La luna emigrante de Giacomo Leopardi

«Forse s’avess’io l’ale da volar su le nubi…» (Giacomo Leopardi)
.
¿Qué haces luna en el cielo, dime qué haces,
Luna silenciosa?
Al atardecer surges, y vas,
Contemplando desiertos; después reposas.
¿No estás aún satisfecha
De recorrer las sempiternas vías?
¿No estás hastiada ya, deseas todavía
Contemplar estos valles?
…
Che fai tu, luna, in ciel? dimmi, che fai,
Silenziosa luna?
Sorgi la sera, e vai,
Contemplando i deserti; indi ti posi.
Ancor non sei tu paga
Di riandare i sempiterni calli?
Ancor non prendi a schivo, ancor sei vaga
Di mirar queste valli?
****
¿Dime , oh luna, a qué sirve
Al pastor su vida,
Y a vos la vuestra vida? dime : hacia dónde va
Este mi vagar breve,
El curso inmortal tuyo
…
Dimmi, o luna: a che vale
Al pastor la sua vita,
La vostra vita a voi? dimmi: ove tende
Questo vagar mio breve,
Il tuo corso immortale?
***
…eterna peregrina,
Che sí pensosa sei, tu forse intendi,
Questo viver terreno,
Il patir nostro…
…
…eterna peregrina,
Que si razonas, puede que escuches,
Este vivir terreno,
Nuestro sufrir…
***
Forse s’avess’io l’ale
Da volar su le nubi,
E noverar le stelle ad una ad una,
O come il tuono errar di giogo in giogo,
Più felice sarei, dolce mia greggia,
Più felice sarei, candida luna.
O forse erra dal vero,
Mirando all’altrui sorte, il mio pensiero:
Forse in qual forma, in quale
Stato che sia, dentro covile o cuna,
È funesto a chi nasce il dí natale.
…
Puede que si tuviese las alas
De volar sobre las nubes,
Para una por una contar las estrellas,
O como el trueno errar de monte en monte.
Sería más feliz, dulce oveja mía,
Sería más feliz, cándida luna.
O quizás de la verdad se aleja,
Fijándose en la fortuna ajena, mi pensamiento :
Quizás de alguna forma, sea el que sea
El estado, en un cubil o una cuna,
Es funesto al que nace el día en que se nace.
Giacomo Leopardi, «Canti»,
Canto XXIII, fragmentos de «Canto nocturno de un pastor errante de Asia»
(traducción propia)
.
En días recientes se ha desatado la polémica, especialmente en países que no han querido firmar el Pacto mundial para una migración segura, regular y ordenada (promovido por las Naciones Unidas a partir de la Declaración de Nueva York del 13 de setiembre del 2016) y entre quienes, en los países que han firmado, lo ven con enorme recelo, si no con profunda animadversión, ante los desplazamientos de emigrantes y refugiados.
Como escribía Umberto Eco, los seres humanos tenemos una tendencia (algo así como el instinto del animal frente otros especies que quieren entrar en su territorio) a «construir el enemigo», que es naturalmente el Otro, ese que nos invade en vez de quedarse en su país y aguantarse con su suerte, la de haber nacido en sitios menos privilegiados que los nuestros.
Pues bien, la Comisión Europe ha publicado una nota al respecto:
¿QUÉ ES EL PACTO MUNDIAL PARA UNA MIGRACIÓN SEGURA, ORDENADA Y REGULAR?
Bruselas, 14 de noviembre de 2018
¿Qué es el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular?
El Pacto Mundial sobre Migración Segura, Ordenada y Regular proporciona el primer marco de cooperación internacional y jurídicamente no vinculante en materia de migración. Es el resultado de un amplio proceso de debate y negociación entre todos los Estados miembros de las Naciones Unidas que se inició con la Declaración de Nueva York de 2016, aprobada por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2016. La Unión Europea y sus Estados miembros participaron en los debates sobre el Pacto Mundial sobre Migración desde el principio, por lo que el Pacto Mundial resultante refleja en gran medida los objetivos europeos.
¿Qué se pretende conseguir con el Pacto Mundial sobre Migración?
La migración es una realidad mundial a la que ningún país puede hacer frente por sí solo. Requiere, por lo tanto, soluciones y reparto de responsabilidades a escala mundial, basadas en la cooperación internacional. El Pacto Mundial sobre Migración quiere impulsar la cooperación internacional mediante el establecimiento de principios rectores y un marco político multilateral. Se ocupa de la compleja naturaleza de la migración internacional y trata una amplia gama de aspectos relacionados con la migración, tales como la gestión de fronteras, el tráfico ilícito y la trata de seres humanos, la documentación de los migrantes y el retorno y la readmisión, así como las diásporas y las remesas.
La aplicación del Pacto Mundial sobre Migración está inspirada por diez principios tales como la universalidad de los derechos humanos, la soberanía nacional y el carácter jurídicamente no vinculante del documento. Presenta veintitrés objetivos concretos para una migración segura, ordenada y regular como puntos de referencia para los Estados miembros a la hora de aplicar sus políticas de migración.
¿Qué consecuencias tendrá el Pacto Mundial sobre Migración en la migración irregular? ¿Aumentarán las migraciones?
El objetivo del Pacto Mundial sobre Migración es que se produzcan de manera segura, ordenada y regular. Comprende acciones concretas que ayudarán a los Estados miembros a reducir la migración irregular, por ejemplo gracias a una mayor cooperación para tratar los factores de la migración, luchar contra la trata de seres humanos y el tráfico ilícito de migrantes, gestionar las fronteras y facilitar el retorno. El Pacto también se centrará en encontrar vías para la migración regular. Al tratarse de un marco de cooperación internacional, respaldará también el trabajo actual de la UE con terceros países y organizaciones internacionales, como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Todos estos aspectos coinciden en gran medida con las prioridades y los objetivos de la UE.
¿Cómo se adoptará o firmará el Pacto Mundial sobre Migración?
El texto del Pacto Mundial sobre Migración se adoptará en una Conferencia Intergubernamental que se celebrará en Marrakech (Marruecos) los días 10 y 11 de diciembre de 2018. No habrá firmas: la adopción del texto tendrá lugar mediante consenso o votación por una mayoría de al menos dos tercios. En la etapa siguiente, se pedirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas que apruebe oficialmente el Pacto Mundial sobre Migración en forma de una resolución.
¿Participará la Unión Europea en la Conferencia de Marrakech?
De conformidad con su estatuto en las sesiones y trabajos de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Unión Europea ha sido invitada a participar en la Conferencia Intergubernamental de
Marrakech en calidad de observadora. La UE participará en los debates. Solo los Estados miembros de las Naciones Unidas participarán en la toma de decisiones.
¿Participará la Unión Europea en la Asamblea General de las Naciones Unidas por la que se apruebe el Pacto?
Se pedirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas que apruebe oficialmente el Pacto Mundial sobre Migración en forma de una resolución. La Unión Europea tiene estatuto de observador en la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo que significa que participa en los debates, pero no toma parte en las votaciones.
¿El Pacto Mundial sobre Migración crea obligaciones jurídicas para los Estados?
El Pacto Mundial sobre Migración no es jurídicamente vinculante. Por lo tanto, no crea obligaciones jurídicas en virtud del Derecho nacional o internacional para los Estados participantes.
¿Tendrá consecuencias el Pacto Mundial sobre Migración en los derechos de soberanía nacionales? ¿Tendrá alguna repercusión en el reparto de competencias dentro de la Unión Europea?
No. El Pacto Mundial sobre Migración se basa en el principio de pleno respeto de la soberanía nacional. Textualmente: «El Pacto Mundial reafirma el derecho soberano de los Estados a establecer su política nacional de migración y sus prerrogativas para regular la migración dentro de su jurisdicción, de conformidad con el Derecho internacional». El Pacto Mundial sobre Migración no implica ninguna transferencia o restricción de las competencias o derechos soberanos nacionales. No es un acuerdo internacional; por lo tanto, carecerá de efecto jurídico en los sistemas jurídicos nacionales y no se derivará de él obligación alguna. El Pacto Mundial tampoco puede modificar el reparto de competencias entre la Unión Europea y sus Estados miembros.
¿El Pacto Mundial sobre Migración establece un «derecho humano a emigrar»?
No. El Pacto Mundial aspira a mejorar la cooperación en el ámbito de la migración internacional. No fomenta la migración ni disuade de ella. El Pacto no creará nuevas categorías jurídicas. Hace hincapié en que los migrantes tienen los mismos derechos universales y libertades fundamentales que cualquier otra persona. No contiene ninguna expresión que promueva un «derecho humano a emigrar».
¿Tiene algún coste el Pacto Mundial?
No. Debido a su carácter jurídicamente no vinculante, el Pacto Mundial no creará obligaciones financieras directas. La puesta en práctica del Pacto Mundial estará apoyada por el mecanismo de desarrollo de las capacidades de las Naciones Unidas. Los Estados miembros de las Naciones Unidas pueden contribuir a las Naciones Unidas y sus organismos sobre una base voluntaria.
¿Cómo se efectuará el seguimiento del Pacto Mundial sobre Migración?
Dentro del sistema de las Naciones Unidas, la red sobre las migraciones de las Naciones Unidas se encargará del proceso de seguimiento y control, que consiste en compartir experiencias, ayudar a los Estados miembros a subsanar las deficiencias y buscar soluciones a un problema mundial. La Organización Internacional para las Migraciones hará las funciones de coordinación y secretaría. Los Estados miembros de las Naciones Unidas debatirán y compartirán los progresos alcanzados a través del Foro para la revisión de la migración internacional, que se celebrará cada cuatro años a partir de 2022.
Consulte aquí el texto completo del Pacto Mundial sobre Migración Segura, Ordenada y Regular.
Referencia: Texto de la nota informativa de la Oficina de Prensa de la Comisión Europea

Caspar David Friederich, Hombre y mujer mirando a la luna.1824. Galería Nacional de Berlin
Por una parte sólo podemos reconocernos a nosotros mismos en presencia de Otro, y sobre esta base se forman las reglas de convivencia y mansedumbre. Pero de buena gana encontramos que este Otro es insoportable, porque de alguna manera no es nosotros. De este modo, reduciéndolo a enemigo, construimos nuestro infierno sobre la tierra.
Umberto Eco,
comentando «Huis clos» de Sartre en
«Construire il nemico», Bompiani, Milano, 2011, p. 36
Breverías erasmianas (XXXVII): “Sidera addere coelo”(Añadir estrellas al firmamento)

Ventana navideña. Foto R. Puig
.
«Sidera addere coelo»
Agregarle estrellas al cielo
Adagio, IV, II, 44.
Erasmo comenta muy sucintamente este proverbio que aunque aparece también en la enciclopedia bizantina de los Suidas, en este caso sólo lo refiere a Ovidio, en concreto a una de sus elegías amorosas (Amores Libro II. Elegía X. 13-14):
“Añadir estrellas al cielo” es una figura proverbial que significa agregar más a algo que ya abunda. Se ilustra suficientemente con lo que Ovidio entrelazó con otros dos proverbios en el libro II de sus poemas amorosos:
«¿Por qué a los árboles agregas hojas, estrellas al cielo pleno,
aguas provenientes del estanque al mar profundo?»
.
«Quid folia arboribus, pleno quid sidera caelo,
in freta collectas alta quid addis aquas?»
Pero no comenta el contexto, no explica que el proverbio en Ovidio ilustra el dilema de un amante enamorado de dos mujeres simultaneamente:
…negabas
uno posse aliquem tempore amare duas.
…ecce, duas uno tempore turpis amo!
.
…negabas
que uno pudiese al mismo tiempo amar a dos
…¡he aquí que depravado a dos a un tiempo yo amo!
Erasmo no quiere entrar en glosas más extensas, a pesar de que las obras de los poetas romanos no tenían secretos para él. En sus años de monje agustino había estudiado intensamente la literatura clásica griega y romana (la que no atraía tanto a Lutero, también monje agustino pero muy riguroso) y había imitado en versos juveniles la métrica de la poesía latina.
Pero cuando comenta este adagio décadas más tarde no está el horno para bollos, sobre todo para un presbitero exclaustrado con fama de contestatario, vigilado por los puntillosos teólogos de Lovaina y de París.
No comenta el sentido que tiene la metáfora de las estrellas y el cielo en Ovidio y mucho menos la conclusión de la elegía :
quizá sea mi destino perecer sirviendo al Amor,
disuelto en sus placeres al morir;
y que alguno lloriqueando en mi funeral diga:
«Esta es la muerte que a tu vida convenía»
.
at mihi contingat Veneris languescere motu,
cum moriar, medium solvar et inter opus;
atque aliquis nostro lacrimans in funere dicat:
«conveniens vitae mors fuit ista tuae!»

En la ventana. Foto R. Puig
Este proverbio aparece en la colección de Erasmo en otras dos ocasiones.
«Mari e fossa aquam»
Agua de la acequia al mar
Adagio III, II, 68
«Θαλάττᾙ ἐκ χαράδρας ὕδωρ» se traduce como añadir agua de la acequia al mar, lo que se parece a «Βὦλος ἄρουρα»: «tierra al campo” (*)
O como en Ovidio:
“¿Por qué recoges aguas del estanque para añadirlas al profundo mar?”
Continúa Erasmo:
Lo hemos tratado ya en el comentario a la expresión ”llevar leña al bosque” y “añadir aceite al fuego”.

Sidera addere caelo. Foto R.Puig
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Variantes
Las estrellas (por no hablar de la astrología) son un símbolo utilizado repetidamente en diversos ámbitos, lugares y circunstancias. Parece que no nos basta con las del firmamento, sobre todo en las grandes ciudades donde la contaminación gaseosa y lumínica nos vela cada vez más sus brillos.
Con sólo pasearse por las calles entre Navidad y Reyes se encuentran innumerables variantes. Les muestro algunas de estos días.

General de la Armada Roja. Foto R.Puig

Astro de papel. Foto R.Puig

Fantasmal. Foto R.Puig
Las siguientes se pasean muy a menudo por el mundo, ya sea que decoren un cojín, adornen una camiseta, cubran un voluminoso trasero, vayan ondeando junto a la torreta de un carro armado o presidan un campo sembrado de cruces blancas.

Marciales. Foto R.Puig
Y aquí tenemos la que ayer por la noche me pareció la buena estrella de quienes no tienen miedo ni al vértigo ni a estrellarse.

Fiados a su buena estrella. Foto R.Puig
(*) Erasmo también lo relaciona en el comentario a Gleba arvum. Tierra al campo. Adagio II, VIII, 29 :
Nihil enim adfert momenti, si gleba arvo adjungatur, quod perinde sit, ac si quis aquam e lacu haustam infundat mari.
…
Porque de nada sirve como añadir tierra al campo, lo cual es como si alguien sacase agua de un lago para derramarla en el mar
De anima

Tardor. Foto R.Puig
Traducir poesía es otra forma de ser poeta. Para traducir del sueco todos los poemas de Edith Södergran (San Petersburgo 1892 – Raivola, Finlandia, 1923) hay que serlo bastante. A Neila García Salgado le han otorgado el Premio Nacional de Traducción Literaria 2018 por haberlo llevado a cabo.
Kärlek
Min själ var en ljusblå dräkt av himlens färg;
jag lämnade den på en klippa vid havet
och naken kom jag till dig och liknade en kvinna.
Och som en kvinna satt jag vid ditt bord
och drack en skål med vin och andades in doften av några rosor.
Du fann att jag var vacker och liknade något du sett i drömmen,
jag glömde allt, jag glömde min barndom och mitt hemland,
jag visste endast att dina smekningar höllo mig fången.
Och du tog leende en spegel och bad mig se mig själv.
Jag såg att mina skuldror voro gjorda av stoft och smulade sig sönder,
jag såg att min skönhet var sjuk och hade ingen vilja än – försvinna.
O, håll mig sluten i dina armar så fast att jag ingenting behöver.
Amor
Mi alma era un traje azul claro como el cielo;
lo dejé en una roca junto al mar
y desnuda fui hasta ti y parecía una mujer.
Y como mujer me senté en tu mesa
y bebí un cuenco de vino y aspiré el aroma de unas rosas.
Me encontraste bella y parecida a algo que habías visto en sueños,
olvidé todo, olvidé mi infancia y mi patria,
sólo sabía que tus caricias me tenían cautiva.
Y sonriente tomaste un espejo y me pediste que me mirara.
Vi que mis hombros estaban hechos de polvo y se desmoronaban,
Vi que mi belleza estaba enferma y no tenía otra voluntad que desaparecer.
Oh, abrázame tan fuerte que ya no necesite nada.
.
Edith Södergran, «Encontraste un alma». Poesía completa, traducción de Neila García Salgado, edición bilingue, Madrid, Nórdicalibros, 2017, pág.121.

Edith Södergran. Autorretrato. www.sls.fi
Du sökte en blomma
och fann en frukt.
Du sökte en källa
och fann ett hav.
Du sökte en kvinna
och fann en själ –
du är besviken.
.
Buscabas una flor
y encontraste un fruto.
Buscabas una fuente
y encontraste un mar.
Buscabas una mujer
y encontraste un alma –
estás decepcionado.
“El día refresca. IV”, Ibidem, p.25

«…hechos de polvo». Foto R.Puig
…el alma no sólo es mortal sino que es lo único mortal que hay. Sólo el alma muere en nuestro tétrico mundo, nada más. Por tanto nosotros los humanos, los seres dotados de conciencia autorreflexiva, es decir de alma, somos los únicos mortales del universo que conocemos. Nada muere, nada es sólo una vez y nunca más, sólo nosotros. Tal es nuestro fatal privilegio. Y por eso el alma sólo puede enamorarse de otra alma. Amar es celebrar con emoción y zozobra la existencia de algo que podría no haber sido y que necesariamente debe dejar de ser.
Fernando Savater, «El alma mortal», Claves de Razón Práctica, número 261, Noviembre/Diciembre 2018, pág. 48
Cuando Edith Södergran murió de tuberculosis a los 31 años, otro gran poeta escandinavo, Elmer Diktonius, (1896 – 1961), escribió:
La generación de los jóvenes poetas nórdicos ha perdido a su pequeña gran madre. El mundo ha perdido a una de las más grandes mujeres creadoras de todos los tiempos.

Edith Södergran con su gato Totti. www.sls.fi
Yo
Soy forastera en esta tierra que yace
bajo las profundidades del mar apremiante,
el sol se asoma con rayos rizados
y el aire flota entre mis manos.
Me dijeron que nací en cautividad –
que ninguna cara aquí me sería conocida.
¿Soy una piedra que lanzaron hacia el fondo?
¿Soy un fruto demasiado pesado para su rama?
Merodeo a los pies del árbol murmurante,
¿cómo he de trepar por su tronco escurridizo?
En la cima donde tambaleando las copas se unen
quisiera tumbarme y otear el humo
que expulsan las chimeneas de mi tierra…
.
Jag
Jag är främmande i detta land,
som ligger djupt under det tryckande havet,
solen blickar in med ringlande strålar
och luften flyter mellan mina händer.
Man sade mig att jag är född i fångenskap –
här är intet ansikte som vore mig bekant.
Var jag en sten, den man kastat hit på bottnen?
Var jag en frukt, som var för tung för sin gren?
Här ligger jag på lur vid det susande trädets fot,
hur skall jag komma upp för de hala stammarna?
Däruppe mötas de raglande kronorna,
där vill jag sitta och speja ut
efter röken ur mitt hemlands skorstenar…
De «Poemas», 1916 en ibidem, pág. 37
En youtube hay un vídeo en que este poema es recitado
Arremolinarse

Mañanita de noviembre en el barrio de Chamberí. Foto R.Puig
He pasado unos días en Madrid. Me gusta salir a dar una vuelta temprano, me gusta el sabor a barrio madrileño. Al fin y al cabo sigo siendo de aquí. A primeras horas es como siempre, salvo que los coches no son como los de antaño.
Unas horas más y la cosa cambia. Pero por el momento es como entonces, al menos me hace ilusión que sea así.
Además, caminar ayuda a pensar. No sé ustedes, pero a veces se arremolinan los pensamientos. Supongo que por eso la escuela de filosofía que Aristóteles fundó en Atenas era peripatética, es decir que filosofaban pasito a paso dando vueltas alrededor del patio o por el ágora. Eso ayudaba a poner orden en los pensamientos.
Creo que, a primeras horas de la mañana, pasear por un barrio de Madrid también tiene efectos aristotélicos.
Aunque cada cual tiene su método.

El cigarrillo tempranero. Chamberí en noviembre. Foto R.Puig
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Hace cien años

Lo que dejan las guerras. Cementerio de Ixelles. Bruselas. Foto R.Puig
Andando por Madrid pensaba yo que los europeos están olvidando su historia. Aparte de que el armisticio de 1918 no puso fin a otras guerras, también europeas, no recordamos ya que casi medio millón de prisioneros de guerra tuvieron que ser de golpe repatriados, que centenares de miles de personas se convirtieron en apátridas, que 800.000 rusos se tuvieron que refugiar fuera de su tierra expulsados por la guerra civil, que 700.000 armenios sobrevivientes del genocidio se desparramaron por Francia, Egipto, Líbano y Siria, que en 1923 al final de la guerra greco-turca 1,3 millones de griegos ortodoxos tuvieron que dejar la Turquía en donde tenían su vida para refugiarse en una Grecia empobrecida (Atenas pasó de 300.000 habitantes a 700.000 en 18 meses) y 300.000 turcos emprendieron el camino inverso desde la Grecia donde habían nacido.
Todo esto en una Europa donde había hambrunas y donde, a pesar de los rechazos populares y políticos, los refugiados acabaron integrándose lentamente (por no hablar de la segunda guerra bárbara y los enormes desplazamientos de refugiados que generó).

Refugiados en Europa tras la I Guerra Mundial. Atlas historique des migrations y Le Monde
En condiciones que no se pueden ni comparar con las actuales Europa logró salir adelante y los refugiados contribuyeron a levantarla. Hoy esto se ha olvidado y los agoreros se apoderan del imaginario colectivo europeo.
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Apollinaire
Pensaba también en los poemas de Guillaume Apollinaire, que murió dos días antes de la firma del armisticio, por lo que también de su final prematuro se cumplen cien años.
Un poeta que revolucionó las formas de la expresión poética moderna, pero que vivió las espantosas trincheras de la Gran Guerra y accionó el cañón como artillero («los obuses maúllan un amor a muerte»), hipnotizado, visionario de un porvenir radiante («el himno del porvenir es paradisiaco») para protegerse de la realidad que cada día de verdad veía («llueve alma mía llueve pero llueve ojos muertos») como expresa en un famoso poema el de La nuit d’avril 1915 (*)
Sin embargo su poesía no le protegió del obús que le malhirió, ni de las dos trepanaciones, ni de los cambios caracteriales que le afectaron, ni de la muerte banal («gripe española») que le alcanzó sin llegar a saber del armisticio, cuando dado de baja recuperaba sus ilusiones.
No pudo ser testigo de la victoria para la que como soldado convencido se había alistado.

Apollinaire. Xilografía de Jaudon a partir de un dibujo de Picasso.
En abril del 1915, en plena batalla nocturna con intercambios de artillería, mientras los jóvenes reclutas (él es uno de ellos) disparan sus cañones en dirección de los ruidos que llegan del otro lado de las alambradas electrificadas, siente lo que luego plasma en su poema Guerre:
(….)
Ne pleurez donc pas sur les horreurs de la guerre
Avant elle nous n’avions que la surface
De la terre et des mers
Après elle nous aurons les abîmes
Les sous-sol et l’espace aviatique
Maîtres du timon
Après après
Nous prendrons toutes les joies
Des vainqueurs qui se délassent
Femmes Jeux Usines Commerce
Industrie Agriculture Métal
Feu Cristal Vitesse
Voix Regard Tact à part
Et ensemble dans le tact venu de loin
De plus loin encore
De l’Au-delà de cette terre
****
(…)
No lloréis pues por los horrores de la guerra
Antes de ella sólo teníamos la superficie
De la tierra y de los mares
Después de ella tendremos los abismos
El subsuelo y el espacio aviatico
Dueños del timón
Después después
Aferraremos todos los gozos
De los vencedores que se relajan
Mujeres Juegos Fábricas Comercio
Industria Agricultura Metal
Fuego Cristal Velocidad
Voz Mirada aparte el Tacto
Y con el tacto que viene de lejos
De más lejos aún
Del más allá de esta tierra
Guillaume Apollinaire, del poema «Guerre» en Case d’Armons, 1915
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Causas y pretextos
Cuando aún estaba en marcha la maquinaria de muerte de la Gran Guerra, una casa editora de Madrid le publicaba al político y diplomático italo-cubano, Orestes Ferrara (1876 – 1972), a la sazón profesor de Derecho Público de la Universidad de La Habana, un lúcido análisis (que compré a precio irrisorio en una librería de viejo hace pocos años), titulado «La Guerra Europea. Causas y pretextos» (**), en cuyo primer capítulo escribe:
… un hecho doloroso, pero sin importancia, desde el punto de vista internacional, precipitó el ingente conflicto, que nos hace pensar si la civilización es un mito, y si las grandes regresiones del pasado no tuvieron las mismas causas y no siguieron iguales rumbos de los que parece deban servir de futuras indicaciones al mundo europeo.

Orestes Ferrara (1876-1915)
Y en el capítulo final, este autor, de ideas liberales (como su padre Eduardo Ferrara, que combatió junto a Garibaldi) y que desde Italia viajó a Cuba a los veinte años para alistarse en la guerra de independencia contra los españoles se expresa así:
La juventud culta en todas partes se ha hecho conservadora y reaccionaria, yendo a formar las agrupaciones nacionalistas, que en Alemania no son distintas de las de Francia, y viceversa, y que sostienen ideas y principios muy distintos de aquellas generosas cohortes de jóvenes que sobre las barricadas o en el campo de batalla ganaron las instituciones de libertad, que con mayor o menor amplitud se disfrutan.
Orestes Ferrara, La Guerra Europea. Causas y pretextos, Madrid, Sociedad Español de Librería, s.f. (probablemente en 1915), 328 páginas.
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Ciudadanía
Y pienso en lo que dijo recientemente Fernando Savater en Alsasua:
Si la ciudadanía depende de los terruños, de la sangre, de los orígenes, de los apellidos, entonces todos los que intentan venir a Europa a buscar ayuda están perdidos. La forma de que los que vienen a Europa sean ayudados y encuentren solidaridad es que no nos importe ni preguntemos a nadie de dónde viene, ni cuál es su sangre, ni cuál es su color, ni cómo se apellida, sino si quiere compartir con nosotros el proyecto de los derechos sociales, de garantías, de la defensa y de la protección de las minorías. Si quiere hacer eso ¡bienvenido sea a Europa y bienvenido sea a nuestros países! ¡Y esto es lo que tenemos que defender!
Extracto de la intervención de Fernando Savater en Alsasua el 4 de noviembre del 2018
Notas
(*)
La nuit d’avril 1915
À L. de C.-C.
Le ciel est étoilé par les obus des Boches
La forêt merveilleuse où je vis donne un bal
La mitrailleuse joue un air à triples-croches
Mais avez-vous le mot
Eh ! oui le mot fatal
Aux créneaux Aux créneaux Laissez là les pioches
Comme un astre éperdu qui cherche ses saisons
Cœur obus éclaté tu sifflais ta romance
Et tes mille soleils ont vidé les caissons
Que les dieux de mes yeux remplissent en silence
Nous vous aimons ô vie et nous vous agaçons
Les obus miaulaient un amour à mourir
Un amour qui se meurt est plus doux que les autres
Ton souffle nage au fleuve où le sang va tarir
Les obus miaulaient
Entends chanter les nôtres
Pourpre amour salué par ceux qui vont périr
Le printemps tout mouillé la veilleuse l’attaque
Il pleut mon âme il pleut mais il pleut des yeux morts
Ulysse que de jours pour rentrer dans Ithaque
Couche-toi sur la paille et songe un beau remords
Qui pur effet de l’art soit aphrodisiaque
Mais
orgues
aux fétus de la paille où tu dors
L’hymne de l’avenir est paradisiaque.
Guillaume Apollinaire, de Case d’armons, 1915
De calabazas y pucheros

Al solecillo de la tarde. Botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
«Adieu, vive clarté de nos étés trop courts» (Baudelaire, Chant d’automne)
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Calabazas
A principios de noviembre –velis nolis– a todos nos dan calabazas. Hay que hacerse a ello, es el jalogüín, como Fernando Savater lo llama cuando escribe que estas fechas no son sólo de añoranza de quienes se ausentaron de nuestras vidas; para los niños, añade, se acompañan de «ese toque de terror venial que convierte a las ánimas difuntas en sobresaltos de feria y no en reos del purgatorio o amenazantes embajadores del fuego eterno».
En el Jardín Botánico de Gotemburgo se pueden ver en estos días hasta noventa formas de calabaza, también llamada zapallo, que es como se denomina la cocúrbita comestible en gran parte de la la América castellano hablante. Su cosecha en Europa antecede en cuatro a cinco meses a las fechas de su recolección en aquellas tierras hermanas.

90 tipos de calabazas. Jardín botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
Además de saborear en la cantina del jardín una sopa de calabaza, puedes entrar en una casita roja que parece sacada de un cuento de gnomos y descubrir las formas inusitadas de lo que en sueco y con pompa onomatopéyica llaman pumpa.

La casita de exposiciones. Jardín botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
Cualquier época del año es buena para acercarse al Jardín Botánico, pero quizás sea ahora cuando los tonos de color y la luz oblicua del sol mejor se hermanan con el agua.

Luz de otoño en el Botánico. Foto R.Puig
Quedan en los parterres esas flores que se mantienen casi todo el año.

«Asteracea. Symphyotrichum novi belgii». Botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
Tiemblan todas las coloraciones del espectro lumínico

Hojas de «Acer Palmatum». Botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
en una gran variedad de formas.

En el Jardín Botánico de Gotemburgo. Foto R.Puig
Decididamente son tiempos para el paseo.

En otoño paseos. Foto R.Puig
Certifican los historiadores que Aristóteles inauguró su Escuela Peripatética en el año 335 a.C., pero en mi modesta opinión tuvo además que ser cuando el otoño se enseñoreaba de los cielos de Atenas, como lo hacía sobre Gotemburgo hace poco más de una semana. Estos días son buenos para pasear filosofando o para filosofar paseando.

Cielo de otoño desde los invernaderos del Botánico. Foto R.Puig
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Colores en la cacerola
(por cortesía de la cocina de Amelia)
Pocas policromías pueden competir con la paleta del otoño. Sin embargo no le van a la zaga los colores de los manjares de una mesa peruana. No se enfaden los amantes de las demás gastronomías, pero esto lo digo con pruebas: para animarme a tomar el avión a Lima, unos buenos amigos me han provocado hace poco con fotos de los platos que la cocina de Amelia (seguramente con la ayuda de Manolo para cortar cebollas) estaba desplegando sobre la mesa.

Estas eran las imágenes que a través del éter me servía mi androide ¡cuando yo me estaba preparando unos humildes huevos fritos!

«Cau cau». La cocina de Amelia. Lima. Perú
¡Oh visiones fugitivas¡ ¡Oh manjares que al tacto y al gusto por la pantalla escapan! Aunque mejor no me quejaré, no sea que un criollo me responda : «¡Amigo ¿cuál es tu cau cau?!» (*)
¡Y que me dicen de este nombre, olluquito! Es verdad que faltan el tacto y el gusto, pero ¿a que suena que alimenta?
Continuamos con otros dos platos que nos llegan de un Perú primaveral, pero que en Europa son perfectamente otoñales.
El siguiente es un plato de cuchara…
Ideal para los primeros fríos, como también lo es este
¡Que aproveche!
¡Ah! Y para desengrasar podemos salir a jugar al fútbol con los niños…
Notas:
(*) «¡Amigo ¿cuál es tu cau cau?!» = «¡Amigo ¿cuál es tu problema?!»
Por lo que he podido hasta el momento averiguar:
- El cau cau (competidor de los callos a la madrileña) lleva mondongo, patata, cebolla roja, pasta de ají amarillo, dientes de ajo picados, polvo de cúrcuma, hierbabuena, guisantes, aceite de oliva, sal, pimienta y comino.
- El olluquito de charqui lleva, además del charqui o carne de res desecada, lomo de cerdo en cubos, olluco (planta andina) picado, ají, ajo molido, comino, perejil picado, culantro (coriandro), aceite y sal.
- El seco de res lleva carne de vacuno, cebolla roja picada en cubitos, ajo molido, culantro molido, guisantes, ají molido, aceite, agua, sal, pimienta y comino.
En cuanto a cómo todo esto se combina y se elabora… le tendremos que preguntar a Amelia.
Otoño con una esquina roja

Foto R.Puig
Otoño
.
Otoño manso, yo mismo me venzo
y cedo a tus aguas hasta beberme el cielo,
fuga suave de árboles y abismos.
.
Áspera es la pena del nacer
que a ti unido me halla;
y en ti me duelo y sano:
.
pobre cosa caída
que la tierra recoge.

Hasta beberme el cielo. Foto R.Puig
Autunno
.
Autunno mansueto, io mi posseggo
e piego alle tue acque a bermi il cielo,
fuga soave d’alberi e d’abissi.
.
Aspra pena del nascere
mi trova a te congiunto;
e in te mi schianto e risano:
.
povera cosa caduta
che la terra raccoglie.
.
Salvatore Quasimodo. “Oboe sumergido” (Óboe sommerso, 1930-1932),Tutte le poesie, intr. Gilberto Finzi. Milano, Mondadori Ed, 1960, p.67 (la traducción es mía).

Otoño manso. Foto R. Puig
Ayer se celebraba el Día de Difuntos en Suecia.
La tarde se retiraba lentamente tras un día luminoso. En tales días el sol arde en los ventanales de Vasastan y se retira renuente de los miles de lápidas del camposanto. La afluencia al inmenso cementerio de Kvibergs en Gotemburgo -uno de los más grandes de Europa con sus 130 hectáreas- era grande.

Pobre cosa caída… Foto R. Puig
Raras son las cruces en la cabecera de sus tumbas, excepto

Pobre cosa caída que la tierra recoge. Foto R. Puig
en una en la que, por toda memoria, hay dos tablas cruzadas.
También hay enterrados 377 soldados alemanes muertos en aguas o tierras de Suecia en las dos guerras mundiales

Memorial de los soldados alemanes. Cementerio de Kvibergs. Gotemburgo. Foto R.Puig
agrupados de dos en dos, en el memorial hay una referencia a un versículo del evangelio según San Juan (JOH 15,13) :
Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos

Áspera es la pena del nacer. Foto R. Puig
No lejos yacen 144 soldados de la Commonwealth, 68 muertos en la batalla de Jutlandia en 1916 y 46 en la Segunda, principalmente en enfrentamientos aéreos.

Tumbas de soldados británicos. Cementerio de Kvibergs. Gotemburgo. Foto vastarvsbloggen.se
Los ruidos del otoño y lumbricus magnus (2)

Hay ruidos en el parque de Nya allén. Foto R.Puig
El 1º de abril de este año dejé en estas páginas constancia de las aprensiones que embargan a muchos vecinos de Gotemburgo en relación con lo que yo denominaba el lumbricus magnus. No era, puedo asegurarles, un poisson d’avril. El nombre oficial es Västlänken («el enlace occidental»). Se trata de un enorme proyecto para la construcción de una travesía ferroviaria (norte-este-sur) de ocho kilómetros, que incluye la perforación de seis kilómetros de túnel bajo el núcleo central de Gotemburgo.
En el año 2007 la obra se presupuestaba en 15.000 millones de coronas suecas, que se convirtieron en 20.000 en 2010 y actualmente se estima en casi 35.000 millones (cerca de 3.400 millones de euros) que, según porcentajes oficiales, se cubrirán al 50% con el presupuesto nacional. Un 41% por ciento lo cubrirán los impuestos de entrada y salida de vehículos por la ciudad (que cada año suben), es decir por los habitantes de la misma que viven o trabajan en ella y no tienen más remedio que desplazarse en vehículos motorizados
Se dice que las obras concluirán en el 2026 con una serie de grandes ventajas para la mejora de los transportes y los viajes en tren que tienen a Gotemburgo como nudo estratégico.

¡Uy! se acerca la gran lombriz. Foto R.Puig
El debate ha sido intenso, pues durante ocho años (si se cumplen los plazos) la ciudad va a estar sometida a grandes obras de excavación de túneles, con grandes socavones a cielo abierto en puntos neurálgicos, y cientos de volquetes circulando para llevarse el suelo extraído, no se sabe muy bien hacia dónde, más las emisiones de máquinas y camiones. El temor a imprevistos y riesgos geológicos está llevando a miles de propietarios en inmuebles de las zonas afectadas a solicitar una certificación sobre el estado actual de sus pisos o edificios.
La ciudad está construida en una buena parte (surcada por canales) sobre suelos arcillosos y en parte cimentada sobre rocas graníticas. Las encuestas de opinión entre la ciudadanía el año pasado daban un 26 % de opositores a la obra, un 25% de habitantes a favor y un 46% que no se pronunciaba. Consecuencia: tras las elecciones de hace ya cincuenta días aún no se sabe quién será el o la burgomaestre de la ciudad (casi un 30 % de los electos al Consejo Comunal están en contra del proyecto).
Pero, en fin, parafraseando a Beltrán du Guesclin, no voy a ser yo quien (con mi pobre voto) quite ni ponga alcalde, pues siendo madrileño en Suecia, más me valdría hacerme el sueco. Además, este blog no suele emitir juicios de política aplicada y, mucho menos, de política ficción.
Así que volvamos a los ruidos del otoño.

Otoño mediado. Foto R.Puig
En variadas ocasiones he traído a estas páginas las imágenes del Kungsparken que recorre la Nya allén y bordea el antiguo canal que circunda el corazón de lo que fueron los bastiones de la ciudad dieciochesca.

Desde hace años suelo pasear por esta verde avenida en ambas direcciones. Incluso la tomé como motivo de uno de mis lienzos.

Nya allén. Acrílico y óleo sobre tela (120 x 100 cm). Ramón Puig, 2014
La gran lombriz de Gotemburgo (2)
Pues bien, hace pocos días, me daba yo una vuelta por este paseo, cuando caí en la cuenta de que en la Nya allén ya se está excavando justo frente a la iglesia del histórico barrio de Haga (Hagakyrka), bajo la cual el lumbricus magnus abrirá un vasto espacio para una estación subterránea de cuatro vías de tren.

Dos liturgias. Foto R.Puig
Como es sabido, las obras públicas a cielo abierto suelen concitar el interés de paseantes ociosos (entre los que últimamente me incluyo). Al fin y al cabo, desde que éramos hombrecitos, nos regalaban camiones-volquete, grúas y otras herramientas para que jugáramos a ser ingenieros de caminos, canales y puertos, lo que por supuesto incluye socavones y túneles de gran tamaño.
Así que algo mueve a los pensionistas de nuestra generación a extasiarse ante esos artilugios, los de verdad, operados por hombres (hoy también por más y más mujeres) con casco y chaquetones reflectantes.

Los artilugios de la gran lombriz. Foto R.Puig
Cuando junto a otros viandantes te detienes a observar un rato las excavaciones y a escuchar las conversaciones, estos parloteos callejeros son como una pequeña encuesta de opinión a pie de calle. Hay desde aquellos (más bien gente que peina canas) que dicen, como escuché textualmente, «vamos a tener que emigrar», a quienes simplemente se limitan a decir que es fascinante.

La gran lombriz ya anda por aquí. Foto R.Puig
En mi caso, cronista de mis días y si mis lectores no protestan, les tendré al corriente de los progresos del gran verme.
Y si alguno se da un garbeo para venir a verme, trataré de servirle de guía, si es necesario con casco.
Para celebrarlo ¿qué mejor que unas tapas de gruyer con sus agujeros?

Voracidad. Foto R.Puig
Y ya que el apetito del anélido es enorme y complejo, no quiero olvidar otro detalle: sus anillos son de varia nacionalidad. A esta voraz expedición aportan sus fuerzas varios musculosos consorcios de Suecia, Italia, Turquía, Noruega y Alemania.

…
Cómo es la vida, cuando pensábamos que lo sabíamos todo sobre gusanos y lombrices…

Janet y Allan Ahlberg. «El gusano, ese desconocido. Madrid, Altea Benjamín, 1981 (The Little Worm Book, Granada,1979)
resulta que aún nos queda mucho por aprender

Elogio de la nimiedad (VIII): ripios del desayuno

Siesta canina en la Vall de Ebo. Foto R.Puig
Estaba ya tentado de hacer novillos este domingo. Además una cantata de Bach en la radio me invitaba a la pereza del bloguero, esa que te asalta cuando la semana ha estado mediada por un vuelo low cost y la resaca consiguiente. Pero, al descargar algunas fotos de mis últimas semanas por las tierras de mi abuela materna, algunas me han devuelto a mis deberes.
Fue en la Vall de Ebo, el cuatro de octubre, en un restaurante al que vamos de pascuas a ramos a comer los platos de los pueblos serranos de la Marina Alta. Hay a sus puertas dos perros reviejos, que siempre parecen estar a punto de estirar la pata y sin embargo, cuando de año en año volvemos, siguen ahí en absoluta indolencia canina o, visto de otro modo, en la mayor placidez.
Y me he dicho : «¡aún no estás ahí!
Así que, a pesar de que había cerrado los ojos (como es de rigor cuando te mece la música de Bach) he oído una voz (no sé si en alemán o en latín) que, entre los vaivenes de la música del genio de Leipzig, me susurraba : «¡abre los ojos y cumple con tu precepto dominical!»

Despertar canino en la Vall de Ebo. Foto R.Puig
La verdad es que, desde el miércoles por la tarde hasta esta mañana de domingo, no puedo destacar muchas nimiedades. No me refiero obviamente al mundo mundial del que se ocupa mi amigo José María Tortosa, donde, gira que te gira, sigue sucediendo de todo, y no precisamente cosas nimias. Más bien, se trata de esas banalidades mías que a menudo rumino en estas páginas.
Pero veamos…
El día antes de volar de Alicante a Gotemburgo, frente a mi balcón el cielo se adornaba con brochazos de amarillo Nápoles.

MIércoles 17 de octubre. Atardecer en la Almadraba. Foto R.Puig
Diríase que el espíritu de Rubens andaba enredando entre los nubarrones de un temporal que se anunciaba mientras yo hacía las maletas.
No dejó de llover en toda la noche.
A la mañana siguiente la visión era una mezcla de grisalla, morado y plata. Un charco inmenso el mar, y los modestos aguazales que la lluvia había dejado y que la luz dignificaba.

Jueves 18 de octubre. La mañana desde el balcón.. Foto R.Puig
Y aquí me tienen, mañana de domingo en costas escandinavas, en horas de desayuno, frente a los entes de una prosaica mesa de cocina.

Es la leche. Foto R.Puig
A mí este vaso glauco
a la edad pueril
me ha transportado
.
«¡Bebe niño la leche!
¡Acábatela toda!
¡Si no, no crecerás!»
.
Nadie entonces sabía
que la lactosa
podía ser peligrosa.
.

Es la pera. Foto R.Puig
Pequeña cachiporra
verde, amarilla o pecosa
la pera es otra cosa.
.
Robada del vecino
si decirse puede
sabe aún más sabrosa.
.
Es fruta muy jugosa,
la comas a mordiscos
o te la den con queso.
.

Aquí hay tomate. Foto R.Puig
No hay por mi Alicante
desayuno o almuerzo
sin tu pan con tomate.
.
Con kilos de este fruto
y otros tantos de azúcar
creaba mi abuela confitura.
.
Pero -¡ay!- (hábito estúpido)
su espachurre en las calles
hoy llaman tomatina.

Cafecito matinal. Foto R.Puig
Es mi ripio final
una modesta laudatio
del fruto del cafetal.
.
Mis amigos colombianos
acostumbran al café solo
llamar tinto.
.
y gracias a esa taza
hoy el blog despegó.

Gato en la Vall de Ebo. Foto R.Puig
Así que ahora estoy despierto como este gato de la Vall de Ebo vecino de los viejos canes sesteantes.
Los blues de la Almadraba

Jinetes en el cielo. Foto R.Puig
Azul
Hay tardes, yo no sé,
cuando los cielos son mar
y la mar cielos.
.
Hay tardes, yo no sé,
cuando volubles los azules vuelan
en enjambres.

Azules. Foto R.Puig
Hay tardes, yo no sé,
cuando vagamos escindidos
por las orillas.
.
Hay tardes, yo no sé,
cuando las olas son aire
y el aire espumas.

Nubes como espumas. Foto R.Puig
Hay tardes, yo no sé,
cuando las nubes al mar
raptan las almas.
.
Hay tardes, yo no sé,
cuando del cielo el azaroso azul
secuestra sentimientos.

Pensar azul. Foto R.Puig
Ce bleu me colle aux lèvres
Celui qui bien tard a compris qu’il ne saura jamais le pourquoi ni le comment des choses, et dont le cœur mangé dérive entre deux eaux, enfouit dans les étoffes de la mer son amertume et son désir. Encore espère-t-il du large un secours, des rafales de ciel, un peu de sang neuf, ce qu’il faut de chair pour chauffer ses os, et peut-être même, les beaux soirs, trois milligrammes d’éternité qui fondent lentement sur la langue.
.
Este azul se adhiere a mis labios
Quien bastante tarde ha comprendido que nunca sabrá ni el porqué ni el cómo de las cosas, y cuyo corazón consumido deriva entre dos aguas, sepulta en los abismos del mar su amargura y su deseo. Aun así espera del alta mar un alivio, ráfagas de cielo, algo de sangre nueva, lo que de carne precisa para caldear sus huesos, y puede que incluso, los bellos atardeceres, tres miligramos de eternidad fundiéndose lentos en la lengua.
Jean-Michel Maulpoix, «Une histoire de bleu»,
Paris, Poésie / Gallimard, 1992, p. 104 (la traducción es mía)

Miligramos de eternidad. Foto R.Puig



























