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Archivos romanos (IV): Regreso a Tusculum

24 enero, 2012


Desde la colina de Tusculum Foto R.Puig

En estos días fríos y resbaladizos de Gotemburgo el recuerdo de un día de junio en los Montes Albanos introduce un poco de calor en estas páginas.

Esa cadena de montañas volcánicas ha sido cuna de innumerables historias y leyendas desde los orígenes de nuestra cultura latina y lugar de inspiración de artistas y literatos.

El monte Cavo desde Tusculum Foto R.Puig

Los preside el Monte Cavo o Monte Albano que en La abadesa de Castro, novela de las Crónicas italianas de Stendhal,  aparece como intrincado refugio de bandidos  y anacoretas. La recomiendo calurosamente a quienes se interesen por la historia novelada de famosos procesos judiciales. No lejos de ahí tenían propiedades los Cenci, esa trágica familia, materia de otra de las crónicas del escritor romántico francés, dedicada a la historia del cruel proceso que acabó con la decapitación de Beatrice Cenci en Roma.

Pero ya estoy alejándome del motivo de esta entrada…

 

Desde Tusculum Foto R.Puig

Cuando la primavera dejaba paso al verano

Lo que quiero hoy es compartir unas fotos que tomé durante la visita que nos organizó la Escuela Española de Historia y Arqueología de Roma el 18 de junio del 2011, tras un interesante seminario de la guía de la expedición, la Doctora Valeria Beolchini, sobre las excavaciones de las ruinas romanas y medievales de Túsculo.

Gradas del teatro romano. Tusculum Foto R.Puig

Desde el año 1994 la EEHAR coordina un proyecto de excavaciones en la antigua Tusculum, en el cual han colaborado y colaboran diversas instituciones españolas e italianas  bajo la dirección primero de Xavier Dupré (fallecido durante esa empresa) y desde 2006, de Trinidad Tortosa

http://eehar.csic.es/proyectos/index.php?eve=10

Completo así lo que empecé a contar en mi entrada del 15 de mayo del 2011: https://ensondeluz.com/2011/05/15/un-paseo-a-frascati-y-tusculum/

La colina de Tusculum Foto R.Puig

Durante varios siglos, la otrora pujante ciudad de Tusculum (Túsculo en español), destruida por el ejército de Enrique IV, hijo de Federico Barbarroja, en 1191, estuvo sepultada en el olvido, hasta el punto de que, en 1343, Petrarca se interrogaba por su localización.

Luciano Bonaparte (1775-1840), hermano de Napoléon adquirió los terrenos de la Villa Rufinella, donde en parte se localizan las ruinas de Tusculum. Con sus excavaciones, iniciadas en 1804 logró atraer el interés del mercado anticuario y ganar mucho dinero con la venta de los hallazgos, además de aumentar su propia colección

Fue entonces cuando se desenterró en parte y por tiempo limitado el emblemático anfiteatro de la ciudad. Los sucesivos propietarios y los arqueólogos del siglo XIX acabarían por confirmar en 1825 la situación precisa de la Tusculum de Cicerón.

Via principal de Tusculum Foto R.Puig

Los expertos de la EEHAR nos llevan por las vía principal que atravesaba la ciudad…

Pavimento de la via principal de Tusculum Foto R.Puig

no lejos del foro…

Foro Tusculum Foto R.Puig

y del anfiteatro…

Teatro romano de Tusculum. Foto R.Puig.

Caminamos junto a las sobrias y hermosas estructuras de los viejos muros romanos en peperino (la piedra volcánica de los Montes Albanos)…

Muro romano Tusculum Foto R.Puig

Bordeamos las antiguas conducciones de agua…

Canalizaciones Tusculum Foto R.Puig

Subimos hacia el emplazamiento de la fortaleza medieval…

Subida a las ruinas de la fortaleza. Tusculum Foto R.Puig

Nos comentan que si se renovase la financiación de la etapa siguiente se podrían excavar sus ruinas. Mientras tanto, desde el sendero, disfrutamos de la vista del Monte Cavo, al otro lado del valle que recorría la Via Triumphalis, de la cual aún se conservan restos

Panoramica desde Tusculum Foto R.Puig

Una oveja que, a juzgar por su decrepitud, parece llegar de épocas virgilianas nos sale al encuentro…

Oveja  tusculana Foto R.Puig

No se olvidan las fotos de recuerdo del grupo en el sitio más adecuado, las gradas del anfiteatro…

Nuestro grupo en el teatro romano de Tusculum. Foto R.Puig

Como siempre, es la infancia con vocación arqueológica la que mejor resiste al caluroso recorrido y más se divierte

Infancia con vocación arqueológica en Tusculum Foto R.Puig

2 comentarios leave one →
  1. Mercedes permalink
    28 enero, 2012 22:54

    Hola ensondeluz,
    muchas gracias por tu visita, y por el enlace tan generoso en tu blog,
    que es precioso, tengo que verlo con más calma.
    Las fotos de este último post dan una envidia enorme, son magníficas, debió ser un viaje inolvidable,
    saludos desde Madrid

  2. 29 enero, 2012 07:32

    Hola Mercedes.

    Te agradezco mucho tu comentario y te felicito por tu labor en el blog “Arte de Madrid”, que sigo regularmente con mucho interés. Como madrileño, un tanto nómada, y desde mis “exilios”, las historias que tu narras sobre las obras de arte de nuestra villa y corte las leo con doble gusto.

    Ramón

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