Saltar al contenido

Norte – Sur

14 febrero, 2021
El vuelo de la reina en Rurrenabaque. Foto Cristina Calderón

Para Milo

Cuando el blanco brilla en una fotografía y si la imagen está tomada en este verano de los llanos orientales de Bolivia, será el brillo de un soleado día el que nos deslumbre enmarcado por una vegetación tropical.

La mariposa que encabeza esta entrada ha sido captada por una excelente fotógrafa, la esposa de un buen amigo, con el que comparto viejas historias que datan de los años 60, así como vivencias de hoy, cuando miles de kilómetros nos distancian y paradójicamente nos unen.

En Gotemburgo también brilla el blanco, aunque con una diferencia de treinta grados hacia la parte baja de la escala termométrica de Celsius, y no hay alas ni vegetación tropical, sino cornamenta de hielo y seto de coníferas. ¡Cosas de los hemisferios de un planeta esférico! ¡Mis amigos en verano y aquí nosotros en invierno!

El rey medita. Foto R.Puig

Como seguramente el frío embota mi estro, tendrán que perdonar mi pobre paráfrasis del Romance sonámbulo lorquiano :

Blanco, que te quiero blanco

blancos brillos y almas albas,

la mariposa en los aires,

blanco el alce en la explanada.

¡Y que vuelvan para todos

espléndidas las alboradas!

.

Contrastes

Mañanita en Rurrenabaque. Foto Cristina Calderón

Mientras, en las riberas del Beni, Cristina y Charlie, mis amigos de Bolivia, pasan días de sol o de templadas lluvias en su casa de Rurrenabaque, quien esto escribe se complace en dedicarles hoy la foto de Milo y su mamá, vecinos de mi barrio que se deslizan en trineo por la colina de Vasastaden al tímido brillo de un sol oblicuo.

Milo y su mamá en trineo. Foto R.Puig

Seguramente es ese mismo sol, más generoso en Rurre, el que hace que los animales domésticos estén allí más domesticados: cánidos y felinos se llevan bien y sin querellarse, pasando el tiempo en reposada compañía.

Perro y gatos en armonía. Foto Cristina Calderón

En mis latitudes hay que plantarle cara al día bien abrigados para dar algunos de los diez mil pasos que dicen los geriatras que todo viejo que quiera mantenerse en forma ha de completar cada día. Hay quien lleva amarrado al cinturón un contador de pasos, de modo que incluso el trayecto de la cocina a la sala de estar o al dormitorio y viceversa también cuente.

Diez mil pasos. Foto R.Puig

Para más diversidad, basta asomarse a la puerta de la cabaña de Cristina y Charlie en los llanos orientales de Bolivia y admirar plantas y flores que, cuando no existían los pinceles y el homo sapiens ni siquiera había arañado las paredes de las grutas para impetrar los favores de Naturaleza, ya ellas se habían vestido de una gama infinita de colores.

“Paleta de pintor”, foto de Cristina Calderón

En estos mismos días, en los parques de mi barrio gotemburgués hay quien se consuela con los colores virtuales de pantallas pixeladas, que pobremente remedan los infinitos colores que en el mundo nos han precedido y nos sobrevivirán

Mirando memes. Foto R.Puig

Bueno, tampoco voy a exagerar… hay momentos invernales en los que la ciudad también luce sus oros vespertinos.

Destellos de un gélido atardecer en Gotemburgo. Foto R.Puig

En el otro hemisferio, en la cabaña del tío Charlie, no hacen falta ni estufa, ni leña que arda para caldearse.

Cabaña en Rurrenabaque. Foto Cristina Calderón

Y si quieres un buen zumo de pomelo, no tienes más que alargar la mano, que en su jardín no faltan…

Pomelos. Foto Carlos García Tornel

Por nuestras latitudes, quien quiera darse un garbeo a la vera del Delsjön, en los alrededores de la capital de Bohuslan, convendrá que lleve un termo de café y vaya bien abrigado y con calzado antideslizante.

Un sábado de invierno en el Delsjön. Foto R.Puig

Para que no tengan que desplazarse hasta aquí, he pensado que con una breve panorámica podrían hacerse una idea.

La tienen al su alcance “pinchando” >>>

>>>>>> AQUÍ

Si les apeteciera atravesar un hermoso río en un clima templado, lo mejor sería una excursión a Rurrenabaque. Por el momento, a falta de vídeo, les ofrezco una foto de cuando estuve allí.

Travesía del río Beni entre Rurrenabaque y Buenaventura. Foto R.Puig (2009)

Ahora me van a tener que perdonar, pues he de preparar la leña para la chimenea…

Foto R.Puig

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: