Breverías erasmianas (LXIII) «Boni viri lachrymabiles» (‘Los hombres buenos son propensos a las lágrimas’)

Resumiendo el año que se ha ido, el mundo como de costumbre ha visto a unos seres humanos, con poder, que sin alterar el ademán se han dedicado a usar la fuerza para hacer daño a sus semejantes, como si no bastasen las incompetencias y las negligencias, de varia culpabilidad, para hacer sufrir a decenas de miles, y las catástrofes naturales (a menudo por causa humana) para llevar a la muerte o hundir en el dolor y la miseria a ingentes colectivos de hombres, mujeres y niños de todas las edades.
Me ha parecido que un adagio clásico comentado por Erasmo en 1528 dice también algo sobre quienes aunque no lo hayan causado, vuelven la vista hacia otro lado ante tanto sufrimiento, ya sea por natural insensibilidad o por acostumbramiento ante la recurrencia de los males, y han perdido el reflejo de la emoción, la piedad y la compasión, incluso la posibilidad de llorar. ¿Acaso no es un riesgo que a todos nos acecha de que, por aburrimiento o hábito, paulatinamente nos volvamos insensibles ante el sufrimiento de nuestros semejantes?

«Boni viri lachrymabiles»
Los hombres buenos son propensos a las lágrimas
Adagio, II, vii, 64
Ἀγαθοὶ δ’ ἀριδάκρυες ἄνδρες id est : «At quisquis probus, is multum lachrymabilis est vir».
De iis, qui facile commoverentur ad misericordiam ac precibus flecterentur ; nam illachrymare dicuntur qui miserescunt. Ovidius : quibus possint illachrymasse ferae. Proinde Horatius Plutonem, quod nullis flectatur precibus, illachrymabilem appellat
«Non si trecenis, quotquot aunt dies, quotquot aunt dies,
Amice, places illachrymabilem,
Plutona tauris«Et Dido Vergiliana Aeneae duriciem incusans :
«Num fletu ingemuit nostro ? Num lumina flexit ?
Num lachrymas victus dedit aut miseratus amantem est «
Potest et ad Heraclitum referri res humanas perpetuo fletu prosequi solitum. Contra duros et inexorabiles adamantinos, ferreos et corneis fibris dicimus.Licebit et huc detorquere, quod boni fere cum paupertate rem habent multaque coguntur perpeti. Adagium recensetur a Zenodoto.
(Les Adages d’Érasme, présentés par les Belles Lettres et le GRAC (UMR 5037), 2010, pp. 1300-1301.)

Lo que podemos traducir así:
Ἀγαθοὶ δ’ ἀριδάκρυες ἄνδρες quiere decir que los hombres buenos tienen predisposición al lloro.
Lo que se solía decir de aquellos que fácilmente se conmovían por misericordia y por las plegarias; porque se dice que aquellos que se compadecen derraman lágrimas. Como dice Ovidio (1): “Hasta las fieras pueden llorar.” Por eso Horacio (2) califica a Plutón como incapaz de llorar, pues no hay plegaria que le conmueva:
«Aunque le implores durante trescientos días,
amigo, no conmoverás al incapaz de llorar
Plutón de Tauro»Y la Dido virgiliana cuando acusa a Enéas de dureza (3):
«¿Gimió con nuestro llorar o desvió su mirada?
¿Lloró por los vencidos o se compadeció de su amante?»También se podría acudir a Heráclito, quien tenía la costumbre de llorar por las costumbres de los hombres. A diferencia de aquellos que decimos duros e inexorables como el diamante, hechos de fibra de hierro y cuerno. También sería posible atribuirle otro sentido: que de ordinario los hombres buenos se tienen que ver con la pobreza y obligados a soportar muchas cosas. El adagio también lo trae a colación Zenódoto (4).

Referencias:
(1) Tristia, 5.8.6.
(2) Odas, 2.14.5-7. Según la Carta Astral, el planeta Plutón de la constelación de Tauro tiene bajo su influencia a quienes son inconmovibles.
(3) Eneida, 4.369-70.
(4) 1.14. Cfr. También Suidas A 126.
(5) Raoul Wallenberg en la wikipedia
Por Venezuela

Desde hace unos años me he encontrado en diversos lugares y países con venezolanos que han buscado refugio y comenzado a abrirse camino con mayor o menor suerte, aguardando a que llegue el momento en que Nicolás Maduro y su banda se vean obligados a dejar el poder obligados por la fuerza elocuente de las urnas.
Son ya millones los venezolanos de toda edad y condición, que ese régimen «bolivariano» (¡si Simón Bolívar levantase cabeza!), que reprime, encarcela y tortura a sus ciudadanos, ha arrojado al exilio. Anteayer hubo manifestaciones en Venezuela y en numerosos países contra la usurpación de los resultados electorales reclamando que Edmundo González Urrutia, candidato ganador acceda a la presidencia de la nación venezolana el próximo 10 de enero. La líder de quienes arriesgan ahora su libertad y su vida saliendo a las calles María Corina Machado sigue en Venezuela encabezando a esta oposición que ha ganado las elecciones como muestran las únicas actas que lo prueban.
En este blog no suelo manifestarme en asuntos de política, pero la sangrante situación a la que un dictadorzuelo tiene sometida la nación venezolana y el recuerdo de algunos compañeros venezolanos de mis estudios juveniles me han hecho cambiar hoy esta costumbre. Hay que apoyar a quienes han ganado las elecciones y pueden empezar a partir del 10 de enero a restañar las heridas de Venezuela y conseguir el regreso de los exiliados para empezar a construir su sanación.
Numerosas naciones de régimen democrático han reconocido y el Parlamento Europeo ha otorgado a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2024 por su valiente lucha para restaurar la libertad y la democracia en Venezuela.
«El Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2024 se concede a María Corina Machado y al presidente electo Edmundo González Urrutia por su valiente lucha para restaurar la libertad y la democracia en Venezuela. En sus esfuerzos por una transición política justa, libre y pacífica, han defendido sin miedo los valores que millones de venezolanos y el Parlamento Europeo tanto aprecian: la justicia, la democracia y el Estado de derecho. El Parlamento apoya al pueblo de Venezuela, a María Corina Machado y al presidente electo Edmundo González Urrutia en la lucha por el futuro democrático de su país. Este premio es para ellos»
(declaración de la presidenta del PE Roberta Metsola)
VIDEOMENSAJE DE MARÍA CORINA MACHADO 6 DE DICIEMBRE 2024 AL DIARIO EL MUNDO
La luna y la jirafa

La luna no necesita permiso de asilo para atravesar fronteras, aparece, crece y decrece donde quiere, sin rellenar solicitudes. Vive y migra sin papeles. No necesita pactos ni convenciones internacionales como los seres humanos. En un nivel intermedio los animales de las sabanas africanas no tienen tantos problemas para que los parque zoológicos de Europa los importen. Sin ser un experto, imagino que con los adecuados trámites, pagos y requisitos de salud e higiene, pueden encontrar acomodo en alguno de ellos, por ejemplo en el que podemos visitar a menos de una hora de Gotemburgo.

No obstante, a pesar de que tengan un espacio y unos cuidados suficientes, supongo que no les faltarán ganas de darse un garbeo más allá de sus límites. Quién sabe, si no físicamente al menos en espíritu, sin que nos demos cuenta, gracias a algunas prácticas animistas de su tierra de origen, su alma, luminosa, migre a mi barrio para charlar con la luna.
Y como ya lo hacía un pastor de Asia, le diga a la luna eso de :
¿Qué haces luna en el cielo, dime qué haces,
Luna silenciosa?
–
Che fai tu, luna, in ciel? dimmi, che fai,
Silenziosa luna?
.
(Giacomo Leopardi, «Canti», Canto XXIII, «Canto nocturno de un pastor errante de Asia»
claro que imagino que se lo dice en swahili :
Unafanya nini, mwezi, angani? niambie, unafanya nini,
Mwezi kimya?
Por el momento, podemos estar tranquilos y que sea sólo la pacífica jirafa la que transmigra a nuestro barrio. ¿No estremece pensar en lo que ocurriría si fuesen los espíritus de los rinocerontes del mismo parque zoológico los que consiguiesen hacernos una visita?

¿y se lanzasen a corretear cerca del Gran Teatro, lanzando sus barritos a la luna?

Juan Carlos Savater: a la vera del río

Como decía Heráclito, «no nos bañamos dos veces en el mismo río». La nueva exposición de pintura de Juan Carlos Savater (han pasado cuatro años y medio de la anterior) confirma también que sus paisajes con figuras se renuevan y fluyen, de modo que no estaremos dos veces ante el mismo pintor y ante los mismos símbolos.
Aunque el sea la misma persona, sin embargo en su pintura estamos ascendiendo a un nuevo círculo de la búsqueda de sí mismo, de su persistente escucha de las claves que una naturaleza transfigurada le ofrece. El pintor se recrea a sí mismo en sus tablas que plasman su territorio intangible.

Juan Carlos Savater es un eremita en movimiento, de una exposición a otra su obra fluye, está en tránsito, en los cuadros del 2020 buscaba su talismán.

en la actual nos descubre su sortilegio

El manantial sigue brotando en su pintura, mas lo que era un paisaje de su Tebaida, donde desliza una piña y un cardo como los que encontramos en la sierra madrileña,

es hoy un roquedal y unas aguas que parecen salir de un fresco medieval, donde un ángel furtivo, escapando de algún códice sagrado se asoma.

Las aguas de ese manantial nos conducen ahora al río en cuyas márgenes se agrupan los símbolos de una meditación a la que el pintor nos invita en sus hierofanías.

El árbol que quería ser flor ha sido desterrado de un bosque que le rechaza y cae junto al río en una pradera de la que brotan las ramas implorantes de ocultas raíces.
En otra tabla, reducido a flor marchita y rota, muere solitario al amanecer.

No es el único árbol caído. Río abajo, sobre un vado, ángeles de humana raza trasportan un árbol desenraizado. No sabemos hacia dónde transitan y si será trasplantado.

Me recuerda otro tránsito sobre un río en la exposición del año 2020, donde quienes también salvaban un río no lo hacían por un vado sino sobre un puente.

Aquel río no recuerdo que llegase al mar. En la actual exposición es un río de sobrio simbolismo que no tiene su fin en ningún Edén (del que nos hablaban algunas tablas de entonces), sino que se abre en estuario y se funde con el mar, a cuya orilla el sortilegio de la flor-árbol o del árbol-flor prospera.

En su estilizada planta me recuerda a un códice miniado en el que el árbol del Edén florece, muy similar al que Juan Carlos Savater ha imaginado y del árbol caído ve surgir una flor, mientras en el códice miniado encierra un conocido desenlace.


En esta ocasión no he podido visitar la exposición de mi admirado pintor y amigo, por lo que habrán observado que las imágenes proceden esta vez del catálogo en versión digital que me ha enviado. Quedan ya pocos días pues se cierra el viernes en la Galería Leandro Navarro de Madrid.
En todo caso, cierro los ojos e imagino que capturo algo de lo que su obra me sugiere, a la vera de su río creativo, que sigue fluyendo y nunca se repite, como si yo fuera ese pescador que más que pescar ha sido pescado por sus ensoñaciones.

Y si quieren escuchar al artista hablando de su pintura sintonicen con sus propias consideraciones.
Miscelánea artística de septiembre

Foto de Emma Puig de la Bellacasa Mejía (España – Panamá), Proyecto Mujer árbol.
De aquí para allá, sin ánimo de marcar jerarquías, dejo hoy aquí algunas imágenes de obras de artistas con las que me he encontrado en mis desplazamientos del mes de septiembre y que juzgo, cada una a su modo, valiosas.
Tránsitos. Fotografías en un mundo global.
PhotoEspaña 2024









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(persianas con arte)
Els Poblets (Alicante)





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Arte y Transformaciones sociales en España, 1885 -1910
Museo Nacional del Prado (Madrid)
21 de mayo a 22 de septiembre
Me limito a algunas fotografías de esta ambiciosa exposición de la que sería imposible abarcar todas sus 10 secciones (Trabajo, Educación, Religión, Enfermedad y medicina, Muerte, Accidentes laborales, Prostitución, Emigración, Pobreza y marginación, Huelgas y luchas sociales) y disciplinas de las artes plásticas.



El pescador de La Escala (1910), Archivo Histórico de La Escala (Gerona)

Un poema de Tristan Tzara

En estos días mediterráneos de calor excesivo ha caído entre mis manos un viejo libro de frágil encuadernación y páginas del color de esa luna desmesurada que se asomó a nuestros cielos hace poco.
Editado en 1947 por Jean Cassou (Deusto1897 – París 1986) es una antología (*) de prosa, teatro y poemas de Tristan Tzara (1896 – 1963), uno de aquellos numerosos intelectuales rumanos a los que los avatares del siglo XX llevaron a abrazar la lengua y la cultura francesas y destacar en diversos campos de las letras y la historia.
No seré yo quien haga la explicación de sus vida y obra, pues hay mucho escrito sobre él y lo que representó en la cultura europea como principal figura del movimiento dadaista, precursor del surrealismo, y pienso que inspirador de muchas otros contestarios radicales del arte y las costumbres establecidas que le sucedieron
Yo destruyo las gavetas del cerebro y las de la organización social : desmoralizar por todas partes desplazar la mano del cielo al infierno, los ojos del infierno al cielo, restablecer la rueda fecunda de un circo universal dentro de los poderes reales y la fantasía de cada individuo
fragmento del Manifiesto dadaísta (1918)
Este es un pequeño ejemplo de aquél que declaraba que «la moralidad es la infusión de chocolate en las venas de todos los hombres»
Nacido en Moinești quien se llamó originalmente Samuel Rosenstock vio la luz a menos del 200 kilómetros en línea recta de la Transilvania del Conde Drácula. Cada uno ha su modo ha sido protagonista de famas sociales de un modo u otro revolucionarias.
Al hilo de la lectura de los textos de Tristan, por cierto subliminalmente tristes, en muchas de sus entrelíneas se siente que su búsqueda del absurdo literario es una constante fuga de las horrores de las dos grandes guerras de la primera mitad del siglo XX europeo con su ese otro absurdo, sangriento y de ningún modo imaginario.
Con Jean Cassou he escogido uno de los poemas de Tzara, escrito hace cien años en que destaca una lírica, a mi modo de ver, llena de las enrevesadas señales que se desprendían de las gavetas de su cerebro. El subrayado de uno de los versos que se repite es mío, así como la traducción al castellano.
PAYSAGES ET ACCIDENTS
cirage des avenues fines
le café d’aube d’où sortira le proverbe d’été
donné au profit de tous les projets de voyage
enfilés le long des galeries de flûtes
le nombril de cire fond
ainsi sur le fourgon de queue toutes les petites marionnettes
où allons-nous se demande le monsieur qui a eu des déceptions
voilà maintenant le rire qui dégouline
ce sont des tranches de seins de verre
c’est un amour-mètre
c’est la menace perfectionnée d’un battant de cloche parapluie
et le passeport pour l’étage supérieur de l’armoire s’ouvre
il y a un glacier libre et les oiseaux
nous remarquons là le microphone
grossissante les pas et les paroles qui n’osent plus sonner
restent pour ainsi dire dans leurs coquilles
mais on les voit car ce sont des yeux
voilà où mène une heure d’oubli
le bracelet de rubis vous pousse sur la joue
en bonbons acidulés de flammes
le feuillage des veines se répand avec la lenteur de la soif
c’est un vrai désastre
que les palpitations des murs des immeubles explique et accompagne
une auto
la jeune filles reste étendue sur le pavé
un mouchoir humide
un accident comme un autre direz-vous
voilà où mène une heure d’oubli
personne ne demande votre participation
aux spéculations excitées autour d’un mouchoir d’oubli écrasé
la nécessité sociale ne la justifie pas
voilà cependant où mène une heure d’oubli
à l’unanimité des abstentions quand il s’agit d’un tamponnement prévu
entre les os et les nombreux blessés en liberté
locomotive douleur qui marche vite en tous les sens
les sismographes auscultent la terre
opérations de bourse
la panique des cravates se nouent et se dénouent en chiffres
mais jamais la mécanique
n’ enregistrera la congestion d’une heure tordue par les nerfs
cette écriture fine et mouvante des corps
indique les fleuves sur sa carte géographique
voilà où mène une heure d’oubli
comment voulez-vous comprendre ce que personne n’a encore compris
on se gratte les organes l’un après l’autre
une belle danse pour la solitude quand la langue est collée au palais
un timbre-poste de musée glacial sur l’horreur des vitre vides et fixes
chacun de nous a un réservoir d’événements
qui s’accompliront dans l’ordre des commodités de sortie
ils sortiront comme les perroquets et leurs phrases
sans se soucier de la justesse de leurs intéressantes observations
voilà où mène une heure d’oubli
dans les tunnels d’avoine noire de fumée
***
PAISAJES Y ACCIDENTES
depilación de finas avenidas
el café del alba del que saldrá el proverbio del verano
donado en beneficio de todos los planes de viaje
enfilados a lo largo de galerías de flautas
el ombligo de cera se derrite
así como en el furgón de cola todas las pequeñas marionetas
a dónde vamos se pregunta el señor que ha tenido decepciones
hete aquí ahora la risa que gotea
son rebanadas de senos de vidrio
es el metro del amor
es la amenaza perfeccionada de un badajo de paraguas-campana
y el pasaporte a la estantería superior del armario se abre
hay un glaciar libre y los pájaros
notamos ahí el micrófono
que amplifica los pasos y las palabras que no osan ya sonar
permaneciendo, por así decirlo, en sus caparazones
pero las vemos porque son ojos
he ahí adonde lleva una hora de olvido
la pulsera de rubí empuja sobre la mejilla
caramelos ácidos llameantes
el follaje de las venas se extiende con la lentitud de la sed
es un verdadero desastre
que se explica y acompaña por las palpitaciones de las paredes de los edificios
un auto
la joven permanece tirada en la acera
un pañuelo húmedo
diréis un accidente como cualquier otro
he ahí adonde lleva una hora de olvido
nadie pide vuestra participación
en las excitadas especulaciones sobre un aplastado pañuelo de olvido
la necesidad social no la justifica
pero he ahí adonde lleva una hora de olvido
de abstenciones unánimes en lo que respecta al amontonamiento previsto
entre los huesos y los numerosos heridos en libertad
locomotora del dolor que corre rápido en todas las direcciones
los sismógrafos auscultan la tierra
operaciones de bolsa
es el pánico las corbatas que se anudan y se desanudan en cifras
pero jamás la mecánica
registrará la congestión de una hora retorcida por los nervios
esta escritura fina y conmovedora de los cuerpos
indica los ríos en su carta geográfica
he ahí adonde lleva una hora de olvido
¿cómo quieres entender lo que nadie ha entendido todavía?
nos rascamos los órganos uno tras otro
un hermoso baile para la soledad cuando la lengua se pega al paladar
un sello de correos del museo glacial sobre el horror de cristaleras vacías e inmóviles
cada uno de nosotros tiene un reservorio de acontecimientos
que se realizarán en el orden de las conveniencias de salida
saldrán como los loros y sus frases
sin preocuparse por la exactitud de sus interesantes observaciones
he ahí adonde lleva una hora de olvido
por los túneles de avena negra de humo
.
Tristan Tzara, del L’arbre des voyageurs (1921-1924). Op.Cit. pp. 89-91

Notas
(*) Tristan Tzara, Morceaux choisis, Préface de Jean Cassou, Paris, Bordas, 1947, 309 pp.
Contrastes de un verano sueco

Son días que trascurren entre sol, cielos azules o nublados, lluvia y una ciudad a la que afluyen numerosos turistas veraniegos, cuando el parque de atracciones de Liseberg rebosa de visitantes. Es Gotemburgo, es decir Göteborg, la Venecia de la Costa Oeste.

…
Las opciones para quien quiera darse un baño oscilan entre las rocas graníticas al borde de lagos como el Delsjön o del mar, donde los muelles de madera son el lugar más apropiado para zambullirse, o las calas de arena que a menudo son invadidas por las algas. Pero esto no desanima a nadie a juzgar por la alta frecuentación que se constata en los días en que el sol se asoma, o incluso cuando las nubes se muestran clementes y no descargan lluvias.

Tan es así que los parques infantiles del barrio sestean durante horas en el olvido.

…
Todo lo contrario sucede en el parque de atracciones de Liseberg que además ofrece un recorrido escultórico notable. Las amables esculturas de Gerhard Henning (1880 – 1967) reciben al visitante a pocos metros de la entrada, entre otra muchas obras en bronce.

Esta alegría sin ropajes contrasta con otras damas, no menos sonrientes, que subrayan la dimensión cada vez más diversa de la población femenina de Gotemburgo, donde el calor del fin de semana pasado se afrontaba de muy diversas maneras,

…
La figura erguida de la verde corona de este joven arbolillo que los excelentes jardineros del Jardín Botánico han plantado anuncia largos años de crecimiento y lozanía…

lo que contrasta con la mole ceñuda de la Torre Karla que está en fase de terminar su equipamiento y que ensombrece con su coraza de guerrero galáctico el skyline de Gotemburgo cuando la mirada se dirige desde el centro de la ciudad y sus barrios aledaños hacia el norte de la ría.

…
Y si nos acercamos a alguno de los pulmones verdes de la ciudad, como por ejemplo al parque de Trädgårdsföreningen, donde juegan plácidamente los niños bajo la mirada materna…

puede que siguiendo nuestro paseo, a diez escasos minutos, sintamos el contraste entre ese parque y la intifada de tiendas de campaña (regularmente vacías), que llevan ya semanas instaladas frente al edificio central de la Universidad, bajo las mismas banderas que muchos palestinos acogidos en Suecia enarbolaron con júbilo frente al ayuntamiento en la plaza de Gustaf Adolf durante las horas que siguieron a la matanza y las violaciones de cientos de pacíficos ciudadanos de Israel, perpetrada por Hamas el 7 de octubre del año pasado, celebrando (como de ello fui testigo) la hazaña homicida y el secuestro de decenas de niños, mujeres, adultos y ancianos.

Definitivamente, esta ciudad reúne ejemplos de los contrastes y las transformaciones que caracterizan hoy a la sociedad sueca.
En todo caso y como rezaba el título de un libro del filósofo Fernando Savater, acabaré rogando que perdonen las molestias (2001) (*)
(*) Editorial Punto de lectura, enero 2001. El libro llevaba el subtítulo: crónica de una batalla sin armas contra las armas
Paseo y poesía (Gotemburgo en julio)

Hace pocos disfrutaba yo de los quince refrescantes grados del mes de julio en Gotemburgo, cuando inicié el paseo cotidiano por la ciudad que me permite engrasar mis viejas piernas. Esta vez tomé las primeras fotos desde un puente que cruza ese canal que servía de puerto en siglos pasados, flanqueado por edificios del siglo XVIII y XIX.
Desde el mismo se avista la forma severa de la Karlatornet que a mí me recuerda uno de esos cascos verticales que protegían la cabeza de los caballeros en los torneos medievales de tiempos de Ivanhoe. ¡A cada cual su imaginación!
Pero las dos cariátides de la puerta de la Thamska Huset (del nombre de un juez que la habitó) en Norra Hamngatan 6, edificio de estilo neo-renacentista construido en 1732, más parecen esclavos a la venta en un mercado otomano, quizás porque fue construido por un ingeniero militar.

A su lado, en el número 4, la fachada de la casa, construida con el mismo neo-estilo en 1883 sus cariátides femeninas se ajustan a modelos de la escultura clásica y se coronan con capiteles jónicos.

Si diesen un paseo por los barrios centrales de Gotemburgo, incluso navegando en las barcas turísticas, no les faltaran ejemplos de neo-estilos de eclecticismo variopinto, desde arcos de medio punto medievales hasta muestras del barroco.

El día lluvioso y la temperatura no granjeaban muchos turistas a los voluntariosos guías de la motoras en estos primeros días de julio.
Pero escuchemos al poeta y aceptemos lo que el día nos trae…
Days
What are days for ?
Days are where we live.
They come, they wake us
Time and time over.
They are to be happy in:
Where can we live but days ?
.
Ah, solving that question
Brings the priest and the doctor
In their long coats
Running over the fields.
***
Días
¿Para qué son los días?
Los días son donde vivimos.
Vienen, nos despiertan
una y otra vez.
Están para ser felices en ellos:
¿Dónde podemos vivir sino en días?
.
¡Ah! ¡la solución a esta cuestión
empuja al cura y al doctor
a acudir en sus largos túnicas
corriendo campo a través!
.
Philip Larkin, 3 agosto 1953, «The whitsun weddings», Collected Poems, London, faber and faber, p. 98 (la traducción es mía)
***
Si seguimos caminando bordearemos la margen izquierda corriente arriba de la ría, es decir del Göta Älv que tras atravesar Suecia de Este a Oeste desemboca en el Mar del Norte por Gotemburgo



Tras pasar junto a la exposición permanente de viejas fragatas militares…


llegaremos al puerto deportivo de Gotemburgo

donde descansa el Viking, barco de tres mástiles centenario, hoy habilitado para alojamiento y restaurante turístico

y cuyo muelle está presidido por el edificio apodado el lipstick (lápiz de labios)

A su vera se haya el ascensor que nos elevará hasta el centro del elevadizo Puente de Hisingen, construido con el concurso fundamental de empresas españolas como expliqué aquí hace años.
***
Ya que hablamos de puentes, sobre otros puentes, los de la memoria, esos que tendemos hacia nuestro pasado y que a veces borramos, traigo aquí otro poema de Philip Larkin(1922 – 1985):
Forget What Did
Stopping the diary
Was a stun to memory,
Was a blank starting,
One no longer cicatrized
By such words, such actions
As bleakened waking.
I wanted them over,
Hurried to burial
And looked back on
Like the wars and winters
Missing behind the windows
Of an opaque childhood.
And the empty pages ?
Should they ever be filled
Let it be with observed
Celestial recurrences,
The day the flowers come,
And when the birds go.***
Olvidar lo que hice
Detener el diario
fue congelar la memoria,
fue un comienzo en blanco,
.
ya nunca más cicatrizado
en esas palabras, esas acciones
como si despertase al raso.
.
Los quería liquidar
apresurándome a enterrarlos
de cara hacia el pasado
.
como guerras e inviernos
perdidos tras las ventanas
de una infancia borrosa.
.
¿Y las páginas vacías?
Se llenarían alguna vez
aunque fuera observando
celestes recurrencias,
el día en que brotan las flores,
y cuando los pájaros migran.
Philip Larkin, 6 agosto 1971, «High Windows», Collected Poems, London, Faber and Faber, p. 128 (la traducción es mía).
Nota: Larkin quería que todos sus diarios se destruyesen tras su muerte, catorce años antes de eso, en este poema al revisar sus diarios lamenta que congelen los recuerdos como partes de un pasado cicatrizado, y aspira a sustituir esas banales palabras y acciones de la vida por los fenómenos recurrentes del mundo natural en sus repeticiones y eternos retornos bajo el cielo.
***
Por el puerto y sobre el puente
Continuemos empero nuestro paseo que no lleva al puente sobre el Göta Älv…


El frio de este mes de julio reduce la presencia de ciclistas, corredores y ciclistas sobre el puente azotado por un fuerte vendaval, aunque algunos se atreven.

A lo lejos, sobre la margen derecha de la ría, la torre Karla preside el barrio de Hisingen y la zona de Lindholmen donde se ubican algunas de las aulas e instalaciones de la universidad técnica de Chalmers.

Siguiendo por el puente en dirección a Hisingen, sujetando mi gorra para que no se vaya al agua desde el puente, y tras cruzar el pequeño parque infantil en Frihamnen (Puerto franco), como parte del «Parque del Jubileo» (constituido para celebrar el 400 aniversario de la fundación de Gotemburgo) me dirijo a la parada del autobús que me devuelve al centro.

