Anatomía humana
A comienzo del curso de Anatomía Artística con los profesores Marco Bussagli y Cinzia Nardini trabajábamos con los modelos en yeso del hombre decorticado de las aulas de la Academia de Roma, ya un poco vetustos.
Con resultados varios, más bien sanguinolentos
Más tarde se nos dio la oportunidad de trabajar en la Gipsoteca de la Universidad de la Sapienza, como ya explicaba en mi entrada del 17 de febrero
La espalda de la figura femenina de Invitación a la danza fue mi último dibujo en ese recinto encantado
Esta es mi foto del modelo, copia romana de una escultura griega del siglo II a. C.
Este es el grupo de los dos protagonistas, el fauno que chasquea los dedos y se mueve al ritmo de la música, y la chica que sonríe con cierto embarazo y se ¿se descalza o se calza? para salir a la pista.
Su rostro es elocuente
Anatomía animal
¿Qué mejor forma de encabezar el blog que con la leona dibujada por Rubens (British Museum)? Probablemente se basó en una escultura de bronce que le sirvió de modelo en Padua, o de su propio cuadro Daniel en el foso de los leones. Esto opina Julius B.Held en su libro Selected Drawings (de Rubens), publicado por Phaidon Press en 1959.
¡Quién pudiera llegar a la maestría del gran artista flamenco en sus dibujos de animales! Pero, por el momento, la experiencia de las clases de anatomía animal y de dibujo en el museo Pío Clementino del Vaticano ha sido un verdadero privilegio.
En las entradas a este blog del 1 de enero y del 7 de marzo ya contaba y mostraba algo al respecto. Hoy comparto algunos dibujos de mi fin del curso de los profesores Marco Bussagli y Cinzia Nardini en la Accademia di Belle Arti de Roma.
La ternera en mármol gris-morado, de época romana, copia parece de la famosa vaca en bronce de Mirón, que se exhibe en el Pío Clementino me sirvió de modelo. Este es uno de los resultados.
De nuevo, me quedo bastante lejos de la destreza de Rubens en su dibujo de un toro, que pertenece a la colección de la Albertina de Viena.
En otros ejercicios académicos de anatomía animal se trataba de dibujar el esqueleto y el sistema muscular de al menos cuatro animales. Por ejemplo el sistema óseo de un cerdo…
y sus músculos.
El perro
El caballo…
y su estatua en el Pío Clementino, desarrollo escultórico del siglo XVIII (¿Francesco Antonio Franzoni ?) a partir de un torso equino de época romana
Finalmente, la musculatura que hace tan ágil al gato
La guerra de las moscas en… ¡Gotemburgo!
Estoy preparando una entrada con mis recuerdos de la visita a la Galería Doria-Pamphilj en Roma, pero la rabiosa actualidad me ha obligado a postergarla. Volveré a ello a no tardar.
Llegamos hace pocos días a Gotemburgo y tengo algo que contaros…
Mientras las portadas de los diarios españoles se centraban en buena medida en la “crisis de la deuda soberana” (¿por qué la llamarán soberana?), al llegar a Gotemburgo es fácil constatar que la crisis económica mundial no ha afectado a Suecia.
¿La prueba? En su edición de ayer el comité editorial del Göteborgs-Posten (el GP es el principal periódico de la segunda ciudad sueca) daba preferencia en su portada a toda página a la “Invasión de las moscas”, expresión que en sueco suena todavía más inquietante, Fluginvasion. Casi como el título de una película de terror. Así que en vez de una serpiente de verano el GP de ayer ofrecía una mosca de verano para acompañar el desayuno de los gotemburgueses.
Los métodos para combatir la proliferación de este díptero voraz no han variado mucho desde los tiempos en que mi abuela las combatía. Para proteger los alimentos en el supermercado de Kärra, la dependienta Helena Karlsson sigue usando las tiras pegajosas, las mismas que cuando yo llevaba pantalón corto usábamos en el Madrid de la autarquía, desenrrollándolas de su pequeño cilindro de cartón.
Pero la verdad es que cuando lees el interior del diario, donde en doble página se desarrolla la noticia de la portada, con fotos de Ulf Börjesson, y se entrevista a los ciudadanos que dan detalles de su lucha con las moscas, la invasión, que aparecía como una plaga de toda la ciudad, se limita a los barrios de Kärra y Tagene, cercanos al río Göta y a 10 kms al norte del centro, junto a la autopista que asciende hacia Oslo.
En el centro de Gotemburgo ni rastro de moscas. Las gentes toman su merienda junto a los canales. Hacia el sur, en la península de Onsala, se disfruta el baño a la caída del sol. El agua estaba ayer a 23 grados centígrados y no había medusas ni moscas.
En cualquier caso, lo que de verdad se debe recordar de todo esto es la excelente fotografía de la mosca del supermercado de Kärra, inmortalizada por Ulf Börjesson para el Göteborgs-Posten.
Pueblos hermanados: Lugnano in Teverina y Els Poblets
Se acerca agosto en Els Poblets
Del 30 de julio al 6 de agosto se celebran las fiestas de Els Poblets que es mi pueblo de adopción http://es.wikipedia.org/wiki/Els_Poblets.
Con motivo de las fiestas viene desde Italia un grupo de Lugnano in Teverina, el pueblo de Umbría con el que estamos hermanados http://es.wikipedia.org/wiki/Lugnano_in_Teverina
El bajorrelieve medieval de La Visitación en su colegiata románica puede simbolizar bien este encuentro.
La iniciativa de los jumelages comenzó entre un pueblo francés y otro alemán cuando acababa la II Guerra Mundial. La relación personal entre los habitantes de Europa a través del mutuo conocimiento y del intercambio sociocultural directo entre sus poblaciones es una vía excelente para restañar las diferencias ocasionadas durante siglos por guerras y enfrentamientos políticos, fronterizos y dinásticos, para superar los clichés y los prejuicios, para mejorarnos a través del conocimiento de las realizaciones y las formas de vida de otros pueblos y regiones de Europa (http://www.twinning.org/es/page/%C2%A1descubra-el-universo-de-los-hermanamientos.html)
Las festividades periódicas de los pueblos hermanados suelen ser la ocasión para que sus habitantes participen de los festejos del pueblo hermano y puedan conocerse en un ambiente distendido, degustar la gastronomía local y hacer turismo por la región y el país, guiados por sus gemelos de la localidad de acogida.
Los vecinos de Els Poblets han ido en varias ocasiones a Lugnano in Teverina y, viceversa, el año pasado conocí a los lugnaneses que nos visitaron, mientras los visitantes y los locales tomábamos una paella.
Ir a Lugnano in Teverina es todo un descubrimiento.
Antes de dejar Roma he estado allí y he sido acogido por Sergio y su familia.
Tras un pranzo sabroso y casero en casa de Sergio he visitado, guiado por él, las calles de Lugnano y su colegiata de Santa María Assunta de estilo románico lombardo.
Es hermoso el contraste.
Els Poblets, nuestro pueblo levantino está rodeado de huertas y campos de cítricos, abierto al mar y habitado por una comunidad plurinacional.
Aquí los romanos dejaron una fábrica de alfarería y los árabes una torre vigía.
En Els Poblets se habla valenciano, castellano, alemán, inglés y francés, sin que falte tampoco algún que otro residente de Holanda. La playa de La Almadraba es no sólo un lugar para descansar la mirada, nadar, y sorprenderse con las luces cambiantes del agua y del cielo, sino también un espacio de encuentro de los pobletanos y de las familias de la comarca, a menudo provistas de sus cañas de pescar y su infinita paciencia, y un mar muy apreciado por los surfistas.
Por su parte, la villa de Lugnano in Teverina, encaramada sobre una prominencia que domina el valle del Tíber, con sus entorno de bosques y olivares, invita al descanso y a la meditación.
Y a dirigir una mirada contemplativa hacia el valle del Tíber.
Durante mi breve visita, disfruté de un inolvidable paseo por esta población de trazado medieval, uno de esos burgos italianos que figuran en las guías de los borghi più belli d’Italia http://www.borghitalia.it/html/borgo_it.php?codice_borgo=497.
La Sainte Victoire
En camino de Roma a Els Poblets, de la urbe sin límites a mi modesto rincón de la Comunidad Valenciana, he hecho etapa en el camping Sainte Victoire, término de Beaurecueil, cerca de Aix en Provence.
Me atraía la idea de dormir a los pies de la montaña que Cezanne retrató repetidas veces y junto a los parajes boscosos que, a través de sus cuadros, han cambiado nuestra forma de mirar un pino y una piedra.
Los pinos de Provenza son siempre los pinos de Provenza, pero después de que el pintor de Aix los recrease, no se sabe si en un proceso de aparición o de desvanecimiento, nosotros hemos aprendido a mirarlos de otro modo. Las rocas y los pinos que yo fotografié en Beurecueil estaban ya desapareciendo con la caída de la tarde.
El precio a pagar no es la asequible tarifa por la acampada, sino la cuota de sangre e insomnio que se cobran los mosquitos en este, por otro lado, amable camping, donde reina la calma y se pueden iniciar marchas a pie y en bicicleta a través de estos parajes de la Provenza. Pero esta es ya otra historia.
Muy cerca de Beaurecueil (que se podría traducir como ‘el lugar donde es hermoso recogerse’) está Tholonet. De ahí parte una estrecha carretera que conduce en poco tiempo a los arrabales de Aix. En tiempos de Cezanne la ruta sería de tierra.
No he tenido tiempo de explorar todo el camino (por ahí estaba le Chateau Noir y la cisterna que el pintor trasformó en casi una meditación sobre la caducidad), pero sí de pararme un poco en el ribazo donde, según reza una estela de piedra, se situaba Cezanne para pintar el paisaje de la Sainte Victoire.
La tierra y los árboles siguen teniendo los mismos colores, sólo el paisaje que se divisa desde el talud ha variado, la vegetación se ha multiplicado y la montaña que le obsesionó a duras penas se divisa.
Narran sus biógrafos que, por pintar bajo la lluvia durante varias horas, en estos parajes atrapó la neumonía que en pocos días le mató el 22 de octubre de 1906, a los sesenta y siete años de edad.
Otros memoriales
Algunos centenares de metros más adelante, en dirección a Aix, una lápida llama mi atención y me devuelve a la triste realidad de la historia, a la otra cara de la moneda de todos los paisajes, por magníficos que sean: la opresión y la muerte a las que unos hombres condenan a sus semejantes, la violencia de la que casi todos los rincones de la tierra y del mar que habitamos han sido testigos.
Esta ruta, desde la que Cezanne cambió nuestra forma de mirar tanto la naturaleza como las construcciones que dejamos en ella, no se ha librado de este sino. En una curva cercana de la carretera, junto a la cuneta (término de malas evocaciones de los años treinta y cuarenta del siglo XX español), en agosto de 1944, delante de un muro, junto a una verja, agentes del nazismo ejecutaron a varios miembros de la resistencia que luchaban contra la ocupación de los ejércitos alemanes.
No sé, puede que algún paraje antártico o algunas cimas de las montañas más altas del planeta no hayan sido testigos de odios y violencias entre seres humanos. En cualquier caso es posible que la mirada del artista, como el sudor del trabajador, redima, en parte y de alguna manera, esa otra faceta de nuestro mundo, la que se esconde allá donde vayamos.
Collioure
Sin alejarme mucho del camino de Roma a Valencia, algo parecido se siente (con mayor fuerza, para los que somos españoles) cuando te acercas a Collioure, lugar que los turistas admiran hoy despreocupadamente, pero que los miles de ojos de quienes huían de la represión de los vencedores de la Guerra Civil descubrieron de otro modo.
Luego te recoges con emoción ante la tumba de Antonio Machado y de su madre, Ana Ruiz , en el viejo cementerio del pueblo.
¡Tanto dolor de los oprimidos y de los exiliados de la historia frente a tanto mar y tanto deslumbrante paisaje!
Luz viajera
Marina Alta
Esta luz que me llega hoy, al alba, ha iluminado antes las costas de Anatolia, las casas blancas del Egeo o los puentes de Roma; antes de que el sol se presienta y luego se alce en el extremo de esta playa nuestra de la Marina Alta alicantina.
La rutina del sol no cesa de templar nuestras crisis y nuestros olvidos, nuestras despreocupaciones y nuestras indignaciones.
Vendrán otras gentes, alegres y confiadas, que no recordarán las angustias de los griegos de hoy o las plazas de la indignación de España, que vagamente sabrán de unas crisis que hubo allá por los inicios de la segunda década del siglo XXI (como ahora se mira la crisis de 1929), que exprimirán los jugos del Sistema, quizás reconvertido, que gastarán y se endeudarán bajo la mirada complaciente de sus autoridades. ¿Estarán sin saberlo preparando otras catástrofes? ¿Habrán aprendido de nuestros errores?
En todo caso, el sol no juzgará, la luz se repartirá sobre todos por igual. Las costas se seguirán iluminando por estricto orden, del oriente al occidente, para luego apagarse por el orden inverso.
Fin de curso: un cuadro
No sé para entonces por dónde andará mi último cuadro, el que he compuesto en el laboratorio de pintura del profesor Giuseppe Modica en la Accademia de Roma.
Precisamente se inspira en una foto de otro amanecer en La Almadraba.
Estos son mi cuadro ( «Punta de la Almadraba al alba», acrílico y óleo sobre tela, 150×100 cm) y la foto. A todos, mis deseos de que el sol de los días por venir se pose sobre un mundo más cabal.
Miscelánea capilar de los varones antiguos
De mis andanzas por los museos de Roma e Italia quería reunir, hace ya tiempo algunos cortes de pelo. Y se lo tenía prometido a la jefa de la mejor peluquería de caballeros de Denia. Me refiero a la peluquería Candel. También dedico esta selección a Valentín, para que vaya haciendo colección de romanos y pueda un día jugar a «romanos y cartagineses».
Aunque, como veis, he comenzado por el siglo XV, con la suntuosa cabellera de este figurante en un cuadro de madonna con santos en la pinacoteca del Vaticano, obra de Carlo Crivelli. Esto se llama nadar contra corriente, pues lo que predomina por Roma, de hombros para arriba, son bolas de billar. Así que, propongo una ligera variante…
Pero fijaos qué pelos lucía Velázquez cuando pintó su autorretrato en Roma (Museos Capitolinos)
Los romanos
No nos desviemos del propósito principal, la cabellera de los romanos, al menos de los personajes que nos dejaron en piedra. Por ejemplo, parientes del emperador o emperadores. Como Nerón, joven y jovenzuelo y ya con papada. La verdad es que mantuvo una cierta continuidad, no parece que matase peluqueros.
Más sobrio era Caracalla aunque siempre aparece malhumorado. De chaval parecía más simpático
El corte de pelo efébico por excelencia era el de Antinóo (¿cómo diablos se hacían la permanente?)
Si buscamos cabezas con menos pelo y más austeridad romana, la serie de bustos de Palazzo Massimo es una de las más surtidas.
Sin que tampoco falten en los Museos Capitolinos
Pero para tener éxito como Jefe de Ventas, yo me peinaría así
Para ejercer de portavoz de la oposición en el debate del Estado de la Nación entreveraría unos cuántos ofidios en mi cabellera (aunque aquí ya estoy en el terreno de lo unisex)
Y para presentarme como nuevo concejal en algún que otro ayuntamiento mi pelo debería lucir como el de este angelito de San Juán de Letrán
Fin de curso: la saga de la piedra
Il giardino dei cinque sensi
¿Qué mejor destino de la obra de arte que convertirse en juego de niños? Los artistas del mármol que crearon este escudo papal de mármoles y piedras nobles en el atrio de San Juan de Letrán para celebrar a Clemente XII no sabían que estaban trazando una divertida rayuela para estas pequeñas amantes del arte, que de pontífices lo ignoran todo.
Pues ese será, en cierto modo, el destino de los resultados del curso Marmo e pietre dure que he seguido este año en Roma. Meses de proyecto y trabajo de talla en travertino (la piedra de la historia de Roma), bajo la guía experta de la profesora Oriana Impei. El objetivo es la transformación de una zona del Parco Regionale dei Monti Lucretili en un «jardín de los cinco sentidos», cerca de Licenza, no lejos de Tívoli y muy cerca del sitio arqueológico de la Villa d’Orazio, donde el poeta latino se retiraba con las musas.
Ya he superado con éxito el examen, entregando el proyecto, el modelo a escala y un ensayo sobre un tipo de piedra (en este caso la de Menorca) y sobre un escultor (Andreu Alfaro), y ya estoy trabajando en el bloque de travertino. Pero las esculturas las acabaremos en el mismo parque, entre el 19 y el 24 de setiembre. Allí se quedarán, y mi deseo es que, en ese lugar,visitado por los colegios para sus clases de naturaleza y ecología, y en el rincón junto al riachuelo, que he podido elegir personalmente, los niños se lo pasen bien con mi obra A l’ascolto del acqua (escuchando el agua).
Se trata de un emplazamiento fresco y ameno, junto al arroyo y una de sus cascadas (la foto la tomé en febrero).
El visitante podrá escuchar el sonido del agua a través de una gran oreja en piedra travertina de un metro ochenta, de aspecto leñoso como las cortezas de los árboles del parque, tras la cual, una especie de concavidad acampanada recogerá y -confío en la física pero también en la fantasía- amplificará o modificará el rumor de la cascada.
Para llegar a este resultado permanente, instalado en los frescos parajes del parque, hay primero que achicharrarse bajo el sol en las nuevas instalaciones de la Academia, en Campo Boario, que era donde se guardaba el ganado vacuno antes del sacrificio en el antiguo matadero de Roma, hoy en fase de reconvertirse en varias cosas, entre ellas los locales del Museo de Arte Contemporáneo MACRO II, la Ciudad de la Nueva Economía y las nuevas instalaciones de la Accademia di Roma. Somos los austeros pioneros en los nuevos locales de la Academia, que estaban acabados hace años pero nadie se animaba a dar el paso. Es la profesora de escultura Oriana Impei la que ha arrancado el placet de las autoridades académicas. Chapeau!
He aquí nuestra sede de trabajo y donde sudamos bajo el sol y adelgazamos usando martillos, cinceles, gradinas, martillo neumático, radiales, perforadoras, demoledoras, etc.
Os muestro mi modelo de A l’ascolto del acqua en escala reducida de 1 a 5, el bloque cuando bajaba del camión, llegando de las canteras de Tívoli y el mismo bloque en su proceso hacia la obra definitiva, ahora en posición horizontal. En setiembre acabaré de tallarlo en su posición vertical definitiva .
Felizmente, para entonces trabajaremos en los montes del parque regional, en cuyo caso lo que puede ocurrir es que acabemos pasados por agua.
Como hace poco estuve en Orvieto, la mejor metáfora de nuestros trabajos forzados de escultores animosos y sufridos es una escena de la fachada del Duomo, de un admirable escultor anónimo de escuela pisana.Pero, eso sí, cuando la obra esté acabada y se corte la cinta inaugural, nos sentiremos en el séptimo cielo.
Fin de curso: y me examiné de Técnicas para la Pintura…
Detalles de mi cuadro para el examen de Tecniche per la Pittura
El turista que visita Roma no se irá de la ciudad eterna sin que se le hinchen los pies y sin encontrarse con al menos dos docenas de pontífices del Renacimiento y siglos sucesivos esculpidos en mármoles de gran tamaño en todo el esplendor de sus vestiduras y sus mitras, en basílicas, iglesias, museos y palacios. Ese número aumenta a varios centenares si tenemos en cuenta la pintura en frescos y lienzos: Julio II, Clemente XII, Urbano VIII, Inocencio X, Benedicto XIV, León XIII, Pío XI, etc., etc.
Y por poner mitras en la cabeza de alguien que no quede, como en los putti de la basílica de San Juan de Letrán.
Toda esta prosopopeya e imaginería raya con una metamorfosis surreal de los Evangelios. Aunque uno, desde una visión laicista del mundo, no simpatice con el fundamentalismo del joven fraile Lutero cuando, visitando Roma, sintió que aquello era la Babilonia bíblica, digna de una lluvia de fuego como Sodoma y Gomorra, no es difícil estar de acuerdo con un humanista cristiano como Erasmo de Rotterdam, cuando al presenciar la entrada del papa Julio II en Bolonia, al frente de sus huestes en el mejor estilo de un señor de la guerra, se sentía como un extraterrestre que, habiendo leído los Evangelios, llegase de la luna con ánimo de encontrarse con los líderes que administraban el mensaje de aquel Jesús de Nazareth y le dijesen que ese generalísimo a caballo era su representante supremo.
Del empacho de imágenes pontificales al que te somete Roma ha nacido mi último cuadro para la asignatura de Técnicas para la Pintura con el profesor Moreno Bondi ( http://morenobondi.weebly.com/ )
Sólo doy detalles para no arriesgarme a tropezar con una interpretación rigorista de las normas que he aceptado al abrir este blog. Si a alguien le interesa, que me lo comente y le enviaré la foto completa del cuadro.
El cuadro se titula Ad efesios 4, 22… aunque podría llamarse Broadband, y, como soy un falso modesto, no diré la nota que me ha dado el profesor Bondi.
Para glosarlo os cuento una parábola:
Érase una vez un pontífice romano, de aquellos de los buenos viejos tiempos, que se encontró con Erasmo de Rotterdam en la basílica de Santa Maria Maggiore. El humanista traía en sus manos las pruebas de imprenta de una de sus ediciones del Nuevo Testamento. Aguantando las ganas de llamar a la guardia vaticana para que llevase a Erasmo a la hoguera, el Papa, no se sabe por qué impulso de tolerancia, bajando de su carroza de media gala, se puso a dialogar con el de Rotterdam.
Erasmo abrió las páginas que tenía entre manos y por azar la mirada del Papa cayó sobre la carta Ad efesios (a los habitantes de Éfeso) que se atribuye a San Pablo, en la cual, además de poner a las mujeres en su sitio (ya se sabe que el de Tarso era feminista), en el pasaje 4,22 exhorta a los cristianos a que se desnuden, («desnudaos» dice), vamos, a que se quiten de encima todas las malas costumbres y sus ropajes. Por cierto que del título de esa carta viene la palabra ‘adefesio’, pero en esta parábola no tratamos de eso.
Nuestro pontífice, que iba recubierto de todas sus pompas vestimentarias, adornado con orlas bordadas en oro y plata, colgado de su cuello un pectoral de oro y gemas, y coronado con una mitra de varios niveles que no se puede describir con palabras, se quedo bastante preocupado. Por allí dentro se le agitaron algunos recuerdillos del Evangelio, cuyas páginas, de tanto leer el Código de Derecho Canónico y de tanto promulgar bulas y proclamar indulgencias (pues le hacían falta los óbolos de la Cristiandad para construir palacios y basílicas, y financiar su mausoleo), no abría desde hace años.
Así que, después de dar permiso a Erasmo para que se retirase de su presencia, vuelto a su palacio y presa de gran contrición decidió desnudarse de todo aquello para seguir el consejo paolino. Se iba pues quedando como había venido al mundo (hasta el anillo pontificio se quitó), pero al llegar a la mitra, símbolo máximo del poder papal, se sentía tan apegado a ella que no era capaz de quitársela. Ya estaba completamente desnudo, pero penaba a la idea de despojarse de su mitra.
Con esfuerzo sobrehumano lo intentó ¡y lo logró! Pero ¿sabéis lo que ocurrió? (…) Pues que se interrumpió la conexión ADSL ¡se desconectó de la broadband del Espíritu Santo¡ ¡Menuda tragedia para la Cristiandad!
Esta es en última instancia la razón por la que los papas siguieron durante siglos con sus mitras: les servían para estar inspirados, eran las antenas de la infalibilidad. Pasados muchos muchos años, los técnicos de la Radio Vaticana, hace relativamente poco tiempo, consiguieron que bastase con tener una mitra central en el Tesoro de San Pedro. Esa mítrica antena capta las señales del ultracielo (como llamaba el poeta Jules Supervielle a esas regiones lejanas del Cosmos), que es donde parece habita la Trinidad (no hagáis caso de ese ateo de Stephen Hawking).
Hoy en día, desde esa antena de forma ovoide las señales se retrasmiten nítidas al teléfono móvil de Benedicto XVI. Por eso los papas ya no necesitan la mitra. Además, está demostrado que, si se la pusiesen, el riesgo de cáncer cerebral papal, que ya es elevado, subiría mucho. A pesar de todo, dicen que Juan Pablo II, cuando quería tener un buen colocón de inspiración se iba a hurtadillas al Tesoro Vaticano y se la ponía.
Si os acercáis a la vitrina de la famosa mitra en el Tesoro de San Pedro veréis cómo vuestro teléfono móvil se vuelve loco de interferencias. A lo mejor, si sois hackers lo mismo conseguís meteros en la banda del Espíritu Santo. Por probar…










































































































