Skip to content

De Amsterdam a Gante (Fisionomías XXV)

25 septiembre, 2016
La explanada de los museos. Amsterdam. Foto R.Puig

La explanada de los museos. Amsterdam. Foto R.Puig

A poca distancia del Rijksmuseum, paseando por la explanada de los museos llego al Museo Municipal de Arte Moderno (Stedelijk Museum)

El Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

El Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

En el que la arquitectura contemporánea arropa al edificio en ladrillo de finales del siglo XIX.

Entrada.  Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

Entrada. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

La recepción. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

La recepción. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

Ensamblaje de arquitecturas. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

Ensamblaje de arquitecturas. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

A los espacios de construcción contemporánea se accede por escaleras mecánicas a juego

Escalera mecánica. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

Escalera mecánica. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

mientras que en el primer edificio se mantiene la escalinata original, aunque bajo una corona contemporánea, luminosa y móvil

Escalera interior. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

Escalera interior. Museo de Arte Moderno. Amsterdam. Foto R.Puig

También se mueven (tras apretar el botón) estos animales momificados de cuyo autor no encontré la cartela pero tiene toda la mordacidad de una instalación del pionero de las instalaciones y las performances, el norteamericano Bruce Nauman

Museo de Arte Moderno. Animalario móvil. Amsterdam. Foto R.Puig

Museo de Arte Moderno. Animalario móvil. Amsterdam. Foto R.Puig

Aunque el museo se esfuerza por ofrecer al visitante un recorrido por las épocas y escuelas del arte moderno y contemporáneo con algunas obras memorables y otras menos, con amplios saltos que van desde Rodin y Cezanne

Jean d'Aire. Rodin 1884 a 86. Foto R.Puig

Jean d’Aire. Rodin 1884 a 86. Foto R.Puig

La Santa Victoria. Paul Cezanne. 1888. Foto R.Puig

La Santa Victoria. Paul Cezanne. 1888. Foto R.Puig

hasta obras y fisionomías más recientes, algunas a mi modo de ver deudoras del grupo COBRA, ampliamente representado en el museo, como una del norteamericano Julian Schnable de la que he seleccionado un rostro. Esta obra me recuerda las obras de Mauritz Karström, el malogrado artista sueco del que hemos hablado en este blog

La muerte inesperada de Blinky Palermo en el trópico. Julian Schnable. 1981. Detalle. Foto R.Puig

La muerte inesperada de Blinky Palermo en el trópico. Julian Schnable. 1981. Detalle. Foto R.Puig

o un rostro con iluminación de neón (a la moda de los años 60) del francés Martial Raysse, miembro de la corriente del Nouveau Réalisme

PIntura dealta tensión. Martial Raysse. 1965. Foto R.Puig

Pintura de alta tensión. Martial Raysse. 1965. Foto R.Puig

Del largo y complejo recorrido me quedaré además con un cuadro de Chagall

Autorretrato de los siete dedos. Marc Chagall. 1912 a 13. Foto R.Puig

Autorretrato de los siete dedos. Marc Chagall. 1912 a 13. Foto R.Puig

otro de Matisse

Odalisca. Henri Matisse. 1920 a 21. Foto R.Puig

Odalisca. Henri Matisse. 1920 a 21. Foto R.Puig

y el bronce de un torso delicuescente del holandés-americano Willem de Kooning

large-torso-willem-de-kooning-1974-foto-r-puig

Large torso. Willem de Kooning. 1974. Foto R.Puig

Confirmo mi devoción incondicional por la obra de Mark Rothko

Sin título. Mark Rothko. 1962. Foto R.Puig

Sin título. Mark Rothko. 1962. Foto R.Puig

y les dejo otros dos recuerdos de mi paso por las salas del museo, la de los minimalistas norteamercanos

Flecha. Trans West, Kennet Noland y Richard Tuttle, Arrow. 1965-66. Foto R.Puig

“Trans West” de Kennet Noland y “Arrow” de Richard Tuttle. 1965-66. Foto R.Puig

y la dedicada a los espacialistas, en la estela del manifiesto blanco de Lucio Fontana

Varias obras de la Nueva Objetividad. Años 50 y 60. Foto R.Puig

Varias obras del espacialismo de los años 50 y 60. Foto R.Puig

.

pero ahora de estos espacios nos vamos hacia otros, en la etapa siguiente de mi ruta de verano en dirección a  España…

