se amilanan…

Hay que salir como sea. Foto R. Puig

Y si me caigo pediré ayuda a la policía…

Patrulleras. Foto R. Puig

Hoy no sirven los patinetes…

A la espera del deshielo. Foto R. Puig

Ni los bancos invitan a sentarse…

En el parque de Heden. Foto R. Puig

La primavera con sus flores se va a hacer esperar…

Primavera con sombrero blanco. Foto R. Puig

Aunque parece que progresa nuestro período interglacial, los feriantes de mi barrio hacen caja con su espectáculo glacial.

Cosas de la edad del hielo. Foto R. Puig

Cuando vea a Greta le voy a preguntar qué opina al respecto…

Greta on her 18th birthday, 3th january 2021. Foto CNN

«Thank you so much for all the well-wishes on my 18th birthday!» she said. «Tonight you will find me down at the local pub exposing all the dark secrets behind the climate – and school strike conspiracy and my evil handlers who can no longer control me! I am free at last!!»

Fuente CNN

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Nota:

Sobre glaciaciones e interglaciaciones

Durante la historia de la Tierra ha habido hasta siete, y quizás más, episodios de amplias glaciaciones, en las Eras precámbrica y paleozoica. El periodo glaciar en el que nos encontramos ocupa el Periodo Cuaternario, como hemos dicho, empezó hace unos dos millones de años y todavía continúa. 

Dentro en un tiempo glaciar las temperaturas van subiendo y bajando cada varias decenas de miles de años. En la actualidad, desde hace unos 12.000 años, estamos en un periodo interglacial cálido (dentro de la glaciación del Cuaternario), en el que las mediciones en los inlandsis y los glaciares de montaña indican que continuamente van disminuyendo de tamaño desde hace 12.000 años. El anterior periodo cálido similar al actual sucedió hace algo más de 100.000 años. 

La diferencia de la temperatura media entre un periodo cálido y otro frío es de sólo unos 4 a 7 ºC, pero su efecto es que los glaciares avanzan hacia el ecuador o retroceden miles de kilómetros. Estos cambios en la masa de hielos afectan al nivel del mar que puede subir o bajar varias decenas de metros y a los caudales de los ríos, distribución de las lluvias y al clima en general. Por supuesto también afecta de forma importantísima a la fauna y la flora.

Fuente : https://www.aguamarket.com/