…
Conclusión en el estanque de los nenúfares de Lorensberg
Con un cielo algo más benigno hemos dado al día siguiente otro paseo, esta vez por el barrio de Lorensberg, situado detrás del Museo de Bellas Artes. Es una zona elevada donde solemos sentarnos en uno de los bancos que rodean al Näckrosdamm (estanque de los nenúfares). Un lugar apacible y de aura romántica donde no llegan los ruidos de la ciudad

Salvando las distancias, evoca algo los nenúfares del los estanques del parque de Monet en Giverny (Normandía)

Cerca de este lugar quedo sorprendido por un conejo que se deja fotografiar a pocos metros de distancia

Por la orilla del estanque un pato se entretiene junto al banco en donde estamos sentados

No sólo eso, demostrando ser un pato muy aseado realiza sus abluciones y procede a espulgar sus plumas a base de sorbos de agua que va tomando de la orilla, como se puede apreciar en esta video-filmación que pude realizar a dos pasos del ánade y que he titulado
la toilette del pato en mi canal de youtube

Es sabido que las palmeras viven bajo una amenaza, la de la plaga de un gorgojo al que llaman picudo rojo.

Juan es un experto escalador y podador, natural de Cali (Colombia) y residente en España, que ha venido hace poco a la playa de La Almadraba de Els Poblets (Alicante), a cortar una palmera enferma, carcomida por el picudo rojo, y que ha aceptado saludarnos tras haber talado la que amenazaba a los viandantes.

Si abren este enlace le verán encaramado en el fuste de la palmera, cortando lo que yo llamaría una «rodaja» y dejándola caer junto a las ya cortadas, entre otras la enorme masa superior de donde pendían las palmas, que yacen ya en el suelo.
Así, «rodaja a rodaja», como un enorme salchichón, la palmera enferma se erradicará del todo, evitando el peligro de que le caiga encima a alguien.

Y aquí vemos a otro miembro del equipo podando de sus palmas el pesado penacho que coronaba la palmera y cortándolo en partes manejables, pues para moverlo una vez caído hicieron falta tres hombres.

La plaga del picudo rojo es una gran amenaza que ya causó la muerte de muchas otras palmeras en la Comunidad Valenciana.
Para compensar este dato triste, como mañana llega la alborada de San Juan, celebremos esta inminente fiesta con un famoso romance castellano que también habla de una ribera del mar…
La lavandera de San Juan
Yo me levantara madre
mañanica de sant Juan
Vide estar una doncella
ribericas de la mar
Sola lava y sola tuerce
sola tiende en un rosal
Mientras los paños s’enxugan
dize la niña un cantar
Do los mis amores do los
donde los yre a buscar
Mar abaxo mar arriba
diziendo iba un cantar
Peine de oro en las sus manos
y sus cabellos peinar
Digasme tú, el marinero
que Dios te guarde de mal
Si los viste a mis amores
si los viste allá pasar.Anónimo, Romancero castellano
Además, como este romance tan hermoso mereció una traducción de Giosue Carducci (1835 – 1907), les ofrezco la versión italiana, igualmente bella, de aquel ilustre poeta:
LA LAVANDAIA DI SAN GIOVANNI
Dal Romancero Castellano
Mi levai per San Giovanni,
Ch’era il sole per levar.
Vidi, o madre, una fanciulla
Sola sola in riva al mar.
Lava, attorce, e in un rosaio
Stende i panni a rasciugar.
Mentre i panni il sol rasciuga,
La fanciulla canta al mar:
— Dove, l’amor mio, dove
Dove l’anderò a cercar? —
Su dal mare, giú dal mare,
Va dicendo il suo cantar:
Pettin d’oro ha ne le mani,
La sua chioma a pettinar.
— Dimmi, tu bel marinaio,
Cosí Dio ti voglia aitar,
Se l’hai visto l’amor mio,
Se l’hai visto là passar. —Giousue Carducci, Rime nuove, XCVII, c

De esta orilla (2)

¿Será que el sol
te llama
te desvela
avisa ?
.
¿Será que cuando
el aire
se torna rojo
intuyes?
.
¿Será que sin pensarlo
saltas
obedeces la orden
y acudes?
.
¿Será que el sol
narciso
desea ser esperado
admirado?

¿Seré yo como el mirlo
madrugador
que precediendo al sol
canta?

Hay quien espera al sol, y quien acude cuando hay marejada. La punta de levante de la playa es lugar de encuentro para los amantes del surf subidos a una tabla.
Cuando ya tu equilibrio no es el de los años mozos sientes entre la envidia y la admiración de quienes pueden bogar incansables, en pie sobre crestas rompientes.
Siempre nos quedará la silla en la orilla…

y la complicidad de la luna y la montaña.




