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Carpe solem

30 marzo, 2014

 

Carpe solem. Foto R.Puig

Carpe solem. Foto R.Puig

 

Esta noche hemos adelantado la hora. Cuando apenas la primavera asoma tímidamente y las fachadas de la ciudad reflejan la luz desde temprano y hasta un poco más tarde, somos optimistas, ya hemos de poner los relojes en horario de verano.

A las diez de la mañana, en mi barrio, una vecina se había ya arrellanado en su balcón para aprovechar el mínimo fotón y aumentar sus niveles de vitamina D.

Fauna 

Sobre las aguas del puerto, cuando voy y vuelvo con el  älvsnabben, las veo.

Ahora que el sol de la primavera las recorta sobre el cielo se me antojan jirafas, escapadas de algún oasis, que han venido a montar la guardia tras los diques gigantes donde se reparan los barcos.

Jirafas en Gotemburgo. Foto R.Puig

Jirafas en Gotemburgo. Foto R.Puig

 

Guardacostas en dique seco. Foto R.Puig

Guardacostas en dique seco. Foto R.Puig

 

Luz frágil

En las costas del levante español la luz y el calor del sol se dan por descontados. Nadie se sorprende de que puedan pasar semanas sin que falten. La lluvia, el frío y los nubarrones son la anomalía.

En cambio, por estas tierras escandinavas, en cuanto los breves días y semanas de sol y luz comienzan, sientes que estos dones frágiles no están garantizados. Todo el mundo se apresura en absorberlos. De las azoteas llega un olor a barbacoa y las terrazas de los cafés se llenan de clientes.

Rojos.Foto R.Puig

Rojos.Foto R.Puig

En Suecia el “carpe diem quam minimum credula postero” se transforma en “carpe solem”.

Es como si Horacio, desde el cielo de los poetas, nos dijera: “haz acopio del sol, no creas que mañana será igual”.

Sol de tarde. Foto R.Puig

Sol de tarde. Foto R.Puig

En las cosmogonías nórdicas se cuenta que los primeros dioses habitaban en el Midgard, la tierra de en medio. Era una morada a medio camino entre el Niflheim, el país del hielo y del silencio y de la niebla, y el Muspelheim, el mundo del fuego y del sol de mediodía.  Los dioses arrancaron centellas  de ese mundo ígneo para crear el sol. Así consiguieron que el Midgard pudiese acoger a los seres humanos.

Pues bien, en estas tierras, vecinas de los fríos boreales,  el sol ya despierta flores

Ya están aquí. Foto R.Puig

Ya están aquí. Foto R.Puig

sus reflejos incendian las fachadas al atardecer

Atardecer con brotes. Foto R.Puig

Atardecer con brotes. Foto R.Puig

y acarician las aguas

Travesía vespertina. Foto R.Puig

Travesía vespertina. Foto R.Puig

Sus rayos afables templan el ladrillo y la piedra

Un poco de luz todavía. Foto R.Puig

Un poco de luz todavía. Foto R.Puig

bañan las casas de Slottsberget

Mirando al mediodia. Foto R.Puig

Mirando al mediodia. Foto R.Puig

animan a los patos a flirtear

Y si nos bañamos... Foto R.Puig

Y si nos bañamos… Foto R.Puig

y facilitan el condumio a las avecillas de largo pico (¡ayuda! ¿hay algún ornitólogo por ahí?) que vemos en la foto siguiente.

NB: mis amigos ornitólogos me aclaran desde Galicia en España que estos pájaros llevan el nombre de «ostreros». Gracias por la aclaración.

Buscando la lombriz. Foto R.Puig

Buscando la lombriz. Foto R.Puig

Los bancos ya no son tan fríos y esperan las posaderas de los paseantes

Timida calidez en el Midgard. Foto R.Puig

Timida calidez en el Midgard. Foto R.Puig

Las vitrinas nos invitan a cambiar de vestuario

Viva, ya es primavera. Foto R.Puig

Viva, ya es primavera. Foto R.Puig

y los manifestantes ya desfilan sin paraguas

Contra el racismo y por el derecho de asilo. Foto R.Puig

Contra el racismo y por el derecho de asilo. Foto R.Puig

Cuando termina mi jornada y el sol retorna a su mundo de fuego, yo aguardo que mi “tranvía” acoste

Ya llega el tranvía. Foto R.Puig

Ya llega el tranvía. Foto R.Puig

En el embarcadero siento la fragilidad del instante.  Nada ha de darse por descontado. El calor, la luz, los colores, el tacto del sol sobre la piel son para disfrutarse ahora y aquí, pues mañana será otro día y Apolo podría retirarse al mundo de la niebla

Embarcadero. Foto R.Puig

Embarcadero. Foto R.Puig

El pintor de Crimea era un armenio: Hovhannès Aïvazovski

23 marzo, 2014
Aïvazovski. Naufragio de un navio en la Guerra de Crimea.1855. Coleccion particular

Aïvazovski. Naufragio de un navío en la Guerra de Crimea.1855. Coleccion particular

De Groucho Marx se cita aquello de ”Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”.

Me parece que sobre los conflictos territoriales se podría también decir ”Estas son mis identidades. Si no le gustan tengo otras”.

Pues bien, el trasiego identitario que se vive actualmente en Crimea me ha traído a la memoria a un pintor armenio y cosmopolita que fue vivo ejemplo de un mosaico de identidades. Se trata de Hovhannès Aïvazovski (1817-1900) más conocido como Ivan Aïvazovski. En él se reunían las identidades del armenio y del ruso, pues era hijo de una familia, los Aïvazian,  que había abandonando las tierras armenias, entonces bajo dominio otomano y, después de haber pasado por Polonia en el siglo XVIII, se había instalado en Théodosia, hoy Feodosia, en la Crimea rusa a principios del XIX.

Pero Théodosia no siempre fue territorio ruso; desde su fundación griega en el siglo VI a.C. estuvo bajo ocupación mongola, bizantina, genovesa, polaca, turca, rusa, soviética (con un breve interregno de ocupación alemana que los policías del SD-Eisatzgruppe aprovecharon para asesinar a miles de judíos), ucraniana y ahora, gracias a un plebiscito que también podría inspirar a los hermanos Marx, se ha despertado de nuevo en Rusia.

Aïvazovski. Puesta de sol en Feodosia. 1865.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. Puesta de sol en Feodosia. 1865.Galería Nacional de Armenia.

La historia de esta ciudad de Crimea me lleva a pensar que tiene razón Timothy Garton Ash cuando hace pocos días recomendaba que

Empecemos por olvidarnos de las etiquetas “etnia ucrania” y “etnia rusa”. No quieren decir nada. Lo que existe es una mezcla fluida y compleja de identidades nacionales, lingüísticas, cívicas y políticas. Hay personas que se consideran rusas. Hay otras que viven sobre todo en ruso, pero también se consideran ucranias. Hay muchísimas familias de origen mixto, cuyos padres y abuelos recorrieron diversos lugares de la antigua Unión Soviética. La mayoría preferiría no tener que escoger

El País, 20 marzo 2014 «La pelea de Kiev acaba de empezar»

Por abundar en la cuestión de la lengua y la identidad, valga fijarse en  cómo se escribe Feodosia, la ciudad de Aïvazovski: en ucraniano es Феодо́сія y en ruso Феодо́сия. Así que es rocambolesco que por un cámbiame esa letra vengan unos soldados a dictarles a sus ciudadanos cuál ha de ser la identidad apropiada.

Aïvazovski. Vista de Crimea. 1865.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. Vista de Crimea. Aïou-Dagh, 1865.Galería Nacional de Armenia.

Ivan Aïvazovski

Pero volvamos a nuestro artista. Cuando vino al mundo, la mayoría de los habitantes de su villa natal procedían de los repetidos exilios armenios, que el siglo XIX se transformarían en masacres y culminarían con el genocidio a manos de los turcos a principios del siglo XX.

Aïvazovski se identificó toda su vida con la cultura armenia, sin dejar de ser un cosmopolita. Valga decir que se compró un traje de torero en Madrid en 1843, se retrató vestido con él en Italia y, además, viajó, vivió y pintó también en Francia, en San Petersburgo, en el Caúcaso, en Constantinopla, los Estados Unidos y los Países Bajos. Es considerado el pintor de Crimea y una gloria del arte armenio, ruso, ucraniano y europeo de la época, artista romántico y admirador de Byron y de la lucha griega por la independencia, y convencido de las ideas democráticas de la revolución francesa.

Fue un artista ecléctico, especializado en el paisaje marino, que sumó a las influencias, entre otros,  de Claudio de Lorena y Joseph Vernet, clásica, y de los pintores holandeses del mar, probablemente absorbidas en la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo y en sus estancias en Italia, Francia o en su paso por los Países Bajos, la pasión romántica y su admiración por los paisajes de al menos tres territorios patrios: Armenia, Crimea y Rusia. Estuvo incluso en Suecia, Portugal, Alemania, Austria, Polonia, Dinamarca y Egipto, donde fue invitado a la inauguración del canal de Suez en 1869 y pintó algunas vistas de las pirámides. Fue elogiado por Delacroix y por Hector Vernet (pintor y nieto de Joseph) y tiene obra en museos de Crimea, Armenia, Rusia, Francia, Italia y Estados Unidos.

Aïvazovski. En la tempestad. 1872.Galeria Nacional de Armenia.

Aïvazovski. En la tempestad. Detalle, 1872.Galería Nacional de Armenia.

Su tema dominante fue el mar y frente a la costa del Mar Negro nació y murió.

Pero no nos hagamos ilusiones, estos equilibrios abiertos y cosmopolitas no son mayoría. La triste costumbre es que las variadas identidades de los individuos y de las colectividades sean manipuladas y sirvan de pretexto para invasiones, anexiones y otros acontecimientos de índole parecida, cuando no para violencias y depuraciones étnicas.

De todos modos, la identificación de un pintor con el mar, símbolo de la circulación entre los pueblos, no debería ser nacionalizada.

No obstante, los últimos años de la vida de Hovhannès Aïvazovski estuvieron cada vez más dedicados a su nación sin tierra e invadidos por la angustia de recibir noticias de las masacres de armenios en Turquía, y sus marinas se cargan de visiones de tempestad y cielos amenazadores.

Su último lienzo, comenzado poco antes de morir e inacabado, es significativo, representa la violenta deflagración de un navío en una noche oscura.

Aïvazovski. Explosion de un navio.Lienzo inacabado.1900. Museo Aïvazoski. Crimea.

Aïvazovski. Explosión de un navio. Lienzo inacabado,1900. Museo Aïvazoski, Feodosia, Crimea.

(Me he basado en el libro de Chahen Khatchatourian y Marjolaine Mourto, Aïvazovski (1817-1900) la poésie de la mer, Musée National de la Marine y Thalia Edition, Paris 20o7, publicado con ocasión del Año de Armenia en Francia y de la exposición de los cuadros del pintor en el citado museo)

Breverías erasmianas (XIV): “Nosce tempus”

16 marzo, 2014
Los cormoranes saben cuando hay que migrar. Foto R.Puig

Los cormoranes saben cuándo hay que migrar. Foto R.Puig

 

No sé si porque el nuevo imperio ruso se ha propuesto conmemorar los cien años de la Gran Guerra amagando con otro episodio nacionalista en las tierras de Crimea -sí, en aquella península en la que hace 160 años el inoportuno Lord Cardigan sacrificó para nada a nueve regimientos de caballería ingleses, escoceses e irlandeses (la carga de la brigada ligera)- o por la actualidad de tantos errores y desmanes, incesantemente repetidos, de los que habrá que arrepentirse luego, o por tantas ocasiones de hacer mejor las cosas que dejamos ir, pero el caso es que ha caído en mis manos otro adagio de Erasmo que no he querido dejar escapar.

Así que, agarrándolo por la cabellera, hablaremos de ese Nosce tempus que nos viene hoy al pelo.

 

Reconoce el momento oportuno

Adagio I vii 70

Este proverbio de origen griego fue popular, como comenta Erasmo, pues era uno de los dichos de los Siete Sabios de Grecia. Con el tiempo también ha encontrado su acomodo, en formas diversas, en nuestro refranero (e.g.: “cada cosa a su tiempo” o “a la ocasión la pintan calva”).

La verdad es que la extemporaneidad tanto colectiva como individual ha sido siempre una de las características de la conducta de los seres humanos. Lo que ha cambiado, por ejemplo, es la superabundancia informativa que nos abruma y pone de manifiesto cada día la tozuda  inoportunidad de los poderes públicos y de las naciones, así como la facilidad con que los individuos apretamos una tecla a la primera ocasión o tiramos de micrófono, para tener que arrepentirnos mañana.

Erasmo lo constataba ya con meridiana claridad:

Tantam vim habet opportunitas, ut ex honesto inhonestum, ex damno lucrum, ex voluptate molestiam, ex beneficio maleficium faciat et contra breviterque rerum omnium naturam permutet

Tanta fuerza tiene la Oportunidad, que puede convertir algo honorable en deshonor, la pérdida en ganancia, el placer en fastidio y el favor en perjuicio, o viceversa, y cambiar rápidamente la naturaleza de todas las cosas

Como es su costumbre, nuestro humanista pasa revista a una serie de autores clásicos, confirmando así la antigüedad y el sentido del adagio.

Nos recuerda que Teócrito, el poeta de los Idilios campestres aludía a lo mismo cuando afirmaba que “hay cosas que se hacen en verano y otras en invierno”. Algo que saben bien los agricultores, pero que parece ignorar Vladimir Putin cuando se pone a recuperar Crimea para Rusia con el mejor estilo decimonónico, en pleno siglo XXI. Aunque ahora manda a sus soldados de riguroso incógnito para que no se diga que el nuevo Zar de todas las Rusias no es un innovador de la gloriosa estrategia militar.

Pero, volviendo a las sentencias griegas, así traduce Erasmo una de ellas al latín:

Vel maxima est pusilla res loco data

Lo pequeño  se hace grande cuando llega la estación

Maxima est pusilla. Foto R.Puig

Maxima est pusilla. Foto R.Puig

En definitiva, como enseña la naturaleza, hay que saber actuar cuando las circunstancias han madurado.

Pero hay ocasiones en que, sin embargo, atarse la manta a la cabeza puede ser conveniente, como recuerda Horacio:

Dulce est desipere in loco

Dulce es la locura a su debido tiempo

Representaciones de la diosa Ocasión

Fronte capillata, post haec Occasio calva

In occasionem (1591). Emblem Project. U.Glasgow

In occasionem. Andrea Alciato,  (Ed. 1591). Fuente: Emblem Project. U.Glasgow

Dice el refrán que a la Ocasión la pintan calva, pero no del todo, como bien recuerda Erasmo:

la parte frontal de su cabeza poblada de espesa cabellera, la posterior calva, de modo que se la pueda aferrar fácilmente por delante, pero que sea imposible hacerlo desde atrás

Lo refleja gráficamente Andrea Alciato (1492-1550), que en su obra de los Emblemas siempre la representó con una larga cabellera al viento en su frente y calva en la parte posterior de la cabeza, los pies alados sobre una inestable rueda de la fortuna que navega sobre las olas y blandiendo un agudo cuchillo de dos filos.

….

(Nota Bene: todas las imágenes de los emblemas de Alciato las he tomado del proyecto “Emblem» de la Universidad de Glasgow, en el que colaboran, con sus diversas ediciones de la obra, bibliotecas y universidades de toda Europa y algunas americanas:  http://www.emblems.arts.gla.ac.uk/. La fuente latina del adagio de Erasmo es: Les Adages d’Érasme, Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pp. 609-612)

Un diálogo en verso

Andrea Alciato. In occasionem Facsimil. Edición de París. 1540. Biblioteca U.Toronto

Andrea Alciato. In occasionem Facsimil. Edición de París. 1540. Biblioteca U.Toronto

Para su emblema In occasionem Alciato copió el epigrama de Posídipo (siglo III a.C.) de la traducción de Erasmo al latín. En sus versos el poeta griego atribuye a Lisipo (370-318 a.C.) la escultura que representa la deidad Ocasión, tal como a partir de entonces se acostumbró a representar.

El epigrama es un diálogo que Ocasión establece, respondiendo a las preguntas de un forastero, y que acaba con una advertencia que la misma le hace:

Cuando corriendo sobre mis pies alados he adelantado a un hombre, nunca, por mucho que él lo ansíe, me alcanzará por detrás. Es este el motivo, extranjero, de que el artista así me hiciera y me colocase en su atrio, para serviros de aviso a ti y tus compañeros.

Finalmente, según otro epigrama del poeta Ausonio, la diosa afirma:

Sum dea, quae facti non factique exigo poenas,

Nempe ut poeniteat, sic Metanoea vocor

In occasionem. Emblema de Andrea Alciato (1536).Emblem Project. U.Glasgow

In occasionem. Emblema de Andrea Alciato (Ed.1536).Emblem Project. U.Glasgow

Soy la diosa que exige castigo, tanto por lo hecho como por lo no hecho,

Y que no falte la contrición, pues me llamo Arrepentimiento.

El epigrama acaba con una ironía del gusto de Erasmo. Ocasión se dirige al preguntón y le señala mordaz:

Tu quoque dum rogitas, dum percontando moraris,

Elapsam dices me tibi de manibus

Tú mismo, mientras preguntas e inquiriendo te demoras,

Dejas que de tus manos yo me escurra.

Así que, sintiéndome amenazado por esta cruel deidad, por hoy dejaremos aquí el tema, pues me temo que he perdido la ocasión de hacer casi todo lo que tenía que hacer.

Si la diosa Ocasión lo ve me voy a arrepentir de haberme extendido tanto.

Pero, me olvidaba de introducir una opinión personal en este debate. A mí me parece que sólo los niños escapan a la regla y que hagan lo que hagan nunca son inoportunos. Sólo empezamos a ser extemporáneos de verdad cuando salimos de la infancia

¿O no?

La infancia tiene derecho a la inoportunidad. Foto R.Puig

La infancia tiene derecho a la inoportunidad. Foto R.Puig

Viejos, pero no secos.

9 marzo, 2014
Nocturno invernal en Gotemburgo. Acrilico sobre lienzo. R.Puig

Nocturno invernal en Göteborg (120 x 100 cm). Acrílico sobre lienzo. R.Puig

Pasito a paso el invierno se despide y se acerca la primavera y con ella, aquello que por antonomasia simboliza: la esperanza; es la segunda de las teologales y probablemente la virtud más a menudo defraudada (no sé qué dirán de ello mis amigos sociólogos).

No obstante, por algunas sierras benditas, la primavera ya lleva semanas floreciendo

Febrero en Benimaurell. Foto R.Puig

Febrero en Benimaurell. Foto R.Puig

pero, en Gotemburgo los brotes son todavía tímidos

Brotes de Gotemburgo. Foto R.Puig

Brotes de Gotemburgo. Foto R.Puig

Esperar con el poeta

Así que mejor será mirar a nuestro inmediato futuro estacional con los ojos de la poesía. Hay versos que de algún modo expresan lo que sentimos, cuando, contra la dura tozudez de las evidencias, nos atrevemos a esperar. 

Muchos se acordarán de aquel poema, la oda a un olmo seco, con el que nuestros profesores también esperaban despertarnos a la poesía. Los que vamos siendo viejos lo descubrimos durante los años de la posguerra española (época de verdad seca).

No puedo atestiguar que se leyese a Antonio Machado en todas las aulas de aquel tiempo, pero en la nuestra sí que se estudiaban sus versos. Aunque me temo que no todas sus obras ni toda su vida, de modo que no podíamos sospechar, adolescentes ignaros, que por los pueblos y ciudades de España la trágica realidad de los hechos seguía negando las esperanzas machadianas.  Pese a ello, leer a Machado en el Madrid de los cincuenta, era, sin nosotros saberlo como el deseo oculto de un milagro.

Lo que no recuerdo que se nos dijera, es que, a pesar de la estrofa final de ese poema, al poeta se le murió la amada. El milagro no se operó, el olmo no reverdeció. Más aún: a Machado el fratricidio patrio les arrastró, a él y a su madre, a morir fuera de España.

Fueron dos muertes, que siguen siendo el símbolo de muchas esperanzas defraudadas, la del poeta y la de Ana Ruiz, fallecida tres días después de la muerte de su Antonio. ¿No es así que lo peor que puede ocurrirnos es que un hijo no nos sobreviva?

Sepultura de Antonio Machado y de su madre Ana Ruiz en Collioure. Foto R.Puig

Sepultura de Antonio Machado y de su madre Ana Ruiz en Collioure. Foto R.Puig

La primavera es hoy una palabra muy traída y llevada por los medios de comunicación. Vivimos tiempos de primaveras alentadas por los grandes titulares. Luego prevalecen los de siempre, los de los dogmas, los de los mitos, los de la metralla y los de las cifras, siempre las cifras.

Por el paseo de San Saturio

Pero acerquémonos con Antonio Machado, todavía en aquella primavera de 1912, al olmo de sus paseos junto al río.

Aún vive Leonor

                A un olmo seco

      Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

    ¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero!Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

     No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

     Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

     Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas en alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

    Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

 

              ________

Han pasado más de cien años desde aquel poema.

Sus versos son viejos, sí, como el alma de España.

Pero siguen vivos, no están secos.

Reverdecen en cada lector que los musita.

 

Un olmo que resiste. Guadarrama. Foto R.Puig

Un olmo que resiste. Guadarrama. Foto R.Puig

Al hilo de unos versos de Théophile de Viau

28 febrero, 2014
El marinero a la fortuna. Anonimo holandes s.XVII

El marinero a la fortuna. Anónimo holandés s.XVII

Estaba hace unos días hojeando un viejo carnet de notas y di con un texto que traduje hace ya casi doce años. Son versos de un poeta barroco francés, Théophile de Viau (1590 –1626), puede que el más leído en Francia durante el primer tercio del siglo XVII, coetáneo de nuestros Góngora y Quevedo, aunque por desgracia menos longevo.

Ya que en las anteriores crónicas he tratado mucho del mar, del viento, del cielo, de los pescadores y de la luna, pensé en reproducirlo aquí.

Los versos que me motivaron y que hoy comparto rezan así:

Les zéphirs se donnent aux flots,

Les flots se donnent à la lune,

Les navires aux matelots,

Les matelots à la fortune

El viento se da a las olas,

Las olas se dan a la luna,

Los barcos al marinero,

El marinero a la fortuna

Son un fragmento de la Oda al marqués de Buckingham, en la que subyace la filosofía de la naturaleza, una especie de determinismo deísta, de Théophile de Viau.

Continua del siguiente modo:

Tout ce que l’univers  conçoit

Nous apporte ce qu’il reçoit

Cuanto el universo concibe

Nos aporta lo que recibe

Théophile de Viau. Grabado de 1677

Théophile de Viau. Grabado de 1677

Théophile de Viau  tenía el don de traducir sus sentimientos con imágenes del mundo natural y del paisaje. Tanto es así que, no obstante ser un poeta barroco, fue considerado por algunos románticos como su antecesor. En realidad anticipó la modernidad con su poesía y su vida libre. De esta oda  fluye un corolario que el poeta deja que su lector deduzca: si en los varios reinos de la naturaleza, los entes y los seres reciben para, a su vez, dar a otros; si las abejas, las rocas, los campos, los árboles y hasta los desiertos más estériles reciben para dar ¿cuál será el objeto de la vida humana y cuál la finalidad del amor?

Víctima de la homofobia

El poeta murió joven tras años de persecución y de reclusión.  No supo cuidarse  del odio contra los libertinos de los clérigos y de los moralistas de su tiempo. No contó con el arma de los milenarios libros sagrados y con un jesuita, el abate Gossaret (1585-1631), que fue su más empedernido lector, no por amor de la poesía, sino por su ímpetu de inquisidor.

Aquel censor concienzudo dedicó interminables horas a escudriñar morbosamente los poemas de Teófilo (nombre que significa “el amante de Dios”), obsesionado por demostrar que el poeta ensalzaba no sólo la libertad de las costumbres amorosas, sino, mucho peor, la nefanda sodomía.

Finalmente aquel abate, que gozó de sonora y efímera fama en su tiempo (1622 a 1625) como incansable querellante y perseguidor de ateos y libertinos, cayó en desgracia ante el cardenal Richelieu y Luis XIII y perdió en consecuencia el apoyo de sus superiores que, en verdad, ya estaban preocupados por sus desvaríos, pues había publicado sin permiso una Suma Teológica en la que, sintiéndose otro Tomás de Aquino, explicaba los dogmas con metáforas. Por ejemplo, el misterio de la Encarnación se elucidaba con una analogía ecuestre. El provincial de los jesuitas lo desterró a Poitiers, a cuidar apestados, y allí murió en 1631. Hoy nadie lo recuerda, salvo los eruditos, mientras el poeta sigue editándose.

Teologo segun Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Teólogo según Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Lo malo es que el padre Gossaret había antes conseguido que Téophile de Viau, poeta, dramaturgo y tratadista, fuese procesado como supuesto apologista de la homosexualidad (de la sodomía en términos de entonces) por el Parlamento de París, condenado a caminar descalzo frente a la catedral de Notre Dame y a morir allí mismo en la hoguera. Como no se dejó atrapar, lo quemaron en efigie el día 18 de agosto de 1623.

En setiembre del mismo año lo capturaron cerca de la frontera con Flandes y lo mantuvieron en un calabozo durante dos años. Su cautividad fue fatal para su salud. Murió joven, en 1626, probablemente de tuberculosis Precisamente él, que había dado a los jóvenes el siguiente consejo:

Jóvenes, mientras la edad os lo permita, gozad como yo de la vida y que todos los días de vuestra primavera, gobernados por la mano de seda del amor, os preparen un agradable otoño, de modo que un delicioso recordar os devuelva los placeres pasados y os ayude a soportar el peso de la fastidiosa vejez.

(extracto de «Larissa»)

Al tipo de censores intolerantes e hipócritas que le perseguían aluden seguramente otros versos del poeta, escritos en prisión:

Certains critiques curieux

En trouvent les mœurs offensées,

Mais leurs soupçons injurieux

Sont les crimes de leurs pensées.

Le dessein de la chasteté

Prend une honnête liberté

Et franchit les sottes limites

Que prescrivent les imposteurs

Qui, sous des robes de docteurs,

Ont des âmes de sodomites.

Le Ciel nous donne la beauté

Pour une marque de sa grâce :

C’est par où sa divinité

Marque toujours un peu sa trace.

Tous les objets les mieux formés

Doivent être les mieux aimés,

Si ce n’est qu’une âme maligne,

Esclave d’un corps vicieux,

Combatte les faveurs des cieux

Et démente son origine.

Ciertos críticos curiosos

Dicen las costumbres ofendidas,

Pero sus sospechas injuriosas

Son sus pensares malévolos.

Desea la castidad

Darse honesta libertad

Y desborda estultos límites

Prescritos por impostores

Que, bajo capa de doctores,

Ocultan almas sodomitas.

El Cielo nos da la belleza

Como marca de su gracia:

Siempre la divinidad en ella

Imprime un poco su huella.

Todos los objetos bien formados

Están para ser más amados,

Salvo que un alma maligna,

Esclava de un cuerpo corrompido,

Combata el favor de los cielos

Y reniegue de su origen.

Oda IV de “La maison de Sylvie”

Inquisidores segun Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

Inquisidores según Holbein. Margen del Elogio de la locura de Erasmo

La homofobia de hoy

Hoy en día, el odio a las personas homosexuales sigue tan vivo o más que en el siglo XVII. Las leyes y las prácticas homofóbicas son de triste actualidad en la Rusia de Putin o en la Uganda de Museveni (en este caso importadas por misioneros evangelistas norteamericanos).

Vladimir Putin. Foto ALEXEI NIKOLSKY/AFP/Getty Images

Vladimir Putin. Foto Alexei Nikolsky/AFP/Getty Images. Publicado en la Gazzeta DF.

El presidente de Ugana Yoweri Kaguta Museveni. Wikipedia

El presidente de Ugana Yoweri Kaguta Museveni. Wikipedia

Variante de lo mismo, aunque no digan su nombre, son en Francia las campañas contra el matrimonio de parejas del mismo sexo. Los fundamentalistas de raíz bíblica o islámica que incitan a la persecución de los homosexuales y lesbianas en África, en Asia, Oriente Medio o América, la marginación y penalización de la homosexualidad en Rusia o los absurdos intentos de discriminar a las parejas homosexuales por motivos de “libertad religiosa” de los comerciantes de Arizona, forman parte de la ideología y los prejuicios  atávicos de quienes propugnan una moral basada en preceptos vetustos, supuestamente revelados por la divinidad, que pretenden monopolizar «la ley natural» y quieren someter a los demás a sus propias leyendas y creencias.

Sólo hemos citado los más recientes ejemplos de aquellos estados donde ser gay o lesbiana es un delito que puede llevar aparejada incluso la pena de muerte como es el caso de Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen, pues son muchos los países donde ser gay es un delito

Anclada en temores y prejuicios ancestrales, la plaga de la homofobia, cuando parece batirse en retirada en algunos países, renace sin cesar en otros, como las cabezas de la mítica hidra de Lerna.

Hidra de Lerna. Del blog Mitologia en el arte.

Hidra de Lerna. Del blog Mitologíaa en el arte.

Sobre esa ola de terror y odios surfean no pocos clérigos y políticos, mientras muchos se valen de ella para sus ajustes de cuentas y linchamientos.

Contra el invierno

Acabaré con otros versos de Théophile de Viau, que traducen lo que muchos de mis amigos y lectores de España y de Europa, así como de Norteamérica y otros países del hemisferio norte han probablemente sentido durante los meses de este invierno inclemente que ya toca a su fin (*)

Invierno. Esaias van de Velde

Invierno. Esaias van de Velde

Se trata de la primera estrofa de una de sus odas:

Contre l’hiver

Plein de colère et de raison

Contre toi, barbare saison,

Je prepare une rude guerre,

Malgré les lois de l’univers,

Qui de la glace des hivers

Chassent les flammes du tonnerre,

Aujourd’hui l’ire de mes vers

Des foudres contre toi desserre.

….

Rebosante de cólera y razón

Contra ti, bárbara estación,

Preparo una ruda guerra

Pese a las leyes del universo,

Que de los hielos invernales

Expulsan los fulgores del trueno,

Hoy la ira de mis versos

Contra ti desata rayos.

…..

Ojalá que el calor de la poesía y la palabra acaben por desterrar de nuestro mundo la helada crueldad de esas ideologías, fanatismos y fundamentalismo, que condenan a un bárbaro invierno irracional a millones de personas.

———-

(*) Además, les deseo a mis amigos de Bolivia que hayan parado las lluvias que han causado este año tantos desastres, en particular en el Beni y en Rurrenabaque, donde han estado sin agua potable y sin electricidad durante largas semanas. Ojalá recuperen pronto la vida normal.

++++++

NB: las traducciones del francés al castellano son del autor del blog

Por mis alrededores (II)

23 febrero, 2014
Playa de la Almadrava.Els Poblets. Febrero 2014.Foto R.Puig

Playa de la Almadraba.Els Poblets. Febrero 2014.Foto R.Puig

Sigo sin estar muy inspirado y puede que afectado de galbana, pero mi pequeña cámara de fotos no descansa.  Así que aún puedo compartir mis intrascendencias de estos últimos días en la playa

El río Girona enfilando hacia el mar. Foto R.Puig

El río Girona enfilando hacia el mar. Foto R.Puig

La siguiente imagen (cerca de la desembocadura del río Girona) me ha hecho pensar no en los pescadores que en ella aparecen, sino en aquel monólogo de una pescadora (¡ay! ¡seducida y pecadora!) escrito por un fraile mercedario a principios del siglo XVII.

De pesca. Foto R.Puig

De pesca. Foto R.Puig

Es decir, que seguramente me he insolado con este sol de invierno, pues de la playa de La Almadraba he vuelto a otra playa, aquella a la que arribó el primer don Juan Tenorio de la historia de la literatura, salvado del mar por Tirso de Molina (Fray Gabriel Téllez) en la comedia El burlador de Sevilla.

Resulta interesante que un fraile haya pasado a la historia como el inventor del mito del Don Juán. Pero aquí no escuchamos al Tenorio sino a una de sus conquistas, la, por el momento, despreocupada Tisbea, que se entretiene con la caña.

El texto, un tanto culterano, que el mercedario puso en boca de la pescadora, dice así:

….

Por la menuda arena,

unas veces aljófar

y átomos otras veces

del sol que así la adora,

oyendo de las aves

las quejas amorosas,

y los combates dulces

del agua entre las rocas;

ya con la sutil caña

que al débil peso dobla

del necio pececillo

que el mar salado azota;

o ya con la atarraya,

que en sus moradas hondas

prenden cuantos habitan

aposentos de conchas,

segura me entretengo,

que en libertad se goza

el alma que amor áspid

no le ofende ponzoña.

Tirso de Molina, del monólogo de Tisbea en la Jornada Primera de El burlador de Sevilla

Tisbea, a quien el áspid del amor aún no había mordido, no sospechaba lo que le esperaba a manos de aquel náufrago que llegaba a la orilla casi ahogado, escapando de las consecuencias de otros desmanes, pero dispuesto a seducir sin descanso a doncellas ingenuas.  No sé si será por eso por lo que son raras las mujeres pescadoras sobre nuestras playas.  Ya se sabe, de las aguas podría emerger algún mal bicho…

(Por cierto que el nombre de la pescadora Tisbea, pienso yo que está inspirado en las pías lecturas de Tirso de Molina en su convento, o sea, en la leyenda de los dos amantes Píramo y Tisbe, que narra Ovidio en Las metamorfosis o en la Fábula de Píramo y Tisbe de Góngora) 

Los efectos de la insolación y la siguiente foto me traen a la memoria ciertas estrofas de otro poeta, de quien Tirso de Molina (1584-1648) aprendió

Acaso vuelva a bogar. Foto R.Puig

Acaso vuelva a bogar. Foto R.Puig

¡Pobre barquilla mía,

entre peñascos rota,

sin velas desvelada

y entre las olas sola!

¿Tengo que decir quién escribió estos versos? ¡Seguro que no! En el colegio me la aprendí de memoria, pero no en clase de literatura sino en la de religión.

Otras cosas de esta orilla

Para los ojos de un niño. Foto R.Puig

Para los ojos de un niño. Foto R.Puig

Claro que al mencionar las velas, vienen también a cuento las cometas (otro símbolo del alma, en este caso de la inconstancia espiritual). La que aquí brinca sobre el horizonte es una que, aprovechando la calidez de la brisa  y ante mis ojos, controlaba con maestría el hijo de un amigo la otra tarde.

A veces, pareciera que hasta las palmeras quieren levantar el vuelo, atraídas por no sé qué embrujo del crepúsculo

La palmera y lo rosa. Foto R.Puig

La palmera y lo rosa. Foto R.Puig

 

Entretanto los viajeros de un lejano ferry se benefician del último sol de la tarde

Viajeros. Foto R.Puig

Viajeros. Foto R.Puig. Foto R.Puig

y los cantos rodados de la orilla han robado un poco de azul, no se sabe si al mar o al cielo

Azul. Foto R.Puig

Azul. Foto R.Puig

Recordando a Dalí en Denia

El otro día, la hora de comer me pilló en Denia. El bar Galache calmó mi gazuza con un buen menú casero a precio de crisis y me obsequió con la cordialidad del patrón y de sus camareros. Pero es que, además, me dio ocasión de celebrar a mi modo el veinticinco aniversario del fallecimiento de nuestro más famoso pintor catalán.

Me refiero a Salvador Dalí (1904-1989)

Un litro al menos. Foto R.Puig

Un litro al menos. Foto R.Puig

¿Qué hacía Dalí en el bar Galache de Denia mientras yo comía boquerones fritos?

Muy sencillo, en el muro que podríamos denominar “de las cervezas”, el ilustre artista de Figueres, como buen catalán, hacía publicidad de la cerveza San Miguel, empresa que como es sabido tiene su sede en Barcelona

En el bar Galache. Foto R.Puig

En el bar Galache. Foto R.Puig

Aparte de generar importantes dividendos turísticos para el Ampurdán, Dalí colaboraba, supongo que bien retribuido, con las postales navideñas para otras  empresas con sede en Barcelona, como Hoechst Iberica

Lo muestra bien el blog de la Dra.Rebecca Bender Ph.D, profesora de lengua y literatura españolas en el Grinnell College de Iowa :

http://rebeccambender.wordpress.com/2013/12/23/dali-christmas-cards/

y el blog de Dangerous Minds:

http://dangerousminds.net/comments/salvador_dalis_christmas_cards

Lo que no cabe duda es de que Dalí tuvo siempre el instinto comercial bien despierto. Que su genio pictórico sea nuestro favorito o no, desde el punto de vista de las ganancias, algo le deben en su tierra natal.

Postal navideña de Dali para Hoestrch Iberica

Postal navideña de Dalí para Hoechst Iberica. Del blog de Dangerous Minds.

Me pregunto por qué, la Generalidad de Cataluña es tan parca en celebrar a Dalí.

¿El ocaso de los marjales en Denia?

El Segaria desde La Marjal de Denia. Foto R.Puig

El Segaria desde «La Marjal de Denia». Foto R.Puig

Y del ocaso oficial de Dalí  en Cataluña a otra decadencia.

No sé si estaré en lo cierto o no, pero hace unos días, al pasar por esa zona de la comarca dianense que denominan el marjal de Denia sentí que algo está yéndose a pique en lo que según la Wikipedia se define como

El marjal es una zona húmeda, generalmente cercana al mar, de gran riqueza tanto en fauna como en flora. Estas zonas húmedas a menudo son estaciones de paso en la migración de las aves entre el norte de Europa y África.

http://es.wikipedia.org/wiki/Marjal

Y, sin embargo, cuando busco algo en internet sobre los marjales de la Marina Alta, encuentro información sobre el marjal de Pego-Oliva (que describe literariamente Rafael Chirbes en su última novela “En la orilla”), pero nada sobre el de Denia.

Mi sensación es que no le queda mucho, al menos frente a los famosos PGOU y las construcciones que se derivan

Se están cayendo. A la vera del marjal de Denia. Foto R.Puig

Se están cayendo. A la vera del marjal de Denia. Foto R.Puig

Comparsas

De todos modos, para no acabar con tristezas, nos despediremos por hoy al son de la banda de la comparsa de los walis que ayer se entrenaba aprovechando ese sol que templaba las tarde del sábado en las calles de Denia.

La comparsa de Los walis de Denia. Foto R.Puig

La comparsa de «los walis» de Denia. Foto R.Puig

Comparsa de los walis. Denia. Foto R.Puig

Comparsa de «los walis». Denia. Foto R.Puig

Esperemos que, ya que peinan canas, estos walis de Denia hagan honor, por su sabiduría y su autoridad moral, al significado original de la palabra árabe y guíen a sus paisanos por la senda de una honesta prosperidad.

 

De mis alrededores (I)

16 febrero, 2014
Mis alrededores. Foto R.Puig

Mis alrededores. Foto R.Puig

Para Marie, a modo de bienvenida

Es sin duda el momento de pensar

que el hecho de estar vivo exige algo,

acaso heroicidades –¿o basta, simplemente,

alguna humilde cosa común

cuya corteza de materia terrestre

tratar entre los dedos, con un poco de fe?

Palabras, por ejemplo.

Palabras de familia gastadas tibiamente.

 

Jaime Gil de Biedma

 

(última estrofa del poema Arte poética que dedicó a Vicente Aleixandre en Compañeros de viaje, Barcelona, Joaquim Horta, 1959)

De estos días tan benignos de dulces grados celsius en Levante, cuando hoy el viento ha cambiado y anuncian que las lluvias que el campo necesita nos han de equiparar levemente a los paisanos del norte de España -por no hablar de los sufridos inundados de Inglaterra- recupero algunas humildes cosas comunes que, sin grandes pretensiones, acompaño de palabras.

Al hilo de la primera imagen, comienzo por un son que me devuelve a los guateques de mi lejana adolescencia en las Navas de Riofrío.

Lemon tree very pretty. Foto R.Puig

Lemon tree very pretty. Foto R.Puig

 

Lemon tree very pretty and the lemon flower is sweet

But the fruit of the poor lemon is impossible to eat.

Lemon tree very pretty and the lemon flower is sweet

But the fruit of the poor lemon is impossible to eat

Peter, Paul & Mary

http://www.youtube.com/watch?v=RGtx1gYOxYI#t=40

No lejos del limonero, por las calles cercanas, otro modesto árbol. ¿Se animará alguien a componerle una canción al mandarino?

Pentagrama. Foto R.Puig

Pentagrama. Foto R.Puig

Una pista: los mandarinos escriben sus notas en naranja menor sobre una melodía de amarillos en sol mayor

Mandarina. Foto R.Puig

Mandarina. Foto R.Puig

A poca distancia los arpegios de oro se trasforman en hilos de una alfombra mágica

Tapiz. Foto R.Puig

Tapiz. Foto R.Puig

Siguiendo con mi paseo, descubro una solitaria flor de jazmín que baila sobre un muro. Tiene cinco pétalos ¿me traerá suerte? o ¿será que siempre tienen cinco? ¡Me da lo mismo! ¡sentir su aroma en febrero no deja de ser una suerte!

Jazmin de cinco pétalos. Foto R.Puig

Jazmín de cinco pétalos. Foto R.Puig

La calidez de estos primeros meses del año ha despistado como siempre a los almendros

Serán almendras. Foto R.Puig

Serán almendras. Foto R.Puig

y a las palmeras les tocó el turno de la poda, aunque a esta no le ha hecho mucha gracia

Enfurruñamiento. Foto R.Puig

Enfurruñamiento. Foto R.Puig

¡Paciencia! Con el tiempo, tantos años de podas producen enigmáticas geometrías

Fractales. Foto R.Puig.

Fractales. Foto R.Puig.

Y las más afortunadas, al alcanzar su edad esbelta, saludarán con sus penachos, cuando se alce, a la luna

Conversacion. Foto R.Puig

Conversación. Foto R.Puig

Hay quienes no agitan ramos ni se doblegan ante nadie

Los intocables. Foto R.Puig

Los intocables. Foto R.Puig

Finalmente, ya que hemos empezado con música, acabemos con un capricho

Mimosa. Foto R.Puig

Mimosa. Foto R.Puig

 

 

Cuando atardece en la Almadraba

9 febrero, 2014
Atardeceres. Foto R.Puig

Atardeceres. Foto R.Puig

Dedicado a mi amigo Pere

Atardeceres,

entorchados

de ópalos,

Opalos. Foto R.Puig

Ópalos. Foto R.Puig

que pasan como nubes,

de nimbos,

que flotan como plumas,

Plumas. Foto R.Puig

Plumas. Foto R.Puig

de aves,

que aletean como signos,

Signos. Foto R.Puig

Signos. Foto R.Puig

de espumas,

que mueren en la piedra

Espumas. Foto R.Puig

Espumas. Foto R.Puig

 ~~~~~~

Ensueños.Foto R.Puig

Ensueños.Foto R.Puig

Ensueños,

hechos

de recuerdos,

Recuerdos. Foto R.Puig

Recuerdos. Foto R.Puig

que pasan como olas,

de palabras,

que flotan como alas,

Alas. Foto R.Puig

Alas. Foto R.Puig

de músicas,

que vibran como flechas,

Musicas. Foto R.Puig

Músicas. Foto R.Puig

de olvidos,

que escapan con la tarde

Olvidos. Foto R.Puig

Olvidos. Foto R.Puig

Entre Madrid y Els Poblets

2 febrero, 2014
La sierra de Guadarrama desde el Círculo de Bellas Artes. Foto R.Puig

La sierra de Guadarrama desde el Círculo de Bellas Artes. Foto R.Puig

Por la crónica anterior, quedaba claro que he estado unos día en Madrid.

Así es, durante el mes de enero he andado de aquí para allá. Dejé Gotemburgo bajo los primeros conatos de una nevada que sobre todo se hizo notar en el aeropuerto.

Asi estaba el aeropuerto de Gotemburgo el 14 de enero del 2014.Foto R.Puig

Así estaba el aeropuerto de Gotemburgo el 14 de enero del 2014.Foto R.Puig

Cuando escribo esto la nieve ya se ha instalado allí, pero, por lo que me concierne, salvo cuando hace unos días volvía de Madrid y el tren atravesó una fuerte nevada a su paso por Cuenca, o al divisarla sobre las cumbres de Guadarrama, este año no me he medido aún con ella.

Cerca del límite con Valencia, el paisaje se carga con nubes de tormenta

Campos de Castilla La Mancha desde el tren. Enero 2014.Foto R.Puig

Campos de Castilla-La Mancha desde el tren. Enero 2014.Foto R.Puig

y la luz derrama magia sobre unos campos transidos de frío.

En Madrid subí por primera vez a la terraza del Círculo de Bellas Artes.

Popurri madrileño. Desde la terraza del Circulo de Bellas Artes.Enero 2014.Foto R.Puig

Popurrí madrileño. Desde la terraza del Circulo de Bellas Artes.Enero 2014.Foto R.Puig

Plácidos turistas tomaban el sol en las tumbonas y un cielo nítido, el que siempre caracterizó a la capital de España y que a veces nos sigue regalando el esplendor de sus inviernos, permitía alargar la vista hasta los montes de Toledo y ofrecía esas arquitecturas que Antonio López ha retratado tan concienzudamente.

La Minerva de Vassallo. Terraza del Circulo de Bellas Artes. Madrid. Foto R.Puig

La Minerva de Vassallo. Terraza del Círculo de Bellas Artes. Madrid. Foto R.Puig

Todo ello presidido por Minerva

Faetón contempla Madrid. Escultura de los dos aurigas.Higinio de Basterra. Foto R.Puig

Faetón contempla Madrid (uno de los dos aurigas de Higinio de Basterra). Foto R.Puig

y por Faetón.

El edificio de la Telefónica también ha presidido tanto nuestros años más trágicos como nuestras décadas más bulliciosas.

El edificio de Telefónica desde el Círculo de Bellas Artes. Foto R.Puig

El edificio de Telefónica desde el Círculo de Bellas Artes. Foto R.Puig

Me pregunto si su reloj funcionó siempre, incluso cuando era blanco de bombardeos y cañonazos.

¿Qué hora sonará en adelante para España?

Una hora para España. Foto R.Puig

Una hora para España. Foto R.Puig

Por el momento, en el barrio de Chamberí, hay quien ofrece todo tipo de curas para los agobiados.

Curas para todo. Madrid. Enero 2014. Foto R.Puig

Curas para todo. Madrid. Enero 2014. Foto R.Puig

Antes de dejar Madrid descubro, durante un paseo campestre con amigos por un rincón de la provincia, que, aunque de aguas más o menos limpias, en sus ríos todavía se pueden visitar cascadas.

Cascada del rio Guadalix. Foto R.Puig

Cascada en el río Guadalix. Foto R.Puig

Antes de volver a la Marina Alta y junto a la plaza de toros de las Ventas me topo con un recuerdo de otros tiempos, el monumento dedicado por los toreros al descubridor de la penicilina.

Monumento de los toreros al Dr.Fleming. Madrid. Foto R.Puig

Monumento de los toreros al Dr.Fleming. Madrid. Foto R.Puig

Algunos de ellos se salvaron gracias a Fleming.

A los toros no les hizo falta.

De regreso en Els Poblets

Els Poblets.Enero 2014.Foto R.Puig

Els Poblets. Enero 2014.Foto R.Puig

Por San Antón, hisopo en mano, el párroco bendice a los animales frente al mar

San Anton con su lechon. Foto R.Puig

San Antón con su lechón. Foto R.Puig

Perrito, cura y monaguillo. Foto R.Puig

Perrito, cura y monaguillo. Foto R.Puig

Durante la tradicional bendición de los animales, la estrella de este año ha sido la gran tortuga del veterinario

Tortuga bendita. Foto R.Puig

Tortuga bendita. Foto R.Puig

Y, como todos los años, los jinetes lucieron sus caballos antes de hacerse purificar con agua bendita

Airosos. Foto R.Puig

Airosos. Foto R.Puig

Diestros. Foto R.Puig

Diestros. Foto R.Puig

Mientras tanto, como he preparado una fideuá, con este aromático final me despido por hoy

He cocinado fideua. Enero 2014.Foto R.Puig.

He cocinado fideuá. Enero 2014.Foto R.Puig.

Entre Benitatxell y Madrid: de los almendros y el vino a las águilas del Prado

26 enero, 2014
Primicia floral de los almendros de Benitatxell. Foto R.Puig

Primicia floral de los almendros de Benitatxell. Foto R.Puig

El Arte es variopinto y en el caso de hoy no tiene usted, amigo lector, que pagar IVA. Mis fotos las doy gratis y los almendros florecen en enero por los bancales de Benitatxell, sin que ministro alguno pueda tasar sus flores. Además, por el momento, la puesta de sol sobre el Peñón de Ifach está libre de impuestos.

Primeras flores de los almendros de Benitatxell. Foto R.Puig

Primeras flores de los almendros de Benitatxell. Foto R.Puig

Sentado con mis amigos, al calor de la veranda, la conversación es dulce, como las mistelas de La Marina.

Fue con Pepa y Miquel y con su familia y amigos, con quienes aprendimos en el otoño de 2012 cómo se pasa de la uva al mosto. Fue materia de la crónica del 11 de octubre de ese año.

Uvas de Benitatxell. Foto R.Puig

Uvas de Benitatxell. Foto R.Puig

Ahora, de aquellos capazos llenos de uva…

Mosto en la cuba. Benitatxell. Foto. R. Puig

Mosto en la cuba. Benitatxell. Foto. R. Puig

que dieron aquel mosto

Benitatxell. El fruto de la vendimia del año anterior. Foto R.Puig

Benitatxell. El fruto de la vendimia del año anterior. Foto R.Puig

mis amigos han producido un vino artesanal excelente y áspero, valiente y aromático.

Ya no se ven los almendros. Se ha hecho de noche, me despido y vuelvo a casa con varias botellas y con algún kilo de las mejores mandarinas del mundo. De Benitatxell nunca me voy de vacío.

Águilas en el Museo del Prado

Ayer, en Madrid, abrimos la botella y el calor del vino redondeó el final de una jornada en el Museo del Prado, en la exposición dedicada a aquellos gigantes castigados por los dioses, Ticio, Prometeo, Ícaro e Ixias, cuyos tormentos fueron inmortalizados por Tiziano y por los artistas del Barroco. Eso sí, precedidos por Miguel Ángel y por los modelos anatómicos de la escultura helenística.

Ticio y el aguila. Hendrick Golzius. Detalle. Museo Frans Hals. Haarlem.

Ticio y el águila. Hendrick Golzius. Detalle. Museo Frans Hals. Haarlem.

Me estoy refiriendo a la fantástica exposición “Las Furias. Alegoría política y desafío artístico”.

No seré yo quien remede lo que ya se explica en la página de la web del Prado y, por supuesto en el magnífico catálogo que firma el comisario de la exposición, Miguel Falomir. Si alguna pega puedo poner es la de la iluminación, en una penumbra que el claroscuro de los cuadros no necesita y que, además, dificulta la lectura de unas cartelas, ya de por sí tacañas, que parecen diseñadas para tortura de los présbites, pues para leerlas hace falta una vista de águila.

Prometeo bajo las garras del águila. Rubens y Frans Snyders. Detalle. Museo de Filadelfia.

Prometeo bajo las garras del águila. Rubens y Frans Snyders. Detalle. Museo de Filadelfia.

Me limito a recoger, en una selección de imágenes de los cuadros expuestos, la figura del águila de Júpiter, torturadora de Prometeo y de Ticio y mítico instrumento de castigo contra rebeldes y osados invasores del Olimpo.

El aguila y Prometeo. Jacob Jordaens.Detalle.Museo Wallraf Richartz. Colonia.

El águila y Prometeo. Jacob Jordaens.Detalle.Museo Wallraf Richartz. Colonia.

Ya la describía Erasmo, inspirado por Plinio y Aristóteles, como el símbolo de la crueldad despótica y de la arbitrariedad de los monarcas absolutos:

…pongamos que un fisonomista no del todo inepto observe con detenimiento el rostro y el pico del águila: ojos ávidos y perversos, rictus amenazador, cuencas oculares truculentas, frente torva y, finalmente, el perfil ganchudo que Ciro, rey de los Persas, encontraba tan atractivo en un príncipe. ¿No reconocerá inmediatamente la imagen magnífica de la realeza, desbordante de majestad? A ello se añade un color de por sí funesto, tétrico y de mal augurio, de sombría y sucia negrura. Por eso a lo que es sombrío y tirando a negro lo llamamos “aquilus”. Viene a continuación esa voz desagradable, terrible, descorazonadora y aquel grito, entre amenazador y lastimero, que estremece a todos los seres vivientes. Se trata de una señal que reconocerá enseguida, aunque se emita entre bromas, todo el que haya experimentado, o simplemente observado, lo temibles que son las amenazas principescas y cómo tiemblan todos siempre que la voz del águila resuena de este modo

…..

…al grito estridente del águila el pueblo entero es presa de repentino pavor, el senado se achanta, la nobleza inclina la cerviz, los magistrados se tornan complacientes, los teólogos callan, los jurisconsultos proclaman su acuerdo, las leyes retroceden, las instituciones se rinden: nada hay que valga, ni la ley divina ni la religión, ni la justicia ni la humanidad. A pesar de que haya tantos pájaros no exentos de elocuencia, de que sean tantas las aves canoras y las especies dotadas de gritos y de cantos variados, con melodías que incluso pueden conmover las piedras, es no obstante el solitario estridor del águila, áspero y apenas musical, el que se sobrepone a todos

Erasmo de Rotterdam. “El escarabajo acecha al águila”, en Adagios del poder y de la guerra y Teoría del adagio. Traducción y edición de Ramón Puig de la Bellacasa, Madrid, Alianza Editorial 2008.

La denigrada rapaz no contaba entonces con un defensor como Rodríguez de la Fuente para ser vista más positivamente. Yo, en cualquier caso, de esta visita al Museo del Prado me quedo con esas garras y esos picos que escarban en las carnes de los gigantes. Ese encarnizamiento tan crudamente representado evoca otros más actuales.

De todas las imágenes del águila en las obras de la exposición la mejor, a mi modo de ver, es la de Frans Snyders, el especialista de la factoría de Rubens para la pintura de animales. No en vano el cuadro de Prometeo torturado está reconocido como la obra de ambos. Y la que hemos visto antes en el cuadro de Jordaens es exactamente la misma, aunque para esa obra curiosamente no se cite la autoría de Snyders.

El aguila y Prometeo. Rubens y Frans Snyders. Detalle. Museo de Filadelfia.

El águila y Prometeo. Rubens y Frans Snyders. Detalle. Museo de Filadelfia.

Si se piensa en que una de las piezas de la exposición es una moneda de plata, acuñada en honor de Carlos V, que presenta en su anverso la imagen del emperador coronado como un césar, y en su reverso los gigantes fulminados por Júpiter, con el águila como jefe de torturas, se entenderá por qué Erasmo había fustigado el despotismo imperial en su comentario al adagio Scarabeus aquilam quaerit (El escarabajo acecha al águila), una especie de canto a la, por entonces imposible, sociedad republicana.

Por varios siglos más seguirían los príncipes cebándose en las entraña de sus súbditos, antes de que se lleguen a consolidar los primeros derechos republicanos.

El aguila y Prometeo. Theodoor Rombouts. Detalle.Museos Reales de Bellas Artes. Bruselas.

El águila y Prometeo. Theodoor Rombouts. Detalle.Museos Reales de Bellas Artes. Bruselas.