Gante

Mi vecino del camping en Gante. Foto R.Puig

Mi vecino del camping en Gante. Foto R.Puig

Acampé en las afueras de Gante, en el camping municipal de Blaarmerseen, extenso y tranquilo, perfectamente comunicado con la ciudad por un autobús que te pone en la estación de Sint-Pieter en diez minutos; aunque –o tempora o mores- en mi última tarde en Gante una multitud paralizó la ciudad en búsqueda de un pokemón, y tuve que esperar en la parada durante una hora, para volver al camping

gante-la-fuente-frente-a-la-estacion-sint-pieters-foto-r-puig

Gante. La fuente frente a la estación Sint-Pieter. Foto R.Puig

De los puentes y canales de Amsterdam he venido a pasear junto a los de Gante

Gante. El canal de la Predikherenlei y el ábside de San Miguel. Foto R.Puig

Gante. El canal de la Predikherenlei y el ábside de San Miguel. Foto R.Puig

Los monumentos de esta ciudad flamenca, más tranquila que Amsterdam, se concentran a lo largo de un breve recorrido, que también reúne abundantes restaurantes y tabernas de gastronomía belga

Gante. Limburgstraat y catedral de San Bavón. Foto R.Puig

Gante. Limburgstraat y catedral de San Bavón. Foto R.Puig

Gante. Monumento a los hermanos Van Eyck junto a San Bavón. Foto R.Puig

Gante. Monumento a los hermanos Van Eyck junto a San Bavón. Foto R.Puig

La calle que bordea la iglesia de San Nicolás y nos acerca a las inmediaciones del famoso puente de San Miguel se llama Cataloniestraat (Calle de Cataluña). ¿Tendrá que ver con las aspiraciones al derecho a decidir de una parte de las ciudadanías de Flandes y de Cataluña? En todo caso, calles de Flandes en ciudades catalanas hay bastantes (como las hay en otras ciudades de España), pero lo que es especial es que Gerona fue la ciudad invitada a las Floraliën de Gante en abril de este año, como Gante lo fue del Temps de flors de Gerona en mayo del año pasado. 

El Presidente de la Generalitat Catalana fue invitado oficial en las festividades florales de Gante y aprovechó para entrevistarse con el de Flandes en busca de solidaridad para su proyecto de desconexión de España, pero a Geert Bourgeois, desde que su partido se autodeterminó a gobernar en Bélgica, le ha bajado mucho la fiebre independentista y no se quiso mezclar en el asunto.

Sea como sea, el diálogo floral es siempre vistoso, incluso cuando no da frutos, y a San Nicolás, cuya iglesia preside la calle de Cataluña, se le conmemora en Bélgica tanto como en España a los Reyes Magos. La leyenda que se les cuenta a los infantes es que un carnicero malo había convertido a unos niños en salchichas, pero San Nicolás los resucitó y castigo al matarife. Es más suave pensarlo como Santa Claus y portador de regalos, pero quién sabe si también sera capaz de hacer milagros con butifarras.

Gante. La iglesia de San Nicolás en la Cataloniestraat.. Foto R.Puig

Gante. La iglesia de San Nicolás en la Cataloniestraat.Foto R.Puig

.

El museo

La entrada del Museo de Bellas Artes de Gante. Foto R.Puig

La entrada del Museo de Bellas Artes de Gante. Foto R.Puig

Llegué viajando en tranvía y en autobús al gran espacio verde que alberga los dos museos, el de Bellas Artes (MSK) y el de Arte Moderno (SMAK), el Parque de la Ciudadela, al otro lado de la circunvalación interior.

Sólo me alcanzó el tiempo para visitar el primero, situado en un edificio neoclásico de finales del siglo XVIII. Reabrío sus puertas en 2007, tras varios años de remodelación. Escasos visitantes circulan con gran tranquilidad por unas salas que contrastan con las abarrotadas que visité en Amsterdam. También hay que decir que lo que se exhibe es lo que las tropas napoleónicas no alcanzaron a expoliar. Guarda obras maravillosas de una colección que transporta al visitante desde la Edad Media a los comienzos del siglo XX. Como se puede repasar en el sitio oficial del Museo, yo me limito a insistir en una de mis manías: la recolección de rostros.

Puesto que estamos en su año, empecemos por  con unas fisionomías de El Bosco que ya Umberto Eco incluyó en su Historia de la Fealdad

El Bosco. Jesús con la cruz a cuestas. Detalle. ca. 1516. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

El Bosco. Jesús con la cruz a cuestas. Detalle. ca. 1516. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

sin que faltasen caricaturistas análogos de tradición germánica

Maestro del retablo Pflock. La coronación de espinas. Detalle. ca. 1520. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Maestro del retablo Pflock. La coronación de espinas. Detalle. 1520. Gante. Foto R.Puig

como el Maestro del Retablo Pflock, un anónimo de la escuela de Lucas Cranach

Maestro del retablo Pflock. La coronación de espinas. Detalle. ca. 1520. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Maestro del retablo Pflock. La coronación de espinas. Detalle. 1520. Gante. Foto R.Puig

.

En el caso de esta talla gótica, el famoso protagonista es víctima no de la cruz ni de las espinas sino de las flechas de su martirio, y muestra el rostro de la pena característico de las tallas medievales, sin que falte el puño crispado del sufridor. Tampoco debe de hacerle gracia que alguien le haya robado sus flechas.

