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Göteborg (2): Gott Nytt År! ¡Feliz Año Nuevo!

31 diciembre, 2010


KONSTMUSEET

En estos días de frío escandinavo, aunque sea hermoso, es saludable adentrase en el Museo de Bellas Artes de Gotemburgo , que tiene buena calefacción y donde estupendos hallazgos aguardan al curioso visitante.

Se agradece mucho la posibilidad de sentarse ante una obra de arte, solo o casi solo, para comunicar con ella o con las intenciones que el artista tuvo, o pensamos que pudo tener, al hacerla. El mejor objetivo de un museo es favorecer el encuentro, aunque sea por una hora, con lo mejor de nosotros mismos.

En este sentido, vale más un asiento frente a una obra de Munch, un Rubens poco conocido, un cuadro de Carracci o de Cranach… o descubrir un pintor que no conocías, en una sala tranquila… con una distribución expositiva inteligente y la luz adecuada…

que un vistazo a empellones a la Gioconda o una visita entre codazos al acontecimiento artístico del año en una de las grandes factorías museísticas, puede que con el tiempo limitado a tu turno. Hay museos de enorme prestigio que te dan una entrada para dos horas y consumido ese tiempo te echan, junto con todos los turistas orientales que entraron contigo tras la banderita de su guía.

Conviene no despreciar los rincones ni los rellanos de las escaleras.

En ese sentido, en el museo de Gotemburgo, si renuncias al ascensor, cuando subes por una de sus escalinatas te das de bruces con una elegante Santa Marina de incipiente sonrisa, dice la cartela que del taller de Zurbarán (es similar y más risueña que la de Sevilla) aunque pienso que no desmerece de la mano del pintor.

Ya sabéis, esas santas mártires que más bien parecen jóvenes damas que pasean por una alameda con su bolso al brazo, vestidas con sus mejores galas y que enseñan la punta de un pie delicado bajo el borde de los paños de la falda.

Siguiendo con el periplo, podemos elegir entre la inquietante y un poco misógina vampiresa de Munch

la sádica sonrisa de la Salomé de Cranach

o los  numerosos paisajes…

y las escenas de carácter costumbrista o social…

diversas obras que emiten luz y calor…

algunas de factura muy reciente como  Guitarra azul

de la danesa Nina Sten-Knudsen, un cuadro del 2007 de grandes dimensiones del que aquí presento sólo  dos detalles.

Que Melchor nos saque de la crisis

Con mis mejores deseos para 2011 dejo de daros la tabarra y espero que los reyes de Oriente nos saquen de la crisis. Valga como mantra la imagen del niño Jesús tentado por los patagones de oro que el rey Melchor le ofrece en esta Adoración de los magos de Rubens en el museo de Gotemburgo.

Supongo que San José pudo pagarse la hipoteca del piso y la renovación del taller de carpintería con ese dadivoso regalo de los reyes (¿o fue en realidad un crédito del ICO?). Por cierto que, a juzgar por sus canas,  parece que esos viajantes se jubilaban por encima de los 67 años.

En todo caso, que paséis un buena Nochevieja, ya sea en animado festejo…

o sumergidos en plácidos y dulces sueños

Göteborg (1)

28 diciembre, 2010

Esta es una ciudad de colinas, pero no como las de Roma. En Gotemburgo se trata de un conjunto de chepas rocosas, algo así como los lomos de una serie de batolitos, entre los cuales una serie de riachuelos han ido dejando sus sedimentos, todo al borde de un zona donde hubo ciénagas y marjales hasta que los inmigrantes holandeses las desecaron en el siglo XVII y construyeron sus canales a la manera de los de Amsterdam. Por el momento los botes que en verano los recorren cargados de turistas están a buen recaudo. Ni siquiera los patinadores se aventuran en ellos.

La ciudad del río Göta se asienta en gran parte sobre peñascos, modelados por aquellos cambios climáticos que nos explicaron en el colegio como periodos de glaciación e inter-glaciación. Por esta época la faz agreste de la roca exhibe su barba de carámbanos.

Dando en el tiempo un salto, un poco melancólico, eso sí, podría preguntar de nuevo a mi profesor de geografía, como ya lo hice en clase durante un crudo invierno madrileño de los años cincuenta, si no estaremos entrando en una nueva glaciación. Pero no, esto es un invierno escandinavo como tiene que ser. Cuando salgo por la mañana, blanca y luminosa, con un sol que proyecta larguísimas sombras de árboles y farolas sobre un pavimento helado y resbaladizo, me refresca el rostro un aire a 20 grados bajo cero. Puede que por eso, para suscitar la atención de las posibles compradoras, los anunciantes invaden las calles en estos días con publicidad de lencería femenina.

En el parque frente a la entrada del jardín botánico hay un ilustre paseante en bronce a quien la nieve y el frío no alteran

y los dos combatientes de un grupo escultórico romántico han quedado congelados esgrimiendo sus puñales frente al Gran Teatro.

Por fortuna, si tienes las manos ateridas puedes recalentarlas en uno de los tradicionales braseros que los ayuntamientos suecos ponen a disposición del transeúnte durante el invierno.

Cuando tus dedos recuperan su calor habitual ya puedes hacer el lazo en los cordones de tus botas de patinar y lanzarte a la pista.

Luego podrás volver a refugiarte detrás de las ventanas de tu apartamento donde, navidades obligan, no faltan nunca los candeleros eléctricos de IKEA.

De Roma a Gotemburgo amparados por Neptuno

25 diciembre, 2010
Neptuno con su tridente. Piazza del Popolo.Roma.Foto R.Puig

Neptuno con su tridente. Piazza del Popolo.Roma.Foto R.Puig

En Navidad dejo Roma por Gotemburgo. El miércoles 22, tras un vistazo más a Santa María del Popolo, alguna foto del Neptuno que desde su fuente preside el lado oeste de la plaza que da su nombre a la iglesia. Esta solemne versión del dios de los mares se erigió durante la ocupación napoleónica. Conviene recordar que las tropas ocupantes se llevaban a París numerosas obras de arte clásicas o renacentistas mientras la administración francesa dejaba imitaciones neoclásicas de aquello que se llevaba.

Neptuno y sus acolitos anfibios. Piazza del Popolo. Roma.Foto R.Puig

Neptuno y sus acólitos anfibios. Piazza del Popolo. Roma.Foto R.Puig

Se puede recorrer Europa bajo la protección de Neptuno, el Poseidón de los griegos, que esgrime su tridente, domina a la serpiente marina o cabalga las olas sobre una enorme caracola tirada por tritones o caballos marinos. No sé si además de ser la deidad de los mares, este hermano de Zeús, es también el dios del cambio climático (aunque desde luego en estos días no ha sido el protector de los aeropuertos), pero no deja de ser una coincidencia que el viernes 24 mis primeras fotos del gélido Gotemburgo navideño sean también las de otro Poseidón, el musculoso dios de Götaplatsen.

El Poseidon de Carl Milles. Gotemburgo. Foto R.Puig.

El Poseidón de Carl Milles. Gotemburgo. Foto R.Puig.

Y de nuevo se establece la french connection, pues, si a principios del siglo XIX lo que se recomendaba a un artista en ciernes era todavía, como durante siglos, viajar a Italia (al tiempo que algunas colecciones galas acogían con gusto los suministros de obras maestras que la tropas napoleónicas se llevaban de España o de Italia), a finales de ese siglo los artistas nórdicos se marchaban a París para completar su formación.  De hecho, el Poseidón de Gotemburgo es obra de un artista sueco que estuvo algunos años aprendiendo con Rodin, el escultor Carl Milles.

El Poseidon de Carl Milles. Gotemburgo. Foto R.Puig.

El Poseidón de Carl Milles. Gotemburgo. Foto R.Puig.

No puede decirse que Milles (escultor de inspiración expresionista y medieval) deje traslucir demasiado en esta obra las enseñanzas de Rodin. Pero lo que resulta patente es que entre el Neptuno barbudo de Valadier en la Piazza del Popolo (una obra que pretende emular sin conseguirlo los neptunos de la Plaza de la Señoría en Florencia o de Plaza Navona en Roma) y el barbilampiño atleta de Milles en Gotemburgo media la misma distancia que existe entre el imperio napoleónico y la socialdemocracia sueca: del dios tocado con su cabellera griega de imitación pasamos a un fornido marinero escandinavo con su gorro de faena, que nos ofrece un salmón todavía sin ahumar y se apresta a brindar con una concha, seguramente llena de acquavitae, nada más necesario en estos días de frío, cuando sólo los níveos cisnes se deslizan impertérritos entre los témpanos de la costa de Bohuslan.

Atardecer invernal en la costa del Bohuslan. Foto R.Puig.

Atardecer invernal en la costa del Bohuslan. Foto R.Puig.

¡Rompan pipas!

22 diciembre, 2010
Entrada al Caffé Durante. Foto R.Puig.

Entrada al Caffé Durante. Foto R.Puig.

Sin humos

Este es el Caffé Bar Durante en la calle de la Freccia, a pocos metros del la Accademia di Belle Arti, donde los días de clase suelo a mediodía tomar un plato de buena pasta a precio de estudiante. Lo saco a colación, nunca mejor dicho, no por motivos gastronómicos, sino porque hoy se ha aprobado la ley de protección de los no fumadores en España.

No lo había dicho antes, pero una de las sensaciones impagables que tiene Italia es la de la libre elección de bares y restaurantes para el que no quiera respirar el humo de tabaco como costo adicional y, su equivalente, la libre elección de terrazas en el mismo tipo de locales para quien quiera fumarse un pitillo con el café y el croissant o entre plato y plato.

En España hace tiempo que habíamos tenido que renunciar a poder entrar en un bar sin humos. Sin haber sido nunca fumador, allá por el 1982 el médico me dijo que tenía bronquios de fumador, ¡que me convenía dejar de fumar! Yo llevaba diez años trabajando en oficinas saturadas de nicotina ajena. A partir de entonces  abrir una ventana en una sala de reuniones se convirtió para mi (parafraseando el título del estupendo libro de Fernando Savater que ganó el premio nacional de ensayo aquel mismo año) en una tarea del héroe, intentando recuperar -si no era demasiado tarde- la limpieza de mis bronquios. Digamos que se trataba de una aplicación práctica de la ética como amor propio (otra obra, de 1989, que todo español ilustrado debería haber leído).

¡Pero basta de contar batallitas! -que es cosa de jubilados- ¡celebremos la libertad mutua que la nueva ley nos otorga, tanto a fumadores como a no fumadores, como en Italia, Irlanda, los EE.UU., Bélgica, etc.!

Yo lo hago con un pequeño homenaje fotográfico a los operatori del «Bar Durante» de Roma, caballeros cordiales, los tres por encima de los sesenta (el que mira a la cámara es Giovanni), que, además de pasta y otras delicias, ofrecen, en un ambiente sin humo de cigarrillos, su conversación ysu  buen humor. Y siempre está lleno.

Giovanni y Alfiero en la barra del Caffé Durante. Roma. Foto R.Puig

Giovanni y Alfiero en la barra del Caffé Bar Durante. Roma. Foto R.Puig

Como llegan las fiestas…

19 diciembre, 2010
Nubes de Roma.Foto R.Puig

Nubes de Roma sobre el Ponte Flaminio.Foto R.Puig

Sobre nubes hay algunos libros, pero recuerdo sobre todo la Guía del cazador de nubes escrito ya hace ahora algunos años por un caballero inglés, Gavin Pretor-Pinhney, fundador de The Cloud Appreciation Societyhttp://cloudappreciationsociety.org/ , que es algo así como la “Asociación de los que aprecian las nubes”.

Nubes de Roma

Pues bien, yo creo que somos muchos los que nos encandilamos con las nubes. Para antropólogos y filósofos que buscan distinciones entre el ser humano y los seres puramente animales ofrezco una nota distintiva más: el ser humano es aquel que tiene la capacidad innata de admirar las nubes. Eso de “estar en las nubes” no es tan malo como nos hacían creer en el colegio. Y la situación geográfica de Roma creo que se presta mucho a la “caza de nubes”.

Sin ir más lejos aquí os ofrezco algunas, empezando por las que encontré este sábado por la mañana al salir de casa a eso de las ocho y media de la mañana

Diálogo de nubes y arboles en Roma.Foto R.Puig

Diálogo de nubes y árboles en Roma.Foto R.Puig

y terminando por las de la puesta del sol  desde los jardines de Villa Borghese (de este lugar  hablaremos pronto).

Nubes de Roma desde Villa Borghese. Foto R.Puig.

Nubes de Roma desde Villa Borghese. Foto R.Puig.

Operarios ecológicos

El nombre oficial de los barrenderos y basureros romanos, los que se llamaban spazzini, es ahora operatori ecologici, es decir algo así como los guardianes activos de la decencia ambiental de nuestras calles. Yo creo que es justo y le propongo a la Real Academia de la Lengua Española, y a su nuevo director, José Manuel Blecua, que adopten la expresión.

Carro de los spazzini. Roma. Foto R.Puig

Carro de los spazzini. Roma. Foto R.Puig

En Roma hay un ejército de estos industriosos obreros, perseguidores de la basura y la roña. El nombre tradicional venía de spazzo, es decir el empedrado, y el spazzino era el que limpiaba el empedrado con escobón y manguera, aquella manga-riega (que aquí no llega). Ahora los escobones son vehículos mecánicos y el riego se hace con camiones de riego, pero Roma sigue siendo la capital del adoquín.

Los operatori ecologici del barrio se reúnen en el bar de Emmanuele y Roberta, debajo de la casa donde vivo, para el café matinal y el bicchierino del final de la jornada. Llegan con sus ropajes amarillos o naranja, antirreflectantes, y aparcan sus vehículos barrenderiles por los alrededores.

Spazzino con su maquina. Foto R.Puig.

Spazzino con su máquina. Foto R.Puig.

Durante unos días, sospecho que por quejas acústicas de una vecina que vive justo encima del bar, lo tuvieron cerrado por orden de la questura. Como cuando se tala el árbol donde las aves tienen sus nidos y por unos días las vemos dar vueltas desorientadas por el espacio donde se erguía el tronco (Jules Supervielle lo señaló en un breve y hermoso poema), así he visto llegar a más de un barrendero por la mañana fría para marcharse sin su café.

Los del bar han debido de pagar su multa y prometer echar el cierre antes, porque se ha abierto de nuevo y los operarios ecológicos han recobrado su barra.

Estampa navideña

Piazza del Popolo en visperas de Navida. Foto R.Puig.

Piazza del Popolo en vísperas de Navida. Foto R.Puig.

No sé lo qué habrá quedado de las decoraciones de Navidad en la Piazza del Popolo después de la batalla campal del día 14,  pero como se acercan las fiestas quiero auguraros a todos unos días de razonable entusiasmo, en agradable y familiar compañía, y que 2011 nos depare mejoras y progresos en el arte de vivir…

Por eso os regalo mi foto de un admirable fresco anónimo del siglo XVI que preside la Capella Marciac en la iglesia de la Trinitá dei Monti, ya sabéis, la que se encarama sobre las escalinatas de la Plaza de España en Roma. Si se mira con atención, en el paisaje del fondo se aprecia una curva del Tíber, las torres de la Roma medieval (que las tenía innumerables) y el frontón de un templo.

Natividad en la Trinita dei Monti. Foto R.Puig.

Sobre los sucesos del 14 de diciembre en Roma

16 diciembre, 2010

El 14 de diciembre, los enfrentamientos de grupos de violentos, que reventaron la manifestación de protesta de los estudiantes y de múltiples movimientos descontentos con la política de Berlusconi, tuvieron eco en este blog. De hecho dejaron a alumnos y profesores de la Accademia di Belle Arti de Roma en virtual estado de sitio.

Hay en el diario La Repubblica de hoy una carta abierta de Roberto Saviano a los jóvenes manifestantes que me parece merece ser citada. No entiendo muy bien por qué una carta abierta ha de estar sujeta a copyrigth (lo que pienso dificulta su difusión entre los destinatarios), así que cito sólo los tres primeros párrafos para no incurrir en vulneración de derechos de autor.

http://www.repubblica.it/scuola/2010/12/16/news/lettera_saviano-10251124/index.html?ref=HREA-1

de la Carta a los jóvenes del movimiento de Roberto Saviano

Quien tiró una piedra en la manifestación en Roma lo hizo contra el movimiento de mujeres y hombres que se encontraban en la plaza, quien atacó un cajero automático lo hizo en contra de los que se manifestaban para demostrar que quieren un nuevo país, una nueva clase política, nuevas ideas.

Cada acto de violencia fue un voto de confianza más otorgado al gobierno de Berlusconi. Los cascos, mazas, los vehículos calcinados, los pañuelos para taparse el rostro: esto no distingue a quien por todos los medios está intentando mostrar otra Italia.

El pasamontañas, los adoquines, los escaparates hechos añicos, son las viejas reacciones insoportables que no tienen nada que ver con los múltiples movimientos que se manifestaron en Roma y en Italia el martes. Los policías que se encarnizan con la porra, descargando sobre aquellos a quienes pillan rabia, frustración y miedo, es una escena que no debe volver a ocurrir. Policías acorralados, derribados a golpes y pateados por grupos de violento es una escena que no debe volver a ocurrir. Si todo se reduce a la habitual guerrilla callejera, este gobierno ha ganado una vez más. Reducir todo a un choque violento significa permitir que la complejidad de las manifestaciones, y de las ideas, las opciones, los proyectos que están detrás, se reduzca una vez más a bastones, fuego, piedras y gases lacrimógenos. Debemos organizarnos y no dejar que unos pocos cientos de idiotas hegemonicen una manifestación de miles de personas, desnaturalizándola, arruinándola.

…/  Roberto Saviano

©2010 /Agenzia Santachiara

La casa museo de Goethe en Roma… y sus alrededores ayer mismo.

15 diciembre, 2010


¿Qué estudiante de Bellas Artes no ha tenido que vérselas con su concepto de Belleza en Las afinidades electivas o con la teoría de los colores de Goethe?

La «rueda de los colores» diseñada por Goethe se puede ver en su Casa Museo de Roma.

Desde noviembre de 1786 a abril de 1788 Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) vive en el piso de su amigo el pintor Heinrich Wilhem Tischbein en via del Corso 18, muy cerca de la Porta del Popolo, por entonces una de las entradas a la ciudad. La Piazza del Popolo había sido representada pocas décadas antes por Piranesi en uno de sus elocuentes grabados.

En la misma plaza, hace menos de veinticuatro horas, otro Piranesi podría haberse inspirado en algo parecido a la erupción del Vesubio. Con ocasión de las protestas por la reforma universitaria y las manifestaciones contra los chanchullos de Berlusconi para mantener el poder y su impunidad se auto-convocaron también los habituales partidarios del sistema de la capucha y la barra de hierro (foto La Repubblica).

Pero volvamos al romanticismo apolíneo de nuestro poeta. De modo natural, teniendo la campiña romana a dos pasos, el amigo pintor y anfitrión de Goethe le retrata sentado sobre un obelisco: “apareceré de tamaño natural con ropaje de viajero, envuelto en una capa blanca, sentado al aire libre sobre un obelisco caído, en trance de contemplar las ruinas de la campiña romana en la lejanía” (Viaje por Italia, 29 diciembre de 1786), la imagen corresponde al detalle de una copia de este cuadro en la casa museo que estamos visitando.

El poeta, famoso ya a sus 37 años, dice sentirse viejo: “soy demasiado viejo para todo, salvo para la verdad” (6 de enero de 1787). Pero la estancia en Roma es para él un segundo nacimiento: “en este lugar se resume la entera historia del mundo, y siento que he nacido por segunda vez, que he resucitado de veras el día en que he puesto el pie en Roma” (3 de diciembre de 1786).

Entre otras cosas a las que se presta la evocadora visita a este museo, podemos imaginar lo que Goethe veía cuando se asomaba a la ventana de su habitación. En esa pose lo dibuja Tischbein.

No obstante puede ser que antes de salir mirase a su alrededor, pues en su diario comentó también los peligros de las calles romanas después del anochecer (un artista alemán conocido de Goethe murió apuñalado por entonces en plena calle). Dando un salto en el tiempo, si el poeta hubiera salido ayer  a dar un paseo por los alrededores de su casa, habría necesitado un casco  (foto La Repubblica).

En cualquier caso no todo eran peligros en las noches romanas. Entre los numerosos dibujos y acuarelas que produjo el escritor, que tenía buena mano no sólo para la pluma, se exhibe una escena nocturna, donde plasma en cierto modo su concepto romántico de la belleza del paisaje como transfiguración interior del sentimiento.

El piso de Goethe en Roma encierra muchas otras sorpresas, como sus exposiciones temporales, en este momento la que versa sobre otro poeta y dramaturgo romántico alemán, Heinrich von Kleist (1877-1811), famoso, además de por sus dramas,  por sus dimes y diretes con Goethe y por su «romántico» suicidio en pareja (hoy habría dado lugar a una investigación para verificar si su amada estaba de acuerdo o le precedió sin ganas).  Hay incluso dos esculturas de nuestro artista valenciano  Andreu Alfaro, de quien no sabía que era admirador de Goethe. La biblioteca es acogedora y de fácil consulta para todo el que desee leer a Goethe y sobre Goethe.

Estudio de Tischbein para el retrato de Goethe

El diario de Goethe es una excelente lectura para vivir Roma de forma inspirada, más allá de los caminos trillados de las guías. Entre otros pasajes,  el 6 de enero de 1787 expresa su admiración hacia la Juno Ludovisi, de la que hemos hablado en la entrada anterior de este blog. Goethe encarga un calco, hoy en su museo en Weimar, del que hay copia menor en esta casa de Roma: “Ha sido mi primera pasión romana, y ahora me pertenece. No hay palabras para hacerse idea. Es como un canto de Homero”.

Cómo se pasa del siglo de Pericles a Francisco Franco. En el Palazzo Altemps en Roma

12 diciembre, 2010


Ayer pude pasearme prácticamente solo por una de los museos de escultura clásica más céntricos y menos visitados de Roma, que constituye una de la secciones del Museo  Nazionale Romano, junto con el Palazzo Massimo, el Aula Ottagona y la Cripta Balbi. Me refiero al Palazzo Altemps.

Unas horas en el Palazzo Altemps

Como casi todos los grandes palacios romanos que tienen su origen en las riquezas de papas y cardenales, el Palazzo Altemps se construyó en 1480 para el sobrino del papa Sixto IV, Girolamo Riario, quien fue expulsado del mismo y de Roma por una rebelión popular, cuando, a la muerte del papa en 1484, el sobrino se quedó sin la protección del tío.

Como no tengo a mano ningún nipote de papa os pongo una foto de un romano del museo, prototipo del protegido. Se piensa que se trata de Antinoo, amado por el emperador Adriano, que se sumió en profunda tristeza tras la muerte del joven y sembró sus palacios con la efigie del efebo.

De todos modos el edificio volvió a las pudientes manos de un purpurado germánico, Marco Sittico Altemps en 1568, quien empleó las plusvalías que le procuraron las campañas de su padre junto a Carlos V,  y el trabajo de tres centurias de los siervos de la gleba en sus propiedades, en la siempre noble causa de coleccionar esculturas clásicas, que en Italia emergían de la tierra a poco que se excavase, y en renovar el palazzo que su tío, Pio IV, un papa de la familia Medici (¡sí los que ayudaron a Carlos V a saquear Roma en 1526!), le cedió. El nombre original de esa familia cardenalicia era Hohenems, pero se latinizó en Altemps.  No sé si se acordarán ya de él en la villa austriaca del mismo nombre, donde se celebra cada año el festival Schubert o la Schubertiada.

Cuando un papa llegaba, en este caso Pio IV, un Medici, ejecutaba algunos nipoti del anterior (para crear buen clima) y favorecía a los suyos, en este caso al hijo de su hermana, casada con el comandante imperial. De este modo losHohenems se beneficiaron de la muerte del papa anterior, Pablo IV, y el sobrino del nuevo papa tuvo cardenalato y palacio. No tengo imágenes de ellos, pero valga el grupo escultórico de Penélope y su hijo Telémaco.

Para ilustrarse más sobre la historia del Palazzo Altemps ver: http://www.mmdtkw.org/VPalazzoAltemps.html

Pero volvamos a aquello por lo que estuve ayer en este magnífico museo, hoy propiedad del Estado italiano.

En sus amplias salas se reúne hoy no sólo la colección Altemps, sino también la colección Ludovisi/Boncompagni, que creció a partir de la otra (un cardenal compraba lo que otro cardenal había perdido al declinar su estrella).

El trono Ludovisi y otras maravillas

Deambulando por el museo te sientes como transportado desde su extraordinario patio renacentista, en el que campan varias esculturas procedentes de antiguas villas de patricios romanos, por las salas de la planta baja, hasta los prodigios de la primera planta. Más o menos en volandas, como la supuesta Venus es alzada del baño por sus asistentas entre paños transparentes y al son de la flauta de una hetaira en el enigmático trono Ludovisi, que ha llegado hasta nosotros desde la Magna Grecia del siglo IV a.C.

Al lado derecho del trono monta la guardia la cabeza de una supuesta Juno que en realidad parece ser que era la bellísima Antonia Maior, esposa de Druso y madre del emperador Claudio. Ya habíamos subido en volandas a la segunda planta, y ahora, ante este rostro no obstante su solidez eternizado, nos ponemos a levitar. Cuando hablemos de la casa de Goethe en Roma comentaremos la sensación que un calco del mismo producía en el poeta.

Testimonio también de los tiempos del esplendor de la Antigua Grecia es la copia romana, en escala reducida, de la famosa Atenea Parthenos de Fidias, cuyo original presidía la Acrópolis y estaba recubierta de oro.

Dan ganas de dejar que su mano nos rasque la cabeza

Pero las escenas de guerra de un sarcófago romano cubierto de altorrelieves nos sacan del éxtasis y nos devuelven a las terribles realidades de la guerra, en este caso una de esas campañas de los romanos contra los bárbaros,con sus atroces escenas de masacres.

El amasijo de cuerpos lo preside impasible el jefe legionario (que se supone pereció en medio de una carnicería similar y cuyos restos debieron rellenar en tiempos este cajón de piedra).

Aquellas matanzas fueron descritas, con plasticidad similar, por muchos autores clásicos, desde la Farsalia de Lucano hasta el Dulce bellum inexpertis de Erasmo de Rotterdam. En nuestros días el cine las recrea de vez en cuando (ver si no la primera secuencia de Gladiator).

Consecuencia de las violencias de la guerra es también la escena, expresión de respeto a la dignidad del enemigo en la estatuaria del Imperio, del Suicidio del Gálata. El guerrero desesperado sostiene con una mano el cuerpo muerto de su mujer mientras con la otra, en un último gesto de orgullo, amor y dignidad, entierra la espada en su propio pecho.

Pero ¡oh la paz octaviana! tras tantas guerras Marte también descansa…

y un guerrero exhausto le imita…

Mientras tanto, Hércules, a su bola y para envidia de culturistas, ofrece una completa lección de anatomía con su poderoso aparato muscular, lo que se suele llamar el sotto pelle.

¿Y qué pinta el Caudillo en todo esto?

Ya casi me había olvidado… Pues sí, descendía yo las escalinatas de mármol…

para despedirme de Marco Aurelio y dirigirme hacia la salida… cuando al alzar los ojos en el recodo, dos grandes lápidas, una más grisácea y vieja que la otra, reclamaron mi mirada…

En la lápida de la izquierda veo los nombres de Alfonso XIII, la reina Victoria Eugenia y León XIII,  y la fecha de MCMXXIII, o sea 1923…

…y en la otra, a la derecha, Francisco Franco Bahamonde, Alberto Martín Artajo, Pedro Churruca Dotres y Joaquín Ruiz Jiménez , Pío XII, y la fecha MCMXLIX, o sea 1949. Algunos años antes del Concordato de España con la Santa Sede.

Resulta que este palacio, antes de ser recuperado por el Estado italiano en 1981 (me lo contó uno de los empleados) había sido seminario pontificio, en especial para seminaristas de Alemania y España. Parece que la tradición incluyo por muchos años el patrocinio y la munificencia de los reyes primero y del Caudillo después. Allá por 1949 en España estábamos con la cartilla de racionamiento (y la censura del razonamiento), los campos de concentración y de reeducación, los fusilamientos y otras penalidades, pero a Franco y a los democristianos les quedaba tiempo y recursos para hacer manitas con Pio XII.

Consolémonos pensando que a lo mejor algún presbítero u obispo progresista se formó en el Palacio Altemps y que algunos seminaristas pudieron alimentarse mejor que en España. Claro que entonces no tenían ni a Venus ni a Juno en el dormitorio.

Cuando al Arte le crece la nariz…

8 diciembre, 2010
Calamita cosmica. Gino de Dominicis. MaXXI Roma.Foto R.Puig.

Calamita cosmica. Gino de Dominicis. MaXXI Roma.Foto R.Puig.

En el patio de entrada del “Museo Nacional de las Artes del siglo XXI”, MaXXI, yace el enorme esqueleto narigudo, la Calamita cósmica, obra en material plástico de Gino De Dominicis (1947-1998). Su gran naso podría también parecer la espina de un aguijón, pero, tras visitar el museo, me inclino a pensar que se trata de la nariz de Pinocho o de la protuberancia espinosa de una máscara de carnaval veneciano.

Calamita cosmica. Gino de Dominicis.  MaXXI Roma.Foto R.Puig.

Calamita cosmica. Gino de Dominicis. MaXXI Roma.Foto R.Puig.

El edificio, proyecto del equipo de la arquitecta iraquí, Zaha Hadid, tiene un interior fascinante, pleno de innovaciones y de formas atrevidas, y ha sido muy premiado. En realidad, al entrar en él, al ser llevados por el movimiento placentero de sus espaciosos entresijos, tenemos la impresión de estar deambulando dentro de una escultura más que a través de un edificio.

Es tal el efecto de líneas y superficies, luces y sombras, colores y espacios, tanto nos captura la lúdica dinámica de sus formas, que hay que hacer un esfuerzo de atención para fijarse en la obra expuesta y guardar memoria de ella. No me refiero a las exposiciones temporales, sino a las obras de la colección permanente, entre las que predominan varias corrientes de la segunda mitad del siglo XX, como el arte conceptual, el minimalismo, el arte povera, etc.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

Del MaXXI salimos con la impresión de haber caminado por el interior de un organismo distribuido como un espacio urbano,  dentro del cual somos pequeños transeúntes en una ciudad que nos encanta pero que nunca podremos poblar.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

En este sentido he tenido la misma sensación que en otros “edificios-escultura” que la bonanza económica (y el optimismo en el uso de los dineros públicos de la cultura propio de los modernos pontífices del arte) han hecho proliferar para acoger obras de arte. En España no nos faltan ejemplos.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

Dentro del MaXXI aletea un interrogante: ¿Cómo este bello edificio, con esos espacios en que nadan las obras que la crítica del siglo XX ha endiosado, podría servir de aliciente para la creación de obras de calidad durable en el siglo XXI? ¿Puede una matriz así estimular a los artistas para independizarse del mercado de lo conceptual, de las cadenas confortables de las prácticas, viejas ya de más de medio siglo, del ready made,  de las performances y las  instalaciones efímeras?

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

¿Ahora que el dinero se ha ido en estas grandes construcciones, ahora que la crisis deja a la creación artística cada día más desasistida de ayudas modestas y menores, pero a la larga más fecundas, de qué se llenarán estos grandes, maravillosos cascarones, que aspiran a marcar el siglo XXI, dominados como están por los restos del final del siglo XX?

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

MaXXi. Roma. Foto R.Puig.

Por el momento, puesto que no hay respuesta, deambulemos relajados por el MaXXI,  juguemos a los juegos de sus lúdicas obras, dejémonos hipnotizar por los guiños que su colección por el momento encierra.

Calamita cosmica. Gino de Dominicis. MaXXI Roma.Foto R.Puig.

Calamita cosmica. Gino de Dominicis. MaXXI Roma.Foto R.Puig.

Quizás llegue el día en que el esqueleto de Pinocho se cubra de carnes, de venas y de piel rozagante y su larga nariz mentirosa se trasforme en un aguijón estimulante.

«Rome Reports» (Informes romano-vaticanos)

5 diciembre, 2010

Rome Reports (sitio web de divulgación del Vaticano)

http://www.romereports.com

Desde los tiempos en que los apóstoles enviaban cartas para poner al día a las comunidades cristianas no en vano han transcurrido dos mil años y el Vaticano utiliza ahora todos los canales modernos para ofrecer su posición oficial sobre una serie de temas, más o menos candentes.

Son varios los apartados del sitio, por ejemplo en el apartado del viaje del papa a España todo resulta dulce y nada conflictivo, por mucho que la prensa española haya informado sobre algunas opiniones del papa sobre la sorda persecución que la Iglesia estaría sufriendo hoy en nuestro país.

En el apartado «nuestros DVDs» se presentan los que la página web de Rome Reports pone a la venta. Los publicita mediante resúmenes  a través de varios canales,  por ejemplo youtube. Estos resúmenes se pueden ver desde el sitio oficial y los dvds completos se pueden también comprar online.

Así, por ejemplo, con ocasión de la llegada de la Navidad, el dvd Navidad en Roma muestra cómo se celebra  en la plaza de San Pedro con el enorme belén y un gigantesco árbol de Navidad.


«Manzanas podridas» ( “Si no la sacas del cesto, la manzana podrida estropeará todas las frutas”)

Este audiovisual recoge la versión actualizada de lo que la Santa Sede piensa ahora sobre la cuestión de la pederastia de los presbíteros y religiosos. Ofrece una versión autorizada del análisis y del plan del Vaticano para combatir la ya antigua plaga de pederastia de un elevado número de frailes y sacerdotes.

El tema ha sido trágico para los miles de víctimas a los que, a lo largo de siglos y en décadas recientes les golpeó de lleno, aquellos niños y adolescentes que se encontraron atrapados en situaciones de total indefensión. Lo que otros supimos o pudimos conocer directamente es nada en comparación. Así, digamos que en clave light, había en el colegio de Areneros de Madrid un famoso padre espiritual al que se le notaba la tendencia (aunque por entonces no pudiésemos colegirlo). El hombre se limitaba a abrazarnos en el confesionario (olía a café con leche) y como mucho, que yo sepa, su mayor osadía era pellizcar nuestros muslos adolescentes (los pediatras consideraban que el pantalón corto era sanísimo), mientras nos ofrecía una fruta escarchada de su Murcia natal. Luego, supongo que para alejarle de las tentaciones, lo destinaron a dirigir la escolanía infantil de la Iglesia de la calle de Serrano… ahí le perdimos la pista.

Volviendo al DVD vaticano sus episodios son: «Sacerdotes y abusos sexuales ¿Cómo ha podido ocurrir?», «Víctimas ¿Cómo les ayuda la Iglesia?», «Culpables ¿cómo se están expulsando?» y el tema final: «Benedicto XVI ¿Qué ha hecho para resolver la crisis?».  No sé si será una mala traducción del inglés al castellano, pero este último titular parece dar por supuesto que todo está resuelto. En cualquier caso habría que pagar 19,50 euros para poder ver el dvd en su integridad y hacerse una idea cabal.  Si alguien lo ha visto que nos cuente algo.

De todos modos este es el resumen oficial:

Refiriéndose a los abusos sexuales de menores cometidos por sacerdotes, el Papa Benedicto XVI afirmó que “la mayor persecución de la Iglesia no viene de los enemigos de fuera sino que nace del pecado de la Iglesia, que debe aprender de nuevo la penitencia, la purificación, el perdón y la justicia”.  En “MANZANAS PODRIDAS”, la agencia ROME REPORTS documenta el alcance del problema y las respuestas del Vaticano durante las últimas décadas. Analiza también el fracaso de la gestión en Irlanda, basada en la mentira, así como el éxito ejemplar del modelo americano de “tolerancia cero”. Un documental imprescindible sobre un problema de gran complejidad, con el testimonio estremecedor de las víctimas, los consejos de los psicólogos y el testimonio de los obispos más activos frente a los abusos. Incluye también el análisis de testigos privilegiados de lo que ocurre dentro de los muros vaticanos.

Parece pues que hay unos malos, los irlandeses. Así que si «Dios castiga sin piedra ni palo», parecería que la católica Irlanda ha sido justamente castigada con una crisis económica por todo lo alto.  Ya no están ahí, como en la época de Trento, las invasiones otomanas que eran el castigo de Dios contra los malos cristianos. Los norteamericanos parecen ser por el contrario los buenos de esta película de 45 minutos (de los que los primeros ocho se pueden ver en el sitio web).

Escrivá de Balaguer

Hay otros DVDs menos escabrosos pero no menos modernos, al menos para nuestra memoria histórica en España. Este sería el caso del «SAN JOSÉ MARÍA», que no debería faltar en toda buena videoteca española.

El contenido se anuncia así:

Al hilo de la emocionante ceremonia durante la que Benedicto XVI inauguró la estatua, conozca la bellísima imagen de mármol de San Josemaría, en la parte exterior de la Basílica de San Pedro. Incluye el testimonio del Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, sucesor del santo, y del escultor italiano, Romano Cosci, que desvelan aspectos de la imagen más allá de lo que se aprecia a simple vista.

Y una de secuestradores mejicanos

Un DVD que promete suspense, pues trata de malos mexicanos, se resume así en el sitio de Rome Reports:

Apasionante relato de los nueves meses de cautiverio en los que el arquitecto mexicano Bosco Gutiérrez-Cortina reencontró su fe religiosa y descubrió los elementos verdaderamente importantes de la vida. El testimonio de un hombre excepcional que decidió no darse por vencido, logró sobrevivir durante un largo secuestro y consiguió escapar de sus secuestradores.

No todo iba a acabar mal en el Méjico de nuestro días.