El pato solo

En menos de media hora desde Gotemburgo se llega a Kungsbacka, cuyo territorio comunal tiene algo más de 86.000 habitantes, de los cuales 23.000 en el casco urbano. Esta ciudad está situada a 28 kilómetros de Gotemburgo (Göteborg). Su entorno es apacible y como curiosidad hay que decir que alberga la central de Nintendo en Suecia, donde a principios de los años ochenta, tras un viaje a Kioto, fue introducida la empresa por un empresario de esta pequeña localidad, Owe Bergsten.
Pero hoy nuestra atención se fija en mi visita al bosque de Kungsbacka, donde hace años descubrí el histórico estanque de los cisnes, frecuentado desde mediados del siglo XIX por sus habitantes, pues en invierno se podía patinar sobre hielo y en la temporada templada se podían admirar sus nenúfares. Pero ayer, al subir la cuesta que conduce al lugar, la sequía de la capa freática que alimenta el estanque me deparó una triste imagen del descenso de sus aguas, el cieno negro depositado en su fondo y la casi desaparición de flores en los frágiles nenúfares.
De los patos que navegaban hace años resta uno, solitario, que se sumerge frenético una y otra vez en sus turbias aguas a la búsqueda de no sé que pitanza entre las hojas de los enfermos nenúfares.

Ha encontrado una rama sumergida donde se aúpa

rebusca

y de los parásitos una y otra vez se rasca.

Tras una última mirada al estanque que tristemente se reseca, donde de cisnes sólo queda en nombre, y del pato que ahí solo resiste

me vuelvo a Gotemburgo, no sin antes releer lo que de la romántica historia del lugar en un panel se cuenta.


Me siguen gustando mucho tus trabajos .
Enhorabuena y feliz seco verano !!!
Gracias querido Raimundo, amigo y compañero de nuestros años juveniles. Un abrazo, Ramón.