Meester Arn. San Sebastián. ca. 1480. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto

Meester Arn. San Sebastián. ca. 1480. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto

Pero nada como la desesperación eterna de los condenados del Juicio Final

El Juicio Final de Rafaël Coxcie. 1588-89. Detalle. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

El Juicio Final de Rafaël Coxcie. 1588-89. Detalle. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Rostro atormentado, obra del arte manierista de Rafaël Coxcie, al que no le falta el detalle del mesiodens o diente del mal. Se da el caso de que el padre del artista (Michiel Coxcie, el apodado Rafael flamenco), con quien se había formado el hijo, había trabajado en Italia en el círculo de Miguel Ángel y este cuadro bien pudiera haberse inspirado en el fresco de la Sixtina.

El Juicio Final de Rafaël Coxcie.1588-89.Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Los condenados del Juicio Final de Rafaël Coxcie.1588-89.Detalle. Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

No quisiera despedirme de las salas del museo de Gante con estas dramáticas imágenes, ya que al fin y al cabo es un lugar en el que se respira la calma

Una sala del Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Una sala del Museo de Bellas Artes. Gante. Foto R.Puig

Así que, para iluminar el panorama con las luces de la inocencia, terminemos con los rostros de dos de los cinco hijos de Lieven van Pottelsberghe y Livina van Steelant, a  los que debieron mimar bastante en aquella familia acomodada de los Países Bajos de principios del siglo XVI

Gerhard Horenbout. Dos hijos de la familia Von Pottelsberghe. Foto R.Puig

Gerhard Horenbout. Dos hijos de la familia Von Pottelsberghe. Foto R.Puig

y muy muy devota…

Gerhard Horenbout. La familia Von Pottelsberghe. Museo de Bellas Artes. Gante

Gerhard Horenbout. La familia Von Pottelsberghe. Museo de Bellas Artes. Gante

.

Devotos, es decir consagrados a un trabajo excepcionalmente delicado, son también los profesionales que están trabajando en el museo, tras un gran ventanal, a la vista del público, en la restauración del retablo de El Cordero Místico  de los hermanos Van Eyck cuyo lugar habitual es la catedral de San Bavón. Ahí estuve un buen rato leyendo los paneles explicativos del proceso y viéndoles trabajar, claro que sin poder traer aquí la prueba, pues no se podía lógicamente hacer fotos de su trabajo.

10 comentarios leave one →
  1. Francisco Otero permalink
    25 septiembre, 2016 16:44

    Querido Moncho,
    que interesante lo que nos cuentas. Son buenas sugerencias para pasear por Amsterdam y Gante. Veo que el museo de Arte Moderno esta muy cerca del Rijksmuseum. No lo conocía. Esta vez no dejaré de visitarlo. Que buena guía!
    Muchas gracias
    Gran abrazo
    Pancho

  2. René Rodriguez permalink
    25 septiembre, 2016 17:23

    Magistral y amena visita guiada.

    • 25 septiembre, 2016 23:59

      Gracias, René. Ojalá un día me pueda pasar por esas tierras y que seas tú quien me guíes.
      Un fuerte abrazo
      Moncho

  3. 25 septiembre, 2016 23:14

    Querido Pancho,
    Me alegro de que pronto puedas volver por allá y completar el recorrido. No sé si estuviste en el de Van Gogh, que está a dos pasos de los otros dos, a mí no me alcanzó el tiempo.
    Un fuerte abrazo
    Moncho

  4. Odile permalink
    26 septiembre, 2016 09:13

    Ah quelles belles photos qui nous font voyager et découvrir ce bel univers de peinture 😉
    Et beau regard sur Gand 😉

  5. Bernardo Regal Regal permalink
    27 septiembre, 2016 09:33

    Fabulosos tus blogs!!!!! (Estuvimos un par de días en el centro de Amsterdam admirados y asustados por la energía de los ciclistas!😯😎😍)

  6. 28 septiembre, 2016 11:32

    Gracias, Bernardo. Aquí en Gotemburgo también tienes más posibilidades de que te atropelle una bici que no un automóvil. Hay que pasear con mucha atención pues vienen como balas.

  7. Hugo Rivas Guerra permalink
    3 octubre, 2016 18:42

    Hermoso ver Amsterdam y Gante. Mi hijo Alejando estudió su maestría en producción musical en Gante y le gusto mucho la ciudad. Sensacionales las pinturas y las fotos. Un abrazo

    • 3 octubre, 2016 19:56

      Gracias Hugo. Es un buen sitio para los creativos como tu hijo. Hay una atmósfera que se presta al ensueño y al pensar sosegado, aunque en estos momentos la turbe la plaga de los buscadores de pokemones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: