De Jacob Jordaens en Bruselas al aula de dibujo de Altea y a los museos de Argelia. ¿Dónde se halla la Afrodita de Cherchell?

Bruselas.Museo Real de Bellas Artes. Vaciado del torso de Cherchell, copia de la Venus capitolina Foto R.Puig.
Es sabido que los pintores del barroco eran aficionados a crear sus gipsotecas particulares con vaciados en escayola de esculturas griegas y romanas. Es el caso de Jacob Jordaens (Amberes 1593 – 1678), como lo es también de Velázquez (Sevilla 1599- Madrid 1660). Una parte de los vaciados que se trajo este último de Italia se pueden ver, previo aviso, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, que cuenta también con un taller de vaciados y reproducciones artísticas, aunque otros andan aún desperdigados y en vías de volver a la colección de la Academia.
(http://www.realacademiabellasartessanfernando.com/es/taller-de-vaciados)
Los modelos que inspiraron a Jordaens se pueden descubrir, eso sí transfigurados por su impronta genial, recorriendo la magnífica exposición Jordaens et l’Antiquité que recientemente tuve el gran placer de visitar en el Museo de Bellas Artes de Bélgica.

Alegoria de la fecundidad.Jordaens.Museo Real de Bellas Artes de Bélgica
Por ejemplo, en su Alegoría de la fecundidad hay una Venus vista de espaldas, que domina completamente el cuadro, de la cual hay innumerables versiones por los museos más importantes de Europa, ya sea la de Cnido de Praxiteles en el Vaticano, la Medicis en Florencia, la del Louvre, la de Capua, la de Copenhague…

Venus Capitolina. Roma. Foto R.Puig
Parece ser que el pintor disponía de un vaciado en escayola de alguna de las versiones de la Venus de Cnido de Praxiteles, probablemente la Venus Capitolina, que algunos historiadores del arte atribuían hace años a Lisipo. En cualquier caso, las versiones de esta famosa Venus han llegado a nosotros en sus copias romanas
Hay un vaciado de la misma sin brazos en la Gipsoteca de la Universidad de La Sapienza en Roma.

Venus Capitolina. Vaciado en escayola sin brazos. Gipsoteca de Roma. Foto R.Puig
De algunas de ellas, a juzgar por el vaciado de Bruselas, sólo quedó el torso. Uno de estos torsos de Venus se exhibe a la entrada de la exposición en una copia en escayola, de las que de forma impecable realiza y vende el taller de vaciado del Museo Real de Arte e Historia de Bélgica
(http://www.plastercastcollection.org/en/database.php?d=lire&id=5)
Es la que encabeza este artículo del blog, es decir la que me llevó a rastrear su existencia en algún museo de Argelia.

Museo de Cherchell.Argelia
La llamada Afrodita de Cherchell
¿Dónde está pues el original romano?
La cartela del Museo de Bellas Artes de Bruselas nos informa de que este torso es copia de una escultura llamada La afrodita de Cherchell y añade que a este vaciado, tan utilizado en las aulas de dibujo de las facultades de Bellas Artes, corresponde un original que se halla en un museo de Argelia.
Indagando (es decir “googleando”) consigo encontrar una antiquísima foto de Félix-Jacques-Antoine Moulin (1802 – después de 1875) reproducida sobre papel albuminado, que forma parte de uno de los tres volúmenes, consagrados a las fotografías que tomó en la Argelia colonial entre 1856 y 1857 sobre placas de cristal al collodio (Biblioteca del castillo de Fontainebleau) y que dedico a Napoleón III.

Afrodita de Cherchell y otros fragmentos.Foto de Felix Moulin. L’Algerie photographiée, 1856-57 (Biblioteca del castillo de Fointainebleau)
La foto corresponde a los hallazgos de las excavaciones arqueológicas francesas de las ruinas de la antigua ciudad romana ubicada en la Cherchell de hoy, ciudad puerto en las orillas del Mediterráneo, al oeste de Argel.
Según la cartela de la exposición de Bélgica, el torso de época romana es parte de una copia de la Afrodita Capitolina de Roma y está en el museo de Cherchell. Sin embargo no aparece en las listas ni en las escasas imágenes de sus salas que encuentro por Internet.
Al final descubro que está catalogado en Argel como la venus de Cherchell (siglos I a III) réplica de la Venus del Capitolio y copia muy rara de la estatuaria griega.
Según una catalogación de 1983, este torso de Afrodita es la pieza más importante del Museo de Argel por entonces, incluso la reproduce en la plancha VII.
El título completo de aquella obra es:
M-R. de la Blanchere, Musées et collections archéologiques de l’Algérie et de la Tunisie. Musée d’Alger para Georges Doublet, Paris, Ernest Leroux Editeur, 1893. Se puede consultar online aquí.

Sala de Bellas Artes.Museo de Argel.Foto Skyscrapercity
En sus salas, por lo que se ve en el sitio web, no aparece. Así que de este hermoso desnudo que figura en el catálogo del Museo Nacional de Antigüedades y Artes Islámicas de Argelia me ha sido imposible encontrar fotos actuales.
Quizás lo tengan en algún cajón de la reserva o puede que tenga que ver con normas religiosas sobre desnudos femeninos. Si alguien sabe algo agradeceré que me lo comente. Lo pondremos en el blog. Por el momento nos tenemos que limitar a su vaciado en escayola de Bélgica o, last but not least, al que existe en Altea.

Altea. Aula de dibujo.Vaciado ¿del torso de Cherchell? Venus Capitolina Foto R.Puig.
En el aula de dibujo de la Facultad de Bellas Artes de Altea
Decía más arriba que los alumnos de dibujo suelen ejercitarse en aulas donde los vaciados de la estatuaria antigua ponen a prueba sus habilidades con el carboncillo, el grafito o la pierre noire. Es la tradición académica.
La foto corresponde a la gipsoteca del aula de dibujo de primer año en la Facultad de la Universidad Miguel Hernández en el Campus de Altea. Los aprendices de artista pueden deducir que lo que tienen delante es un torso de Venus, aunque detalles no se dan.
A partir de mi dibujo aquí debajo, se puede constatar que, salvo la restauración del cuello y la mutilación del antebrazo derecho (¿causada al original después de 1893?), el vaciado de Altea, igual al de Bruselas, es fiel a la copia romana del original griego que se debería encontrar en Argel, según el la plancha fotográfica publicada por Georges Doublet en 1893, que vuelvo a reproducir bajo mi ejercicio al carboncillo

Torso de Venus Capitolina. ¿Versión de Cherchell? Vaciado de Altea. Dibujo R.Puig

Torso de Venus Capitolina. ¿Versión de Cherchell? Vaciado de Altea. Dibujo R.Puig
Pasé por ese aula hace cuatro años, de la mano de un excelente profesor, Eduardo Marín, y aprovecho para dar fe de mis ejercicios con alguno de mis dibujos de entonces que presento en paralelo con el modelo de Bélgica, idéntico al de Altea, y una foto al escorzo del original capitolino completo.
Si hay mérito lo debo a la calidad de mi profesor, si defectos (que los hay) pertenecen al dibujante. ¡Que Afrodita me los perdone!

Bruselas. Museo de Bellas Artes. Vaciado del torso de Cherchell. Venus capitolina Foto R.Puig.

Torso de Venus Capitolina. Vaciado de Altea. ¿Copia de Cherchell? Dibujo R.Puig.

Vista parcial de la Venus Capitolina. Roma. Foto R.Puig
En definitiva ¡largos han sido los recorridos de la Venus Capitolína, desde la Grecia del siglo IV antes de Cristo a la Roma y a las costas del Magreb de los primeros siglos de la era cristiana! ¡Para fondear en las aulas de Altea, también sobre el Mediterráneo, tras haber pasado por otras costas, las del mar del Norte, en el estudio de Jordaens en Amberes y en los talleres de vaciado de Bélgica!
En cualquier caso, si tenéis la posibilidad ¡no os perdáis la exposición de Jacob Jordaens en Bruselas!

Museo de Bellas Artes de Bruselas. Salón de entrada. Foto R.Puig
Cornisas, áticos y pináculos de Gotemburgo

Göteborg,Vasagatan.Foto R-Puig
Domingo, 2 de diciembre
Sólo los que hemos sido entrenados desde niños a madrugar como espartanos nos ofrecemos un domingo temprano a ir a comprar cebollas, para que el equipo familiar pueda preparar la comida del día de fiesta.
Sólo a quienes madrugamos a cinco bajo cero y miramos hacia arriba, hacia los primeros toques del astro rey sobre los tejados de Gotemburgo, Ullr, el dios del invierno, nos retribuye con un sentimiento matinal de envidia hacia quienes, gracias a los rayos solares que traspasan las ventanas de sus bien caldeados apartamentos, se están desperezando suavemente.

Göteborg, Vasaplatsen.Foto R-Puig
Las cornisas del barrio de Vasastan, sus áticos, buhardillas y pináculos, sus fachadas en general, son una magnífica antología del eclecticismo de la arquitectura sueca de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Göteborg,Vasaplatsen.Foto R-Puig
Todos los edificios son diferentes, pero forman un conjunto armonioso.
El paseante puede deambular repetidamente por estas calles, descubriendo los detalles de estas construcciones que combinan el cemento y la piedra con el arte del ladrillo, del hierro o la cerámica, las iconografías clásicas con los símbolos crípticos e idiosincrásicos, la inspiración medieval y renacentista con la influencia de las arquitecturas de la Francia del siglo XVII, el barroco tardío inglés del XVIII o el neoclasicismo alemán del XIX .

Göteborg, Karl Gustavsgatan.Foto R-Puig
Ir a comprar cebollas en la mañana de invierno de un domingo soleado y glacial puede tener su premio. Nunca se sabe los que los dioses nos preparan

Göteborg, Vasaplatsen.Foto R-Puig
Lunes, 3 de diciembre
Pero las sorpresas que los dioses urden son cambiantes como lo son sus humores. Un día después, el frigorífico Ullr había pasado la noche deslizándose sobre su tabla de surfing, acarreando la nieve con su bastón mágico

El dios mago Ullr según Olaus Magnus, Historia de Gentibus Septentrionalibus, Roma 1555. Reproducción digital de Lars Henriksson
y las fachadas y tejados, el día antes soleados, se han coronado de blanco.

Gotemburgo. Vasagatan Foto R.Puig
Hay que caminar con precaución

Gotemburgo. Vasagatan Foto R.Puig
La inteligencia disponible. A propósito de la revista “CLAVES de razón práctica” en su segunda época.

Portada número 225.CLAVES de razón práctica
Nada más empezar, pido ya disculpas por ir al objeto de esta entrada, que no es otro que el n° 225 de la Revista CLAVES de razón práctica (“Buscando el rumbo. El intelectual en tiempos de mudanza»), pasando por un breve desvío, que no le es sin embargo ajeno.
Pero sucede que está acabando el año del tricentenario de Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) y su pugilato intelectual con su admirado Voltaire (1694-1778) sigue siendo un interesante paradigma de la vida de los que llamamos “intelectuales”. Así que he caído en la tentación de recordarlo.
La inteligencia bifronte: Rousseau versus Voltaire
Cuando Goethe sentenciaba “Voltaire: un mundo que acaba; Rousseau: un mundo que comienza”, venía a decir que el autor de “Cándido”, el filósofo deísta y blasfemador que reprochaba los terremotos a la Providencia y batallaba contra los abusos y la intolerancia mediante la razón y la palabra, no había sin embargo captado que el intelectual en el futuro se definiría por la crítica del Poder con mayúscula.
Voltaire se atraería el odio de eclesiásticos y fanáticos, pero a Rousseau se le acusaría de una responsabilidad más grave, la de haber sentado las bases de todas las revoluciones y tiranías que estaban por llegar.

Lauros Giraudon. Pugilato de Voltaire y Rousseau. Biblioteca Nacional de Francia
Para muestra de sus disputas valgan algunas líneas de Rousseau en su Carta a Voltaire (18 de agosto de 1756) en la que reacciona al “Poema sobre el desastre de Lisboa” (1755) que este escribió bajo la impresión de aquella hecatombe;
Habéis calificado de libro contra el género humano un escrito en el que yo defendía la causa del género humano contra sí mismo (Rousseau se refiere a las críticas de Voltaire a su “Discurso sobre los fundamentos de la desigualdad entre los hombres”, 1755).
…
No veo que se pueda buscar la fuente del mal moral en otra parte que no sea el hombre, libre, perfeccionado, corrompido a pesar de todo
…
Por añadidura, creo haber mostrado que, excepto la muerte, que casi no es un mal si no es por los preparativos que la preceden, la mayoría de los males físicos todavía son obra nuestra. Sin apartarme de vuestro tema de Lisboa, convenid, por ejemplo, que no fue en modo alguno la naturaleza la que agrupó veinte mil casas de seis o siete pisos, y que si los habitantes de esta gran ciudad hubieran estado distribuidos con mejor equilibrio y alojados de forma más liviana, el daño hubiera sido mucho menor, y puede ser que nulo
…
¿Habría que decir que el orden del mundo debe cambiar según nuestros caprichos, que la naturaleza ha de someterse a nuestras leyes, y que para prohibirle a esta que produzca un terremoto en algún sitio, basta con que construyamos una ciudad en ese lugar?
Ver en Jean-Jacques Rousseau. Les Rêveries du promeneur solitaire, Préface et commentaires de Pierre Malandain, Presses Pocket, 1991, Dossier Historique et litteraire, II, p.200. (La traducción es mía)
En fin, puede que Goethe haya tenido razón en lo que concierne al siglo XIX y gran parte del siglo XX, ese que ha sido llamado el “siglo de los intelectuales”. Pero parece que nuestro tiempo necesita intelectuales que aúnen la agudeza, la ironía y los altos vuelos de Voltaire con el apego a la tierra y la conciencia de los abismos del hombre de Rousseau.
Como rimaba Victor Hugo:
Alegría es mi carácter, es la culpa de Voltaire. Miseria es mi ajuar, se lo debo a Rousseau
Joie est mon caractère. C’est la faute à Voltaire. Misère est mon trousseau. C’est la faute à Rousseau.
Los Miserables
Creo que esta síntesis bifronte ya la encarnó Erasmo dos siglos antes de que surgieran los filósofos de las Luces.

Joven romana.Detalle Palazzo Massimo.Roma. Foto R.Puig.
Buscar el rumbo en los tiempos que vivimos
Para partir en pos de las claves de los tiempos que vivimos hay que saber hablar a la inteligencia de las personas, como mejor que yo explica Fernando Savater en el editorial del número 225 de “CLAVES de razón práctica”. Se trata del cuarto número de la segunda época de la revista, que se abre con una parte monográfica consagrada a pensar en el lugar del intelectual en nuestra época, tema que atraviesa sus varias secciones. Como ejemplo de una trayectoria de intelectual encarnada como pocas en las últimas décadas de la historia de España, la revista rinde homenaje a Javier Pradera, fallecido hace un año, quien la fundara en 1990.
Porque se puede afirmar que Javier Pradera fue (usando la definición del intelectual que da Savater en el editorial de la revista) un “ciudadano que trata a los demás como si fueran intelectuales: es decir que no intenta seducirlos ni deslumbrarlos o intimidarlos, sino que pretende contar con la capacidad de persuadir y ser persuadido que hay en todo ser pensante. Es esa actitud la que debe caracterizar al intelectual, no su profesión o su vocación creadora”.Yo no le conocí pero le leí a menudo y, por lo que escriben los que sí lo trataron, así actuaba Javier Pradera cada día.
Un año después de su muerte, la revista dedica varios artículos a su semblanza humana e intelectual, comenzando por un testimonio póstumo del mismo Javier Pradera sobre su biografía familiar, marcada por una España de guerra y de posguerra. Se trata de un fragmento del reciente libro Camarada Javier Pradera de Santos Juliá, quien, en otro extracto de la misma obra, escribe sobre su militancia juvenil y su ruptura con el PCE. Miguel Ángel Aguilar explica la labor apasionada de Pradera por la edición de autores y obras que ayudasen a consolidar las libertades. Juan Cruz subraya su rigor en las publicaciones, su generosidad y su exigencia en la amistad y José María Ridao recuerda sus dotes y su rigor en la conversación.

CLAVES. Sobre Javier Pradera. Juan Cruz. Ilustración Alberto García
El número suscita la reflexión sobre quienes, ocupados por actividades cotidianas que requieren un ejercicio exigente y vigilante de la inteligencia, del pensamiento y de la creación, no guardan su talento y su reflexión para sí mismos, sino que lo ponen a disposición de la sociedad y de los ciudadanos con los que le toca vivir, y no de las pasiones y sectarismos colectivos. Lo que demanda, como comenta Fernando Savater, la modestia,el respeto y la contención.
El intelectual habla y escribe de aquello que conoce y, ante lo incierto, acompaña con el razonamiento a quienes buscan sinceramente las respuestas que nuestra sociedad y nuestro mundo necesitan. Ello exige también del intelectual (como en 1927 aclaraba ya Julien Benda en su alegato contra “la traición de los intelectuales”, La trahison des clercs) la independencia frente a “las pasiones del realismo de clase, de raza o de nación” y frente a la disciplina de las ideologías y partidos políticos.

Ositos de Jeff Koons. Arco 2010.Foto R.Puig
En definitiva, intelectual es el de fuera de la fila.
Pero,como solía decir el viejo Erasmo, ya me estoy alargando demasiado.
La revista incluye otros temas candentes de Economía y Política y sus secciones habituales, pero mejor será que os la procuréis. Aquí tenéis el sumario del número y la página web de esta perseverante aventura de la razón práctica:
http://www.revistasculturales.com/revistas/15/claves-de-razon-practica/num/225/
http://www.revistasculturales.com/revistas/15/claves-de-razon-practica/
Bruselas: microrrelato de un viajero
Pasados casi tres años he pisado de nuevo esas alfombras mecánicas del aeropuerto de Bruselas que han seguido rodando sin descanso para mí. Me he dirigido a un hotel, por delante del que yo pasaba a menudo al ir o venir del trabajo.
Tras saludar al recepcionista, le he comentado:
– Es curioso, tantos años pasando por delante de ustedes y nunca tuve ocasión de entrar.
Con amable impasibilidad, pero como quien le habla a un niño, me ha respondido:
– En realidad, monsieur, hemos abierto hace tan sólo dos meses, y con bastante éxito para ser una zona donde no había ningún hotel.
En ese momento he tenido la sensación de que, desde algún rincón de su cielo de ideas, Immanuel Kant se reía de mí. No debería hacerlo, porque me debe su existencia.
Me quejaré a Magritte cuando le vea.
Del cerdo y de las manzanas
El 7 del presente mes este blog ha cumplido dos años.
El primer artículo lo pensé en el mar navegando hacia Italia. De modo que sigo viendo todo esto como un barco de papel de aquellos que formábamos con un trozo de periódico para echarlos a navegar por un arroyo. Hacíamos lo mismo con ramillas secas. Las veíamos alejarse hasta perderse de vista en un recodo del torrente, entre los pinos de la sierra de Guadarrama o por los prados que bordean el Riopeces, cuyas aguas modestas brotan de las laderas de la Mujer Muerta, en la provincia de Segovia.
Elogio de los blogs
Ahora ya no lanzamos navíos de papel o palitos al agua, hoy le damos al teclado y nuestras ocurrencias salen a velocidades increíbles al encuentro de familiares y amigos, o de cientos de lectores desconocidos repartidos por toda la tierra.
Algunos se harán eco de nuestras divagaciones y nos mandarán un comentario, a otros los imaginaremos silenciosos en una ciudad de México o de Uruguay, en algún bosque de Galicia o en un piso de Toscana, por no decir de alguno que se asoma, malabarismos de Google, desde Nueva Zelanda o Aruba, pues hoy se lee el castellano en los cuatro puntos cardinales.
A día de hoy, las estadísticas de los dos años de este blog dicen que han sido más de 57.000 las lecturas; más del 60 % en España y en América Latina; otro 30 % en Europa y Norteamérica y un 10 % del resto del mundo, hasta completar 89 países. Parece que, a poco que se persevere, con un blog se empieza a poquitos y se puede acabar con más lectores que un best-seller. Pero detengamos aquí el elogio de los blogs, pues veo que empiezo a ponerme hiperbólico.
Mejor será que me aplique una cura de humildad. ¿Qué es lo que más “pinchan” los que se asoman a las muchas imágenes que he publicado en mi blog? ¿Mis fotos paisajístico-poéticas? ¿Mis hallazgos de la fisionomía clásica en los museos italianos? ¿Las fotos de mis cultos paseos? ¿Los cisnes, los barcos, las montañas, el mar, las gentes, los cuadros, los castillos, las naves góticas de Francia, las flores de los campos suecos, los arrozales de Valencia? ¿Mis pinturas? Aparte de la página de apertura y cada vez que lanzo una nueva entrada ¿cuál es la imagen de este blog la más buscada?
El palmarés
De todos lo artículos de este blog y de una entrada sobre anatomía artística (mis últimos ejercicios académicos en Roma) que se abría con un magnífico dibujo de Rubens, no es el genial pintor de Amberes quien se lleva la palma, no. Es mi dibujo, laborioso y concienzudo sí, pero sin pretensiones, del esqueleto de un cerdo lo que se ha convertido en la foto más popular de este blog.
Anatomía artística: últimos ejercicios académicos en Roma (I)
Se trata de un ejercicio académico para el curso de anatomía animal de los profesores Marco Bussagli y Cinzia Nardini en la Accademia di Belle Arti de Roma, a partir de unas fotocopias de láminas que nos distribuía esta última para preparar los trabajos del examen final.
He de rendirme a la evidencia, ninguna de mis aspiraciones expresivas más queridas ha alcanzado el interés despertado por mi modesto dibujo de un marrano sin chuletas. Mi cerdo en los huesos se ha situado en la primera línea de las fotos de esqueletos de cerdo en Google. Si no os lo creéis, haced la prueba, escribid en la búsqueda “esqueleto de cerdo”.
No tengo una explicación. ¿Son miles los estudiantes de anatomía animal a quienes sus profesores les mandan dibujar los huesos del cerdo? ¿El amor al jamón está llevando a la humanidad a una especie de culto al cerdo? No lo sé. Pero, en este aniversario he decidido presentar una serie de fotografías en homenaje al gorrino, al marrano, al chancho, al puerco.
Elogio del cerdo
Aunque los haya que viven frente a un mar azul, dicen los refranes que…
“el cerdo no quiere rosas sino aguas cenagosas”
y que “a cada cerdo le llega su sanmartín” o “por Nadal, el cerdo en sal”.
Incluso el jamón y las mortadelas de un humilde cerdo acabaron inmortalizados en la Galería Corsini de Roma.
Elogio de la manzana
Ya que estamos metidos en asuntos de nutrición, para equilibrar nuestra dosis de colesterol acabaré este artículo con el fruto de la temporada, que llena en estos días los anaqueles de los supermercados de Gotemburgo. Hasta doce clases conté el otro día en un solo establecimiento.
Digamos que si hay cientos de especies de rosas, con las manzanas pasa lo mismo ¡Y cómo lucen las manzanas locales entre las otras importadas! ¡Cómo destacan por su aroma intacto!
De Suecia
De Italia, Bélgica, Francia y Holanda
¡Menos mal que el severo Dios del Paraíso prohibió comer tan solo de un manzano! Pues recordemos que, en funciones de Yahveh o de Alá, vetó el consumo no de un solo cerdo, o de los de aquella época, sino de cualquier cerdo presente o futuro.
¡Imaginad que hubiese prohibido comer de cualquier manzano!
Así que aprovechemos de la bondad divina. Las manzanas de temporada no vienen de cámara frigorífica. Como dice el refranero, “no hay cosa más sana que comer en ayunas una manzana”. Además, “una manzana cada día, de médico te ahorraría” (y de listas de espera, claro).
Por otro lado, más manzana y menos tocino, junto con ejercicio físico (dicen que hay que caminar una media de 7000 pasos diarios), previene los michelines y facilita el ejercicio mental. Por mucho que, como un señor de Denia que conozco, algunos se desayunen todos los días con jamón.
Coda
Decía Quevedo en un pasaje de “El diablo cojuelo” que la prohibición de comer cerdo se deriva de la prohibición de beber vino, ya que, según argumenta, sería imposible digerir los torreznos sin un poco de vino tinto. Parece que aquel agudo ingenio era bastante chinche, quisquilloso y un punto intolerante, por lo que viene al caso el consejo de un refrán castellano, dirigido a quienes se indisponen fácilmente con el prójimo. Dice este dicho popular que la mejor forma de prevenir la ira es aplazar nuestras diferencias comiendo y bebiendo juntos, pues “comeréis puerco y mudaréis de acuerdo”. Y San Ignacio de Loyola decía que los asuntos importantes se habían de tratar después de comer y no en ayunas.
Como otro refrán castellano dice que “del puerco hasta el rabo es bueno”, nosotros llegamos al rabo de este artículo con una conclusión. Si, como explicaba el refrán, el humilde chancho no sólo es pacífico y contentadizo (pues la granja de Orwell es humana y los finolis cerdos de bellota son una excepción), sino que, sacrificándose en nuestra mesa, ejerce de pacificador, puede que eso explique por qué un dibujo de sus huesos y de sus músculos tiene éxito en la web y el que los romanos venerasen a la scrofa.
El árbol desollado
El árbol desollado
Algo huye
En este atardecer
En que vibran
Los árboles
Y en el cielo
Hay un pálido rescoldo
Que ya no arde
Algo se fuga
Escapa de la piel
Del hombre
Irradiaciones
Filtraciones centrífugas
Filamentos sin hojas
Pensamientos sin término
Algo se quiere ir
Del árbol desollado
Chillidos
Frecuencias insonoras
A las que nadie acoge
En esta tarde ciega
Tendida hacia el invierno
.
Breverías erasmianas (III): «Malo accepto stultus sapit», un adagio para tiempos de palinodia y un voto por tiempos más sabios
Encajado el golpe, el necio aprende (Adagio I i 31)
O traducido de otro modo: la experiencia hace sabio al estulto.
Este proverbio que Erasmo comenta en su famosa colección me ha hecho pensar en la proliferación de agudos analistas de las causas de la decadencia económica y la depresión generalizada que azotan a España. Quien más quien menos ha identificado a los culpables que nos han llevado adonde estamos y señala como crueles a los que nos atornillan. Pocos reconocen haber formado parte del coro de las cigarras, ahora que nos están leyendo la cartilla las hormigas.
El viejo Erasmo recopilaba y explicaba los adagios de la sabiduría culta y popular de la Antigüedad. No pocos de estos comentarios encontraban motivo en cuitas de su época, que, mutatis mutandis, se parecen a las de nuestro tiempo. Así que cuando las vacas gordas vuelvan algún día, es de temer que las nuevas generaciones olviden que años antes la cabaña estaba en los huesos.
Comenta Erasmo que Hesiodo, en Los trabajos y los días (217-8), dice “El pillo su castigo al final recibe, pues sólo el dolor instruye al insensato” y que Homero parece aludir a lo mismo en el libro 23 (487) de la Ilíada al decir que “cuando tengas que saldar tu cuenta descubrirás la verdad”.
También refiere una frase de Platón en el Banquete (222b): “que lo que nos ha sucedido te valga de aviso, no deberías, como el tonto del proverbio, aprender a ser sabio por la experiencia del mal”. Y en una escena que se suponía entonces del Mercator de Plauto se dice algo parecido “Afortunado quien se hace sabio a costa de otros” (o sea, aprendiendo de los errores ajenos antes de tener que lamentar los propios)
La caja de Pandora
Erasmo sigue con otras citas de autores clásicos y concluye resumiendo la historia de la caja de Pandora (tomada de nuevo de Los trabajos y los días (47-105):
Júpiter estaba enojado con Prometeo, porque había robado el fuego celeste y se lo había dado a los hombres; así que, queriendo vengarse con otro engaño, le encargó a Vulcano que modelara con arcilla una figura femenina lo más perfecta posible. Concluida la obra, mandó a los dioses y a las diosas que la adornasen con sus gracias. Por ello a la doncella se la llamó Pandora.
Una vez que la imagen estuvo revestida con todas las dotes de hermosura, habilidad e ingenio, Júpiter la envió a Prometeo con una caja muy bonita, pero repleta de todas las desgracias.
Prometeo rechazó el regalo y advirtió a su hermano que si en su ausencia llegaba otro presente, no lo aceptase.
Pandora volvió, persuadió a Epimeteo y le entregó la caja. En cuanto este la hubo abierto, mientras todas las enfermedades brotaban de ella y este comprendía que ‘los regalos de Júpiter no son regalos’, se volvió sabio, pero demasiado tarde.
Erasmo explica el significado en griego de los nombres de los dos hermanos.
Prometeo quiere decir el hombre que se aconseja antes de actuar y Epimeteo el que actúa primero y, sólo entonces, el sentido común entra en su cabeza
Y más adelante:
Lo que duele instruye (Quae nocent docent) aunque es más prudente aprender circunspección de las adversidades ajenas, de acuerdo con el dicho griego ‘ver las desventuras de otros me sirve de lección’, o, como dicen entre mi gente, ‘por la vergüenza y el fracaso los mortales se hacen sabios’
De esta forma concluye Erasmo su comentario, refiriéndose a los dichos de la sabiduría popular de su patria holandesa. No podremos decir que en Europa no se tiene desde siglos la experiencia de los males que acarrea la irreflexión.
Sería demasiado largo añadir otros adagios que con sentido parecido comenta Erasmo, como por ejemplo el que dice Factum stultus cognoscit (Adagio I i 30), lo que viene a significar “cuando la cosa está hecha, hasta un tonto lo entiende”, o lo que en España se expresa con la frase “a toro pasado”, para decir que es fácil explicar las causas de un desastre cuando sus consecuencias son ya patentes.
En resumidas cuentas, que si el CIS hubiera encuestado sobre la materia habrían salido más epimeteos que prometeos.
Nos queda una esperanza
Nos queda la esperanza de que esos jóvenes que tanto se han preparado y por desgracia tienen que emigrar para buscar un futuro, cuando tomen las riendas pensarán mejor y actuarán con mayor acierto. Y que nosotros lo veamos.
Confiemos en que esos futuros dirigentes no permitirán que se siga cumpliendo ese otro adagio (III iii 99) de la colección de Erasmo: Canis peccatum sus dependit, es decir “el delito del perro lo pagó el marrano”. Se trata de un adagio griego de oscuro origen (τò κυνòς κακòν ΰς άπέτισεν) pero que, como dice el humanista, “destila sabiduría popular”.
Así que, esperando que crezcan por todas partes los brotes verdes y que, ya que ha ganado Obama y ha proclamado en su discurso “a decade of war is ending”, confiemos en que sea verdad y que nuestros hijos y nietos vean otro mundo y otras formas de construir la prosperidad de todos.
Otoños
Money have I none
But I’ve got silver in the stars,
gold in the morning sun, gold in the morning sun.
Don Williams
Vasastaden
El otoño es fiel. Llega sin falta.
El oro, a juzgar por las ofertas de compra y venta de ese metal, se presenta como el refugio de los ahorradores, pero es voluble, como todo lo que tiene su curso en Bolsa. Al lingote del vil metal y a la joya exclusiva los guardan en cajas fuertes y de vez en cuando los sacan para contemplarlos, lucirlos o para especular en el mercado. ¡Los sudores de toda una vida condensados en gramos! ¡Su valor por las nubes!
El otoño prodiga su oro sin que nos cueste nada.
El domingo pasado éramos pocos los que paseábamos por las alfombras doradas que, sin precio ni ofertas, sin oscilación de cursos financieros, sin cajas fuertes, nos desplegaba el otoño cumplidor por los parques del barrio de Vasastaden en Gotemburgo.
¡El oro por los suelos, al alcance de todos!
Como cantaba Johan Anders Wadman (1777-1837), el llamado “poeta de Gotemburgo”:
En mis años juveniles yo quise cazar
una mariposa multicolor, vestida de oro,
yo fui tras ella hasta que me vine abajo,
el golpe me dejó una herida ardiente.
Pero a pesar de todo tuve la fortuna
de volver otra vez a mi refugio,
a mi pequeño rincón de la montaña.
[Jag jagade i ungdomsåren
en brokig fjäril, prydd med gull,
jag vilse gick, jag föll omkull,
jag stötte mig – än svida såren.
Men jag var lycklig nog ändå
att åter hitta till min vrå,
min lilla vrå bland bergen.]Séptima estrofa de «Min lilla vrå bland bergen»
Su busto se alza en el parque Vasa sobre una pequeña colina que da nombre a la calle adyacente, la Götabergsgatan (la calle de la colina), cubierta en estos días de un tapiz de hojas caídas. Pocos aquí saben quien fue, pero su canto a la sabiduría del otoño rima bien con estas veredas cubiertas de fugaces oros.
Por toda la ciudad, las vivas tonalidades de las hojas caídas o a punto de caer, han vestido los parques y las avenidas.
Pero, no sé por qué, hay otoños de otras latitudes que, desde mi otoño en Suecia, me viene el deseo de evocar.
Tiempo de excursiones en las sierras de la Marina Alta
Pasados ya los calores del verano, es el tiempo también de los paseantes de las sierras de La Marina Alta en la provincia de Alicante.
Los grupos de excursionistas se ponen en marcha durante los fines de semana por montes y valles desde donde a menudo se divisa el mar.
La Vall de Gallinera y sus alturas son de flora y fauna muy variadas. Sus senderos ascienden entre olivos y almendros. La entrada del valle la guarda un pueblo, encaramado en un saliente rocoso, de nombre y raigambre árabes: Benirrama.
Peñas fortificadas, como el castillo que domina el pueblo, sirvieron de último refugio a los moriscos.
Hay una excelente guía para marchar por esas sierras: “La Vall de Gallinera, per camins de moriscos y mallorquins”, obra de V.Morera y J.Ortola (Instituto de Estudios de la Comarca de la Marina Alta, IECMA, 2011), que da no sólo informaciones para la marcha sino para el disfrute histórico, cultural, botánico y faunístico del caminante. Las fotos e ilustraciones son de gran calidad.
Ofrece doce rutas, incluida la de la sierra de La Safor, cuya cima domina toda la comarca.
El otoño de Gotemburgo aviva mis recuerdos de las excursiones con el Centro Excursionista de la Marina Alta (CEMA), como, por ejemplo, la subida en un día lluvioso de otoño a la laguna que en valenciano se denomina “la bassa de Benirrama”.
Si alguna vez, cuando el turismo masivo ha disminuido y los calores ya no aprietan, viajáis a Alicante para disfrutar de sus playas y pueblos marineros, recordad que hacia el interior de la provincia, por sus sierras, podréis encontrar otros tesoros, menos conocidos.
Guardad un poco de vuestra energía para caminar por los senderos de los valles de la Marina Alta y, quizás, reservar una mesa en el Bar Roca de Benirrama para comer un excelente arroz con habas.
Por los pueblos del “Roannais” al oeste del alto Loira
Cuando partimos de Tréveris este verano nuestro recorrido nos llevó hasta La Clayette en el extremo sur de la Borgoña.
Pernoctamos en un camping frente al lago, junto al cual se yergue un castillo que se fue construyendo en fases sucesivas, medievales y renacentistas.
Era la primera vez que desde un camping he podido divisar la silueta de un castillo de cuento de hadas reflejándose en un lago.
En nuestra ruta hacia el sur, desde el otro lado de las alambradas nos miraban silenciosos los terneros de la raza Charolais (no en vano circulábamos no lejos de Charolles).
Estos amables animales, inconfundibles en su pelaje de un color blanco cremoso, forman parte de una cabaña predestinada a convertirse en los más preciados solomillos y chuletones de las carnicerías francesas.
http://fr.wikipedia.org/wiki/Charolaise
En un prado para ella sola pastaba la mamá vaca ignorante de su destino, del suyo propio y de su prole.
Poco después de salir de La Clayette dejamos el territorio de Borgoña y, siguiendo el consejo que nos había dado nuestra amiga Agnès, experta conocedora de la región, enfilamos hacia el Roannais (¿sería correcto decir en castellano el Roanesado?)
Charlieu
Al noroeste de Roanne nos recibe este pueblo de abolengo medieval. Además de comprar solomillos de charolais en la boucherie (donde nos entretenemos en amena charla con la amable pareja que la regenta), pecaríamos no sólo de gula sino también de ignorancia si no hiciésemos un alto en su abadía benedictina, fundada en el año 875 y vinculada en el siglo siguiente a la cercana abadía borgoñona de Cluny.
Es el día del Patrimonio, y su claustro gótico del siglo XV, así como su sala capitular, lo ocupan las demostraciones de técnicas de restauración de la piedra y la exposición de tallas góticas pacientemente recogidas y restauradas con los fondos que recogen los voluntariosos “amigos de Charlieu”.
Son tallas modestas y maltratadas por el paso del tiempo, pero admirables en la ternura que suscitan sus rostros, trabajados por artistas anónimos.
Son fisionomías que es su día lucieron policromadas y hoy, sin palabras, nos hablan de la sensibilidad popular y de los deseos expresados por las gentes que desfilaron ante ellas reclamando la atención del cielo hacia las penas y carencias de sus vidas.
La Bénisson-Dieu
Pasamos por el pueblo de La Bénisson-Dieu (literalmente, aunque falta una s, parece que quiere decir “bendigamos a Dios”). Visitamos la soberbia iglesia que se alza solitaria sobre las praderas que ocupaba su abadía anexa, demolida durante la revolución francesa.
Por falta de tiempo dejaremos el desvío a Le Crozet para otro viaje, y nos limitamos a bajar hacia el siguiente pueblo en la ruta de los viñedos de la comarca que está llena de “villages à caractère”. El Roannais debe su nombre a la cercana capital de la región, Roanne, en el departamento de la Loire, que a su vez lo tiene de este larguísimo río, enteramente francés http://www.leroannais.com/
Ambierle
El pueblo de Ambierle está rodeado de viñas, sobre todo por las tierras del domain des Palais (es decir los viñedos y bodegas de la familia de Yann y Sylvie Palais). Los Palais han sido viticultores de generación en generación. Tras la cata de algunos de sus caldos y la compra de algunas botellas de tinto, seguimos su consejo y subimos al pueblo para visitar sus calles y su iglesia gótica. “No dejen de ver el retablo de la Pasión”, nos dicen.
Es en efecto un extraordinario retablo flamenco, que llegó de Bruselas en el siglo XV, pintado y esculpido en los talleres del entorno de Roger Van der Weyden, y que preside la nave central. Su estado es tal que parece pintado y esculpido ayer.
Saint-Haon-le-Châtel
Este es un pueblo fortificado con un centro histórico muy bien conservado. Antes de dar un paseo dentro de sus murallas, nos sentamos al pie de ellas, en uno de los cafés, a disfrutar de una merecida pausa que incluye los excelentes pasteles de la patrona.
Su iglesia, de núcleo románico con elementos de transición, contrasta con las naves góticas que hemos visitado por la mañana.
Hay una especie de cuarto trastero, visible desde la nave, que serviría de base para una película de misterios medievales. Las imágenes, en contraste con el cuidado y el mantenimiento que hemos visto en Charlieu, duermen aquí bajo el polvo.
No así sus espléndidas mansiones renacentistas, como esta llamada “la casa del reloj”
Poco después, tras algunas vueltas y revueltas, acabamos encaramados sobre los farallones que bordean el Loira en el siguiente “pueblo de carácter”.
St Jean-St Maurice sur Loire
No sólo fue un enclave celta, sino que estos dos pueblos reunidos en uno se convirtieron en lugar de paso de la ruta de Cluny y etapa para los peregrinos hacia Santiago de Compostela, representado en los frescos de la iglesia de San Mauricio.
A los pies de su torreón y de los restos de sus murallas del siglo XII, las aguas del Loira suben o bajan en función de la regulación de un extenso embalse que las retiene.
Con la vista de ese gran recodo de aguas remansadas, abandonamos la región, en dirección a la autopista A75 con la intención de hacer noche en Issoire.
Pero esa es otra historia, porque al día siguiente nos emplearemos a fondo para alcanzar Barcelona y luego nuestro pequeño destino en las tierras de la Marina Alta alicantina.










































































