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Pasiones del color en Troyes: Pierre Auguste Renoir. En ruta hacia Suecia (IV)

20 agosto, 2017

Para todos aquellos a quienes quiero y aprecio en Barcelona y en Cataluña

.

En la tierra de mi abuelo paterno, Cataluña, donde tengo muchos queridos familiares y amigos, en Barcelona, en Cambrils, en Alcanar y en Ripoll un grupo de fanáticos han querido firmar su mensaje de terror con la sangre de pacíficos viandantes, además de planear otros atentados con explosivos que por fortuna se han frustrado.

Es difícil decir algo que no se haya dicho, expresar una emoción que no se haya expresado.  Todos los días nos llegan noticias de la misma barbarie desde latitudes más lejanas. Esta vez los asesinos viven en tierras españolas, han matado y herido más cerca. La bestial ceguera de hombres cebados de una ideología fundamentalista, integrista y totalitaria, que son capaces de lanzar sin pestañear y a toda velocidad un vehículo pesado, embistiendo y masacrando a la luz del día y con los ojos bien abiertos a sus semejantes, a personas de toda edad y condición, viendo como caen ante ellos bebés, ancianos, hombres y mujeres, te deja una vez más sin las palabras adecuadas.

Un modesto homenaje a Cataluña, a Barcelona en particular, con las palabras de Miguel de Cervantes, es mejor que todo lo que yo pueda escribir:

Admiróles el hermoso sitio de la ciudad, y la estimaron por flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, temor y espanto de los circunvecinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los extranjeros, escuela de la caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande y famosa, rica y bien fundada ciudad puede pedir un discreto y curioso deseo

“Las dos doncellas”, Novelas ejemplares

Gustave Doré. Don Quijote entra en Barcelona

Gustave Doré. Don Quijote entra en Barcelona

…me pasé de claro a Barcelona, archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza única.

Capítulo LXXII, Parte II de El Quijote

También es importante que, sin mermar nuestra emoción ante el dolor de tanta gente, del mismo modo que los ciudadanos y amantes de Barcelona o de Cambrils, que ahí viven o que las visitan desde todo el mundo, han seguido haciendo, no modifiquemos nuestras costumbres, por mucho que los terroristas quieran alterarlas para dar realce a sus monstruosos y miserables propósitos.

Retomo pues el blog donde lo dejé el pasado domingo.

Pierre Auguste Renoir en Troyes

Renoir. La iglesia de Essoyes. 1888. Colección particular

Renoir. La iglesia de Essoyes. 1888. Colección particular

Más o menos, por la misma época, hacia 1880, en que Aline Charigot, natural de Essoyes (un pueblo a 50 kms. de Troyes) se convierte en modelo y amante de Pierre Auguste Renoir (1841-1919), se despide este del impresionismo y emprende un camino propio, con un estilo y una técnica clásica aunque sin ataduras formales y al mismo tiempo una pincelada más libre, antecedente de otros artistas del llamado postimpresionismo. En su caso con mayor éxito en vida que otros pioneros como Cézanne o Van Gogh, a quienes además superó en longevidad, a pesar de la artritis reumatoidea que padeció durante casi cuarenta años. Tuvo que esforzarse mucho y pasar penurias hasta casi cumplidos los cuarenta años, pero a partir de entonces el reconocimiento (de Picasso entre otros) y la fama le llegaron merecidamente.

La explosión de color en sus cuadros, sus temas de afectividad familiar y sus desnudos femeninos,  su enorme producción (alrededor de 4000 lienzos) han jugado en parte en su contra, al convertirse en uno de los pintores preferidos para ilustrar calendarios, decorar las paredes de lo hogares de clase media y llenar de postales los buzones, por lo que ha sido injustamente contestado por recientes campañas iconoclastas.

Troyes. Museo de Arte Moderno. En la exposición Renoir. Foto R.Puig

Troyes. Museo de Arte Moderno. En la exposición Renoir. Foto R.Puig

Pero volviendo a la exposición que le ha dedicado el Museo de Arte Moderno de Troyes, que, a pesar de la gran cantidad de antológicas que se le han dedicado a Renoir,  ha osado titular como “un autre Renoir”, he de reconocer que he aprendido cosas nuevas sobre el entorno del artista y la repercusión en su obra, así como sobre su cambio de escenarios de la urbe al campo y el desvío de sus miradas de las parisinas coquetas a las afables y pletóricas lugareñas.

Aline, la modelo con la que se encuentra en París en 1880, con quien tiene su primer hijo (reconocido), Pierre, en 1885, y con la que se casa en 1890, se lo llevó literalmente al campo, a Essoyes.

La vemos bailando con un amigo del pintor en 1881.

Renoir. Danza pueblerina; 1881. París. Museo de Orsay

Renoir. Danza pueblerina; 1881. París. Museo de Orsay

Es a partir de esos años cuando se inician las escenas familiares con su mujer y sus hijos como protagonistas.

Renoir. Maternidad. 1885. París. Museo de Orsay

Renoir. Maternidad. 1885. París. Museo de Orsay

En noviembre de 1888, durante su primera estancia en Essoyes con Aline,  escribe el pintor a sus amigos, la pintora Berthe Morisot y el marido de esta Eugène Manet, y les cuenta que:

…estoy viviendo como un campesino (“je suis en train de paysanner”) en Champagne, para huir de las costosas modelos de Paris. Pinto lavanderas al borde del río…

En 1894 nace su hijo Jean, el que llegará a ser uno de los maestros del cine francés, y entra en escena Gabrielle Renard, una prima lejana de su esposa, también campesina y natural de Essoyes, que se instala en casa de los Renoir en Montmartre para ser la niñera del recién nacido.

Renoir. Gabrielle y Jean. 1895 y 96. París. Museo de la Orangerie

Renoir. Gabrielle y Jean. 1895 y 96. París. Museo de la Orangerie

Posará para el artista más de doscientas veces.

Renoir. Mujer desnuda acostada. 1903. Colección particular.

Renoir. Mujer desnuda acostada. 1903. Colección particular.

En las escenas familiares se la ve pendiente del pequeño Jean, ataviado a la manera de los niños de la burguesía de la época, con faldones y perifollos sobre la cabeza, mientras Gabrielle en cuclillas viste como una empleada doméstica.

Renoir. La familia del artista. 1896. Barnes Foundation. Filadelfia

Renoir. La familia del artista. 1896. Barnes Foundation. Filadelfia

Por entonces la familia ya tenía casa y jardín en Essoyes y el pintor encuentra sus modelos en el propio ambiente familiar.

Renoir. Madame Renoir con Bob. 1910.Museo de Hartford USA.

Renoir. Madame Renoir con Bob. 1910.Museo de Hartford USA.

Su mujer, la organizadora de la familia y guardiana de la serenidad del pintor, consagrado intensamente a su trabajo a pesar de su discapacidad motriz, y la más joven Gabrielle, su modelo recurrente

Renoir. Gabrielle con una rosa. 1911. París. Museo de la Orangerie

Renoir. Gabrielle con una rosa. 1911. París. Museo de la Orangerie

Renoir sigue pintando sin descanso a sus más de setenta años

Renoir en 1912. Archivos Vollard. París. Museo de Orsay.

Renoir en 1912. Archivos Vollard. París. Museo de Orsay.

Aline muere en Niza en 1915. Dos años antes había despedido a Gabrielle, después de haber trabajado en casa de los Renoir durante casi veinte años. A la muerte de la esposa, la niñera volvió con Auguste, a quien durante los cuatro últimos años de vida asistiría con devoción, hasta el punto de ser ella quien le colocaba los pinceles entre sus dedos enfermos.  No se casará hasta dos años después de la muerte del artista. Ella, la niñera que había llevado a Jean Renoir de niño a ver su primera película, cuando el marido estadounidense fallece, es acogida por el cineasta en su casa de Beverly Hills. Es ahí donde muere Gabrielle Renard-Slade a los ochenta años de edad.

Definitivamente, sí, en Troyes aprendí algunas cosas del “autre Renoir”.

 

 

 

 

2 comentarios leave one →
  1. Francisco Otero permalink
    20 agosto, 2017 16:06

    Querido Moncho,
    Hermoso homenaje a Barcelona, tierra de los Puig.
    Con una cita de don Miguel Cervantes
    Y esas reproducciones de Renoir son bellísimas
    Un abrazo
    Pancho

  2. 20 agosto, 2017 19:58

    Querido Pancho,

    Gracias por tu comentario madrugador.

    Cuando veo que en el Perú han leído el blog, ya sé que te has despertado, incluso aunque la garúa puede que esté cayendo en Lima 🙂

    Un fuerte abrazo

    Moncho

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