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Rostros que llegan del frío: algo más sobre la obra de Andrzej Wróblewski (Fisionomías XXI)

10 enero, 2016
Wróblewski. Retrato orgánico. Detalle. s.f. (1957).  Foto R.Puig

Wróblewski. Retrato orgánico. Detalle. s.f. (1957). Foto R.Puig

Hay vidas que, desde que despiertan a la historia hasta que la historia las engulle y sin apenas respiro y hasta el final, tratan de florecer, de manifestarse y de transmitir su obra en los territorios que les marca el totalitarismo.

Wróblewski. Ejecución en Poznan.Detalle.1949. Foto R.Puig

Wróblewski. Ejecución en Poznan.Detalle.1949. Foto R.Puig

Hace dos semanas trajimos a este blog algunos atisbos de una de ellas, la de Andrzej Wróbleski (1927-1957), desde la exposición organizada por el Muzeum Sztuki Nowoczesnej de Varsovia, en colaboración con la Fundación Andrzej Wróblewski y Culture Poland, en asociación con el Museo Reina Sofía, en el Palacio de Velázquez del Retiro de Madrid (donde acertadamente está permitido tomar fotos, sin flash).

Wróblewski. Ejecución frente a un muro. Detalle. 1949. Foto R.Puig

Wróblewski. Ejecución frente a un muro. Detalle. 1949. Foto R.Puig

Al artista le había marcado, como individuo y en su familia, la barbarie de la ocupación nazi. Y cuando en una Europa en ruinas, al final de la guerra, creaba sus primeras obras y contestaba la estética imperante en la Academia de Bellas Artes de Cracovia, sobrevino la ocupación soviética.

Wróblewski. Abstracción geométrica y Abstracción geométrica en gris. c.1948. Foto R.Puig

Wróblewski. Abstracción geométrica y Abstracción geométrica en gris. c.1948. Foto R.Puig

A su Grupo autoeducativo, compuesto por estudiantes vanguardistas que aspiraban a expresarse para la mayoría o, como se decía entonces, para las masas, el nuevo régimen se encargará de recordarles que lo que se había instalado en Polonia era otra forma de marcar el paso.

Wróblewski. Retrato de un joven. c.1948. Foto R.Puig

Wróblewski. Retrato de un joven. c.1948. Foto R.Puig

Las obras en que descarga su memoria de la guerra y la ocupación tienen mucho de desahogo personal y de expresión de la sinrazón y el sufrimiento colectivos.

A pesar de adaptarse a las reglas del realismo socialista, sus obras no son bien recibidas por el régimen comunista. Las fisionomías de personas ejecutadas no suscitaban buenas sensaciones entre quienes pretendían cantar un nuevo mundo de proletarios en marcha hacia un futuro radiante.

Wróblewski. Ejecución frente a un muro.1949. Foto R.Puig

Wróblewski. Ejecución frente a un muro.1949. Foto R.Puig

Sólo una minoría de creadores atípicos de su propia generación se sentían en sintonía con su obra y compartían su teoría estética y su enfoque crítico. Andrzej Wajda (1926), compañero de estudios en la Escuela de Bellas Artes, fue uno de ellos. Los cuadros de ejecuciones de su amigo le impulsaron a dedicarse al cine.

Andrzej Wajda en la exposición Wroblewski por Wajda. Museo Manggha. Cracovia 2015

Andrzej Wajda en la exposición “Wroblewski por Wajda”. Museo Manggha. Cracovia 2015

Andrzej Wrówlewski murió a los 29 años, desencantado del aparente deshielo que sucedió a la muerte de Stalin.

Wróblewski. Cabeza de hombre sobre fondo rojo. Detalle. 1957 Foto R.Puig.

Wróblewski. Cabeza de hombre sobre fondo rojo. Detalle. 1957 Foto R.Puig.

Los retratos y autorretratos de sus dos últimos años de vida presentan a un antiguo comunista desprestigiado.

Wróblewski. Autorretrato en rojo. s.f.  Foto R.Puig

Wróblewski. Autorretrato en rojo. s.f. Foto R.Puig

Sus grupos de figuras aluden a una sociedad estancada y resignada.

Wróblewski. Sala de espera I. Cola continua. 1956. Foto R.Puig

Wróblewski. Sala de espera I. Cola continua. 1956. Foto R.Puig l

Los desgarramientos de algunas de sus obras parecen encerrar su propio drama en aquellos últimos meses de intensa creación y precariedad, asediado por la necesidad, padre de familia con escasos ingresos para mantener a su mujer, Teresa, a su hijo de tres años, Kitek, y a las dos gemelas de año y medio.

Wróblewski. Él y ella. 1957. Foto R.Puig

Wróblewski. Él y ella. 1957. Foto R.Puig

Una sensación similar nos deja El hombre de piedra, una obra terminada pocas semanas antes de encontrar la muerte el 23 de marzo de 1957 en los montes Tatra, cuando andaba en solitario por un mundo de piedra.

Wróblewski. Hombre de piedra. 1957 Foto R.Puig.

Wróblewski. Hombre de piedra. 1957 Foto R.Puig.

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Epílogo

Prefiero sin embargo acabar esta crónica con un delicado dibujo del artista, realizado en 1954, el año en que nació su hijo Kitek, que pienso habrá tenido algo que ver con la custodia de la memoria y la obra de su padre en la fundación que lleva el nombre del artista

Wróblewski. Teresa y Kitek. 1954. Foto R.Puig.

Wróblewski. Teresa y Kitek. 1954. Foto R.Puig.

4 comentarios leave one →
  1. 10 enero, 2016 16:50

    Andrzej Wróbleski, a quien desconocía absolutamente hasta tu otra entrada, me conmocionó de manera similar -honda e inesperada- a cuando descubrí, también muy tarde, ciertas composiciones de Dmitri Shostakovich. Por ignorancia, soy muy torpe cuando me muevo en el campo de la pintura y de la música, por lo que leer ciertas entradas tuyas me lleva su tiempo. Por ejemplo, al referirte a la pintura de Wróbleski en otra entrada, le decías a Bernardo Regal, que te hacía una observación: “Wróblewski conocía el arte de los muralistas mejicanos. De hecho, según los que han estudiado su obra, fueron una de sus fuentes de inspiración”. Como tampoco sabía una palabra de ellos, tuve que buscarlos, y buscar más Wróbleski para entender y ver esa influencia en su obra. En pocas palabras, Ramón, estoy cursando la ESO de tu mano, sé paciente conmigo, por fa… Grazie mille, y un beso, claro.

  2. 10 enero, 2016 19:21

    Pues no tienes que confesar ninguna carencia, pues yo, a pesar de que hasta en tres temporadas y momentos de mis estudios, he cursado Historia del Arte y mi único vicio bibliómano son los libros sobre tal materia, no lo conocía hasta el momento de darme una vuelta por el Palacio de Velázquez de Madrid en mi última visita a mi patria chica. Así que siempre estamos cursando la ESO, en mi caso si me examinases de Álgebra tendrás que “catearme”. Por cierto, que en Economía soy un verdadero burro. Si mi blog descubre algo a los amigos y a los lectores, estoy feliz. Pero seguro que de las constantes humanas que su biografía encierra, de eso no te puedo enseñar nada. Por cierto que, como bien dices, Shostakovich es otro hermoso ejemplo de esas vidas que se han abierto camino a la creación caminando sobre el filo de la navaja. Su música es un mar de emociones. Gracias por tu aprecio. Un abrazo

  3. Bernardo Regal Regal permalink
    15 enero, 2016 20:40

    Pasé unas fiestas complicadas…quedo debiéndole un comentario a Ensondeluz…vale!!

    • 15 enero, 2016 21:13

      Gracias, Bernardo. No te preocupes, aún estás empatado con Luisa. Espero que el año no sea complicado. Un abrazo.
      Moncho

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