Skip to content

Rêverie invernal

4 enero, 2012

La radio transmite las notas de un piano. Es ese tipo de música que tendría que haber compuesto yo si hubiera sido compositor. ¿Lo fui en sueños? ¿Lo seré en mi próxima reencarnación? En cualquier caso a algunos nos sucede eso: se tiene la sensación de que una música que escuchamos es la que habríamos escrito ineluctablemente si la vida nos hubiera hecho compositores. Me ha pasado por ejemplo con algunas piezas de Heitor Villalobos o de Gabriel Fauré. El locutor me dice al final que se trata de un preludio y fuga de Dimitri Shostakóvich, en el piano de Vladimir Ashkenazy.

¿Es el invierno el que me pone en sintonía con el alma rusa?

Aún brincan sus acordes en mi cabeza cuando embarco en el 180, el Älvsnabben (“el rápido del río”), algo así como el “vaporetto” de Gotemburgo, que te lleva de una orilla a otra de la ría.

A estas horas, las aguas oscuras y agitadas hierven de reflejos y cuando bajo en la parada de Rosenlund, la plataforma fluvial se mueve con el oleaje.

La música se ha quedado en mi cabeza.

La central eléctrica es un castillo encantado.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: