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Galería Corsini (II)

11 febrero, 2011

Corsini (II)

Me había propuesto empezar el día cumpliendo con mi larga lista de cosas por hacer, pero he descubierto que hoy es el 11-II-11. ¡Oh! ¡La estúpida magia de los números! Claro que en este caso, pues en Roma estamos, haciendo una pequeña trampa y escribiendo el mes en romanos.

¡Seguimos pues con la saga Corsini!

Por cierto, olvidé recomendar a los probables visitantes de las salas de este lugar privilegiado, de preguntar si il signore Luca Galano (¡qué nombre y apellido tan apropiados para un museólogo e historiador del arte!) está disponible. Nada mejor que disfrutar de la compañía del conservador en funciones y de sus respuestas a todas nuestras preguntas. Descubriréis lo que ninguna guía os podrá dar. Eso sí, per cortesía, tomaros el tiempo que haga falta, pues este hombre tiene una amabilidad exquisita y unos conocimientos que rivalizan con su capacidad de comunicarlos.

Nuestra jornada en la galería Corsini

Nos podemos despertar, como si fuésemos Adonis con una despertadora de lujo ¡la diosa Venus!.

José Ribera, Venus y Adonis

Caravaggio, San Juan Bautista (detalle)

Es posible que nos cueste levantarnos de la cama, pero le pasa a los más santos, como al adolescente y desmelenado San Juan Bautista.

No obstante, si nos espera un desayuno a la holandesa (aunque haya que espantar una mosca que ha aterrizado sobre las bizcotelas) podremos cargar las pilas para resistir las malas noticias de los periódicos…

Christian Berentz, La mosca

Guido Reni, Mater dolorosa

… sin embargo -¡santo cielo!- no podamos evitar una dolorosa y suspirante mirada hacia lo alto. ¡Como está el mundo!

En cualquier caso, la familia es un remanso de paz y sin duda nos dará las fuerzas que puedan faltarnos.

Fra Bartolomeo, Sagrada familia

Y hablando de familia, mientras nos dejamos cautivar por Murillo, quizá entendamos aquello que Leonardo da Vinci recomendaba:

Non si facciano muscoli con aspra definizione, ma i dolci lumi finiscano insensibilmente nelle piacevoli e dilettevoli ombre, e di questo nasce grazia e formosità (Trattato della Pittura, 287)

Murillo, La Virgen da de mamar al niño

Aunque añadiremos que tampoco Van Dyck era manco

Anton Van Dyck, la Madonna Straw

El paseo

Si damos un paseo por los jardines y la campiña romana circundante puede que encontremos alguna liebre

Hans Hoffmann, La liebre

O algunos amables pastores y graciosas campesinas

Jan Franz van Bloemen (Orizzonte), Paisaje con mujeres en la fuente

La deslumbrante colección de paisajes de la galería ilustra en todos sus aspectos los consejos de Pierre Henri de Valenciennes, que dice, refiriéndose, entre otros, al género pastoril:

Este género es absolutamente ideal; y el paisaje que le es propio, puesto que ha de ser habitado por hombres, no como son sino como la imaginación supone que podrían ser, exige que se le prepare para acoger a semejantes mortales. Hace falta que el Pintor represente a la hermosa Naturaleza a la vez simple y majestuosa, tal como en fin  el genio ha de crearla sobre la tela, pues no se la encuentra ya sobre la tierra.

¡Definitivamente hemos escapado del telediario y nos hemos transportado a otro planeta! Pero puede que el recorrido campestre nos haya despertado el apetito. Un ligero aperitivo no nos hará daño

Christian Berentz, Aperitivo elegante

En el camino de vuelta a los aposentos reales, flanqueado por los pinos romanos…

Andrea Locatelli, Meriggiata (detalle)

…podemos recoger algunas verduras y hortalizas de las huertas del palacio que nos servirán para preparar el condumio de mañana…

Christian Berentz, Hortalizas romanas

… ayudados por el viejo hortelano

Rubens, Cabeza de viejo (estudio)

.

¡Buenas noches!

Si logramos escondernos en la galería y extender nuestro petate en el dormitorio de Cristina de Suecia no sé si podremos conciliar el sueño, pero en cualquier caso tendremos la ocasión de escudriñar con nuestra linterna las escenas de la vida de Moisés que ilustran sus techos, y que ella solo podía ver apartando las cortinas y sacando la cabeza de debajo del dosel.

Escuela de Francesco Zuccari, detalles de la historia de Moisés

Pasaremos la noche en claro pero también nosotros nos levantaremos un poco más ilustrados

Cuando, a pesar de todo, consigamos conciliar el sueño, es posible que soñemos con Andrómeda, la heroína y esposa de Perséo, pintada en el siglo XVII  por Francesco Furini.

Francesco Furini, Andrómeda

 

Al observar esta figura, me pregunto si Edvard Munch no soñaba también con una visión similar a esta. ¿Recordáis su envolvente madonna?

Edvard Munch, Madonna

2 comentarios leave one →
  1. jose.alvarez permalink
    16 marzo, 2011 15:44

    Ramón que soy Jose, uno de esos compañeros que dejaste olvidado en Altea,jaja…bueno simplemente quiero decirte que seré un asiduo a tus actualizaciones, y que tanto yo como los demás queremos ver más trabajos tuyos. Un saludo Ramón, espero que todo vaya bien. ciao

  2. 16 marzo, 2011 19:27

    Jose, no he olvidado a los compañeros de Altea. Es más, si me mandáis trabajos vuestros, y también vuestros comentarios a los mismos, los publicaré en el blog y los comentaré.

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