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Santas Pascuas

16 abril, 2017
Domingo de Ramos en la desembocadura del Molinell. Foto R.Puig

Domingo de Ramos en la desembocadura del Molinell. Foto R.Puig

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En España

La mitad de la Semana Santa la he pasado en la Marina Alta. He sacado la bicicleta, he leído por fin algunos libros que tenía aparcados. He llamado a amigos y familiares y, claro está, paseando por las playas he preguntado a los pescadores eso que los que no lo somos inquirimos siempre: “Qué tal pican hoy?”. La respuesta es invariablemente que no, que no se da bien el día, aunque el agua que se agita en el cubo parezca desmentirlo.

El tiempo ha sido no sólo benigno, ha sido resplandeciente.

Semana Santa en la desembocadura del Molinell. Foto R.Puig

Semana Santa en la desembocadura del Molinell. Foto R.Puig

Al parecer también ha sido una semana pletórica de procesiones. Cualquier época es buena para hacer la fiesta, incluso si lo que se recuerda son dolores de hace más de dos mil años. Las tradiciones son las tradiciones y se trasmiten de padres a hijos. Si el abuelo se vistió de nazareno, el nieto seguirá haciéndolo. Los naturales de Nazaret se multiplican con el paso de las generaciones, aunque el atuendo no ha variado mucho.

Nazarenos. Foto Diario Información de Alicante

Nazarenos. Foto Diario Información de Alicante

Como estaba apartado de todo ello, no me he cruzado con ninguno, pero los medios de comunicación han sido, como de costumbre, prolíficos en mostrar los desfiles de todo tipo de cofrades.

A mí, en estos tiempos, cuando por todo el mundo se extiende la afición a enmascararse, y no precisamente para ir de procesión, todo esto me produce cierta grima. Dicen que es devoción, pero a mí me recuerda al klu klux klan. No puedo evitarlo. Y eso que a mis trece años, un viernes santo, me pusieron ese capirote de cartón en la cabeza. Nos llevaron de procesión los curas del colegio. La verdad es que hacía daño en las sienes, así que algo tenía de penitencia, aunque para purgar qué culpas no lo sé. Lo que pasa es que hoy, por el garbo con el que corren algunos nazarenos, me da a mí que el cucurucho es de plástico ligero.

Nazareno. Foto Diario Información de Alicante

Nazareno. Foto Diario Información de Alicante

Pero, al parecer no todo es fiesta, al menos parece que algunos penitentes cargar, cargan.

Penitente. Foto Diario Información de Alicante

Penitente. Foto Diario Información de Alicante

Claro que después también se reponen fuerzas con la cocina tradicional de estos días santos.

Rezar y manjar. Foto Diario Información de Alicante

Rezar y manjar. Publicidad de un municipio en el Diario Información de Alicante

Aaprovechando que las almas están bien dispuestas, hasta la factura del agua puede que nos parezca más ligera, al menos es lo que espera la compañía concesionaria que nos felicita estos días de Pasión.

Felicitando la Semana Santa. Fuente Diario Información de Alicante

Felicitando la Semana Santa. Publicidad en el Diario Información de Alicante

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En Suecia

El jueves volví a Suecia. Cambio de tercio y paseo por otra costa el día de Viernes Santo.

Salimos con sol de Gotemburgo y pasamos unas horas de luz y brisa fresca en Lysekil, una pequeña ciudad del Bohuslan, en la extremidad aguda de una península entre el Saltö Fjord y el Gullmar Fjord (reserva natural marina). La terminación kil es antigua  y significa punta de lanza. En este caso se refiere a una punta de tierra que se adentra en el mar. Lyse viene del nombre de la antigua parroquia medieval de Lyse, de la cual se acabó segregando la de Lysekil en el siglo XVIII.

Viernes Santo en Lyserkil. Foto R.Puig

Viernes Santo en Lysekil. Foto R.Puig

Aquí la única señal de las celebraciones era el anuncio del concierto coral en su iglesia mayor: el Stabat Mater de Pergolesi.

Lysekil. Foto R.Puig

Lysekil. Foto R.Puig

La historia de Lysekil se escenifica en los grandes paneles de piedra de la plaza mayor, donde se resume la vida de los habitantes del Bohuslan desde la Edad de Piedra. Es obra tallada en granito de la escultora Ivana Machackova. Se instaló en el año 2013, en total pesa 30 toneladas y se titula “Crónica del Bohuslan”.

Memorial de tiempos idos. Los vikingos. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Los vikingos. Lysekil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Comercio medieval. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Comercio medieval. Lysekil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Pastoreo. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Pastoreo en la Edad del Bronce. Lysekil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. El puerto. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. El puerto. Lysekil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. La pesca. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. La pesca. Lysekil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Las canteras. Lyserkil. Foto R.Puig

Memorial de tiempos idos. Las canteras. Lysekil. Foto R.Puig

La vida en Suecia no fue el estado del bienestar hasta bien entrado el siglo XX. De hecho, poco antes, fue un país de emigrantes, de vida dura y de rígidas costumbres controladas por una Iglesia Nacional omnipresente.

Hoy las canteras, que alimentaron de granito rosado las construcciones de los templos de esta costa y lo exportaban hasta Alemania, están silenciosas desde 1944, cuando la extracción se detuvo para siempre.

Las canteras abandonadas de Lyserkil. Foto R.Puig

Las canteras abandonadas de Lysekil. Foto R.Puig

Pero basta acercarse un poco para observar el admirable colorido de su composición

Piedra de Lyserkil. Foto R.Puig

Piedra de Lysekil. Foto R.Puig

Granito rosado de Lyserkil. Foto R.Puig

Granito rosado de Lysekil. Foto R.Puig

En realidad, no es sólo aquí donde se explotaba. Canteras de esta piedra abundan por la Costa Oeste. Un simple paseo por Gotemburgo nos la muestra en edificios, esculturas y bajorrelieves.

Pasión

La Pasión ni se celebra con procesiones ni se felicita en los periódicos. En la prensa se refleja en los innumerables anuncios de los servicios religiosos y, sobre todo de los conciertos de música sacra en los templos de todo el país, a menudo acompañados de ágapes con los feligreses de las variadas confesiones cristianas. De ello hemos hablado hace años en este blog.

El Cristo de la Iglesia de Lyserkil. Foto R.Puig

El Cristo de la Iglesia de Lysekil. Foto R.Puig

Pero lo que Lysekil padeció durante siglos fue la desaparición de sus marinos y sus pescadores en el mar. Su puerto contó con flota propia, pues era uno de los principales centros de la pesca, elaboración y exportación del arenque nórdico.

En barcos de vela como este que data de 1840, construido en astilleros de una isla cercana, se hacían a la mar los pescadores de las poblaciones de esta Costa Oeste. La vida de aquellos pueblos era austera y pobre. Las condiciones de trabajo de las tripulaciones extremadamente duras.

Bote de pesca del s. XIX. Lyserkil. Foto R.Puig

Bote de pesca del s. XIX. Lysekil. Foto R.Puig

Muchas familias perdieron a sus hombres en el mar, como testimonia el memorial con la fecha de la muerte, los nombres y la edad de todos los que perecieron desde 1840 hasta 1992, que preside la entrada del camposanto.

Memorial de marinos y pescadores muertos en el mar. Lyserkil. Foto R.Puig

El matrimonio del patrón de barco Lycke y su esposa están enterrados juntos, pero Jemy R. Licke, Pontus E. Licke y Johan Lycke desaparecidos en el mar en 1875, 1880 y 1889 respectivamente y no ocupan la tumba de la familia.

Tumba del capitan de barco Lycke y su esposa. Lyserkil. Foto R.Puig

Tumba del capitan de barco H.N. Lycke y su esposa E. Lycke. Lysekil. Foto R.Puig

Los muelles desde donde apenas salen ya barcos de pesca, pero que en verano se llenarán con barcos de recreo, estaban tranquilos este Viernes de Pasión.

Desde el muelle. Lyserkil. Foto R.Puig

Desde el muelle. Lysekil. Foto R.Puig

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La mano de un modesto pintor dejó en el templo un retablo con escenas de la vida de Cristo, torpemente representadas.

Crucifixión. Iglesia de Lyserkil. Foto R.Puig

Crucifixión. Iglesia de Lysekil. Foto R.Puig

Pero, como hoy ya estamos a Domingo, acabaremos nuestra crónica con la otra obra de ese artista desconocido, de ingenua inspiración y pobres tablas.

¡Capirotes al armario!

Resurrección. Iglesia de Lyserkil. Foto R.Puig

Resurrección. Iglesia de Lysekil. Foto R.Puig

4 comentarios leave one →
  1. 20 abril, 2017 18:50

    Creo que sólo en Arequipa hubo en algún momento procesion de encapuchados. La pintura del Cristo de Lyserkil recuerda la del Señor de los Milagros. Lyserkil suena a vascuence, alguna relación? Y los bajorrelieves de vikingos, algún artista reconocido?

    • 20 abril, 2017 20:59

      Como siempre, me estimulas a completar la información. Si lees un poco más arriba verás que la he actualizado en los dos puntos referidos, el significado antiguo de la terminación “kil” (no creo que tenga que ver con los vascos) y la identificación de la artista que ha esculpido los bajorrelieves.

      • 21 abril, 2017 21:46

        Ok lyse y kil!!! y luego la artista que efectivamente se llama “machacova” o algo así…pero qué nombre tan certero!!!!

  2. 21 abril, 2017 23:12

    Sí, Machackova, una escultora que da forma al granito como si fuese plastilina.

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