Saltar al contenido

Breverías erasmianas (XLV): “Asinus portans mysteria ” (El asno portando misterios)

7 febrero, 2021
Andrea Alciato, Libro de los emblemas, VII “Non tibi sed religioni”. Fuente: Alciato’s Book of Emblems, The Memorial Web Edition

“Asinus portans mysteria

Un burro transportando misterios

Adagio II, II, 4

Ὄνος ἄγων μυστήρια”, id est Asinus portans mysteria, in eum dicebatur, qui praeter dignitatem in munere quopiam versabatur, veluti si quis ignarus litterarum bibliothecae praefectus esset.

Que “un asno transportando misterios” se decía de quienes desempeñaban una función de la que no eran dignos, algo así como si a un iletrado se le hiciese director de una biblioteca

Así comienza el texto erasmiano que continúa con las citas de las fuentes clásicas en las que el texto se basa. Según la antología de adagios de Erasmo de William Barker (The adages of Erasmus, University of Toronto Press, 2001), el humanista bebió de las mismas fuentes que inspiraron a Andrea Alciato para su emblema nº VII “Non tibi sed religioni”

Erasmo comienza con Aristófanes:

Νὴ τὸν Δί’, ἐγώ γ’ οὖν ὄνος ἄγων μυστήρια.

Ἀτὰρ οὐ καθέξω ταῦτα τὸν πλείω χρόνον,

¡Por Zeus! ¡Voy como asno que carga misterios!

¡Pero no aguantaré esto mucho más!

.

(“Las ranas”, 159-160)

En la comedia el pobre Jantias, que acompaña a Dioniso, se queja amargamente de tener que cargar, como si fuese un asno, con los objetos sagrados para las celebraciones de los Misterios de Eleusis.

Por su parte, el grabado de Alciato representa a un burro que carga un objeto sagrado, a cuyo paso se arrodillan los fieles, lo que hace sentirse al burro como el destinatario de esa veneración. De ahí la leyenda del emblema: “¡No es a ti, es a la religión!” (Non tibi sed religioni) (*)

(Barker, op.cit, p.162)

Pero volvamos a la glosa de Erasmo:

Se comenta que este adagio se originó en la práctica de acarrear sobre burros los objetos sagrados para las celebraciones de Eleusis. Se refiere también a quienes sólo trabajan para provecho de otros, mientras que para sí mismos nada ganan sino molestias; por ejemplo alguien que lleva para otros comida que no podrá compartir.

Interpres affirmat inde natum adagium, quod olim, quibus ad peragenda sacra Eleusinia opus erat, asino imposita deportabantur. Quadrabit et in eos, quorum opera aliis duntaxat est usui, cum ad ipsos praeter molestiam nihil interim redeat, veluti si quis cibos aliis gestet, quibus ipsi non liceat vesci.

También se refiere a la costumbre griega de coronar con guirnaldas los molinos de harina durante los festivales. En los proverbios de Suidas se comenta que, por eso, este adagio se aplica a quienes gozan de honores que les ennoblecen sin merecérselo, como por ejemplo cuando se concede a los indoctos un título, el birrete o el anillo de doctores, y otras distinciones de esa clase.

Itaque torquebitur eleganter in eos, quibus immerentibus honos habetur, veluti, cum indoctis doctoris titulus, pileum, et anulus aliaque id genus insignia attribuuntur.

Les Adages d’Érasme, présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, página 932 (la traducción es mía)

Por mi parte no creo que necesite extraer ninguna moraleja, pues tanto los versos de Andrea Alciato como la glosa de Erasmo son suficientemente expresivos y no escasean los ejemplos de indoctos ascendidos a doctores y de plagios de sobresaliente cum laude.


Notas:

(*) El texto de Alciato reza así :

Isidis effigiem tardus gestabat asellus,

    Pando verenda dorso habens mysteria.

Obvius ergo Deam quisquis reverenter adorat,

    Piasque genibus concipit flexis preces.

Ast asinus tantum praestari credit honorem

    Sibi, et intumescit, admodum superbiens:

Donec eum flagris compescens, dixit agaso,

    Non es Deus tu, aselle, sed Deum vehis.

La imagen de Isis un asno tonto cargaba,

   Misterios venerandos sobre su curva espalda. 

Al pasar reverentes todos a la Diosa adoraban,

   Y piadosas oraciones de rodillas pronunciaban.

Mas el asno creyó que tamaño honor lo tributaban

   A él, y de orgullo muy mucho se henchía,

Hasta que el arriero le dijo mientras que le azotaba:

  ¡Burrito, no eres Dios, que Dios es lo que cargas!

.

Fuente: Alciato’s Book of Emblems, The Memorial Web Edition (la traducción es mía)

											
6 comentarios leave one →
  1. Germán permalink
    7 febrero, 2021 09:47

    Gracias Ramón, me encantan los adagios de Erasmo! Ahora estoy leyendo la biografía que escribió Zweig de él — en realidad, creo que Stefan escribía sobre sí mismo escrutando el personaje y los dilemas intelectuales de Erasmo…

    Hace poco descubrí que frecuentaba en Malinas a otro intelectual de la época (Busleyden) — hoy han hecho un interesante museo qué tal vez no conozcas (https://nl.wikipedia.org/wiki/Museum_Hof_van_Busleyden).

    Saludos erasmianos a todos.

  2. 8 febrero, 2021 20:57

    Gracias Germán, estuve en Malinas hace años, pero no en este museo, que veo tiene una interesantísima colección y, entre otras actividades envidiables, sus clases de restauración, en especial de retablos, para personas con una paciencia infinita. Espero que cuando pueda volver por Bruselas (planes post pandemia) podamos quizás ir a darnos una vuelta por sus salas.
    La biografía de Erasmo de Stefan Zweig es efectivamente una de las clásicas y mejor escritas.
    En cuanto a los adagios y las ediciones de la obra de Erasmo, el mejor sitio para zambullirse en ellos es la biblioteca de la Casa de Erasmo en Anderlecht, donde durante mis años de Bélgica disfruté de seminarios internacionales inolvidables, que se celebraban en su espacioso ático, bajo vigas medievales.
    http://www.erasmushouse.museum/
    Valeamus!

    • Germán permalink
      14 febrero, 2021 22:39

      Espero verte pronto por aquí Ramón, a ver si escampa esta locura que nos tiene atenazados y se abre un hueco de esperanza. Tengo previsto volver pronto a la Casa de Erasmo en Anderlecht, podría contar entonces en este foro tuyo qué impresiones me llevo … G.

  3. BERNARDO permalink
    9 febrero, 2021 16:38

    Formidable recordar tiempos dorados como aprendices de latín y griego y la dulce satisfacción de gozar adivinando que uno entiende lo que no entiende….

    • 10 febrero, 2021 08:32

      Sí, es así como tu dices. Los adagios, paremias o proverbios, lo que explicaba doctamente Erasmo (“quid sin paroemia”), son “la utilización de un proverbio popular, adaptado a los temas y a las épocas, que significa algo distinto de lo que en él se dice”; de lo que traté en mi entrada de 6 octubre 2019 (Breverías erasmianas (XXXIX): ¿Qué es un adagio?), que tú comentaste.
      El adagio tiene un carácter gnómico, pero se diferencia de sentencias y aforismos en que, mientras que en estos se entiende todo, el adagio es elíptico, sugiere para que lo desentrañemos. También tiene algo de la alegoría, pero su antigüedad y originalidad lo hacen original.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: