Preguntas en Alarcón
De vuelta de Madrid a la Costa Blanca he tenido parada y fonda en el Parador Nacional de Alarcón, donde te cuidan amablemente las personas de su equipo. Nos quedó tiempo para un paseo vespertino por sus calles, aunque no para la visita guiada de la ocasión anterior hace ya algunos años. Sus calles no rebosan de turistas como ocurre en verano y como seguramente sucederá en la ya próxima Semana Santa.

El día había sido radiante, la temperatura acogedora y el atardecer hermoso.

En sus calles silencio y una paz sin resquicios.

De vuelta al Parador, he paseado la vista por el pórtico plateresco de la Iglesia de Santa María del Campo…

y he reparado en los cinco rostros del friso y los otros dos en los ángulos curvilíneos que flanquean el arco de entrada.

La hora ya tardía y la luz declinante no han permitido una mejor definición, pero los siete rostros me han sorprendido por sus expresiones ¿de pavor?






Las pupilas sobre unos ojos en blanco hacen pensar en miradas hacia lo alto o en la espera temerosa del juicio de Dios.


Confieso que me fui con la duda…

