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La impronta de Matisse en los pintores suecos del primer tercio del siglo XX. Con ocasión de la exposición “Avtryck Matisse” en la galería Fahlnaes de Gotemburgo

5 abril, 2015
La impronta de Matisse en la galería Fahlnaes de Gotemburgo. Marzo 2015. Foto R.Puig

La impronta de Matisse en la galería Fahlnaes de Gotemburgo. Marzo 2015. Foto R.Puig

La galería Fahlnaes de Gotemburgo ha expuesto en el mes de marzo una selección de obras de artistas de Suecia que frecuentaron la academia de Henri Matisse (1869-1954) a principios del siglo XX.

La academia de Matisse acogió de 1907 a 1911 a pintores escandinavos y norteamericanos residentes en París. Ello le permitió aliviar sus problemas económicos y ejercitar sus notables cualidades pedagógicas. Sus métodos de enseñanza estaban basados en una revisión crítica y era muy exigente en materia de dibujo, dejando gran libertad de estilo y de uso del color a sus alumnos.

Matisse y sus alumnos en 1909. Fotográfo anónimo. Galería Nacional de Oslo. Foto artnet

Matisse y sus alumnos en 1909. Fotográfo anónimo. Galería Nacional de Oslo. Foto artnet

Ello explica que los que trabajaron bajo su supervisión en aquellos años se decantasen en direcciones diversas, inspirándose no sólo en la etapa fauve del maestro y recibiendo en mayor o menor grado su impronta, sino también la de otros momentos de su obra y la de otros pintores franceses postimpresionistas, divisionistas, cubistas o expresionistas, como Cezanne, Gauguin, Bonnard, Renoir, Derain, Braque, Dufy, Picasso, LegerDe Vlaminck, etc. Una parte de las obras en Gotemburgo han sido expuestas en el otoño-invierno 2014-15 en Estocolmo, en Waldemarsudde.  En abril de este año la exposición continúa en la galería Moser de Estocolmo.

La mayoría de ellos ya habían expuesto su obra en Estocolmo antes de viajar a París, como participantes activos del movimiento “De Unga” (los jóvenes).  A su vuelta, sobre todo desde sus exposiciones en 1910 y 1911, que incrementaron el impacto del grupo en los críticos de arte, aquellos jóvenes contribuirían con gran fuerza a la renovación de la pintura sueca, cada uno en su estilo, pero con el denominador común de la osadía del color y la innovación en el dibujo.

Los alumnos de Matisse, pueden ser denominados así, porque todos ellos, aunque ya formados en academias nórdicas o parisinas,  se inscribieron en la suya, salvo Sandels, que en París también se había apasionado por artistas anteriores y no se apuntó, y Ekegård, que trabajaba directamente con el maestro en su taller. De los expuestos en la Galería Fahlnaes reproduzco a: Carl Palme (1879-1960), Hans Ekegård (1881-1962), Birger Simonsson (1883-1938),  Sigrid Hjertén (1885-1948), Leander Engström (1886-1927), Arthur Percy (1886-1976), Gösta Sandels (1887-1919), Tor Bjürström (1888-1966), Einar Nerman (1888-1983), Isaac Grünewald  (1889-1946) y Einar Jolin (1890-1976).

He seleccionado algunas de las obras que a mí me han parecido mejores o más significativas, lo cual no quiere decir que lo sean necesariamente, y también añado algunos cuadros que no pertenecen a la exposición, para ilustrar un poco más la diversidad de estilos por los que pasarían muchos de estos artistas. He preferido agrupar los cuadros por temática.

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Paisaje

A la orilla del Sena. Hans Ekegård. Óleo sobre panel

A la orilla del Sena. Hans Ekegård. Óleo sobre panel. Exposición Fahlnaes

El puerto de Gotemburgo. Tor Bjürström. Óleo sobre lienzo

El puerto de Gotemburgo. Tor Bjürström. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Tor Bjürström fue clave en la transmisión de la influencia de las vanguardias en Suecia como profesor de la Academia de Arte Valand en Gotemburgo entre 1920 y 1929. Con él se formaron aquellos expresionistas suecos que la crítica ha encuadrado dentro de la corriente de los Göteborgskoloristerna o “coloristas de Gotemburgo”.

Leander Engström. Paisaje italiano. El Arno cerca de Compiobbi c.1922. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Leander Engström. Paisaje italiano. El Arno cerca de Compiobbi c.1922. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Será una asociación excesiva, pero, salvadas las distancias, encuentro que en este cuadro de Engström, pintado en Italia en la época del noveccentismo de los pintores italianos de los años veinte, encierra un guiño al cuadro de La caída de Ícaro de Pieter Bruegel del Museo de Bellas Artes de Bruselas.

Pieter Bruegel. La caída de Ícaro. Bruselas.

Pieter Bruegel. La caída de Ícaro. Bruselas.

La grúa. Isaac Grünewald.1915

La grúa. Isaac Grünewald.1915

La pérgola azul. Isaac Grünewald. 1933. Gouache y acuarela sobre papel

La pérgola azul, Cádiz.  Isaac Grünewald. 1933. Gouache y acuarela sobre papel. Exposición Fahlnaes

Bohuslän. Gösta Sandels. 1917. Óleo sobre lienzo

Bohuslän. Gösta Sandels. 1917. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

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Desnudo

Dos mujeres. Gösta Sandels. 1917. Óleo sobre lienzo

Dos mujeres. Gösta Sandels. 1917. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

La trayectoria de Gösta Sandels, como se describe en el catálogo de la exposición, es especialmente dramática. En París, se interesó en particular por la obra de Delacroix, Van Gogh y también comenzó a estudiar la obra de El Greco, que había descubierto en un viaje a España en 1908. Con el grupo de artistas que se autodenominaba “ligan” (algo así como los coaligados) frecuentaban el museo del Louvre, las galería y las salas de conciertos parisinas y, desde luego, el lugar de reuniones de los escandinavos, el Café de Versailles. La influencia de la obra de Edward Munch en Sandels es también notable.

Al estallar la guerra en 1914 volvió a la región de Gotemburgo, su ciudad natal,  e instaló su taller cerca de la capital de la costa oeste de Suecia, en Kungälv. Pasó los meses anteriores al final de la guerra en Estocolmo con su mujer, Elaine Hallberg, que fue su modelo ideal y con la que se había casado en 1917. Acabada la guerra, su pasión por la pintura de El Greco debió de motivarle también para desplazarse a a España, un país que admiraba. Gösta y Elaine realizaban así el viaje de bodas aplazado por la guerra, pasando por Francia y comenzando su estancia española en Mallorca.

Tristemente, fue en España donde Gösta Sandels murió. La elevadas fiebre tifoideas que contrajo le trastornaron, hasta el punto de arrojarse por la ventana del hotel. Murió pocos días después a causa de las graves lesiones que sufrió en la columna vertebral. Tenía sólo treinta y dos años y la muerte fue en Granada el 14 de un caluroso agosto de 1919. Estuvo enterrado en un cementerio dentro del recinto de la Alhambra, que ya no existe, hasta que ochenta años después sus cenizas se trasladaron al cementerio de Kungälv.

Henrik Sörensen le dedicó un poema que termina así:

Och Alhambras aftonpalmer susa än ett minne mer,

Riddar Drömmare av Sol och snö,

blå kungarikens herre.

En la Alhambra las palmeras de la noche aún musitan el recuerdo

del Caballero Soñador de sol y nieve,

el señor del reino azul.

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La baigneuse. Hans Ekegård. Óleo sobre panel

La baigneuse. Hans Ekegård. Óleo sobre panel. Exposición Fahlnaes

La bata rosa. Arthur Percy.1915. Óleo sobre lienzo

La bata rosa. Arthur Percy.1915. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Dos bañistas. Tor Bjürström. Óleo sobre lienzo

Dos bañistas. Tor Bjürström. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Bañistas con una tortuga. Henri Matisse. 1908. Art Museum of Saint Louis

Bañistas con una tortuga. Henri Matisse. 1908. Art Museum of Saint (obra procdente del expolio nazi de “arte degenerado”)

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Retrato

 

La dama azul. Isaac Grünewald. 1917. Óleo sobre lienzo

La dama azul. Isaac Grünewald. 1917. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

La primera bailarina Jenny Hasselqvist. Einar Jolin. 1916. Óleo sobre lienzo. Galería Fahlnaes. Foto R.Puig

La primera bailarina Jenny Hasselqvist. Einar Jolin. 1916. Óleo sobre lienzo. Galería Fahlnaes. Foto R.Puig

Einar Jolin e Isaac Grünewald en Paris. Einar Nerman. Óleo sobre panel

Einar Jolin e Isaac Grünewald en Paris. Einar Nerman. Óleo sobre panel. Exposición Fahlnaes

Retrato de Knut Jansson. Birger Simonsson. 1909. Óleo sobre lienzo

Retrato de Knut Jansson. Birger Simonsson. 1909. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

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Interior y flores

 

En el atelier. Isaac Grünewald. 1916. Óleo sobre lienzo

En el atelier    (Sigrid, su mujer, sentada y trabajando en sus porcelanas,  e Ivan, el hijo de ambos jugando). Isaac Grünewald. 1916. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

L'atelier rouge. Henri Matisse. 1911. MoMa. NY

L’atelier rouge. Henri Matisse. 1911. MoMa. NY

Tulipanes en la cesta de flores. Sigrid Hjertén. 1917. Óleo sobre lienzo

Tulipanes en la cesta de flores. Sigrid Hjertén. 1917. Óleo sobre lienzo. Exposición Fahlnaes

Una pareja de artistas en el taller de Matisse

Los cuadros precedentes de Sigrid Hjertén e Isaac Grünewald son de la etapa en que más influencia reflejaba él del expresionismo fauve de su maestro, y ella se había orientado hacia el estilo del expresionismo alemán.

Autorretrato. Isaac Grünewald. 1912. Fuente Art Now and Then

Autorretrato. Isaac Grünewald. 1912. Fuente Art Now and Then (blog de Jim Lane)

Ya eran pareja cuando cuando ambos frecuentaban la Academia de Henri Matisse.

El sombrero violeta. Sigrid Hjertén. Probable autorretrato. 1923. Fuente Art Now and Then

El sombrero violeta. Sigrid Hjertén. Probable autorretrato. 1923. Fuente Art Now and Then (blog de Jim Lane)

Con el paso de los años el matrimonio experimentó situaciones y distanciamientos que fueron afectando a Sigrid, junto con las críticas acerbas que se hicieron de sus arte, mientras Isaac, cada vez más ausente, triunfaba. Cuando la artista, por fin, logró un reconocimiento público, el marido pidió el divorcio en 1937 para casarse inmediatamente después. Ella fue internada en un hospital psiquiátrico con diagnóstico de esquizofrenia. Moriría en 1948 como consecuencia de una operación de lobotomía.

Isaac Grünewald y su nueva esposa habían muerto dos años antes en un accidente de aviación.

Nada es igual, pero no puedo evitar la asociación del destino triste de Sigrid Hjertén con la historia trágica de Camille Claudel muerta, internada también, en 1943.

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Agradecimientos:  Este artículo es posible gracias a la amabilidad de Jesper Fahlnaes y Angelica Törnqvist que me han permitido tomar fotografías en su galería y reproducir las del catálogo de la exposición, lleno de valiosa información y elaborado con Claes Moser. Referencia: Galería Fahlnaes y Galería Moser. “Avtryck Matisse”, Göteborg, marzo 2015.

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