
La firma de Magdalena Abakanowicz. Pilane 2017. Foto R.Puig
Magdalena Abakanowicz (1930 – 2017) se ha muerto este año, en abril. Yo no conocía su obra y ha sido en Pilane donde he venido a descubrirla. Seguía creando a sus más de ochenta años con la ayuda de tres asistentes y me ha impresionado. Su carrera es admirable.
De la edad del hierro
Las últimas obras de esta escultora polaca son grandes figuras en hierro, cuya piel recuerda los hilos y lienzos arrugados de sus inicios, cuando comenzó como artista del téxtil, con los materiales que tenía a mano en la Polonia de la posguerra.

Diez figuras sentadas. Magdalena Abakanowicz. Pilane 2017. Foto R.Puig
En los últimos veinte años trabajaba con las cadenas de fundición en hierro de la ciudad de Śrem, cerca de Poznam.

Śrem Iron Foundry. Fuente: página de la Fundición de Śrem
Sus grupos de gigantescas figuras, sin cabeza y en distintas posiciones, caminan o están inmóviles en los parques de muchos lugares del mundo, esperando recuperar sus pensamientos perdidos.

Diez figuras sentadas. Magdalena Abakanowicz. Pilane 2017. Foto R.Puig

Diez figuras sentadas.Magdalena Abakanowicz. Pilane 2017. Foto R.Puig
No obstante, si sus cerebros se perdieron por algún rincón remoto escondidos en cráneos saurianos, será mejor que ambas partes no vuelvan a reunirse…

Cabeza. Magdalena Abakanowicz. Aluminio. Pilane 2017. Foto R.Puig
… porque se confirmaría aquello de que «el hombre es saurio para el hombre».
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Trabajar con aluminio
Pudiera pensarse que el aluminio demanda menos esfuerzos que el hierro. No sé si es así en el caso de artistas de este calibre. En cuanto al mío, mucho más modesto, en la Facultad de Bellas Artes soldé hierro y aluminio para mis trabajos de escultura. Encontré que era laborioso hacerlo con el hierro, pero mucho menos que el mismo ejercicio con aluminio.

«Michael». Xavier Veilhan. Aluminio. Pilane 2017. Foto R.Puig
No tengo ni idea de quién pueda ser el Miguel de la escultura de Xavier Veilhan (1963), un artista que se atreve con todo y expone en innumerables lugares y países. ¿Es el arcángel? Me parece demasiado inofensivo para eso. Más bien pienso que sólo es alguien que se pasea por un parque, un individuo común y corriente; pero -eso sí- en plena metamorfosis, a la búsqueda de una identidad y de unas manos.

Michael. Xavier Veilhan. Pilane 2017. Foto R.Puig
Es de aluminio pero es tierno y conmovedor, simplemente anda perdido.
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Los habituales
Y si hablamos de metamorfosis ¿qué tendríamos que decir de esa danza del breaking through de Martin Sjöberg? Ya estaba en Pilane en 2016, inoxidable en su acero, pero ahora teñido de una ligera pátina de dorado viejo.

Breaking Through. Martin Sjöberg. Pilane 2017. Foto R.Puig
Ya comenté esta obra el año pasado. Pues bien ¡ha pasado un año y estos descabezados todavía no han logrado acordar sus pasos! Ahí están, frenéticos, moviéndose e intentando alguna forma de consenso. Uno es de izquierdas de toda la vida y otro.., ¡lo era, pero la vida le ha vuelto de derechas! ¿Quién será el tercero que les centre?
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También hay división en la fusión de los dos personajes que se adivinan en esta obra de otro escultor que vuelve cada año a Pilane. Lo tienen difícil, pegados como están con fibra de vidrio. Sólo que aquí hay uno que se ha apropiado de la posición superior. Y claro, como dicen los bosquimanos (la traducción es mía) «quien está más alto se mea en el de abajo».

Split Figure. Tony Cragg. Fibra de vidrio. Pilane 2017. Foto R.Puig
Puede que estos sí que tengan cabezas, pero no resulta fácil encontrarlas

Split Figure. Tony Cragg. Pilane 2017. Foto R.Puig
atenazadas como están entre las piernas de su contendiente. Para interpretarlo con optimismo quiero imaginar que es un monumento a las artes marciales.
La siguiente es más típica de Tony Cragg, quien ha retratado así a Luke en uno de sus perfiles giratorios,

Luke, Tony Cragg. Pilane 2017. Foto R.Puig
aunque esta vez en fibra de carbón.
Gira, gira, pero no es una bicicleta

Luke, Tony Cragg. Pilane 2017. Foto R.Puig
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Y como, de tanto madrugar, ya la cabeza me da vueltas, me voy a embarcar en la cápsula de vida de Pia Hedström rumbo al desayuno.

Life capsule. Pia Hedström. Pilane 2017. Foto R.Puig
Pero, prueben, prueben a buscar el término life capsule en internet y aprenderán algo sobre la venta de placebos on line…
De todos modos, como la dieta no me inquieta, si este incidente no me detiene en mi camino a la cocina…

Incidente 3D de Tony Cragg y Anna de Jaime Plensa. Pilane 2017. Foto R.Puig
yo, con la venia de ustedes, me voy a servir un desayuno mediterráneo, de frutas, yogur entero y, desde luego, pan tostado con aceite y uno buen tomate de la huerta… y el café del comercio justo.
Con hierros y alambres. Pilane 2017 (I)

Pilane 2017. Foto R.Puig
Pues sí, como pueden apreciar, Anna, la escultura de Jaume Plensa, con sus 14 metros de altura, sigue presidiendo como el año pasado la cima de Pîlane.
Pero en esta entrada voy a hablar de dos artistas que se expresan con varillas y alambres de acero, varillas oxidadas las del sirio Mohammad Soleman y alambres galvanizados la británica Sophie Ryder.

Caballo sirio. Mohammad Soleman. Pilane 2017. Foto R.Puig
Nada más ingresar al parque, se divisa un caballo que parece salido de Las mil y una noches. Recortándose sobre el cielo parece esperar a aquel príncipe que, sin pedir permiso, se lanzó por encima de los mil jinetes del rey a lomo del equino de ébano, dotado por su ambicioso artífice de mágicos resortes para el vuelo.

Caballo sirio. Mohammad Soleman. Pilane 2017. Foto R.Puig
El creador de este caballo lo ha estructurado con extrema habilidad para formar volúmenes, soldando pacientemente el material que se usa para los forjados de hormigón. Ya era conocido antes de verse obligado a refugiarse en Suecia en el 2015, abandonando su patria en guerra, Siria.

Mohammad Soleman y su Caballo Sirio. Pilane 2017. Fuente: Pilane website.
Además ha cargado su obra de sueños, los suyos y los nuestros, de libertad y paz, a las que todos aspiramos.
Ayer oía por la TV al líder de la extrema derecha sueca. Exigía (refiriéndose a los refugiados y solicitantes de asilo): «que se adapten a nosotros o que se vuelvan a su país». Pues yo digo que si la adaptación de unas personas a otras ha de ser recíproca, si ha de ser un dar y un recibir, dudo mucho que Jimmie Åkesson y su partido puedan alguna vez acercarse al nivel de humanismo de este artista y dar a Suecia algo equiparable.
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Si seguimos andando por las praderas de Pilane, este año afectadas por la sequía que preocupa en esta costa del centro oeste y en el sur de Suecia, vemos con frecuencia las líneas que la fricción glaciar esculpió pacientemente en estas colinas graníticas, expresiones abstractas del arte inanimado de la Tierra que nos sobrevivirán.

Caligrafías de los glaciares en el granito de Pilane. Foto R.Puig
Como también es probable que nos sucedan los menhires funerarios de aquellos pobladores que nos precedieron, viviendo y muriendo en estas islas hace miles de años.

Pilane. Los menhires funerarios. Foto R.Puig
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Hilando fino

Pies durmientes. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
De granito gris pueden parecer estos gigantescos pies hasta que nos aproximamos.

Pies durmientes. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
En realidad han sido moldeados en alambre de acero galvanizado.

Pies durmientes. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
Después de subir y bajar por los senderos de Pilane, sentimos una cierta envidia de estos dos pies entrelazados y en reposo.
La pradera invita a la siesta…

Pies durmientes. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R. Puig
y las ovejas de Pilane se han buscado una sombra para relajarse; eso sí, sin dejar de masticar

Las ovejas en Pilane 2017. Foto R.Puig
Pero aún queda hilo por devanar, mejor dicho alambre ya torcido, y no son ovejas sino conejas antropomorfas las figuras que Sophie Ryder ha formado, pienso que para hacernos pensar.

Introspective. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
No será fácil descifrar su mensaje, pues están absortas en plena introspección.
Hay una que busca, no sabemos bien qué…

Introspective. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
Mientras otra compañera medita en lo que parece una postura propia de un yogui ensimismado

Introspective. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
Ésta también está concentrada en sus pensamientos.
¿O es algo más banal?

Introspective. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
A la que no parece importarle mucho lo que piensen sus compañeras es a esta otra que se mantiene orgullosamente en pie. Probablemente sea la jefa.
¿Será que ha castigado a las otras a no moverse hasta que ella lo decida?

Introspective. Sophie Ryder. Pilane 2017. Foto R.Puig
A mí me parece que debe de ser la Directora General del grupo.
En todo caso, no le daré más vueltas, que ya bastante ha revuelto los alambres esta meritoria escultora británica. Puede ser que sólo sea una muestra de humor conceptual y que simplemente quiera tomarnos la pelambre, pero si alguno de ustedes la conoce o se sabe el significado de la instalación, estoy más que dispuesto a publicarlo. No dejen de ilustrarme al respecto. Gracias.
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A volar

Caballo sirio. Mohannad Soleman. Pilane 2017. Foto R.Puig
Nosotros despegaremos a lomos del caballo de Soleman hacia el mundo de las mil y una noches (una versión del cuento del caballo de ébano pueden escucharla pinchando aquí ) para volar hacia orientales aventuras.

«Encantado» el Caballo Volador de las Mil y una noches. Dibujo de Oljasteam.blogspot.com
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Aunque, si esto les da vértigo, podremos dejarnos llevar tras las nubes, mecidos por el viento que sopla sobre la cima de Pilane, ahí donde, impasible y absorta, Anna medita.

Anna de Jaume Plensa. Pilane 2017. Foto R.Puig
Bastará con pinchar aquí
Arrivederci Roma! Gomorron Göteborg!

Roma Río. Foto R.Puig
El día 8 de junio salimos de Roma por carretera hacia Els Poblets, con parada en San Remo y Valras Plage. En el asiento trasero y en el cofre del Peugeot 207 los ochenta kilos de Aretusa en travertino, toda la herramienta de escultura y el equipaje. Tras un merecido descanso, el día 22 volábamos de vuelta a Gotemburgo.

Vista desde Eriskberg. Gotemburgo. Foto R.Puig
¿Contrastes? Todos, empezando por el salto desde las temperaturas de Roma a las de una costa post-glacial. En realidad estas bajas presiones sobre las riveras del Göta Älv son muy sanas, aunque dentro de un orden. Cuando escribo esto nos anuncian una semana refrescante, excelente para las plantas.
A las orillas del Tíber hemos dejado el viejo pecio que se puede ver desde el puente Vittorio Emanuele II

El pecio fósil del Tíber. Foto R.Puig
Y a la espera de su singladura veraniega por aguas más frías nos saluda la bandera del Götheborg

La popa del Götheborg. Foto R.Puig
Aquí no necesitamos viajar en metro para escapar de la calorina, además no hay.

Por las profundidades de la metropolitana de Roma. Foto R.Puig
Si en Gotemburgo abundan las colinas graníticas, sin embargo no hay modo de competir con los panoramas que se abarcan desde lo alto de las romanas,

Vista desde el Pincio. R.Puig
ni con los panoramas provocadores de ciertos escaparates romanos

Ñam ñam… Il Pecorino. Foto R.Puig
Fa caldo, sí, pero los parques de Roma, como el inmenso de Villa Borghese, nos ahorran sudores

Moisés salvado de las aguas. Foto R.Puig
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Una exposición

Lápida del mercader de esclavos Aiacius. Museo Romano Germano de Colonia. Foto R.Puig
La exposición de la que quiero decir algo es (pues aún está abierta) la dedicada a la esclavitud en el Imperio Romano. Es bien sabido que los pies y las manos del poder de los hijos de la loba eran los esclavos. Sin ellos ese enorme legado de Roma que admiramos no existiría. La Mostra, instalada en los bajos del Museo del Ara Pacis (el Altar de la Paz) se titula Spartaco. Schiavi e padroni a Roma.

Cabeza de joven negro. Vaso de perfume. siglo II. Bronce. Ara Pacis. Foto R.Puig
Sería muy largo dar cuenta de toda la información y de la gran cantidad de piezas y documentos que se exhiben. Es todo un curso sobre la materia, con abundantes explicaciones históricas y una cuidadosa organización temática. Me limito a algunas de las esculturas, aunque es muy recomendable visitarla con detenimiento. Pero, dicho esto, habría sido de desear que dejasen al visitante la iniciativa de sus sensaciones y sentimientos ante la magnitud del esclavismo romano, el mayor de la historia de Occidente. No hacía falta que la exposición se sumerja en la penumbra, con una reducida iluminación y bisbiseos dramáticos de las recitaciones en los multimedia, difíciles de escuchar.

Niño esclavo adormentado. Mármol. Siglo I al II. Foto R.Puig
El propósito pedagógico está bien estructurado pero la escenificación tenebrista era innecesaria. Es hoy frecuente que los Museos, cuando se esfuerzan por popularizar el arte y la cultura y hacerse atractivos, demuestren una pobre idea de la sensibilidad y la inteligencia del visitante.

Germano prisionero. Altorrelieve. Mármol gris. Siglos I al II. Castello de Baia. Foto R.Puig
A pesar de todo la exposición merece una visita sosegada.

Monumento funerario de un liberto imperial. Siglo II. Foto R.Puig
Hace pensar y aprender

Un prisionero bárbaro. Bronce dorado. Museo de Brescia. Mitad del siglo I. Foto R.Puig
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Pastor- Mármol. Siglo I a.C. Castellamare di Stabia. Foto R.Puig
Además, el que se haya instalado en el Ara Pacis a dos pasos del Mausoleo de Augusto Emperador tiene un valor simbólico. El contraste, entre los relieves que celebran la Pax Romana en el piso de arriba y las obras que en el piso de abajo recuerdan cuáles fueron los cimientos de la misma, es elocuente.

Estela funeraria de un niño hijo de esclava y amo. Siglo II. Foto R.Puig
No hay ni ha habido imperio en el mundo que no se haya asentado sobre la barbarie y la esclavitud. Los niveles y modalidades de las mismas varían, pero la explotación del hombre por el hombre se repite. Con el tiempo se pierden en el olvido aquellos exorbitantes daños colaterales y los viajeros acuden a celebrar y admirar el legado artístico y cultural. Esta exposición trata de equilibrar el cuadro del pasado de Roma.

Cabeza de un dacio.Siglo II. Mármol. Museos Vaticanos. Foto R.Puig
Si pasan por Roma antes del 17 de setiembre, no dejen de acercarse a esta exposición del Ara Pacis.
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Un homenaje
En otro lugar del centro histórico de Roma, en la Biblioteca del Senado, un grupo de representantes del mundo de la crítica y la historia del arte, así como de la Academia de Bellas Artes de Roma y miembros de la familia del pintor Claudio Bonichi (1943-2016) se reunieron el 6 de junio para rendir homenaje al artista desaparecido y presentar el proyecto de creación de los Museos Peluzzi Bonichi en el Comune de Monchiero (Piamonte).

Vista de Monchiero. Foto de la página del municipio
La institución estará dedicada no sólo a la obra de Claudio Bonichi sino a la de todos los artistas de la familia, como Gino Bonichi (1904-1933), que pintaba con el seudónimo de Scipione (hemos tratado de él hace poco en este blog) y Eso Peluzzi (1894-1985). espacio para el arte y las actividades culturales en el núcleo histórico de este antiguo pueblo encaramado sobre una colina en la confluencia del torrente Rea con el río Tanaro.

Claudio Bonichi. Conversación interrumpida. 2010. Fuente Settemuse,it
En el proyecto es activa la familia de los artistas, en especial Benedetta Bonichi (1968), pintora consagrada y activa. Asistimos al encuentro por invitación de uno de sus promotores e intervinientes, mi profesor, amigo e historiador del Arte, Marco Bussagli, con quien espero visitar el proyecto de Monchiero cuando esté en marcha a partir de mediados de 2018.
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Despedida
Para concluir les dejo con algunas de mis fotos, no les será difícil adivinar de dónde son estas imágenes, si de Roma o de Gotemburgo
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¡Arrivederci y no sueñen con los angelitos!
Al menos no con éste…

No, no está en Gotemburgo…
Roma, siempre Roma… siempre escultura

Desde las escalinatas de los Museos Capitolinos. Foto R.Puig
El 28 de mayo me refería en estas páginas a los pintores del primer ‘900 italiano, con ocasión de una mostra de la Galleria d’Arte Moderna de Roma (la municipal) que me dio pie a un paralelo con los pintores suecos de la misma época. Como las sucesivas entradas habrán hecho comprender a mis lectores más pacientes, el que suscribe estaba en Roma de paso hacia Palombara Sabina para participar en un simposio de escultura. Acabado el cual, pudimos seguir deambulando por Roma. De ambos tiempos surge esta crónica.
Además de algunas piezas que han llegado para la citada exposición, la Galería alberga una colección permanente de escultores, representativos de la primera mitad del siglo XX. Y se da el caso de que la Alegoría al valor militar de Vittorio Emanuele II de Italo Griselli, un grupo escultórico en travertino ya mostrada en este blog, se instalaba en 1912 en el puente que lleva el nombre del primer rey de la Italia unificada, que comandaba las tropas sardas en la batalla de San Martino en 1859 contra los austriacos.

¿Dónde está -oh muerte- tu victoria? (1ª Corintios, 15, 55). Foto R.Puig
Contemplada frente a Castel Sant’Angelo esta alegoría tiene su miga, ya que ese mismo monarca «Padre de la Patria» fue excomulgado por Pio IX cuando en 1870 arrebató los Estados Pontificios a la Iglesia Católica y devolvió a los papas a sus labores, las que habían ido abandonando desde Costantino el Grande. Hay que reconocer que, aunque aquel papa tan dado a los anatemas y a los dogmas se enfureciera, la verdad es que a la Sede de Pedro le quitaron de encima muchos problemas y hoy tampoco Savonarola tendría tantos motivos para enrabietarse, además habría salvado el pellejo. Lo que es significativo es que, al otro lado del puente, el Arcángel San Miguel sigue reservándose la última palabra.

Hola Savonarola. Foto R.Puig
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Las esculturas en la Galería de Arte Moderno de Roma
Pero, volvamos a las esculturas de la Via Francesco Crispi. A principios del Novecento en Roma subsistió por un tiempo la onda simbolista del tardo Ottocento, como en esta obra de Giovanni Prini que refleja la influencia de El beso de Gustav Klimt.

Giovanni Prini. Los amantes. 1909 -13. Mármol. Detalle. Foto R.Puig
Asistimos también a la representación de gentes del pueblo ennoblecidos por la modernización de la estatuaria romana como en las obras de Arturo Martini (1889-1947),

El pastor. Arturo Martini 1930. Terracota. Detalle. Foto R.Puig
a un estilo arcaizante inspirado por la escultura etrusca

Marino Marini. Fragmento. 1929 – 30. Terracota. Foto R.Puig
en la representación del cuerpo humano o de los animales

Marino Marini. Caballo. 1939. Bronce. Foto R.Puig
Particular es el caso de Marino Marini, un artista nacido con el siglo, que evolucionó sin descanso, trabajando en materiales diversos, a través de las diversas corrientes escultóricas del siglo, hasta su muerte en 1980.

Marino Marini. Bañista. 1934. Peperino. Foto R.Puig
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La ascensión el Fascismo en Italia traerá consigo la dictadura y la destrucción

Imagen del multimedia de la Accademia di Belle Arti di Roma
Las directrices artísticas del régimen de Mussolini ocultaban los abismos en los que Italia y Europa se adentraban.
El campesino en su tarea se representa como un Hermes apolíneo, recio e impasible en su ademán, análogo a los atletas del Estadio Olímpico de Roma.

Ercole Drei. El sembrador. 1937. Bronce. Detalle. Foto R.Puig
La imagen de la raza ha de inspirarse en modelos clásicos. Para la mujer se condensan en la figura de Venus, ajena a la contienda que se desencadena en Europa y en la que Italia se zambulle inconsciente bajo la guía del Duce.

Guido Galletti. Venus con tres amorcillos. 1939. Detalle. Bronce. Foto R.Puig

Attilo Torresini, Afrodita. 1930-34. Bronce. Detalle. Foto R.Puig
Mientras la violencia se desata, el arte oficialmente tolerado invita al descanso

Attilo Torresini. Reposo. 1939. Bronce. Detalle Galería Comunal de Arte Moderno. Foto R.Puig
El saber hacer de los escultores italianos es extraordinario, pero el corsé que la ideología del régimen de Mussolini impuso con sus exigencias político-sociales también.
Tanto que aquella presión llevó en 1945 a Arturo Martini a publicar un volumen titulado La scultura lingua morta, afirmando amargado que la escultura estaba muerta en Italia.
Por entonces Italia volviá a darse de bruces con la realidad.

Ana Magnani en Roma Città Aperta. Imagen del multimedia de la Accademia di Belle Arti di Roma
Tras asistir a la proyección de un excelente audiovisual multimedia, producido por la Accademia di Belle Arti de Roma para esta exposición de la Galleria d’Arte Moderna de Roma, que resume la historia de la ciudad desde 1870 a 1944, dejo estos locales recoletos. Aquí he podido visitar casi en solitario la exposición Stanze d’artista. Capolavori del ‘900 italiano. Sólo entraron otros dos visitantes durante más de una hora de visita.

El patio interior de la Galería Comunal de Arte Moderno. Foto R.Puig
Decididamente a los turistas que siguen apresurados a sus guías por las calles de Roma no se les ofrece en el paquete que han comprado la visita de estos sitios serenos, en donde las obras de Arte se pueden contemplar sin premura y sin codazos.
Como decía un pintor, de esa época que la exposición recuerda, cuando expresaba en que consistía el meollo de la actividad del artista:
De lo que en definitiva se trata es de ver esas cosas que los demás también ven pero en el momento en que los demás no las miran, que es cuando ellas se despojan de la rigidez de su pose, se abandonan y respiran más tranquilas.
Alberto Savinio (Andrea de Chirico) 1944
Cerca de la Galería veo a un artesano de la piedra a quien casi nadie mira

Plantando «sanpietrini». Foto R.Puig
Le pregunto cómo hace para fijar al suelo los sanpietrini y amablemente me explica que los consolida unos junto a otros mediante una mezcla de arena o puzolana y polvo de alquitrán.
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En fin, Roma da para todo, pero sobre todo reúne una nube de turistas ansiosos de perpetuarse con alguno de sus fondos de postal.

Selfie en Piazza Navona. Foto R.Puig
Continuará…
¡Que mañana sea un buen día!

Mañana será otro día. Playa de la Almadrava 13 junio 2017. Foto R.Puig
No es aún domingo, pero hace pocas horas el aire y la luz eran dulces y el mundo parecía acostarse reconciliado consigo mismo. Cuando frente al mar sentimos el privilegio de un atardecer así, se agolpan los sueños, se formulan deseos.

Mañana será otro día. Playa de la Almadrava 13 junio 2017. Foto R.Puig
Lo que quiero es que haya mejores días para quienes escapan de las balas y las bombas, de la opresión y los cuchillos, del horror de la guerra y del fanatismo, del hambre y la destrucción, del pavor indecible y de las noches sin esperanza, que los niños de Mossul y otros que viven dramas similares crezcan libres y en paz, que nos se les opongan fronteras, alambradas y odios, que se puedan acercar al mar y ver sin miedo los atardeceres que veo yo.

Mañana será otro día. Playa de la Almadrava 13 junio 2017. Foto R.Puig
¡Que tengan mejores días, simplemente días normales!
Aretusa

Aretusa surge de las aguas. Travertino romano. R.Puig
Hace pocas horas hemos llegado de Roma a Els Poblets por carretera. Tres días de viaje. Al parecer la náyade Aretusa tardaba menos en nadar por las aguas subterráneas desde el Peloponeso hasta Sicilia, donde es tradición que asomó al final de su viaje por una fuente de la isla de Ortigia. En la Grecia Antigua se consideraba que todas las aguas estaban intercomunicadas.
Esta ninfa, hija de divinidades marinas, podía ser benéfica o exhibir un genio punitivo si se mancillaban las fuentes medicinales bajo su responsabilidad. Mi intento al esculpir su rostro durante los días pasados en Palombara Sabina, en el Lazio, era mostrarla afable y acogedora, amparadora de las aguas termales que fluyen de sus órbitas. Pero el travertino romano es una piedra reacia y no se ha dejado. Mi intento de hacer sonreír a la ninfa en el momento de aflorar a la superficie de la fuente se ha saldado con una expresión crítica, el rictus de un ser escéptico que aún no se ha formado un juicio ante al espectáculo que los seres humanos le ofrecen tras su viaje subacuático.
Hoy tocaba hablar de Roma y del desarrollo del Simposio de Palombara Sabina. El tiempo, los medios disponibles durante mi viaje y, sobre todo, Aretusa han dispuesto que tengamos que aplazar esas crónicas. Además, ayer, durante la etapa en Francia abrí las páginas de Le Monde y las imágenes que encontré justificarían mucho más que el rictus de Aretusa.
Como desde Mossul escribe Remy Ourdan y testimonia más que las palabras la foto de Laurent Van Der Stockt :
El 2 de junio centenas de civiles huían de los últimos barrios en manos de Daesh
…
Los civiles surgen de las puertas, de las callejuelas, de todas partes a la vez. Están demacrados, el rostro céreo. Algunos heridos, tullidos.

2 de junio en Mosul. Foto Laurent Van Der Stockt. Le Monde 10 de junio 2017. Detalle
…todavía bajo los disparos, un hombre se abre paso en la calle, se encarama a la carcasa de de un vehículo y tira de una anciana y luego de un niño. Solo de repente, el niño, iluminado por las llamas de un camión que aún arde, la boca abierta, parece ahogarse en la escena dantesca que le rodea

2 de junio en Mosul. Foto Laurent Van Der Stockt. Le Monde 10 de junio 2017. Detalle
Una de las últimas fotos que tomé en Roma hace cinco días era la de una una representación ideal y heroica de las victorias de la guerra en el Puente Vittorio Emanuele II

La imagen ideal de las guerras. Roma. Foto R. Puig
Una acumulación de cuerpos heroicos y hermosos marchando con la antorcha del triunfo sobre el cuerpo de los vencidos…
La realidad ha sido siempre y es muy diferente

2 de junio en Mosul. Foto Laurent Van Der Stockt. Le Monde 10 de junio 2017. Detalle
No hay cuerpos triunfantes en las guerras

2 de junio en Mosul. Foto Laurent Van Der Stockt. Le Monde 10 de junio 2017. Detalle
….
Sé que había anunciado una crónica diferente, pero, del mismo modo que me he permitido reproducir unas imágenes y unos textos de los enviados especiales de Le Monde en Irak, para acabar le robo a Fernando Savater el título de uno de sus libros y concluyo pidiendo que perdonen las molestias.
Referencia: Remy Ourdan et Laurent Van Der Stockt, Les damnés de Mossul, Le Monde, 10 juin 2017, pp. 14 -15
Días de piedra y polvo
En estos días, el acceso a Internet de este bloguero ha estado limitado al teclado de su «androide» y al escaso tiempo que le ha dejado su participación en el «Simposio Internazionale di Scultura» de la Academia de Bellas Artes de Roma y el Comune de Palombara Sabina (Lazio).
Están siendo días de polvareda. Esculpimos al aire libre. Hemos venido no sólo de Roma, sino de la Facultad de Bellas Artes de Altea en España.
El próximo domingo podré abundar en esta nueva celebración del «Lapis Tiburtinus». Hoy estoy luchando con el «tecladito de dedito del telefonito». Mis lectores disculparán.
Por ahora les dejo con la imagen de mi «Aretusa», acompañado por los escultores españoles que, venidos de Altea, están participando.

Desde la popa por la mañana del domingo 21 de mayo. Foto R. Puig
La verdad es que el pasado domingo estaba ya navegando, desde Barcelona y rumbo a Civitavecchia. A pesar del retraso de cuatro horas en la salida, los viajeros nos lo estábamos tomando con filosofía. Sólo los perros de la perrera ladraban algo, con lo que sus dueños, solícitos, los sacaban a pasear por la cubierta.

Lorenzo y y su amigo Kersch en la nave. Foto R.Puig
Este en concreto había viajado en avión desde Fuerteventura, había caminado unos días por las calles de Barcelona y ahora estaba embarcado hacia Roma. Pues bien, estaba de lo más tranquilo.

En la escala de Puerto Torres. Cerdeña. Foto R.Puig
Después de atracar en Puerto Torres (Cerdeña) el mar nos obsequió con una puesta de solo magnificente sobre los montes de Córcega, mientras ya estábamos saliendo del estrecho de Bonifacio.

El sol se pone sobre Córcega. Foto R.Puig
Y un poco más adelante, allá a lo lejos, con su leyenda y el espíritu de Edmundo Dantés que aún planea por sus costas, la isla de Montecristo

La isla de Montecristo al anochecer. Foto R.Puig
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Pintores suecos e italianos de la primera mitad del siglo XX
De mis dos día en Estocolmo me había yo quedado con algunas muestras de la pintura sueca de principios del siglo XX, fruto de una visita a la Galería Åmells. Pero, como el martes pasado visité, prácticamente solo, una hermosa antología de artistas italianos en la Galleria d’Arte Moderna de Roma (Capolavori del ‘900 italiano), he pensado que nada mejor que cotejar lo que pintaban los artistas suecos e italianos poco más o menos por los mismos años.
Y ya que estábamos navegando…

Einar Jolin. En la góndola. 1920, Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig

Carlo Carrà. Marina a Moneglia. 1921. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Pueblos junto al agua

Leander Egström. Paisaje de verano con casas junto al agua en Gnesta. 1912. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Y pueblos de tierra adentro

Ottone Rosai. Pueblo. 1923. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Ambientes campestres

Arturo Tosi. El camino a Clusarte. 1928. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig

Olle Olsson Hagalund. Árbol frutal en flor. 1930,. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Personajes bucólicos

Mario Sironi. La familia del pastor. 1927. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
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Tristezas de una modelo

Carl Wilhelmson. Muchacha en reposo. 1924. Detalle. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Un guiño velazqueño

Ferruccio Ferruzzi. Fragmento de composición. 1921. Detalle. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Idealización cortesana o fantasías de un pintor que murió en Bali

John Sten. Cortesana. 1919. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Realidades romanas y guiño goyesco de un pintor que murió joven

Scipione. Cortesana romana. 1930. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Y un guiño curial en el retrato del Cardenal Vannutelli

Scipione. El cardenal decano. 1930. Detalle. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Flores y frutos

Sigrid Hjertén. Vaso de Flores. 1933. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig

Alberto Savinio. Otoño. 1934. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Estocolmo

Einar Jolin. Vista de Södermalm. 1945. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Roma

Scipione. La calle que lleva a San Pedro. 1930. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig

Fausto Pirandello. Paisaje romano. 1935-1938. Galleria di Arte Moderna. Roma. Foto R.Puig
Otros ambientes urbanos

Mario Sironi.Paisaje urbano con gasómetro. 1944. Colección particular. Foto R.Puig
Y algo más de alegría

Carl Kylberg. En el jardín. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
Pero acabemos con unas señoras deportistas

Massimo Campligi. Las amazonas. 1928. Colección particular. Foto R.Puig
Pero, como dije que este domingo trataría de los pájaros de colores…

Bruno Lijefors. Agachadiza en su nido.1891. Galería Åmells. Estocolmo. Foto R.Puig
El cuadro no es del siglo XX, aunque el famoso pintor de animales en su medio natural, Bruno Lijefors, vivió hasta 1939 y lo prometido es deuda.
De dos días en Estocolmo (II): en el Museo Nórdico

Carl Milles. Gustav Vasa I. Nordiska Museet. Foto R.Puig
Decididamente Carl Milles hizo bien en pasarse a la piedra y al bronce. Aunque, de todos modos, esta escultura de Gustav Vasa (1496 – 1560) más me parece un experimento irónico que un homenaje al contradictorio amo de vidas y haciendas que dominó Suecia con mano de hierro (y preocupación por su propio bolsillo) durante casi cuarenta años. Causó sensación en su primer formato en escayola en 1907, por cierto estupendamente policromada por la mujer del escultor Olga Milles. La colaboradora -en este caso esposa- de este discípulo atípico de Rodin también dejó de lado una carrera prometedora como pintora para consagrarse al genio del marido. Aunque, en la pareja de Carl y Olga no se produjera aquella laminación (podríamos decir succión) tan trágica que caracterizó la anulación del genio de Camille por Auguste, lo que sí es cierto es que el escultor sueco no hizo mucho por impulsar la obra pictórica de su esposa austriaca.
La siguiente y actual versión es de madera, también policromada, y sustituyó en 1925 a la de yeso que se estaba deteriorando.
¡Y a mí que me recuerda, salvando las distancias, al Enrique VIII (1491 – 1547) pintado por Hans Holbein el Joven! Al fin y al cabo, ambos monarcas fueron coetáneos y despóticos y, a juzgar por sus respectivas papadas (aunque mejor oculta por la barba la del sueco) y por sus torsos abultados, aficionados a banquetear.

Hans Holbein el Joven. Enrique VIII. Detalle
Valga nuestra primera imagen de hoy para introducir la visita al Nordiska Museet de Estocolmo, pues lo primero que te encuentras nada más entrar es este voluminoso monarca, que intenta ser amenazante, aunque el viso cómico de esta obra de imaginería millesiana se lo impide.

Carl Milles. Gustav Vasa guarda la entrada. Nordiska Museet.Foto R.Puig
Felizmente, el escultor no dedicó más tiempo a este tipo de tallas, que podrían muy bien presidir una falla valenciana. Habría que consultar las hemerotecas suecas para saber con que espíritu modeló su primer Gustav Vasa de escayola. Lo que pasa es que la sociedad de Estocolmo de los años veinte del siglo pasado se prodigó en ditirambos, con lo cual el escultor debió de pensar que su talla que, a mi juicio, escondía no poca retranca, debería a partir de ese momento ser tomado muy en serio, incluso por él mismo.
De Carl Milles hemos hablado ya varias veces y siempre con interés por la originalidad de su obra. Y de Gustav Vasa también. Pero como no quiero que los lectores se dejen influir por mi opinión, les ofrezco un escorzo de este monarca de leño para que se formen la suya propia.

Carl MIlles. Gustav Vasa. Nordiska Museet. Foto R.Puig
Pero me ronda otra pregunta: ¿y si el expresionismo medieval del rostro de Gustav Vasa estuviese inspirado por el de nuestro Patrón de España que los peregrinos se afanan por abrazar al final de «el Camino»?

Letizia abraza al Santo. Detalle. Fuente Reuters
Espero que mis lectores gallegos no me acusen de falta de respeto. Seguramente el tallista medieval se aplicó con seriedad y sin segundas intenciones a dar rostro a la santidad de Santiago Apóstol. Eran otros tiempos y otros cánones.
Sápmi
Pero ya que hemos retrocedido algunos siglos, me referiré a una de las áreas temáticas del museo que más me han interesado y, diré más, emocionado: la que se refiere a los Sami y al territorio Sápmi (de los Sami). Antiguamente se les llamó lapones y habitantes de Laponia. Aquí hemos hablado algo sobre ellos.

Lapponia. según Olaus Magnus. 1572 (1539). Nordiska Museet
No podría reseñar todo lo que en este museo se aprende y se recuerda, incluida la historia de colonización, racismo y discriminación que durante siglos les vino impuesta a los Sami, los pobladores más antiguos del norte y del centro de Escandinavia.

Biólogo Racial tomando medidas a un varón sami. Nordiska Museet.
Pero es que además no dispuse del tiempo que hubiera necesitado para detenerme en todas las secciones de este área. La de lo Sami es una historia legendaria

Portada de Lapponia de Iohannes Schefferus. Frankfurt. 1573 Nordiska Museet.
Una visita a este museo ayuda a aproximarse a los distintos aspectos de la misma y a la forma en que siguen conservando y adaptando su cultura a los desafíos de nuestra época.

Sami y Sapmi
.
El Museo es un repaso a la cultura y costumbres suecas a los largo de varios siglos. La parte dedicada al diseño y al mobiliario merece una tranquila visita, por no hablar de la evolución de las formas de disponer la mesa, la de los más modestos y la de los más afortunados.

La hora de los postres. Nordiska Museet. Foto R.Puig
Estas no eras mesas socialdemócratas, ni la mantelería y la vajilla eran de IKEA.

La hora de los postres. Nordiska Museet. Foto R.Puig.
.
El Museo Nórdico responde al gusto por la arquitectura neo-medieval, hibridada con la neo-renacentista, que caracterizó muchos edificios monumentales suecos de fines del siglo XIX, siguiendo una tendencia dominante en el norte de Alemania y en Dinamarca.

Nordiska Museet. Nave central. Foto R.Puig
Basta con descender por sus escalinatas hacia la salida para apercibirse.

Nordiska Museet. Escalinatas. Foto R.Puig

Nordiska Museet. Foto R.Puig
El próximo domingo hablaremos de los pájaros de colores…
Antes de acbar, he de reconocer que voy con retraso. Con esto de publicar sólo los domingos, mis crónicas se van estirando, pero me disculparán que no salga más a menudo al éter. El blog es para la vida y no la vida para el blog. Y eso que hasta la Real Academia de la Lengua Española tiene blogs: los blogs de la RAE. Por cierto, así es como nuestro venerable diccionario lo define: «sitio web que incluye, a modo de diario personal de su autor o coautores, contenidos de su interés, actualizados con frecuencia y a menudo comentados por los lectores». También se aceptan «bloguero» y «bloguera» y, por supuesto, «sitio web».
Bueno, pues este bloguero se aleja de los atardeceres del mediterráneo alicantino

Atardecer 16 de mayo 2017. Playa Almadrava. Els Poblets. Foto R.Puig
y de sus atardeceres,

Amanecer 18 de mayo 2017. Playa Almadrava. Els Poblets. Foto R.Puig
embarcado como está, rumbo a otras orillas de Mare Nostrum.
Pero no adelantemos acontecimientos









































