Ir directamente al contenido

Breverías italianas (I): Francesco Petrarca, entre sueño y realidad

8 febrero, 2024

Hay días de invierno, con un manto de nieve matinal e inesperado que nos ha sorprendido, con el termómetro a varios grados bajo cero, en los que lo de salir a la calle se toma con calma…

y, tras el desayuno se toma un libro entre las manos, que, sin pensarlo mucho, ha sido el de los sonetos de Francesco Petrarca (1304-1374). Puede que haya sido porque, a través de mi ventana, percibí las de una casa de enfrente, que siempre ha estado ahí con su evocación de ciertos palacios italianos, fruto del eclecticismo de los arquitectos suecos de fines del siglo XIX .

Por ejemplo las ventanas del Palazzo Strozzi en Florencia con sus arcos de medio punto, su columna de división de la ventana y su fachada de almohadillados.

Arrellanado en el sofá, en esta mañanita en la que quince centímetros de nieve nos rodean por la calle y por el patio, abro al azar el Canzoniere de Francesco Petrarca casualmente por un hermoso soneto que hace juego con la melancolía del albo bloqueo.

Y he aquí el ramillete de antinomias del poeta aretino…

   Rotta è l’alta colonna e ’l verde lauro
che facean ombra al mio stanco pensero :
perduto ò quel che ritrovar non spero
dal borrea a l’austro, o dal mar indo al mauro.
.
   Tolto m’ài, Morte, il mio doppio tesauro
che mi fea viver lieto et gire altero,
et ristorar nol pò terra né impero,
né gemma orïental, né forza d’auro.
.
   Ma se consentimento è di destino,
che posso io più, se no aver l’alma trista,
umidi gli occhi sempre, e ’l viso chino?
.
   O nostra vita ch’è sí bella in vista,
com’ perde agevolmente in un matino
quel che ’n molti anni a gran pena s’acquista!

Petrarca, Canzoniere, CCLXIX, Garzanti, Milano, 1974, 1983, página 351, edición y notas de Piero Cudini

Y con temor y temblor (traduttore = traditore) me atrevo a traducir…

   Rotos están la alta columna y el verde lauro

que daban sombra a mi pensar cansado;

perdido he lo que reencontrar no espero

del boreal al austro, ni del indo al atlántico.

.

   Me has quitado, Muerte, el mío doble tesoro

que me hacía vivir alegre y caminar altivo,

y restaurarlo no pueden ni dominio ni imperio,

ni alhajas orientales, ni el poderío del oro.

.

   Mas si aceptarlo es el destino nuestro,

¡qué puedo yo sino tener el alma triste,

húmedos siempre los ojos, y el rostro curvo!

.

   ¡Oh vida nuestra que tan bella aparece,

mas fácilmente una mañana pierde de súbito

lo que tras muchos años de gran penar se obtiene!

***

Notas para la traducción del poema CCLXIX del Cancionero de Francesco Petrarca

Petrarca escribió el soneto con ocasión de la muerte el 3 de julio de 1348 del cardenal Giovanni Colonna.

colonna: el cardenal Colonna

lauro: Laura (su amada)

mauro: moro, es decir el mar de Marruecos

gire: andar

auro: oro

in vista: en apariencia

(Notas a partir de la edición de Piero Cudini)
en el parque nevado: quizás sean Francesco y Laura. Foto R. Puig
5 comentarios leave one →
  1. Avatar de germanmerinero
    8 febrero, 2024 16:00

    Precioso texto, y traducción, con el que nos obsequias hoy Ramón! Intuyo que revela algunas cosillas de ti mismo, en estos días invernales escasos en alegrías, y en estos tiempos oscuros, ricos en pésimas noticias.
    Tu miniatura, adornada como siempre con preciosas vistas.
    Un abrazo desde Bruselas,

    Germán

    • Avatar de ensondeluz
      8 febrero, 2024 16:42

      Gracias Germán, ¡y yo que te hacia ya en Viena! Este año no debería fallar una ida a Bruselas si la globalizacion familiar no lo impide y algunas worries se disolviesen como estas nieves. Espero que tú & familia estéis bien.
      Un fuerte abrazo.
      Ramón

  2. Avatar de Francisco Otero
    Francisco Otero permalink
    9 febrero, 2024 16:21

    gracias Moncho

Trackbacks

  1. Breverías italianas (III): Petrarca y la tranquilidad del alma. | en son de luz

Deja un comentario