Queens Road
El lector avisado ya habrá comprendido que este bloguero ha emprendido uno de sus periódicos viajes a Inglaterra. En esta ocasión ha sido para celebrar mi cumpleaños en familia, con la particularidad de que los ingleses han decidido que también el jubileo de platino de la Reina Isabel II de Inglaterra coincida con las mismas fechas, de tal modo y manera -dos pájaros de un tiro- que el día de mi aniversario han estado festejando a la monarca y a mí a la vez
¡Todo un honor!

En muchísimos barrios de Inglaterra ha habido celebraciones de ambos acontecimientos
…
Hablando de barrios, me gusta hacer la compra en la Queens Road de Leicester y tomar algún tentempié a la hora del lunch por Allandale Road o la vecina Francis Street

en donde se conservan convertidas en pequeñas tiendas o negocios las casas de finales del XIX, como esta barbería en una vivienda construida en 1850.

Hay de todo…


Para llegar allí desde mi alojamiento suelo pasar junto a Clarendom Park y su iglesia neo-medieval en London Road,

para torcer por Ridgeway, una calle interesante con figuras multiétnicas que señalan el paso de peatones de la escuela pública del barrio,

A lo que se añade la presencia ecléctica de una iglesia metodista situada en una acera frente al templo hinduista en la otra


Leicester no tiene nada que envidiar, por la profusión de templos de confesiones judeocristianas o de confesiones asiáticas y otras, a ninguna de las ciudades de España más salpicadas de lugares de culto.
…
Y volviendo a otro culto importante…
En estos día pasados, los organizadores de los actos del jubileo de platino de la Reina han tenido el detalle de hacer coincidir el Derby de Epsom con mi cumpleaños, lo cual dará envidia a un amigo mío que no se pierde jamás este acontecimiento.
Además, el día anterior me han obsequiado con la parada oficial del jubileo.

Lo que siento es no haber podido asistir a la recepción del día de mi cumpleaños en Buckingham Palace

pues estuve caminando por colinas de los Midlands, lo que es muy recomendable para quienes ya somos viejos.
Pero de esos senderos hablaremos otro día.
Primavera con una esquina herida (III)

Alegrías
Cuando las cosas son como deben ser, cuando un bebé puede disfrutar de su primer baño en una playa de la Costa Blanca y sus padres ser felices por un acontecimiento tan banal, que sin embargo es un canto a la vida. Cuando eso tendría que ser lo normal para cualquier bebé que se acerque a las orillas del mar con papá y mamá.
Eso sí, bien protegido del sol en esta primera navegación sobre las olas.
Con un padre orgulloso del hijo en un mar en calma que pareciera también reír
correspondiendo a la sonrisa del pequeño.
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Amarguras
No obstante, en esta primavera hay un ambicioso paranoide rodeado de su aquelarre que ha decidido matar las sonrisas de todo un pueblo, para ensanchar su poder algunos miles de kilómetros cuadrados y, entre otras formas de hacerlo, cerrando a millones de personas su libre acceso al mar.

El agresor borra del mapa aldeas y pueblos enteros, dejando a miles de personas sin casa y sin servicios ni recursos vitales.

Es la guerra «de la tierra quemada», mientras deporta forzosamente a miles de civiles hacia Rusia desde una Ucrania que ya sufrió este martirio bajo la Unión Soviética.
No, aquí los niños no podrán por mucho tiempo acercarse con papá y mamá a intercambiar sonrisas con el mar.

Hay uno que os quiere muertos, Vladimir Putin el de la mirada hueca.
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La idolatría de las armas
A otros niños se les deja morir en el altar del culto a las armas.

Estas imágenes no necesitan comentarios.


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Esta primavera será recordada por los crímenes contra la humanidad en Ucrania y por la masacre de Uvalde.
Llevará tiempo disolver tanto horror en nuestras memorias olvidadizas que, en expresión del poeta, mezclan todo lo vivido como en un sueño.
***
He pensado acabar esta entrada con otra primavera y otros niños, en cuyas mentes esta estación de salida del invierno suena con diversas notas. Habla Beatriz, la hija de Graciela en «Primavera con una esquina rota» de Mario Benedetti (Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1982, pág. 23):
Qué bueno sería que los niños sólo recordasen la primavera por cosas como las olas del mar, las flores o el monopatín de un amigo…
A las seis y media de la mañana se anuncia un buen día de mayo y ya hay algún pescador que ha plantado su caña esperando que pique alguna lubina.
Un grajo pendenciero, o simplemente un madrugador que llama a su pareja, toma posiciones en una antena frente a mi terraza.

Hay diversas maneras de acercarse al mar…

de festejarle…

de patinarle…

y de pasear a su vera.

Esta costa,

monte y mar, tiene gratas nimiedades, basta con ir mirando.
Por ejemplo, en el hormiguero todas las hormigas tienen su trabajo, no hay desempleo. Por ejemplo existe un puesto de recogedora de pétalos caídos…

y la lista de cualificaciones para esta función incluye tener buenas piernas y mandíbulas firmes.

***
Y colorín colorado…

este día se ha acabado.
La Paz sigue siendo la utopía que, siglo tras siglo, se retrae una y otra vez del alcance de la Humanidad, en cuyo seno surgen repetidamente las mentes criminales con poder dispuestas a impedir su logro. En este cuadro reciente ha expresado Giuseppe Modica ese ansia que la guerra acorrala en el espacio de lo irrealizable.
Al fondo de una galería de espejos el deseo de vivir en paz se aleja fugitivo. En primer plano el poliedro inspirado por la Melancolía de Durero y, tras los muros que nos alejan de la Paz, el azul del mar y los campos natales del pintor. El horizonte en calma de una memoria primigenia figura una época añorada que la voluntad violenta, la malignidad de unos pocos, arrebata desde siempre a las inmensas mayorías.
Este cuadro es una invocación silenciosa con el único grito que el artista tiene, el de su creación pictórica
El cuadro Fiat Pax de Giuseppe Modica fue portada el domingo 17 de abril del 2022 del suplemento La lettura del Corriere de la Sera, que se la encargó al artista. Fue acompañada de una nota biográfica del artista véneto Gianluigi Colin (Pordenone, 1956) que sintetizaba el sentido del cuadro: «estamos en un tiempo en suspenso donde sin embargo el presente adopta la forma de un arco iris en el que están impresas dos palabras que aparecen como admonición y grito colectivo: Fiat Pax» (*)
…
El 10 de abril presenté algunos lienzos que Giuspeppe Modica pintó en los años noventa, así como sus evocaciones de aquellos artistas del pasado que inspiraron algunos de sus cuadros de entonces, así como otros de la segunda década del siglo XXI.
Hoy completo, si es que eso es posible, aquel primer capítulo con algunas obras recientes que nos ayudan a seguir analizando su contribución a la pintura contemporánea italiana y europea.
El taller es un lugar mágico lleno de resonancias, un lugar no sólo de producción sino también y sobre todo de meditación, reflexión y gestación, como suele subrayar el propio Modica, llamándolo labor-oratorium. En el interior, juega un papel fundamental el espejo, ese no lugar fugitivo, pero capaz de multiplicar los puntos de vista y también las diferentes visiones posibles de la realidad, cada una portadora de maravilla y estupor.
Mariastella Margozzi, Directora de los Museos Estatales de la Ciudad de Roma
La pintura es como un espejo y presenta una alternancia y una relación entre la superficie y la profundidad, entre la sensualidad táctil de los primeros planos y la profundidad ilusoria de la lejanía. Y todo sucede en el espacio mágico y el tiempo infinito del Atelier.
El Atelier es también un lugar de encuentro y confluencia de distintas temporalidades: el tiempo de la memoria y la imaginación se combina con el tiempo procesual y constructivo de la larga elaboración ejecutiva. Es el sitio de un entrelazamiento laberíntico de impresiones cotidianas y memorias culturales.
Giuseppe Modica, 2021

Esta es la única obra del pintor, entre las que aparecen en su página web, y que en particular me ha señalado para el blog, en la cual el negro es el protagonista a contraluz. Es un cuadro en el que el pintor por excelencia de la luz mediterránea, en cuyos obras la oscuridad queda siempre restringida a una estancia que se atisba a través de una puerta o al pasaje de un túnel, pero sólo como tránsito hacia la luz del mar, del paisaje o del cielo, el solo cuadro en que la oscuridad embarga el cuadro, y la luz queda circunscrita. Se trata de una cámara oscura, de una estancia agrandada similar a aquellas cajas que Caravaggio o Vermeer dicen que utilizaban para capturar la escena. ¿Es el mar que se percibe en los espacios geométricos del atelier negro de Módica el resultado de una proyección que quiere romper el encierro de este recinto enladrillado de negro? ¿Corresponde este cuadro inhabitual a una meditación en tiempos difíciles?
Un año antes ya había realizado un cuadro en el que una cortina de oscuridad intenta cancelar un cielo luminoso manchándolo de precipitaciones mugrientas, como si una ventana olvidada nos velase el mundo
Creo que todo pintor, llevado por un secreto y a menudo inconsciente anhelo de reordenar el mundo, para lograr su obra pugna con la realidad. Su arma para esta tarea inacabable es la luz, esa materia fugitiva que los pintores tratan de domesticar, capturando algunas de las tonalidades del espectro e identificándose con ese mundo que con su elección nos abren.
Giuseppe Modica es un pintor infatigable, cuya pintura esposa el azul primario, el cian, en todos sus matices. No obstante, también en su laboratorio, el mundo reclama sus derechos, se resiste a ser reordenado, y llegan los días en que el negro surge, ya que incluso un magenta puede teñir el azul y oscurecerlo; incluso el amarillo solar puede arrastrarnos al eclipse, dando paso a las negruras de la realidad con las que el pintor se enfrenta.
…

Concluiré fijándome en un lienzo del año pasado en el que reafirma y renueva su constante meditación sobre el espacio y sus ilusiones especulares, recorriendo los territorios del sueño donde pasamos de un plano de la realidad a otro. Ya no es el poliedro de la melancolía de Durero el que se repite en este lienzo sino la esfera, la forma que Parménides (504 – 450 a.C.) consideraba la representación del Ser, perfecto como una esfera, igual en todas sus direcciones a partir del centro.
Quizás Giuseppe Modica nos esté diciendo que su búsqueda a través de los espejos sea la de un mundo reordenado en la armonía de las esferas y de la luz, una realidad que él investiga con serenidad tenaz en ese atelier en el que elabora sus lienzos, unos pocos cada año, como meditaciones que su pincel destila.
Notas:
(*) Ojalá que este grito no fuese necesario y que no se tuviese que iniciar este segundo capítulo dedicado a mi profesor y amigo, Giuseppe Modica, con esa invocación en la que leo su tácito rechazo a esa sangrienta invasión de Ucrania por el ejército de un dictador que no sólo somete y silencia al propio pueblo ruso, sino que ha decidido asesinar a miles de civiles y destruir la vida de millones de personas.
De abril en Madrid

He pasado una semana en la Comunidad de Madrid, donde la primavera, caprichosa como de costumbre, ha alternado el frío y el calor, la lluvia y el cielo azul.
Azul es también el manto de San Juan Evangelista, quien boquiabierto mira a los cielos, se supone que palestinos, pues la Virgen María, en vez de quedarse a reposar en su sepulcro, ha sido abducida hacia el empíreo, para hacer compañía al Padre Eterno, junto a Jesús, su hijo resucitado.
El rostro de San Juan puebla estos días de grandes carteles las calles de Madrid, pregonando una exposición temporal del Museo del Prado, dedicada a los frescos de la Capilla Herrera en la iglesia de Santiago de los Españoles de Roma, obra que el banquero y mecenas Juan Enríquez de Herrera, que le dio su nombre, encargó a principios del siglo XVII a Annibale Carracci y que éste realizó con el importante concurso de su colaborador Francesco Albani y de algunos otros pintores que ayudaron a aquel maestro, de la familia de artistas boloñeses Carracci, quien gozaba de las preferencias de los papas.
Cuando aquella capilla ya amenazaba ruina, uno de los más destacados extractores de frescos del siglo XIX, Pellegrino Succi, dirigido por el escultor español afincado en Roma Antonio Solá, en 1850 separó de la pared, para fijarlas sobre tela, la serie de escenas dedicada a la vida de San Diego de Alcalá y otros aspectos de la Historia Sagrada.
No abundaré más sobre la historia de estas obras y su regreso a España, pues está detallada abundantemente en internet. En mi caso traté de conseguir entrada para ver la exposición, pero estaba todo vendido para los días de mi estancia y me he tenido que contentar con el catálogo que conseguí en una librería de Chamberí y que estoy leyendo con fruición. La imagen del rostro de San Juan es mi foto de un gran cartel que había en la calle cerca de la fachada del museo.
Volviendo al azul, les obsequio con algún retazo del cielo madrileño, sobre la plaza de Alonso Martínez, cuando la lluvia decidió darnos un descanso.


Y otra imagen de la salida de la carretera de la Coruña en dirección a la sierra de Guadarrama que tomé desde el autobús de línea que asciende hacia Torrelodones, Galapagar y Colmenarejo

No me acerqué esta vez a dar un paseo por Madrid Río, obra pública excelente, debida al tesón de un buen alcalde, que ha mejorado la vida de los ribereños del Manzanares y de todos los madrileños que ahora pasean por ese extenso parque, donde antes imperaba un largo tramo de una ruidosa autopista de circunvalación, la M30, ahora cubierta.
Pero sí que estuve el el Museo de Historia de Madrid, cuya visita me recomendó la Sra. Sonia, quien regenta un castizo quiosco de periódicos en la acera de la calle Génova 16, y sabe mucho de la ciudad que me vio nacer. Así que esta vez no les muestro el Manzanares tal que hoy se ve, pero les puedo sin embargo obsequiar con una escena de nuestro río como lugar de baño y regocijo en el siglo XVII.

Los madrileños ya habían inventado las playas naturistas hace casi cuatro siglos.
De alguna manera La Divina Comedia es un fuga en el sentido literal del término, una forma de huir de las realidades que llevaron al destierro a su autor, entre otras las consecuencias de las continuas guerras que enfrentaron a ciudades y facciones en la Italia de su época donde el poder imperial y el poder pontificio se disputaban las fidelidades de los italianos. A lo largo de La Divina Comedia aparecen personajes que intervinieron, como el mismo Dante, en enfrentamientos que originaron múltiples víctimas y exilios.
Pero, también, cometiendo una anacronía, diré que su estructura es una formidable superposición de líneas y temas de la imaginación histórica y teológica, una fuga en el sentido musical que adquiere el término a partir del siglo XVII dentro de las técnicas del contrapunto y la polifonía. Por lo que me atrevo a decir que La Divina Comedia de Dante, con la poesía invasiva y progresiva de sus cantos y estrofas, es una portentosa fuga literaria.
En estos días en que la guerra ha vuelto a Europa y en que los europeos, sobre todo quienes son sus víctimas a diario, queremos pensar en un futuro en que los causantes hayan sido juzgados y Ucrania vuelva a vivir, si no la bienaventuranza utópica que Dante imaginó, al menos su derecho a vivir en paz. y que se acabe ese infierno que una mente bestial y sus lacayos están recreando.
En el canto XI y XII, en el cielo del sol del Paraíso el poeta imagina los movimientos y los cantos de las almas bienaventuradas agrupadas en coronas, de colores similares a esos que el arco de la diosa Iris reproduce en sus arcos concéntricos, en una entonada y armoniosa polifonía en la que todos concuerdan.
Sì tosto come l’ultima parola
la benedetta fiamma per dir tolse,
a rotar cominciò la santa mola;e nel suo giro tutta non si volse
prima ch’un’altra di cerchio la chiuse,
e moto a moto e canto a canto colse;canto che tanto vince nostre muse,
nostre serene in quelle dolci tube,
quanto primo splendor quel ch’e’ refuse.Come si volgon per tenera nube
due archi paralelli e concolori,
quando Iunone a sua ancella iube,nascendo di quel d’entro quel di fori,
a guisa del parlar di quella vaga
ch’amor consunse come sol vapori,e fanno qui la gente esser presaga,
per lo patto che Dio con Noè puose,
del mondo che già mai più non s’allaga:così di quelle sempiterne rose
volgiensi circa noi le due ghirlande,
e sì l’estrema a l’intima rispuose.***
Tan pronto como su última palabra
la llama bendita terminó de pronunciar,
la corona de santos empezó a girar;
.
y apenas su giro se cumplía
otro círculo ya lo circundaba
y paso a paso su canto acordaba;
.
canto en que nuestras musas triunfan,
sirenas nuestras con sus dulces tubas
que así reflejan el esplendor primero.
.
Como por las sutiles nubes se despliegan
dos arcos paralelos de iguales colores
cuando Juno a Iris su mensajera
.
da a la luz desde dentro hacia fuera,
por hablar de aquella vagabunda ninfa
consumida de amor como del sol los vapores,
.
y hacen que la gente suela presagiar,
por el pacto que Dios con Noé hizo,
que el mundo nunca más se inundará:
.
así fue como aquellas sempiternas rosas
girando ante nosotros en sus dos guirnaldas,
la exterior con la de dentro armonizó.
.
Divina Comedia, Paraíso, canto XII, 1-21
Dante no consigue sostener la mirada ante el brillo del cielo en que brillan los espíritus bienaventurados. La aparición de Beatriz viene a ayudarle a continuar la ascensión.
Los horrores del Infierno y los dolores del Purgatorio han quedado atrás.
En el cielo las almas de aquellos que defendieron la fe, criaturas bienaventuradas, evolucionan ante Dante y Beatriz en inmensas formaciones dibujando letras que el poeta interpreta.
Mostrarsi dunque in cinque volte sette
vocali e consonanti; e io notai
le parti sì, come mi parver dette.‘DILIGITE IUSTITIAM‘, primai
fur verbo e nome di tutto ‘l dipinto;
‘QUI IUDICATIS TERRAM‘, fur sezzai.***
Mostraban pues cinco veces siete
vocales y consonantes; y yo interpreté
por partes lo que me pareció decían.
.
‘AMAD LA JUSTICIA’, lo primero era
el verbo y el nombre de lo allí pintado
‘QUIENES JUZGAIS LA TIERRA’ lo postrero.
.
Divina Comedia, Paraíso, canto XVIII, 86-92
.
Esas miríadas de almas, brillando como rubíes, acaban por formar un águila, símbolo de la justicia divina.
Por hoy nosotros nos despedimos, pero continuaremos con la Divina Comedia y con los grabados que Gustavo Doré creó tratando de plasmar las visiones de Dante Alighieri.
Seguiré seleccionando y traduciendo los pasajes que coinciden con la ekfrasis del artista francés, procurando hacer del mejor modo posible lo que en realidad es imposible: acercarnos al lenguaje de aquel poeta que es considerado como el padre de la lengua italiana.
Piedras en pena

La playa de La Almadraba, Almadrava en valenciano, de Els Poblets es la única que yo sepa de todo el litoral de la provincia de Alicante cuyos cantos rodados («bolos» los llaman por aquí) aún siguen siendo aportados por un río en activo, el Girona, que desemboca en su extremo meridional. En las últimas semanas, su orilla ha estado cubierta por las cañas que su curso ha arrastrado durante unas lluvias persistentes. Las hojas muertas de la posidonia también se han acumulado, como es frecuente cuando la mar esta brava.

Luego la lluvia ha dado tregua y hemos paseado como de costumbre por la orilla, donde las variadas formas de sus cantos rodados atraen la mirada. Esta vez he encontrado piedras con apariencia de rostros apesadumbrados, como sí la materia inanimada quisiera decirnos algo sobre los males del mundo.

Dolores y males hay de muchas clases, infinidad de ellos causados por elementos insensibles o por seres sintientes a los que no se puede atribuir responsabilidad. Eso era así antes incluso de que el ser moral, el ser humano, apareciese sobre la tierra, porque es exclusiva de los seres humanos la capacidad de hacer el bien o el mal y de ser moralmente responsables por ello. Cuando las sociedades humanas se fueron dando leyes, a ello se añadió la responsabilidad legal.

Puede que haya sido por lo que de nuevo estamos viendo y sintiendo en los últimos dos meses con intensidad excepcional, la acción del Mal de origen humano, consciente y planificado, contra las gentes de Ucrania, por lo que encontré expresiones de pena y dolor incluso en las duras piedras de esta playa. En los evangelios hay una frase que, más allá del sentido pretendido por el evangelista, alude también, a mi modo de ver, a como la Humanidad nació cuando sus precursores adquirieron el tremendo privilegio de la palabra, esa facultad que el lenguaje articuló cuando unos seres sintientes devinieron sujetos de razón y de responsabilidad moral. Me refiero a la frase «el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (*), que más allá de lo que explicitaba el apóstol, pienso hoy que significa no sólo que la palabra, al habitar a los homínidos, los hizo hombres, sino también que el Mal, al hacerse carne en los seres humanos, habitó entre nosotros.

Millones de personas han sido asesinadas o expulsadas de su cotidianidad y de su país por la crueldad de regímenes y déspotas de diverso signo a lo largo de la Historia. Está sucediendo también en este siglo XXI. El tirano de turno y sus lacayos formulan palabras para vestir el Mal con la apariencia de una lógica maldita, mancillan el don del Verbo para justificar deportaciones, destierros masivos, masacres, destrucciones y muertes. Con monótona regularidad surge una mente de rostro humano que con infame impasibilidad se hace responsable moral y legal de crímenes contra la Humanidad.
Queridos hermanos y hermanas en Cristo, hoy es 14 de abril de 2022, vivimos la 7ª semana de guerra, el día 50 de la resistencia nacional de Ucrania a los ocupantes rusos.
También esta noche Ucrania experimentó un derramamiento de sangre. Nuestra gloriosa ciudad de Járkov ha sido duramente atacada. La ciudad está prácticamente paralizada, la gente ha estado en refugios antiaéreos durante dos días, y Mykolayiv, con todo el sureste de Ucrania y el heroico Mariupol todavía resisten. Pero en los pueblos y ciudades de Ucrania llegaron cigüeñas que construyen sus nidos sobre las casas destruidas y los nuevos cementerios. Llega la primavera y la vida continúa. Los ucranianos saben cómo sobrevivir, y con su vitalidad, su capacidad para resistir la guerra nos dan esperanza. Esperanza que brota de la fe en Cristo resucitado, en la Pascua del Señor para la que nos estamos preparando. Ucrania resiste. Ucrania vive. Ucrania está luchando.
Hoy me gustaría razonar con vosotros sobre el séptimo mandamiento que dice: «No robarás». Con este mandamiento, con esta ley divina, el Señor Dios protege la dignidad del hombre como co-creador con Dios, como aquel a quien Dios ha confiado su creación, ha dicho que la cuide, que la haga crecer. Con este mandamiento, Dios, el Señor Dios defiende la dignidad y enfatiza el valor del trabajo humano, la gloria del campesino, del obrero, del obrero que se beneficia de la obra bendita de Dios y del fruto de sus propias manos. Aquellos que no respetan el trabajo de los demás, no respetan la propiedad privada del ser humano, nunca alcanzarán su propio bienestar. En el país donde se desprecia el bien de la otra persona, nunca habrá abundancia ni bienestar.
En estos días, en Ucrania, podemos ver que, por un lado, los ucranianos saben cómo compartir su riqueza con aquellos que la necesitan. Abren su espacio privado de riqueza personal a los necesitados, y por otro lado vemos graves delitos contra la dignidad de las personas que, gracias a su trabajo, saben cómo garantizar la prosperidad.
Podemos ver cómo los ocupantes fuera de Kiev, en la región de Chernihiv, estaban matando de hambre a la gente, impidiéndoles salir a los campos que han minado, y matando cínicamente a su ganado. A los ucranianos no se les dio la oportunidad de trabajar y, por otro lado, hemos visto crímenes de guerra como saqueos y destrucción cometidos, cuando a las personas muertas o heridas se les quitaron todas sus posesiones, cuando la vida humana a sus ojos era menos preciosa que lo que podían robar. Sólo vemos ejemplos vergonzosos de saqueos, en esas casas abandonadas, y el pueblo ucraniano desdeña a los arquitectos de esta barbarie. Pero también vemos casos en los que esos bienes saqueados se vendieron en Rusia y Bielorrusia. Quiero recordarles a todos que el que compra bienes robados o saqueados se convierte en cómplice del crimen. Las cosas robadas se convierten en carbón caliente en manos de quienes las toman y queman esas manos. Esa gente, esas personas, esos malhechores nunca tendrán la bendición de Dios, y morirán en la miseria.
Del video-mensaje el 14 de abril de 2022 traducido a varias lenguas de Sviatoslav Schevchuk, Patriarca de la Iglesia Greco-Católica de Ucrania (fuente)
Hoy le pedimos al Señor Dios que bendiga a Ucrania con prosperidad y bienestar. Para darnos la fuerza para reconstruir todo lo que ha sido destruido, para darnos la fuerza para alimentar a los hijos de nuestro propio pueblo y poder seguir trabajando en nuestra tierra, que está dispuesta a ofrecernos sus generosos frutos. También queremos lograr la victoria con nuestra fuerza y vitalidad, con respeto a la propiedad de los demás. Dios, bendiga a Ucrania. Dios, bendice a aquellos que saben respetar los bienes de los demás y cuidar de sus propios bienes. Dios, bendiga a nuestros militares que defienden la vida y el bienestar de Ucrania. Dios, bendiga a Ucrania como el granero de Europa y el tesoro espiritual de todo el mundo.

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Nota.
(*) «Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…» (Juan, 1, 14)
La pintura contemporánea italiana, la de los artistas que trabajan a caballo entre el siglo XX y el XXI no ha sido muy comentada en este blog, aunque ya había anticipado algo sobre uno de los pintores italianos más personales e independientes de corrientes y tendencias del mercado del arte; me refiero a Giuseppe Modica (Sicilia 1953), a quien tuve la suerte de tener como mi profesor en la Accademia di Belle arti de Roma durante el curso 2010-2011. Recientemente se ha jubilado de varias décadas de docencia, y con tal motivo le dedico mi estima con este modesto testimonio sobre su obra y sobre el sentido que en ella el pintor plasma.
Nació en Mazara del Vallo, Trapani (Sicilia) y desde que tenía catorce años no ha dejado de pintar, aunque sus primeros estudios universitarios fueron de Arquitectura en Palermo (de los cuales se percibe huella en la construcción de los varios espacios de sus lienzos) antes de cambiarlos por la escuela de Bellas Artes de Florencia, entrelazados con sus primeras exposiciones desde los diecinueve años en Sicilia, y en 1976 su primera mostra individual de Florencia, donde la crítica de arte empieza a calificar su pintura como metafísica. El acceso a los grandes museos de Florencia dejará trazas en su estilo personal. Es en esta capital del Renacimiento donde se establece en 1978 con su esposa Carla y donde completará estudios y seguirá experimentando y explorando su propio camino pictórico.
En 1987 se transfiere a Roma, accediendo por concurso a la cátedra de Pintura en la Accademia di Belle Arti en 1987, donde ha fomentado en sus aulas la experimentación personal y la práctica exigente hasta 2021, por sus clases han pasado centenares de alumnos, entre ellos el que aquí escribe.
En esta crónica-reseña de su obra en dos capítulos, comentaré obras de tres décadas desde los años 90 hasta la actualidad, recurriendo a lienzos expuestos en su más reciente muestra en el Museo Andersen de Roma de junio a octubre del 2021 sobre el tema del Atelier (1), el lugar donde el pintor reflexiona y medita, donde la memoria aflora y revela, donde lo plasma en obras como la que encabeza esta entrada, con el mar y la luz de su Sicilia natal que se aparecen en su lugar de trabajo.
El paso del tiempo deja sus señales en pavimentos usados y en paredes descascarilladas, trasfigurando melancolías y reminiscencias.
Estamos ante una pintura reflexiva, tanto en el plano del pensamiento como en relación con las leyes de la óptica, como se manifiesta por los espejos y vidrieras artesanos de sus mágicas representaciones: presencia del pensamiento, del proceso conceptual, de la abstracción elaborada en el terreno de la composición (espacio muy despejado y articulado), que es siempre extremadamente precisa y medida, de forma que todo lo que se propone a la vista del observador esté mediado, evocado, listo y estimulante para que la mirada se dirija a una subsiguiente meditación.
Laura Gavioli en «Giuseppe Modica. La luce, la pittura, la visione» (2)
En su obra hay alusiones a la obra de otros artistas como Antonello da Messina (siciliano como él), Durero, Velázquez, Caravaggio, Man Ray, etc.
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Evocación de Antonello da Messina
El pintor en su atelier

como el monje en su estudio…
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Evocación de Durero
El paso del tiempo…
La cámara del fotógrafo como filtro de la realidad, el metrónomo de Modica, el reloj de arena de Durero y el poliedro que espera a su Sísifo como un símbolo de servitud eterna.
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Evocación de Velázquez
El revés de la escena…
En este cuadro, el pintor italiano, evocando la escena del español, se representa a través del espejo con el pincel en la mano ante su lienzo visto por la parte posterior. La modelo protagoniza el cuadro como lo hacen las meninas en el de Velázquez, pero en la obra de Modica, en lugar del espejo velazqueño, donde los reyes se reflejan, hay una ventana. En ambos casos hay además una puerta, a través de la cual, como de su ventana, el siciliano muestra la costa mediterránea, evocando sus orígenes; mientras que en la puerta del sevillano aparece el aposentador real.
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Azul
Como en toda la obra de Modica el color azul que todo lo baña es lo que algunos críticos han denominado el Blu Modica (3). Sobre ese aspecto y sobre el tratamiento de la luz en el maestro siciliano hay una abundante bibliografía, que. sobre lo publicado hasta el 2010, se puede consultar en la obra citada en la nota 2.
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Giuseppe Modica
El artista fotografiado en diciembre del 2017 ante su cuadro Le rotte della tragedia (un mare di morti), óleo sobre tríptico (150×300 cm.) donde se aprecia su Sicilia natal.

Continuará…
NOTAS
(1) Algunas de las exposiciones personales de Giuseppe Modica desde 1990: Aosta (1991), Ferrara, Palazzo dei Diamanti (1993); (1997) Casa dei Carraresi, Treviso; Barcelona y Moscú (2003), (2005) Loggiato di San Bartolomeo, Palermo; (2007), Convento del Carmine Galleria Civica, Marsala; (2007) Arte italiana a Palazzo Reale, Milano; (2008) Palazzo di Venezia, Roma; (2010) Galleria Civica, Potenza, (2015) París, Galería Sifrein y Sydney (2015), Melbourne (2016). Pekín (2018) muestra Light of memory (organizada por Giorgio Agamben y Zhang Xiaoling). Esta es una selección de las más de ochenta exposiciones individuales que se le conocen desde que comenzó a exponer en 1973, sin contar las innumerables exposiciones colectivas en las que su obra ha estado representada.
(2) «Modica. Inseguire la pittura. Opere 1999-2010», Comune di Potenza, 2010, pág.12
(3) Marco Di Capua, «Blu Modica», catálogo de la exposición en el Centro Cultural Le Muse, Andria (Puglia), 2009.
Primavera con una esquina herida (II)

La normalidad
El sol vuelve a las playas de la Marina Alta alicantina tras muchos días de temporales.
En el aire de estos inicios de primavera llegan fríos (polares los llaman), la mar es viva y el cielo límpido y azul.
Las humildes plantas de esta orilla pedregosa guardan la humedad y acusan los recientes días de lluvia en la expresión de sus colores.
Hay flores, esas que el aire salobre permite a este suelo.
Las olas llegan suavemente tras días de mar brava en los que, a modo de disculpa, nos han obsequiado miles de frágiles regalos.
Ayer, frente una orilla cubierta con las cañas que la reciente crecida de los ríos ha traído, una mamá enseñaba a su niño a caminar,
mientras había quien intentaba controlar a su perro frente a otro sector de la playa lleno con depósitos de posidonia arrancada por los temporales de este mes de marzo.
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La primavera herida
Se suele hablar alegóricamente de los perros de la guerra, pero es una bestia infinitamente más cruel la guerra que ha sido desatada por un infame y sus acólitos.
La invasión criminal e ilegítima del ejército ruso en Ucrania, no está permitiendo que la primavera llegue al pueblo ucraniano, que no puede disfrutar de estos días que se alargan y del aire que nos apacigua.
Por la calles de sus ciudades y pueblos no se puede enseñar a los hijos a caminar y nadie sabe cómo un adulto podría enseñar a un niño a morir.

Por toda Europa se reviven las imágenes y los días de espanto de las guerras del siglo XX que otros infames desencadenaron con justificaciones similares a las que Putin exhibe hoy. Las gentes de bien, por todo el mundo, expresan como pueden su solidaridad con una nación mártir, con sus ciudadanos y con quienes la defienden.
Traigo aquí dos textos muy recientes de un poeta que me han descubierto unos buenos amigos bretones. Las lee habitualmente en radio Balado-Gazette y ha aceptado amablemente que yo publique dos de ellas y las traduzca en este blog.
Con esta publicación, envío mi saludo a este nuevo amigo que escribe desde una comuna del departamento de Côtes-d’Armor, en la región de Bretaña y le agradezco su contribución que expresa con la sencillez y la emoción de sus palabras lo que muchos también sentimos ante esta guerra infame que asola Ucrania.
Volodymir
Ton nom brille dans la nuit d’une ville assiégée,
Dans le cœur de ton peuple qui lutte désespéré,
A mains nues, froidement, sans aucun bouclier,
Contre un monstre sanglant de violence et d’acier.
Volodymyr,
ta leçon de courage inonde de lumière
Les peuples apeurés qui redoutent la guerre.
Le tien, galvanisé, de jour comme de nuit,
Fait front, comme il le peut, au puissant ennemi.
Volodymyr,
Tu seras pour longtemps, le héros incarné,
Qui, dominant sa peur, bravant l’adversité,
Met au cœur de l’action, comme priorité,
La défense de l’Homme et de ses libertés.
.
Volodymir
Tu nombre brilla en la noche de una ciudad sitiada,
en el corazón de tu pueblo, que lucha desesperado.
con las manos desnudas, en el frío y sin escudo.
Volodymyr,
tu lección de coraje inunda de su luz
a pueblos temerosos que la guerra amedranta.
El tuyo, galvanizado, de día como de noche.
afronta como puede a un potente enemigo.
Volodymyr,
vas a ser por mucho tiempo encarnación del héroe,
que, dominando el temor y enfrentando la adversidad,
pone en el centro de la acción, como prioridad,
la defensa del Hombre y de sus libertades.
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Jaune et bleu
Eclatant sur fond bleu, le jaune des jonquilles
Se dresse fièrement et dans nos yeux pétille.
Le mimosa s’en mêle, éclaboussant le ciel
De milliers de boutons caressés de soleil.
Dans l’azur éclatant de ce matin d’espoir
Des fanions bleus et jaunes brandis de toutes parts
Claquent au vent de nos villes et clament leur colère
Devant l’absurdité, la folie de la guerre.
Il flotte dans l’air bleu la caresse dorée
De l’amour que l’on porte à un peuple blessé.
Il flotte dans nos cœurs la ferveur impuissante
A aider ceux qui souffrent et luttent avec l’espoir
D’une nuit apaisée, d’un lendemain qui chante.
Dans les plaines de l’Ukraine et de ses champs de blé,
Une mésange bleue nous parle de liberté.
..
Amarillo y azul
El amarillo de los narcisos esplende sobre el azul,
se alza con orgullo y en nuestros ojos brilla.
La mimosa le acompaña, salpicando el cielo
de miles de botones que el sol acaricia.
El azul deslumbra en esta mañana de esperanza
en banderines de azul y gualda que ondean por doquier,
que restallan al viento de nuestras ciudades y proclaman su cólera
frente al absurdo y la locura de la guerra.
Flota en el aire azul la caricia dorada
del amor que portamos a un pueblo herido.
Aflora en nuestros corazones el fervor impotente
por venir en ayuda a quienes sufren y luchan, en la esperanza
de que esta noche se calme, de que el mañana cante.
En las llanuras de Ucrania, por sus campos de trigo,
un mensaje azul nos habla de libertad.
Edouard Jouan, Quessoy, Bretaña, Francia, 31 de marzo del 2022







































